Advertencia: Esté capítulo viene con una canción adjunta, sigan el ritmo al leer, ya que algunas partes de la canción se verán reflejados en los parrafos. Lenguaje soez, contenido para adultos, categoría T/M.

Su Mundo.

Quiebre.

Las manos de Jason comenzaron acariciar sugestivamente la espalda de Rachel, al tiempo que sus labios se acercaban insistentemente a la cara de ella, un resplandor malicioso adornaba su mirada, una expresión descarada y algo engreída se dibujaba con gracia en sus labios.

—Por fin el conejo blanco dejó de escapar _Antes de que sus labios se unieran nuevamente en un beso, un falso carraspeo seguido de una risa los hizo separarse al instante.

Un robusto moreno los veía desde unos pasos de distancia, sus labios dibujaban una gran sonrisa, sus ojos entrecerrados tenían un brillo divertido. Que daban una alusión a un reto silencioso de negar lo ocurrido.

—Venía a decirles que habíamos encontrado un lugar, pero veo que ustedes ya estaban por comer el postre _Una carcajada salió desde su garganta al ver como la chica perdía el color del rostro y Jason lo fulminaba con la mirada.

—Stone, ¿Enserio? _Jaybird dejó salir el aire algo fastidiado, soltando a Rachel.

—¡Oh! no se preocupen, no tienen nada que explicarme _El moreno les guiño un ojo— Ya decía que te conocía pequeña, te vi en la empresa Wayne de Jump City junto a Jason… O bueno el señor Todd _Víctor se acercó a ella para proseguir a besarle la mano— Yo trabajo allí, déjame agradecerte, lograste lo que muchos de los trabajadores queríamos, ¡Lograste que el jefe despidiera a Minina! Niña, tienes mi gratitud, por eso, y para que no me despidan _El robusto se acercó a ella para susurrarle lo último— guardaré su secreto.

—¡Chicos! _Wally llegó hasta ellos, sus ojos estaban fijos en la chica, y una sonrisa que Jason describiría como estúpida estaba estampada en sus labios— ¡Ya encontramos un restaurante! ¿Vamos? _Rachel asintió intercambiando miradas con su sonriente "hermano" mayor, esté le guiño el ojo haciéndole un gesto con la mano para que se adelantará.

Jason borró la sonrisa paseando su mirada por los dos jóvenes que comenzaban a caminar, siendo el pelirrojo el que llevaba la conversación, o más bien el monologo.

—Vic, me caes bien, eres el mejor trabajador de la empresa, pero no creas que no puedo despedirte por esto _Jason lo miró con seriedad, cosa que después sustituyó con una sonrisa maliciosa— ¡¿No viste el ambiente?!

El moreno le dio una carcajada negando con la cabeza, entornando los ojos para ver a los que se habían adelantado.

—Tranquilo Lobo feroz, ya tendrás oportunidades con tu Sirena de otro mundo.

—Vic, siento decírtelo, ¡Eso no tiene sentido!

—Ve las cosas así; ¡Te evitas el final trágico! Pero si te descuidas el caballero de brillante armadura, o el príncipe caprichoso te la pueden quitar _El mayor señaló con la cabeza hacia delante, para comenzar a caminar— Ahora vamos, tienes… ¿Cómo le dirías tu? ¡Ah, sí! Pajaritos que cuidar.

Jason rodó los ojos, Víctor siempre estaba pendiente de todos y de todo, era el más maduro del grupo, aunque a veces bromeaba con ellos, siempre estaba cerca para darle consejo alguno. Sin embargo, no esperaba que aquel consejo fuese acompañado de una rara mezcla de historias.

En poco tiempo llegaron hasta el restaurante, los chicos ya se encontraban en una mesa, Rachel estaba sentada entre Jon y Tim, que, para sorpresa del hermano mayor, esté parecía recuperado casi por completo de su experiencia "traumática", incluso sostenía una laptop entre sus piernas, mientras dialogaba con Conner.

Víctor se sentó al lado de Garfield y Bart, Jason por su parte, se acomodó entre Roy y Wally.

En pocos minutos llegó el mesero, que fue sometido en cinco minutos a escuchar varios platillos ser pronunciados a la vez por los jóvenes.

Rachel llevo unas manos a sus oídos tratando de reprimir el bullicio que estaban armando de nuevo, por algo tan simple como un almuerzo.

—Ten _Jon le tendió uno de sus audífonos con una pequeña y nerviosa sonrisa— Siempre los llevo conmigo para estas situaciones, el señor se va a ir, la pelea va a seguir por un tiempo, hasta que alguien se harte, y el señor Víctor tome el control de la situación.

Rachel dio un vistazo a sus acompañantes, que seguían riñendo como si la mesa fuera un campo de batalla. Sin muchas opciones aceptó el audífono que el oji azul le ofrecía. Esté se colocó el otro, y arrimó un poco la silla hasta ella, para que ninguno tirará por error el del otro.

Jon dejó que su acompañante viera la pantalla de su celular, su dedo se desplazó por la lista de sus canciones, hasta que encontró una que tal vez a su acompañante le gustaría. Rachel pudo leer.

"Demons Imagine Dragons*"

En la pantalla del teléfono antes de que la voz del cantante se hiciera presente, junto a una lenta melodía, que poco a poco comenzó a tomar más velocidad y dinamismo.

Al escuchar la letra, sus ojos no pudieron evitar parar en la figura de Damian; que golpeaba con la palma de su mano la mesa, acusando con su dedo índice a Conner.

Cerró los ojos dejándose llevar por la melodía, ignorando el ambiente que se originaba frente a ella. Varias imágenes pasaron por su mente al sumergirse en sus propias memorias gracias a la canción.

Recordó a su padre… Aquella persona que se suponía que debía protegerla, y que solo la usó una y otra vez… Para él solo era su marioneta.

Todas las promesas qué le había hecho estaban rotas.

Creer en la palabra de los que la rodeaban eran una estupidez, solo decían lo que querías escuchar.

La hipocresía estaba a la orden del día.

Todos buscaban manipular, tomar el control de la situación de una manera u otra.

Las luchas de poder parecían interminables, y dentro de todo ese abismo, se encontraban los niños, sufriendo los daños colaterales.

Muchos de ellos se habían convertido en algo retorcido, acostumbrándose demasiado bien al ambiente donde habitaban, sus sentimientos eran innecesarios desde el primer momento que apretaban un gatillo…

Todo su mundo se sumergía en oscuridad desde ese momento.

Oscuridad de la que, jamás podrían escapar, eran parte de cada uno de ellos, aquellos chivos expiatorios estaban condenados a seguir en el mismo abismo, obligados a continuar viviendo, siempre y cuando fueran útiles a las causas de sus padres.

Tener remordimiento era considerado una debilidad, pero a veces, cuando las luces se apagaban era cuando el arrepentimiento aparecía, cada vez que se encontraban con la soledad que le regalaba aquel agujero, dejaba caer nuevamente la máscara.

Podía oír a su padre gritándole notablemente molestó por escuchar su llanto, pero qué más podía hacer, lo menos que quería en ese momento era decepcionarlo, solo era una niña que se condenaba al infierno, todo lo hacía fue por él, aunque a veces era obligada a pasar sus noches en aquel tétrico lugar…

No lo soportó más, no quería continuar con esa vida.

¿Fue codicioso querer escapar de una vez por todas? ¿Huir de lo que era su reino?

Tal vez había llegado demasiado lejos, y lo que le pareció libertad se convirtió en una nueva cadena.

Sintió su calor, y miró sus verdes ojos.

Él solo era alguien como ella, con demonios escondidos que la hicieron trastabillar.

No conocían otra manera de actuar. Se acercaron demasiado… Obligando al otro a caer en la fría y amarga oscuridad…

Nuevamente…

Solo era cuestión de tiempo para que todo explotara, y lo hizo, de la peor manera, no fue su culpa... ¿Podía culparlo a él? No…

Ellos intentaron manipularlos…

Tal vez era su destino todo el sufrimiento que había pasado, y que tejía su vida sin piedad, incluso ahora.

… ¿Necesitaba dejarlo ir?

Abrió sus ojos, que brillaban fuerte, quería salvar la pequeña luz, ya comprendía que no podía escapar, y la única manera de salir bien librada de eso, era trabajar con Damian.

Ambos solos no podían hacer mucho, pero juntos, tal vez podrían lograr algo… Era una apuesta difícil de ganar, no solo complicada, sino también arriesgada, pero valía la pena, era posible que así, recuperaran lo que anteriormente tenían y mucho más. Solo debían pensar mejor las cosas, planear todo con más cuidado.

Solo esperaba que esta vez, al acercarse a peligro, la oscuridad no los engullera nuevamente.

