Su Mundo.

Agridulce #14.

Angela se encontraba mirando por una ventana el oscuro jardín de la mansión, Bruce no había llegado, los chicos estaban en casa de un amigo, y Alfred tuvo que salir por un asunto urgente.

Por lo que ahora, se encontraba totalmente sola en aquella sombría y gigantesca mansión.

El frío calador de la noche la hizo abrazarse a sí misma, momentos como este, le recordaba su vida junto a su anterior marido, la mansión Morgenstern era escalofriante, llena de pasillos sin fin, y habitaciones que ella a pesar de haber pasado un tiempo en ella desconocía.

Un escalofrió cruzo su cuerpo, y la sensación de ser observada se apoderó de su cuerpo.

Trago saliva, mirando los pasillos que eran iluminados con lámparas, más en un instante, estos quedaron en completa penumbra.

Todas las luces de la mansión se apagaron, y el silencio sepulcral solo era interrumpido por algunos grillos.

Angela dio un paso atrás, mirando la ventana, que ahora estaba abierta de par en par, dejando entrar el aullante viento.

Sus piernas comenzaron a moverse, huyendo de un enemigo invisible, que podría o no ser producto de su imaginación.

Tropezó un par de veces, rompiendo algunos objetos que no se molesto en levantar, sus ojos estaban abiertos, y su cabeza se giraba cada cierto tiempo, esperando encontrar alguien siguiéndola.

Un atisbo de esperanza inundo su rostro al notar una habitación abierta, sin perder tiempo, corrió hasta allá, cerrando la puerta detrás de ella.

Su respiración era exaltada, y su mano estaba apretada fuertemente contra el pecho, sus ojos se cerraron, y dio una calada de aire, para soltarlo en una exhalación profunda.

Estaba a salvo.

De lo que fuera que estaba allá afuera…

O eso pensó, hasta que una mano acarició su mejilla de manera cariñosa.

Abrió sus ojos temerosa, encontrándose con una mirada rojiza, y una sonrisa maliciosa frente a ella.

Trago suavemente, y sus labios se abrieron.

—Estoy en casa amor _Fue lo único que Trigon dijo antes de tomarla por la cintura, y besar posesivamente los labios de Angela.

OoOoOoOoO

Raven intento abrir los ojos, la poca luz que entraba a la habitación parecía ser demasiado segadora e insoportable, incluso cuando volvió a cerrarlos.

No sabía dónde estaba, lo último que recordaba era estar bebiendo directamente de la botella con el fin de olvidar a su padre, a sus hermanos, y al hombre que mato antes.

Su cuerpo se sentía entumecido, a la vez adolorido, el simple respirar hacía que su cabeza palpitara más fuerte, y el frío calador no ayudaba, por suerte, sentía algo cálido sobre ella.

Su boca se encontraba pastosa y algo seguía quemando su garganta.

Se quedó diez minutos recostada, hasta que decidió abrir los ojos lentamente.

Su cuerpo se sentía aprisionado… Corrección, su cuerpo estaba aprisionado, la calidez de antes, era desprendida por un par de brazos y piernas que la tenían bien sujeta y pegada a un cálido cuerpo.

Su rostro estaba unido a un torso desnudo, una de esas manos se recargaba en su pecho desnudo…

Lo único que la cubría de la desnudes era su panti negro.

Según lo poco que recordaba; podía decir que se trataba de Damian, era lógico, al ser la última persona con la que estuvo, era sencillo asumir que durmió con él.

Con cuidado para no despertarlo, se deslizó fuera de los brazos del hombre, alejándose lentamente, hasta que su espalda chocó contra algo cálido, que enseguida la envolvió entre sus brazos y piernas, una de las manos se posicionó en su cintura, y la otra subió hasta su pecho. Sus ojos se cerraron y sus dientes mordieron su lengua reprimiendo un gemido.

Sus sentidos se pusieron alertas, logrando que el dolor se hiciera más intenso…

¿Qué demonios pasaba aquí?

La respiración del hombre chocó contra su espalda desnuda haciéndola estremecer.

Abrió de nuevo los ojos, mirando al chico que antes la acurrucaba.

¡Esto tenía que ser una maldita broma!

Un rasgo resaltante de su anterior captor era un singular mechón blanco que le caía en el rostro…

El primero era Jason… ¿Cómo llegó allí? Lo pensaría después de tomar una aspirina.

Ahora, la duda, ¿Quién era el segundo? ¡Y qué coño hicieron en esa cama!

Miró por encima de su hombro, cabello azabache, piel bronceada, y aroma a canela… Al menos ese si era Damian…

No sabía si era bueno o malo, lo único que sabía; ella era la que más desnuda estaba, ambos aún tenían sus pantalones, Jason desabrochado ¡Pero lo tenía! Eso era un poco relajante…

Pero no lo suficiente como para quedarse…

Tenía que irse, antes de que alguno despertará, no necesitaba presenciar una nueva pelea, ya tenía suficientes cosas rondándole su adolorida cabeza.

Con sumo cuidado tomó una almohada, alzando la mano de Damian, con lentitud se fue apartando, dejando en su lugar la almohada.

Suspiró aliviada, quedando sentada sobres sus propias piernas, en medio de ambos. Con cuidado, de no mover demasiado la cama, comenzó a gatear, hacía atrás, dando de vez en cuando un ligero vistazo cada cierto tiempo para no caerse.

Llegó al final de la cama, bajándose de ella, caminando descalza a lo que sería la puerta, por la oscuridad del lugar tenía que moverse con cuidado, para no despertar a ninguno de los que estaban en la cama.

Antes de poder llegar a su destino, se tropezó con un algo, haciéndola caer a bruces, por suerte sus brazos frenaron parte de su aterrizaje, su cuerpo choco con alguien, robándole un gemido a la persona debajo de ella, sus bocas quedaron a escasos centímetros y antes de poder apartarse, unas manos recorrieron sus piernas hasta llegar a su trasero, el cual apretaron sobre la tela. Sus ojos amatistas se abrieron, mirando las hebras azabaches alborotadas.

Trago saliva, intentando no hacer mucho ruido, la persona debajo de ella era otro hombre, si hacía cualquier ruido todos despertarían, y su cerebro estaba en huelga como para sacarla de un problema que no sabía cómo se metió.

Tenía a Jason y Damian en la misma cama, y en un ¿colchón? En el piso otro chico, que la estaba manoseando…

¡Esto no dejaba de mejorar!

Nótese el sarcasmo.

Rodó los ojos, usando sus manos para alejarse del chico.

Más sus esfuerzos fueron en vano, cuando una de las manos de él le recorrió la espalda desnuda, hasta llegar a su cuello, aquellos dedos se metieron dentro de su cabello, y la obligaron a inclinarse, reduciendo la distancia entre ellos.

Su cuerpo se tensó, y pudo saborear… ¿Caramelo? El beso era suave, sutil, casto, de esos que te hacen cerrar los ojos, dejarte llevar por el dulce sabor, y la cálida sensación, esperando que fuera eterno, solo para terminarlo minutos después dejando escapar ambos un suspiro unísono.

Cerró sus ojos, dejándose llevar, no era la pasión la que protagonizaba su mente, a pesar de tener un miembro viril desnudo presionando sobre la tela.

Era más como un apacible contacto que te hacía revolver el estómago… O tal vez era por el licor…

El beso no era indecente, a pesar de sus condiciones, y pesé a que la lengua del chico recorrió el labio inferior de ella, tanteando y pidiendo permiso para profundizar el beso…

Y lo dejaría… Si en ese justo momento, un brazo no se hubiera enrollado en el pecho de él, y aquella conocida cabellera albina recargándose sobre el hombro del chico. Los ojos de él se abrieron un poco adormilados, dejando ver su color azul…

Raven cubrió sus labios con las manos, y como si el hombre aún adormilado quemará, se apartó de él, pegando su espalda con lo que parecía ser la puerta…

¡Era Tim!

¡Se había besado con Tim!

Lo peor de todo, era que Tim y Rose estaban desnudos…

¿Acaso protagonizo una orgía y nunca se enteró de nada?

Genial, solo falta Dick para culminar esta locura.

Tenía que salir rápido de allí, tomarse una aspirina, y dejar que ese dolor punzante presionara más su cabeza.

Antes de girar la perilla, busco por los alrededores ropa, alguno de ellos tenía que haber dejado algo con lo que ella pudiera cubrirse, y lo encontró en el piso, al lado de la cama donde Rose y Tim estuvieron…

Su estomago se revolvió, estaba segura que si no salía de allí, terminaría vaciando el contenido de su estómago en el piso, ya no sabía si era por el alcohol, o por las mariposas muertas.

Por lo que, sin detenerse a pensar, tomó la prenda, y salió de ese desastroso cuarto, esperando, y rogando para que Tim estuviera lo suficientemente dormido para no recordar el beso que compartieron…

Cuando salió del cuarto sus ojos se cerraron ante el cambio tan brusco de luz, poco a poco se fue adaptando, recorriendo con su mirada el lugar, era grande, tenía muchas puertas que seguramente eran habitaciones… Y aún así todos estaban durmiendo en la misma…

Aspirina primero, divagaciones después.

