Su Mundo.
Lazos de Sangre #13
Raven sintió como algo suave impactaba contra su cara.
—Con decir que no te gustó era más que suficiente.
—Cállate, y vístete como te ordenó tu "amor". A todo esto ¿Qué se supone que fue eso? ¡Se suponía que romperías a Jason! Esperaba verlo como un cascarón vacío, fácilmente sacrificable.
—Sentí lástima por él _Raven se encogió de hombros quitándose el traje de baño, sin importarle la analítica mirada de esos ojos azules sobre ella.
—¿Lástima? Eso no era lástima ¡Estabas dispuesta acostarte con él!
—Solo me recordó a mi ¿Sí? No podía seguir con eso.
Raven se acomodó el vestido blanco, una pequeña sonrisa apareció en sus labios, seguramente su acompañante estaba rodando los ojos por su ineptitud.
—¿Piedad tú? Ja, permíteme dudarlo.
—Deja de hablar así de mí, últimamente no he sido yo misma _La chica lanzó un suspiro acomodándose en la cama, cerró sus ojos al tiempo que sus dedos acariciaban su sien.
—Has vivido una mentira, esa no eras tú, era solo una pantalla, otra cosa que terminaste enredándote con tu propia mentira _Acomodó su azabache cabello caminando a la cama, con suavidad trepó, sus manos tomaron los laterales del rostro de Raven, con el fin de mirarla fijamente— No te sientas mal Raven, tu padre te enseñó engañar muy bien, era normal que después de un tiempo terminarás creyendo tu propias palabras, te acostumbraras a la pacifica normalidad, por eso estoy aquí, para devolverte a tu realidad, estoy aquí para que notes tu error, para que vuelvas a ser tú.
—No te agradeceré.
—No te pedí que lo hicieras _Con el ceño fruncido dejó caer su cabeza sobre el regazo de Raven.
Está sonrió, adentrando sus dedos en el azabache cabello. Sintió a su acompáñate tensarse en el acto, estaba casi segura que se apartaría, pero no lo hizo. Parecía confiar en ella.
—¿Sigo siendo la razón de tu vida?
Al instante la persona que estaba en sus piernas se levantó, su ceño se fruncía aún más, y sus brazos se cruzaban.
—¿Eso es un sí?
—No sé de qué me hablas, nunca dije eso.
—Supongo que en ese momento solo querías hacerme sentir que todo iba a estar mejor, desde que te llevaron a la mansión fuiste educada para que vivieras solo por y para mí, sé que una pequeña parte de ti me odiaba, y aún así, me ayudaste a intentar escapar…
—Creímos estúpidamente que podíamos fugarnos tan fácilmente, y solo fue una trampa de tu padre _Emiko la miró fijamente, no podía permitirse dudar, no ahora, ella hizo… Lo que creyó correcto… No podía hacer nada más… Era una niña también…
—Shado y mi padre me dieron una gran bienvenida _Raven acarició inconscientemente su brazo— Luego de darme más lecciones sobre venenos, decidieron ser benevolentes conmigo, solo fui dejada a mi suerte en el bosque de la familia…
Sus ojos se oscurecieron regresando por momentos aquel interminable territorio, lleno de árboles consumiéndose por las llamas, había hecho lo que sea para sobrevivir, y lo logró, más no se sentía orgullosa por eso.
—Mis… _ Meneo su cabeza mirando a otro lado, no quería perderse en el los corroídos de recuerdos— Me lanzaron al lago, me costó quitarme las sanguijuelas esa vez. Un mes después aparecieron tranquilamente.
—Recuerdo eso, dejaste de ser una niña llorona luego de ese evento, estabas dispuesta a todo solo para salir de allí, ¿Pero enredar a Talia en todo esto? ¿Creíste que casándote con el heredero Al Ghul quedarías libre?
—Yo no era una niña llorona, solo una vez lloré, y fue a causa del veneno. ¿Ya viene el sermón? Ahórratelo Queen, suficiente tengo con mi subconsciente molestándome, pagué caro las consecuencias de mi pequeño momento de "capricho".
—Eres una idiota _La azabache volvió a recostarse en las piernas de Raven— ¿Verdad Rose?
—¡Totalmente! Podías hacer lo que quisieras con ellos, y los dejaste ir _Una voz se escuchó— Esos dos son un desperdicio de habilidades _La figura femenina salió del armario acomodándose un mechón de cabello— Creí que Jason sería más decidido que eso, o más letal no sé, se ve como un tipo rudo, y tú lo derretiste como un caramelito.
—Jason necesitaba sentirse identificado con su "víctima" el cayó en las manos de Talia cuando era solo un niño, solo quería hacer que otra persona se sintiera como él, por eso su promiscuidad, buscaba siempre una mujer que dominar, mujeres con apariencia fuerte, pero en el acto sexual dóciles, las cuales poder explotar, no quería mujeres dominante en su totalidad, esas le recuerdan a Talia, esa explosión que dio, fue resultado de muchos factores, su práctica de bondage fue una manera de sentirse en el control de la situación… Esperaba que yo le suplicará, pero no pasó, y se molestó más.
—En términos sencillos, lo estabas provocando. Para que saque sus debilidades, querías quebrarle la mente, y hacerle nublar su juicio hasta que recreará en su mente lo que le hizo Talia. Lo estabas rompiendo, haciendo creer que tenía el control. Y en vez de destruirlo de una buena vez, te ganaste parte de su confianza con ese teatro.
—No fue teatro, bueno, estamos como en una escena, pero la princesa de verdad estaba disfrutando el momento con el juguete de Talia ¿Quién lo diría? Aunque no estuviste muy atenta a tu escenario _Sus dedos se acercaron al buro, acariciando el borde interno, hasta que se detuvo, sacando con paciencia una daga— Mira que Roy es un fetichista.
—Ni lo imaginas, si entras al segundo armario a la derecha, encontrarás una diana giratoria.
—Rae, hay algo que me sigue molestando ¿Sabías que vendría Damian?
—No del todo, hay un 3% de probabilidad de que no viniera, confiaba en su personalidad dominante y en su deseo de tener algo, más allá de lo que le podían dar las fortunas Al Ghul y Wayne, el que yo sea el objetivo de su capricho era una manera de asegurarme que vendría. Más no por eso estaba tranquila, debía prepararme por si él no venía. Lo que tampoco preví fue que Jason me atara, sabía que estallaría, pero nunca pude imaginar cuál sería su reacción, ni sus siguientes acciones. Tampoco pude adivinar a dónde me llevaría, por eso debía estar más alerta.
—¿Y cómo escaparías genio?
—Sus uñas _Emiko intervino deteniendo las manos de Raven antes de que volvieran a tocar su cabello.
—Debido a mi entrenamiento, no solo se a meterme en la mente de los demás, se usar armas, gracias a Shado _Rachel y Emiko se dieron una mirada fija— Además mi padre "solicitó" personalmente a la Dra. Isley Pamela que se encargará de fabricar distintas gamas de venenos solo para mí, algunas Shado me las suministraba en las noches. También me enseñaba a fabricar mis propios venenos, con Pamela aprendí a que hay maneras de persuadir a las personas, sin recurrir necesariamente a la violencia, una de sus especialidades eran los afrodisiacos, usando las feromonas de las plantas… Pero ese no es el punto. Sí Damian faltaba, solo bastaba hundir en alguna parte del cuerpo de Jason mis uñas y listo, desde hace mucho tiempo mi barniz de uñas consta de algunas plantas venenosas.
—¿Lo envenenarías?
—No es grave, al principio paraliza el cuerpo, luego, caen dormidos.
—Te subestime Princesa. Eres perfecta para estar en nuestro nido de ratas. Eres como una flor corrosiva, bella a la vista, agraciada, que dejó atrás su capullo, rosa letal, de esas que puedes mirar, pero no tocar _Rose se acomodó también en la cama con una sonrisa— Ahora no sé si dejar que me toques... Tal vez a Emiko no le importe ser paralizada, pero yo tengo alguien que visitar esta noche.
—Wilson, aún no olvido que sabes mi secreto.
—¡Oh vamos! Jamás le diré a Damian que tu planeaste todo lo del afrodisiaco, y menos que su madre sin saberlo fue una ficha en tu tablero de ajedrez. ¿Cómo lograste que pamela te ayudará?
Raven llevó su mano hasta el mentón fingiendo pensar bien la respuesta. No fue tan complicado hacer que Pamela le hablará a Talia sobre sus bebés, lo que sí le costó un poco fue que está le hablará sobre sus experimentos con afrodisiaco, y lo más importante, que hablará sobre la tan resguardada gema de Scath, y su pronta asistencia a una fiesta en honor a Trigon en la mansión del hermano sangre. Solo necesitaba sembrar la duda, y dejar que Talia hiciera el resto del trabajo.
—Ahora tiene una isla privada en el caribe para ella. Más te vale Rose ser leal a mí, no toleraré que me traiciones.
—Lo pensaré, pero si me das a Tim en bandeja de plata será más sencilla mi decisión.
—¿Qué es esa obsesión con mi "hermano" Tim?
—No logró llevárselo a la cama, a pesar de entrar en su cuarto desnuda, está encaprichada con él, como Damian contigo _Emiko respondió con una sonrisa— Patético, necesitas ayuda para llevarte un chico a la cama.
—¿Ahora hablas? ¡Creí que los gatos solo ronroneaban cuando se les acariciaba detrás de la oreja! _Rose fulminó con su único ojo a la chica que aún estaba acostada sobre las piernas de Raven— A todo esto ¿No se odiaban hace media hora?
Raven y Emiko intercambiaron miradas.
—Rose, si bien Raven no es mi persona favorita en el mundo, ambas nos conocemos desde que éramos niñas, estamos acostumbradas la una a la otra, se lo manipuladora que puede ser, y aunque le diga que es una maldita bruja, eso no significa que la odie… Las veinticuatro horas del día. Cuando no me molesta a mí, y su atención está en molestar a otros, su compañía es bastante decente.
—Ahora, ¿Quién es la que necesita ayuda para llevarse alguien a la cama?
—Sigues siendo tú, ¿No has intentado parecer menos desesperada con Tim?
