Su Mundo.
Mentiras #15.
A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlos.
-Jean de la fontaine.
Oculto por la penumbra que reinaba el estacionamiento, miro como el bicolor tomaba una espada color ébano para caminar hasta un auto amarillo llamativo, que contrastaba demasiado con la oscuridad que inundaba el lugar.
Jason logró burlar con facilidad la alarma, y no fue necesario batallar mucho para que el cerrojo de la puerta cediera, antes de que Bruce lo adoptara, robar autos era su trabajo diario, por lo que, con su conocimiento previo sería sencillo hacer arrancar el auto, empapándose con la nostalgia del pasado ingreso al vehículo, y solo hizo falta unos minutos para ponerse en marcha.
Una vez seguro que el auto estaba lo suficientemente retirado, la figura inicio su camino al frente, donde la luz artificial de los bombillos del techo lo iluminó.
Sus manos ingresaron a sus bolsillos sacando una llave que tenía un colgante en forma de rayo, meneo su cabeza haciendo que su cabellera pelirroja se moviera de un lado a otro, su dedo presionó un botón para desactivar la alarma, aunque esto era ya innecesario, apenas recuperara su auto lo primordial sería cambiar su sistema de seguridad.
Una sonrisa tenue creció en sus labios, tenía la esperanza que aquel pequeño paseo fuera suficiente para que los pensamientos de Jason se pusieran en orden, lo que no imaginaba Wally es que aquello era todo menos un paseo.
OoOoOoOoO
—Yo nunca pierdo _Raven susurro suavemente una vez segura de estar sola.
Sin importarle la ligera molestia en su zona baja, se incorporó lentamente, tomando asiento en aquella cama, que por alguna extraña razón ahora parecía más grande de lo normal, sus dedos apretaron con fuerza la tela de la camisa, al tiempo que sus labios se unían en una delgada línea.
Tenía que controlar sus emociones, no debía verse como una patética niña abandonada, sabía que esto ocurriría, era cuestión de tiempo para que Jason regresará con Talia, y supo que la oportunidad de ponerlo de su lado se agotaba en el momento que aquellos orbes verdes se oscurecieron por la traición, aquella mujer quería poner al Todd en su contra, por eso tuvo que cambiar sus planes, modificarlos para tener su lealtad…
Al principio no espero llegar tan lejos, y es que, en su momento un beso basto para tenerlo entre sus manos, pero las circunstancias eran diferentes, debía hacer algo más grande para ganarse aquel apoyo condicional.
Una confesión no estaba en sus planes, debido a que no lo veía como un tonto enamorado que creía fervientemente cualquier palabrería, pero al parecer, el chico rudo que no buscaba compromiso necesitaba desesperadamente sentirse amado, reconocido, sentir el afecto que por tantos años se le negó y ella como la buena chica que era iba a concederle su anhelo…
Pero claro, todo bajo un pequeño precio…
Jason obtuvo las palabras clichés que tanto anhelo escuchar, además del extra con la mañana llena de pasión, y Raven se aseguró de tener su lealtad condicionada.
Seguramente, si no fuera por la llamada de Talia, ahora tendría a Jason frente a ella, con el ego por las nubes, no solo por confesar su "amor" en un momento de "sinceridad", sino que también por ser el primer hombre en tenerla.
Lanzó un suspiro colocándose la camisa. Debía esperar unos minutos, por si el de bicolor cabello seguía rondando el edificio.
Tal vez si fuera una adolescente normal, ahora mismo estaría agradecida de que su primera vez fue "especial", con un chico mayor, que la trato como una muñeca frágil.
Si la escena fuera estándar, ahora se encontraría envuelta entre las sábanas, recargando su mejilla contra el torso desnudo de Jason, sintiéndose repentinamente tímida… Y si era necesario fingiendo esa timidez que acompañaba la satisfacción de haberse entregado a la persona que "ama" por primera vez…
Y ahí era cuando se daba cuenta, en el caso de que la situación fuera un estereotipo y ella una adolescente común, seguiría manipulando la situación y sus emociones, todo con tal de mantener el control.
Podía atribuirle su forma de ser a su padre, y es que, para Trigon forjarle sus ideales a una niña; que no poseía discernimiento entre el bien y el mal, era sencillo, más Raven no lo veía así.
Si bien padre la educó a su imagen y semejanza, ella como cualquier ser humano aprendió que las personas no eran un reflejo de sus padres, por más que en la infancia te forjaran unos ideales, a medida que pasaba el tiempo y te encontraras con otras personas, estas influenciarían de una u otra manera en la forma de pensar, todos somos una acumulación de experiencias vividas a través de los años, no hay nadie que no haya cambiado de opinión, no hay un solo camino correcto, ni una sola manera de hacer las cosas, es por eso que el mundo en constante cambio, adaptándose al nuevo tiempo, a las nuevas experiencias que para algunos puede hacer cambiar su voluntad, o incluso, ayudar a encontrarla.
Era su voluntad ser la que se encontraba detrás de las cuerdas, manipulando la situación.
No lo hacía por su ego, ni para sentir esos sentimientos de superioridad, era más bien una manera de no ser la marioneta de nadie, y para ella, la única forma de no serlo era estar del otro lado, sujetando las cuerdas.
Algunos adultos, como su padre, seguían demostrando que a pesar de todo mantenían el control, pero se convencía de que no los necesitaba, tenía todo lo que requería…
En el peor de los casos, si todo salía mal, buscaría la manera de librarse dependiendo la situación, si era nuevamente necesario, daría su cuerpo entero sin siquiera dudarlo solo por no verse totalmente destruida. Si en su debido momento logró convertirse en una chica totalmente invisible, fingir ser alguien más no sería un mayor desafió.
Ante ese pensamiento, las comisuras de sus labios se alzaron.
Rememorando lo vivido anteriormente en aquel internado, llegó acostumbrarse demasiado a la tranquilidad, la monotonía del día a día sin preocupaciones por el futuro incierto, coexistía en una tranquila mentira que con la llegada de Jason se destruyó, dándole pasó a lo que fue su mundo, que la esperaba con toda la basura acumulada a través de los años.
Y en vez de estar moviendo sus piezas, se encontraba aun sobre la cama, recuperándose de otro tipo de juego.
No negaría que lo disfruto, fue un momento en el que todas las tensiones salieron de su cuerpo, sus planes dejaron de acaparar sus pensamientos, dejándola disfrutar de emociones que desconocía, pero de disfrutarlo a sentir verdadero amor por otra persona, había mucho trecho.
El amor por el prójimo era un sentimiento que puede destruirte, cuando era niña lo experimento por una pareja de esposos; el hombre al principio se humillo al quedar postrado ante su padre en busca de misericordia por la vida de su amada, más cuando Trigon fue tan "amable" de abrirle los ojos, mostrándole con vídeos como su esposa hablaba con Arella; sobre cuánto le costaba seguir con su matrimonio cuando su corazón estaba con otro hombre. La máscara de la pareja perfecta cayó, tan rápido que no le dio ni tiempo a su padre de sonreír, los reclamos del hombre no se hicieron esperar y dicho "amor incondicional" dio paso a otros sentimientos que contrastaban con el anterior; celos, resentimiento, ira, pero sobre todo un deseo de venganza.
El amor de ese hombre estaba condicionado al hecho si ella correspondía o no. Todo el teatro que estaba montando por salvarla fue sustituido, la rabia dominaba sus acciones, y la vida de aquella mujer pereció entre las manos del hombre que "daba lo que fuera" por salvarla, y fue ahí que Raven entendió, esa persona que te diga; te quiero hagas lo que hagas, digas lo que digas no existe… Y si existiera, no sería sencillo de encontrar, porque no es tan fácil, no es simple, conlleva muchas cosas, el sacrificarse uno mismo por la felicidad del otro el algo que no cualquiera hace.
Por eso, ella solo sentía amor a sí misma, ese amor propio que muchos carecían, para Raven era útil que cualquier otro amor, en ningún caso podía verse poniendo alguien encima de su propio bienestar.
Puede que sintiera una gran atracción y una química con Jason, pero ella estaba segura de no amarlo, ella no estaba dispuesta a verse destruida, todo esto era por su plan, para forzarlo a contribuir con ella, por nada más, él podía amarla, podía desearla, incluso quererla, lo único que no tenía permitido era odiarla, por alguna razón, que aún no comprendía, le molestaba la idea de que él la odiara, tanto así que prefería forzar la mentira de sus sentimientos por él, si con eso Jason no la odiaba.
Solo tenía que seguir manipulando todo a su alrededor, buscando la mejor forma para que todo marchará a su conveniencia.
Era lo único que conocía de sí misma, lo demás podía manejarlo a su beneficio, dependiendo de sus necesidades y sus objetivos.
Rodó sobre la cama acomodando sus codos en está, sirviéndole de soporte, su dedo pulgar fue a parar a sus labios, donde sus dientes lo presionaron suavemente.
Quería… No, necesitaba seguir creyendo infundadamente estar bien, aunque esto fuera una mentira más. Siempre ha sido así, y nunca tuvo motivos para cambiar… Y de todas formas, la gente no cambia tan rápido…
OoOoOoOoO
Damian gruño al sentir un resplandor atravesar sus parpados, con sus manos comenzó a tantear la superficie acolchada de la cama, esperando encontrar en su camino una almohada para cubrirse, más después de unos minutos de no encontrar nada más que sábanas enredadas alrededor de su cuerpo abandono su búsqueda.
Sus ojos esmeraldas comenzaron abrirse lentamente, lo primero que sintió fue la punzada en su cabeza, haciéndolo soltar una maldición entre dientes, sus manos masajearon sus sienes para después incorporarse lentamente.
La luz que lo despertó provenía de la puerta entreabierta, está le daba una mediana visión de la habitación donde se encontraba, gracias a eso pudo reconocer a los dos cuerpos tendidos en aquel colchón del piso.
No sabía qué demonios hacían Tim y Rose ahí, lo primero que hizo fue tomar del brazo a la descarada Rose, juntar las prendas de ella, y sin importarle nada la tiro fuera de la habitación, algo sencillo debido al estado de ensoñación que aun dominaba el cuerpo de la albina.