Camino por el lugar, sin saber exactamente a donde ir, Damian le enseño el departamento la noche anterior, pero no recordaba donde estaba el baño, y hacer un esfuerzo era imposible, por lo que, solo siguió su camino, esperando encontrarse con la cocina, mientras sus dedos abrochaban la camisa, apenas le tapaba el muslo, pero era mejor eso que nada.

El sonido de un teléfono la alerto, por lo que, con cuidado, y rogado que no fuera otro hombre camino hasta el lugar…

Sus plegarias no fueron escuchadas, su cuerpo se paralizó, para variar el hombre se encontraba recién bañado, con su cabello goteando sobre su cara, solo una toalla en la cintura cubría su desnudez, estaba detrás de la isla de la cocina, con una taza de café, y un teléfono se encontraba en sus manos.

Antes de poder huir de ahí, esos ojos azules se levantaron de la pantalla mirándola, le sonrió, Raven enrojeció, y con ayuda de sus manos intento estirar la prenda, más el parecía más enfocado en sus ojos, que en ver las penosas condiciones de cómo se encontraba… Y si lo notó, fue tan caballeroso de omitirlo, solo para que se sintiera menos incomoda.

—¿Aspirina? _Fue una pregunta retórica, en menos de un minuto el chico le tendía un vaso con agua junto a aquella pastillita que alivianaría el dolor.

Raven tomó ambas cosas, llevándose la pastilla a la boca, y luego con el agua la pasó, se sentó en una de las sillas, viendo fijamente al chico, como si con solo verlo, pudiera comprender que pasaba aquí, y él como si nada seguía tomando su café.

—¿Cómo haces eso? _Preguntó cuando sintió que la pastilla hacía efecto.

—¿Hacer qué?

—Aparecer cuando más te necesitó, y actuar como un caballero. ¿Cómo llegaron hasta aquí?

—Pues verás:

Wally.

Me recargué del auto, recorriendo con mi mirada el estacionamiento. Mis dedos recorrieron mi mejilla, no donde Jason me dio el puñetazo, si no donde fui abofeteado…

Gracias a Conner me salve de Damian… Pero cuando él se fue detrás de la pareja. Alguien más llegó hasta mí, escuché las gotas de agua caer, por lo que volteé a ver quién era.

Artemis me miraba enojada, sus brazos estaban cruzados debajo de su busto, y estaba totalmente empapada… La pelirroja maldijo a Jason por haberla empujado a la piscina, y dijo que en parte también era mi culpa, por lo que, sin ningún tipo de contemplación, me abofeteo, dejándome su mano marcada en mi mejilla.

No supe si que Artemis estuviera enojada era también parte del plan de Rachel, tal vez en otro momento le podría preguntar…

Antes de seguir con mis divagaciones visualice a Jason feliz… O tan feliz como puede estar un ebrio, tenía una botella de tequila en las manos… La cual empujaba dentro de la boca de Tim…

Rose y Emiko los seguía, la primera con una botella de Vodka, y la segunda con un teléfono en mano, su ceño estaba fruncido, contrastando con los rostros felices de sus acompañantes.

Al parecer se dieron cuenta de mi presencia, pues los cuatro me miraron fijamente…

¡West! _Peligro fue lo primero que vino a mi mente al ver a Emiko, la más sobria acercarse a mí— Quiero que nos lleves a esta dirección _Frente a mí, en la pantalla de su teléfono se mostraban algunas calles, y un punto rojo parpadeaba en un edificio.

Yo ahora mismo voy de salida.

Claro, pero con nosotros adentró. Rose, mete a Tim, Jason, sube al auto.

Emi… No puedo llevar… _Mis intentos de hablarle se vieron interrumpidos cuando el zapato de ella estampo contra la puerta del auto, estaba entre mis piernas abiertas, justo debajo de mi miembro, Emiko se aceró a mí, viéndome con una sonrisa torcida, como si esperara que yo me negará para convencerme de maneras poco ortodoxas… Esta niña daba miedo— Suban.

Eso pareció hacerla feliz, pero la sonrisa que tenía, seguía siendo aterradora.

Buena decisión West, detestaría arrancarte las bolas y hacértelas comer.

Trague grueso al verla rodear el vehículo sentándose de copiloto… Lancé un suspiro, esperaba que Rachel no apareciera…

¿Por qué no conduces tú? _Pregunte al entrar al auto, poniéndonos en marcha.

Ollie me quitó la licencia de conducir, después de enterarse que mi moto saltó en los techos de los edificios. Tim estaba bebiendo con Rose desde antes, así que ninguno me servía, mi siguiente opción fue Jason… Y está peor que ellos, cuando lo fui a buscar, estaba mezclando bebidas con Roy… No recuerda ni su nombre.

Vi por el retrovisor a mis tres pasajeros en la parte trasera, Jason estaba pegado a la botella de Vodka, su manzana se movía pasando el líquido, la botella de Tequila quedó vacía y abandonada en el piso. Y Rose estaba arriba de Tim besándolo.

Regresé mi vista al frente al ver como esté introducía sus manos por el vestido de ella… Ver y no creer, solo esperaba que no lo hicieran en mi coche…

Emiko miro el show, y con el teléfono que llevaba en la mano, les tomó una foto.

¿Eso para que es? _Pregunte incómodo.

Rose no me perdonaría si se entera que Tim la estaba manoseando y no tome fotos. ¿Sabes cuanto tiempo ha estado detrás de él?

Solo asegúrate que no manchen mi auto _Rodé los ojos, ajustando el espejo para no ver ese espectáculo.

No prometo nada~

Ignoré eso último, y seguí las instrucciones de Emiko, poniendo música con el fin de ignorar los gemidos de la parte trasera, también abrí las ventanas…

A mitad del viaje, Jason se pasó al frente, quedando entre Emiko y yo, subió a niveles ensordecedores la música, cantando con la lengua enredada algunas canciones…

No tengo la menor idea de lo que pasa allá atrás… Pero estoy bien sin saber.

Emiko alternaba el teléfono, entre darme instrucciones claras, y tomar fotos a ciegas a la parte trasera… Al parecer ella tampoco quería ver.

El viaje siguió unos minutos más, hasta que llegamos a un gran edificio con vidrio ahumado, estacione el auto justo al lado de uno negro y mire de reojo a Emiko, ella me miro a mí de la misma manera, como si esperara algo.

¿Pasa algo? _Grite para que me escuchará, no quería bajar la música, no quería ni escuchar por equivocación la escena.

¡Diles que se separen ahora! ¡Tim es la llave, no podemos entrar sin él!

¡¿Por qué no lo haces tú?!

¡Te estoy diciendo que lo hagas tú!

¡Los traje hasta aquí, me perdí mi cita y ¿Ahora quieres que vea como esos dos se aparean?!

¡Actúa como hombre y hazlo! No seas marica. Además, estamos aquí por Raven.

¿Raven?

Ash, ¿Porque todos son unos tontos con ella? Rachel.

¿Rachel está aquí?

¡¿Eres sordo también?! Porque esto tiene que pasarme _Llevó su mano a la frente— Ahora, separa a esos dos.

Tome aire, dejando caer mi rostro contra el manubrio, haciendo sonar el claxon, por suerte para mí, eso fue suficiente para que alguno de los que estaban en el asiento trasero pegará su frente contra el capot del auto… Al menos estaban separados…

Mire de reojo mi auto, Tim acariciaba y besaba la frente roja de Rose, su ropa estaba mal acomodada, pero estaba ahí. Al menos no tenía que quemar mi asiento trasero…

Antes de poder bajar, vi como Emiko tomaba un par de fotos más.

Salí del auto mirando el lugar, esperando que mis acompañantes se dignarán a explicarme… Más lo que recibí a cambio fue una botella presionada contra mi labio, y un líquido quemar mi garganta…

Y sí, Jason estaba compartiendo la bebida ahora conmigo, no ingerí mucho, pero si lo suficiente para comenzar a toser, Emiko sacó por el cuello de su camisa a Tim, intentando jalarlo, más Rose se tiró arriba de él haciéndole más difícil su trabajo.

¡West!

Si, si ya voy _Tome a Tim mientras ella alejaba a Rose— ¿Dónde tiene la llave?

¡Te dije que él era la llave!

Oh, vamos entonces.

Jason nos siguió todo el camino hasta un ascensor, donde resultaba que solo con huella dactilares, y escáner de pupila te dejaban presionar un botón… La última planta fue nuestro objetivo.

El ascensor se abrió, los cinco bajamos y una sonrojada Raven nos veía desde un mueble, frente a ella, la mesa estaba llena de botellas llenas, y otras vacías, fue como una invitación a Rose y Jason para acercarse.

¿Quién anda ahí? _Con voz gruesa y lengua enredada escuché a alguien decir, pero no veía a nadie más, Emiko se encogió de hombros, estudiando meticulosamente el lugar— ¡Les ordenó que se vayan!

Camine junto a Emiko, encontrando por fin el dueño de la voz, Damian se encontraba saliendo de un cuarto, con más botellas en sus brazos, sus mejillas estaban rojas por el alcohol.

