¡Feliz año a todos! Os traigo un nuevo fanfic con una temática distinta a lo usual, pero con la presencia de… Ace (para variar). A este punto pensaréis que tengo una obsesión con este personaje… pues probablemente pero aún no perdono a Oda por haberlo matado.

Bromas apartes, si habéis entrado es porque os ha causado curiosidad la sinopsis, ¡bienvenidos entonces y disfrutad de la lectura!

NOTA: El contexto en el que se encuentran nuestros nakamas es después de Whole Cake, antes de llegar a Wano. Aunque la tripulación está separada por ese entonces, en la historia, todos los mugiwaras se encuentran juntos.

–Capítulo 1: Viajando al pasado –

En los embravecidos mares del Nuevo Mundo navega una valiente y alocada tripulación capitaneada por el mismísimo Monkey D. Luffy, conocido desde no hace mucho tiempo como el quinto emperador por sus actos en la tierra de la Yonkou Big Mom. Todos los sombrero de paja se sorprendieron enormemente al enterarse de sus nuevas recompensas, sobretodo la de Luffy. Cabe decir, que algunos de los miembros de la tripulación no habían participado en el altercado y por tanto, su recompensa no había aumentado.

Nuestros queridos protagonistas se encontraban tranquilamente en el Sunny, cada uno ocupándose de sus quehaceres. Después de todo, al fin tenían un día tranquilo y podían disfrutar de la calma. Luffy, Usopp y Chopper se encontraban jugando con unas pequeñas pistolas de agua a presión que les había construido Franky a petición de estos. Mientras tanto, Zoro se encontraba echándose una larguísima siesta recostado en la barandilla del barco. Nami y Robin se encontraban estiradas en las tumbonas, la navegante bebía del zumo que le acababa de traer Sanji y Robin estaba sumida en su lectura. Brook amenizaba aún más el momento con una música alegre que hizo al ciborg ponerse a bailar mientras gritaba sus característicos "SUUUPER".

–¡Sanji! Es hora de comer…. ¡Quiero mi carne! –gritó con alegría el capitán mientras lanzaba la pistola de agua hacía arriba impactando posteriormente contra la cabeza del espadachín. El cocinero al ver esa escena no pudo evitar echarse a reír y burlarse de zoro.

–Hoy tienes un pedazo de carne extra por haber golpeado al marimo –contestó entre burlas Sanji. Zoro los fulminó con la mirada.

–Malditos, me las vais a pagar –Usopp y Chopper se escondieron tras el ciborg que observaba la escena a pocos metros de ellos.

–Quizá ese golpe te haya devuelto algo de inteligencia que creíamos perdida –se burló Sanji mientras se agarraba el estómago. Todos los que se encontraban alrededor estallaron en risas.

–Hablar de inteligencia es demasiado para ti cejas rizadas –y con ese comentario empezaron una de sus clásicas peleas. Luffy, Usopp y Franky animaban al dúo mientras Brook intentaba poner paz sin éxito.

–¡Parad de hacer el imbécil! –dijo Nami con el puño en alto. Todos la miraron con miedo y recibieron un buen golpe que dejó de nuevo en silencio el barco– en este barco no existe la tranquilidad.

–A mi me parece divertido –dijo Robin mientras reía suavemente y se acercaba hacia sus compañeros.

De repente, la arqueóloga frunció el ceño y desvió su rumbo hacia la barandilla del Sunny. Se colocó sus manos en la frente para tapar un poco los rayos del sol que no la permitían ver bien. Luffy que advirtió la reacción de su compañera se acercó a su lado y miró en la dirección en la que estaba mirando Robin. Al no ver nada, se volteó hacia ella.

–¿Qué pasa Robin? –preguntó con curiosidad el capitán.

–Me ha parecido ver algo allí –señaló la arqueóloga. Todos se acercaron a su posición y observaron lo que tenían ante sus ojos… exactamente nada.