"It's where my demons hide, It's where my demons hide"

Una sonrisa se formó en su rostro al escuchar la última estrofa, giró su vista encontrándose con la cara risueña del pelinegro.

—¿Te gusto la canción? _Preguntó acomodándose sus lentes, Rachel asintió al tiempo que Jon ponía otra canción.

Luego de un rato, el mesero regreso, esta vez con más calma Víctor pidió lo que cada uno quería, el menor del grupo miró a la chica con una sonrisa de complicidad.

En pocos minutos la gran mesa redonda estaba llena de varios platillos, desde un elaborado Ramen, un perfectamente cortado sushi, unas grasosas hamburguesas, unas saludables ensaladas, algo de tofú, una deliciosa pizza, y unas jugosas costillas.

Cada uno comenzó a comer con tranquilidad, con un extraño y nada normal silencio. Que en los pocos minutos fue roto por el más joven.

—¡Esto es lo más delicioso que he probado! _Gimió llevándose la mano a las mejillas tan rojas como dos manzanas— Debes probar esto Rachel.

Antes de que la chica pudiera decir algo para negarse, el chico le metió los palillos a la boca con algo de fideo, Rachel abrió los ojos, sin más opción que comer los fideos, que para su sorpresa estaban deliciosos.

Las miradas de todos en la mesa recayeron en ellos, haciendo que Jon cayera en cuenta de lo que estaba haciendo, soltó los palillos; que estaban presionados por los labios de la chica, al tiempo que su cara entera se tiñera de carmín.

—¡Lo siento tanto! ¡No quería hacerlo! _Llevó sus manos a su rostro tratando de ocultarlo, haciendo que la chica alzará una ceja— ¡¿Eso fue un beso indirecto?! _Gimoteó por lo bajo, siendo él, el único que escuchó.

—No estoy entendiendo nada _La Roth se sacó los palillos de la boca, dejándolos en el plató del chico.

—Ignóralo, es lo que yo hago _Damian rodó los ojos al tiempo que apartaba su comida de las hamburguesas de Bart— Jon suele ser siempre muy imprudente, y tiene locas ideas, incluso insiste en que lo enseñe a usar espada _El ceño en el rostro del oji esmeralda se extendió al momento de chocar miradas con Rachel— Las probabilidades de que le enseñe, son tantas como las que tengo yo de que me crezcan alas _Corto la pregunta antes de que ella la hiciera.

Jon miró la punta de sus palillos algo sonrojado, miró de soslayo a ambos lados, con mucho cuidado levantó los palillos con algo de Ramen.

Sopeso la idea de llevárselos palillos a la boca, sin poder evitarlo su rostro se tiñó aun más de rojo, separó ambos labios, y cerró los ojos con fuerza.

—Eso es tan patético _La voz de Damian lo hizo detener el avance de los palillos, y como si estos quemaran los dejó caer sobre el plato a la vez que alzaba ambas manos.

—¡No estaba haciendo nada! _Dio un chillido cubriéndose el rostro, al tiempo que dejaba caer su cabeza contra la mesa.

—Como digas _Damian rodó los ojos volviendo su atención a su comida.

Rachel parpadeo un par de veces, a pesar de las hirientes palabras del Wayne, esté se encontraba notablemente tranquilo, la estima que le tenía a Jon era notable.

Y la hacía pensar que la persona frente a ella era muy diferente a la que había conocido hace mucho tiempo.

Damian le había caído como anillo al dedo el cambio de ambiente. Pasaba sus días tranquilamente junto a su padre y hermanos, sin preocupaciones por la llegada de su madre ni abuelo. Ella por otra parte, había tenido que suprimirse emocionalmente, alejar a su madre, de Gotham, de cualquier contacto humano, preparándose para que en cualquier segundo ese mundo de mentiras se derrumbará.

Lo único real que tenía eran esos momentos. Era la primera vez que compartía con un grupo de personas, años o meses antes de conocer a Jason, la idea de sociabilizar le parecía inverosímil, prefería no tener ningún tipo de vínculo con nadie, para que en el momento de que todo se desvaneciera nadie notara su ausencia.

La llegada de su hermano mayor, y su constante atención comenzaba a llenar de algo real su mundo, comenzaba a crear buenos momentos que dentro de pocos meses serían solo recuerdos.

Una amarga sonrisa se dibujó en sus labios, sus manos apretaban una servilleta, y sus ojos estaban fijos en el piso.

Dentro de poco todo terminaría, y lo único que podía hacer era tomar lo que pudiera de aquella luz inmersa entre tanta oscuridad.

Sus ojos subieron, mirando por segundos a cada uno de los chicos sentados alrededor de la mesa, se sentía tan fuera de lugar en ese ambiente, cada uno de ellos se encontraba sumido en su propia conversación, y los únicos que se mantenían en silencio eran los más cercanos a ella, cada uno por una razón distinta; Damian seguía comiendo con tranquilidad, ignorando a todos y a todo. Jon miraba de reojo su plato, sin despegar su mentón de la mesa. Tim por su parte se encontraba sumido dentro de su computadora con los audífonos puestos, alternando de vez en cuando su atención a la comida frente a él. Su única mano saludable se encargaba de teclear está y alimentarlo de vez en cuando.

—¡Diablos! _Tim gimoteo saltando de su asiento un poco, concentrándose aún más a la computadora.

Rachel miró de reojo la pantalla, desde su distancia podía observar una mano sosteniendo una antigua lámpara de aceite, y un pasillo iluminado de un azul que se filtraba por una ventana.

Varios sonidos salieron de los audífonos de Timothy a medida que avanzaba por los pasillos, incluyendo el botar de una pelota, truenos, alaridos de mujeres y hombres, puertas cerrarse, teléfonos sonar, pianos tocarse solos, fugas de gas, y lo más reciente; una muñeca bien acomodada con un vestido negro con blanco, reírse y hablar de manera "adorable" siguiéndote con la cabeza mientras alzaba sus bracitos.

Cuando el personaje que interpretaba Tim llegó al final del pasillo, un niño apareció por esté, arrastrándose por el suelo. Sus pies se encontraban cortados a la altura de sus tobillos, al igual que su cabeza, dejando a su paso una línea de sangre oscura, dos de sus dedos de la mano derecha se encontraban doblados sobre sí mismos, dejando sobresalir algunos huesos. La ropa del niño se encontraba rasgada, manchada de sangre, lodo, y un líquido blanquecino. El niño volteó su cuerpo al personaje y antes de que Tim pudiera hacer algo, el pequeño se abalanzó, tirándolo al piso, la cabeza del personaje enfoco la vista hacia abajo, mirando al niño subirse sobre él, y rasgar su camisa, para tener mejor acceso al vientre desnudo, que no dudo en rasgar con sus dedos, el alarido que dejó escapar el personaje hizo que Tim se quitará los audífonos, un ¡Game Over! Escrito con una tipografía afilada rojiza con marca de agua, dejando aún ver el fondo como el niño seguía jugando con los órganos del personaje.

—Divertido ¿no? _Tim preguntó con una sonrisa— Si pudiera mover mi otra mano ganaría rápido, ¿Quieres intentarlo?

—Tanto como tú quieres vestirte de mujer otra vez.

Tim sonrió divertido negando con la cabeza.

—No es tan terrible así. Si bien es divertido, no te recomiendo esté, tengo mejores en la casa, podría enseñarte a jugar, Dick no tiene tiempo, y Damian es un viejo con cuerpo de niño, y bueno con Jason no juego desde que se fue de la ciudad.

Rachel negó dejando el tema cerrado, cosa que Tim comprendió perfectamente volviendo a centrar su atención en la pantalla. La chica subió su mirada hasta toparse con unas esmeraldas gemas, que brillaban con malicia, el dueño de ese par de ojos estaba hablando con su mejor amigo. Luego de un coqueto guiño, regresó su atención a Roy.

Una vez terminaron la comida, la mayoría se decidió a ir a patinar, en la pista de hielo.

Está se encontraba parcialmente vacía, contando solo con tres grupos pequeños a parte de ellos.

Bart fue el primero en ir corriendo hasta el encargado, seguido de su primo, y de Jon.

—Tenemos toda la pista para nosotros _Garfield sonrió subiéndose a la barandilla viendo desde allí el lugar— Siempre que venimos está muy lleno, y tenemos que esperar unas horas _Su atención se centró en la chica mientras sonreía con amabilidad— ¿Alguna vez has patinado Rae?

—No suelo desperdiciar el tiempo fuera de mi internado, mucho menos para lugares como estos, y soy Rachel _Aclaro sentándose en una silla de la mesa que estaba frente a Logan, saco un libro al tiempo que Damian se acomodaba a su lado, notablemente disgustado.

—¿Ellos son siempre así? _Con un saltó descendió de la barandilla, para recorrer la mesa, y quedar justo detrás de la pareja — Ambos deberían de aprender a divertirse _Con una gran sonrisa los tomo a ambos de los hombros acercándolos a su propio cuerpo.