¿Qué hacen aquí? _Rachel… o Raven pregunto, ella hablaba más normal.

¿Quemaron el Asylum?

¿Qué? Me pregunte en la mente, totalmente perdido.

Raven se puso seria, se levantó caminando hasta Emiko e hizo algo que jamás esperé, sus brazos se enredaron en el cuello de la asiática, colgándose de ella.

Emi _Ronroneo restregando su cabeza en el pecho— Mate otra vez _A pesar del tonó burlón, sus ojos estaban melancólicos, parecía que en cualquier momento se echaría a llorar…

Estás ebria _Emiko acarició el cabello de ella, mirándome fijamente— Son un desastre, todos ustedes.

Raven se apartó, entrecerrando los ojos.

No estoy ebria _La seriedad con la que afirmaba sus palabras me hicieron dudar, y no solo a mí, sino también a Emiko— Pero encontré sake... _Como si intentará reafirmar sus palabras, tomó la botella de sake de la mesa— Bebe conmigo Emi. Hoy mi padre me dio su apellido _Si rio divertida— Estoy celebrando la estupidez más grande que hice en mi vida, y también descubrí algo… Te vas a reír de esto… Creo… Solo no te enojes _Se acercó a la peli azabache, y le susurro algo que le hizo abrir los ojos.

Al instante Emiko tomó la botella dando un largo trago, para después pasármela.

Toma, lo necesitaras… West, sea lo que sea que pase, lo que veas, o escuches, aquí se queda, ni una palabra a nadie. Y si Raven comienza a sincerarse… No se lo digas… Nunca. Deja que se dé cuenta ella solita.

¿Blackbird? _La voz de Jason, hizo que Raven volteará, ambos se quedaron viendo un buen rato…

Esa frase de la tensión se podía cortar con un cuchillo encajaba perfectamente aquí, solo que la tensión no era de la índole incomoda…

Sentí como una botella era empujada a mi pecho, y tomé la botella llevándola a mi boca… Ese sabor me gustaba más que el Vodka.

¿Acaso ellos…?

No pienses mucho en eso, son idiotas, fin de la historia _Emiko me quitó la botella llevándosela a los labios— Apuesto cien que ya de mañana no pasan _Emi sacó dinero de su pantalón.

Parpadee un par de veces… ¿Enserio estaba sugiriéndome apostar sobre eso?

Por respeto a Raven, no voy apostar sobre su intimidad... _Los mire de reojo, Raven no tenía la capa, y estaba sentada sobre las piernas de Jason— Pero hoy duermen juntos… _Saque dinero tendiéndoselo en la palma a Emiko.

¡Doblo la apuesta si lo hacen aquí mismo! _Rose recargo sus brazos del espaldar del sofá, quedando frente a nosotros, sacando su dinero— Triple si mañana Raven no siente las piernas.

Emiko se lo quitó metiéndolo en su bolsillo.

No creo que ella recuerde mañana sus palabras.

Lo hará si gana. Rose tiene memoria selectiva cuando bebe. Raven por otro lado, tiene buena resistencia al alcohol, pero nunca recuerda nada de lo que hace.

¿Ya has bebido con ella?

Dos veces, la primera hasta la ebriedad…_Emiko revolvió la botella mirando el líquido— También debes saber que se pone… Sentimental cuando bebe, es como si todos esos sentimientos que reprime salen cuando hay alcohol en su sistema… Por eso te dije, ni una palabra.

Mis labios están sellados _Le quité la botella llevándomela a los labios, sí, se sentía mejor que el vodka, la última vez que bebí fue cerveza, hace unos días con Donna, después que Dick se llevó a Damian y a Ra… Raven.

Ellos terminaron ese día, no solo por el episodio de travestismo de Dick (No entendí que quiso decir con eso, pero como estaba bebiendo, no le quise preguntar) si no por las continuas visitas de mujeres a la cama de Richard, además de eso… Bueno, me contó que le gustaba alguien más… Solo que era un imbécil mentiroso que aún no se enteraba de nada.

Creí que estarías más afectado.

¿Por? _Emiko señaló con la cabeza a Jason que se encontraba tomando una de las manos de Raven, mientras Damian la jalaba por la otra, no sé cuándo llegó hasta allí— La acabó de conocer, puede que sienta atracción física por ella, pero no es como si la amará, para eso primero debo conocerla.

Si la conocieras no creo que te enamorarías de ella _Volteé la mirada, viendo como mi acompañante de copas veía con cierta melancolía la escena… Sonreí dándole la botella, conocía esa mirada y ahora, ella necesitaba más que yo esa botella— La vi hacer cosas que aterrarían a cualquiera… Pero siempre que me veía, sonreía como si nada, y corría hasta mí. Fui su sol, a veces, una parte de mí, la más egoísta, quiere regresar a ese momento donde fuimos solo nosotras.

¿Te gusta? _No necesitaba respuesta, pero ella necesitaba dejar salir sus sentimientos.

Raven está completamente dañada… ¿Cómo puede gustarte alguien e ignorar su lado dañado? No se puede. Lo aceptas, lo ayudas y vives con eso. Ellos no la conocen como yo lo hago, pero el conocerla no es suficiente… Desearía que estuviera lloviendo…

No entendí esa última parte, lo que sí comprendí, es que ella necesitaba apoyo… Soy relativamente bueno consolando mujeres… Pero algo me decía que, si intentaba abrazarla, que me arrancará las bolas, sería la menor de mis preocupaciones.

Así que, solo opte por darle palmaditas en la cabeza… Que me hicieron ganar un golpe a mi mano, y un ceño fruncido.

No soy perro West.

¿Quieres helados?

¿Qué?

¿Una chupeta? ¿Caramelo? Creo que tengo unos cuantos por aquí _Sus dedos fueron a sus bolsillos sacando un puñado de caramelos

No soy una niña que acabas de inyectar… _Se cruzo de brazos indignada, sus ojos se cerraron, y su labio inferior se alzó, se estaba comportando como una niña… Antes, de poder meterlos en mis bolsillos, los ojos de ella se abrieron, y sin más, tomó uno— Los aceptaré como pago por no golpearte.

El resto no los pude guardar, ya que, en menos de un minuto, Rose me los quitó y se levantó, Tim parecía esperarla en una de las puertas que conducía a un cuarto… Recordatorio… Alejarme de ese cuarto.

Dos fuera, faltan tres _Emiko saltó el sofá frente a nosotros, cayendo sentada en este, y yo solo lo rodee.

Frente a nosotros seguía la pelea de Jason y Damian por el brazo de Raven, si ambos estuvieran con menos alcohol en su sistema, tal vez estaríamos más preocupados, pero ahora, parecía una tranquila discusión por un juguete. Solo esperaba que no terminaran rompiéndola.

Entiendo en algo la relación de Jason y Raven, la tensión sexual entre ellos es palpable, lo que no entiendo es que pinta Damian en todo esto… No parece enamorado de Raven. No la mira con ojitos… Hasta Jon le hace más ojitos.

¿Ojitos?

Si ya sabes, esos ojitos que parecen de idiota enamorado, que hace que todo los demás lo noten menos tú.

No imagino a Damian asiendo ojitos… Jason tampoco hace ojitos, ni Raven.

No, pero, vamos cuando la conocí, Jason estaba junto a ella, parecía querer estarla tocando bajo cualquier excusa, se quedaban solos, se acercaban demasiado, todos se daban cuenta de la tensión entre ellos, hasta respondía por ella… Se notaba a distancia que algo raro pasaba... Pero a Damian, no parecía importarle ¿Por qué ahora sí?

Emiko se quedó en silencio, sopesando meticulosamente mi cuestionamiento, era como si ella tampoco tenía una razón para que de la noche a la mañana Damian se interesara de esa manera en Raven.

Ellos están comprometidos desde niños, pero Damian la odiaba… No quería casarse con ella, su escape le vino como anillo al dedo… Si lo que dices de Jason era cierto, y Damian lo notaba, y decidía no darle importancia, era porque él se beneficiaría de que Raven estuviera con Jason, él se la llevaría de nuevo, y Damian no tendría que casarse… Pero ahora, la trata como si fuera su propiedad… Raven me dio una explicación lógica… Sin embargo, ahora que lo mencionas lo veo raro… _Emiko posó la mano sobre mi hombro— West, no eres tan idiota.

Uhm, ¿Gracias? _Mire a Raven… ¿Comprometida con Damian desde niños? ¿En que me estaba metiendo ahora por ser chófer?

Seguí tomando junto a Emiko, esta vez más lento, no quería emborracharme y mañana amanecer desubicado. El trío frente a nosotros dejó las peleas después de unas botellas más, y Damian pareció adormecerse después de ser tocado por Raven… Raro, pero todo últimamente era muy raro.

La asiática luchaba por no quedarse dormida, pero después de otra botella más, terminó cediendo, la botella rodó de su mano al piso, y su cara estaba recostado contra mi hombro (Nunca mencionaré eso, ni bajo tortura)

Jason y Raven eran los únicos que estaban… Bien… O también como pueden estar un par que desde temprano estuvieron mezclando bebidas. Aun así, estaba asombrado por la resistencia de la chica, a pesar de su tamaño no parecía tan ebria como su acompañante.

