Su Mundo.

Tretas #11

Las esmeraldas de Damian se abrieron, sus hombros se tensaron. Como aquella oportunidad, todo comenzó con un beso…

Y solo eso basto para hacerlo perder el control temporalmente. Su mente estaba enfocada en salir de aquella habitación, pero su cuerpo, a pesar de su corta edad, respondía ante las provocaciones de aquella niña. Solo pudo recobrar el sentido común cuando la puerta fue abierta, por la que entraron los guardianes de sangre, junto a su madre, y al padre de Raven.

Trigón no parecía afectado de ver a su única hija sobre un chico, incluso las palabras que precedieron su retirada fueron sagaces, ¡Le había dicho que podían continuar! con lo que él catalogó como jueguito, ordenándole a los demás que los dejarán solos. Talia sonreía con perversidad, dejándole en claro su complicidad en todo ese asunto.

Un mordisco en sus labios lo hizo regresar a la realidad, Rachel lo tenía acorralado contra el copete de la cama, estaba arrodillada, su pierna derecha, se encontraba acorralada por las de ella. Aquellos delicados dedos se deslizaban, desabrochando parte de su camisa.

Antes de que pudiera continuar; Damian apresó las manos de ella, ejerciendo la presión necesaria como para dejarle una marca.

Rachel profirió un gemido que ocasionó que el chico la alejara un poco, y fue cuando su mirada recayó en Jason, la atmósfera que se había creado entre Rachel y él lo hizo olvidar completamente la presencia de Todd; esté se mantenía estático, sus ojos estaban tan eclipsados como la primera vez que se vieron dentro de la liga de los asesinos, en ese tiempo, era solo un adolescente descarriado, que por malas decisiones había caído en las garras de Talia, lo único bueno que había resultado de aquello, era que, gracias a Jason, él pudo salir del control de su madre.

Los instintos del mayor estaban comenzando a emerger, le era difícil controlarse después de lo que había visto, ¿Qué demonios pasaba allí? Sabía que ella estaba bajo efectos de una droga, pero, ¡Damian estaba completamente libre! No era un mocoso común, bien podía alejarla de su cuerpo.

Pudo haberla detenido, alejado, depreciado, incluso arrojado al piso, era fuerte ¡No era un chico que necesitaba alguien para defenderse! Menos de una niña con cuerpo tan frágil como el de una muñeca.

La idea que rondaba su mente en la tarde volvió, y para su pesar, con la nueva evidencia siendo restregada contra sus ojos, era demasiado obvia para ignorar.

Importándole poco las palabras que amenazan por escapar de los labios del emocionalmente inepto, que seguro arruinar aún más su humor. Jason chasqueo la lengua, sin relajar su expresión; jaló con brusquedad a la chica por sus tobillos, haciéndola caer de golpe sobre la cama, logrando así su meta de apartarla de su hermano.

Rachel se acomodó en está quedando boca arriba, chocando sus ojos, con las irascibles esmeraldas, haciéndola soltar una risa coqueta.

Que a Jason no hizo más que crisparle los nervios.

—¿Te he dicho alguna vez que me encanta hacerte enojar? _Antes de que Todd pudiera articular alguna palabra, Rachel enrollo sus piernas en las caderas del hombre, y sus pulgares acariciaban las mejillas de él, subiéndolas hasta su nuca, donde con el agarre adecuado, lo acercó hasta ella, robándole un beso.

Si ella creía que con eso iba a manipularlo estaba muy equivocada. No era la primera vez que una chica intentaba seducirlo.

Fácilmente pudo haberla apartado, más su curiosidad no lo dejaría, normalmente la chica era demasiado mojigata, necesitaba ver que tan lejos podía llegar, aunque fuera en ese estado.

La lengua de Rachel delineo los labios de él, robándole un gruñido, al tiempo que sus manos comenzaron a recorrer la espalda de Jason, hasta llegar a la parte baja de la espalda, donde con picardía comenzó a subirle la camisa, acariciando con sus uñas el espacio desnudo que con su acción dejaba, se detuvo al llegar a los omóplatos donde encajo sus uñas. Robándole un gemido ahogado.

La electricidad recorrió el cuerpo del Todd, al sentir como la lengua de ella se introducía en su boca, explorando sin pudor su interior, sintiéndose embriagado, su lengua comenzó a rozar la de ella, siguiendo el juego.

Sus bocas se movían en sincronía, sin ninguna objeción de su parte, dejo que su lengua fuera arrastrada hasta la boca de ella.

Sabía dónde estaba, y quienes eran sus acompañantes, pero no le importaba. Así como a su hermano no le importo llevársela la tarde anterior, a él no le interesaba ser visto por Damian o cualquiera de sus hermanos, mucho menos por Bruce.

Sus manos comenzaron a moverse, inquietas de estar tanto tiempo reprimidas. La derecha fue colocada debajo de la cabeza de Rachel, buscando prolongar el contacto, al tiempo que su mano izquierda, comenzaba acariciar, la pierna de ella descendiendo lentamente, estaba a punto de acariciar las nalgas de ella…

El pequeño demonio se abalanzó, tirándolo en el piso, frenando todas sus intenciones. Una sonrisa divertida se extendió en su rostro, que al instante fue borrada por el impacto del puño de Damian.

—Sabía que eras un imbécil Todd, más no creí que tu estupidez te volviera un suicida _Los ojos de Damian destilaban odio. Puede que la chica esté bajo la influencia del éxtasis, pero eso no le daba derecho de estar besuqueando a su hermano, ¡Frente de él!

Con respecto a Jason, estaba cavando su propia tumba, ¿Qué no podía controlar una maldita vez sus hormonas? Seguramente el idiota se hubiese dejado seducir si no fuera por su presencia en la habitación. La idea matarlo, lenta y dolorosamente, se instaló en su mente, y siendo sincero, esperaba que nunca se fuera.

—¿Has perdido la cabeza? _Como si nada el mayor chupo su labio sangrante, para luego escupir está en el piso de la habitación— ¿Que hay entre ustedes dos?

Por un momento Jason pudo notar como su hermano flaqueaba, más luego sus ojos volvieron adquirir el mismo fuego de antes, e intentó volverlo a golpear. Esta vez el mayor no dudo en detenerlo.

—Me vas a explicar todo ¡Ahora! No es la primera vez que ves a uno de tus hermanos con una chica, ¡Hemos visto a Dick en peores condiciones! ¿Qué hace esto diferente? _Por un momento sintió como sus palabras calaban hondo en el interior de Damian, incluso de mala gana se había puesto de pie, mirándolo de perfil.

—No es algo que te importe.

Jason se sentó en el lugar, lanzando un suspiró, sus dedos acariciaron su sien, demasiadas preguntas en su cabeza lograban que está doliera.

—Damian, ¿Quién fue él que le hizo esto? Allá había muchas mujeres, no creo que un hombre allá elegido a Rachel porque sí _La pregunta era la que le estaba rondando desde que supieron de su estado, si bien los hombres en ese lugar eran unos cerdos, tenían una gran gama de chicas para elegir. No le veía sentido a drogar a una.

—Tu deberías saber ¡Te ibas a reunir con ella! ¿Creías que no iba a saber? ¿Qué no me enteraría? ¿Desde cuándo estás viéndote con mi madre? _El Wayne lo miro con odio, estaba seguro que en cualquier momento se iba a lanzar encima de él, y arrancarle la yugular, aunque fuera con sus propios dientes. De todos sus hermanos, el que más se parecía a él era Damian.

—Contaba con que lo sospecharas, esperaba tu intervención en ese bar, lo único que no preví fue que Tim aparecería, y mucho menos Rachel. Habíamos quedado en no decirle a nadie de eso. ¿Por qué Talia quería tenerla así?

La sonrisa petulante apareció en el rostro del chico, cosa que molestó a Jason, Ese mocoso le estaba tocando los nervios nuevamente.