—Tú deberías aprender a mantener tu distancia de mí Logan _Damian gruño zafándose con brusquedad del agarre.

—Logan, que tu idea de diversión difiera de la nuestra, no significa que no sepamos divertiros. Ahora, si tanto te molestamos, eres libre de retirarte _La chica se libró del agarre con más sutileza que su compañero.

Garfield miró a ambos por breves minutos, preparándose para replicar el comentario de Rachel.

—Déjalos Bestita, ambos son unos duros _Víctor intervino antes de que siguiera insistiendo y se originara una pelea— Mejor vamos a patinar, ya Bart, Garth, Wally y Jon están en la pista _el moreno se llevó arrastrado a su amigo, siendo seguido por Roy y Conner.

Tim se acomodó en la gran mesa, quedando a un lado de Damian, encendiendo nuevamente la laptop. Jason rodó los ojos mirando a sus tres responsabilidades.

—No sean tan salvajes, nos sacaran del lugar _El mayor de los cuatro ironizo, al tiempo que pasaba la mirada por los tres que descaradamente lo habían ignorado— Si Dick estuviera aquí los sermonearía para que dejen de hacer lo de siempre _Aclaro su voz, para imitar la mandona de Richard— Tim deja la computadora; te pudrirán el cerebro. O lo que queda de él~ _Agregó por lo bajo— Dami no hagas malas caras; no harás amigos si eres tan hostil. Rachel deja de leer, estas tan concentrada en el mundo del libro que te pierdes de la realidad _Jason rodó los ojos sentándose en la mesa al otro lado de Rachel, dándole una señal al encargado para que los fuera atender— Por suerte, mamá gallina está muy lejos. Pidan lo que quieran yo invitó, y sí Bruce pregunta se divirtieron a lo grande con jóvenes de su edad.

Aprovechando la longitud del mantel, y que la atención de sus acompañantes posada en el mesero, Todd acomodo las piernas de la chica sobre las suyas, acariciando sugestivamente de manera circular la rodilla derecha de ella.

Sus ojos chocaron con las amatistas de ella, antes de que estos se sumergieran de nuevo entre los párrafos; pudo notar el brillo que adquirían sus ojos.

Esa fue la señal que necesitaba para continuar con el juego, tanteo un poco su suerte, y con la yema de sus dedos comenzó acariciar la pierna, subiendo la falda para tener accesibilidad a la piel, antes de que pudiera seguir subiendo, la pierna izquierda de ella se acomodó, quedando justo sobre su mano, impidiéndole con una ligera presión la movilidad.

Sus ojos chocaron por segunda vez, una fugaz y sutil sonrisa apareció sobre el rostro de ella, en un gesto de complicidad retiraron a la vez su mirada, Rachel se centró en su libro, y por su parte Jason miró la pista con fingido interés.

Los chicos estaban divirtiéndose cada uno a su manera, Jon ayudaba a incorporarse a su primo, Roy presumía con chicas que estaban fuera de la pista, a su lado Garth hablando con naturalidad con el mismo grupo que parecía encantado, Garfield tomaba con nerviosismo la mano de Víctor, que parecía uno de los más experimentados sobre la pista de hielo, Bart comía tranquilamente unas papas fritas, con la mitad de su cuerpo fuera de la pista, y Wally hacía unas piruetas en el aire, cayendo con gracia y estabilidad sobre uno de sus pies, siguiendo su camino hasta donde ellos se encontraban.

—¿No van a patinar chicos? _Wally llegó hasta ellos recargo sus codos sobre la barda posando su mentón en medio de estas.

—Somos aves voladoras, no pingüinos, por mi parte me mantendré alejado de todo ese frio, diviértete por nosotros corredor _Jason respondió llevándose con su mano libre la taza de chocolate recién llegado a sus labios.

—Estoy en un juego muy importante, tal vez después lo pensaré _Tim respondió sin apartar su mirada de la pantalla.

Wally miró a Damian esperando una excusa de su parte, más esté solo miraba su teléfono, ignorando todo a su alrededor.

—¿Qué dices tú Rachel? Si quieres yo te enseñó _Una sonrisa coqueta se instaló en sus labios.

—No, gracias, algunos no pagamos por caernos _Rachel señalo con su dedo a Conner que luchaba a duras penas por permanecer estable, terminando por décima vez en el duro hielo.

—Vamos, prometo no soltarte _El pelirrojo le guiño el ojo— Tendré especial cuidado para no dejarte caer _Damian rodo los ojos, al tiempo que Todd libraba su mano, para seguir acariciando con maestría las piernas de ella, mientras sus ojos retaban al pelirrojo.

—Muy amable de tu parte, pero estoy bien aquí, libre de moretones. Ya te lo había dicho; sí quieres una damisela en peligro busca a otra _La peli amatista señalo al grupo de chicas que estaban con Roy y Garth, que se encontraban mirándolos—Estoy segura de que alguna de ellas aceptarían gustosas tu ofrecimiento.

Wally sonrió negando la cabeza, sus ojos zafiros se enfocaron en ella realmente divertido.

—Si quisiera una damisela en peligro no estaría aquí ofreciéndote esto, me dejaste muy en claro que no necesitabas la ayuda de nadie _Acomodo su mentón inclinado en su mano izquierda, al tiempo que la derecha quedaba totalmente sobre la barda— ¡Si quieres divertirte un poco ya sabes dónde estoy! _Wally sonrió con coquetería una última vez antes de retirarse.

Rachel tomó la taza de chocolate frente a ella, mientras la mirada de Tim se cruzaba con la de ella.

—Parecen que son muy amigos, ¿Se conocieron antes o después de pedir ayudarte con tu herida? _Tim inquirió con perspicacia, mirándola fijamente a los ojos.

—Ya habías tardado mucho en meterte en lo que no te importa Drake ¿Acaso no puedes dejar de ser tan entrometido? _Damian inquirió sin despegar su vista del teléfono.

—Solo tengo curiosidad por nuestra nueva hermana.

—TT~, Que padre los tomará como su acto de caridad anual no significa que seamos hermanos, y que su madre esté enredada con él, tampoco significa que seamos familia.

—No has respondido como te heriste _Jason intervino subiendo sus dedos lentamente, metiendo sus manos entre las piernas de ella en clara señal de amenaza, separando ligeramente estas— ¿El corredor te hizo algo? _Subió un poco más mientras sus ojos chocaban con los sorprendidos de ella, iría hasta las últimas consecuencias para escuchar lo que quería— Dile a tu querido hermano mayor que paso _Antes de que sus dedos lograran alcázar su objetivo, una fina y fría mano lo detuvo.

—Nada de importancia, solo fue un rasguño _Con sosiego y sutileza bajo sus piernas, acomodándose mejor en su asiento— Pero West exageró.

Dando el tema por cerrado Rachel se puso de pie, caminando hasta el baño de mujeres que estaba dentro del local.

Apenas entró recargó su mano saludable sobre el lavadero, respiración era acelerada, y el sonrojo residía en su rostro. Esto (estando consciente y en pleno uso de sus facultades), era lo más lejos que había llegado con un chico.

Jason era demasiado rápido, apenas accedió a besarlo, y él ya comenzaba a buscar la forma de ir más allá, a tal punto de que no le importaba estar en la misma mesa con sus hermanos.

Respiro profundamente conteniendo algo de aire. Paulatinamente aquella situación comenzaba a salirse de sus manos. Y ya no sabía si podía parar.

Le tomo un tiempo más controlar su cuerpo, tanto que cuando regreso a la pista, los chicos se encontraban reunidos frente a la mesa, y el único que patinaba era Wally, que lo hacía de manera grácil, incluso parecía todo un experto. Tanto que todas las miradas estaban sobre él, en especial las del grupo de chicas, que actualmente se encontraban recargadas de la baranda.

—Wally es un engreído, solo lo hace para quedar bien con las chicas _Garfield hizo un mohín mientras veía a las "admiradoras" del oji zafiro.

—Es increíble de ver _Jon alabo con una sonrisa sincera. Mirando de reojo a Rachel sentarse junto a Damian.

—Quisiera ver a alguien pateándole el trasero _Roy frunció el ceño y cruzaba los brazos a la altura del pecho.

Damian rodó los ojos, despegando la vista de su celular (por primera vez en todo el tiempo que habían estado en el lugar) para mirar la pista de hielo.

—Puedo intentarlo _Dijo encogiéndose de hombros, restándole toda importancia al asunto.

Como si fuera un interruptor Roy y Garfield se pusieron de pie para comenzar a buscar los patines (Que ellos pagarían), antes de que Jon arrastrara a Damian, esté se puso de pie, dejando el teléfono encendido justo frente a Rachel.