Eso que dicen de los alcohólicos y los niños siempre dicen la verdad, no se si sea cierto, lo que se es que mis acompañantes parecieron sincerarse con el otro…

Intente no escuchar su plática, por respeto a su privacidad, pero… Algo de lo que dijo Raven, antes de quedarse dormida capto mi atención.

Mis ojos subieron, encontrándome con Jason, estaba estático, mirándola fijamente, todo rasgo de ebriedad desapareció de su cuerpo. Nuestros ojos se encontraron. Y no pude evitar encogerme de hombros.

Yo no digo nada, si tu no dices nada _Esa noche me acostumbre a la voz pastosa de Jason, y a su lengua enredada, que cuando hablo con normalidad pareció extraño.

Ni una palabra _Prometí alzando mi mano— Pero deberían hablar de eso… _Mire a otro lado dándole algo de privacidad, que sé que necesitaba.

Lo escuché resoplar frustrado, y puedo asegurar que ahora mismo tenía las manos en su cabello, eso no debía pasar, ambos lo sabíamos, y como un Flash, las palabras de Emiko se colaron a mi mente.

Sabes, olvida lo que dije, no le digas nada nunca, deja que se dé cuenta sola. Tal vez para ese momento ambos sepan que hacer. Voy a llevar a Emiko a una habitación, ¿Quieres que me encargue de llevar a Raven?

Lo vi asentir, las palabras de verdad lo afectaron si por estas olvidaba nuestro episodio anterior.

Tomé a Raven con una mano, y a Emiko con la otra. Las pondría a dormir juntas.

Cuando salí de la habitación, miré a Jason en el mismo lugar, con la cara dentro de sus manos… Aquella simple palabra hizo estragos en su mente.

No quise interrumpir los hilos de pensamientos que se aglomeraban en su cabeza, por lo que simplemente, cuidándome de no entrar al cuarto donde se escuchaban gemidos, me fui a dormir.

Wally le contó a Raven superficialmente los hechos, no quería profundizar en nada, aposta ignoró muchas cosas de la historia, como sus charlas con Emiko, lo que vio entre Damian, Jason y ella… También se aseguró de omitir lo último que dijo, y que se quedó dormida sobre Jason, eran cosas que ella sola debía recordar.

Raven asintió, quitándole la taza de café y llevándosela a los labios, dejando el extremadamente dulce líquido pasar por su garganta. Eso explicaba algunas cosas, y dejaba más dudas en su mente…

—¿Despertaste? Aun son las tres de la mañana, deberías estar dormida hasta las doce _Emiko llegó como si nada, sentándose a su lado.

—¿Cómo puedes estar tan bien?

—Yo no bebí tanto como tú.

—Bien, ahora explícame, ¿Por qué Tim y Rose estaban en un colchón en la misma habitación que yo?

—No tengo la menor idea, cuando Jason se coló a la cama ya ellos estaban allí. Yo me salí, necesitaba vomitar, luego olvidé cual era el cuarto, así que solo entré a otro.

—¿Jason se coló a su cama? _Wally parecía sorprendido, y no era para menos, cuando dejó a Jason solo, él estaba lo suficientemente sobrio para saber lo que hacía…

—Sí, aún está ahí, yo salí y me tropecé con la parejita nudista… Es un asco no saber qué pasó.

—¿De quién es esa camisa? _Emiko pregunto.

—No sé _Sin poder aun racionar en orden, Raven llevó parte de esta a su nariz olfateando el aroma a café recién molido, a su mente llegó la imagen de Jason.

—Voy a ponerme algo de ropa, luego haré Waffles para el desayuno.

Wally miro a Emiko, y ella chasqueó la lengua, sacando algo de dinero de su bolsillo, y dándoselo. Raven alzó la ceja viéndola.

—¿Qué fue eso?

—Nada.

—¿Qué hacen aquí? Wally no me supo explicar eso.

—Se incendió el Asylum, creí que ustedes estaban en medio de las llamas, Damian tiene un localizador, Tim logró encontrarlos aquí… Raven, Joseph nos contactó, quería hablar contigo, no aceptó dejarte mensaje, dijo que después te llamaba. Mi madre intentó contactarme, y según un informante entre los seguidores de Sebastián, Ra's irrumpió en la mansión de él… Ayer me dijiste que tomaste tu apellido… Con eso hiciste que todos se movilizaran… Más te vale que tengas un plan, porque esto nos puede quemar.

Antes de poder hablar, la puerta de donde salió Raven se abrió, dejando ver a un semi desnudo Jason sobando su cabeza.

Raven se puso de pie de un saltó, su cuerpo se estremeció, esperaba que Jason no dijera nada sobre Damian… Aun no sabía cómo fue que quedó desnuda con esos dos.

Emiko alzó una ceja mirando lo rara que estaba Raven.

—¿Qué mierda pasó anoche? ¿Y porque amanecí con el mocoso en la misma cama? ¿Y en el mismo cuarto que Tim y Rose? _Jason vio detalladamente a Raven.

Su cabello estaba desordenado, sus ojos lo veían con curiosidad, sus labios entreabiertos, invitándolo a fundirse en ellos, llevaba puesta su camisa, más los botones parecían mal abrochados, saltando en algunas partes, dejándole ver piel desnuda, solo llevaba una camisa y unas braguitas negras. Que se amoldaban perfectamente a ella, realzando su trasero, fue una de las cosas que vio al llegar a la cocina, eso y sus perfectas y largas piernas. Una sonrisa extendió su cara.

—¿Dos a la vez? _Emiko le susurró a la chica.

—¡No sé cómo Damian llegó allí! Tampoco como terminé solo en ropa interior… Todo está confuso en mi mente _Raven dijo en el mismo tonó mirando a Jason acercarse.

—¿Por qué tienes mi camisa?

Raven jugo con la taza, al sentir sobre ella la mirada inquisitiva de Emiko.

—Suficiente ustedes, y sus murmullos _El bicolor interrumpió la futura platica, se sentó justo en la silla donde la de cabello amatista estaba antes, sus dedos tomaron el frasco de pastillas, sacando un par para llevárselas a la boca y pasarlas con agua— Ya que no quieren responder mis otras preguntas Raven, ¿Podemos hablar sobre lo de la ventana?

Las chicas intercambiaron miradas, y Emiko le quito la taza a Raven, llevándosela a la boca.

Los ojos de la menor se desviaron a los cuartos, luego a Emiko, y luego regresó la mirada al primer lugar.

La asiática entendió la indirecta, y sin esperar nada más se puso de pie, caminando a una de las habitaciones, donde luego de dar una mirada a Raven, ingresó.

—¿Te vas a disculpar?

—Eso sería estúpido, y significaría que me arrepiento. Que te quedé claro, no me arrepiento de cómo he llevado mi vida, ni de ninguna de mis decisiones, por muy estúpidas que puedan ser, porque eso me hacen la persona que soy. Solo iba agradecerte por aquello, no por provocarme con Wally, eso fue desagradable, si no por querer ayudarme a salir de mi pasado y enfocarme en lo que tengo entre mis ojos… Debería pagarte de alguna forma por lo que hiciste por mí, conozco muchas buenas maneras de hacerlo _Dijo con picardía acariciando las piernas de ella.

Raven lo miro por sobre su hombro, en esa parte envidiaba mucho a Jason, ella pasaba recriminándose por cada una de las cosas que hacía, y pensando si sus acciones se debían a la educación impartida por su padre. Él no se mortificaba por esas tonterías, y asumía cada uno de sus errores sin culpar a otros… Ambos eran muy distintos...

El bicolor vivía plenamente su presente…

Estaba realmente confundida si la vocecita de Rose llegaba a su mente repitiéndole incansablemente que comenzará vivir.

Jason la miró, parecía mortificada, dándole demasiadas vueltas a algo. El solo verla así, le hacía doler más la cabeza. Ni siquiera le respondió con mordacidad a su insinuación, ni le quitó las manos de encima, es como si estuviera tan perdida en su propio mundo, que no se diera cuenta de lo que pasaba a su alrededor.

—Suficiente, no sé qué pasa por esa cabeza tuya, pero es molesto solo el mirarte _El bicolor rodeó la cadera de ella con sus brazos, haciéndola sentar sobre sus piernas, la espalda de ella chocó contra su pecho— ¿Damian te hizo algo?

Raven negó, dejando caer su cabeza en el hombro de él su mirada se dirigió al techo.

—Solo cuéntale a Jaybird que pasó _Sus dedos subieron por lar piernas de ella, mientras su aliento chocaba con el expuesto cuello de ella.

—Aquí no _Raven detuvo las manos del chico, poniéndose de pie— Tengo mucho que decirte… Pero en cualquier momento puede venir alguien.

Jason sonrió con picardía incorporándose. Antes de que Raven se moviera, la tomó entre sus brazos, lanzándosela a los hombros.

—Haces eso de nuevo, y no respondo de mis acciones, aún estoy mareada.