—Ambas se comportan como niñas, harán que me duela la cabeza, casi me hacen pensar que estaba mejor con Damian y Jason.
—Si claro, colgando de la ventana mientras ellos pensaban matarse _Rose soltó una carcajada— ¿Qué estabas pensando?
—Creo que en ese momento pensaba en lo bella que era la vista de cabeza _Raven rodó los ojos haciendo notar aún más su sarcasmo.
—Bueno, igual fue un buen espectáculo, incluso mucho mejor que el que nos dio Wally y Damian _Rose hizo un puchero recostando su espalda contra de la de Raven— Conner los detuvo antes que empezaran. Aunque se ganó un buen derechazo de Damian… _Una risa detuvo su relato— La perra de… Cassandra nunca se vio tan molesta. Inclusive, le reclamó a Tim por no saber controlar al engendro. Como sí Tim tuviera la culpa que el niño arregle todo con la violencia.
—Lo que te espera cuando te cases _Emiko sonrió cerrando los ojos.
—Hablando de eso, ¿No deberías ir a ver a tu padre antes de que lo maten?
—Voy a ir con Damian… Pronto _Raven sintió ambas miradas azules sobre ella, más decidió ignorarlas.
—Uy, ¿Ahora se comportan como tortolitos? _Rose preguntó con una sonrisa divertida, abrazando a Raven— No me digas que ahora si quieren estar juntos, es obvio que al mocoso le gustas.
—No digas tonterías Rose, Damian solo me ve como un objeto, que ahora muestre más interés en mí, solo es por Jason, que quiere "robarle" lo que él considera su propiedad.
—Bien, porque yo apoyo a Jason, si es capaz de hacer que hagas esa linda expresión en tu cara tiene mi apoyo _Rose presionó con las palmas de sus manos los laterales de la cara de Raven— Además necesitas alguien con quien liberar tensión, y nada más relajante que una persona con experiencia en la cama.
—¿Puedes dejar de pensar por un momento en sexo? _La de cabello amatista apartó las manos de la albina— Tengo aún muchas cosas de las cuales preocuparme.
—Ya, todo estará bien, ahora nos tienes a Emiko y a mí _La chica con el parche tomó los hombros de Raven, haciéndola recostar de su cuerpo— Descansa y disfruta hoy, siento que pasará mucho tiempo antes de que nos podamos relajar.
—Odio decir esto, pero Rose tiene razón, hace poco vi a Cheshire rondando, está enredando a Roy para llegar a mí. Tenemos por un lado a Talia, ella esta aliada a Slade.
—No creo que sea solo a ti, Roy es el mejor amigo de Jason, Cheshire le puede sacar mucha información… Esa mujer es una molestia, hay que sacarla rápido del camino.
—No olvides a mis dos hermanos, pronto estarán de "visitas" en la ciudad… Escuche que Sebastián tiene toda una ciudad subyugada con su poder.
—¿Joseph, vendrá? Eso es una gran noticia.
—Te pido, si llegas a estar con mi hermano Raven… No me cuentes nada _Rose hizo un gestó de asco para luego cruzar los brazos sobre los hombros de Raven.
—Cuando hable con Nya-Nya me hizo dar a entender que Shado pronto saldría de las sombras _La menor ignoró las palabras de la albina— Sin contar que Ra's Al Ghul sigue libre. Mi padre, aunque esté en la cárcel… Sé que fácilmente puede salir, solo está esperándome, quiere que yo haga el primer movimiento.
—¿Qué vas hacer?
Raven sonrió cerrando los ojos.
—Enfrentarlo de una buena vez, ya es suficiente de intentar escapar de mi realidad, los lazos que me unen a esto no los puedo romper, y volver a Jump City no es una opción, será cuestión de tiempo para que Sebastián se entere donde estudió. Detesto meterme en una guerra, pero si yo la inicie, lo menos que puedo hacer es detenerla. Por eso, necesitó hablar con Trigon, debo quitarle el poder que él aún tiene.
—¡Bien! Tanta paz me estaba molestando _Rose estiró sus brazos, y comenzó hacer ejercicios de calentamiento con ellos— Es hora de que mi familia se reencuentre.
—Iré a Japón, cuando terminen las "vacaciones" _Emiko abrió los ojos encontrándose con aquellas calmadas amatistas.
—¿Algo que merezca mi atención?
—Aún no es seguro, pero puede que Shado aparezca, ella y otros miembros de la liga, habrá una boda entre dos "traidores". Pensaba en solo ir con Jason.
—Y luego dices que no te gusta el juguete de Talia.
—Llevó a Jason para que esa mujer crea que lo tiene bajo su poder, y que él cumple todo lo que ella le ordena, haré todo lo necesario para que él se acerque a ella.
—Y en el momento correcto, será el mismo Jason que la acabe _Completó Emiko con una sonrisa.
—Exactamente, ella lo cree un perro fácilmente manipulable, olvida que algunos perros muerden la mano de quién les da de comer.
—¿Y si te traiciona?
—No lo hará Rose, no me ama, pero odia más a Talia de lo que pudiera odiarme a mí. Y en el peor de los escenarios, sé que puedo confiar que alguien más terminará el trabajo. Actualmente Sebastián no me preocupa, el entrena borregos fácilmente reemplazables, que sencillamente se arrodillan ante cualquiera con la motivación correcta, solo hay que darles un motivo para que se volteen contra él. Ra's por otra parte… Al estar desaparecido es imposible predecir qué hará, pero estoy casi segura que se comunica con Talia, solo debo obligarlo a salir.
—¿Alguien más? ¿No me digas que te refieres a Damian?
—Es la única persona que tendría una razón personal para acabar con Talia, así como Rose quiere matar a Deathstroke, y tú a tu madre, Damian guarda un gran rencor por Talia, pero no sé hasta qué punto puede seguir obedeciéndola, supongo que lo comprobaré durante la marcha.
—Estás demente. Pruebas que tan delgado es el lazo que tiene aún Damian con su familia, ¡Puede volverse contra ti!
—Tú mejor que yo, sabes lo que es estar demente, después de esas dosis de adrenalina que te daba Slade. Tengo que probar, no pierdo nada en intentar _Raven miró por la ventana el sol— ¿Qué hora es?
—Apenas ha pasado una hora desde que llegaste, son las cuatro, ¿Por qué? ¿Tienes una cita?
—Tal vez, ¿Qué saben de Wally West?
—Pelirrojo, sexy, pecas de ángel, musculoso, buen trasero… Jamás lo he probado, pero a su primo sí, y tengo que admitir que sabe lo que hace, su velocidad en la cama es…
—Rose, te estás desviando del tema, dices cosas que no son necesarias.
—Para mí son datos fundamentales Emiko.
La azabache rodó los ojos.
—Ignorando los datos obvios de su apariencia, y datos que no tienen redundancia sobre como sería en la cama, West viene de central city, actualmente se queda en un departamento con su primo, es el mejor amigo de Dick, estudiante de medicina, tiene la ficha en blanco… Todo un chico bueno, ni una infracción siquiera… ¿Piensas involucrarlo?
—No _No necesitó pensar mucho para darle la respuesta, suficiente era con que Tim estuviera involucrándose. Mordió levemente su pulgar mirando fijamente la ventana.
—¿Te gusta? _La albina tomó la mejilla de la chica sobre ella, jalándola levemente.
—No Rose, no me gusta, lo acabo de conocer. Solo me pareció curioso que siempre está ahí para salvarme, primero curó mi mano, luego nos dio su auto para que Damian y yo escapáramos, está tarde me quitó las cuerdas, y luego me beso para ayudarme con mi plan. A pesar de nunca pedirle su ayuda, siempre está allí, y lo único que pide a cambio es una cita… Eso me hace dudar de él.
Rose y Emiko intercambiaron miradas, para luego la albina rodar los ojos.
—Solo está buscando ganar puntos contigo, no todos tienen dobles intenciones con sus acciones.
—Permíteme dudarlo, al último que le debí tantos favores me terminó atando a una ventana.
—No pierdes nada en intentarlo, no has hecho nada de lo que dijiste que querías, por lo que pude investigar apenas y sobrevives, ¿Cuándo empezarás a vivir? ¿A disfrutar de la libertad que tanto ansiaste? Vamos, tengo algo para ti _Emiko se puso de pie caminando a la puerta— Si te sirve para tranquilizarte, actualmente eres más mortífera tú que West, no te pasará nada que no puedas controlar.
—Si te gusta el pelirrojo sexy, ve por él. ¡Vive como si hoy fuera tu último día de vida! Sino disfrutas al máximo me encargaré de que sea literalmente el último _La albina sonrió tomando la mano de Raven, arrastrándola por los pasillos— Hoy puedes hacer todo lo que quieras, incluso, te permito besar a Tim. Sí mañana amanecieras muerta, ¿Qué harías hoy?
—No sé, nunca lo pensé.
—No es cosa de pensar, solo actúa. ¿Qué es eso que siempre has querido hacer y siempre algo te lo impide?
Raven lanzó un suspiro, dirigiendo por última vez la habitación donde cruzo los límites, a partir de ahora no podía regresar, comenzaba aquello que pasó evitando casi toda su vida.
Repasó mentalmente las palabras de Rose, pero nada venía a su mente, su principal propósito era liberarse de su padre y después de eso ¿Qué? No hay nada, obtuvo la libertad que tanto ansiaba, más la terminó desperdiciando por miedo a que la encontraran… El enviar a Trigon a la cárcel tampoco le dio la satisfacción deseada, él estaba feliz. Y no iba a contar el pésimo plan de liberarse de su padre mediante un compromiso… Era una niña demasiado ingenua, y esa ingenuidad la hizo cometer algunas tonterías.
Actualmente, lo único que quería hacer era acabar con toda esa guerra pronto, pero eso la regresaría al dilema que tenía antes ¿Qué pasaría con ella después? Sí todo salía como lo planeó, nadie la molestaría, sería libre, esta vez de forma total, ¿Qué haría con tanta libertad? Aún no lo sabía… Ansiaba tanto tener eso, que, incluso a estas alturas de su vida, no sabía que hacer cuando lo obtuviera. Tal vez en el momento perfecto lo sabría, pero ¿Cuándo sería ese momento?
