Capítulo 2.

"Hasta ahora no lo había notado, pero... Ciertamente hay una diferencia en clases sociales incluso en la Sociedad de Almas, las condiciones de vida de esta gente son lamentables, supongo que como aparecí en uno de los distritos más privilegiados no lo había notado antes..." Las palabras de Shuri llamaron la atención de Madara, quien giro su cabeza hacia ella levemente.

"¿De qué hablas?" Preguntó Madara.

"Bueno, desde que nos hemos estado moviendo entre distritos lo he estado notando... No era algo que esperaría de un lugar que se supone es el 'paraíso', ¿no crees?" Contesto Shuri.

Madara se detuvo en seco, haciendo que Shuri también se detuviera y lo mirara con curiosidad, antes de que ella pudiera preguntarle si todo estaba bien, la respuesta del Uchiha llegó a sus oídos.

"La vida es cruel, ¿porque la muerte debería de ser diferente?" Fueron sus únicas palabras, antes de seguir caminando en silencio.

Ante tal declaración Shuri no supo cómo contestar y se limitó a seguirlo en silencio, aunque Madara tiempo después continúo hablando mientras observaban las pobres condiciones del distrito a su alrededor.

"Aunque tienes un punto, incluso de donde yo vengo las cosas no eran tan lamentables..." Musito Madara, viendo las casas prácticamente a punto de caerse a pedazos y la gente a su alrededor con ropas que no podrían ser más que simples trapos sucios.

"Hay un dicho aquí, supuestamente cuanto mayor sea el número del distrito en el que estas peor suelen ser las condiciones de vida." Informo Shuri, tratando de dar todo su conocimiento a su ahora nuevo acompañante.

"…Si este es el Distrito 288, no me quiero imaginar cómo se verá el 320." Fue el único comentario que recibió Shuri del frio hombre.

Hace poco más de dos meses ambos se habían conocido y después de su charla en el bar Shuri había decidido seguirlo, al principio Madara la encontró molesta, pero bajo la excusa de que aún tenía información útil logro hacer que cediera, así es como ambos ahora se encontraban viajando entre los 320 distritos del Rukongai.

Tras otro largo silencio, Shuri trato de mantener la conversación viva con las esperanzas de que el Uchiha se abriera un poco más a ella.

"Oye, Madara..." Comenzó Shuri.

"¿Si?" Fue su simple respuesta.

"¿Porque querías viajar a estos lugares? Supuse que estarías interesado en visitar el Seireitei y unirte al Gotei 13, después de todo con todas las cosas que comes debes de tener un Reiatsu increíblemente alto." Pregunto ella, mientras le daba una mirada curiosa.

Madara no contesto inmediatamente, guardando silencio unos segundos hasta que ambos entraron a lo que bien podría describirse como el peor restaurante de la historia, pareciendo al borde del colapso, para sorpresa de ambos incluso en estas condiciones había mucha gente dentro, todos en sus respectivas mesas, otros bailando mientras un par de borrachos contaban y otros ocasionando la usual pelea.

Una vez ambos estuvieron sentados en una de las mesas y pidieron algo al único camarero de dicho restaurante fue que el pelinegro contestó.

"En mi experiencia, si quieres entender verdaderamente a alguien, mira como tratan a lo que defienden." Fueron sus únicas palabras.

"... No estoy segura de que entiendo." Dijo Shuri mientras inclinaba su cabeza tiernamente hacia un lado, confundida.

Madara suspiro cansado, claramente aburrido de esta conversación, pese a esto se decidió a explicar sus motivos.

"En mi otra vida, desee con todas mis fuerzas alcanzar la paz, ese era mi sueño..." Explico Madara, midiendo la reacción de la mujer quien parecía escucharlo atentamente, viendo que ella no hacia ningún comentario, prosiguió. "Fue un sueño por el que morí, y desafortunadamente no pude cumplirlo hasta el final, cuando llegué aquí me encontré sin un objetivo... Lo único que me sigue moviendo es un simple deseo de 'ser el más fuerte, en mi vida ame la batalla, aun ahora lo hago, pero quiero tener un propósito y por eso estuve recorriendo todos estos distritos, para ver cuál era la realidad de la Sociedad de Almas..."

Madara hizo nuevamente una pausa, dándole un espacio a Shuri para hablar y ella lo aprovechó.

"¿Y lo encontraste? ¿A tu nuevo sueño?" Su voz prácticamente desprendía el interés, ella misma había notado que desde su muerte y ya no poder ver a su hija ya no tenía nada que la motivase, por lo que a lo mejor esto le seria útil.

"No lo llamaría un sueño, tal vez una meta inmediata... Lo que sé es que, para conseguir mis metas, en esta vida y en la anterior el requisito siempre fue el mismo y eso es una fuerza incomparable." Culminó Madara.