El dolor de cabeza se intensifico, pero prefirió ignorarlo, encendió las luces mirando la figura de Tim envuelto en sábanas como si nada pudiera perturbarle, chasqueó la lengua, tanta tranquilidad en aquel inútil lo molestaba.
En su camino a la cama, premeditadamente piso el estómago de Drake, esperando con esto perturbarle el sueño, una sonrisa ladina adornó sus labios al escuchar un quejido salir de los labios de este, más ni con esa pisada Tim despertó.
Ignorando por ahora sus ganas de desquitarse con su acompañante, sus ojos se encontraron con la ropa de Raven regada en la cama, más prefirió pasar ese detalle, al menos hasta que la cabeza dejará de martillarle.
Tomó su ropa, acomodándose lo mejor posible, como si nada camino nuevamente sobre Tim, abrió la puerta para asomarse, una vez seguro de que Rose no estaba por allí, salió.
Damian quiso azotar la puerta, con la intención de darle fin al pacífico dormir de Tim, más por la punzada en su cabeza se abstuvo por el momento de hacer cualquier rabieta.
Camino por el pasillo hasta llegar a la sala, sus ojos miraron de reojo las botellas, más un destello rojizo lo hizo prestar atención a la cocina continúa.
Su sangre se calentó cuando reconoció la figura masculina, gruñó audiblemente, llamando la atención de este que enseguida volteó a verlo.
—Si quieres secuestrar nuevamente mi auto, es demasiado tarde. ¿Todos ustedes tienen la misma predisposición en secuestrar autos y gente?
—Cállate _Siseo entre dientes llevando una mano a su sien.
—Dick me ha contado que eres una pequeña bola de odio, supongo que la resaca empeora tu estado _Wally dibujo una sonrisa, que el menor clasifico como estúpida.
—Intuí que no podías ser más estúpido, hasta que sonreíste, ¿Qué esperas para marcharte? Tú no perteneces aquí.
Wally fijo sus ojos en los de Damian, y sin borrar su sonrisa se acercó a él.
—Mi tío solía decir que una sonrisa cordial es la mejor manera de lidiar con todo lo que pasa, pero es algo que un niño como tú no comprendería _El mayor se abstuvo de acariciarle el cabello y solo le ofreció un frasco de pastillas para el dolor de cabeza.
—Ahórrate tus palabras _Miro con molestia el frasco— No necesito tu ayuda, soy lo suficientemente capaz de valerme por mi mismo, no necesito nada de nadie.
—Has lo que quieras pequeño _El pelirrojo camino dándole la espalda a Damian, no se detuvo hasta estar frente de una puerta, su mano tomó la perilla, girándola, antes de adentrarse a la habitación miro de reojo al chico— ¡Ah! Y te recuerdo, aunque lo quieras negar hace unos días necesitaste mi auto, por lo tal mi ayuda, no te lo cobraré, pero si lo ves, agradecería que quedáramos a mano, sé que no te gusta deber favores. Otra cosa yo que tu cuidaría esa hostilidad, si sigues así alguien más se quedará con aquello que más quieres _Antes de que sus palabras hicieran pesó en Damian ingreso al cuarto, apreciaba demasiado su vida como para quedar inmerso en una batalla sin sentido con alguien que era capaz de matarlo sin dudar.
Damian tomó con brusquedad el frasco de pastillas, y sin reparo lo lanzo contra la puerta recién cerrada, el recipiente cedió ante el golpe abriéndose, su contenido se esparció por el piso, prefería aguantar ese dolor punzante antes de aceptar la ayuda de aquel pelirrojo, el Wayne gruño molesto, miro de reojo cada puerta, ¿Dónde demonios estaba metida Raven?
Podía derribar con facilidad cada una de las puertas, pero si hacía eso le daba el placer de creerse indispensable para él, de solo imaginar aquella sonrisa burlesca dibujarse en aquellos labios bermellón sentía su sangre hervir, él no sería manipulado como los demás, era Damian Wayne Al Ghul, ambos eran igual de importantes y poderosos, tanto así que juntos serían invencibles, una dupla perfecta, y eso era algo que Raven tenía que empezar a comprender de una manera u otra.
OoOoOoOoO
Raven escucho el ruido de la puerta abrirse y cerrarse, más no fue necesario girar para saber quién se trataba, puesto que su acompañante se lanzó sobre de ella apenas cruzo el umbral.
—Creí que te quedarías más tiempo con Tim.
—Eso quería, pero Damian me sacó antes de siquiera saber dónde y con quien estaba _Un puchero creció en los labios de la albina al tiempo que acomodaba sus brazos alrededor de los hombros de Raven, sus ojos azules escudriñaron las sábanas que tenían una mancha de sangre— Abre las ventanas, el cuarto huele a sexo... _La albina sonrió ladinamente esperando ver alguna reacción de su acompañante— Te preguntaría si te divertiste… Pero tratándose de Jay, la diversión está más que garantizada, a todas estas, ¿Dónde está? _Paseo la vista por toda la habitación buscando la presencia del hombre.
Raven la ignoró cruzando los brazos sobre el colchón para acomodar una de sus mejillas sobre ellos, viendo de reojo la puerta, aun no sabía cómo actuar frente a los demás con la partida de Jason. Lo seguro ahora era fingir no saber nada, actuar preocupada por la repentina desaparición de Todd, y así lograba tantear el terreno con Damian, conociendo el temperamento del Wayne no tendría que esperar mucho antes de que le clamará por atención.
—¿Raven? _Rose jalo la mejilla de la chica debajo de ella— Estas rara, no me digas que quedaste prendada con un revolcón ¿Tan bueno fue? Tienes que contarme todos los detalles.
—Estas demasiado animada, supondré que es por Tim _Raven apartó la mano de la chica de sus mejillas, al tiempo que se quitaba a Rose de encima, casi al mismo instante la puerta volvió abrirse y cerrarse.
—Espero que tengas todo controlado, porque cuando venía para acá, West me dio a entender que Jason nos abandonó, el tonto cree que solo fue a dar un paseo, se llevó su auto, no seré yo la que lo saque de su burbuja de ignorancia _La recién cruzo los brazos frunciendo el ceño— Deberías encargarte de Jason antes de que se vuelva una molestia más grande.
—Lo dices por el bien de nuestros secretos, o para librarte de un rival _Rose sonrió incorporándose para dejar caer su peso sobre la de cabello azabache.
—No molestes Wilson.
—Jason está donde quiero, no te preocupes Emi, si necesito desaparecerlo sé que puedo contar contigo para esa tarea _Raven se sentó lentamente sintiendo de nuevo una molestia— ¿Tienen algo de ropa?
—¿Para? Si yo fuera tu saldría así como estas, o me quitaría todo para salir, conociendo a Damian te encerrará en una habitación para que nadie más pueda verte.
—O le sacará los ojos a Drake y a West para que no te vean _Emiko sonrió ladinamente mirando la cara de horror de Rose— Puedes ponerte lo que traías, la capa te cubrirá. Rose, ¿Cuándo saliste no la viste en el cuarto?
Emiko intercambió una mirada significativa con la mayor.
—No pude ver nada _La albina frunció los labios— Ni siquiera a Tim desnudo. Voy a revisar, no se diviertan sin mí.
Emiko espero a que Rose saliera para cerrar la puerta con seguro, sus ojos lapislázuli se entrecerraron en la figura de Raven que aún se encontraba sentada en la cama, tenían mucho que discutir, pero Rose solo les daría unos minutos así que debía aprovechar.
—Espero que esto sea realmente necesario _La asiática le dirigió una mirada acida.
—Necesitaba su lealtad, esta es la mejor manera de conseguirla.
—¿Realmente crees tus mentiras? _Emiko bufo cruzándose de brazos— Solo dime que por lo menos te cuidaste, detestaría ir al flanco de batalla con una hormonal embarazada como respaldo.
—¿Solo estas aquí para criticar mis acciones?
—¿Qué esperas? ¿Qué te apoye en todo? Si necesitas más personas que te den la razón en todo entrena a tus perros, nos conocemos desde niñas pero no voy aplaudirte cuando no ves los errores que cometes.
—¿Esa es tu manera de preocuparte por mí? Estará todo bien, Jason esta donde debe, la estrategia que prepare es de varios costados, cada uno tiene una tarea, y como te dije antes, si necesito eliminarlo sé que tú te encargaras de ello.
—Dami hizo una rabieta, el pasillo está lleno de pastillas _La albina abrió la puerta tirándole a Raven su ropa, junto a un estuche— Son mis píldoras especiales, servirán para no traer otro niño al mundo, suficientes personas contribuyendo ya a la sobrepoblación, a este paso los gobiernos harán un control de población, desatando una purga camuflándola como virus provenientes de cualquier animal.
Raven tomó una llevándosela a los labios, para después quitarse la camisa y colocarse lo que llevaba la noche anterior, cuando acomodó la capa en sus hombros, sus ojos se enfocaron en la camisa… Si no fuera porque ahora estaba acompañada…
Mordió su labio inferior, no le gustaba tener dudas de sus acciones, y por alguna razón ahora estaba dudando gracias aquella camisa.
Una idea llegó a su mente, dándole un motivo para llevársela sin que ninguna de sus acompañantes le recriminaran, al menos no tanto como si la tomará sin ningún motivo, sujeto entre sus dedos la camisa, aferrándose de esta con más fuerza de la necesaria, e intentando no acentuar demasiado el vaivén de su cadera, inicio su caminata.
Emiko rodo los ojos.
—¿No podrías dejar esa porquería aquí?
—No _Raven miró de reojo a Emiko, sabía que esto pasaría, por suerte tenía una buena respuesta para aquella incógnita— Cuando nos volvamos a ver, le haré saber que conserve su camisa, creerá que es importante para mí mantener un recuerdo de este día.
—Una prueba de su "propiedad" sobre ti _Rose sonrió ladinamente— No sería tan diferente a llevar un anillo.
—En algún momento tus mentiras terminaran encerrándote, de nuevo.
—Sé que de una u otra forma alguien estará ahí para que no pierda la realidad _Abrió la puerta para seguir su camino.
Sus ojos se encontraron con la figura de Wally, que recogía el desastre que según Rose armó Damian.