Antes de poder seguir con su charla, la tercera persona en la habitación intervino, abrazando por la espalda al Wayne, pasando sus brazos por la cintura de él, acariciando con sus dedos el dorso de este.

—Damian~ _Todd abrió los ojos, no por la manera en la que ella se aferraba de su hermanito, ni por el gemido ahogado que habían salido de los labios de Rachel, mucho menos por como ella comenzaba a mordisquear la oreja de Damian… Si no por la ausencia de prendas en el cuerpo de la chica.

Sus ocelos esmeraldas detallaron con minuciosidad cada parte del cuerpo desnudo, su piel era tan pálida que fácilmente podía pasar como una hermosa muñeca de porcelana, era pequeña, más pequeña de lo que antes había creído, su cuerpo tenía la forma de un reloj de arena, buen busto, caderas pronunciadas y una pequeña cintura, su cabello amatista estaba desordenado, sus mejillas arreboladas, sus labios entreabiertos y cubiertos por una capa de saliva, sus ojos hacían un gesto de sumisión, y fingida inocencia. Todo en ella era atrayente. Lo invitaba a perderse en sus deliciosas curvas.

Damian se erizó, al tiempo que fruncía sus labios, con movimientos bruscos intentaba quitársela de encima, miro de reojo a su hermano que parecía aún más imbécil de lo normal, era como cuando Titus veía a su plato de comida.

Más al notar su fulminante mirada reaccionó, elevo la mano izquierda y dio un paso adelante.

—Damian… Hagas lo que hagas… No te voltees _Su voz sonó ronca, y sin apartar la mirada de ella comenzó a tantear la cama buscando alguna de las prendas que ya no poseía.

¿Quién se creía que era él para decirle que hacer?

El Wayne estaba a punto de reclamarle, más un movimiento de su compañera lo hizo callar. Esa maldita descarada le estaba restregando los pechos contra la espalda, el contacto era suave… Y mucho más cálido de lo que imagino.

Rachel curveo sus labios, y con una sutil caricia; los dedos de ella comenzaron delinear el cuello de Damian, estremeciéndolo un poco, la Roth humedeció sus labios sustituyendo con estos los dedos, al principio eran suaves y castos besos, más luego fueron aumentado la intensidad, moviendo sus labios.

La suave y húmeda caricia lo hizo morderse el labio, reprimiendo un jadeo. La punta de la lengua de ella estaba comenzando a delinear su cuello.

Rachel inhaló el aroma que el Wayne desprendía, y sus dedos se adentraron en la camisa de él, comenzaron a delinear el tórax.

Damian mantenía los ojos fuertemente cerrados, ignorando el aire frío que Rachel soplaba al separarse de su piel, sus brazos estaban estáticos, fuertemente empuñados y sus dientes mordían su propia lengua.

Tenía que controlarse, no podía permitirse volver a caer… No con ella así… Su madre, ahora mismo estaría divirtiéndose a costa suya…

Rachel gimió contra el oído de Damian, mientras sus dedos comenzaban a desabrochar el pantalón.

Él debía… ¡Sacar la mano de la demonio que comenzaba a introducirse dentro de su pantalón!

Nuevamente las manos de él detuvieron su avance, abrió sus ojos mirando ladinamente a la chica. Su esmeraldina mirada destilaba odio, intentado dejarle en claro un mensaje, a una persona que ni siquiera sabía que estaba haciendo. Y que probablemente la mañana siguiente no tuviera memorias de su comportamiento.

—Creí que no le tenías miedo a nada ni nadie~ _Su voz sonó aterciopelada en un lento susurro al tiempo que mordisqueaba el lóbulo de la oreja del chico, haciendo que por primera vez en lo que llevaba de madrugada, el Wayne soltará un suave gemido— ¿Me demostraras de que eres capaz?

Sabía que esas palabras eran una trampa, pero no le importo, nadie jamás diría que él tenía miedo, y mucho menos a una chica drogada.

Damian tiró de la chica y con brusquedad la colocó frente a él, sus ojos se achicaron, al tiempo que reducía el espacio entre ellos.

—¡No le temo a nada! _Habló entre dientes, ganándose una sonrisa de parte de ella.

Sus dedos seguían ejerciendo presión, pero en vez de lastimarla, esta parecía disfrutar del dolor… Chasqueo la lengua, que como la vez anterior Rachel parecía tener tendencias masoquistas.

Su boquita bermellón estaba siendo presionada por sus incisivos, y ahora se fijaba en su apariencia, ¡Estaba completamente desnuda! Sus pechos subían y bajaban de manera rápida, sobre la aureola, se encontraban dos pequeños y rosados pezones, que los invitaban a mordisquearlos, todo el cuerpo de Rachel era un lienzo en blanco, que le pedía a gritos ser pintado.

Damian mojo sus labios. Un gesto que la hizo sonreír, e inclinarse hacia adelante.

—Demuéstrame de que es capaz un Al Ghul _Lo dijo de forma calmada, saboreando cada silaba salida de su boca, haciendo que los movimientos de su lengua fueran más notorios.

La espalda de ella chocó contra la pared, de forma brusca, un nuevo gemido hubiese emergido de sus labios, si no tuviera la boca de Damian sobre la suya.

Su beso era feroz, agresivo, demandante. Tanto Rachel no dudo en seguir, sus manos luchaban por liberarse, mientras que sus labios luchaban por el control del beso, su lengua usurpo la boca del Wayne, lamiendo de manera lenta la de él, invitándolo a jugar, más así de rápido como inició, así él mismo lo termino.

Sus ojos ni siquiera se molestaron en verla.

Había esperado una nueva interrupción de parte de Jason, pero nunca llegó, por lo que con la mirada comenzó a escanear el lugar.

Lo encontró sentado en la cama, esculcando en una de las gavetas, mirando con sosiego cada una de las prendas, estirando de vez en cuando algo que llamará su atención, para segundos después tirarlo en el mismo lugar… Ahora hecho bola.

—¿Qué demonios se supone que estás haciendo? _Grito enojado, y sin poder contenerse, anduvo a zancadas hasta quedar más cerca del lugar, arrastrando con él a la chica, como si de una muñeca se tratará.

—Buscando ropa… Aunque creo que debería comprarse mejores cosas, su ropa es… cero sensual _Jason ni siquiera se molestó en mirarlo, su atención la tenía un brasier simple, al cual veía como si fuera lo más interesante del mundo.

Tal vez fue por el enojo, o por la poca iluminación del cuarto, pero el prodigio Wayne no noto como los nudillos del Todd se ponían blancos al apretar de más la prenda.

—¿Y la que se quitó?

—Rota.

—TT~ quítate yo busco, tu contrólala _Damian se la lanzó con brusquedad sobre la cama, al tiempo que empujaba a su hermano, haciéndose cargo él de la situación.

El Todd se acomodó sobre ella, apresando las muñecas de Rachel con sus manos, justo arriba de la cabeza.

Sus esmeraldas ojos reflejaban cierta melancolía, mientras sus labios se fruncían en una mueca, similar a una sonrisa forzada.

Esa mocosa debajo de él, había llegado a su mundo poniéndolo todo de cabeza, si todo esto era un juego ¿Por qué le molestaba tanto ver como su hermano menor la había besado por su propia cuenta?

El pie de ella comenzó a ascender, sacándolo de sus cavilaciones. Estos se detuvieron al llegar al bulto en los pantalones, donde utilizo los dedos para acariciar la entrepierna de manera circular, subiendo lentamente hasta enredarse al cuerpo de él, chocando su intimidad con él pantalón del chico.

—¡Jason te necesito! _Su voz sonó ahogada, y sus labios mordían el inferior de su boca. Dándole una imagen de sumisión.