Todd los llevó ambos hasta una de las habitaciones vacías, la dejó en la cama mientras cerraba con seguro, y movía la cómoda hasta chocar con la puerta.

La chica arqueó la ceja, y él solo se encogió de hombros.

—Damian anda por ahí, solo me aseguro que no moleste como la última vez. Ahora, pongámonos cómodos _Jason se desabrochó el pantalón lentamente, para tirar la prenda en algún rincón del cuarto, tirándose a bruces en la cama, que enseguida se amoldo a su cuerpo.

—¿No has pensado en ser nudista en algún bar? En ese que fuimos la última vez, escuche que pagaban buen dinero.

—¿Y privarte de la libertad de verme sin gastar un centavo? Jamás _Jason la jaló acostándola a su lado en la cama, chocando la espalda de ella contra su abdomen, sus brazos la rodearon al igual que sus piernas. Raven abrió los ojos, la estaba tomando en zonas precisas, que le hicieron recordar su despertar, lo único que faltaba era una mano sobre su pecho desnudo. Como si leyera sus pensamientos, los dedos del chico comenzaron a desabrochar la camisa— ¿Te recuerda algo Blackbird? Tal vez está mañana cuando me abandonaste con él mocoso.

Jason sonrió zorruno, recordaba todo claramente…

Incluyendo su "entretenida" charla con Roy, después de que el mocoso en un ruin movimiento, lo pateará frente a la puerta abierta, haciéndolo chocar contra la pared del pasillo...

—Y para que quedé claro, cuando yo llegué, no tenías ropa, no me aprovecharía de ti en una situación que no puedas recordar _Su mano se introdujo dentro de la camisa, delineando la aureola con su dedo, causando un ligero escalofrió en el cuerpo de su amante— Así que asegúrate de memorizar bien como se sienten mis dedos sobre tu piel.

—Jason basta, tengo algo que decirte _Raven intentó incorporarse, pero las piernas enredadas en ella le imposibilitaban la movilidad.

—Hazlo _Pesé a sus palabras, no quería escucharla, no sabría cómo reaccionar a escuchar de nuevo esa palabra salir de los labios de Raven, esta vez estando sobria. Por eso, siguió con lo que estaba haciendo, su mano jalo un poco la camisa, dejando un hombro descubierto, su aliento choco con la zona expuesta, antes de clavar sus dientes en el lugar, mordiendo eróticamente.

Un gemido escapo involuntariamente de Raven, su cuello de arqueó, y su cuerpo se removió un poco, más él la seguía manteniendo quieta.

—Si… tú… _Un jadeó interrumpió sus propias palabras al sentir como los dedos de él hacían salir sus pezones para comenzar atenderlos, apretándolos y removiéndolos sobre su propio eje, el hombro nunca fue descuidado, mientras sus manos se movían, sus labios repartían besos por la zona del cuello— No… dejas… _Sus dedos se clavaron en la rodilla que se metió entre sus piernas, rozando su intimida. Jason lanzó un gemido contra su oído al sentir aquellas uñas presionar la piel, sin adentrarse por completo— Hablar…

—¿Pero que dices Blackbird? No te he besado todavía, solo así puedo quitarte el habla _Sonrió, le encantaba juguetear, le recordaba cuando se conocieron y la creía una nenita buena.

—¡Tengo tus Al-Blades! _Cerró sus ojos sintiendo como las manos que presionaban sus pechos y los labios se detenían. Tomó aire, volteándose para quedar frente a Jason— ¿Ya tengo tú atención? _Sus ojos se mostraban fríos, calculadores, como si antes no estuviera experimentando placer, más su respiración acelerada la delataba.

—Siempre la has tenido. Ahora dime, ¿Cómo tienes mis armas? _Jason se sentó, entrecerrando sus ojos en la figura desaliñada de Raven.

Los únicos botones en su lugar eran los de abajo, su respiración era pausada, como si intentará mantener el control por medio de sus respiraciones.

Una rara combinación entre la chica que conoció en la fiesta, y la mujer que le pidió ser amarrada estaba frente a sus ojos, incitándolo a comérsela, probar un manjar después de tanto tiempo de abstinencia, y no era como si antes no intento estar con otra mujer, pero simplemente no podía, las veía insuficientes, nada comparado con el placer que le daría Raven, en ese tiempo lo denomino "Capricho por una virgen" Y después de la charla con Roy… Prefería no ponerle nombre…

Mordió su labio inferior. En su interior, no pudo evitar maldecir a su mejor amigo, él le sembró ideas raras en la cabeza, ideas que iban aumentando cada vez que la veía en ese estado… Ideas que eran una aberración a su naturaleza…

—Mi padre las tenía _Raven se levantó, tomando el rostro de Jason, para que se concentrará en su mirada y no en su cuerpo, de lo contrario ambos olvidarían el motivo de estar allí— ¡Mis ojos están aquí arriba! _Jason le sonrió divertido.

—Me concentraría más si estuvieras sobre mis piernas.

—Claro, te concentrarías más, en enterrar algo en mí.

—Tú ropa interior me lo pide a gritos, sabes lo que dicen de las chicas que usan ropa interior negra _Jason la tomó sentándola a horcadas arriba de él, generando una fricción en ambos— Van a un entierro _Susurró lentamente, saboreando cada palabra contra el oído de ella.

—Eres un pervertido.

—Y tú sigues encerrándote con este pervertido _Esa sonrisa ladina, combinada con esa mirada lujuriosa, le recordaba mucho cuando la invitó a conocer "Su Mundo" la primera noche de conocerse— Terminó gustándote.

Raven parpadeo un par de veces, confundida por las palabras de su acompañante, pensaba preguntar ¿El qué? Más él como si leyera sus pensamientos respondió.

—Creo que no lo notaste, lo dijiste en voz alta todo, creo que el alcohol sigue afectándote. Repetiré lo que dije antes, y aun así te terminó gustando el mundo que te enseñé, o tal vez soy yo el que te gusta _Se acercó tanto a su rostro que podía sentir el aliento de ella sobre su rostro, ni él mismo sabía a qué jugaba, solo era algo que quería hacer, el olor a cafeína llego a su nariz— ¿Tomaste café? _Una carcajada escapo, mientras ella se sonrojaba— Me sorprendes Raven, ¿He sido una mala influencia para la niñita buena?

—Yo nunca fui una niñita buena. Solo era para mantener un perfil bajo, tal vez mi padre decía que era una niña buena por hacer su trabajo, pero yo sabía que no era buena.

—Tú padre… El hombre en la cárcel… ¿Cómo se llamaba? La perra de Talia nunca me lo mencionó cuando tuvimos la "agradable" charla.

—¿Charla? ¿Te refieres a cuando dejaste que Talia te volviera a usar? ¿Y te envenenará en mi contra?

Jason chasqueo la lengua ante el tonó burlón de ella.

—Bien, deje que me usaran, para variar, pero lo bueno de eso, es que al fin estamos más íntimos _Quitó los últimos botones de la camisa— ¿No te pone feliz?

—Tanto que no puedo evitar saltar de la emoción _Rodó los ojos.

—Salta todo lo que quieras sobre mí _Jason dio una embestida de advertencia guiñándole el ojo.

—Enfócate, no sé si lo has notado, pero no estamos para bromear _ Raven frunció el ceño golpeándole la frente con el adverso de su mano.

—No es una broma, y en las películas; aunque sea el fin del mundo siempre hay momentos para "jugar".

—Esto no es una película, ayer fui a la cárcel, vi a mi padre; su nombre es Trigon… ¿Talia te habló de él? Jason te necesito enfocado. Más ahora que nunca, esto es serio.

—Poco, pero ya salí de esa mierda, y no volveré a entrar, aun así, puedes intentar persuadirme seduciéndome. Raven, no sé que te pasó allí a ti, pero si decidiste ser una nerd, y ocultar tus garras fue por algo, deberías dejarlo.

—No puedo. Antes intenté huir… Viví _Negó con la cabeza corrigiéndose— Me aislé de todos para que no dañaran a nadie, pero ahora, estoy vinculada a muchas personas, no puedo huir sabiendo que ellos pagarían por mis acciones, me dijiste que tú nunca lamentabas las decisiones que has tomado, si yo escapo, no dejaría de lamentarme, no aprendí a ser tan egoísta… Quedarme es mi voluntad, no la de mi padre, ni la de Damian, es una decisión que yo tomé, no importa que tan mala se vea, viviré con ella hasta el final… _Raven puso sus manos sobre los labios de Jason antes de que la interrumpiera— No te estoy pidiendo que te quedes, tú eres libre de volar lejos, las Al-Blades están en un coche de Roy, estacionado abajo, puedes llevártelas. esto ya no te concierne.

—¿Qué es diferente ahora? ¿Por qué no puedes irte? ¿Qué te detiene?

Jason la vio dudar, como si no supiera como responder a sus palabras.