—No tienes que recoger lo que hacen los demás _Raven se detuvo mientras sus compañeras seguían el camino hasta la cocina.
—Lo hago porque no tengo más nada que hacer, estar tanto tiempo quieto en el mismo sitio comienza a molestarme, todos ustedes están ocupados con sus problemas y yo estoy aquí porque estaba en lugar incorrecto, el momento equivocado. Tal vez Damian tiene razón, yo no pertenezco aquí.
—Claro que no perteneces… Eres demasiado noble _El tono de Raven aunque sonaba monótono iba con un tinte de reproche, con cuidado se agacho para ayudarlo, acomodó la camisa de Jason en su regazo para que no le incomodara.
—Lo haces sonar como si fuera malo.
—Lo es, al menos para ti, esa nobleza te hace involucrar con las personas incorrectas, ayudar de quien debes escapar, es como si la caperucita roja protegiera al lobo apenas aparece el cazador. Si te hace sentir bien, es mejor no pertenecer a este tipo de ambiente, así que mantente al margen.
—¿Realmente están tan mal? Dick no mencionó nada de ello.
—Él no lo sabe, Tim tiene una idea de lo que ocurre por culpa de Rose, pero no lo sabe todo, tú deja de indagar, no es tu asunto ¿Acaso el instinto de preservación no te dice que debes alejarte?
—Ahora que lo dices _Wally llevó su mano al mentón— No _Una sonrisa se asomó en sus labios— Soy curioso, y ustedes me han involucrado con sus múltiples secuestros a mis cosas.
—La curiosidad mato al gato West _La chica alzó las comisuras de sus labios.
—¡Pero murió sabiendo! Deberías hablarlo con Dick, si Jason y Damian están involucrados, él como su hermano podría ayudarlos, recuerda que está estudiando para convertirse en policía, y Tim a futuro quiere ser un gran detective, podrían ayudar.
—Eso sería exponer a más personas, tengo demasiadas vidas a mi cargo como para añadir dos más , esto no es un juego donde tomas a los que te rodean y lo llevas ignorantes al frente de batalla, esperando que sepan cómo detonar un arma, o cuando mínimo sirvan de carnada, el que se mantengan con vida no es una de la principales preocupaciones, no cuando aquellos "aliados" no son lo suficientemente capaces, y terminan rompiéndose por tantos horrores, un eslabón débil en la cadena puede condenarnos a todos.
—¿No hay otra manera de solucionar el asunto?
—Es el único camino que veo, son ellos o somos nosotros, tú por otro lado tienes suerte de no estar involucrado, si estas estudiando para ser doctor supondré que lo menos que quieres es acabar con vidas, así que mantente alejado a partir de ahora.
—Diga lo que diga no te haré cambiar de opinión ¿Verdad?
—No, hay mentes que pueden quebrarse fácilmente. Te sorprendería el número de personas que se pierde en ese tipo de situaciones; algunos se hunden tan rápido en la oscuridad que es imposible salvarlo, y quién intente ser su héroe, puede verse condenado por las manos de aquella persona que quiso ayudar, no pienso tentar las cosas involucrándolos más de lo necesario. Tú tampoco deberías seguir indagando más, no puedo asegurar tu estabilidad mental.
Wally lanzo un suspiro llevando su pelo hacía atrás. Raven por su parte le quito el frasco, depositando las últimas pastillas.
—Eres demasiado obstinada, igual, si necesitas un doctor, puedes buscarme, y si después de esto quieres hablar con alguien, la puerta de mi casa estará abierta para ti _El pelirrojo se incorporó ofreciéndole su mano.
Raven lo miro a la cara, para luego viajar su mirada hasta la mano ofrecida.
—Sabes que a estas alturas es imposible tener esa cita ¿verdad?
—Eso me quedó claro después que me dejaste plantado ayer _Wally hizo un mohín, más luego sonrió— En tu situación actual supongo que será complicado salir con cualquiera. Así que no estaba pensando en eso cuando te ofrecí mi ayuda.
—No lo entiendo entonces ¿Qué ganas con todo esto?
—¿Ganar? _Llevo la otra mano a su barbilla— Somos amigos ¿No? y los amigos se ayudan sin esperar nada a cambio.
A pesar de no reflejarlo, Raven estaba sorprendida, nadie fue tan transparente con sus palabras, por experiencia previa sabía todos tenían segundas intenciones, y que cada favor por más pequeño que fuera debía pagarlo, Jason la ayudo más de una vez, pero todo fue para ganar puntos con ella, y conducirla lentamente hasta su cama, es más, hace unos días el mismo pelirrojo le pedía una cita para poder darle las llaves de su auto, más ahora no solo la exoneraba de la cita si no que le ofrecía su ayuda … Como un amigo… Su primer amigo real.
Frunció los labios mirando de reojo a Emiko, lo mismo pensó de aquella asiática, y terminó haciendo lo que su padre quería, por eso, ahora estaría más alerta.
—¿Pasa algo? _Wally ladeo su cabeza, aun sin quitar la mano frente a ella.
—Eres un tipo demasiado raro _Raven tomó la mano de él, que sirvió de apoyo para incorporarse, con su otra mano sostuvo la camisa de Jason ocultándola dentro de la capa.
—¿Eso es malo?
Raven se encogió de hombros soltando la mano del pelirrojo para comenzar a caminar a la cocina, donde se encontró a Rose y Emiko comiendo waffles de un plato lleno de ellos.
—¿De dónde salieron tantos waffles? _Raven alzó la ceja sentándose junto a ellas.
—Yo los hice, sé que son insuficientes _El pelirrojo rodeó la isla poniéndose del lado contrario de las chicas sin ser consciente de las miradas de incredulidad que le dirigían— Creí que todos tendrían hambre una vez que se sintieran mejor, tendré que hacer más, aunque Damian no debe querer, rechazó cualquier tipo de cosa procedente de mí _Sonrió antes de encender la cocina esparciendo la mezcla sobrante.
—Ignora al pequeño demonio, debe estar resentido después del beso _Rose le aseguró con una sonrisa picará— Si esta resentido contigo por un beso, ¿Imaginan cómo se pondrá cuando sepa lo de Jason? _La albina lamió su labio inferior, mirando de reojo como sus compañeras fruncían el ceño… Si las miradas mataran…
Wally deslizo su mirada por las tres chicas, quedándose por más tiempo en la figura de Raven, desde que sus ojos se fijaron en la camisa ajena, quiso tocar el tema de Jason, más se contuvo, para no hacerla sentir mal, creía que para esta hora estaría de vuelta rondándola.
Sin querer, sus pensamientos condujeron a un punto que no quería afrontar, pero que cada vez se hacía más real que aquella mentira del paseo que deseaba creer. Respiro lentamente, y la idea de que Jason se aprovechó de los sentimientos de Raven para luego abandonarla se adueñó de su mente.
De forma inconsciente apretó con fuerza los puños, uno de ellos sostenía el sartén, detestaba ese comportamiento tan cobarde, si hubiera sabido que aquello era más que un paseo se hubiera parado delante de su auto para detener el avance, realmente todos ellos se complicaban demasiado la vida.
—¡¿Wally?! _Un grito lo hizo encontrarse con la mirada de Rose que fruncía el ceño— ¡Tierra llamando a Wally! ¡Se está quemando! ¿Dónde tienes la cabeza?
—Lo siento _Saco el waffle quemado, para luego esparcir nueva mezcla, sus ojos estaban fijos en el sartén, más la sensación de ser observado lo hizo voltear, las tres chicas tenían su vista fija en él, como si fuera la primera vez que lo miraban realmente— ¿Pasa algo?
—Nada _Raven contesto antes que Rose tomara la palabra, algo en la cara del pelirrojo cambio, dejando una expresión que hasta hace unos segundos para ella era imposible imaginar en el rostro de él, incluso, sus ojos parecían estar turbios, como si verdaderamente estuviera molesto.
Wally por su parte asintió distraído, con todas sus fuerzas forzó una sonrisa, que por instantes murió para luego reaparecer.
Emiko rodeo la isla acomodándose a un lado del pelirrojo, cuando este levanto la vista, ella alzo una ceja antes de quitarle con brusquedad los implementos que usaba para cocinar.
—Estas desconcentrado, serénate o al menos aprende a fingir mejor _La asiática susurro entre dientes centrando su vista en lo que preparaba.
—Que linda, Emi sabe cocinar _Rose se levantó, recargando sus brazos en la isla y a su vez la mitad superior de su cuerpo en esta— Serás una excelente esposa algún día _La molesto con una sonrisa ladina ganándose una mirada fulminante de la Japonesa.
—Recuérdenme no volver a tomar en toda mi vida _Una nueva voz se hizo escuchar, Tim camino lo que le quedaba, acomodándose en la silla al lado de Raven, de reojo miró con algo de vergüenza a Rose.
La albina al notar la mirada de Tim le sonrió con descaro para luego guiñarle un ojo, aunque era su único ojo visible, por lo que el chico no supo que era un guiño.
—¿Por qué? Si fue divertido _Rose se puso de pie, cuando estuvo frente a Tim lo abrazo por la espalda, haciendo que el rostro de este enrojeciera.
—Ni siquiera en la fiesta de la boda fuiste tan feliz _Raven alzó las comisuras de sus labios— Hasta estuviste a punto de manchar propiedad privada.
—Si no fuera porque esa propiedad privada era mi auto, ahora mismo estaría riéndome _Wally declaro pasándole el frasco con pastillas— Creí que tendría que ir a reanimarte, no comiste casi ayer, te emborrachaste, y estuviste toda la noche ocupado, supuse que el agotamiento físico no te dejaría despertar.
Las palabras de Raven y Wally no hicieron más que avergonzar a Tim por su comportamiento anterior, luego de tomar las pastillas, oculto su rostro entre sus manos, intentando mermar la pena de ser visto en esas lamentables condiciones, como un flash imágenes difusas de la noche anterior pasaron por su mente, viéndose a sí mismo recorrer de manera vulgar el cuerpo de Rose, sin importarle los espectadores.