El mayor sonrió, de todos los escenarios, de todas las maneras, jamás había imaginado que ella se lo dijera así, está escena, solo le dejaba un mal sabor de boca, ahora podía sentir lo mismo hacía él, como hacía cualquier desconocido, esa no era su Rachel hablando, esa era el éxtasis corriendo por su organismo.

Tal vez estaba siendo demasiado sentimental, pero verla así, no le provocaba el deseo que normalmente sentía, era demasiado fácil, a él le gustaba como ella lo rechazaba, como lo manda al diablo, prefería esa Rachel, a la que ahora estaba debajo de él.

—La próxima vez que lo digas, te juró que será en una situación diferente a esta, serás mía, solo gritaras mi nombre, es una promesa _Jason sonrió, inclinándose lo suficiente para pegar su frente a la de ella, sus labios estaban a pocos centímetros, pero aun así no la beso, en vez de eso, prefirió entrelazar sus dedos con los de ella.

—Sería más efectivo orinarle, Titus suele hacer eso con los árboles de la mansión _Todd soltó una carcajada, recobrando parte de su humor, rodando los ojos para dedicarle una mirada a Damian, esté le tiro en la cara una prenda que reconocería como el suéter que minutos antes tenía Rachel, y luego el vestido, ambas prendas intactas— Que patético, ni siquiera supiste desaparecer la evidencia de tu estúpida mentira.

—No era necesario. Te di tu tiempo para comprobar algo. Quería medir tu nivel de juicio, ver hasta dónde podías llegar. Tu fuerza es la suficiente para someterla, para controlarla, y no lo hiciste Dami, en vez de eso la besaste. Se que te gusta mi avecilla, incluso aunque te lo niegues, no puedes ocultarle nada a tu hermano mayor. Siempre te dieron todo lo que quisiste, es tiempo de que aprendas que no puedes tenerlo todo, ella es mi muñeca, cualquier otra podría compartirla. A Rachel no.

Damian arqueo la ceja, mirándolo con petulancia. Y una sonrisa diabólica se dibujó en sus labios.

—¿Tuya? Te diré algo Todd, trátala como te dé la gana, pero no creas que la sumisión de su parte es real, solo te está manipulando, cuando obtenga lo que quiera te desechará. La conozco mejor que tú. Ahora párate para poder vestirla, me asquea seguir viéndolos _Damian retiró las piernas de ella de la cadera de su hermano mayor.

—¿No serán celos hermanito?

—No, es más como un fuerte deseo de cortarte la cabeza _Ambos intercambiaron miradas, y Jason se incorporó de golpe tapando su miembro con una almohada, como si eso pudiera detener las intenciones del Wayne.

Rachel una vez libre tomó la cabeza de Damian, hundiéndolo en su busto. Haciendo que esté se sonrojara hasta las orejas.

Una sonrisa casi inocente se extendió por los labios de ella, al tiempo que cruzaba miradas con el chico.

El Wayne se encontraba entre ambos pechos, sus manos estaban alzadas; no queriendo tocar nada del cuerpo desnudo, y su aliento chocaba contra el cuerpo de ella robándole varios gemidos.

—Las personas normales le llamamos a eso celos, ya Rach, suelta al mocoso, lo vas asfixiar, puedes jugar conmigo en su lugar cuando quieres _Ambos pares de ojos esmeraldas chocaron, haciendo que el mayor soltará una carcajada— Debes ser más honesto contigo mismo Dami, pero lo siento por ti enano, no dejaré que me quites esto.

Jason tomó la cintura de Rachel, alzándola siempre manteniendo una distancia prudente de su cuerpo, intentando que está soltará la cara de Damian, pero en vez de eso, ella lo arrastro.

—Vamos, suelta al pequeño demonio antes que se desmaye _Se levantó poniendo sus pies en el piso, comenzando a sacudirla, logrando que el Wayne se pusiera de pie— ¡Damian jala! Intentó separarlos, entiendo que te guste el lugar, pero compórtate hermanito. Mi muñeca está sedada _El tono burlón se notaba, a pesar de estar algo intranquilo por su reciente descubrimiento, eso no le impedía burlarse de su hermano.

—¡Deja de decir idioteces! ¡Y has tu trabajo bien! _El menor comenzaba a enojarse, solo el removerse hacía que su acompañante jadeara, estaba demasiado sensible, y un dolor en sus partes le recordaba que, para su desgracia, él estaba físicamente dispuesto ayudarla, al igual que su imbécil hermano mayor. Los latidos del corazón de Rachel retumbaban en sus oídos, estaba agitada, y la respiración chocando contra su cabello lo terminaba de confirmar.

Jason comenzó a sacudirla y agarre de ella se ajustó más, incluso sus piernas comenzaban a moverse.

—¡Suficiente! Rachel suelta a Damian o te castigaré, te doy cinco segundos _Todd contó mentalmente dos segundos, y con una sonrisa maliciosa, liberó su mano, y sin importarle la mirada curiosa de su hermano, estampó su mano contra una de las nalgas de ella.

El sonido se extendió por toda la habitación, y rápidamente sustituido por un gran gemido de placer.

Damian sintió como la acción de su hermano no hizo más que empeorar su situación, ahora prácticamente era asfixiado, y sus hombros tendrían unas nada sutiles marcas correspondientes a las uñas de ella, que aún seguían en el mismo lugar.

—Te doy diez minutos para que te arregles, la vistas, limpies toda sustancia fuera de lugar, y por favor, pretendas que nada paso _La voz de Tim se escuchó detrás de la puerta. Alertando a ambos chicos.

Damian intentó apartándose, ya no le importaba tocarla, ¡Tim no la podía ver así! Sus manos se acomodaron en la cintura de ella, y empujo fuerte, al tiempo que su hermano jalaba, nuevos gemidos salieron de ella, pero los ignoro. Y como pudo escapó del agarre.

—Demonio la ropa _La voz de Jason sonó como un susurro, al tiempo que tomaba las manos de ella.

Damian tomó el suéter, y lo acomodo como pudo sobre la resbaladiza chica, apenas estaba poniendo el segundo brazo, cuando esta intento liberarse.

—¡¿No puedes por una maldita vez sujetarla bien?! _Sus palabras salieron más altas de lo que le hubiese gustado, pero no le importaba.

Tim parpadeo un par de veces ¿Esa acaso era la voz de Damian? Creía que esté había dejado solo a Jason. Con algo de incertidumbre, e ignorando el tiempo que les había dado, abrió la puerta, y fue un grave error.

Frente a él estaba Jason tomando las manos de ella, alzándolas sobre su cabeza, mientras Damian tenía entre sus dedos el cierre que apenas estaba cerrado hasta el ombligo de ella.

El rostro del recién llegado se tornó carmín, y las esposas metálicas cayeron de su mano estrellándose contra el suelo.

Ambos chicos vieron a su hermano… Fue el momento más raro de los tres…

—¡Maldición Tim dijiste diez minutos! ¡Tan inepto eres que no sabes contar! _La voz del demonio se hizo escuchar, al tiempo que subía totalmente el cierre.

—¡Escuché tu voz! Creí que no pasaba nada. Se supone que eres el racional aquí, ¿Qué demonios pensaban hacerle?

—Me hieres Tim _Jason llevo una de sus manos a su pecho con gesto fingido— Puedo ser muchas cosas, pero jamás me acostaría con Rachel en este estado ¿Que de divertido tiene si ni siquiera lo recordará? ¿Además con el mocoso aquí? ¿Por quién me tomas?

Tim tomó las esposas del suelo, por alguna razón, se sentía menos incómodo con el comentario de Jason, más el ambiente no dejaba de ser pesado.

—Acomódenla, la esposare a la cama, y Jason… bájale las manos, estas alzándole el suéter… Le veo el trasero desde aquí.