—Deja de pensar tanto, y bailar al son que toquen los demás, tienes un brillante camino por delante, solo debes encontrar aquella puerta que te conduce al camino. En algún lugar del mundo, hay una puerta que lleva a tus sueños.
—Nunca sabría dónde está, y aunque la encuentre, podría estar cerrada.
—No seas tan optimista Raven, si está cerrada, alguien se encargará de abrirla para ti. Lo sabrás en su debido momento.
—¿Y si el momento nunca llega?
—¡Tú te encargas de crearlo! Solo no te quedes otra vez esperando que algo llegué, si quieres conseguir esa puerta debes buscarla… Tal vez ya se abrió, y no te has dado cuenta por estar en el mismo lugar tanto tiempo. Es tiempo de que comiences tu búsqueda, si no es ahora ¿Cuándo lo harás? Si no lo has hecho en cinco años de falsa tranquilidad.
Falsa tranquilidad… Nunca lo vio así, ni un mísero segundo se sintió tranquila, o relajada, siempre estaba esperando que algo pasará. Aguardando el momento de que todo iniciará de nuevo. No hizo otra cosa que prorrogar sus responsabilidades…
Y ya era hora de volver a la realidad, dejar de dar vueltas innecesarias en un laberinto que conocía bien, era hora de ser otra vez la hija de Trigon… Aunque eso la condujera a su propia destrucción.
—Rose, dile a Emiko que preparé ropa saldré, pero no con Wally. Cuando terminé con esto, y lo haré, le daré la cita que tanto quiere, ahora mismo salir sería exponerlo a mis enemigos _Sin dar más explicaciones Raven comenzó a caminar al otro lado.
—Sigues sin escucharme _La albina lanzó un suspiro— Tenías alguien perfecto para que salieras de este agujero, y decidiste hundirte más _Rose acarició su sien— Porque la mayoría de los prodigios prefieren sacrificar su vida… Son un caso perdido.
La chica del parche atravesó una puerta mirando a Emiko con un vestido negro y uno rojo.
—Ninguno se ajustará a lo que ella quiere hacer, no saldrá con West _La albina lanzó un suspiro dejándose caer en la cama.
—¿Jason o Damian?
Ante la pregunta Rose se encogió de hombros.
—Si fuera Jason sabría que al menos, aunque no fuera una cita convencional acabarían en una cama… O en un piso. Por eso creo que se irá con el mocoso ambos tendrán una "cita" tal vez maten a alguien y regresen, en el mejor de los casos se encargarán de Sebastián… ¿Crees que ese beso entre ellos significó algo? Damian no es muy afectivo, se cree muy importante como para andar besando a cualquiera… Raven dice que es su objetivo, pero ¿Y si él no la viera así? Damian es raro, puede que a su manera la… _Rose llevó las manos a su boca fingiendo nauseas— Ame.
—No lo sé, Raven nunca a sido transparentes con sus sentimientos, demasiado tiempo en aislamiento trae consecuencias. Damian es un ser complicado supongo que eso de "Búscame solo a mí y se solo mía" era su manera de admitir que le gusta, y se sentía celoso porque Raven estuviera con otro.
Rose soltó una risa tapándose la boca con sus dos manos.
—¡No puedo creer que dijera eso! Lo dijo como si fuera una orden, el niño tiene complejos de rey. Estaba pensando en darle un teléfono a Raven, para mantener el contacto, hoy más que nunca debemos estar atentas, pronto tendremos diversión.
OoOoOoOoO
Damian frunció el ceño, su puño estampo nuevamente contra la pared, abriéndole una nueva fisura, mucho más grande que las anteriores.
De todas las personas que existían en el mundo, nadie lo hacía molestar tanto como Raven…
La odio desde el primer instante, el ser castigado por culpa de ella no mejoró la impresión, mucho menos que esa misma noche fuera encerrado en la misma habitación, sin olvidar el molesto compromiso que le siguió, él fue criado para gobernar, no para casarse con una niña molesta.
Ahora que se volvían a ver, ella ni siquiera lo miraba ¡¿Qué pretendía ignorándolo?! Y lo peor, fijaba su atención en seres inferiores, como ese inútil West, o el imbécil de Tim, y el peor de todos ¡El inútil perro faldero de su madre!
—Lo mataré apenas lo vea _Golpeó nuevamente traspasando la superficie.
—Nunca te vi de tan buen humor _Antes de poder seguir con su sarcasmo, una daga se clavo en la pared, muy cerca de donde Raven estaba recostada.
Las esmeraldas de Damian la fulminaron al instante, al tiempo que despegaba su mano de la pared.
—¡Lárgate! Ya tuve suficiente de ti por un día.
—¿Ah sí? Mira y yo que pensé que estabas tan feliz que irías conmigo a dar un paseo.
—TT, te equivocas de persona, no soy el perro que debas sacar a caminar _Damian cruzó los brazos viéndola con molestia.
—No, tú no eres un perro, eres más como un felino _Raven sonrió sintiendo la irá bullir de su acompañante— Antes me dijiste que te buscará a ti ¿Tan rápido has cambiado de parecer? Bien, entonces buscaré alguien más, Tim seguramente me acompañará _La chica se giró dispuesta a salir de la habitación, más antes de poder hacerlo el fuerte agarré de Damian la hizo girarse sobre su propio eje.
Sus ojos chocaron con los de él.
—Ni se te ocurra involucrar al incompetente de Tim en esto _Presionó con un poco más de fuerza.
—Bien, te espero en la entrada en quince minutos, lleva un auto lo necesitaremos _Con sutileza se deshizo del agarré— No me importa como lo consigas, solo, has que sea sutil _Caminó suavemente hasta quedar unos pasos alejada de él— Otra cosa, lleva algo con capucha, no necesitamos que alguien nos reconozca.
—¿Qué estás planeando?
—Por ahora, debes confiar en mí, ya lo verás tú mismo, solo si vienes conmigo.
—Si esto es una trampa…
—No tengo la necesidad de hacer eso, sí te hace sentir menos amenazado, lleva las armas que desees contigo _Raven sonrió mirándolo de reojo— No sabía que mi presencia era una amenaza para ti.
—¡No digas tonterías! _Damian chasqueó la lengua al ver como Raven se retiraba, dejándolo con las palabras en la boca.
Raven abrió la puerta de la habitación donde estaban Rose y Emiko, esperaba algún sermón de parte de ellas, más se sorprendió al encontrarlas tan calladas, una sonrisa se extendió en el rostro de la albina.
—¿Qué planean?
—Nada, Emi y yo estábamos pensando en que necesitas mantenerte en contacto con nosotras, por eso, vamos a comprarte un teléfono.
—No es necesario, y puede ser peligroso, los celulares no son muy seguros, y es fácil rastrearlos.
—Suenas como Damian _Rose rodó los ojos.
—Yo me encargaré de que sea una línea segura, mi hermano Ollie es un alcalde en Star City, estoy segura que puede hablar con un par de científicos para establecer una línea segura.
—Bien, luego arreglaremos esos detalles, ahora ¿Qué te pondrás?
—Búsquenme una capa, necesito ocultar mi rostro, por si pasa algo.
—Ya que vas con una capa… _La albina sonrió tomando de los hombros a Raven— Puedes ponerte cualquier cosa abajo, nadie lo notará.
—No iré usando solo lencería.
—¡No pensé en eso! Mira que se te ocurren buenas ideas. Aunque ya Emi tenía algo preparado para ti, solo por si necesitas más libertad en la "batalla" _Una sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro.
—Que sea oscuro _Raven cruzó los brazos pareciendo fastidiada, más ambas chicas podían apreciar el leve toque de diversión que adornaba en sus ojos.
Emiko apartó la vista rápidamente, Raven a pesar de no demostrarlo, estaba eufórica… Demasiado…
En ese momento no pudo evitar comparar la emoción que sentía, a la misma que tenía Trigon al torturar, y llevar hasta el límite la mente de las personas, hasta que desearan su propia muerte.
Si bien a veces usaba la violencia, y maneras menos ortodoxas, para él le resultaba más "divertido" quebrar lentamente las mentes de las personas, dejar que ellos mismos comiencen su proceso de autodestrucción, muchos han implorado piedad, deseando que ocurra un milagro, los llantos y las oraciones se pierden sin que ningún Dios los escuché, y es allí cuando comienzan las personas a cuestionar cada parte de su vida, y las decisiones que han tomado. Poco a poco se van rompiendo más y más hasta solo dejar un cascarón vacío. En ese momento, cuando se pierde toda esperanza, es cuando el juego pierde diversión, y por eso, Lord Trigon decide si desea o no postergar el juego.
Si la víctima ya no es de su interés, simplemente lo tienta a la propia destrucción, le pone algunos objetos que pueden "ayudarlo" para detener todo ese sufrimiento, y así ellos lo hacen. Pero cuando la persona aún le resulta de "utilidad" es capaz de sembrar una falsa esperanza dentro de aquel juguete.
Algo tan simple como; un idiota olvidando cerrar la puerta de la reja después de darle comida, o algunos objetos como una cucharilla metálica o cuchillo olvidados, también pueden haber "fallos" eléctricos, incluso, personas que se "revelan" ante él, solo por ayudar a un prisionero. El objetivo es alimentar aquello último que se pierde, dar una sensación de libertad, de que todo estará bien, te sientes intocable, inmune a todo, y justo cuando estás en la cupiste de ese sentimiento, te regresan con un golpe a la realidad, terminando él trabajó.
Trigon era una persona… Retorcida. Se regocijaba al ver a las personas suplicar, querer dar todo, incluso su dinero si con eso podían librarse, algunos, eran capaz de matar a los que fueran necesarios, sin importar si eran familia o amigos, con tal de salir, harían lo que fuera, hasta vender su alma al diablo.
Por eso, ver esa expresión en su hija, era sin duda, un mal presagio. Si bien nunca la vio matar a alguien, si la observó intentar destruir a su propio padre, incluso uso los propios peones de Trigon en su contra, como un juego de estrategia ella volteó las piezas de manera fácil, consiguió lo que muchos no consiguieron en muchos años. Y aunque ahora estaba "tranquila", acostumbrada a la "paz" de este nuevo mundo, eso no significaba que esa parte de ella se extinguiera, solo estaba esperando el momento perfecto para hacer de las suyas. Pronto se acercaba esa bienvenida, donde se revelará aquella verdadera naturaleza que tanto tiempo mantuvo oculta, nadie convive tanto tiempo con la muerte sin que el putrefacto aroma se impregne en su cuerpo.