–Yo no veo nada Robin –contestó el renito subiéndose a la baranda del Sunny.

–Quizá me lo haya parecido –acotó la morena. Pero aún así, había lago que la inquietaba, que no la dejaba tranquila. No solía fallar en este tipo de cosas y siendo el Nuevo Mundo cualquier cosa era posible.

–No, hay algo flotando ahí –dijo Sanji mientras marcaba con su dedo la situación donde se encontraba aquello.

–Franky, desvía el barco a nuestras tres, si es un tesoro hay que conseguirlo cueste lo que cueste –un brillo malicioso apreció en sus ojos e hizo temblar a Usopp y Chopper.

Los sombrero de paja avanzaron con rapidez hacia donde se encontraba aquello misterioso que no habían podido percibir con facilidad. Resultó ser un bote con una pequeña niña inconsciente con toda su ropa rasgada. Ahora entendieron un poco mejor porque con el Haki no habían podido detectarla y es que si la persona se encuentra inconsciente es prácticamente imposible.

De pronto, el agua empezó a embravecerse ligeramente y a formar pequeñas olas que hacían mover el bote de la pequeña, sin previo aviso salió del mar un enorme rey del mar que rugió con fuerza en la dirección de los piratas y luego desvió su mirada hacia la pequeña niña. Esta empezó a abrir sus ojos y en cuanto vio al enorme monstruo empezó a gritar con desesperación.

–Luffy hay que hacer algo –gritó Nami mientras lo zarandeaba.

–Subid a la niña al barco. ¡Zoro, Sanji! Hoy cenaremos rey del mar –contestó con una sonrisa de confianza y acto seguido los tres ejecutaron un movimiento combinado que dejó rápidamente fuera de combate al rey del mar. Robin con sus habilidades la recogió y la colocó sobre su regazo, parece ser que la niña se había vuelto a desmayar.

Horas después la pequeña se despertó confusa, miró a su alrededor y se asustó al ver que no se encontraba en su pequeño bote. Estaba en un barco desconocido, en una habitación acobijada con mantas en una cama blanda. Observó a su alrededor y aquel lugar le parecía una especie de enfermería. Se levantó con pesadez en su pequeño cuerpo y se abrazó a si misma mientras se acercaba a la puerta de su derecha. A cada paso que daba, más ruidos se oían, le parecieron risas y conversaciones alegres, eso la tranquilizó ligeramente. Colocó la mano en el pomo y se dispuso a girarlo, en ese momento las risas pararon. Los sombrero de paja estaban expectantes al otro lado de la puerta esperando a que pasara. La pequeña niña se asomó por el marco de la puerta y los observó con miedo. Luffy se levantó de la mesa con un trozo de carne y se la ofreció.

–¿Tienes hambre? Sanji es el mejor cocinero –río mientras abría más la puerta. La niña los observaba con temor en sus ojos. Algo que le causó ternura a Nami.

–No te haremos nada –dijo Nami mientras le extendía la mano. La niña la observó un momento i no muy segura la tomó de la mano. La navegante la guió hasta sentarla en su silla, justo al lado de Robin. La niña observó atentamente a Robin y ella le sonrió con dulzura.

Después de la pausa, la tripulación volvió otra vez a sus conversaciones y Luffy comenzó a robar comida a Usopp y Chopper mientras estos se quejaban. Nami los golpeaba para que pararan, Zoro bebía sake mientras charlaba animadamente con Franky y Brook sobre cosas triviales. Robin observaba la escena con gracia mientras comía.

–¿Sois buenas personas? –todos los mugiwaras se giraron a mirar a la niña y esta se sintió un poco intimidada.

–Somos piratas –contestó Usopp con orgullo mientras hacía poses ridículas.

–¿No me haréis daño? –dijo al borde del llanto mientras miraba a Robin. Esta negó y le acaricio la cabellera.