Aprovechando que la atención de todos estaba en el Wayne menor, la chica tomo el teléfono, sintiéndose como los colores abandonaban su rostro apenas visualizó su contenido.

El teléfono tenía abierta una foto, que recordaba vagamente. ¡Fue la peor noche de su vida!

Apenas tenía diez años, la última fiesta junto a su padre, esa ocasión las cosas se habían salido de control; niños jugando a ser grandes, copas adulteradas, un castillo lleno de habitaciones vacías, curiosidad … Solo era cuestión de esperar que las cosas cayeran por sí mismas, más bajo aquel arcaico mundo el esperar no era una opción, tanto Damian como ella habían sido encerrados en una de las habitaciones el tiempo suficiente como para que el éxtasis actuará.

Los responsables los detuvieron justo a tiempo: no antes de que sus cuerpos se encontraran en una posición comprometedora; ella abrazándolo por el cuello, dejando solo una ya indistinguible línea de separación de sus pechos desnudos, sentada a horcadas sobre él, siendo la tela del pantalón del chico, y las bragas de la chica, lo único que los separaba... Ni después de que las cosas se salieran de control… Fue el momento perfecto como para proponer una unión que nadie pudo objetar.

Ni siquiera ellos, que se habían convertido en objetos intercambiables, quedando vergonzosamente expuestos, sin siquiera tener el control de su propio cuerpo.

Varias cosas pasaron por su mente, y fue cuando reparó en algo, aquellos que los habían descubierto no tenían cámaras, se suponía que esa evidencia que tenía en sus manos no debía existir… Entonces, ¿Cómo era que Damian había conseguido esa foto?

—Te apuesto a que el pequeño prodigio le patea el trasero de Wally patinando _Aquella afirmación la hizo regresar a la realidad, enfocando con la vista a Roy sacando un billete de diez restregándoselo en los ojos a Garfield, que no dudo en aceptar el trato.

Sus ojos enfocaron a Damian, a pesar de ser su primera vez se encontraba patinando con maestría, como solo un prodigio podía. Llamando la atención de todos.

Llevo sus manos al rostro algo frustrada, apago el teléfono sin ganas de seguir pensando en su pasado, y con la idea de distraerse paseo la mirada por el lugar, intentando encontrar el camarero para pedirle otra bebida.

En cámara lenta, y por segunda vez en el día, sus ojos se enfocaron con otra persona de su pasado, este se encontraba en un rincón, siendo cubierto por algunos hombres (guardaespaldas seguramente), su sonrisa era ladina, y sus ojos estaban fijos en Damian.

Ambos tenían que salir de allí lo más rápido posible.

Su cuerpo quedó estático en el lugar, sopesando las cosas, era posible que Sebastián no supiera de su presencia, tampoco era como si pudiera entrar en la pista de hielo solo para arrastrar a Damian, eso se vería sospechoso.

La atención de todos sus acompañantes estaba en la pista de hielo, o al menos la de casi todos, puesto que pocos segundos después de acomodarse sintió una caricia en su pierna que la hizo espabilar, y voltear la mirada hacia Jason, que se encontraba notablemente confundido.

—¿Pasa algo?

—¿Podemos irnos ya? No estoy muy cómoda _Se justificó con una excusa.

—Solo tenías que decir que querías ir a un lugar más privado _El chico sonrió guiñándole el ojo— Timo, pequeño demonio recojan sus juguetes hora de irnos.

—¿Tan rápido se van Jaybird? Pero si apenas empieza la diversión ¡Ya se! ¿Por qué no vamos a mi casa? Oliver no estará por una semana, tengo la piscina a mi completa disposición.

Jason volteo a mirar a la chica esperando su aprobación, más está se encontraba mirando a Sebastián que comenzaba a hablar con uno de sus guardaespaldas, señalando a Damian que seguía en la pista.

—¿Te parece bien Rachel? _Jason preguntó sacándola de sus cavilaciones, antes de siquiera saber de qué estaban hablando, por acto reflejo asintió.

Y fue lo que los chicos necesitaron para llamar la atención de ambos chicos en la pista. Wally y Damian abandonaron el centro de patinaje, al escuchar las voces de los chicos, al tiempo que Sebastián desaparecía de la vista de Rachel.

Algo preocupada, se apresuró a caminar hasta ellos.

—¡Damian! _El chico alzó la mano deteniendo su avance y sus palabras.

—West necesitamos tu auto _El Wayne tomó la mano de Rachel comenzando a jalarla, Wally por su parte alzó la ceja aumentando su paso para poder seguir a ambos chicos.

Frente al grupo, los tres desaparecieron aprovechándose de la multitud fuera del local, Jason parpadeo un par de veces y su ceño se frunció, al tiempo que sus puños se cerraban.

—Te dije que no te descuidaras, quien pensaría que ambos se unieran _Víctor silbó posando su mano sobre su frente, simulando buscar algo.

—Cállate hojalata, Roy lo de la piscina tendrá que posponerse, tengo unos asuntos que arreglar.

OoOoOoOoO

Los esmeraldas orbes de Damian estudiaban cada centímetro del lugar, Rachel luchaba a duras penas por seguirle el ritmo, y Wally los seguía con una mirada curiosa. Más que nada el ver ese gesto protector de Damian, y como este seguía sujetando la mano de la chica.

La única chica se encontraba jadeando, en estos instantes se arrepentía extraordinariamente haberse saltado varias clases de educación física por ir a la biblioteca. Se había acostumbrado a la seguridad del anonimato, que olvidó completamente la pronta esfumación de la mentira en su vida.

Sus divagaciones se vieron interrumpidas por el abrupto giro que dio su acompañante, antes de que pudiera decir algo se encontraba bajando por las escaleras rumbo al sótano.

—¡Podrían al menos explicarme! _Wally camino más rápido quedando frente a ambos— Si quieren que los lleven tienen mucho que explicar.

—Jamás te pedí que nos llevaras _Damian sonrió con malicia— Te dije que necesitábamos tu auto, tú eres innecesario.

—¿Me dejaran aquí sin auto?

—Mereces un premio West, tu capacidad para analizar la situación me asombra, cuando valla a casa recordare de buscarte una de las croquetas de Titus.

—Si creen que los dejaré marcharse con mi auto están muy equivocados _El pelirrojo frunció el ceño y los brazos a la altura del abdomen, haciendo que la sonrisa de Damian se extendiera.

—Esperaba que dijeras eso, desde hace tiempo me había estado molestando tu presencia _Antes de que Damian se abalanzará contra él, Rachel se puso en medio.

—Vasta, perdemos tiempo, West, te devolveremos el auto sano y salvo _ Roth dio una mirada a las escaleras por donde se encontraban bajando los hombres calvos— ¿Qué quieres a cambio?

—Acepta la salida que te propuse antes _Wally sonrió, no aceptaría menos que eso.

El azabache entrecerró los ojos ante la petición tan simple, tenía la oportunidad de pedir otras cosas mucho más provechosas, y él se conformaba solo con salir con su acompañante.

—Ella acepta, luego se ponen de acuerdo, dame las malditas llaves _Damian exigió, justo cuando el mayor las sacaba, este se las arrebato.

—El auto esta al final, el amarillo con el rayo rojo.

Sin esperar más, la pareja comenzó a correr de nuevo, o bueno él arrastrando a ella.

Los hombres pasaron de largo a Wally, mientras él solo era un espectador de cómo se subían a su auto y se alejaban.

—Espero que no lo rayen _Dejó escapar el aire, comenzando a llamar, alguno de sus amigos tenía que darle un empujón a su casa.

Después de unos minutos rodando por las calles, Rachel miró de reojo por el retrovisor el camino, no sabía si aún los seguían, pero lo mejor era seguir un tiempo más seguir por la ciudad.

—TT~ West es un estúpido, ¿Acaso no había un auto más llamativo?

—Era nuestra única opción _Rachel se encogió de hombros— ¿Cómo los viste?

—Siempre estoy pendiente de todo _Sus miradas se cruzaron por el retrovisor— Además, ese día el imbécil me escribió un mensaje, él mandó "La foto" _El azabache golpeó el volante— ¿Cómo ese tipo tiene acceso a esa foto?

—Era su castillo, no me asombraría que tenía cámaras en todos lados, y si lo piensas en perspectiva tiene sentido _La de mirada amatista subió sus piernas al asiento, recargando sus brazos cruzadas en estas— La habitación no estaba preparada para nosotros, o bueno no para ti, el hecho de que tú te involucraras fue un cambio de planes. Sebastián tenía todo calculado para conseguir una alianza con mi padre.

—Sí, y por ayudarte, acabe enredado en todo esto TT~ _Damian gruño mirando a otro lado.

—Ahora que lo mencionas, se suponía que solo mi copa tenía éxtasis, tú estabas libre de la influencia de eso.