A pesar de que Raven no tenía cicatrices como Damian, Rose, Jason o como la misma Emiko, eso no significaba que estaba bien. Su manera de comportarse cuando la conoció se lo decía, y por eso Trigon y su madre la obligaron acabar las esperanzas y ansias de libertad que la, en ese momento niña tenía.
Pero en vez de acabar la esperanza de Raven, como Lord Trigon deseo, aquella acción solo afloró más el deseo. Salir de aquel agujero era una meta ambiciosa, era capaz de todo por lograr su objetivo, hasta meterse con la familia Al Ghul. Podía decir que en parte eso también fue su culpa.
Antes de conocer a Raven, conoció a la familia Al Ghul, y a su heredero, si bien Damian la mitad del tiempo un dolor de trasero, al ser tan parecidos a veces se llevaban bien y otras, bueno, intentaron matarse, eran dos caras de la misma moneda, podría decir que en algún punto pudieron ser algo así como hermanos.
Eso hasta que la gema de Scath cumplió nueve años, en ese momento Trigon quería asegurarse que está jamás escapará de su prisión, ni se revelará en su contra, por eso se encargó de llevar una "amiga" alguien que le hiciera compañía en su "cuarto"; que en realidad era una celda. Al principio no tenían nada de qué hablar, y de alguna forma, su molestó y antiguo amigo se coló en algunas conversaciones.
Más que nada porque esté poseía algo que Raven quería obtener, Damian era capaz, a pesar de su corta edad, de ir a misiones, no estaba confinado a una celda, vivía como quería, y hacía lo que quería, nadie lo ataba.
Trigon era un hombre, le ofrecía a su hija poder, más le negaba la libertad, y si ella quería su libertad debía renunciar al poder, necesitaba mantenerla controlada, de una manera o de otra.
Su "amiga" al ser una persona reprimida, anhelaba saber lo que se sentía ser libre, fue fácil tentarla la primera vez, y la segunda… Ella lo hizo sola, y lo consiguió de cierta manera, solo que, tenía que esperar mucho tiempo para que se notaran los cambios, y en vez de eso, decidió tomar otras medidas, una que involucra a la policía, y un montón de evidencia incriminatoria, tenía diez años, y logró que el dinero quedará fuera de todas las averiguaciones contra su padre.
Emiko pensaba que recibió más ayuda de la que estaba dispuesta a informarle, sentía que ella ocultaba cosas, a estas alturas no le sorprendería que Raven sospechara de ella, el hecho de estar viva era constancia que solo era una sospecha.
—¿Pasa algo Queen? _La susodicha la sacó de sus pensamientos al tiempo que le dedicaba una mirada inquisitiva, como si solo con eso pudiera ver a través de ella.
—Nada _La azabache tomó la ropa que anteriormente escogió tendiéndola a Raven— Iré por algunas armas.
—Yo iré con Tim, estoy segura que debe estar extrañándome. Mantennos al tanto de todo, no quiero perderme la diversión.
Una vez segura que estaba sola, Raven comenzó a colocarse la ropa que le dieron.
Consistía en un body cuello de tortuga con la espalda descubierta, el body era de color mate azul tan intenso como la noche, y los bordes eran de color blanco, la parte inferior no era como un panti, más bien como un mini short, que llegaba hasta el muslo. Cinco dedos más abajo estaba el final de las largas botas, de color azul noche, y sin tacón, la tela con la que estaban hecha parecía fusionarse con su piel, actuaba como una segunda piel, como lo hacía el látex, más no parecía ni ser tan calurosa, ni tan complicada de colocar. Tenía unos guantes largos, llegando un cuarto más debajo de los hombros. Para completar todo el atuendo, una capa del mismo color estaba sobre la cama, como broche tenía una gema rojiza sobre una circunferencia dorada.
Sin tiempo para seguir esperando, Raven tomó una daga plateada envainada, y con cuidado la introdujo por la parte interna de la bota.
Cuando bajó, se encontró con Damian recostado sobre una de las puertas de un sobrio auto negro.
Lo escuchó chasquear la lengua, más decidió ignorarlo, abriendo la puerta del copiloto.
—¿A dónde vamos? _Preguntó con molestia el chico, sentándose a su lado.
—Vamos por mi padre.
OoOoOoOoO
El Arkham asylum se encontraba en la peor parte de Gotham, muy pocos eran los dementes que se adentraban en esa zona, y aquellos que lo hacían se aseguraban de ir bien acompañados y protegidos. Incluso la policía tendía a no invadir esos sitios a menos que fuera sumamente necesario, lo que pasaba ahí solo les concierne a sus residentes.
Los habitantes no estaban acostumbrados a ver autos lujosos adentrarse en dicha zona, por lo que, al ver el carro mercedes entrar con una velocidad media, la mayoría de mujeres de piernas largas, y escotes amplios que estaban en la calle, comenzaron acercarse con paso sensual. Algunas que se encontraban ya acompañadas se alejaban de los hombres, guiñándole el ojo al auto.
—Desagradable, tan desagradable como el distrito rojo en Japón _Damian apretó el manubrio teniendo cuidado de no atropellar a las mujeres que se cruzaban su camino.
Raven lo miró de reojo, elevando un lado de su labio.
—No sabía que estuviste en la zona roja de Japón. ¿Qué tal el mundo flotante?
—No te hagas falsas ideas, estuve allí para matar a un hombre, no para sumergirme en esa perdición.
—Leí de esa zona, tenía que informarme de todo un poco, pero leer sobre algo, no es lo mismo que experimentarlo.
—No te pierdes de mucho, es como una fiesta de Harper, solo que las mujeres de Japón cobran. Y si se acuestan con imbéciles perros pulgosos es por mucho dinero de por medio, por nada más _Raven sabía que si volteaba a verlo iba a encontrarse con los furiosos ojos esmeraldas, por eso decidió centrar su atención en la ventana, donde una mujer bajaba por completo el corsé y lamia su dedo.
—Me preguntaba cuanto más esperarías para reclamarme. Creí que me querías lejos de ti y de tu familia. Bueno, me estoy alejando, o acaso ¿Consideras a Jason tu hermano? _Raven sonrió mirando por el espejo la cara de su acompañante.
—¡Eres una…!
—¿Más halagos de tu parte? Será más tarde, ya llegamos _Raven abrió la puerta lista para salir.
—¡Aléjate del imbécil de Todd! _La mano de Damian le detuvo el avance— No te lo repetiré más.
—Conviví con Trigon la mayor parte de mi vida, tus amenazas no tienen ningún valor para mí.
—Si sigues con esto lo mataré.
Raven frunció el ceño, mirándolo a los ojos, verde y violeta se desafiaron, quedando por varios minutos dentro del auto.
—¿Esa es tu manera de intimidarme? Inténtalo con otra cosa.
—¿Tan poco vale para ti la vida de Todd?
—O tal vez te conozco un poco, y aunque Jason te moleste, no dejas de verlo como tu hermano, de lo contrario ya estaría muerto _La chica se soltó del agarré saliendo por fin del auto.
Dejando a Damian por segunda vez con las palabras en la boca.
Ambos se adentraron en la prisión con facilidad, todos allí eran unos corruptos, con algo de dinero en los bolsillos actuaban como mansos corderitos, aún si eso los llevaba a su propia muerte.
La temperatura era baja, tanto que calaba hasta los huesos, a pesar de no contar con aire acondicionado, las instalaciones siempre se encontraban bajo un manto helado, las paredes en sus primeros meses de inauguración estaban pintadas de un inmaculado blanco, más ahora mucha de esa pintura era amarillenta, con algunos segmentos en un color similar a la sangre seca, en muchas partes agrietada, cayendo cada cierto tiempo sobre el piso, los suelos tenían agujeros, donde la tierra sacada se amontonaba a un lado, sobre ellos las luces blancas o estaban quemadas, o parpadeaban cada dos por tres, dejándolos sin visión en la mitad del estrecho pasillo.
Al llegar al final de aquel largo camino se encontraron con dos caminos, uno conducía a las escaleras, y el otro a lo que sería el ascensor, las paredes a su alrededor estaban llenas de oxido, al igual al borde, el elevador en vez de ser uno moderno, era de aquellos montacargas que se cerraban con rejas. Y un incesante goteo de lo que ellos querían creer que era agua… pegajosa, llegaba desde el interior.
Las escaleras que estaban justo al frente del elevador no estaban mejor, parecían de emergencias, estaban oxidadas, y el agua caía de cada una de ellas, algunas estaban destruidas.
—Qué pocilga.
—¿Qué dices? Sí se ve de lo más hogareño, deberíamos mandar a tu madre para acá, le encantará, hasta el olor le resultará placentero _Raven sonrió tocando el botón de ascensor.
Un chirrido comenzó a escucharse, y a duras penas el ascensor bajó con ayuda de las poleas, las rejas se abrieron, dándole la bienvenida al pequeño, casi claustrofóbico ascensor.
El feo tapiz amarillo pollito, que se veía marrón gracias a la luz rojiza del bombillo, el tapiz estaba rasgado en varias partes, en una de las paredes laterales del ascensor tenía un hilo de "agua" corriendo, algunas maderas del piso se encontraban arrancadas, otras simplemente crujían bajo los pies de Damian, que fue el primero en acceder al sitio, el moho se acumulaba en cada lateral, y no había manera de sujetarse de nada.
—Dice que la capacidad máxima son cinco personas _El chico frunció el ceño mirando el cartel, justo arriba del tablero, donde los números daban espasmódicos destellos.
—¿Entran cinco personas? Apenas y veo espacio para uno. Y parece que en cualquier momento cederá el piso.
—Ven aquí y hagamos esto de una vez, las escaleras no se ven mejores.
—Puedo esperar a que vuelva a bajar, morir contigo no es una de mis metas.