—Las cosas han cambiado, ayer, yo lo compliqué todo, tomé el apellido de mi padre, todos comenzaron a moverse, cuando se enteren que tengo todo el poder de mi familia, vendrán por mí, vivir como forajida no es mi estilo. No sé si antes estaba bien… No sé si ahora estoy bien… Me siento perdida, ayer yo mate a alguien, algo dentro de mí quería hacerlo. Estoy entre, lo que ellos quieren que sea, lo que fui y lo que soy… No quiero ser la nenita de papi… No quiero ser como él. Y cada vez, soy más como esa persona. Incluso ahora, no sé si con mis palabras intento manipularte para que te quedes…

—¿Quieres que me quedé?

La vio dudar, desviando su mirada a la puerta, estaba confundida, perdida en sus propias divagaciones, sea lo que sea, que Trigon le hizo a su hija la había dejado vulnerable, rompió la identidad que creía tener, la obligo abrir los ojos, y darle una mirada a un corrompido presente.

—Sabes, yo no conozco a tu padre, pero cuando te veo, no lo veo a él, yo solo veo a la mocosa molesta que se negó a pertenecerme la primera noche que nos conocimos, aquella que tiene un pésimo humor, y disfruta burlándose de mí, la misma que me llamó a media noche para que la fuera a buscar, y luego me dejo durmiendo en un sofá. La que me robó un beso en un centro comercial repleto, sin importar que alguien nos viera. Aquella niñita, que me detenía cuando no te gustaba a donde se dirigían mis caricias, la única con la que solo dormí, la misma atrevida que beso a Damian frente a mí, con la misma que termine ¡Dos veces! En la misma cama con el mocoso. A la que ate e intente forzar, y en vez de asustarse, solo me hizo centrarme en lo que tenía en mis ojos. La que me besa como una niña; con los ojos cerrados. Ruda, nerd, sensual, sarcástica, coqueta, comprensiva, con unas piernas de infarto, y mirada seria. Esa es la Raven que yo conozco, esa niña piensa en los demás primero que en ella… Y aun no acepta que ya es parte de mi mundo _Lo último lo dijo con una sonrisa divertida.

Raven lo abrazó, metiendo su cara entre el torso desnudo de él, sus ojos se cerraron con fuerza. Jason la estrechó contra su pecho, pasando sus dedos por el cabello de ella.

Se quedaron así por unos minutos, las manos del chico bajaron enredándose en la cintura de ella, acercándolos más.

El aroma de granos de café siendo molidos, seguía presente pesé al licor ingerido, su cuerpo estaba raramente adaptado a estar tan íntimamente, tanto, que aquel bulto debajo de ella, ya no le era tan incomodo…

El de ojos esmeraldas dejó escapar una risa, haciéndola fruncir el ceño, sus ojos se abrieron subieron encontrándose con los blancos dientes de él.

—¿Me estas oliendo? _Preguntó con sorna.

—No _Restregó su cara contra el abdomen de él causándole más risas.

—Pareciera que marcas tu territorio _Con sus manos, levantó el mentón de ella, viéndola fijamente.

Los brazos de ella lo soltaron, tan lentamente, que las uñas recorrieron su espalda lenta y tortuosamente, sin dejar marca, sin calvarlos accidentalmente.

—Jason… No puedo volver atrás, pero quiero que sepas, que, si pudiera, desde la primera noche diría que sí.

Jason parpadeó, el sabor a café, llegó a su paladar. Y no pudo evitar sonreír. Al verla cerrar los ojos.

Sus manos movieron quitando la camisa que estorbaba, acariciando la piel desnuda.

Raven enredó sus brazos alrededor del cuello de Jason, no lo diría en voz alta, pero el ser parte de su mundo, sin importar lo efímero que fuera, era una de las cosas que más adoraba.

Jason lamió persuasivamente los labios de ella, antes de morderlos, quería probarla a profundidad, fundirse en ella de tal manera que sin importar que tanto lo intentará, Raven no pudiera olvidar como se sentía los labios de él, quemando cada centímetro de su piel…

Apretó más fuerte las manos alrededor del cuerpo de ella, haciéndola ronronear contra su boca.

Raven enredó sus piernas alrededor del cuerpo de él, y sus dedos acariciaron el cabello, bajando por el cuello hasta llegar a los hombros, sus dedos delinearon cada musculo de espalda, descendiendo hasta donde podía.

Jason se separó de sus labios, comenzando a besar el cuello inmaculado, Raven se recargo contra su hombro gimiendo, sus pechos se pegaron más a él, y la yema de sus dedos acaricio la espalda baja.

Los besos siguieron bajando, con erotismo mordió la clavícula, sus dedos bajaron hasta el trasero, apretándolo debajo de la tela.

—Vas a dejar marca _Jadeo sintiendo como la lengua de él recorría el lugar antes mordido, nuevas marcas de dientes fueron dejadas en un camino imaginario hasta el medio de los pechos— Jason _Gimió suavemente, sus manos cubrieron sus labios.

—Canta solo para mi Blackbird, no te contengas _Jason tomó las manos de ella llevándolas hasta su cuello.

Raven sujeto los laterales del rostro de él, uniendo sus labios en un desesperado y hambriento beso, el bicolor tomó la cadera de ella, jalándola junto a él al colchón. Las rodillas de ella se acomodaron en la cama a horcajadas, a la altura de las caderas de él, su espalda se inclinó al frente, y sus dedos recorrieron la piel del torso desnudo.

—Sabía que te encantaría estar arriba _Dijo entre cortado.

Gemidos eran ahogados entre el par de labios, las expertas manos de Jason acariciaban las tersas piernas, llegando hasta el panti, donde sin ningún tipo de reparó, rasgo la tela.

Raven se separó de él, mirándolo con el ceño fruncido.

—Te compraré la tienda entera si quieres, solo continuemos _Volvió a tomar los labios de ella, lamiendo la superficie de los labios, su lengua se adentró en la boca, comenzando así una danza entre ambas lenguas por el control del beso, sus manos se colaban nuevamente dentro de las piernas, ahora que no tenían aquella obstrucción sus dedos eran libres de recorrer toda la piel expuesta, y eso es lo que hizo.

Raven rompió le beso separándose un poco de él, mordió su labio inferior, mientras sus manos acariciaban el torso desnudo, delineo con sus uñas cada detalle de los músculos, hasta llegar a donde ella estaba, se removió un poco, subiendo hasta llegar al ombligo de él.

Arqueo la espalda sintiendo esos largos dedos, que podían pasar por dedos de pianista, se adentraron entre las piernas, acariciando el clítoris de arriba abajo.

Las manos de ella se recargaron en el inicio de las piernas de él, sus labios estaban siendo mordidos por sus propios labios, y sus ojos cerrados. Las uñas acariciaron las piernas, hasta llegar al borde inferior del bóxer, adentro ambos índices dentro de la tela, acariciando a ciegas la zona oculta.

Antes de llegar al miembro viril, sus dedos bajaron de una sola vez la ropa interior, hasta las rodillas de él.

Jason sonrió incorporándose un poco, su mano libre tomo el cuello de ella, y sus labios se sellaron con los de ella.

Raven sintió el miembro de él rozar su trasero, mientras un dedo se adentraba en su intimidad lentamente.

Jason acaricio las paredes que se ajustaban a sus dedos, haciendo más espacio, para ingresar un nuevo dedo, y comenzar así penetraciones con sus dedos, si harían esto, tenía que dejarla preparada, para que doliera lo menos posible. Sus besos bajaron, hasta el cuello donde chupo la piel inmaculada, asegurándose de dejar marca por dónde pasaba.

La chica contoneo sus caderas, rozando con su trasero de forma tentativa el pene erecto. El Todd gruño contra los senos de Raven, sintiendo como la sangre acumulada comenzaba a ser dolorosa, siguió con su objetivo, lamiendo la zona.

Introdujo un pecho a su boca, chupando, sus ojos seguían fijos en la cara de Raven, asegurándose de recordar cada expresión que ella le regalaba, su lengua rodeo la corona, lamiendo circularmente está, mientras que el otro pecho era atendido por su mano antes libre.

Los dedos de ella se introdujeron en la bicolor cabellera, acercándolo más a su cuerpo, sus labios se encontraban entreabiertos, y gemidos no dejaban de salir de estos.

La mano izquierda Jason se encargó masajear el pecho de ella, dejando entre el índice y el medio el pezón de ella, apretándolo y removiéndolo entre ellos, mientras los dedos de su mano derecha entraban y salian dentro de ella, cada vez más rápido, sus dedos estaban húmedos, y el líquido comenzaba a bajar hasta su mano.

—No suelo hacer esto… _Jason habló profundamente, mordisqueando los pechos de Raven— Posiblemente esto te duela un poco… Nunca he desflorado a una virgen, por eso, Raven, tú tienes que marcar el ritmo, y yo te seguiré.

—¿Estas preocupado por mí? ¿Después de atarme y casi forzarme? _Jason dejó escapar una carcajada al escuchar las preguntas irónicas de Raven, la sonrisa de ella se ladeó, mientras su mano acariciaba la cara de él, asiéndolo alzar la vista— Estaré bien.

—Después no te quejes cuando no puedas caminar.

—Que te den.

—Estas jugando con fuego señorita _Jason se pegó más a la cara de ella, sin llegar a besarla.

—Y aun espero que me quemé.

Ambos compartieron una sonrisa, antes de que sus labios se unieran en un nuevo beso.