Los dos pares de ojos esmeraldas se miraron entre sí, y en ese silencioso intercambio, el menor acomodó la ropa de ella, al tiempo que Jason le bajaba los brazos.

—¿Solo trajiste dos esposas? _El mayor preguntó acomodándola con cuidado sobre la cama, al tiempo que Damian apresaba juntas las piernas de ella.

—… Jason, no le amarrare las piernas… _Tim esposo la primera mano de ella al borde de la cama, pasándole la otra a Jason, que hizo lo mismo del otro lado.

Damian cubrió con las sábanas la parte inferior del cuerpo de ella.

—No saldré de aquí hasta que ustedes dos se vayan _Tim cruzó los brazos, intercalando la mirada entre ambos— Por lo que vi, son igual de peligrosos.

—Mira quien habla, San Timothy _Jason bufó rodando los ojos.

—TT~ Si ambos quieren perder su tiempo aquí esperando que el otro se vaya, es su problema, yo me largo, ella ya no despertará _Damian se puso de pie, mirando por última vez a la chica dormitar, antes de salir por la puerta.

Jason lanzó un suspiró acariciando el cabello de ella.

—Me voy si tú te vas.

Tim rodó los ojos poniéndose de pie.

—Mañana vendré temprano a quitarle las esposas _El oji azul rodeo la cama, extendiéndole la mano a su hermano mayor, mano que el otro no dudo en aceptar— ¿Noche difícil?

—Más de lo que te imaginas.

—¿Valió la pena?

Jason le dio una última mirada a Rachel, y una sonrisa se extendió por su rostro.

—Lo hará.

OoOoOoOoO

Tim abrió con cuidado la puerta de la habitación de Rachel. Enseguida se deslizó dentro del recinto cerrando la puerta a su espalda.

Sus dedos de su mano sana, se adentraron en su cabello, al tiempo que un suspiró salía de sus labios.

—Creí que me dejarían así todo el día _La voz de ella lo alertó.

—Buenos días, ¿Cuánto tiempo llevas esperándome? _Sus ocelos azules chocaron con las amatistas de ella.

—Una hora _La chica tenía una pierna sobre la otra, y la manta que en la madrugada le había acomodado Damian se encontraba en el piso. Por la posición en la que estaba, era obvio que tapaba su desnudez, y el suéter a mitad del muslo no la ayudaba. El recién llegado tomó la sábana, lanzándola sobre ella, cubriendo su desnudez.

—Fue la única manera en la que te quedaras quieta, lo siento _Tim sonrió manteniendo su vista siempre sobre los ojos de ella, al tiempo que le quitaba la primera esposa— Le diré a Alfred que te suba el desayuno, supongo que no querrás bajar todavía.

Apenas Rache estuvo libre de la presión el chico le entrego la llave, y ella sola se liberó. Llevo sus dedos hasta la muñeca derecha, donde acarició la parte rojiza.

—Gracias.

—Solo fueron unas esposas _El chico sonrió jugando con estas entre sus dedos— Nos vemos luego.

Al escuchar la puerta cerrarse, Rachel se incorporó soltando un suspiró. Sus pies tocaron el frio piso, y con marcha firme se dirigió hasta el baño, donde procedió a quitarse la chaqueta, dejándola caer al piso.

Abrió la llave, y procedió a introducirse en está.

Su cabeza le dolía, no tenía muchas memorias, más las pocas que tenía eran suficientes para saber que estuvo jugando con los dos chicos.

Hundió su cabeza hasta los labios, abrazando sus rodillas. Odiaba a Talia, odiaba a su padre, se odiaba a sí misma por volver a caer en una de sus tretas.

Se había expuesto, en ese bar pudieron haberla violado, Sebastián andaba por allí, pudo haberla capturado, se estaba exponiendo demasiado. Si no tenía cuidado podía ser capturada, mucho antes de su cumpleaños.

Por eso prefería pasar sus días en Jump City, estando allá nadie sabía su localización, y era más fácil pasar desapercibida.

Un toque en la puerta la hizo incorporarse en la bañera, y buscar con la mirada una toalla cercana, por si tenía que cubrirse.

—Señorita Rachel, el amo Tim me contó de su… Problema femenino… Le deje el desayuno sobre la cama, baje cuando se sienta mejor.

—Gracias Alfred _La chica se sintió enrojecer, al tiempo que se volvía a sumergir, esperaba que hoy fuera un día más tranquilo que ayer. Ni siquiera tenía ganas de abandonar su habitación, no quería ver a nadie, mucho menos aquellos que le cuestionarían sobre los acontecimientos del día anterior.

Más quedarse eternamente en ese lugar no era una opción, sabía que, en cualquier momento, alguno de los dos se las arreglaría para ir a buscarla, exigiendo, a su manera una explicación.

Cerró los ojos nuevamente dejándose embriagar por el aroma a lavanda, esperaba que al menos la dejaran estar un poco más en esa relajante bañera.

OoOoOoOoO

Tim comía tranquilamente su desayuno, intercalando de vez en cuando su mirada con sus dos hermanos, el demonio parecía más enojado que de costumbre, apuñalando de vez en cuando su plato con un tenedor, mientras que Jason ni se molestaba en mirar su complicado café. Su atención estaba puesta en el asiento vacío de la mesa.

Los demás miembros de la familia seguían conversando tranquilamente, como sí los arranques de furia del menor y la mirada perdida del Todd fuera cosa de todos los días… Aunque, tal vez él le estaba dando demasiadas vueltas al asunto… Sus instintos detectivescos nunca se habían equivocado, algo más pasaba allí, y era su deber descubrirlo.

Jason chasqueo la lengua, molesto, ya había terminado el desayuno y Rachel no apareció, tenía muchas preguntas, esperaba abordarla antes de que comenzaran a comer, necesitaba información, el comportamiento de su hermano no era normal, y el de ella mucho menos, era como si ambos estuvieran jugando al gato y al ratón.

El demonio parecía conocer mucho de ella… No, solo era una artimaña para enredarlo, y hacerlo desistir de su interés hacía la chica… Damian era un imbécil… Solo quería molestarlo, por eso se acercaba a Rachel.

No había manera de que ellos se conocieran de antes, El mocoso estuvo casi toda su vida conviviendo con una liga de asesinos, solo tuvo relación con personas dentro de ese círculo, en cambio Rachel… Ella le había contado que estudio en casa… Y luego fue al internado…

Detuvo sus pasos de golpe.

No conocía nada de ella, aparte de lo obvio, la mocosa nunca le había contado más allá. En parte era su culpa, nunca se había interesado por el pasado de ninguna de las mujeres que llevaba a la cama.

Talia la había atacado… Damian parecía conocerla… Ella no estaba en la liga… Él los conocía a todos… Incluso por su relación con la liga había conocido a Brushogun…

Su rostro palideció, recordando el día de la oficina, Saico-Tek le había hecho una pregunta sobre la chica, que Brushogun corto antes de terminarla.

Inclusive, Nya-Nya se había mostrado muy atenta con Rachel, algo raro sabiendo los antecedentes de la asesina… ¡Hasta se había puesto de su lado!, le había ofrecido su ayuda… Eso no lo hacía con cualquiera…

¿Quién era de verdad Rachel Roth?

Apresuro sus pasos llegando a la habitación de ella, que estaba semi abierta, con deseos de confrontarla entró, cerrando la puerta detrás de él.

Una molesta sorpresa se llevó encontrándose de frente con el mocoso, estaba sentado en una de las sillas, mirándolo como si fuera inferior, esa sonrisa arrogante estaba estampada en su rostro.