—No moriremos aquí, ahora deja de ser una niña y ven _Damian le jaló la mano, obligándola a entrar al pequeño espacio.
—Esto es como un armario de escobas _Raven se quejó manteniendo una pequeña distancia entre los dos.
—En olor son similares.
Las rejas se cerraron cuando presionaron el botón del último piso, y el elevador comenzó su marcha forzada arriba, varias veces el mismo se agitaba y removía sobre sí mismo, presentando algunas turbulencias que alertó a sus pasajeros, sin nada de que sostenerse, como pudieron mantuvieron la estabilidad, teniendo que a veces que Damian agarrar a su acompañante para que no terminará en el piso.
Los dos pares de ojos estaban centrados en el frente, captando los leves cambios de luces, y de escenarios entre pared y piso.
Fue cuestión de minutos para que esté a duras penas llegará al último piso, más a sus pasajeros el viaje les pareció demasiado largo.
El pasillo era similar a los anteriores, sin contar la planta baja, el color blanco era sustituido por un gris curtido, las luces amarillentas titilaban cada cierto tiempo y un sonido procedía de algunas, la alfombra estaba roída y quemada, las puertas eran de metal, totalmente cubiertas, dejando una ventanilla deslizable para visualizar que los presos siguieran vivos, o suministrarles su comida, aún lado de la puerta, se encontraba una pantalla táctil. Con el código que los irresponsables policías les dieron, lograron abrir la puerta.
El interior de la celda era un contraste demasiado grande comparándolo con el resto del lugar, las persianas de color granate estaban corridas con ayuda de listones, dejándoles visualizar el azulejo de lo que serían las ventanas, los rayos del astro sol ocultándose, se filtraban por estas, dándole un toque más rosáceo a la habitación, la cerámica ajedrez estaba tan pulida que fácilmente se podía visualizar la lámpara de araña que colgaba del techo.
Un reloj de pared se dejaba ver junto a la ventana, tenía un color caoba, y el péndulo seguía balanceándose, a su lado; un estante lleno de libros, seguido de un escritorio con algunos pergaminos y una pluma negra metida en el tintero. Justo al frente de reloj se encontraba un espejo de cuerpo completo, con sus bordes hechos en oro negro. Solo había dos muebles, uno grande; dispuestos justo unos pasos frente a ellos, en medio de la habitación, y el otro era una especie de trono, con reposabrazos hechos de oro puro… Simulando ser personas intentando escapar de aquella trampa.
El cuarto era el triple de grande de lo que debería ser, incluso, tenía una habitación adjunta, donde seguramente sería el baño.
Un movimiento de la cama que estaba justo detrás del trono los hizo ponerse alertas.
Una maliciosa sonrisa se dibujó en el rostro del hombre que aún estaba acostado sobre la cama King size, sus ojos eran rojizos, y su cabello rubio caía elegantemente sobre sus hombros como una cascada, sus labios suavemente delineados, esculpidos con una delicadeza, que lograba hacer que luciera encantadora a pesar de la creciente amenaza.
Importándole poco su vestimenta, con la elegancia digna de un rey, se puso de pie, dejando caer la sábana de seda roja al piso.
La parte superior del cuerpo de Trigon se encontraba desnudo, dejando ver algunas cicatrices, y la gran cantidad de tatuajes en rojo sangre. Abajo usaba un pantalón negro, sujeto por dos correajes sobre sus hombros con una hebilla dorada de una calavera, y sus pies se encontraban descalzos.
La única manera de evitar caer en la cárcel, era estar en ese asilo, y sin duda, le había resultado mucho mejor que ir directamente a una cárcel.
—Mi niña ha vuelto con su querido padre _Las palabras sonaban maliciosas viniendo de él, tenían un cierto toque irónico, y a la vez divertido, si estaba molesto, lo ocultaba bien, abrió los brazos esperando un abrazo, más Raven no se movió de su lugar, por lo que Trigon instó a seguir con su monólogo— Y también me ha traído la próxima cabeza de la familia Al Ghul, mira que considerada es mi pequeña.
Con elegancia Trigon tomó una botella, para luego dejarse caer en su trono, llenando una copa con aquel líquido rojizo.
—Pero vamos, no sean tímidos, siéntense, estamos entre familia _Con su copa, el hombre rubio señaló con regodeo el mueble frente a su trono, que era perfectamente espacioso como para que ambos estuvieran cómodos.
Damian cruzó los brazos, negándose a sentarse, mucho menos a bajar la guardia. Un gruñido escapó de sus labios al ver, cómo sin ningún tipo de reparó Raven se acomodaba en el mueble, uniendo las piernas hacia un lado, mientras el codo de su mano derecha se recargaba del mueble, y a su vez, la mejilla de ella, de los nudillos.
—Dime, mi niña, ¿Qué te parece lo que ha sido mi hogar estos cinco años?
—Acogedor… Demasiado, ¿Esperabas alguien más? _Sus ojos chocaron con los de su padre haciéndolo sonreír con malicia.
—Diversión nocturna, últimamente estoy aburrido, ya sabes, no hay mucho que hacer cuando tu propia hija te acusa, y huye de su propia familia. ¿Acaso no sientes los lazos que nos unen? ¡Eres mi hija, mi sangre! ¡La única que ha osado desafiarme, y por eso debes estar a mi lado!
—Eso se acabó, no necesitó volver a estar debajo de ti, no volveré a ese castillo, mucho menos al calabozo donde me mantenías cautiva. Si vengo, no es por ti, estoy aquí por lo que me pertenece.
—Eres menor de edad, y aún estoy vivo _Trigon le dio un trago a su copa.
—Puedo arreglar lo segundo _La mirada de la chica se oscureció y su tono fue carente de emoción.
—¿Y que te detiene mi niña? Oh~ tal vez aún tienes miedo de enorgullecerme, ¿Recuerdas tu cumpleaños número nueve? _Un brillo adorno sus ojos al ver a la adolescente flaquear— Esa vez intentaste escapar de mi con la hija de Shado. Mi pequeña y tonta niña ¿Qué aprendiste esa vez?
—¡Eres un maldito enfermo! _Trigo hizo continuos ruidos con la lengua; llevándola al frente y atrás, al tiempo que negaba con la cabeza.
—¿Esa es la manera en la que te diriges a mí? Yo que te eduqué a mi semejanza, eres mi hija, a la única que le dediqué mi tiempo, mi gema, mi sangre, aquella que traje al mundo para ser mi sucesora, nadie más que tú tiene ese derecho, y me lo demostraste el día que aniquilas…
—¡Cállate! ¡No soy como tú, ni nunca lo seré!
—Pero mi niña, ya eres como yo, ¿No sientes nuestros vínculos de sangre? Desde el primer momento que te sostuve en mis brazos, entendí que tu serias mi sucesora, los demás perecerán con tu mano, y así fue, te libraste de aquellos errores que solo traen desgracia a nuestro apellido, como buena chica hiciste tu deber _Trigon se puso de pie, con el fin de acercarse a su hija, más una daga fue lanzada a su pecho, si no fuera por sus reflejos, está perforaría hasta llegar al corazón, levanto su vista hacía Damian.
—Más te vale mantener tu distancia de nosotros.
—Conmovedor _El hombre sonrió mirando a su hija— Cada vez me haces sentir más orgulloso de lo que crees. ¿Vienes por fin a tomar tu nombre, y llevar con gloria mi apellido?
—Voy acabar con esto de una buena vez _La determinación inundó sus facciones, poniéndose de pie, estando al mismo nivel que Trigon.
Trigon sonrió caminando al escritorio, sin mucho cuidado lo levantó, llevándolo justo hasta el medio de la habitación, acomodando el trono para poder escribir cómodamente.
—Ya era tiempo de que reconocieras tu linaje, estaba esperando todo este tiempo por ti.
—Pudiste tener otro heredero, no sería la primera vez que lo hicieras.
—Sí, ya lo hice, pero solo tú llevarás con gloria nuestro apellido, tus hermanos lo reconocieron en su lecho de muerte, pero eso, tú mejor que yo lo sabe, imaginó sus gritos al ser quemados vivos, ahorcados, mutilados, y todo a manos de una niña, mi niñita.
Raven bajó la cabeza, cerrando con fuerza los puños. Intentó no parpadear, deseó no encontrarse con la sonrisa arrogante de su padre, y a pesar de sentir la mirada de Damian en su espalda, no volteó a verlo.
No parpadearía, no le daría el goce a su padre de hacerla revivir aquel día, no lo había superado, y sus pesadillas estaban protagonizadas por esos días en el bosque.
Trigon sonrió notando como sus palabras hacían mella en la aún frágil mentalidad de su hija, él la crio, conocía cada punto débil, y su pequeña, era una tonta moralista, culpa de su madre, pensaba demasiado en las consecuencias de sus actos, se atormentaba por hacer lo correcto para su linaje.
Damian había escuchado de ese incendio, acabó con todo el bosque, su abuelo mencionó en su momento que los bastardos impuros obtuvieron por fin lo que merecían. Y que pronto la fortuna los alumbrará.
Raven aspiró el aire con dificultad, sintiéndose asfixiada, miró sus manos y por leves segundos le pareció verlas llenas de sangre negra y hollín. Parpadeo por primera vez, notando como el líquido era real, y seguía cayendo en un viscoso chorro a sus manos, levantó la vista viendo aquellos ojos maliciosos y rojizos.
—¿Perdida en los agradables recuerdos? No es tiempo para eso mi niña, estamos aquí por una razón, y estoy seguro que no es para revivir viejos tiempos _Trigon terminó de vaciar el tintero, en las manos de su hija— Usaremos tinta más… poderosa que está. Primero tú mi nena _El hombre tomó la daga ofreciéndosela.
Raven intentó tomar la daga, más Trigon fue más rápido sujetándola del brazo, y en un sutil movimiento cortó la palma anteriormente herida hecha con un espejo, el cuello del hombre se tensó al sentir como Damian lo amenazaba con otra daga.
—Tranquilo niño, esto solo es para reafirmar el valor del contrato, ahora quítame tu sucia daga antes de que me hagas enojar.
Ignorando el filo aun rozándole el cuello, el hombre dirigió la mano de su hija a otro tintero vacío, llenando la mitad con la sangre de la herida.