Shuri inflo las mejillas haciendo una especie de un puchero por no saber cuál era esta nueva meta de Madara, lo que llevo al hombre a comentar.

"Una mujer adulta no debería de estar haciendo esas expresiones de niña, es desagradable." Dijo el siempre estoico Uchiha.

Shuri por su parte fingió una expresión dolida, antes de exclamar juguetonamente.

"Esa no forma de hablarle a una dama, ufufu." Esa risa involuntaria al final le hizo saber a Madara que no estaba realmente ofendida, por lo que ignoro su actitud infantil.

"Empezaré a tratarte como una dama cuando te comportes como una, Shuri." Termino de decir Madara.

Sin decir más ambos esperaron a que llegara su comida, una vez que estuvieron servidos la conversación inicio devuelta, sorprendentemente esta vez fue el Uchiha quien la había comenzado.

"Shuri, ¿qué más sabes sobre esas Zanpakuto que usan los Shinigami?" Tras esa pregunta el pelinegro tomo un trago de agua, con su estómago ya satisfecho.

"Hm..." Shuri se llevó su dedo índice a la mandíbula, mientras adoptaba una expresión pensativa. "No mucho, la verdad. Lo poco que se es que no cualquier espada es una Zanpakuto, para tener una necesitas una Asauchi y esas se le suelen asignar a los estudiantes que se gradúan en el Shinōreijutsuin, mejor conocido como la Academia Shinigami, supuestamente la Asauchi permite que manifiestes tu Zanpakuto, vinculada exclusivamente a ti."

Tras escuchar sus palabras Madara se cruzó de brazos, meditando en su mente. 'Esto es inconveniente, sin mi chakra ya no puedo realizar ninguno de mis jutsus y todavía no sé mucho sobre controlar esta energía... Podría perfectamente alistarme a esa Academia, pero atarme tan pronto a una institución como el Gotei 13 puede no ser la mejor decisión.'

Fue en ese instante que un grito desgarrador llamo la atención de todos los presentes, el grito era de naturaleza animal, no, bestial.

Madara volteó a ver a Shuri quien estaba claramente alarmada y cuando ambos cruzaron miradas fue que el Uchiha hablo.

"¿Que fue eso?" Fue su pregunta.

Shuri negó con la cabeza, sin saber la respuesta, en sus más de veinte años en la Sociedad de Almas jamás había escuchado algo así.

Un grito de una persona en las calles les dio toda la información que necesitaban.

"¡UN HUECO!" Y eso fue todo lo que se necesitó decir, pues el caos recorrió el pequeño restaurante que en pocos segundos quedo prácticamente vacío.

Madara volteo curiosamente hacia Shuri, antes de decir.

"Creí que me habías dicho que no había Huecos en la Sociedad de Almas." Sus palabras alarmaron a Shuri, quien no pudo evitar temblar ligeramente ante la idea de un Hueco en el Rukongai.

"E-eh... En el Distrito en el que viví jamás hubo Huecos en los veinte años que estuve ahí." Fue todo lo que ella pudo decir.

"Da igual, supongo que ahora eso no es importante."

Madara se puso en pie bajo la mirada atenta de Shuri antes de hablar en un tono autoritativo. "Espérame aquí, iré a ver si estos Huecos son tan impresionantes como dicen."

Shuri quiso protestar, sin estar dispuesta a dejarlo ir solo, pero una mirada fría del Uchiha la hizo guardar silencio y asentir, casi de forma sumisa.

Cuando el pelinegro se fue saliendo por la puerta, la mujer no pudo evitar pensar. 'Ah... Ya veo por qué Baraqiel nunca se quejó todas esas veces que yo lo dominaba, este sentimiento de ser ordenada no esta tan mal, podría acostumbrarme... Ufufu.'

Madara mientras tanto haciendo uso de su ágil cuerpo no tardo en saltar de techo en techo, avanzando rápidamente hacia la dirección desde donde todas las personas parecían estar corriendo.

Sin prestar atención al caos que lo rodeaba Madara cerró sus ojos, extendiendo sus sentidos y sus habilidades de sensor a sus alrededores.

'Fui un sensor en mi vida pasada, incluso si ya no hay chakra en mi cuerpo aplicar mis habilidades a rastrear el Reiatsu no es complicado.'

Y fue así que pudo encontrar donde supuestamente estaba este Hueco, pero tan pronto lo hizo sus cejas se fruncieron mientras continuaba avanzando hacia esa dirección. 'Son más de uno, siento cinco Reiatsus oscuros y otro diferente... ¿Sera ese último un Shinigami? Shuri dijo que usualmente asignaban dos por distrito.'

Dejando por el momento esos pensamientos de lado, incremento su velocidad dando un fuerte pisoton a un tejado y se apresuró a llegar.

Al mismo tiempo, a las afueras del distrito 288.