Como si fuera el dueño del lugar, el pequeño hizo un ademán con la mano, invitándolo a sentarse sobre el suelo…

—No está aquí, sabía que no tardarías en venir a buscarla, eres tan predecible… Ahora siéntate y escucha, tenemos algo que arreglar. No se me ha olvidado lo que hiciste ayer _La sonrisa se ensanchó, haciendo que todas las alarmas de Jason se activaran, sabía que era una mala idea quedarse, pero nunca a él se le reconocería por sus buenas ideas…

OoOoOoOoO

Tim miró como Jason se adentraba al cuarto, hace unos minutos había visto a Damian hacer lo mismo…

Estaba seguro que ese encuentro acabaría en una pelea, pero no los detendría, con ellos ocupados podía confrontar a la chica de una vez por todas, hacerlo con alguien más sería una pérdida de su tiempo, Rachel era la más sensata de los tres…

Sabía exactamente dónde encontrarla, pero debía apresurarse y moverla a un lugar donde pudieran hablar libremente…

Tim sonrió abriendo las puertas del lugar, era la habitación más grande de la mansión, y por los gustos de la Roth, sería lógico encontrarla allí.

Fingió recorrer los libreros simulando buscar un libro que leer, cuando en realidad solo la buscaba a ella.

La encontró sentada en el piso, justo en medio de un librero y una pared, un libro se encontraba sobre sus piernas dobladas, si pasabas por el lugar de manera rápida, era imposible verla, estaba claro que se estaba escondiendo.

Se acercó con sigilo, acomodándose en cuclillas frente a ella.

—Sabes, si esté es tu escondite deberías reconsiderarlo, Jason no es tan tonto, y Damian se considera un prodigio, no tardarán en encontrarte aquí _Los enojados ojos amatistas de ella, chocaron con los azules de él— No me veas así, yo fui a buscar unas esposas, no tengo la menor idea de que hicieron esos dos _Tim fingió no recordar lo que vio, y siguiendo con su plan, se llevó los dedos hasta su barbilla fingiendo pensar— ¿Sabes? Ninguno de mis hermanos suele merodear la parte inferior de la mansión, puedes encontrar un mejor escondite allí. Tal vez tú y yo podemos hablar un poco. Soy bueno escuchando, y siento que tienes mucho que contarme _Se irguió tendiéndole la mano— Vamos Rachel… o debería llamarte ahora ¿Raven? _La sonrisa de Drake se asomó al tiempo que ella abría los ojos— No te preocupes, no le diré a nadie siempre y cuando me acompañes.

—Esto se le llama extorsión _Rachel se incorporó por sí misma, ignorando a posta la mano de su acompañante.

—Si te hace sentir mejor, te enseñaré a jugar videojuegos.

—¿Y eso es mejor? _Rachel bufó rodando los ojos mientras su acompañante sonreía.

—Para mí lo es _Tim tomó la mano de ella, adentrándose en la biblioteca— Ven, conozco un atajo.

El chico la llevó hasta un librero donde la mayoría de los libros estaban ordenados por color y por volumen, con ayuda de una escalera, el chico inclinó tres de la sección superior, y al instante el librero se movió dejando a su paso, una pequeña y oscura entrada.

—Vamos _El oji azul tomó nuevamente la mano de ella jalándola hasta el interior— Aquí adelante viene una escalera, cuidado con el primer escalón, luego de allí, se ve más luz.

—¿Quién te dio esa información?

—No puedo decirlo.

—Si te hace sentir mejor, no lo mataré, pero puedo torturarlo _Rachel sonrió al sentir como su acompañante se tensaba— Es una broma.

—Lo sabía.

—No es cierto, tú no confías en mí.

—Podría confiar, si tú confías en mí _Tim tanteo una pared, tocando el interruptor, que les abrió el paso hasta el exterior.

Rachel salió después del chico, mirando una pantalla gigante en la pared, cerca de ella, en varias mesas se encontraban distintas consolas de juego, mientras que alrededor estaban maquinas antiguas de Arcade.

—Esté es mi lugar. Bruce nos dio a cada uno una habitación "especial". Cuando éramos solo tres, Dick, Jason y yo íbamos a un arcade en vacaciones, gastábamos muchas monedas, éramos un equipo, ganamos varios trofeos _Una sonrisa escapó de sus labios, acercándose a ellas— Cuando me enteré que el lugar cerraría, tome todo mi dinero ahorrado de mesadas, y fui a ver si podía comprar una máquina… _El chico acarició con su brazo sano, con nostalgia la de Pacman, sin dejar de ver a su acompañante a los ojos— Lo más gracioso, es que las compre todas, y aun así me quedó dinero… Bruce siempre nos ha dado todo lo material que hemos pedido, pero no es tan divertido tenerlo todo.

—Lo se _Rachel miró la pantalla, viendo como un fantasma era comido por el Pacman, y volvía a su casa.

—¿Quieres intentarlo? Yo no puedo, obviamente _Los dedos dentro del yeso se movieron mientras le regalaba una sonrisa, que ella correspondió— Yo te enseñó.

—Si muero no es mi culpa, es tuya por ser un mal profesor _Rachel suspiró acomodándose al lado del alegre chico.

—Eso no pasará, soy el mejor en lo que hago.

El chico se acercó, sacando una moneda de su bolsillo, introduciéndola en la rendija del Arcade, comenzando el juego.

Tim le explico básicamente lo que debía hacer, mientras le sonreía, recargándose de la máquina que estaba enfrente, dejando a la chica jugar. Rachel comenzó a mover a Pacman comiendo las esferas de luz, mientras se alejaba de los fantasmas, poco a poco los cuatro fantasmas la comenzaron a seguir, acorralándola. Tim se acercó para verla perder su primera vida, pero no pasó, Rachel sonreía de medio lado mientras Pacman se comía la súper pastilla, y comenzaba la persecución contra los fantasmas.

—Genial Rach, eres muy buena en esto ¿Estás segura de no haberlo jugado nunca? _Preguntó Tim al ver el marcador que llevaba, incluso había superado el de sus hermanos mayores.

—Claro Tim, yo desperdicio mi tiempo fuera del internado jugando en estas cosas _Rodó los ojos con ironía mientras seguía jugando.

—¿Estás ahí para escapar de todo? _Saco el tema por fin, siguiendo los movimientos del muñeco amarillo con la mirada.

—Básicamente.

—¿Me contarás?

—¿Por qué el interés?

—Esto involucra a dos de mis hermanos, además, ahora eres de la familia. La familia se apoya en todo.

Aquella afirmación la hizo alzar la vista, encontrándose con una sonrisa sincera de parte de Tim.

—En mi familia no era así _Rachel dejo escapar

—Bueno, ahora tienes una nueva familia _Los dedos de la mano saludable de él le acariciaron la mejilla, animándola a continuar.

—¿Qué quieres que te cuente?

—Básicamente… Todo, incluyendo el interés de mis dos hermanos en ti. Mi informante me contó algo, pero como es tu vida, preferí que seas tú la que hablé de eso.

—Nos va a llevar mucho tiempo.

—Tengo tiempo, y tú también _El dedo de él señalo la pantalla, la cual dejaba ver la secuencia de muerte de Pacman— Te quedan dos vidas. Puedes contar y jugar. Si quieres comienza con eso de que eres la gema de Scath.

Rachel lanzó un suspiró, buscando la manera de resumir todo.

—Bien. Mi padre era llamado por sus… Compañeros Scath, al ser yo su única hija era considerada su gema, la manera de acceder a él. Mi padre tiene negocios con el abuelo de Damian, de ahí lo conozco; cuando éramos niños, era tan amigable como ahora _Una sonrisa divertida se dibujó en su rostro—Una vez, casi me corta la cabeza, mi padre no lo tomó muy bien… Su abuelo tampoco… _Su expresión se convirtió en melancólica, sin mover los controles del juego, parecida ida.