Trigon le tendió la daga, y de la misma manera, Raven realizó una herida superficial en la mano izquierda de su padre, y este la presionó, haciendo que las gotas terminen de llenar el tintero. Con ayuda de la pluma revolvió el contenido, comenzando a firmar.
—Léelo primero, luego firma _Trigon le tendió el pergamino junto a una lupa, que enseguida Raven comenzó a revisar, junto a Damian— Quiero que estés segura de esto _Una sonrisa se formó en sus labios— Luego no habrá tiempo para el arrepentimiento, una vez que aceptes el poder; deberás vivir llevando contigo no solo tus errores, sino también de todos aquellos antes que tú, deberás enorgullecer nuestro apellido, y hacer lo necesario para que este prevalezca a través del tiempo. Que tu voluntad, que será la voluntad de toda la noble casa Morgenstern, sea ley para los demás, y todos los que conozcan el apellido y a tus antecesores; Lucifer Morgenstern, y Trigon Scath Morgenstern, temblarán ante tu llegada. Más si no firmas, quedarás sin la protección que te daría como tu padre, pero con libertad, para huir eternamente. Mi dinero una vez que muera, será disputada entre todas las cabezas de la liga, y será la… más poderosa y agresiva que la merezca. Tú decides, libertad efímera para huir con quién desees sin un tiempo definido, o el poder para subyugarlos a todos, te doy mi imperio, mi dinero, mi amor. Solo debes aceptar tu herencia _El hombre fijo sus rojizos ojos en su hija, dándole la "libertad" de escoger, entre dos opciones, siendo totalmente parcial con una de ellas. Con sus manos tomó la pluma, arrodillándose frente a Raven para tendérsela.
Damian terminó de revisar el documento, básicamente Trigon le estaba cediendo todos sus bienes y dinero a su hija menor de edad, a cambio de que siguiera con los negocios familiares. Él sabía bien la trampa que le tendía Trigon a Raven, la estaba atando a la liga de los asesinos de manera sutil, en el caso que no firmará, la aún cabeza de la familia Morgenstern le daría caza. A ella y al desgraciado que huyera a su lado… Cerró el puño con fuerza; sí Raven escogía la libertad estaría escogiendo al imbécil de Todd sobre él… Y era algo que no permitiría.
Sus verdes ojos se enfocaron en Trigon, y en la pluma aún tendida, la mano de Raven seguía alzada, sin atreverse aún a sostener la pluma entre sus dedos.
Con una decisión tomada, Damian agarró la mano de la chica, ayudándola a terminar de avanzar.
Trigon sonrió al ver como su hija cerraba las manos alrededor de la pluma de cuervo, sus ojos pararon en Damian en gesto de complicidad.
—No crean ustedes que no sé lo que ambos traman _Al finalizar su oración firmó el contrato enrollándolo con el fin de meterlo dentro de su bota— No soy estúpida, entiendo cada cláusula. Ahora estoy vinculada a la liga, pero eso no significa que no pueda destruirla desde su interior. Me quedaré con el contrato, ahora padre, quiero la katana que tienes, las Al-Blades, y la espada de ébano.
—Mi niña, no hay nada que no te daría _Trigon camino hasta el espejo, abriéndolo como si fuera una puerta, las armas estaban allí, junto a otras, sus dedos tomaron las que su pequeña quería, y sin darle más vueltas al asunto se las entregó— ¿Deseas algo más?
—No hay nada que ahora necesite.
—En ese caso, puedes irte, pero no se te olvide despedirte de tu padre, puede que esta sea la última vez que nos veamos, y que visites este sucio nido de ratas _Trigon abrió sus brazos.
Raven dejó las armas en los brazos de Damian, abrazando a su padre, mientras él le acariciaba el cabello, manteniendo sus rojizos ojos en un punto.
—Espero que tus visitas no demoren demasiado _Raven se apartó, escaneando con su mirada la habitación, tomó las armas, dejándole a Damian su katana— Lo prometido es deuda Wayne, ya no te debo nada.
Sin mirar por última vez a su padre, Raven camino fuera de la habitación. Trigon detuvo el avance de Damian, con una sonrisa maliciosa.
—Nunca imagine que el heredero Al Ghul tuviera la amabilidad de venir a visitarme, y menos que viniera en compañía de mi propia hija, y la hiciera firmar el contrato ¿Alguien está en medio de tu camino? _Sonrió malicioso, dándole a entender al Wayne el conocimiento de este sobre algo del asunto.
—Yo solo estoy de mi parte. Mientras Raven continúe caminando en la misma dirección que yo, y tengamos los mismos intereses, dejaré que por ahora este a mi lado _Damian se soltó del agarré ignorando la expresión burlesca que Trigon le regalaba.
Cuando salió de la celda se encontró con Raven que lo esperaba recargando su peso contra la pared. Con sus dedos jugaba con una de las filosas Al-Blade.
—Vámonos, no quiero seguir en este cuchitril.
—Es la última vez vendremos _Dejó de juguetear con las armas caminando al ascensor— Alguien moriría un día en esta ruleta rusa.
Las puertas del ascensor se cerraron, y comenzaron el dificultoso camino abajo.
—¿Lo compraras con armas que eran de él?
—No es un objeto Damian, estas armas no son para comprarlo.
—TT~ ¿Por qué esperaste tanto para firmar?
—Si quieres saber si pensé en escapar, sí, lo pensé, pero no sería justo obligarle a renunciar ahora tiene. Además de eso, no pasaré toda mi vida huyendo, con cinco años en zozobra me basta _La reja se abrió, y Raven miró de reojo a Damian— ¿Renunciarías a tu padre, hermanos, y mascotas, solo para vivir huyendo? _El chico se quedó callado, por lo que Raven con una sonrisa de medio lado avanzó— Eso creí, ahora vamos, creo que el auto de Roy está siendo robado.
En efecto, apenas llegaron al lugar y encontraron tres hombres tomando las ruedas, mientras el cuarto intentaba romper el vidrio con una roca.
Damian estaba a punto de desenvainar la katana, más Raven lo detuvo con su mano.
—Si insistes, solo apresúrate, este lugar es… Repugnante, al igual que la podrida humanidad que aquí habita, ya entiendo porque Jason me resulta tan desagradable.
Raven avanzó con sutileza felina, acomodando las Al-Blades en sus manos, cada paso que daba estaba más cerca de los infelices que no sabían a quién intentaban robar.
Una oportunidad de descargar la rabia que sentía estaba justo frente a ella, y no la desaprovecharía.
Sin hacer el menor ruido se acomodó detrás del más próximo, sus ojos carentes de todo brillo se enfocaron en la espalda del sujeto, para ser más específica, justo donde deberían estar los pulmones, y sin siquiera mirar de quién se trataba clavo con su mano libre de cortés, una de las espadas en el sitio, mientras que con la empuñadura de la otra hizo fuerza, para terminar de enterrar el objeto. Cerró los ojos contando lentamente.
Como una clase de castigo, las imágenes que enterró en lo más profundo de su subconsciente venían a ella. Atormentándola nuevamente, haciéndola confundir la realidad.
Sus pies seguían andando con tranquilidad, algunos minutos atrás se había perdido, y tratar de ubicarse entre tantos árboles similares era imposible, más si era perseguida por sus tres hermanos mayores.
Profirió un gimoteo al caer contra el suelo, volteó con algo de pánico, esperando encontrar a uno de sus hermanos detrás de ella con una pistola, o hacha en manos, listo para matarla.
Por suerte estaba sola, y su caída se debía a una raíz del árbol enredada en su pie, sonrió un poco, pensando en lo paranoica que estaba siendo, no pudo evitar relajarse un poco.
—Bien Raven, ahora te asustas con inofensivas ramas, padre estará molestó _Se regañó a sí misma, dispuesta a tomar la rama.
Antes de poder tocarla, sintió como está se deslizaba por su pie, revelando una serpiente albina su aplanada cabeza y los ojos azabaches.
—¡Vaya! ¿Vienes a ofrecerme una manzana? _Sonrió ante su propia broma, alejando el animal de sus pies— Adelante, enséñame el camino y te seguiré, tú debes conocer el bosque mejor que yo.
La serpiente comenzó a serpentear pasando por debajo de algunos troncos caídos, siendo seguida a duras penas por la niña.
—¿Es agradable el bosque? _Escuchó un siseo procedente del animal.
Sus ojos estudiaron el ambiente notando algunos animales correr para esconderse.
—Eso supuse, hace poco caí en el lago, las sanguijuelas son molestas. Mi casa tampoco es agradable, madre está ocupada, nunca hablamos, todo es más importante que yo. Padre en cambio siempre está entrenándome, más indirectamente que directa, me cama tampoco es agradable, y menos cuando papá se enoja _Bajó una rama con su mano mirando la serpiente cambiar de dirección.
Por primera vez sintió que conocía esa parte del bosque, estaba cerca de donde la habían lanzado, si seguía caminando recto llegaría al lago.
—A veces siento que es mi culpa, y que debí hacer algo muy malo para que me dejé en el calabozo _Escuchó un nuevo siseó por lo que sonrió— No digas eso, es agradable, al menos antes de ser una mazmorra fue un viejo pozo, la luz de la luna se filtra por el agujero de arriba, pero no puedo escapar tiene vidrio blindado, mi amiga… Oh, no tú no, es otra _Sus mejillas adquirieron un tinte rosa mientras sonreía llevando su dedo a su labio— Mi primera amiga, Emiko, intentó ayudarme a escapar, vi unas flores, tenían un agradable aroma, más antes de poder cortar alguna padre nos encontró… _Se silencio a sí misma mirando el piso— Fue por culpa de un bastardo, ¡Todo estaba bien hasta que ese entrometido se metió! ¡Emiko me iba a liberar y ese nos delato! _Aspiró aire sonoramente, tranquilizándose— ¡Tienes razón nueva amiga! Por su atrevimiento debía morir _Una sonrisa adorno su cara— Mañana a primera hora padre lo encontrará durmiendo eternamente en su cama. Y estoy segura que por eso me recompensará, suele regalarme cosas lindas cuando hago bien mi trabajo _Se detuvo de repente mirando a la serpiente— ¿Eso crees amiguita? ¡Es cierto! Padre estará feliz cuando terminé _Sonrió mirando a los alrededores— Muéstrame el camino, quiero sorprender a mis hermanos.