–¿Cómo te llamas pequeña? –preguntó Nami con dulzura.

–Ares –contestó un poco más relajada.

–¿Cuántos años tienes? –se acercó Chopper a la pequeña.

–Tengo 8 años.

–¿Por qué estabas en un bote en el mar? –preguntó Robin con curiosidad. La niña miró hacia abajo.

–Unos piratas malos me querían porque me he comido una fruta que me da poderes –explicó mientras tragaba saliva– tuve que huir de mi pueblo para que no lo destruyeran por mi culpa.

–¿Cómo sabían que tienes el poder de una fruta del diablo? –cuestionó Zoro. Sanji colocó un plato de comida delante de Ares y después le sonrío. A la niña se le hizo la boca agua y empezó a comer con impulsividad.

–Puedes comer tanto como quieras –contestó Sanji con satisfacción mientras reía.

–Está delicioso, cocinero-san –su mirada se dirigió hacia Zoro para contestarle su pregunta– mi familia era pobre y cuando comí la fruta del diablo pensamos que sería buena idea usarla para hacer felices a las personas y poder ganar algo de dinero. Nunca pensamos que podría llegar a oídos de gente mala.

–Ya veo… que crueles –dijo Franky mientras daba un largo trago a su cola.

–¿Qué fruta del diablo te comiste? –preguntó Luffy mientras mordía un pedazo de carne.

–La kako kako no mi –todos la miraron con notoria confusión– me permite que durante unos minutos mandar a personas o cosas al pasado.

–Increíble –dijo Sanji mientras exhalaba humo de su cigarrillo y se cruzaba de brazos– entonces vuestro negocio era sobre mandar personas al pasado.

–Más o menos, normalmente vienen personas que quieren ver o despedirse por última vez de alguien. También para recuperar objetos perdidos con gran valor sentimental…

–Pero, eso es peligroso –interrumpió Robin mientras se llevaba la mano al mentón– si alguien modifica una situación demasiado puede alterar en gran manera su futuro y el de todos.

–Por eso, solo se les permite viajar durante un minuto. Para evitar que alteren demasiado los sucesos futuros –dijo Ares mientras se bebía un zumo de arándanos que le había preparado Sanji como postre– de todas maneras, esta fruta tiene sus limitaciones. No he conseguido mandar más de quince minutos un objeto al pasado, tampoco a más de tres personas.

–Esa fruta es realmente útil, pero a la vez peligrosa –dijó Chopper con estrellitas en los ojos– ¿verdad Luffy? –el capitán desde que escuchó el relato y las capacidades de la fruta se quedó callado, sumido en sus pensamientos. No paraba de darle vueltas a que quizá con la ayuda de esa niña podría hacer algo que le había quedado pendiente– ¿Qué sucede, Luffy?

–Nada… –apartó sus pensamientos y puso atención a su nakama que se veía preocupado– es solo que…

–Lu-luffy… –llamó la niña con duda al capitán– quiero agradeceros que me hayáis salvado, pero… no puedo ofreceros más que un viaje al pasado. Si hago más de uno mi cuerpo no lo soportaría…

–No es necesario, Ares –contestó Luffy con una sonrisa mientras le revoloteaba el cabello– a veces el pasado no se debe… –fue interrumpido por Ares.

–Pero a veces si se debe cambiar y quiero que modifiques lo que más quieras… da igual el futuro. Es lo menos que puedo hacer por salvarme la vida –contestó la pequeña con determinación en sus ojos.

–A decir verdad, no hay nada que desee cambiar… –fue interrumpido por Robin quien lo miraba fijamente.

–Si que lo hay Luffy, todos lo sabemos.

–Pero todos si pudiéramos volveríamos al pasado, todos tenemos motivos –explicó Luffy.

–Es lo más reciente que pasó y eres nuestro capitán –todos sonrieron ante el comentario que había hecho Zoro. Luffy los miró y sonrió.