El chico abrió los ojos, su rostro adquirió un tinte carmín de manera avergonzada.

—Eres demasiado dominante cuando te encuentras bajo los efectos de éxtasis, intente ayudarte hasta que comenzaste actuar extraño. Luego intente mantenerte controlada sin lastimarte… Tanto… No sé si era por el éxtasis, pero parecía que disfrutabas el dolor.

—Ni me lo recuerdes, me dejaste moretones en todo el cuerpo.

—Era eso o dejarte que siguieras quitándote la ropa, o quitándomela a mí.

—¿Crees que ya los perdimos?

—No sé, pero vamos a esperar un poco más, Jason está molestando a mi teléfono, además, este auto no esta tan mal, podría acostumbrarme _Sacó parte de su brazo por la ventanilla al tiempo que Rachel tomaba el teléfono— Debí haberlo tomado hace mucho.

—Disfruta todo lo que puedas, Wallace está en la mansión, esperando su auto. Tu padre está llamándote.

—Deja que suene. Seguro ya los metiches le fueron con el chisme. Si quiere sermonearme que espere a que llegue.

—Has cambiado.

—¿Y eso a que viene?

—Nada, creí que habías dicho que nunca más me ayudarías.

—No te estaba ayudando, solo buscaba salir de allí, tú estabas en mi camino y no pude evitar tomarte _Se excuso mirando a otro lado, dejando el tema, y toda la conversación por cerrado.

Ambos siguieron paseando por la ciudad un tiempo más, el teléfono del chico seguía sonando, esta vez el responsable era Tim, antes de que Damian decidiera deshacerse del celular tirándolo por la ventanilla, la chica lo tomó, contestando la llamada.

—Tim dice que tu padre no sabe nada, cree que ambos estamos con Dick, Wally nos está esperando en la casa de una tal Donna, junto a Richard, él no dirá nada, siempre y cuando nosotros no digamos nada sobre su escapada en el centro comercial _Le dijo apenas colgó el teléfono.

—No confió en ellos, algo traman.

—Tal vez nos pidan algo a cambio de su silencio, pero luego nos haremos cargo de eso.

—Bien.

Les costo unos minutos llegar hasta aquella casa, donde dos jóvenes esperaban sentados en un muro frente a la casa, esta vez Richard con ropa normal, ambos parecían cansados, cuando divisaron el reconocido auto del pelirrojo, se pusieron de pie.

—Tardaron demasiado _Richard se quejó una vez que estos se bajaron del auto— Me explicarán la verdad, o me dirán la excusa que dijo Wally sobre una "emergencia" juvenil.

—TT~ no tengo porque darte explicaciones _West atrapo las llaves que el pequeño le lanzó— Ve las cosas así; tu no preguntas nada, y yo sigo fingiendo que no sé qué Tim te cubre con padre y tu "noviecita" para quedarte en otro lugar.

Sin esperar respuesta, el azabache abrió la puerta trasera, dejando a Rachel entrar primero al auto. No estaba de humor para nada más en ese día, había revivido recuerdos no muy gratos de su niñez.

El pelirrojo reprimió una risa burlesca entre sus manos, encaminándose a su vehículo, dejando a Richard con el ceño fruncido.

OoOoOoOoO

Rachel se encontraba sentada en un sofá al lado de la ventana, su vista iba desde los párrafos, hasta la puerta de su habitación. Desde que había llegado a la mansión Wayne, Jason se había dedicado a ignorarla. Incluso actuaba como si ella no existía.

Esperaba que el berrinche pasará pronto, más ya iba a ser media noche, y él todavía no daba señales de querer acercarse.

Damian por su parte estaba más enojado de lo normal, cuando llegaron a la mansión amenazó a sus dos hermanos restantes, y luego caminó hasta su habitación, la cual no abandonó en lo que restaba del día. Ni siquiera para buscar una solución entre ambos sobre el avistamiento de Sebastián.

Lanzó un suspiro apreciando la idea de irse a dormir, más antes de que pudiera decidir algo, las luces de un auto fuera de la mansión la hicieron enfocar su vista.

Al instante reconoció como el auto de Jason se perdía entre los extensos jardines. Y seguido de eso una silueta demasiado familiar salía de la mansión, recorriendo el mismo camino que había emprendido el auto, minutos más tarde, una segunda silueta salió del lugar.

Mordió su labio sintiendo una ligera curiosidad de ver a dónde se dirigían los tres, por lo que acomodó todo para que nadie sospechará de su escapatoria, y prosiguió a salir de su habitación con sutileza, con la clara intención de indagar a dónde se dirigían.

Por suerte Tim y Damian también iban a pie, por lo que seguirlos no fue tan complicado. Las calles de Gotham estaban más concurridas que de costumbre, eso no fue impedimento para ver como el tercer hijo de Bruce entraba en un bar.

Una estruendosa música salía de la puerta que se abría y cerraba cada minuto. Rachel quiso regresar sobre sus pasos al ver como un hombre salían de aquel establecimiento con mujeres aferradas a sus brazos, restregándoles en más de una oportunidad los senos, que a duras penas se conservaban dentro del escote. El lugar estaba lleno de mujeres de compañía. Cada vez parecía la peor idea haber venido.

La entrada estaba libre de vigilancia, y sin meditar mucho las cosas decidió entrar de una vez.

El bar se veía peor por dentro que por fuera. Las paredes estaban manchadas de verde, que gracias a la poca iluminación no se dejaban notar, el único medio de aire era un ventilador de techo, cuyo chirrido era opacado por la música del lugar.

Rachel chasqueo la lengua dirigiendo su mirada al piso, donde pasaba una asquerosa rata (del tamaño de un gato) dio unos pasos atrás, chocando su espalda contra algo.

—¿Estás perdida muñequita? _Al voltear se encontró con un hombre notablemente ebrio, que le hablaba tan cerca que el aroma del licor la hacía querer vomitar.

Los ojos amatistas destilaban odio, dispuesta a regresar sobre sus pasos hasta la mansión apenas alejará al hombre que obstruía su camino.

Más sus instintos fueron bruscamente redirigidos al sentir unos brazos rodear su cintura, obligándola a dar dos pasos atrás, su cabeza quedó recargada sobre ejercitado abdomen del recién llegado. Entre el espacio que había entre su cuello y su hombro, el chico acomodo su cabeza, dejando su aliento chocar contra su piel desnuda.

Un escalofrió recorrió su cuerpo, su vista enfoco a la persona, y su cuerpo se tensó al reconocerlo.

De soslayo pudo observar cómo la lengua del chico recorría sus labios, humedeciéndolos un poco para hablar.

—¿Esté sujetó te está molestando beloved? _Su tono de voz era más ronco de lo usual, incluso podía jurar que aquel mote se escuchaba como un ronroneo. Jamás le había llamado así, y mucho menos había usado ese tono de voz. Sus labios se abrieron levemente ante la estupefacción.

—No, de ninguna manera, yo ya me iba, solo quería preguntarle a la señorita la hora _El hombre sonrió nervioso rascándose la nuca— Lo mejor será que me marche, disculpe las molestias.

Ambos miraron al hombre alejarse, más no perderse de su vista. Damian frunció el ceño aflojando un poco el agarre de la cintura de Rachel, sin soltarla. Sus ojos miraron los de la chica, dejando notar a través de estos su molestia.

—¿Qué haces aquí? es peligroso.

—Yo vi a Tim entrar aquí, dime ¿Por qué seguías a Jason?

—¿Qué él qué? _Damian la soltó de repente, su irá comenzó a rebullir, mirando a ambos lados— Vamos tengo que encontrarlo antes que arruine todo _Tomó la mano de ella— No te apartes de mi ni un segundo, este lugar obviamente no es para ti _El chico comenzó a jalarla bruscamente buscando con la mirada a sus hermanos.

Rachel se soltó frunciendo el ceño.

—¿Qué está pasando?

—Te explico cuando te saque a ti y al entrometido del camino, TT~ son una molestia ambos _Intentó tomarla de la mano más está se apartó— No tengo tiempo para estar jugando.

—No estoy jugando, no me voy a mover de aquí hasta que me digas que está pasando.

—¿No quieres caminar? Bien, quédate aquí, cuando encuentre a la molestia pasaremos por ti _Amenazó mirando de reojo al hombre que antes la había molestado, para luego ver la ropa que ella cargaba, quería regañarla por no asegurarse de ponerse ropa adecuada, sí bien el vestido podía pasar por algo más que un pijama, en ese tipo de lugares la hacía lucir como una de las chicas que allí trabajaban. Se acercó lentamente con la elegancia de un gato, quedando a solo centímetros de distancia, de manera brusca alzó el mentón de ella con la ayuda de su dedo índice y pulgar— Quédate quieta _Su otra mano terminó en la cintura de ella, obligándola a acercarse más, aprovechando la posición, y sus similares alturas, depositó un beso en la comisura de su labio, paralizando en todo sentido el cuerpo de su acompañante— ¿Sigue ahí? _Susurró intentando no mirar el lugar.