Caminó suavemente levantando su vestido cuando era necesario, para pasar sobre las ramas, hasta llegar a un árbol mucho más grande que los demás, donde la serpiente desapareció de su vista.
Con una sonrisa caminó un poco más, necesitaba algunas cosas para dejar todo listo, luego, solo era cuestión de esperar, y ellos la encontrarían.
Una vez todo listo, se acomodó en posición de loto frente al gran árbol, cerrando los ojos, agudizando sus demás sentidos.
—¿Cuánto tiempo seguirás huyendo cobarde hermanita? _Raven abrió los ojos para ver a Belial, su hermano mayor.
—No pude oírte bien, ¿Te importaría repetirlo? _Su sonrisa se torció ladeando la cabeza.
—Pregunte; ¿Por cuánto tiempo pretenderás huir ingrata mocosa? Padre nos envió a liberar el mundo de tu existencia, a nosotros hemos sido leales a él antes de que tu nacieras.
—¿Lealtad? Son unos cobardes rastreros, están todo el tiempo halagando hasta el hastió a mi padre. Ahora hermano, es hora de que de verdad seas útil _En un sutil movimiento, su dedo tensó la cuerda acercándola a su boca para morderla.
—¿Qué demonios?
Antes de poder seguir hablando, sintió como algo comenzaba a caerle desde los árboles, y se pegaba a su cuerpo, un grito escapó de sus labios al ver una sanguijuela caerle en la nariz, pegándose casi al instante de la zona. Con su espada cortaba algunos, pero seguían cayendo. Intentó moverse, pero algo lo mantenía atado en el piso. Y ahora que lo notaba, restos de cabello estaban muy cerca del lugar donde antes reposaba su hermana.
—¿Cuánto durarán en robar tu sangre? ¿Podrás quitarte todos? _Raven se acercó a él, mirando a las alimañas retorcerse en el piso— Pobre hermano, está sufriendo tanto, ¿Quieres que te haga sentir mejor? _Tomó una vara dándole con fuerza en las manos, haciéndolo soltar el objeto, con su pie lo arrastró hasta ella, al tiempo que las sanguijuelas dejaban de caer.
—Raven maldita mocosa, ¡libérame!
—Padre no me perdonaría que quedarás vivo, ¿Lo entiendes verdad hermano? _Sin molestarse en verle la cara, encajó la espada en el torso del mayor.
Como aquella vez, podía escuchar los gorgoteos del hombre ahogándose en su propia sangre, está comenzaba a brotar desde los orificios de la cara, acabando lentamente con su vida.
El hombre no se removió, aún estaba preso del shock al ver un arma salirle de la caja torácica.
Gotas de sangre comenzaron a caer en el piso lentamente, cada vez más regulares.
En el momento justo, no después de que el hombre muriera, ni antes de que los demás sujetos notaran la escena, Raven sacó el arma, desgarrando el interior y con una patada en la espalda lo impulsó a sus compañeros.
Sus ojos vieron el hilo de sangre que caía de la espada, y por un momento sintió estar en el bosque otra vez, "jugando" las escondidas con sus hermanos restantes…
¡No estaba haciendo lo que su padre quería! ¿Verdad?
Sintió un escalofrío cruzar su espina dorsal, y sin evitarlo volteó a mirar el edificio, justo en el último piso, detrás de aquel azulejo se encontraba una figura… Su padre, estando orgulloso de su nenita. Después de todo, ambos eran iguales.
Abrió los ojos soltando las armas para mirar sus manos cubiertas de sangre y tinta, una de ellas sangre propia, y la otra, sangre del hombre que acababa de matar, y luego miró a los delincuentes que habían sacado pistolas.
¿Qué clase de ser estaba volviendo a ser?
Era una tonta, seguía siendo el arma de su padre, no importaba el camino que tomaba, siempre terminaba manchada de pecados, la única vez que estuvo limpia, era cuando fingía ser alguien más, una persona sin pasado, sin sueños más allá de graduarse e ir a la mejor universidad, como una adolescente normal.
Apretó con furia las armas, viendo con odio a los ladrones ¡Era culpa de ellos! De esos tipos por hacerla recordar, y de sus hermanos por intentar matarla. Ella solo… solo… se defendía.
Antes de que alguno de los hombres pudiera herirla, una katana los atravesa sin piedad, cortándoles la mitad de cuerpo.
Damian enfundó la espada mirando a Raven caer al piso, dejando escapar el aire de sus pulmones.
—Vamos, es suficiente por hoy _Con cuidado el chico se acercó.
Prefirió mantenerse al margen, ver por sí mismo los demonios que atormentaban a Raven, lo que era capaz de hacer, era alguien letal, pero atormentada por parecerse demasiado a su padre, si él no hubiera intervenido, ella… No estaba seguro de lo que ella podía hacer, era difícil predecir sus siguientes acciones, parecía dos personas diferentes… O una persona que aún no descubría quién era en realidad.
La vio intentar abrir la boca, más él con su mano la silencio, no quería escuchar sus palabras.
—Si vas a decir que debí dejar que te mataran, es mejor que no hables, no se que pasó en ese bosque, no se porque no quieres parecerte a tu padre, lo único que sé es que eres mi propiedad, no te dejaré morir, y menos a manos de seres tan inferiores. Deja de pensar que eres como tu padre, no dejes que tu pasado defina tu presente, tu padre ya no puede controlarte, esto que haces no es por él, es por ti, no eres igual a él, Trigon te crío, pero solo tú puedes definir que clase de persona eres.
Damian alejó su mano.
—Después de tanto tiempo, ya no sé quién soy, he cambiado tanto últimamente…
—Tú eres Raven, no Rachel Roth, ni Raven Morgenstern, solo Raven por ahora, y yo soy solo Damian, no un Al Ghul, ni un Wayne, simplemente Damian, mientras sigamos definiendo quién seremos, podemos seguir caminando juntos.
—Debí matarlos yo _Raven miró los cadáveres sin mucha emoción.
—¿Eso es lo que querías?
—Eso creí, se sintió bien, divertido como aquella… _Meneó la cabeza interrumpiéndose— Pero sentí que hacía lo que Trigon quería, y no quiero llenarlo de orgullo otra vez.
—Te entiendo, pero no por evitar llenar a tu padre de orgullo, puedes dejar que alguien te maté. Justo ahora, yo me encuentro en el medio, se que madre estaría orgulloso, pero mi padre, estará muy decepcionado si se entera, más en ese momento no pensé en ninguno de ellos, solo pensé en mí, y en lo que yo quería, en ese momento quería matarlos, no lo hice por ti, no lo hice por ellos, lo hice por mí mismo. Deja de pensar tanto en los demás, y de justificar tus acciones echándole la culpa a un factor externo, si harás algo, hazlo por ti. Si no quieres ser un blanco de Trigon, debes dejar de pensar que todo lo haces por él, y comienza hacer todo por ti.
—Estoy cansada, de todo esto _Raven miró su mano aún sangrante, rompió una parte de la capa limpiándola un poco— ¿Crees que Roy tenga alcohol en el auto? O ¿Tendré que ir con el doctor para que me revisé la herida? _Los ojos de Damian la fulminaron enojado, al tiempo que tomaba la mano mirando la herida.
—Hay que quitar toda la suciedad antes que se infecte, quédate a mi lado… Es irritante siempre buscarte, estamos juntos en esto, y si te mantienes conmigo es más fácil asegurarme que no mueras _Pegó su frente a la de ella, haciendo que sus ojos se encontraran— Deja de molestarme. ¿Cuándo entenderás que lo que es mío no debe voltear a ver otros hombres?
—Cuando tu entiendas que no soy tuya, ya estuve mucho tiempo encerrada Damian, lo menos que quiero ahora, es volver a una jaula _Raven apartó la vista, intentando ponerse de pie, más los brazos de Damian se lo impidieron.
—Eres mía, no por el estúpido contrato, eres mía porque yo lo quiero, y quitaré a quién sea necesario si están en mi camino. Eres algo que ni la fortuna Wayne, ni la Al Ghul me dará, yo solo conseguiré, y por eso, serás más mía que todos los objetos sin valor que mi familia me ha dado _El chico la tomó en sus brazos, estilo nupcial, Raven sujetó las armas con fuerza— Ahora vamos, tenemos a otro lugar donde ir antes de que amanezca.
—¿Qué se supone que haces?
—Dijiste que estabas cansada.
—No me refería a eso, y lo sabes.
—¡Calla!
—Eres tan romántico Wayne, tu tacto es tan delicado como el de una mariposa _Raven se burló, intentando olvidar que pasaban sobre los cadáveres, y esto era una buena distracción… Y Damian lo sabía
—TT, no necesito esas tonterías contigo, bien sabes que me perteneces, que sigas negándolo es estúpido.
—¿Esperas que me derrita en tus brazos con tus palabras? ¿Tan fácil te lo dejan?
—Es molesto ser yo a veces, más cuando las niñas se lanzan a besarme y quitarme la ropa _Damian la vio desde arriba, sonriendo de medio lado al verla fruncir el ceño.
—¡Eso no cuenta! _Raven bostezo, acomodándose mejor— Intentaste aprovecharte de mí.
—No, tú solita te ofreciste a mí. No te culpó _Damian la acomodó en el asiento de copiloto, poniendo su katana en uno de los asientos traseros.
—Arrogante _Raven abrió la guantera buscando alcohol, más lo que encontró no fue de su agrado— Roy es un enfermo _Sin importarle las consecuencias, tomó el juguete tirándolo por la ventana, aprovechando el automóvil en movimiento.
—Estoy seguro que alguien agradecerá tu regalo _Damian aceleró el auto, viendo como ella seguía buscando— Si sigues curioseando te arrepentirás de verdad.
—Solo buscó algo con lo que pueda limpiarme.
—Me quitare la capa, y entraré a una farmacia, solo deja de quejarte como una niña.
—No me quejo, pero no estoy segura de que era esa tinta, y aunque soy inmune algunos venenos, puede ser otra cosa.