–De acuerdo, entonces está decidido. ¿Cuándo vamos? –le preguntó con ansias a Ares, ya volvía a ser el mismo capitán imprudente que había sido siempre.

–Cuando quieras, pero hay ciertas cosas que tenéis que saber, antes de nada.

Unos minutos más tarde, tras haber recogido la cocina y preparado todo para el viaje, se reunieron todos en la cubierta del Sunny formando un círculo. Sabían que después de que Ares les contara como sería el viaje deberían trabajar en una estrategia puesto que no podían hacerlo a lo loco, esta vez el tiempo es limitado. Una vez todos estuvieron en silencio, la niña comezó a explicar las condiciones que tenía su poder:

–Solo puedo enviar a tres personas y teniendo en cuenta que Luffy es uno de ellos, solo podréis acompañarlo dos personas más –se observaron caras de decepción por parte de los más amantes de la lucha y caras de alivio por parte de los más cobardes– lo máximo que puedo hacer viajar al pasado algo son 15 minutos, por lo que si mando a tres personas el tiempo se reparte. Lo que quiere decir que tenéis que ser precisos en el momento en que os transporte puesto que solo dispondréis cada uno de 5 minutos y después volveréis a vuestro presente –todos escuchaban atentamente las explicaciones de la pequeña.

–Pero si se transporta a Luffy hacia ese lugar y está el Luffy del pasado… ¿Qué pasará? ¿Habrá dos Luffys? –cuestionó Robin mientras se llevaba la mano al mentón.

–Durante esos 5 minutos en que Luffy del presente esté allí, el Luffy del pasado desaparecerá. Solo ocupará su lugar durante el tiempo que esté –le respondió Ares.

–¿Conservaremos las habilidades que tengamos? Por ejemplo, el Haki –preguntó Zoro mientras se llevaba la mano al cabello.

–Si, nada de vosotros cambiará puesto que en ese momento habréis venido del fututo –Chopper y Brook se miraron confusos.

–Esto de pasado y futuro me lía demasiado –suspiró Usopp con pesadez.

–¿Hay algo más que debamos saber? –inquirió Nami. Ares negó con la cabeza– bueno, hay que decidir quien irá con el alocado de Luffy.

–Debería ir otra persona que tenga Haki de armamento como mínimo –comentó Franky– puesto que habrán logias peligrosos.

–Si y también debería ir alguno de nosotros que tenga un gran rango defensivo, aunque no tenga Haki. Habrá mucho soldado que podrían obstaculizar la misión de rescate –añadió Nami mientras observaba a sus compañeros.

–A mi no me importaría ir, con mi habilidad podría ser de ayuda –comentó Robin con una sonrisa en el rostro.

–Si va Robin-chwan yo también voy –dijo Sanji con corazones en los ojos mientras revoloteaba a su alrededor.

–¿Todos conformes? –preguntó Nami a lo que recibió un si conjunto– pues en marcha.

Sanji, Robin y Luffy se posicionaron juntos en un pequeño circulo y se dieron la mano tal como había indicado la pequeña niña. Se acercó a Luffy y le agarró el brazo, este lo miró confuso y ella le sonrió.

–Luffy piensa en el momento en el que quieres aparecer, cuanto más exacto mejor. Tenéis que pensar que solo tenéis 5 minutos así que debéis hacerlo rápido. Y sobretodo… no muráis –esto fue un susurro, la pequeña en poco tiempo les había tomado cariño y no quería que les pasara nada malo– cuando tengas en tu mente ese momento dilo en voz alta, será rápido.

–Vale –contestó el cocinero mientras agarraba con fuerza a Robin y a Luffy, como si los fuera a perder en ese viaje.

–Dos años atrás, a Marineford… cuando se me cayó la Vivre Card de Ace al suelo y la intenté coger.

¡Final del primer capítulo, espero que les haya gustado y dejen un comentario!