Ese día fue espantoso, en medio de todo el salón lleno de personas, para que todos entendieran las consecuencias de atentar contra la vida de la gema…

Quería gritar que se detuviera, pero la sonrisa maliciosa de su padre, y el brillo maligno que era dirigido a ella le alertaba que se quedará callada, incluso, su tutora había corrido hasta ella, para tomarle de los hombros, asegurándose que no se moviera de su sitio. Ni para huir, ni para ayudar.

Cuando el chico pasó cerca de ella no pudo evitar proferir una disculpa, que él ignoro.

Se mostraba tranquilo, incluso su porte era refinado, como si fuera el rey del mundo, como si nada, comenzó a despojarse de su camisa. Dándole la espalda a su padre, y viéndola fijamente a ella.

Sus ojos esmeraldas la hicieron sonrojar, y removerse un poco en su lugar, se suponía que él niño tenía su misma edad, y aun así mostraba más madurez y experiencia que hasta sus guardaespaldas.

Al ver su valentía al enfrentar a su padre, no pudo hacer otra cosa más que verlo, sin apartar la mirada. El primer azote llegó, el chico se mantenía estático, de pie en su lugar, ella había visto hacer eso a sus padres muchas veces, pero en aquellas oportunidades, el azotado se arrodillaba, imploraba, lloraba, pero ese niño ni se inmuto, era como si no sintiera el dolor.

No se permitió parpadear, vería ese acto de valentía hasta el final, se lo debía, cada azote se grababa en su cabeza. Ella no haría nada como eso, no podía, era demasiado arcaico, su padre decía que era para enseñarle el lugar a las personas, a ella le parecía un mero entretenimiento a costa de un niño que solo hacía las cosas como le enseñaron.

Cuando acabó lo voy ponerse su camisa como si nada, que enseguida de manchó de sangre, escucho como su padre felicitaba a Ra's por tener un niño duro… Y se sintió asqueada de estar en ese lugar.

Su mirada se encontró con la del niño, pero éste en vez de mostrarse sumiso; como por lo general lo hacían los que su padre golpeaba, esté la fulmino con la mirada, para luego mirar de reojo a su abuelo que asentía, enseguida Damian se retiró… Quería ir con él, disculparse, más el agarre de su tutora no la dejo moverse, hasta que Talia apareció con dos copas en las manos, y una sonrisa maliciosa, que hasta el día de hoy recordaría…

Volvió a la realidad, hasta que escuchó el sonido que hacía Pacman al morir, había perdido su segunda vida, y no había hecho ningún punto en esta ronda, aquellas memorias la atormentaban algunas noches, nunca había llorado por eso, ella no había sido la victima de esos maltratos, si Damian había enfrentado todo con la frente en alto, ella no quería mancillar sus actos con unas lágrimas sin razón.

— Te resumiré las cosas _Volvió hablar, sabía que Tim había notado su breve retrospección al pasado, y agradeció que no indagara sobre el asunto, eso hacía más fáciles las cosas— No es la primera vez que tengo éxtasis en mi sistema, la primera vez… Quedé comprometida con Damian _Raven miro de reojo como la expresión de Tim palidecía.

—Espera… Eso significa que él y tú… A Bruce no le gustará esto.

—Mi padre y su abuelo lo decidieron, no nosotros, él me odia… Y tiene sus razones _Lo último lo dijo como un susurro que su acompañante apenas y alcanzó a escuchar— Unas semanas después, mi padre fue arrestado, mi madre nunca se enteró de la doble vida de mi padre, para ella, él está muerto, desde hace cinco años, cuando salí de eso, sabía que comenzarían una cacería contra mí, más que nada por venganza… Mi padre hizo muchas cosas… Daño a muchos. Era obvio que se vengarían con su desprotegida familia, por lo que decidí ocultarme, dejar el nombre de mi padre y mantenerme oculta, Jump City no es un lugar muy conocido, y su internado de señoritas te da anonimato… Todo iba bien hasta que mi madre se casó con Bruce… El empresario más cotizado de Gotham… Mi madre salió del anonimato, el día de la fiesta.

—Por eso desapareciste cuando comenzaron a tomar foto _Rachel asintió, perdiendo la última de sus vidas, sus ojos se enfocaron en Tim.

—Yo no conocía a Jason, cuando él se unió a la liga, ya yo estaba sin comunicación del lugar.

—¿Entonces como supiste de él?

—Una antigua… Aliada de la liga. Ella me informó todo lo que pasaba, incluso, me comentó que habían comenzado a buscarme de ambos bandos _Rachel detuvo con su mano las preguntas de Tim— Ra's Al Ghul no es el único interesado en unirse con mi padre, Hay más personas, mi padre firmo un contrato donde estipulaba que si él no estaba con vida me puedo casar a partir de los dieciséis… La vida de mi padre posiblemente esté corriendo peligro mientras hablamos, todos quieren aprovecharse del contrato, y no esperaran que yo cumpla dieciocho. También hay personas, que quieren matarme antes de cumplir dieciséis, conmigo moriría todo heredero de mi padre, y su dinero se iría a sus socios… Mi madre nunca se casó con él por lo que está parcialmente a salvo, aún pueden usarla para presionarme.

—¿Damian sabe eso?

—Sí, pero Jason no, y preferiría que se quedará así. No sé cómo reaccionaría.

—Probablemente estallaría en cólera, se deja llevar demasiado por su enojo. ¿Por qué nos seguías?

—¿Por qué seguías a Damian? _Tim sonrió llevándose la mano a su cabello.

—Talia. Dick y yo creíamos que el pequeño demonio se veía con su madre, ni Jason ni Damian nos contaron nada de lo que pasó en la liga, un trato de silencio por parte de ambos, pero no hay mucho que ocultar frente a una familia de detectives, solo era unir cabos, y daríamos con la verdad, Bruce no toca ese tema, y por sus órdenes Dick y yo tampoco. Sabes, Jason no fue el mismo desde esa vez, antes era rebelde, pero no un sociópata, no sé qué le habrá hecho Talia, pero le afecto más de lo que admitiría, con respecto a Damian, ahora es menos imbécil, ya no me provoca estrangularlo _Ambos sonrieron ante la broma— ¿Viste a alguien conocido allí?

—Si quieres que te confirme lo de Talia, si, estaba ahí, pero no buscaba a Damian _Vacilo un momento, mirando de reojo a otro lado, para después seguir— Buscaba a Jason… Creo que lo contratará para llevarme en el momento justo…

—No sé hasta dónde esa mujer controle a mi hermano, y eso lo hace más peligrosa.

—También había un hombre… ¿Slade significa algo para tu fuente?

—Touche, le daré la información de tu parte. Tú eres diferente a ella, Rose vive al máximo siempre, una vez me dijo que; aunque la mataran hoy mismo no le importaría, siempre había vivido sin cohibirse en lo más mínimo. Una vez… En una fiesta del grupo se desnudó completamente, y camino por todo el lugar como sí nada.

—¿Estás diciéndome que siga su ejemplo y me desnude?

—¡No! _El rostro de Tim enrojeció al recordar la noche anterior, Rachel tenía la ceja alzada, mientras sus brazos se cruzaban debajo del busto— Solo digo que, si sabes que en cualquier momento te pueden secuestrar, da lo mismo si estas disfrutando, o en un convento de monjas. Esas murallas no detendrán alguien por mucho. Te sientes protegida, pero no lo estas. Ahora, ¿Quieres jugar? Volver a tu cuarto no es opción, Damian y Jason están en medio de una pelea, ya sabes, cosas de hermano.

—¿Qué ganó con eso?

—Que guarde tu secreto _Tim sonrió acariciándole el cabello a la chica, caminando hasta la televisión— Vamos, será más interesante, jugaré con una mano atada _El chico levanto el brazo enyesado.

—Sigues extorsionándome Drake, estas ganando que les diga a mis hombres que te encierren y torturen.