Jadeó levantando la mirada, se volteó encontrando aquellos ojos azules dilatados, él sabía cómo se sentía la albina con respecto a su persona, por lo que no podía dejar de pensar que se aprovechó de ella.
—Rose yo… _La tomó de los hombros para verla mejor— Realmente lo siento, sé que estar alcoholizado no es excusa para lo que te hice… Yo no me quería aprovechar de ti, ni de tus sentimientos _Antes de poder continuar una carcajada de la albina lo hizo detenerse- ¿Pasa algo?
—Tim, no seas tan ingenuo, ¿Sabes el tiempo que estado esperando esto? Si alguien se aprovechó de la situación fui yo, y si me dejas, ahora mismo me vuelvo aprovechar de ti _Rose dio un salto al frente enredando sus brazos detrás del cuello del chico, y sin esperar más lo beso, dejando a su receptor con los ojos abiertos.
Las manos de él que estaban aún en los hombros de Wilson apretaron la zona antes de corresponder al beso, era lo menos que podía hacer, después de todo Rose fue paciente con él y estuvo esperándolo todo este tiempo, si bien ahora mismo no la amaba, Tim era un ser racional, y sabía que el amor era solo una cuestión de acostumbrarse. Sus manos bajaron hasta la cintura de ella, acercándola a su cuerpo, el cabello largo de Rose rozaba sus manos, dejándolas con un leve cosquilleo, poco a poco se fue adaptando a los labios de su compañera, permitiéndose cerrar los ojos, dejando que el resto de sus sentidos se agudizaran para disfrutar mejor el contacto.
Rose por su parte al sentir como su acompañante correspondía, no pudo evitar dar un saltito en su sitio, esperaba que él se apartará, que la hiciera aun lado, como siempre pasaba, pero por fin Tim estaba correspondiéndole sin influencias externas, como ella quería, toda la persecución de los últimos años acabó, y en vez de encontrarse tan feliz como una vez imaginó, una sensación de vacío la embargo, haciéndola preguntar ¿Y ahora qué?
Cuando Tim rompió el beso le dedico una sonrisa a la chica frente a él, antes de enrojecer al recordar quienes los acompañaban, rápidamente dio una escaneada, mirando que los tres restantes que se encontraban mirando a otro lado, algo que agradeció en su mente.
Se acomodó de nuevo en la silla, y Rose como si nada junto a él, su ojo estaba fijo en la mesa, no quería que Tim se volviera tan aburrido como los demás hombres que estuvo, él la entretenía demasiado con sus constantes huidas, era como el trofeo que deseaba alcanzar… Y ahora que lo alcanzo, no sabía qué hacer, ¡Ah! La ironía del cazador, seguramente el Coyote se enfrentó con el mismo predicamento el día que atrapo a su buen amigo/enemigo Correcaminos, incluso, sin importar lo insoportable que era Piolín, hasta Sylvester lo rechazaría si se entregará a él por voluntad propia, y si recordaba bien, una vez vio a Pepe Le Pew el eterno enamorado huir de la gatita.
Dicen que la felicidad está el camino, y Rose disfrutaba demasiado ese camino, tanto así, que al alcanzar su meta, los deseos de regresar y quedarse para siempre en ese camino se intensificaban.
Por otro lado, para Tim el ambiente era agradable, tranquilo, Rose estaba inusualmente quieta, tal vez aceptar aquellos sentimientos no fue tan mala idea, aquella punzada de cabeza comenzaba a disiparse, dejándolo indagar libremente por las imágenes que comenzaban a ser más claras, de pronto, en una de sus memorias, los ojos azules de la albina dieron pasó a unos amatistas que cerca del iris tenían pequeños manchas rojizas, casi imperceptibles si no se veían de cerca.
Sus propios ojos se abrieron, y un nuevo jadeo salió de sus labios, su mirada instintivamente fue a parar a Raven, que comía como si nada pudiera perturbarla.
—¿Raven? _Su voz sonó asfixiada, y aquellos ojos lo miraron, si antes tenía dudas de que aquella escena era producto de su imaginación ahora estaba más que seguro que verdaderamente ocurrió, ¿De qué otra forma sabría de aquellas manchas rojizas? Su rostro volvió a enrojecer— Yo… Lo.
—No te disculpes _Raven lo corto— Fue mi culpa por caer.
Rose salió de su trance, su ojo intercaló miradas en las figuras a su lado, y casi al instante lo comprendió.
—Igual lo siento, no quiero que por eso tengamos problemas, lo que menos quiero es traerle problemas a Bruce con la hija de su esposa.
Raven parpadeo un par de veces, ¿Acaso estaba hablando enserio? Él hace unos días la vio en una situación muy comprometedora con Damian y Jason y venía con esto, lo miro fijamente, encontrando real arrepentimiento en su actuar.
—No deberías preocuparte, de todo lo que hizo Damian y luego Jason con ella un beso es insignificante, es más, todos en este departamento han besado al menos una vez a Raven _Rose sonrió, quiso recargar su cuerpo sobre Tim, más al instante desechó esa idea, seguramente él no la alejaría, ni le diría nada, sería aburrido hacer algo descarado si la otra persona ni se inmutaba.
Tim abrió los ojos, escaneando lentamente con la mirada, Rose le sonrió coqueta, más aquella sonrisa fue bajando lentamente, Drake parpadeo confuso ante el cambio, tendría que hablar después con Rose sobre lo que le ocurría, estaba demasiado tranquila para ser ella. Siguiendo con sus indagaciones, miró la espalda de Emiko, no la conocía lo suficiente, y estaba de espalda como para ver sus expresiones, sus ojos fueron a la figura de Wally, que se encontraba tendiéndole un plato a la japonesa, al notar la mirada de Tim sobre él, se encogió de hombros restándole importancia, fue ahí que sus ojos fueron a la fuente, Raven estaba tranquila, o eso es lo que su rostro sereno mostraba.
Para no hacerla sentir avergonzada, tomo unos waffles, los puso en su plato y comenzó a comer, todo volvió a ser silencioso, y aunque en su momento fue tranquilo ahora le dejaba una sensación extraña. Sus ojos miraron de soslayo a Rose, que por alguna razón parecía abstraída.
Quiso preguntarle que le ocurría, pero sospecho que no era el momento, mucho menos el lugar, más tarde hablarían los dos a solas.
Una vez que comieron, decidieron que no tenían nada que hacer ahí, por lo que fue tarea de Tim, (después de perder piedra, papel y tijera) buscar al mini demonio, grande fue la sorpresa cuando se dio cuenta que el pequeño no estaba por todo el apartamento.
Cuando se lo informó a los demás, Emiko salió corriendo al ascensor. En pocos minutos la japonesa regreso con los puños fuertemente apretados, su mirada mordaz se fijó en Wally y luego en Raven.
—Nos dejaron varados ese par de imbéciles. ¿Tenías que ser tan dócil como para dejar a Jason huir con tu auto? _Su dedo presionó el pecho de Wally— Teníamos que amarrar a ese par, ¿Ahora como saldremos de aquí?
Tim miro de reojo a Rose, esperando un comentario de parte de ella, más la albina tenía la mirada fija en el piso.
—¡Creí que daría un paseo! _Wally se defendió— ¡No creí que fuera tan idiota de abandonar… nos! _Se corrigió al instante, sin querer mirar ni de reojo a Raven.
—¿Podrían explicarme que rayos pasa? _Tim pregunto— ¿Por qué no me dijeron que Jason se fue?
—Tú fuiste él que busco en los cuartos, no lo viste, ¿Qué creías que estaba jugando al escondite? _Todos los demás guardaron silencio, no por el tono de voz cargado de sarcasmo, sino por quién lo empleaba, nadie esperaba que Rose le hablará así a Tim, y menos delante de otros.
Tim sintió una punzada, sabía que fue una pregunta estúpida, pero no pudo contenerse al no tener suficiente información.
Raven llevó la mano a su sien, todos se estaban convirtiendo en una bomba de tiempo, suficiente era lidiar con sus propias emociones, como para tener que lidiar con los problemas de los demás, suspiro sonoramente, y sin cambiar su expresión aburrida miro a la albina, y luego a Tim.
—Entren a un cuarto, les doy dos opciones; resuelvan sus problemas o mátense, no me importa, cuando abra la puerta espero ver todo solucionado, o yo misma lo solucionaré _Su voz cambio hasta convertirse en lúgubre, antes de que alguno dijera algo se volteó a los dos restantes— Damian está enojado, el que no matará a nadie para salir de aquí es lo suficientemente bueno para mí, cuando no tenga con que desquitarse volverá, aquí o a la mansión _Le restó importancia encogiéndose de hombros, antes de que Emiko dijera algo siguió— Jason tomó su decisión _Su voz sonaba uniforme, más al principio se notó un leve flaqueo— Yo no interferiré _Le mando una mirada significativa a Emiko, que solo rodó los ojos— Ellos por ahora no son nuestro problema, el problema es, ¿Cómo saldremos de aquí? Sugiero pensar en eso y no estar gritando cosas que ya no tienen importancia.
—Llamaré a Roy, y lo obligaré a venir a buscarnos _Emiko dijo entre dientes, sacó su teléfono y se encerró en un cuarto.
Wally al ver que estaba parcialmente solo con Raven le dio una pequeña sonrisa, que parecía más una mueca.
—¿Estás bien? _Pregunto el pelirrojo tomando entre sus manos las de ella.
—No necesito tu ayuda _Raven apartó las manos de él, su cuerpo tenía pequeños espasmos que a simple vista se podían pasar por alto— ¿Cuántas veces debo decirte que no soy una damisela? Acaso… ¿Acaso quieres verme destruida? _Lo fulminó con la mirada.
—¡No! _Wally profirió un alarido negando a su vez con la cabeza, sus ojos se abrieron por las implicaciones de esas palabras, lo menos que quería era dañarla, ¿No quedó claro que eran amigos? hizo ademán de acercarse, solo ocasionando que ella diera unos pasos atrás.
—¡Deja de mirarme con esos ojos de lastima West! No me romperé, no importa lo que hagas, el imbécil de Jason se… él… _Trastabillo con sus propias palabras, chasqueo la lengua— Me dejo ¡Bien! ¡No me importa! ¡No lo necesito! No lloraré si eso es lo que quieres.