El shinigami Tsukiyama Hoshi no estaba teniendo un buen día, eso era seguro.

Esquivando una garra que lo podría haber despedazo Tsukiyama salto con agilidad hacia atrás, desapareciendo en un destello de velocidad usando Shunpo (Paso Flash) para tomar distancia del Hueco que lo acababa de atacar.

"Tch... Maldición, ¿acaso las cosas no pueden salir bien una vez, para variar?" Tsukiyama dijo estas palabras con pesar, llevando su mano a su estómago y viendo cómo se teñía de carmesí, producto de una herida causada por las garras de su enemigo.

Levantando la mirada el Shinigami adoptó una actitud sombría frente a lo que veía, pues aún tenía cinco Huecos a los que enfrentarse y su herida no le permitiría resistir mucho más antes de colapsar por pérdida de sangre.

"Todo esto se habría prevenido si esa niña me hubiera obedecido..." Maldijo Tsukiyama por lo bajo, aunque él sabía muy bien que las cosas no eran tan simples.

Lo cierto es que él se había encontrado en medio de su usual patrulla, siendo asignado a este sector a pesar de ser un Shinigami muy capaz debido a que habían ocurrido varios avistamientos de Huecos en este distrito últimamente.

Usualmente para Shinigamis de su calibre seis Huecos no serían problema, pero una pequeña niña se había visto paralizada del miedo cuando vio a estos monstruos y por ello tuvo que ponerse en el camino para evitar que la devorasen.

El resultado fue satisfactorio, pudo salvar a la niña y eliminar a uno de los seis Huecos pero en su momento de distracción otro lo había atacado en su retaguardia, causando una profunda herida y llevándolo a su predicamento actual.

Sintiendo su visión borrosa Tsukiyama maldijo, esquivando nuevamente otra garra que intentaba aplastarlo. "Bueno, no se puede evitar."

Y sin decir más realizo otro Shunpo para tomar distancia mientras comenzó a concentrar su Reiatsu en la punta de su dedo, recitando el nombre del Kido que pensaba usar.

"Hadō #4 Byakurai (白雷, Rayo Blanco)". Fue así que, tal y como el nombre de su ataque indicaba un fuerte rayo de luz se disparó del dedo de Tsukiyama e hizo contacto con uno de los Huecos en el centro de su máscara, atravesándola perfectamente y haciendo al monstruo caer, muerto.

Sin darse tiempo al descanso Tsukiyama inmediatamente levanto su Zanpakuto para bloquear un enorme brazo que amenazaba con caer sobre el, cortando en el proceso la mano del Hueco.

Apretando los dientes dio un fuerte grito de rabia y blandió con fuerza su Zanpakuto, cortando por completo el brazo izquierdo de la criatura.

Su visión nuevamente se hizo borrosa, haciéndolo perder la concentración y en consecuencia recibiendo un ataque de la bestia que lo pateo fuertemente haciéndolo salir volando hasta estrellarse contra un árbol.

"¡Gah!" Un quejido de dolor se escapó de sus labios y sintió el sabor de la sangre en su boca.

'Maldición, maldición.' Sus pensamientos se volvieron frenéticos, viendo como los cuatro Huecos restantes se acercaban lentamente hacia él.

Volteando a ver al distrito 288, Tsukiyama no pudo evitar pensar. 'Estoy a las afueras del Distrito 288, si yo huyera ahora hacia lo profundo del bosque estos Huecos seguramente irían Distrito adentro, seguramente lograría salvarme y los refuerzos podrían llegar antes de que causaran demasiadas perdidas.'

Teniendo esto en mente muchas personas elegirían huir no por cobardía, sino por simple instinto de supervivencia, sobrevivir es parte de los instintos de todo ser viviente después de todo, pero las acciones del Shinigami herido se alejaban de tal lógica y sus siguientes palabras no hicieron más que afirmar su postura.

"Como si yo pudiera hacer tal cosa... ¡Y continuar viviendo sabiendo que corrí, dejando a quienes tenía que defender atrás!" Grito con furia Tsukiyama, levantándose con pura fuerza de voluntad y utilizando Shunpo para acortar la distancia entre él y el Hueco al que había cortado el brazo.

Con toda la fuerza que pudo juntar, realizo un corte diagonal con su Zanpakuto hacia la criatura, quien no pudo reaccionar y fue cortada en dos, perdiendo la vida.

Lamentablemente esto no fue suficiente, pues por el costado de su ojo pudo ver claramente como a gran velocidad una mano abierta de la criatura se acercaba para atraparlo y supo entonces que era su final.

'Ah... Tantas cosas por lograr, ¿de verdad todo termina aquí?' Cerrando sus ojos, el Shinigami se resignó a su destino y espero su sentencia.