Como si quemará Rachel intentó luchar para liberarse del agarre, más esté simplemente no cedía.

—Tranquila, solo me aseguraba de que él se esfumará _Damian le dio algo de distancia sin soltarla.

—No necesitabas hacer todo esté show para eso _Sus ojos lo fulminaron— ¿Ya me sueltas?

—Solo fue una ayuda _La soltó tranquilamente, para luego acercarse un poco a su oído— Intenta pasar desapercibida en este lugar con ese pijama beloved _Rachel sintió como sobre sus hombros caía la chaqueta de capucha que anteriormente portaba Damian, y como si no le interesara dejarla sola después de aquella escena, el Wayne simplemente se alejó, valiéndose de la multitud para desaparecer ante la mirada furiosa de Rachel.

OoOoOoOoO

Jason tomó una copa de ron, mirando desde el borde de la parte superior el lugar, la persona que lo había citado aún no aparecía, como siempre buscaba la manera de hacerse esperar.

Tal vez debió esperar a que fuera más tarde para salir de la mansión, pero ya no aguantaba, necesitaba un trago, esa niña lo estaba enloqueciendo, primero lo besaba, se le insinuaba, luego se desaparecía toda una tarde con su hermano menor, a quien sabe dónde.

Y no era como si estuviera celoso… Puf, no.

Él era Jason Todd, el soltero más codiciado de Gotham y Jump, era la fantasía de muchas, y el sueño hecho realidad de algunas. Obviamente alguien como él, que le huía al compromiso jamás estaría celoso, mucho menos de una cosa de niños.

Simplemente era su ego herido; le había costado ganar la confianza de la chica, llevarla hasta donde la tenía, para que de la nada llegaba Damian, para simplemente llevársela toda la tarde, sin siquiera darles una explicación más allá de "No es tu problema" ¡Claro que era su maldito problema!, todo lo que tenía que ver con Rachel era de su incumbencia. No porque le gustaba… Puf no, lo único que tenía con ella era una tensión sexual que no aguantaba.

Antes de que pudiera pedirle algo más al cantinero, su vista enfoco un chico demasiado familiar como para ignorarlo. ¡No llevaba ni dos noches en esa ciudad y ya lo estaban vigilando como un mocoso! Con el ceño fruncido, y con deseos de patearle el trasero a su hermano, se puso de pie. Tal vez luego de "jugar" con su hermano menor se sentiría mejor, o al menos olvidaría un rato las cosas.

OoOoOoOoO

Rachel subió el cierre de la chaqueta apenas noto lo que cargaba puesto, tan sumida estaba en su espionaje, que ni siquiera se percató de que aún usaba su ropa de dormir, por suerte era una bata de seda negra, y no un pijama de pantalón, eso sería más vergonzoso.

Sin ganas de seguir esperando, comenzó a caminar a través del bar, si lograba encontrar a Tim estaría más cerca de encontrar a Damian.

Atravesó todo el recinto, encontrándose de frente con la tarima, donde las chicas (y algunos chicos) bailaban, justo a ambos lados de esta se encontraban las escaleras que conducían al segundo piso, donde se encontraban algunas mesas, llenas de personas tomando, solo una, la del extremo izquierdo se encontraba parcialmente vacía.

Al prestar atención a esta mesa, todo cobró sentido, desde el apuro de Jason por salir, hasta el espionaje de Damian.

Sin ganas de cruzar nuevamente palabras con esa persona, intentó volver sobre sus pasos, más una presión en su espalda la hizo quedarse quieta.

—Te están esperando arriba _La voz de un hombre la hizo chasquear la lengua, las posibilidades de salir con vida si se oponía eran nulas. Por lo que, sin otra vía, comenzó a subir las escaleras, siendo seguida por el hombre de un metro noventa y tres de estatura.

Justo cuando subió el último escalón, los ojos de la mujer chocaron con los de ella, al tiempo que la mano de está la invitaba a tomar asiento, justo frente a una bebida.

—¿No te han enseñado a no meterte en los negocios de los mayores? _Talia sonrió con malicia dándole un sorbo a su champán— Creí que la última vez te había quedado claro _Sus ojos brillaron con malicia.

Apenas la había visto rondar el lugar, no pudo evitar pedirle a su acompañante que la trajera. Con ella ahí, seguramente era cuestión de tiempo para que su hijo llegará.

Rachel fue obligada a sentarse, siendo vigilada por el hombre, que no apartaba el arma de su espalda.

—Slade vasta, estamos entre familia, además, ella no intentará nada _Talia sonrió recargando su mentón sobre la palma de su mano— No si quiere vivir~.

—Con mi muerte tu negocio acabaría, y mi padre te daría caza _Rachel se acomodó mejor en la mesa, quedando a pocos centímetros de la mujer, su sonrisa se dibujó en gesto desafiante.

—Nada me impide torturarte un poco, ¿No vas a beber? Te pedí una cenicienta especial.

—¿Me crees tan estúpida de caer dos veces en tu juego? _Bufó alejando la bebida de su alcance.

Talia sonrió acariciando el borde de su propia bebida.

—No, si la primera vez me costó lograrlo, sabía que jamás encontraría una segunda oportunidad, por eso yo las creo _Antes de que Rachel se pudiera incorporar para marcharse, el hombre la sujetó con fuerza, obligándola a sentarse— No entiendo algo, mi amado hijo finge tener una vida normal, aparenta que sus víctimas son sus amigos, él piensa que está alejado de la oscuridad, pero tú, ni siquiera intentas acercarte a alguien, incluso ahora, estas aquí sola _Se inclinó más sobre la mesa, estaban tan cerca que las personas cercanas (más que nada los hombres) tenían los ojos fijos en ellas, sus respiraciones chocaban, y la mano de Talia acomodó un mechón de cabello de Rachel detrás de su oreja, esperaba que la chica se alejará… Cosa que no ocurrió— ¿Por qué sigues huyendo? ¿Qué sentido tiene para ti escapar si ni siquiera vas a disfrutar de tu "libertad"?

—¿Solo para eso me trajiste aquí?

—Soy tu mejor opción ahora, Slade me informo que Sebastián anda por la ciudad, y estoy segura que intentará cazarte a ti y a mi amado hijo _Su dedo acarició la mejilla de Rachel— Utiliza tus encantos como mujer, y convéncelo de volver con su madre. Recuérdale quien es, muéstrale que venir a vivir con su padre fue un error. Soy su única salvación si quieren salir vivos de Sebastián, piénsalo.

—Creí que estabas de su lado, después de todo tú fuiste la que se encargó de ponerme a su merced.

—Oh no, yo solo velo por mis intereses, que en ese momento nuestros intereses se hayan unido no significa nada ahora. Además, debe estar muy molesto conmigo, después de sabotear su plan.

—Tú fuiste la que encerró a Damian conmigo.

—Por supuesto, era la única manera de lograr algo con Trigón, lástima que no pude postergar la llegada de los peones de Sebastián.

—¡Estás enferma! _Alzó la voz, al instante que apartaba con un golpe, la mano de Talia de su rostro.

—No seas malcriada _La mujer frunció los labios, tomando con fuerza la muñeca de la chica, mientras que con su otra mano clavaba una daga en la mesa— ¿Se te olvida con quien hablas? Puede que seas la única heredera de Trigón, pero te recuerdo él está en la cárcel, ahora estas en mis manos mocosa. Si yo ordeno algo, tú lo haces. Es tiempo de que lo entiendas.

Las manos del hombre la sujetaron con fuerza de los hombros, fijándola en la silla, al tiempo que Talia recargaba la mitad de su cuerpo sobre la mesa.

—Bien, ahora se buena niña y bebe _Su mano acerco la bebida hasta los labios furiosamente cerrados de Rachel— Vamos no dolerá todavía, mi propósito no es matarte, solo ansío enseñarte una lección, no es como si no lo vayas a disfrutar después. Ya sabes bien su funcionamiento _Talia utilizó su pulgar para ir abriendo espacio entre ambos labios, por la fuerza ejercida su uña perforó por fuera la boca de Rachel, haciendo que un hilo de sangre comenzara a recorrer por está— Si sigues luchando te dolerá más.

La mitad de su cuerpo estaba recargado sobre la mesa, mientras Slade seguía inmovilizándola, Talia subió su otra mano hasta el cuello de la Roth, con una sutil caricia removió parte de la americana, teniendo una mejor visión de la inmaculada piel de la chica. Sus ojos adquirieron un brillo maligno, y sin ningún tipo de piedad, encajó sus uñas en el hombro descubierto, haciendo a la chica retorcerse de dolor, más sus labios seguían fuertemente sellados, al igual que sus ojos.