—¿Crees que con eso me intimidas Rae? ¡Que no se te olvide que tolero a diario al mocoso! Él es peor que todos tus hombres juntos _Ambos se miraron y una sonrisa se extendió por la cara de él, mientras ella rodaba los ojos— Ahora siéntate, te pateare el trasero linda.

—En tus sueños _Ambos se acomodaron en dos pufs diferentes, Tim se acostó boca abajo, mientas Rachel se sentaba.

—Se llama Mortal Kombat. Jugaremos en mi Xbox _El chico le tendió un mandó al tiempo que prendía todo con un control remoto— Escucha bien, porque solo explicaré una vez.

Drake comenzó con su explicación, le enseño como hacer "Brutalities" y los "Fatalities" más al ver la cara de confusión de la chica lanzó una carcajada, moviendo su cabeza de lado a lado, comenzando esta vez la explicación con el juego iniciado.

En más de una oportunidad la vio con dificultades, incluso presionaba todos los botones a la vez, buscando debilitarlo, pero él, a pesar de no poder usar bien su otra mano, le estaba dando una paliza. Si le preguntaban, lo más divertido de la situación, fue ver como el rostro de Rachel pasaba por diferentes etapas por el Fatalities que le dio al personaje que ella controlaba, la chica no se esperaba eso.

—Es solo un juego Rae, con la practica puedes mejorar, pareciera que la que estuviera con el yeso eres tú _Una nueva carcajada escapo de sus labios, volviendo a poner el juego.

—Muy gracioso Drake, ¿Recuerdas que aún me puedo ir y dejarte solo?

—Se que sí, ¿Quieres jugar mejor con el arcade? Tengo Centipede, Bloody Roar, Donkey Kong, Tetris, Crazy Taxi, Elevator Action, Mappy, Mario Bros, Paperboy, Sonic, Super Contra, Tekken, Dance, Dance Revolution… El demonio es invencible en eso _Al ver la ceja alzada de Rachel Tim sonrió— Un día lo desafiamos y el mocoso gano... Tengo también Project Diva _Al ver como ella alzaba ambas cejas subió los brazos— ¡Dije que compre todas las máquinas, no podía dejarla ahí! También tengo máquinas de ganchos, para agarrar peluches, o dulces, las de dulce las vacié el mismo día, los peluches aún están ahí. También tengo Hockey de aire, dardos, Billard, cartas y Twister… Nunca hemos jugado eso… Por obvias razones. Lo único que no pude traer fue la pista de bolos.

Tim la condujo hasta otra habitación, que era tapado por unas persianas, cuando la destapo, se encontraron con una pequeña escalera, que conducía a una nueva habitación, las luces blancas estaban en los costados del lugar, dándoles una buena visión; frente a ellos estaba una pista de bolos, amueblado con un sofá grande negro frente a esté una pantalla que reflejaba los puntos, varias bolas estaban acomodadas perfectamente en una bandeja plateada, eran hermosas de color tan brillante como el cristal, había un total de seis bolas

—Mi padre hizo esto para "divertirnos" pero nadie viene. Incluso, cada una de las bolas tiene un dueño, toma la que quieras.

Rachel se aproximó a estas, había color carmín, esmeralda, lapislázuli, ónix, perla, y amarilla. Con cuidado tomó la carmín, acercándose a la pista, inclinándose para lanzarla, su vista se quedó en la bola, que derribo casi todos los pinos, dejando solo los laterales.

—A veces es aburrido tener todo este lugar para mí, como nadie viene, suelo traer a mi amigo Conner, y este a su vez trae a su primo Jon, es el que más se entretiene, pero actualmente… Está molesto conmigo, por lo que no ha vuelto más, también suele venir Bart, pero anda de novio con una chica, y no tiene tiempo para venir _Tim sonrió mirando fijamente la bola carmín regresar, y golpear las demás, mientras los pinos eran acomodados nuevamente— Si no fuera por ayer, no los hubiera visto.

El oji azul se puso de pie tomando la bola amarilla, lanzándola contra los pinos haciendo una chuza, que enseguida el marcador anoto.

—Es agradable esto, no me lo tomes a mal, no hablo de extorsionarte, solo estar jugando con alguien más que no sea la computadora.

—Tim _Rachel se puso de pie mirándolo ladinamente— Sé desde el primer momento, que no le contarías nada a nadie, si quisieras que tu padre se enterará, ni siquiera hubieses escuchado mi versión de las cosas, le habrías dado la información sin importarte lo que yo tendría para decir. Ahora la pregunta es ¿Por qué no lo hiciste?

—Todos merecen una segunda oportunidad, sin importar lo que hayan hecho, se en lo que estás metida, y lo que menos necesitas es que Bruce te esté bombardeando con preguntas, mucho menos siguiéndote, como si fueras un criminal. Ahora si sabes que no lo haría ¿Por qué sigues aquí?

—Es agradable ser tratada como una chica normal de vez en cuando _Rachel sonrió introduciendo sus dedos en la bola verde, lanzándola para hacer una chuza.

—Siento que Jason es una mala influencia para ti.

Rachel sonrió tomando la bola roja.

—Podría ser _Sus dedos acariciaron el objeto en sus manos para luego agregar— Pero tú tampoco eres la mejor, no después de sugerirme andar desnuda frente a todos.

Tim sonrió al notar el tono de broma de ella, quitándole la bola, para dejarla en su lugar.

—Sigo yo, no intentes hacer trampa. Sabes, por lo general los que vienen preguntan de quien es cada bola, para no tocar la incorrecta, pero tú no has dicho nada.

—Creo saber de quién es cada una; obviamente la amarilla es tuya, la negra es de Bruce, la azul es de Dick, la roja de Jason, la verde de Damian y la blanca de Alfred.

—¿Cómo llegaste a esa conclusión?

—Bruce es demasiado serio, no lo imagino con otro color, Alfred es uno más de la familia, era obvio que le darían una, y ninguno de ustedes se inclina por el blanco. La tuya, porque ninguno de los otros tomaría ese color, la de Damian, es el color que más usa, Jason, el rojo es su favorito. Y Richard al descartar las demás…

—Podrías ser de gran ayuda, cuando todo esto acabe, y lo hará, te llevaré conmigo, tengo muchos casos que resolver, y sería bueno tener una ayuda.

—Tim apártate _Rachel le tomó la mano, que aún estaba en la bandeja, justo después de que ella dijo eso, la bola verde había golpeado a la roja, y si no fuera sido por la intervención de Rachel, tendría otro brazo enyesado, esta vez indirectamente por culpa del pequeño demonio.

El juego continuo un poco más, hasta que Tim recibió un mensaje de su doctor, confirmándole la cita para ir a quitarse el molesto yeso.

Antes de despedirse, El oji azul prometió darle una revancha, y sin perder tiempo, despareció por la puerta, dejándola a ella sola en la pista.

Un suspiró escapo de sus labios, mirando de reojo las bolas de boliche, sus dedos rozaron levemente una de ellas con algo de nostalgia, más al instante se apartó. Decidiendo regresar hasta su habitación.

Rachel recorrió los pasillos, intentando recordar el camino largo, cada vez era más interesante esa mansión, tenía tantos pasillos, y habitaciones que sería imposible conocerlos todos, mucho menos andar por esos lugares sin perderse una vez.

Se tomó su tiempo para ir al piso superior, esperando que cuando llegará ambos chicos no estuvieran allí… Para su mala suerte, cuando entró, los encontró sentados uno frente al otro, en completo silencio no había destrozos, no había gritos, solo un ambiente tan pesado que la hizo querer regresa por donde había venido.

Apenas notaron su presencia, Jason se incorporó vacilando un poco para verla, parecía diferente, estaba inusualmente callado, y esquivo.

Sus amatistas viajaron hasta el menor, que solo sonreía con malicia y petulancia, el desayuno se le revolvió en su estómago, y un escalofrió surco su columna, conocía el alcance de Damian… Esperaba que sus pensamientos estuvieran errados.