—¿Inmune a venenos?
—Es una larga historia, creí que lo sabías, ya sabes por eso de el conocimiento es poder, y como tú quieres tener poder sobre mí, solo supuse que lo sabías.
—Intenté investigarte, no encontré nada de tu entrenamiento, hasta hoy te creí una nenita de papá que no era útil.
—Tú sí sabes que decirle a una mujer para hacerla sentir especial _Raven rodó los ojos mirando la herida— Es negra, puede ser sangre vieja, o puede ser tinta de pulpo, una combinación de alguno de estos elementos con un tipo de savia tóxica. ¿Crees que en la mansión Queen encuentre un laboratorio?
—¿No eras inmune a los venenos? ¿Por qué te preocupas tanto? _Damian la estudio mirándola de soslayo.
—Esto solo era una advertencia Damian, mi padre nos está "ayudando", si logró aislar los compuestos puedo obtener un antídoto si es necesario, solo, será un poco complicado, la tinta está seca, y sobre ella hay sangre, debo aislar los demás elementos, además del alcohol. Sería más fácil con el tintero.
—Bien, toma _Sin cuidado, Damian sacó un tintero aún con las paredes del frasco llenas de tinta— A mi también me pareció raro, lo estudiaría después, pero como tu sabes de eso, te lo encargó.
Raven sonrió tapando el tintero para que no se secará.
Sin borrar su sonrisa se acomodó en el auto mirando fijamente a Damian sin borrar su sonrisa.
—¿Qué quieres ahora mujer?
—¡Dijiste que estudiarías ese compuesto!
—¿Sí?
—¡Llévame! Si tienes un lugar para yo poder trabajar terminaré más rápido.
—No.
—Pero Damian, no tengo ninguna herramienta que me ayude analizarlo.
—No me importa, tú problema, no el mío.
—Que agradable eres _Raven se cruzó de brazos— Jason me llevaría.
—Yo no soy ese pulgoso, acostúmbrate.
—Tim también lo haría.
—Es una rata de laboratorio, no es de sorprenderse que después de tantos análisis, su diminuto cerebro no resistiera.
—Dick también me ayudaría.
—Él ayuda a cualquiera que usa falda, no te creas tan especial.
—¡Eres imposible!
—Que tú solo tengas un método de persuadirme no es mi problema, eres tan básica que no puedes encontrar otra forma de tentar a las personas que hagan lo que tú quieres, un desperdicio total. Hasta alguien como Wilson sabe hacerlo.
—¿Quieres que te convenza? _Acomodó su codo en la pierna para luego posar su mentón en la palma abierta— O ¿Qué te seduzca?
Su sonrisa se ladeó, al tiempo que sus ojos intentaban chocar con los de él.
—¿Tan patéticos son mis hermanos que caen con esa cara de falsa inocencia? Al imbécil del perro pulgoso lo tienes hechizado con lo correcta que puedes parecer, al igual que la rata de Tim, que el descerebrado de Dick no te haya puesto las garras encima, es solo porque ahora esta muy ocupado con tres mujeres.
—Al menos ya aceptas que son tus hermanos _Raven sonrió viendo como el ceño de Damian aparecía— Te quieren Damian, lo sabes, y tú también los quieres, a tu extraña manera, puedes decir que son unas alimañas, pero es tú manera de decir que te importan. Se pondrán tan felices cuando se enteren que los llamaste hermanos.
—¿Crees que mis insultos son halagos? _Damian sonrió con malicia— Entonces tú eres una…
—Que educado estás siendo Damian.
—Iba a decir bruja molesta _Detuvo el auto en un estacionamiento.
—¿Dónde estamos? _Raven preguntó al ver a su acompañante bajarse del auto sin armas.
—Por ahora, debes confiar en mí, ya lo verás tú misma, solo si vienes conmigo. Sí te hace sentir menos amenazada, lleva las armas que desees contigo _Damian sonrió repitiendo las mismas palabras que ella en la tarde. Rodeó el auto abriendo la puerta del copiloto, extendió su mano hasta Raven ayudándola a salir.
Los ojos amatistas de la chica escanearon el departamento, notando que el único auto en el lugar era el de ellos.
La chica levantó una ceja, siendo guiada por Damian hasta dónde estaba el ascensor, con una revisión a su retina, la puerta del elevador se abrió, revelando el lujoso interior hecho de metal perfectamente pulido, y azulejos en el piso, era iluminado por una inmaculada luz blanca.
Entraron al ascensor viendo al frente, como la puerta se cerraba lentamente. En ningún momento del suave y relajante recorrido soltaron la mano del otro.
OoOoOoOoO
Trigon tomó lo último de su botella tranquilamente, con los ojos fijos en el horizonte, más su atención estaba en otro lugar, más precisamente en otra época.
Vio a su hija quebrajarse un poco más y si no fuera por la intromisión del heredero Al Ghul seguramente mostraría su verdadera naturaleza, aquella cínica, cruel, retorcida, niñita adorable que solo le importaba hacer lo que su padre quería, era un arma perfecta que solo vivía para él, eso hasta que alguien la envenenó en su contra, de un momento a otro, su niña dejó de pensar en hacerlo sentirse orgulloso, a anhelar lo que no poseía. El quería ver qué tan lejos podía llegar por aquello, y Emiko fue la ficha perfecta para su plan.
Resultó, más no como él quería, en vez de extinguir sus sueños, estos se hicieron más intensos.
—Llegaron justo a tiempo, ¿No te parece viejo amigo? _Sus ojos rubíes, miraron a Ra´s Al Ghul saliendo de las sombras— Te dije que era cuestión de tiempo para que ambos se juntaran, mi niñita siempre hace lo que yo quiero, aunque no se lo pida. Lástima que tu nieto no la dejé florecer.
—Tanto tiempo en paz, lo han ablandado, su padre es demasiado moralista, y mi hija, se ha vuelto demasiado sentimental, con todo tan pacífico olvidan que deben seguir entrenando para mejorar sus habilidades.
—Los chicos solo aprenden a las malas, eso me ha enseñado tanto tiempo educando a mi querida gema. Le enseñaré a las malas que me necesita más que nunca. Y volverá a ser mi niñita más pronto de lo que cree.
—Sí es así, pronto obtendremos lo que queremos, ¿Estás listo?
—Ya es tiempo de que comencemos, mi niña ya dio otro paso en el camino de la perdición, y yo debo estar ahí para ver a donde llega, ver lo que he creado. Y encontrar al maldito que la puso en mi contra.
—Se flagelará a todos aquellos los retractores, que abandonaron a la familia, y atentaron contra la integridad de liga.
Trigon sonrió zorrunamente, tomando algunas armas.
—Una lástima por los libros _El de ojos rubíes tomó una vela, encendiendo las sábanas, el fuego comenzaba a extenderse por la habitación— Está pocilga arderá ¿Hiciste lo que te pedí?
—Todo está arreglado _Ambos hombres se subieron al ascensor, mirando cómo las llamas de la habitación se extendían para llegar al pasillo.
Las puertas se cerraron y un fuerte chillido se escuchó desde las poleas…
Continuará…
Mundo flotante que hace alusión Raven; se refiere a un estilo de vida urbano que se desarrolló hace mucho tiempo en el distrito rojo (lo que ahora es Tokio), ahí existían gran cantidad de burdeles, casas de té, teatros, y lugares que frecuentaban comerciantes en dicha época, actualmente, aún existen los barrios rojos, como es el caso de Kabukicho que es el barrio rojo más importante de Japón.
Como Trigon no tiene apellido, consideré buscarle uno, apropiado para él, al tener en cuenta a su homólogo Luci, decidí encontrarle uno que se adaptará a esa familia, por lo que, buscando un poco, encontré el perfecto, que sería; Morgenstern, es alemán, y en español sería algo como lucero del alba, haciendo una obvia referencia.
Otra cosa, por ahí, en este capítulo oculte un Easter egg sobre mi próxima historia dedicada a Batman, espero que lo encuentren.
La relación de Raven y Trigon, quise dar un pequeño guiño a la serie Titans espero haberlo logrado.
Al-Blades: Son espadas dobles mágicas (En este universo no poseen magia, pero son poderosas), Jason las adquirió en su entrenamiento de All-Caste.
Espada de Ébano: Es una espada que Raven usó en los comics de New 52, cuando estaba con Trigon. Los nombres de sus hermanos, también son mencionados en los mismos.
¿Alguna teoría de dónde llevo Damian a Rae? O ¿Sobre todo lo que en este capítulo es expuso?
Respondiendo comentarios:
Ariazu Covenant: ¡Hola! Intento no cambiar mucho sus personalidades, y basarme en estás para mis historias, si hay algún cambio, es porque los humanos tendemos a cambiar a través de tiempo, cuando somos niños nos pueden gustar algunas cosas y disgustar otras, y cuando crecemos nuestros gustos van cambiando. Si hago cambios en las personalidades, trato que sean sutiles. Sobre que es, a este punto, hasta yo saldré sorprendida con el final, básicamente, porque dejó que las cosas fluyan, tengo planes, y alrededor de ellos tejó los acontecimientos de cada capítulo. Sí, antes Batman tenía un dolor de cabeza, ahora tiene que preocuparse por que ni Dami, ni Jay maten, y ese lado oscuro es el que me tiene fascinada. Básicamente en persona se conocieron solo una vez, pero habían escuchado del otro. Lo de Sebastián, está en progreso, a pesar que en este no saliera Jay espero que hayas disfrutado.
Susy Raven: Hi, espero que este te allá gustado como el anterior, lo siento por la espera, intento hacer buenos y largos capítulos para que la espera no se haga tan larga, es que últimamente he estado muy ocupada, en este capitulo no salió Jay, pero eso no significa que lo he olvidado, pronto hará de las suyas. Él es así, no pide las cosas, las exige. Jason ha sufrido mucho, en este, y en otros universos y Talia, es una... Talia. Lo que pasará entre Jay y Rae, se debe esperar un capítulo más, pero lo otro ya se respondió. Gracias por comentar, e intento superarme, aunque sea un poco.
Espero que les gustará la lectura.
Nos leemos luego.
Sovereignty-Perfection-Doll/Blekk-Universe.