—Lo que menos quiero es verte destruida _Afirmo nuevamente más tranquilo, sus palabras salieron suaves, pausadas intentando calmar a su acompañante— Dime, ¿En su mundo es tan difícil ver preocupación verdadera? No te haré daño, es solo que, tú te preocupas por solucionar los problemas de todos, pero ¿Quién soluciona los tuyos? No lo hago por lastima, ¿Crees que le tendría lastima a la chica que caminaba como si nada con una mano sangrante? Cuando te vi, confieso que puede que sintiera ganas de huir, por si acaso eras una asesina en serie y yo un peligroso testigo _Bromeó más al ver el rostro serio de Raven carraspeo volviendo al punto— Bien, no es cierto, cuando te vi no pude dejar de lo valiente que eras, tenías una herida en la mano y traías una mirada de fiera, cuando me acerqué creí que me saltarías a la yugular, en el momento que empezamos hablar, pesé a lo afilada de tu lengua, tus ojos se suavizaron, y te veías perdida, justo como ahora, no te digo que llores, solo te digo que es normal sentirse tris _Se interrumpió a si mismo antes de que ella lo mirara mal— Abstraído cuando alguien te abandona sin dar explicaciones, pero sé que sabrás enfrentar esto, y buscaras una contra medida, puedes ocultarle a los demás tu aflicción, nunca a ti misma.
—¿Ahora es el momento que te doy mi mano para curarla? _Su voz salió suave, tanto que ella misma llegó a pensar que se rompería, en ese momento, no sabía si ahora mismo estaba actuando para ganar la simpatía del pelirrojo, o en su efecto realmente algo dentro de ella de verdad estaba afectado por la partida de Jason…
—Tal vez, aunque no te preocupes, será una sanación rápida, y verás que en menos de lo que imaginas estarás volando como nueva _Wally sonrió con cuidado de no alterarla coloco la mano sobre el cabello de ella, acariciando la zona, Raven agradeció internamente que el pelirrojo no diera ningún comentario sobre su flaqueo y pero sobre todo que no invadiera de forma abrupta su espacio personal— Animo, que tienes un largo camino por recorrer.
OoOoOoOoO
Jason apretó fuertemente las manos alrededor del volante, sus ojos estaban fijos en el camino, más su mente seguía rondando en lo que pasó.
Reprochándose por salir de esa manera, como si estuviera huyendo, tuvo que esperar a que Raven despertará, para poder hablar y que ella no malinterpretará las cosas, más no pudo, apenas terminó la llamada, una parte de él vio la oportunidad perfecta para salir de allí sin tener que indagar o hablar sobre lo que estaba pasando, mucho menos pensar en cómo serían las cosas a partir de ahora.
En un principio todo fue para acostarse con ella, una noche y listo, pero ahora lo veía insuficiente, necesitaba más que una noche, incluso una semana le sería insuficiente para hacer todo lo que quería.
Sabía hasta donde llegaba su codicia, más deseaba seguir negando fervientemente sentir algo de la índole romántica por ella, pesé haberlo confesado en voz alta, insistía en mentirse, diciendo que solo fue algo que dijo por el calor del momento, y lo único que tenía con Raven era química.
Estacionó el auto, tomó la espada, y emprendió su camino hasta aquella casa, aún tenía tiempo de retractarse, dar marcha atrás, olvidar a todo, regresar con Raven y concentrarse en aceptar el nombre de aquellos incoherentes sentimientos.
Pero no podía.
Tenía miedo.
Casi se pudo reír de sí mismo.
Tenía miedo de admitir que se enamoró como un imbécil, pero no le temía a morir.
En parte porque sabía que si moría iría al infierno; el cual sería tan familiar como cuando estaba en las calles o incluso con Talia, ese tipo de lugares eran conocidos para él, dándole la tranquilidad de estar en "casa", pero de lo otro no sabía que esperar, nunca estuvo lo suficiente prendado de una chica como para preocuparse por nimiedades, si aceptaba que aquello no fue una confesión por el calor del momento, y que era más que química, estaría vagando por un camino incierto, que bien podría llevarlo a un futuro cruel, no sabía a qué atenerse, ni siquiera un punto de comparación.
Él jamás le temería a lo conocido, fuera malo o bueno, siempre sabía que esperar.
Con esos pensamientos en mente ingresó en el lugar, casi pudo sonreír al no ver a nadie cerca, seguramente aquella mujer esperaba que él se moviera para aparecer, posiblemente apuntándole con un arma, o manteniendo una a mano para cuando él alzará la espada.
Sabiendo que hacer, dio varios pasos al frente, antes de sentir unas uñas rasguñar con tal fuerza que terminaban encajándose en su espalda desnuda.
Talia siguió recorriendo el torso desnudo, para quedar frente al muchacho, fijo su vista en Jason, a ninguno parecía importarle como aquel viscoso y rojizo líquido comenzaba a descender lentamente, hasta tocar el borde del pantalón.
—Te daré la oportunidad de soltarlo, no tengo tiempo que perder con personas insignificantes como tú _Profirió el recién llegado, haciendo que una sonrisa maliciosa se adueñara del rostro de la mujer, aquel muchacho nunca tuvo la paciencia necesaria, ni siquiera la sensatez para mantener la boca cerrada.
Un día su boca floja le traerían verdaderos problemas, más por hoy, Talia lo dejaría pasar, no arruinaría su excelente humor por las estúpidas palabras de un mocoso estúpido que no sabía cuál era su lugar.
—Lo primero que debí hacer cuando te acogí fue tomar alambre de acero y coser tan lentamente como se me antoje esa boca tuya _Acaricio los labios de él, antes de presionar su uña con fuerza contra el labio inferior, haciendo que la sangre brotará de manera lenta— ¿Por qué tanto apuro? No me digas que tienes una tonta esperando en su cama por ti _Talia se mofó viendo como el rostro de Jason se contraía en una mueca de odio, haciendo que la sonrisa de la mujer se hiciera más grande, una carcajada salió de sus labios— ¡Oh claro que la tienes! _Se carcajeo nuevamente, logrando enojar al menor, que sujeto la espada contra el cuello de la mujer, al instante toda pisca de gracia desapareció de los labios de Talia.
—¿Ahora no te ríes?
—Te falta determinación, ahora ahórranos está lamentable escena y baja la maldita espada _Su amenaza verbal fue acompañada por la presión de un el frío revolver contra la frente de Jason— Probemos, que es más rápido, tu espada o mi revolver, espero que no seas tan estúpido de creer en esos ridículos cuentos que las espadas le ganan a las armas de fuego. Ahora, te lo repetiré, baja la maldita espada _Pronunció lentamente, saboreando cada letra con regocijo.
La sonrisa volvió a dibujarse en su rostro al ver cómo Jason dejaba caer la espada, que ella enseguida pateo lejos de su alcance.
—Buen perrito _Su lengua lamió desde el inicio del cuello hasta los labios sangrantes, teniendo especial ahínco en lamer la sangre, succionando con fuerza y mordiendo tan fuerte como deseaba, Jason estaba tensó, y en ningún momento Talia cerró los ojos, ni alejo el revólver, siempre atenta, esperando cualquier mínimo movimiento para detonar el arma, una vez satisfecha, se alejó de él, aun con el revólver apuntándole la cabeza— ¿Fuiste tan estúpido de acostarte con Raven?
—Jamás se comparará a cuando fui tan estúpido de estar contigo, es más, estar con Raven sensato que hice en toda mi vida _Sonrió burlón, esperando verla molestar, más eso no pasó.
—¿Ahora la llamas Raven? ¿Crees que por saber ahora su nombre cambia en algo que te mintiera? No te engañes, ella te seguirá usando hasta el final, sabes ¿Por qué? Porque ella fue educada en el arte del engaño por el mejor profesor, solo te está usando, ¿O crees de verdad que después de todo esto estarán juntos? No seas estúpido en creer cuentos de hadas, si esa mocosa eligiera alguien sería a mi hijo, y tú, solo serías el amante ocasional, un simple juguete para usar y desechar, pero eso, lo sabes ¿No? De otra manera no estarías aquí, huyendo de ella y de cualquier cosa que pueda romper esa burbuja de mentiras que has creado, por eso viniste, no por tu "amigo", de nuevo llegaste hasta mí escapando de la realidad. Pero no te preocupes, yo sé cómo recibirte.
La sonrisa de burla de Talia se intensificó al notar al chico demasiado callado, ya era tiempo de recordarle a ese malcriado lo que era respeto a sus superiores.
OoOoOoOoO
Tim miró fijamente a Rose esperando que está hablará, solo tenían cinco minutos dentro de ese cuarto y ya se estaba hartando de verla tan distante, incluso el único ojo visible lo miraba con molestia.
¿Acaso hizo algo mal?
—¿Rose? _Después de un rato decidió hablar, reprochándose mentalmente porque sus palabras salieron de manera dubitativa, fingió aclararse la garganta, ordenando mejor sus ideas, sin saber bien como empezar.
Él pensaba de manera lógica, pero su lógica le decía que no hizo nada para hacer enojar a la albina, fue amable, se disculpó, se detuvo a sí mismo para no apartarla, incluso la beso.
Todo debería estar bien ¿No?
Pero no lo estaba, de lo contrario aquella mujer apenas entraron lo hubiera tirado, arrinconado o jalado, con el único fin de besarlo hasta el cansancio.
Este tipo de situaciones eran inusuales, por lo que hizo lo único que su mente ahora podía pensar, y era; seguir un consejo de Dick…
—Siento mucho lo que hice, no fue mi intención lastimarte, prometo no volverlo hacer, fui un estúpido _Se sonrojo ante el insulto hacía su persona, en su mente retumbo nuevamente la frase de su hermano mayor; Si una mujer está enojada, discúlpate, no importa la razón, solo acepta que fue tu culpa, que eres una escoria, y promete no volverlo hacer, eso nunca falla.
—¿Por qué demonios te disculpas? _El rostro aún más molesto de Rose le dio un indicio de que tal vez esa era una pregunta que no debía responder.