—¿Por qué no me lo dijiste? _Las palabras de Jason destilaban cierto tono de decepción, y su mirada seguía perdida en algún mueble de la mansión.

Estaba casi segura que el Wayne la había delatado, y no estaba segura que tanto, podía ser algo simple como su vínculo con la liga, o tal vez, le había contado todo, incluyendo su compromiso.

Abrió los labios, pero nada salió, no sabía que decir, probablemente, ahora mismo él la estaría odiando, y por alguna razón, no quería eso.

No sabía qué hacer, ni siquiera sabía cómo sentirse, estaba totalmente desubicada.

Antes de que pudiera hablar, la mano de él cayó sobre su cabello, haciéndola exaltar, sus ojos se encontraron por primera vez con los de él, y para afirmar sus temores, estos mostraban cierto toque de melancolía que la hicieron quedarse helada en su lugar.

Con una suave caricia en su cabello, el chico abandono el lugar, cerrando la puerta a su marcha.

Rachel lo miro de soslayo, para luego voltear a ver a Damian, que sonreía entretenido.

—¿Qué le dijiste?

—No le conté nada de nosotros, si es lo que te preocupa _Habló con calma, mirándola fijamente, escaneando cada una de sus reacciones— Solo le di una razón para mantenerse alejado.

—¡No tenías ningún derecho! _Elevó un poco el tono, frunciendo el ceñó, al tiempo que sus manos se convertían en puños.

—Era una distracción para nuestros planes, no dejes que el capricho temporal nuble tu juicio, míralo así, fui soy tan amable contigo que te ahorre ser una más en la lista de Todd, deberías estar agradecida.

—Wayne, si quieres mantener nuestro trato estable, ¡Deja de meterte en mi vida! No tienes ningún derecho en hacer nada de esto.

—¿Te divertiste con Tim? _Damian cambio de tema bruscamente, sacando su teléfono donde le enseñó las cámaras de seguridad, que habían grabado todo. Se puso de pie caminando elegantemente hasta ella, acorralándola con la puerta— Te tengo un mejor trato Beloved _la tomó de las muñecas, acercándola hasta su rostro— Tú dejas de meter a mi familia en todo esto, y yo seré tan amable de protegerte. No me gusta que te acerques a ellos.

—¿Qué te hace pensar que necesito tu protección? _Damian alzo una ceja con una sonrisa.

—Cosas _Los ocelos del chico brillaron con malicia— Prepara tu traje de baño Beloved, padre autorizó que fuéramos a una fiesta en la mansión Queen, tu madre estuvo más que contenta al ver que te relacionabas con jóvenes de tu edad. Nos vamos en la tarde, cuando Tim llegue, y volvemos mañana… En la tarde _Se acercó más a ella, dejando que su aliento chocara con el cuello de ella— Espero que pases buena noche sin mi ayuda. Recuerda que fuiste tú la que no acepto mi trato.

Damian la soltó, apartándola para poder salir.

Rachel escuchó la puerta cerrarse, mientras un mal presentimiento se adueñaba de su cuerpo.

El chico por su parte, al salir frunció los labios, esperaba haber sido claro y que después de su charla, Jason no volviera a molestar…

Continuará…

Esté es el capítulo que más difícil se me dio plasmar, sobre todo el principio, puesto que la reacción de ambos hermanos es demasiado violenta, tenía que plasmar las cosas con cuidado, teniendo en cuenta siempre al otro, y que en cualquier momento alguno pudiera explotar.

Dije que cada hermano tendría una interacción con Raven, le llegó el momento a Tim.

Desde ayer tenía el capítulo listo, pero comenzó a llover en mi país, y se fue el internet.

Respondiendo Reviews:

IsabellaRoth: Demore demasiado y si no fuera porque me hiciste caer en la fecha, hubiese durado más, de verdad, creo que para navidad me llegaran a mi casa muchos calendarios. Suele suceder, por eso yo reviso cada cierto tiempo el Fandom. Salvando a Raven, ella estaba drogada, con respecto a Damian, tú lo dijiste pudo haberla sometido y no lo hizo, se dejó seducir, y si no fuera por aquella intervención… Solo diré que ahora ninguno sería virgen. Sí, caí desde hace mucho tiempo, creo que desde que salió la película dije; "son perfectos" pero… Me controlo… Tanto como puedo. Expectativas para mí con esa pareja… Tensión sexual… Más tensión sexual… Pero no me olvido de Jason, él está ahí a su manera, aunque ahora este un poco borde es normal después de esa charla con el demonio. Estoy de acuerdo como describes a Jason, y más sus sentimientos hacía sus hermanos, sin duda, con el que más choca es con Dick. ¿Y si ella no quiere que se aleje? Una cosa es lo que él piense y otra lo que opine la chica, hay mujeres testarudas. Egoísmo… Justo cómo describiría lo que hizo en este capítulo Damian, Jason lo confronto, y él lo saco de su camino a su manera. Ta vez alguien debería decirles que es la chica la que escoge. Oh y ahora es que le queda darse cuenta a Jay que, si no se pone las pilas, le quitan a la avecilla. No fue la peor noche por eso~ bueno arriba, explica brevemente una parte antes de que fuera drogada… ¡Es tortura cuando te amarran y no te dejan tocarlo! Ja, ja, ja XD Es difícil que Damian admita algo, por eso es que hay que aprender a ver más allá de sus palabras, sus acciones hablan por él. No llegó tan rápido, pero tampoco es que Jason se iba a quedar de brazos cruzados viendo todo. Gracias por tu comentario, que leí tantas veces cuidando que no se me pasará nada.

Susy Raven: Nah, sería muy fácil para Jay, quiero que sufra un poquito. Más que nada, al demonio ella simplemente está bajo influencias de drogas afrodisiacas, no importa si lo acaba de conocer, lo amará apenas lo vea. Sobre el casi inicio de su vida sexual entre Raven y Damian, solo diré que si no fuera porque interrumpieron lo habrían hecho, eran niños, no sabían lo que hacían… Bueno él más o menos. Jon está muy chico para competir seriamente, pero sí que les dará un dolor de cabeza, los demás… Esperemos que no se maten. Gracias por tu comentario, y por no lincharme aun, tengo mucho que escribir.

Briyitt: Hola seguidora fantasma, yo al principio tenía algunos detalles listos, como su padre, y parte de su pasado, otros fueron floreciendo en el progreso de la historia, la parte de los retos me vino a la mente mientras escribía, tenía otras ideas en mente, las cuales las tengo anotadas por si las llegó a necesitar, este fic intento poner algo de humor, y aun así mostrarles una historia compleja. Sobre la relación de Angela y Raven, es casi nula, como expliqué Raven para protegerla tuvo que apartarse de ella, solo conviviendo en las vacaciones, y por convivir me refiero a que la chica se encerraba en su cuarto lo que duraran estas, por eso, a veces se puede mostrar a favor de la interacción de Rachel con los Wayne, porque estos (Más Jason) la están arrastrando con ellos. Ya están acostumbrados; más Dick, que vio llegar a Jason, luego a Tim y después a Damian, que Bruce acoja a un nuevo niño no es novedad, la única diferencia es que es hija de su esposa… Eso si es novedad, y Damian mostró su molestia. Dami está siendo egoísta, Jason… Su manera de querer es complicada, y muchas veces incomprendida, pero poco a poco irá aprendiendo. Fueron muchas cosas las que vivieron ellos dos, y ciertamente, si se alejo fue por algo. Quiero que, en cierto momento de la historia, Jason olvide como fue que comenzó todo, que deje de verla como una más. Jason es una influencia buena en su vida ¿Quién lo diría? Gracias por comentar, y por decirme tu opinión.

Nos leemos luego.

Sovereignty-Perfection-Doll/Blekk-Universe.