Los dedos de Jason salieron de la intimidad de ella, y con ayuda de su otra mano, la levanto un poco, posicionándola justo encima de su miembro.

Empujó su cadera suavemente, solo para generar una fricción entre ellos haciéndolos estremecer. Antes de poder penetrarla, Raven bajo su cuerpo, tomando una bocanada de aire, sus dedos se sujetaron de los hombros de Jason. Y sintió como a medida que descendía, algo se hundía en su interior.

Su cuerpo se erizo, y las sensaciones de dolor y placer a la vez la invadieron, se separó de la boca de Jason, y este comenzaba a besar su hombro, hasta subir por el cuello, para mordisquear la oreja, podía sentir el centro de ella palpitar, a un ritmo salvaje, y como las paredes se contraían a su alrededor.

Las caricias del chico hicieron el efecto deseado cuando ella comenzó a contonear sus caderas, Jason la tomó por estas, y con toda la calma, que no sabías que poseía, la subió para moverse lentamente, haciendo que ella se deslizará más adentro, hasta llegar al fondo, un hilo de sangre descendió por su miembro, hasta llegar a la sábana de la cama.

Las miradas chocaron, y solo eso necesitaron para saber que ambos necesitaban más…

Sus labios se volvieron a encontrar, y sus cuerpos comenzaron a moverse de manera armónica. Como si supieran en que momento el otro aumentaría la velocidad.

La tranquilidad de Jason de antes comenzaba a esfumarse, sus dedos presionaban la espalda de Raven, y un deseo de tirarla a la cama lo estaba enloqueciendo, no le gustaba estar abajo, en todas sus experiencias previas siempre era él que tenía el control, las mujeres con las que estaba, aunque podían pasar como mujeres independientes, cuando se trataba de la cama, simplemente se dejaban hacer.

Tomó las muñecas de la chica, y la tiro a la cama, pasó una de las piernas de ella sobre su hombro, moviendo sus caderas más rápido y llegando hasta donde le tenía permitido.

—Sabía que no aguantarías mucho conmigo arriba.

—Y yo sabía que te quejarías _Jason sonrió, más al instante dejó de sonreír, sus ojos se abrieron abruptamente, al tiempo que se detenía por completo— Mierda…

—¿Qué pasa? _Raven frunció el ceño y los labios. Justo al momento de sentir; como Jason se retiraba de ella, un gemido escapo de los labios de ambos, y el chico llevo sus manos a su cabello— ¡¿Qué demonios te sucede?!

—Raven… ¿Por casualidad estas tomando algo?

—Oh, claro Jason, estaba tan preparada para hacerlo contigo _Raven bufó al verlo correr hasta su pantalón.

—Siempre estoy preparado para esto _El chico busco en sus bolsillos, más solo encontró su cartera con dinero— O lo estaba… ¡Demonios!

Jason mordió su lengua, debatiéndose internamente, si salía de la habitación arruinaría todo, y no estaba tan seguro de continuar sin algo que le diera la seguridad de que la chica frente a él no saldría embarazada… Lo menos que quería era un pichón suyo creciendo en el vientre de nadie.

—¿Y bien? _Frunció el ceño, mientras sus brazos se cruzaban debajo de sus pechos y sus piernas se cruzaron de manera sensual.

Jason lamió sus labios, sintiendo la necesidad de recorrer con su lengua cada rincón, del cuerpo frente a él, desde el primer momento en el que sus ojos se encontraron ansió tenerla así, y ahora que la tenía…

—No tengo nada con que protegernos _El Todd dejó escapar un grito frustrado dejándose caer en la cara, cubriendo su rostro con su mano. Estaba molesto consigo mismo ¿Qué tan descuidado era como para no tener protección cerca? En su defensa, hasta ese momento no sabía que la iba a necesitar.

Raven se levantó, poniendo una mano en el hombro de Jason, y la otra en la cama, sus ojos se encontraron con los sorprendidos de él.

—Por mi no hay ningún problema _Su rostro estaba serio, y sin esperar una respuesta, de una sola estocada se sentó arriba de él, arqueando su espalda al sentir como el miembro se habría paso en su interior.

Un gruñido escapo de los labios del chico, al sentir como las paredes apretaban más su miembro, se sentía bien… Tanto que esta vez no se detendría.

La mano que anteriormente estaba en el colchón, se acomodó en el pecho de él, y los brazos del chico se cerraron alrededor de la cintura, apretándola más contra él, haciendo que las penetraciones fueran más prolongadas.

El rostro de Raven estaba rojo, su cabello humedecido, aquellas gotas salinas acariciaban su cuerpo, haciendo camino por sus pechos, que se movían de arriba abajo; siguiendo el ritmo, Jason llenó sus ojos con la hermosa figura de la mujer sobre él, desnuda, dominante, tan sensual, y apetecible, y era toda suya.

Se incorporó en la cama, quedando sentado, comenzando a moverse haciéndola aumentar el ritmo, adentrándose cada vez más en ella, sus labios lamieron el cuello de ella, saboreando la piel.

—Jason~… No te atrevas a detenerte _Raven gimió contra el oído de su amante sintiendo choques eléctricos que la hacían estremecer.

—Ya no podría, ni porque revienten la puerta… Me estas volviendo loco _Gruño al sentir como su pene comenzaba a ser retenido por las estrechas paredes de ella.

Jason se nublo por el placer, adentrando sus dedos en las nalgas de Raven, seguro dejaría marca, pero era lo que menos le importaba, sus penetraciones eran más profundas, fuertes y placenteras. Raven arqueó su espalda, dejando que se hundiera más en ella.

Mordió su propio labio al sentir una holeada de placer recorrerle todo el cuerpo, sus dedos se aferraron con fuerza en la sábana. Jason gimió el nombre de su amante al sentir la presión en su sexo, salió de manera rápida, y sin contemplaciones, se adentró de nuevo en ella de una sola estocada.

El orgasmo los recorrió, dejándoles una sensación de éxtasis en el cuerpo, y sin poder evitarlo Jason derramo su semen caliente en el interior de Raven.

Se besaron con desesperación, recorriendo sus cuerpos desnudos con las manos, la de ojos y cabello amatista envolvió sus piernas alrededor del cuerpo de él y sus brazos alrededor del cuello.

Las manos de él fueron debajo del trasero, saco su miembro aun erecto y sin cuidado se puso de pie, conduciéndola hasta donde estaba el baño de la habitación.

El Todd la recargó de la pared, buscando a ciegas la llave del agua.

El agua caliente comenzó a caerles, sus bocas seguían unidas, danzando salvaje y eróticamente, Jason recargó sus brazos en la cerámica.

—¿Lista? _Preguntó contra sus labios, y sin esperar respuesta, su glande comenzó a frotarse contra el clítoris de ella, generando una oleada de placer en ambos cuerpos, deslizo su pene a través de los pliegues vaginales estimulándola aún más, una sonrisa prepotente surco su rostro al ver como ella movía sus caderas comenzando a desesperarse.

—¡Hazlo de una mal-d! _Silencio al sentir como de una estocada el se abría paso en su interior. Dejó escapar un gemido profundo entre la sorpresa y el deseo.

Comenzó a moverse dentro, dándole inicio a la sensual danza entre sus cuerpos.

Los pechos de Raven chocaban contra el de Jason, generando una fricción entre sus pezones erectos. Los labios rojos de ella fueron tomados con posesividad.

Sus dedos acariciaron las marcas que comenzaban aparecer en el cuello, y sin poder resistirlo, descendió por el lugar, dejando nuevas marcas con sus dientes, el olor a lavanda inundo sus fosas nasales, y sus estocadas se volvieron más fuertes, hasta el punto que la tenía totalmente pegada a la pared, limitándole la movilidad, y, aun así, quería más.

Creyó tontamente que después de tomarla la primera vez, su deseo por ella disminuiría, que equivocado estaba… Su cuerpo seguía deseándola, quería poseerla enteramente, y que de sus labios solo se escuchará su nombre, Raven estaba convirtiéndose en una droga, ahora que la había probado, no estaba dispuesto a dejarla tan fácilmente… Ahora sabía como se sentía Roy… Solo esperaba no sentir la sensación de vacío y desespero que dejaba aquellas adictivas sustancias.

Y con ese pensamiento, se entregó por segunda vez al orgasmo liberando nuevamente sus fluidos dentro de ella, el líquido almíbar escurrió por las piernas de ella, uniéndose al agua, y perdiéndose por las tuberías.

Jason salió de ella lentamente, más no la bajo, en vez de eso, cerró la llave de la ducha, y los condujo a la bañera. Se sentó en está, dejando a Raven entre sus piernas, el agua comenzó a llenar el recipiente, mientras el chico tomaba algunas cosas.

—¿Qué haces? _Ella preguntó mirando como él destapaba un frasco, y dejaba caer el líquido en su mano.

—Te voy a bañar _Sus dedos se adentraron en el cabello de ella masajeando deliciosamente la zona, y el líquido comenzó hacer espuma.

—Puedo hacerlo yo sola.