—¿Por lo de Rachel? _Y aun así, él por primera vez en su vida, haciéndole caso omiso a su cerebro hablo, dándole un leve tono de duda.
—¿Me lo estas preguntando?
—¿Si? _Alargó demasiado la i intentando ver un cambio en el rostro de la albina, y al ver que Rose parecía molestarse más, rectifico— ¡Digo no! _Grito un poco intentando sonar seguro— No fue mi intención besarla, estaba adormilado, lo menos que quiero es un problema con Bruce, Damian o Jason, o con los tres _Llevó una mano a su frente masajeándola, el dolor de cabeza parecía regresar de forma más leve.
—¡Eres un tonto! ¡Me importa un comino que te besarás con Raven! Ni siquiera me importaría que te acuestes con ella.
Tim parpadeo confuso, sin entender bien las palabras de Rose.
—No entiendo entonces ¿Cuál es el problema? ¿Por qué estas así de distante conmigo? ¿Hice algo para que ya no me ames? _Algo golpeo su ego, en todo este tiempo no se dio cuenta que el interés que Rose tenía por él aumentaba su seguridad, todos quieren ser amados, pero sobre todo que les demuestren aquel amor.
—Jamás dije que te amará.
—Entonces ¿Por qué te me insinuabas? _Rose levanto la ceja ante la pregunta, y aun así se dispuso a contestar.
—Era divertido verte negándote, me entretenía el juego del gato y el ratón, ver hasta dónde podía llegar tu negación _Apretó los labios antes de seguir— Él que ahora te comportes como si nada, y aceptes mis besos me disgusta, te volviste aburrido, como uno más del montón, eras especial Tim… Hasta que ya no.
Una carcajada salió de los labios del chico, dejando descolocada a la albina.
—¿Es por eso? Si lo hubiera sabido antes _Una suave sonrisa quedó en sus labios antes de negar con la cabeza— Rose, el que te besará no significa que disfrute tus insinuaciones, solo quise darte un beso real, y no uno con mucho alcohol encima, un beso que puedas recordar, si bien antes puede que hubiera aprovechado tu rechazo, ahora no puedo hacerlo, me acostumbre a tus reacciones, no con eso te digo que dejo de molestarme, solo me acostumbre a rechazarte, no me imaginó a mismo siguiéndote el juego, como a ti, me gustan las cosas como están, ahora vamos, antes de que Rachel nos mate.
El ojo azul de Rose se iluminó ante las palabras de Tim, y sin esperar más se lanzó a los brazos de este, haciéndolo caer de espalda a la cama, se sentó sobre él, al tiempo que sus labios se juntaron con los del chico y sus manos comenzaban a manosear el pecho de este.
El Drake retuvo aquellas manos, con cuidado y sin soltarla se incorporó, alejando sus labios de los de ella.
—¡Rose! _Exclamó sonrojado, haciendo que la albina soltará una risa, queriéndolo tumbar nuevamente ante tal despliegue de ternura.
—Solo quería probar tus palabras _Su lengua lamió su propio labio.
Quiso decirle que sería imposible jurar que jamás cambiaría, de manera inconsciente todos estaban en constante evolución, incluso él, más al ver aquellos ojos brillar con la misma fuerza de antes no pudo evitar asentir, no quería verla tan afligida como antes, y si para ella era importante quedarse así, él no haría nada para revelar la mentira.
Con cuidado de no lastimarla se incorporó, más al instante el cuerpo de ella lo hizo trastabillar, y volver a caer.
—¡Rose!
—Sé que estoy siendo egoísta por querer que nada cambie, por eso, por esta vez puedes liberar tus emociones, hacerme lo que quieras y cuando salgamos de aquí, podemos seguir fingiendo que nada cambió _Su ojo se encontró con los sorprendidos de él— Eres un pésimo mentiroso, pero agradezco inmensamente tu esfuerzo.
—Lo siento.
—No te disculpes, eso es lo que te hace Tim, por eso, ahora, no desaproveches esta oportunidad, toma todo lo que puedas de mí, y yo me aseguraré de hacerte lo mismo _Rose deslizo la camisa por sus hombros, una suave sonrisa se dibujaba en sus labios, esperando sentir como aquellas cálidas manos la tocaron la noche anterior con tanto cariño, y sin prisa.
—Siempre terminas haciendo lo que quieres _Tim sonrió con suavidad, acercándose a Rose, hasta el punto que su aliento cosquillaba contra los labios de ella, que instintivamente cerro el ojo, confiando plenamente en su acompañante.
Las manos del chico se acomodaron en los laterales del rostro de ella, y con sus pulgares, acarició la piel, antes de tirar suavemente de ella.
Esperó un beso pasional, o un casto beso en los labios, lo que no se imaginó fue sentir ese caliente contacto sobre su frente.
El ojo de ella se abrió encontrándose con esa mirada azulina que conocía muy bien, con ese brillo cálido.
—¿Alguna vez te he dicho lo que más me agrada de ti? _Tomó las manos de ella entre las suyas depositando suaves besitos, la albina negó, y por primera vez pudo sentir sus mejillas tornarse en rojizo, ella era capaz de andar sin rompa en la calle sin sonrojarse ¿Cómo con unos besitos simples y unas palabras cursis Tim lograba dejarla así?— Me encanta tu determinación, sin importar los obstáculos que se presenten tu determinación no flaquea, por eso, discúlpame por hacerte dudar.
Rose inflo sus mejillas, esperaba escuchar otras cosas, por lo general cuando un hombre decía esa frase, resaltaba alguno de los atributos de su cuerpo, pero Tim era capaz de cautivarse con cosas que podían pasar inadvertidos al ojo desconocido.
—Tim _La albina lo llamó, obteniendo un sonido de afirmación de los labios de él— No te amo _Afirmó, los ojos de él se abrieron ante aquella cruda sinceridad, aun así, Rose entrelazó los dedos con los de él— No creo llegar amarte.
—Rose… Yo.
—No hables, déjame terminar _Lo interrumpió antes de que el siguiera— Lo que siento por ti es arraigado en el desafió que representas para mí, pero si sigues así, me harás replantear mis palabras _Sin esperar más, la albina sello los labios de él con un beso.
A los pocos minutos Tim comenzó a corresponder, de manera tranquila, y tan suave como si con cualquier movimiento brusco los labios ajenos desaparecerían, trataba que cada contacto durara tanto como podía.
Rose casi pudo suspirar al sentir aquella lenta caricia, pesé a que ella era más de besos bruscos, fogosos y casi desesperados, con Tim podía simplemente dejarse envolver con aquel tierno contacto, que la hacía sentir como lo más especial para aquel chico, por eso algunas mujeres quedaban prendadas con Drake, ¿A quién no le gustaría que la quieran de manera incondicional?
Cuando se separaron, Tim pegó su frente a la de Rose, mirándola con esos ojitos azules como solo él podía.
—¿Estás lista?
—¡¿Eso es todo?! _Se quejó la albina frunciendo el ceño a lo que Tim solo pudo sonreír.
—Si demoramos más, terminarán derrumbando la puerta _El chico tomó la camisa de ella acomodándola en su lugar— No te preocupes por mí, sabré esperar.
Rose se incorporó tomando la mano de Tim obligándolo a levantarse, ambos caminaron de la mano al umbral, donde intercambiaron miradas, los dedos del chico apretaron con fuerza los de Rose, para luego soltarla lentamente, y como prometió, por ahora seguirían siendo como eran antes, mintiéndose a ellos mismos con el único propósito de no perder lo que tenían.
En el momento que cruzaron la puerta, encontraron a Emiko acostada en el sillón sobre las piernas de Raven, sus ojos estaban cerrados y su ceño fruncido, mientras Wally estaba más alejado, hablando por teléfono.
—¿Ya se arreglaron? _Raven volteó a verlos con una diminuta sonrisa.
—¿Qué dices? Jamás podría molestarme con Tim _Rose se recargo del cuerpo de Tim, enredando sus brazos en el cuello, más al instante las manos del chico liberaron cualquier agarre, logrando que con esto los labios de la albina se elevaran— ¿Me perdí de algo? _Miró de reojo al pelirrojo.
—El bueno para nada de Roy no me contesta, debe estar con una de sus amiguitas _Bufo Emiko— West está hablando con su primo, por lo que escuche, le tomará un tiempo venir, así que estaremos aquí un buen rato, pónganse cómodos.
—No tienes que decirlo dos veces _Rose saltó el mueble cayendo sobre el regazo de Emiko, ignorando las quejas de la menor se acostó boca arriba, dejando que su cabello sobre la cara de la asiática.
Raven rodó los ojos al ver como Emiko comenzaba a empujarla, mientras Rose se aferraba con sus uñas del mueble, ambas gritaban cosas sin sentido, Tim por su parte sonrió entretenido, caminando hasta el mueble original.
Cuando el ojo de Rose capto a Tim caminar cerca del reposa brazos detuvo cualquier sonido, y en un rápido movimiento se volteó para gatear, sus manos sobre aquel reposa brazos suspendieron su cuerpo en el aire, mientras sus piernas se quedaron en los laterales del cuerpo de Emiko.
—¡Quita tus pechos de vaca de mi cara! _Emiko grito molesta.
—¿No quieres venir? _Rose ignoró las palabras de la asiática— Puedo hacer espacio para uno más _En un gesto coqueto se lamió lentamente los labios.
Antes de que este respondiera, la albina profirió un chillido antes de caer al piso por un movimiento brusco de Emiko.
—¡Te dije que te quitaras! _La asiática frunció el ceño.
Rose por su parte sonrió picara, tomó las piernas de Emiko, tironeando hasta ella, por el brusco movimiento Queen se aferró a lo primero que tuvo acceso, infortunadamente eso era Raven, por lo que ambas cayeron al piso en un seco golpe.
La albina sin quitar su sonrisa se incorporó tirándose sobre el sofá.
—¡Pedazo de! _Sin querer dejar las cosas como estaban, Emiko se levantó para comenzar a pelear por el mueble.
Raven por su parte se acomodó en el piso, aun lado del sillón individual, teniendo especial cuidado de que a esa distancia la pelea no le afectará.
—El ambiente es más relajado ahora _Raven sonrió, mirando de reojo al Tim que estaba sentado en el sillón.