—¿Te haces la fuerte no? _Sus labios se curvearon en una sonrisa, ante la atenta mirada de Slade, y la sorpresiva de Rachel, Talia hizo algo totalmente impredecible, como si nada, llevo sus labios hasta la bebida que ofrecía a la chica, antes de que la Roth pudiera salir del trance, la mujer le enterró las uñas en sus mejillas, haciéndola entreabrir los labios para dejar escapar un gruñido.

Como si los pasados eventos no hubiesen sido lo suficientemente inesperados, lo que siguió no fue mejor. Aprovechando del espacio que había dejado entre ambos labios, Talia alzó el rostro de Rachel, y con un impulsó, terminó tomando la boca de ella.

La peli amatista se tensó, sus ojos se abrieron y sus piernas comenzaron a moverse con fuerza, al igual que sus manos, y el agarre de Slade se hizo más fuerte, asegurando que esta dejará de moverse. Aprovechando la inmovilidad de su presa, Talia expulso el líquido de su boca, obligando a Rache a tragar el contenido, por la comisura del labio de la chica escapó algo de contenido, más la mayoría ahora se encontraba bajando por su garganta.

Cuando la mujer se separó una sonrisa se asomó por su rostro, al tiempo que sus dedos soltaban la carne rojiza, su dedo bajo hasta la barbilla de la Roth y limpio el contenido que quedaba. Su cuerpo aún estaba muy cerca de Rachel.

—Buena niña, recuerda darle mi mensaje a mi hijo, y saluda de mi parte a Jason, nos vemos luego Raven~ _Se apartó de ella levantándose de la mesa— Slade llevémosla al baño, será cuestión de tiempo para que alguien la encuentre. ¿Te imaginas lo agradecido que estará esa persona por este regalo? _Se aproximó a la chica, solo para atar sus manos con unas cuerdas— No intentes quitártela, está hecha de algodón y por si intentas gritar _Talia le acomodo la mordaza en la boca.

La mayoría de los que allí se encontraban hicieron caso omiso a todo ese espectáculo, acostumbrados a ese tipo de comportamientos en el bar, incluso, el mismo dueño prestaba las habitaciones superiores a aquellos que pagaran un servicio completo.

Slade la tomó sin ningún esfuerzo, tirándola sobre su hombro como si de un costal se tratará, siendo vigilado de cerca por la mujer.

OoOoOoOoO

Damian chasqueo la lengua por quinta vez.

Ese lugar estaba tan atestado que no encontraba a nadie, las mujeres que allí laboraban no dejaban de molestarlo cada vez que pasaba por una de las mesas especiales.

Detestaba a Jason, solo un ser tan vulgar como él escogería ese lugar como un punto de reunión.

Justo cuando su paciencia llegó a su fin, frente a él pasó una cara muy conocida, y sin dudarlo un segundo corrió hasta ella, tomándola de la mano para detener su avance.

—Amado hijo cuanto tiempo _La mujer sonrió con malicia— Justo acabo de dejar un mensaje para ti _Talia jaló la mano de su hijo para quedar cerca de él— La mensajera está en el baño, esperándote… Pronto nos volveremos a ver.

Antes de que Damian pudiera decir o preguntar algo, Talia se zafo del agarre, sacando provecho de la cantidad de gente para huir.

El Wayne apretó los puños, mascullando una maldición se dirigió al baño.

—¿Rachel? _Damian se adentró a la habitación, escuchando los golpes dentro de un cubículo. Con algo de incertidumbre abrió la puerta.

Rachel se encontraba sentada sobre su chaqueta dentro en el cubículo, amordazada y amarrada de manos y pies, su piel inmaculada, ahora estaba rojiza, y sus labios sangrando.

Cuando sus ojos chocaron, ella se sorprendió y comenzó a forcejear con más fuerza, intercalando su mirada entre la puerta y el chico.

—¿Qué sucedió? _Damian se arrodillo quitándole la mordaza.

—Damian la puerta _Rachel intentó incorporarse, perdiendo el equilibrio al instante por el amarre en sus pies. El impacto contra el piso fue detenido por los brazos del Wayne, que sin dudarlo un segundo avanzó hasta ella.

—TT~ no te preocupes, no la pueden cerrar desde afuera, me asegure antes de entrar. ¿Qué pasó?

—Talia me trajo aquí, estaba acompañada de un hombre _El chico se arrodillo comenzando a desatar los pies de ella, Rachel mordió su labio inferior, ignorando el dolor de este, al tiempo que cerraba sus ojos — Yo…

Detuvo sus palabras, no sabía si era prudente decirle a Damian sobre su estado, y mucho menos quien la había conducido a esté. Por lo que decidió no seguir sus palabras.

Ante el suave susurró, Wayne alzó la vista al igual que su ceja. Su nariz se arrugó y su vista fue desviada a otro lado. Había olvidado por completo la ropa que ella estaba usando, sin querer alzar la vista, tomó su americana y se lo tendió.

—Póntelo, tenemos que salir de aquí. Buscaremos a mis hermanos y nos iremos.

—Suéltame las muñecas _Él la liberó— ¿Tienes una idea de donde encontrarlos?

—No, pero supongo que no tardaran en meterse en problemas.

Como si fueran las palabras indicadas, apenas salieron, se encontraron con una conmoción en la parte superior, varias mesas fueron arrojadas, y las personas comenzaron a huir.

—Apúrate, antes de que se maten _El chico comenzó a jalarla escalera arriba, luchando contra la marea de personas que bajaban.

Cuando llegaron a la parte superior, se encontraron con Tim y Jason, espalda contra espalda, siendo rodeados por un circulo de hombres.

Que como era de esperar por el Wayne menor, fueron derrotados en poco tiempo.

—Esperaba algo más entretenido _Damian se expresó llamando la atención de ambos— ¿Terminaron de jugar? ¿Podemos irnos?

—¿Qué hace Rachel aquí? _Su vista enfoco a Tim enojado— Dijiste que solo el mocoso estaba aquí, no mencionaste nada de ella _Sin esperar nada, y con el ceño fruncido, camino hasta ella tomándola con brusquedad del brazo, haciendo que ella mordiera su propio labio ahogando un gemido.

—Si tan solo supieras _Damian masculló por lo bajo.

—Puedo caminar por mí misma _Su voz salió ahogada, haciéndola arrepentir de repente de haber hablado— Suéltame _Intentó zafarse del agarre sintiendo como el calor subía hasta sus mejillas.

—Esta tarde, no parecía ser así. Ahora apúrate y deja de quejarte.

—¿Cómo llegó Rachel aquí? _Tim preguntó.

—Te siguió imbécil. ¿Quiénes eran esos con los que peleaban?

—Unos tipos que querían robarme, Jason llegó y se formó una pelea… Jason tranquilo, creo que la estas lastimando _Tim tomó la otra mano de ella jalándola un poco hacia él.

Los ojos amatistas de Rachel estaban fijos en el piso mientras su cuerpo comenzaba a experimentar un cosquilleo. Sus mejillas se arrebolaron, logrando así que las marcas en estas no fueran visibles.

Jason detuvo sus pasos dándole una mirada a Rachel, y al verla como un interruptor, se acercó a ella.

—¿Qué te dieron? _Los ojos de ella lo miraron desde abajo sin responder nada— Demonio, ¿Estuviste con ella en todo momento?

—No, ella llegó por su cuenta, yo la encontré _Antes de que pudiera decir nada la mirada de la chica choco con la de él—La encontré en un baño encerrada.

—Maldición _Jason apretó los puños con fuerza— ¿Te hicieron algo? ¿Qué te dieron? ¿Aceptaste una bebida extraña? _Sus manos apretaron los hombros de ella, robándole un gemido de dolor con algo de placer, y sus ojos buscaban los esquivos de ella.

—Mientras estemos aquí continuamos expuestos, vamos al auto y ahí hablamos _Tim intervino intentando aligerar el ambiente.

Una vez que salieron Jason volteo a verlos.

—Quédense aquí, voy por mi auto.

Rachel metió sus manos en los bolsillos de la chaqueta, intentando mermar las emociones que comenzaban a bullir.

—¿No tienes que acompañar a Jason? _Damian miró a su hermano con el ceño fruncido.

—Solo me alejaré, hablen lo que quieran, pero si voy detrás de él sospechará _Tim se alejó de ambos, mirando las farolas del lugar.

—¿Madre fue? _Solo le bastó una mirada fugaz de ella para saber la verdad— TT~ maldición, debemos sacarte rápido de aquí antes de que el éxtasis empiece a jugar en nuestra contra.

El auto de Jason llegó en pocos minutos. Abriendo la puerta del copiloto.