—No me convencen tus palabras _Jason sonrió haciéndola voltear para quedar cara a cara su miembro rozaba la entrada, y las piernas de Raven se acomodaron para mayor comodidad— Te dejó bañarme, y puedes tocar todo lo que quieras.

Los dedos de él ahora tomaron el jabón líquido, y con cuidado comenzó a regarlo por el cuerpo de ella, primero en los brazos, que se encargó de acariciar suavemente, llegando a los hombros, donde masajeo robándole unos gemidos, sus dedos acariciaron la espalda, hasta llegar abajo, recorrió las caderas, llegando hasta el vientre. Se separó de ella, tomando más jabón, antes de proseguir y subir, con los pechos tuvo especial cuidado, y le dedico más tiempo, masajeando la zona, y apretando con sus dedos los pezones, antes de subir y acariciar el cuello.

Cuando pasó a las piernas, la hizo estirar una, sus manos se colocaron en los laterales de la primera, subiendo y acariciando el lugar de manera descarada, rozando de vez en cuando la vagina de ella, sin llegar a tocarla, repitió el mismo procedimiento con la otra… Solo le faltaba una zona… Más antes de poder hacer algo, las manos frías de Raven recorrieron su abdomen, enjabonando la zona sin mirarlo.

Una sonrisa se formó en su rostro al ver como ella lo obligaba a voltearse, dejándolo ver la pared, las pequeñas manos de ella, masajearon sus hombros, mientras su cuerpo se inclinaba, hasta pegar sus pechos delo cuello de Jason, sus labios besaban el lóbulo de la oreja, al tiempo que sus caricias iban descendiendo por la espalda.

—Podría acostumbrarme a esto _Sonrió gustoso al sentir como las manos de ella acariciaban sus piernas, de manera tan superficial, pero a la vez tan intima y empoderada que era difícil no dejarse llevar.

La mano de Raven rozo el miembro de él, más antes de tocarlo, Jason la volteó, dejándola de nuevo sobre sus piernas. Sus ojos estaban teñidos de lujuria, y su cuerpo necesitaba tenerla.

Raven ahogo un gemido contra la boca de Jason, al sentir como el miembro comenzaba abrirse pasó en su interior, esta vez, de manera lenta, casi tortuosa…

Jason llevó una toalla a su cabello secándolo, miro a la chica sobre la cama que dormitaba, después de hacerlo por tercera vez, el agotamiento en el cuerpo de Raven era notorio, por lo que, pesé a sus deseos de continuar explorando, la trajo a la cama donde la acomodó para que descansará.

Sus labios formaron una sonrisa, que enseguida borró al escuchar su teléfono sonar de forma escandalosa.

Buscó el aparato en su pantalón aún tirado, y con fastidio lo encendió…

Se arrepintió al instante de hacerlo, quien lo buscaba no era otra más que Talia, la cual le ordenaba ir con ella ahora mismo… Genial, no necesitaba esa mierda… Lo único que quería era marcharse de todo ese lugar, y convencer a su Blackbird de ir con él.

No supo cuánto tiempo estuvo viendo la pantalla, solo que fue lo suficiente para que Talia volviera a molestar, esta vez, tenía una foto adjunta a su clara amenaza.

Abrió la foto, y su rostro palideció…

—Mierda _Casi al instante su teléfono sonó, mostrando el nombre de Talia, y la opción de contestar o colgar la llamada, tomó aire, y sin ánimos, decidió contestar.

—¿Te gusta mi regalo para ti? _Eso fue lo primero que le escuchó decir a la mujer, su puño se apretó de tal manera que los nudillos se le pusieron blancos, más no respondió— Noto tu felicidad hasta aquí, ahora, si no quieres que mi nuevo juguete y yo comencemos a entretenernos, más te vale estar aquí ¡Ahora! _Sin más la mujer colgó, dejándole a Jason una sensación de ácido en su garganta.

Lanzó un suspiro, dejándose caer en el piso, sus dedos se deslizaron entre su cabello, y cerró sus ojos controlándose, quería destruir todo, dejar fluir su rabia, pero eso solo lo regresaría a ser el Jason de antes… Y aunque esa idea era tentadora, alguien más pagaría por su impulsiva y destructiva rabieta.

Todo esto era una sensación agridulce, por fin había podido estar con Raven después de tanto tiempo, y en vez de seguir disfrutándolo, Talia lo llamaba, y lo citaba, no conforme a eso, también se aseguraba de una manera poco ortodoxa de tener su atención…

Esto era una mierda…

Sin opciones, comenzó a vestirse, recogió la camisa que anteriormente tenía Raven, y con cuidado, cubrió el cuerpo desnudo de ella, con esta, y con una sábana, deposito un beso en la espalda desnuda.

—Lo siento por dejarte así Blackbird, aunque no quiero ser un héroe, alguien me necesita _Susurró suavemente, quitando los mechones de cabello que caían en el rostro de ella— Se que esto sonará a que justifico mis acciones, pero… _Su boca se acercó a su oído y dejó escapar una sola palabra.

Jason se incorporó, quitando aquello que obstruía la puerta, y la abrió, dio un último vistazo a la chica, antes de cerrar la puerta.

—Creo que somos dos los que perdimos… _Saboreo ese sabor agridulce, en su paladar. Sintiendo las ironías de la vida.

Al salir, se encontró con Wally cocinando, los ojos azules de él dieron con Jason, y este solo alzo la cara en forma de saludo.

—¿No es muy temprano para comer?

El pelirrojo se encogió de hombros mirando fijamente el rostro del chico, parecía como si algo lo estuviera perturbando.

—¿Quieres café?

—No _Caminó hasta la puerta del ascensor, antes de mirar de reojo al pelirrojo que lo veía fijamente— ¿Qué?

—Nada _Wally miro a otro lado.

Jason suspiro, adentrándose al elevador, sus ojos se encontraron por última vez con el West, y sin mediar palabra esté solo asintió.

Cuando llegó al estacionamiento, busco el auto de Roy, encontrándolo fácilmente, no tenía las llaves, por lo que desactivo la alarma, como hace mucho tiempo no lo hacía, y se adentró al vehículo mirando las armas.

Sus dedos estuvieron a punto de tomar sus Al-Blades, más decidieron desviarse, tomando una espada negra con rojo…

Una sonrisa pequeña se formó en su rostro…

Esperaba que Raven supiera a manejar espadas dobles…

Miro por última vez el ascensor, con la esperanza que ella apareciera… Pero no lo haría, y aunque lo hiciera, no cambiaría nada... No podía quedarse a su lado más tiempo.

El momento de partir había llegado, dándole un fin silencioso a esa fase de su mundo.

Cuando algo empezaba a ir bien en su vida, su carcomido pasado llegaba a destruirlo todo...

Esperaba no volverla a ver nunca más…

Solo por el hecho, de que la próxima vez que se encontraran, no sería en los mejores términos, serían enemigos. Y como tal debían actuar…

Fin…

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De la primera parte… XD

La segunda parte será seguida aquí mismo, así que será como el capítulo siguiente xD, pero puedo decir, que al menos termine una parte del fic ¡Y al fin lo hicieron! Jo, ¿Saben cuanto llevo esperando esto? Desde que empecé. Lo único es que me sentí como el título, al fin lo hicieron y Jason se va… Que agridulce sensación.

¿Qué pasara ahora? Muchas cosas, ahora comienza lo bueno.

No actualice antes porque vivo en Venezuela, y cada vez que llegaba a escribir se iba la luz, y me cortaba toda, no sé cuantas veces intente hacer ese Lemon, la luz no me dejaba cuando agarraba el hilo pum, adiós luz y era molesto.

Aun así, espero que disfrutaran.

¿Creían que Wally se iba así sin más?

Pues yo también XD, Pero estaba en la ducha, y se me ocurrió el gran regresó de Wally…

¿Notaron que a mitad del fic estaba shippeando un poco a Emiko con Wally pecas de ángel?

Eso fue también inesperado hasta para mí, solo salió… Igual que lo de la chupeta, en mi país es un chicle rodeado de caramelo. Me pareció gracioso, que siendo Wally un futuro doctor ofreciera una chupeta a alguien, así como cuando estos atienden niños que lloran mucho y les dan estas chupetas o caramelos… Otra cosa, cuando estudiaba, los chicos solían hacer chistes vulgares con estas como; "Quieres de mi chupeta" o "Quieres chupar" (Obviamente no tengo que explicar a que se referían) Yo le di doble (o ¿triple?) sentido a esta palabra en mi fic…

¿Creen que Raven se va a poder levantar? XD

¿Qué pasará con Ángela y Trigon?

¿Esperaban que volviera a meter esos tres a la misma cama?

Este capítulo iba a ser más largo, pero, decidí dejarlo hasta la despedida de Jason, dejando más tensión en el capítulo. Lo otro que ya estaba escrito, lo dejé para el siguiente, donde Rae se da cuenta que Jason se fue…

Damian no tuvo mucho protagonismo porque tuvo un capítulo entero para él (Además sigo enojada por la rata asquerosa que casi lo besa)

Espero que disfrutaran.

Nos leemos luego.

Sovereignty-Perfection-Doll/Blekk-Universe.