—Son demasiadas presiones, ustedes deberían estar preocupadas por el vestido que usaran para sus citas y no por cuidarse para que no las mantén, son adolescentes que se les negó la posibilidad de una vida normal _Tim soltó sin despegar la mirada de la infantil riña.
—En este punto, creo que la normalidad y yo no vamos bien de la mano _Sus ojos fueron a Rose— ¿Realmente arreglaron todo?
—Estamos bien así, eso es lo que importa.
—No te ves muy contento.
—Si ella es feliz, ¿Cómo puedo arruinarle la felicidad?
—¿Aunque sea una felicidad de mentira? _Raven preguntó mirándolo a los ojos.
—No es totalmente una mentira, hay algo de verdad en ella, así como a veces hay algo de mentira en algunas verdades _La voz de Wally hizo que ambos voltearan a verlo, el pelirrojo se encogió de hombros dándole el teléfono de Emiko a Raven, ella lo tomó, poniéndolo en el suelo a su lado.
—No los entiendo _La voz de Raven fue tan suave que apenas y llegó a los oídos de sus compañeros, sus ojos se fijaron de nuevo en Tim— ¿Qué ganas con todo esto? ¿Tu felicidad no debería ser primordial?
Ambos chicos se miraron, para luego voltearla a ver, Tim se inclinó para estar más cerca.
—Lo entenderás con el tiempo, Rachel eres muy inteligente, tanto así que ya sabes a lo que me refiero, pero te niegas a creerlo, por eso debes experimentarlo primero.
—Ustedes son raros _Raven frunció el ceño al tiempo que sus labios se unían en una delgada línea, con sus manos abrazó las rodillas dobladas, metiendo el rostro en ese lugar— Si Rose no te ama, o te traiciona ¿Seguirías ahí? _Indago un poco más.
—Ella no me ama, lo sé, lo acepto, yo apenas estoy empezando a quererla, también sé que ella seguirá disfrutando su sexualidad como hasta ahora, y no tiene por qué detenerse por mí.
—¿Ah?
—Ella lo hace porque le gusta, ¿Qué clase de persona seria si le negará aquello que la hace feliz? Si la quiero, entonces haré lo necesario para que la persona que me interesa sea feliz, conmigo o sin mí. Si en dado caso, me odia, eso no hará que mi cariño disminuya, puede que mi ego se vea un poco destruido, pero yo seguiré queriendo ver su felicidad.
Raven abrió los ojos mirando a Tim, buscando una pizca de mentira a través de sus ojos, más no la encontró.
—Mientes _Bufo por lo bajo en un inaudible susurro, sus labios se fruncieron y su rostro se recostaba sobre sus rodillas volteando a otro lado, realmente quería pensar que se trataba de una mentira, seguir creyendo que un amor incondicional era solo una leyenda, más solo el tiempo le daría las respuestas, y tal vez en ese momento las aceptaría como la realidad.
—Por eso te dije que esperaras, pero nunca nadie me hace caso _Tim le sonrió acariciando el cabello de ella.
—Realmente eres linda cuando quieres _Wally se sentó a un lado de Raven.
—¿Qué demonios significa eso? _La chica alzo una ceja.
El pelirrojo se encogió de hombros guiando su mirada a las chicas. Raven bufo, nuevamente, siguiendo la mirada del pelirrojo sus ojos se encontraron con la figura de Rose.
Y por primera vez en su vida sintió envidia.
No le gustaba Tim, ni nada parecido, lo único que quería era ser la receptora de aquellos sentimientos. ¿Cuántos hilos tenía que jalar para lograr su cometido?
Miro de reojo a Drake, y una sonrisa amarga surgió de sus labios, no importaba cuanto lo manipulara, si en algún momento Tim dejaba a Rose, a Raven ya no le interesaría, porque probaría que él amor de Tim no es tan incondicional, sino más bien reemplazable.
Desechó sus pensamientos, tenía cosas más importantes de las que encargarse.
El sonido del móvil la hizo mirar el piso, un número que ella no conocía figuro en la pantalla, más antes de tomarlo, Wally se le adelanto al contestarlo.
—Era Bart _Dijo incorporándose, al instante le tendió la mano a Raven que ella acepto, apenas estuvo de pie lo soltó— Llegaron por nosotros, hora de irnos.
Rose sonrió incorporándose, siendo la primera en correr hasta el ascensor, Emiko espero a Raven y ambas avanzaron juntas dejando atrás a los chicos, Tim sin perder tiempo cerró cada habitación y Wally lo espero el tiempo necesario.
Ya en el elevador sus ojos se encontraron con los de Tim.
—Si Jason aparece, le avisaré que quieres tu auto de regreso _El menor fue el primero en hablar.
—No me preocupa, alguien importante me debe un favor, así que cuando menos lo esperé lo tendré de regreso _El pelirrojo le dio una sonrisa enigmática— Pero, no te espere por eso, todos ellos son niños que necesitan ayuda, Raven se niega a involucrarme y parece que no la haré cambiar de opinión, pero tú por estar vinculándote con Rose, se puede decir que estas dentro _Le ofreció un papel— Conserva mi número y dirección, búsquenme si me necesitan, sé que Raven no lo hará por cuenta propia, ninguno de ellos en realidad, pero tú no eres como ellos.
—Lo haré, gracias por todo Wally _Le ofreció su mano y Wally no dudo en tomarla justo cuando las puertas se abrían.
—Dick y yo somos amigos desde niños, sé que se preocupa por Jason y Damian, y como actualmente desconoce de la situación, lo menos que puedo hacer es ayudarlos.
El pelirrojo salió, dejando que Tim reactivará el sistema de seguridad de retina, que desde la noche pasada estuvo desactivado.
OoOoOoOoO
—Segura que no quieres acompañarme _Tim pregunto dentro del auto, mirando como Raven se bajaba del vehículo al llegar a la mansión Wayne.
—No, busca a Dick tranquilo, yo tengo que ver a mi madre, explicarle todo antes de que se enteré por otros medios, Trigon usará cualquier cosa para llegar a mí, y el camino más directo es mi madre.
—Entonces nos vemos más tarde _El chico le dio una sonrisa.
—Deberíamos irnos ya a la mansión Queen, Roy sigue sin contestar, temprano lo hubiera adjudicado a que estaba con alguien, pero han pasado unas cuantas horas y sigue sin comunicarse, Mía esta fuera de la mansión, y este tonto salió sin fijarse quién quedaba en la ridícula fiesta _Emiko fulminó con la mirada a Bart.
—¡Discúlpame por no ser tan entrometido de entrar a cada habitación! ¡Yo respeto la privacidad! _Bart exclamo logrando que Wally negará con la cabeza.
Una seca carcajada salió de los labios de Emiko.
—Si claro Allen _Su voz destilaba sarcasmo— Y el hecho que casi saliste degollado la fiesta pasada no fue por intentar espiarme cuando me vestía.
—¡Solo es una casualidad estar ahí en ese momento! _Jadeo al ver a su primo bajar la cabeza negando de manera avergonzada— ¡Ni que quisiera ver tu cuerpo Queen! Si quisiera ver alguien desnuda empezaría con Kori, o Rose, no con una _Wally cubrió la boca de su primo antes de que dijera algo impulsivo que le costaría como mínimo un dedo.
—Dejen de jugar o nunca se irán_ Raven rodo los ojos apartándose del vehículo— Nos vemos más tarde Tim, Rose, si Joseph se comunica dile que me contacte, Emiko mantenme informada de todo lo que te enteres _Sin más dio la vuelta, procediendo a caminar el largo recorrido hasta la puerta de la mansión.
Cuando Raven ingreso a la mansión Wayne esta estaba sospechosamente silenciosa, tanto que tuvo que fijar su vista por cada mínimo detalle, por lo general apenas alguien ingresaba Alfred era el primero en recibirlo, no hay nada que a ese mayordomo se le pase por alto.
Paseo su vista hasta toparse con una figura sobre la escalera, sus propios ojos se suavizaron al ver a su madre allí, más su cuerpo seguía en tensión, todo estaba siendo demasiado raro.
—Ma… _Interrumpió sus palabras al escuchar los pasos de alguien acercándose, sus hombros se tensaron al ver la figura de Trigon detenerse junto Ángela, la mano de él se posó sobre el hombro de ella, acariciándolo— Trigon _Pronunció con desdén estrechando sus ojos buscando la manera de sacar a su madre de esta situación.
—Bienvenida a casa mi niña, llegas temprano ¿Acaso tus nuevos juguetes no saben cómo entretenerte? Una verdadera lástima ¿Quieres que me encargue de eso? _Los labios de Trigon dibujaron una sonrisa burlesca.
—¿Qué demonios haces aquí?
—¿Así es como recibes a tu amado padre? Me harás pensar que todas esas clases de modales no sirvieron para nada _Aquella sonrisa se torció más, justo cuando volteaba a ver a la mujer entre sus manos— Mi querida ángel _Sus dedos acariciaron el rostro de Ángela— Debí prepararla mejor, fui demasiado blando.
—La preparaste lo suficiente, te trajo hasta aquí… Incluso antes de lo planeado _El tono de voz y las palabras de su madre la hicieron entrar en una especie de shock, cuando niña siempre vio Ángela como una blanca paloma, engañada por su padre, y ahora, parecía tan diferente, incluso su mirada era distante.
—Sé que sin tu intervención las cosas no se hubieran agilizado _La atención de Trigon estaba en su mujer, sus manos acercaron el rostro de ella, hasta chocar sus labios en un beso.
Raven dio un paso atrás, fue estúpidamente negligente al no darse cuenta de la realidad, al olvidar que cualquiera podría tener una fachada de mentiras, incluso su madre.
Mirándolo en retrospectiva tenía sentido, ¿Quién demonios se casaba en pocos meses con un hombre que apenas había reencontrado? ¿Qué posibilidades tenía que ese hombre fuera el mismísimo padre de Damian? Su madre se encargó de ligarla nuevamente con su pasado, y no conforme de una manera u otra contribuyo con su historia con Jason, Ángela estaba especialmente encantada con él y ahora sabía porque tanto interés.