—Bien entren y hablen _Tim se sentó en la parte trasera al igual que Damian, mientras Rachel se acomodaba en el de copiloto— No pondré el vehículo en marcha hasta que me digan que ocurrió.

La chica se removió incómoda en el asiento, sintiendo el calor aumentar.

—TT~ no tenemos tu tiempo _Damian habló al verla nerviosa— Le dieron éxtasis, mañana pueden hacer todas las averiguaciones que quieran, pero ahora lo primordial el llevarla a casa… Antes de que cometa una locura.

El rostro de Tim palideció, mientras Jason golpeaba el manubrio con enojo.

—Rachel ajústate el cinturón, por si las cosas se ponen… Feas.

El auto se encendió, al tiempo que Rachel se acomodaba a un extremo del vehículo, y se ajustaba el cinturón, su mirada estaba en el piso, y el sonrojo aumentaba considerablemente.

— Sería más rápido si yo condujera _Damian se quejó recargando su mejilla de la palma de su mano.

—No tocaras mi auto _Jason veía cada dos por tres a la chica, y fue cuando sus piernas acapararon su atención, estas se movían inquietas entre sí, subiendo y bajando cada dos por tres, fue cuando noto la prenda que ella usaba— ¿Ese no es tu suéter?

—Sí. Me lo agradecerás luego.

Sin más conversaciones, el viaje continuó unos minutos más.

Cuando el auto arribó al estacionamiento de Wayne Manor, los tres chicos intercambiaron miradas.

—¿Quién la llevará a su cuarto? _El oji azul suspiro bajándose del auto.

—Supongo que yo porque soy el mayor.

—Sí claro, dejemos que el promiscuo se lleve a la chica que no controla su cuerpo.

—Ya, ya no peleen, no importa quien la lleve _Tim abrió la puerta, mirando a la chica con algo de vergüenza— Sino ¿Cómo la va a llevar?

—Será difícil, ¿No tienes algo para atarla? _Damian preguntó mirando fijamente a Jason.

—No… Damian sujeta sus muñecas, que no las mueva, yo le quitaré el cinturón y la llevaré en mis brazos.

Una vez todo listo, los tres chicos se trasladaron siendo cubiertos por las penumbras, Jason la llevaba en sus brazos, intentando ignorar los gemidos amortiguados por la mano de Tim, mientras que Damian sujetaba sus manos impidiéndole moverlas a libertad.

—Tim abre el cuarto con tu mano libre _Jason susurró algo inquieto al sentir las piernas de ella en su constante frote subían un poco el borde de la chaqueta.

Una vez dentro, Tim soltó el agarré, dejando entre la palma de su mano, y la boca de ella un hilo de saliva que lo hizo sonrojar. Los labios de ella estaban entreabiertos, y su mirada tenía un toque rojizo.

—Damian será más fácil si tú te subes primero a la cama, no sueltes sus manos por nada.

Sin objetar, el menor Wayne se comenzó a subir a la cama sin soltar las manos de la chica, cuando su espalda chocó contra el espaldar se detuvo, Jason estaba frente a él desplazándose con ayuda de sus rodillas, con cuidado la depositó arriba de la cama.

Sus ojos se cruzaron con los de ella, quedando encantado por el brillo que estos poseían.

Solo basto unos segundos, para que la chica actuará, se sentó sobre la cama, subiendo las rodillas, para luego enredar sus piernas en las caderas de Jason, ejerciendo fuerza para tumbarlo sobre ella.

El peso de ambos, hizo que la espalda de ella chocara contra el pecho de Damian, los brazos del Todd quedan apoyados sobre el espaldar, y muerde su lengua al quedar a la altura del busto de ella.

Varios gemidos escapan de los labios de ella, y el rostro de los tres chicos se tiñe de carmín. Damian suelta las manos de ella, cubriendo su boca, acallando los gemidos.

Con sus manos libres, mete sus dedos en el bicolor cabello del mayor, acariciándolo y acercándolo más a su cuerpo.

El Wayne menor enrojece, al sentir como la lengua de ella comienza acariciar de arriba abajo la palma de él, produciéndole un cosquilleo en está.

Jason intenta acomodarse, consiguiendo solo que las piernas de ella se reafirmen.

—Tim ven aquí y ayúdanos _Ante aquellas palabras el que se mantenía al margen enrojece.

—No digas esas cosas _Con algo de renuencia, e intentando no prestar atención a la posición en la que estaban, se subió a la cama, utilizando su fuerza para desenredar las piernas de las caderas de Jason, separó ambas piernas, y enseguida dirigió su mirada a otro lado.

Una vez libre de aquellas piernas, Jason tomó ambas manos libres de ella, para apresarlas arriba de su cabeza, su rodilla derecha se encontraba apoyada a un lado de la izquierda de ella, mientras que la izquierda entre ambas piernas.

—TT~ Sería más fácil si estuviera esposada.

—Yo tengo unas esposas en mi cuarto, puedo traerlas, pero tendrán que manejarla solos.

—No es como si antes tuviéramos tu apoyo _Damian masculló sintiendo como la chica se removía contra él— ¡Apúrate!

Tim soltó las piernas de ella, corriendo lejos del cuarto, al instante Jason se lanzó sobre estas, separándolas.

—Damian sus brazos _Subió la mirada, cosa que se arrepintió, ahora sabía porque Tim se encontraba tan nervioso, la americana se había subido hasta el vientre de ella, dejando sus pantis al descubierto.

Sus largas y esbeltas piernas lo invitaban con descaro a deslizar su lengua por estas, dejando un camino de saliva, y suaves mordiscos a su paso.

—Deja de pensar tonterías, no es el momento para que fantasees con nada _Damian lo fulmino con la mirada, dejando libre la boca de ella, solo para acomodarle la chaqueta en su lugar.

Antes de poder privar de libertad los brazos de Rachel, está lo agarró de la nuca, girando su cabeza para verlo…

Un toque de lujuria cubría sus ojos, y sus labios se encontraban separados. Siguiendo su necesidad latente y sin importarle el par de esmeraldas que la miraban, besó a Damian…

Continuará…

¿Entendieron la referencia a la que hizo alusión Víctor?

Imagine Dragons: Es una banda de Rock alternativo, estadounidense. Demons es una canción que simplemente me encanta, es una de las dos canciones de esta banda que me hace llorar (Lo cual no es fácil) la otra sería Not Today. Si tienen la oportunidad y el tiempo de escucharla, se las recomendó.

Si no han escuchado nunca que es un beso indirecto lo explico; es cuando la boca toca algo que ya ha sido introducido o tocado por la boca de otra persona. Me pareció tierno que Jon pensara que le había robado un beso a Raven y no podía dejar de ponerlo.

Con respecto al juego de Tim, soy fan del terror, y más los juegos de estos mismos. Las películas últimamente me han dejado algo decepcionada por finales… Patéticos. Algunas tienen tramas predecibles, algo clichés, y algunas no muy detalladas, no pido que me asusten, solo denme algo de emoción más allá del típico fantasma, la típica posesión, o el asesino demente con poderes más allá de este mundo ¿Es mucho pedir?

Espero que no se arrepientan de darme permiso de subir el nivel. Lamento dejarlo allí, pero ya estaba muy largo.

Beloved: Fue un apodo que Isabella Roth me sugirió que usará, no exactamente para este fic, pero sí de Damian para Raven. Así también es como Talia llama a Bruce.

Susy Raven: Sí, al fin el beso. Hasta yo estaba algo ansiosa por ese beso, hasta Talia con dos apariciones le ganó… Pero quería que ella fuera la que lo iniciará, ya el ladronzuelo necesitaba algo a lo que aferrarse para seguir en el juego. Me encanta ese pelirrojo y aunque esté fic no valla a estar tan involucrado, tendrá sus momentos. Con respecto a Talia, quiero explotar esa sensualidad tan típica de su personalidad. Espero que no te arrepientas con darme tu apoyo con subir el nivel. No tan pronto, pero si muy largo. Espero que lo disfrutes.

Rae-Rae: Sí, quería que su relación comenzara avanzar, y no solo eso, también toda la trama. Wally es un coqueto innato, y Raven… Pues prefiere alejarse de estos tipos de chicos. No solo Wally, pero es uno de los principales. Todavía no revelaré nada, debes seguir leyendo para saber. Gracias por comentar.

Cordelia Sweet: Bienvenida, me alegra que se note mi mejoría. ¡Por supuesto que los tendrán! Aquí puse uno. No lo hicieron en sí, casi llegan a eso. Con respecto a la venganza, se lo merecían, Dick no tiene mi respeto desde hace mucho. Me alegra que a todos les gustará el beso que les regale, y más la aceptación, y la bienvenida de Wally. Todos esperan una gran competencia, espero no defraudarlos.

Sin más que agregar.

Nos leemos luego.

Sovereignty-Perfection-Doll/Blekk-Universe.