Su madre quería que ella tuviera en sus manos al juguete de Talia, incluso, las últimas acciones de su madre, fueron obligarla asistir a la piscina en la mansión Queen, donde se encontró con Rose y Emiko… Las casualidades no existen, y estas eran demasiadas para en estas alturas pasarlas por alto.
Maldijo en voz baja su descuido, sus manos tantearon la puerta en su espalda, cuando consiguió su objetivo no dudo en abrir la puerta, para salir de ese lugar.
Sabía que si todo era tan sencillo era porque así sus padres lo querían, era otra estúpida prueba para ella, pero no le importaba. Después se preocuparía por eso, ahora solo quería alejarse de aquel ambiente que comenzaban asfixiarla.
La imagen de su madre de rompía tan fácil como el cristal, todo fue una vil mentira, otra manera más de mantenerla vigilada, el enojo le hizo calentar la sangre, su propia madre la estaba utilizando y ella fue tan estúpida de no verlo desde el principio, por primera vez en su vida concordaba con su padre, debió prepararla mejor.
Antes de poder avanzar más, un auto se metió en su camino, los vidrios bajaron y la mira de ella se encontró con alguien más que conocido.
—Súbete _Raven lo hizo antes de que él pudiera finalizar aquella palabra, ganándose una mirada confusa del piloto, más enseguida se recompuso apretando con su pie el acelerador.
Raven miro de soslayo el interior de la mansión, encontrándose con la sonrisa satisfecha de su madre, dándole una silenciosa confirmación de que todo esto estaba en sus planes.
Aquellas verdades reveladas la hacían dudar de sí misma, de su poder, creyó tener siempre en el control de la situación, más era solo una hermosa mentira, a partir de ahora, ¿Cómo estaría segura que estaba haciendo lo que ella deseaba y no lo que su madre quería?
Esto era tan frustrante.
Continuará…
Disculpen mi enorme ausencia, cuando publique el capítulo anterior tenía un gran tramo escrito para este capítulo que con el pasar de los días fui alargando, en el momento que lo hice, decidí hacerlo en un cuaderno, puesto que yo escribo de noche, y era a esas horas que la luz se iba, antes de poder transcribir la información el cuaderno se me perdió, incluso hasta el sol de hoy no lo volví a ver, allí tengo algunas ideas que no vienen al caso, el punto, es que tuve que volver a escribir este capítulo desde cero, encontrándome con la horrible sensación de que no me quedaba como yo quería.
Se notaba demasiado el desequilibrio por la falta de Jason, algo que no quería, por eso decidí borrarlo todo, y comenzar de nuevo este capítulo, me tomó tres borradores más, y fue está la versión que se terminó quedando, donde Raven da a entrever que no le afecta la ausencia de Jason porque solo lo está usando, pero, de vez en cuando en mi narración doy una diminuta idea de que si le afecta, un poquito.
Con respecto a lo de Rose y su leve cambió, muchas personas tienen metas, eso no es malo, lo malo es que están tan absortos en esa meta que no piensan en nada más ni siquiera en que harán una vez que lo consigan, por eso muchas personas se encuentran con la ironía de los cazadores de Looney Tunes, han pasado toda su vida persiguiendo algo, que cuando la encuentran la sienten vacía, la emoción de perseguirla hasta el final de los tiempos desaparece, y es ahí cuando se dan cuenta que puede que empezaran a perseguir a su presa por un propósito, pero a medida que la cacería se complicaba, y se volvía parte de su rutina, el propósito pasó a segundo plano, y el juego se alargó tanto, que al conseguir lo que querían, su vida ya no tendría sentido…
A menos que encontraran otro propósito, y eso los llevaría a un bucle.
El punto, desde antes de seguir ciegamente una meta, debes plantearte ¿Para qué quieres eso? ¿Qué harás cuando lo obtengas? No debes esperar obtenerlo para hacerte esas preguntas, de lo contrario puede que caigas un tiempo en el limbo del ¿Y ahora qué? XD Looney Tunes enseñando lecciones de vida.
¿No les pareció tierno Tim? Sé que una personita le molestará porque Tim es tan… Nerd XD Pero así es adorable, si bien un chico con la actitud de Damian enamora, alguien como Tim también tiene lo suyo.
A partir de aquí habrá unos cambios en Rae, más que nada por el hecho de sentir que sus acciones son un reflejo de lo que su madre quiere… No quiero spoilear más así que hasta ahí lo dejo.
En un punto de la historia el Word me abandonó, así que tuve que terminarlo en el bloc de notas, y luego juntar las partes, así que me disculpo si hay muchos errores.
Muchos lectores están a favor de que esto sea un DamiRae, por eso, quiero aclarar desde ahora; como saben me gustan los triángulos, aunque de ninguna manera esto terminara con Raven teniendo a los dos a la vez, es por eso, que decidí hacer tres finales diferentes, los primeros dos son para Jason y Damian, y el último es un final sorpresa… Aunque sinceramente se me antoja eso de hacer Good End, Bad End para cada uno XD ¿Ustedes que dicen? Yo estoy más que dispuesta a sacar esos finales, es más, puede que el desenlace por el que me decida (Qué aún no lo elijo) sea malo para ambos, pero si ustedes eligen el Bad End/Good End están más que seguros los buenos finales, se los dejo para que lo piensen.
Un día de estos debería plantearme hacer un fic sin tramas complicadas, con quinientas palabras máximo por capítulo… Sería mi antítesis XD Solo para publicar rápido, aunque según recuerdo, cuando empecé este fic no tenía casi obligaciones por lo que actualizaba una vez cada semana, luego llegaron las obligaciones y problemas a mi vida y ahora estoy desaparecida, ni tiempo de leer tengo.
En fin, a contestar comentarios:
RavenYaz: Hola, muchas gracias por tu comentario. Sé que está tóxico pero siento que una relación entre Raven y Jason tendrá siempre aunque sea una gota de veneno corrosivo. Con respecto a la versión de Raven, sí hice una mezcla de todas ellas, pero sobre todo la de NEW 52, esa Raven era una manipuladora con una lengua viperina encantadora ¿Cómo no amarla? Con respecto a Jason, si ha pasado a ser un lindo accesorio en mi fic, he pensado dejarlo a un lado, pero mi lado caprichoso o quiere, es un juguete del que no quiero prescindir... Suena mal, lo sé, más viniendo de mí, pero a veces me dejo llevar cuando escribo. La personalidad de Damian es... Fascinante, y siempre cuando escribo de Damian, dejo que el personaje me guíe, y siempre termina haciendo lo que le da la gana, es el personaje que más me ha hecho cambiar la visión de esté fic, y es por su actitud altanera. Sobre Dick, es un tema sensible, puesto que después de leer los comic, y algunos fics de Isabella le he agarrado un odio a Richard, por eso, para no dañar la imagen del lector sobre esté, prefiero mantenerme al margen con él, y créeme es lo mejor, una vez le hice un capítulo en otra historia muchísimo más tóxica que esta, que para no hacer spam no diré el nombre, la cuestión, en unos pocos párrafos destruí la imagen del personaje a muchos lectores por eso por respeto a la imagen que tienen mis lectores a Dick, prefiero no tocarlo mucho. Tim es adorable, después de Alfred es la luz de la mansión Wayne, Rose se derretía por él, igual que Raven, que parecía una damisela en peligro cada vez que Tim aparecía, incluso en un comic del Rebirt ¡Se puso en contra de Damian por Tim! XD igual la personalidad casta de Tim es entretenida de plasmar, como Damian, se escribe solo. Espero que después de este capítulo no te dejes llevar por la "angelical" Ángela Roth, desde el momento que hice el primer capítulo sabía lo importante que sería Ángela, después de todo, sin ella nada de esto estaría pasando, no la creas una mujer frágil, estuvo mucho tiempo con Trigon, y aunque se pueda ver como una blanca paloma, que no sabía lo que sucedía, ella estaba enterada de todo, solo que prefería mantener las apariencias, incluso a su propia hija, siempre he pensado que nadie es blanco o negro, nadie es tan bueno como parece, y si se esfuerza demasiado por ser bueno es porque algo oculta, Ángela para mí es el botón que le dio inicio a todo, debo decir que mi Ángela no será tan estupida como la de la serie Titans, soy una mujer, y no me gusta ver a otra siendo reducida a nada por un hombre. Como dije antes, no todo es bueno o malo, es igual con Trigon, aquí no es inmortal, ni puede vivir millones de años, aquí necesita que alguien sea su legado, ¿Y qué mejor que su nenita? Es interesante como algunas personas con solo palabras pueden reducir a nada a otras, no necesitan insultos, ni golpes, solo las palabras correctas para derrumbar, así me imaginó a Trigon. Con tu sugerencia tendré que pensarla, cada vez son más personajes los involucrados, pero te diré; aquellos con un vínculo directo o indirecto con; Shado, Sebastian, Talia, Trigon, Cheshire, Slade están más que confirmados en el campo de batalla, analiza bien mis palabras y entenderás, lo malo es que no prometo la integridad física ni mental de aquellos que se involucren por un factor externo, como dije con Raven arriba, hay personas que se hunden demasiado rápido en la oscuridad... XD Tengo tantas maldades planeadas... Sí, soy de Venezuela, por eso no actualizo tanto como quiero, no tengo internet desde siglos atrás, ni teléfono desde hace un año, es molesto tener la idea en la mente y no tener la luz para plasmarla, o plasmarla en un sitio y que este se te pierda, como pasó con mi cuaderno :c ¡Gracias por tus buenos deseos! La inspiración viene y va, y a veces me toca buscarla, pero apenas empiezo mis manos se mueven solas siguiendo un hilo. Gracias por tu comentario, y lamento la demora. Espero que sea de tu agrado.
Para los que me comentan en Wattpad muchas gracias a todos, y si no he respondido algún comentario me disculpo, a veces es difícil leerlos y tengo que ver párrafo por párrafo para saber si hay nuevos comentarios.
Gracias también a los que siguen la historia, agregaron a favoritas o me dieron una estrella, me alegra que a pesar del tiempo siga recibiendo lectores.
Sin más que decir.
Nos leemos luego.
Ángel sin Luz/Blekk-Universe.