Para su sorpresa, paso un segundo y no sintió nada, pasaron dos y aun así, no sintió nada y cuando por fin pasaron tres segundos enteros supo que algo estaba mal y abrió sus ojos para ver que ocurría, lo que vio desafiaba toda explicación lógica.

Un hombre vestido con una armadura roja y negra al estilo samurai, largo cabello negro que llegaba hasta su espalda y ojos carmesí lo estaba observando silenciosamente, analizándolo con su mirada.

Esto no era lo sorprendente, no, lo verdaderamente sorprendente era que ese mismo hombre estaba deteniendo con una sola mano el ataque de un Hueco de más de catorce metros de largo.

"¿Cuánto tiempo piensas quedarte ahí? Fuera, me estas estorbando." Las frías palabras del hombre lo despertaron de su confusión y por alguna razón que ni el mismo comprendía, obedeció.

Saltando hacia atrás, tomando distancia se recargo en uno de los árboles, mirando atentamente las acciones del hombre.

Este hombre era obviamente Madara, quien había estado observando con cuidado gran parte de la pelea, lo cierto es que él podría haber intervenido hace tiempo, pero antes quería examinar cuidadosamente las capacidades de las criaturas.

Además, vio al hombre usar varias técnicas con su Sharingan y quería probar que tan bien podía replicarlas.

"¿Hm? Supongo que sin mi chakra he perdido parte de mi fuerza." Mencionó Madara para sí mismo, al notar que estaba teniendo dificultades al detener la mano del Hueco que parecía enfurecido por liberarse.

El resto de Huecos tampoco se quedaron quietos y pronto se acercaron a atacarlo, pero entonces sucedió algo que dejo boquiabierto al Shinigami Tsukiyama pues Madara desapareció, no, esa no eran las palabras correctas, lo que verdaderamente esta persona había hecho era...

"¡Shunpo! ¡Acaba de usar Shunpo!" Exclamó Tsukiyama.

Madara por su parte había reaparecido a varios metros de distancia, conforme con su velocidad no pudo evitar pensar. 'Si hubiera tenido acceso a esta técnica cuando estaba vivo...'

El Uchiha tenía que admitir que era una técnica sorprendente y una vez más volvió a desaparecer en un destello de velocidad, esta vez frente a un Hueco estrellando su puño contra la máscara de uno de ellos, agrietándola y dejándole ver detrás de ella lo que parecía un rostro humano.

La expresión de Madara no cambio en lo absoluto manteniéndose concentrada, aunque si retrocedió pues había notado un pequeño detalle. 'Ese golpe fue con toda mi fuerza y solo hice unas cuantas grietas, parece que golpearlos no será suficiente para exterminarlos...'

Teniendo esto en cuenta su mirada viajo hacia el Shinigami herido, más precisamente hacia lo que tenía en sus manos y grito.

"Tú, Shinigami, si quieres vivir dame esa Zanpakuto, no puedo exterminarlos con mis manos." Sin esperar a su respuesta Madara apareció frente a él, cada vez sintiéndose más cómodo utilizando este 'Shunpo'.

Atontado ante el despliegue de velocidad de esta persona Tsukiyama tardó en reaccionar, por lo que Madara no espero a pedir permiso y arrebato el arma de las manos de su legítimo dueño, volviendo a usar Shunpo una vez más para acercarse a los Huecos.

Mientras tanto Tsukiyama ni siquiera pudo reaccionar, su boca manteniéndose abierta frente a las imágenes que le mostraban sus ojos.

'Esto es... Imposible, absolutamente imposible. Antes no estaba seguro, pero ahora no tengo ni una duda, este hombre aprendió el 'Paso Flash' simplemente observándome.' Esto lo podía saber con certeza ya que su primer intento, aunque sorprendente había sido algo torpe y lento, signos de un novato, pero los siguientes habían progresado corrigiendo sus errores con cada intento y mejorando a velocidades desconcertantes.

Y las acciones del hombre no hacían más que confirmar sus sospechas, ya que ahora estaba apareciendo en múltiples lugares rápidamente, dejando imágenes remanentes por la pura demostración de velocidad, cortando a los Huecos en cada apertura que encontraba.

'Inconcebible, tal talento monstruoso...'

Sin poder resistir más, entre la pérdida de sangre y el shock debido a lo que estaba presenciando Tsukiyama Hoshi se desmayó, no sin antes ver a Madara Uchiha cortar al último de los Huecos por la mitad.

Fin del segundo capítulo.

IMPORTANTE, LEER.

Gente, dejen reviews, lo que más me interesa y motiva es saber que piensan y opinan, que les gusta y que cosas no, así sé que estoy haciendo mal.

En fin, vamos a lo importante.

Este capítulo fue sencillamente para darle a Madara un tiempo para aclarar sus pensamientos, después de todo tengan en cuenta que perdió su sueño al perder en la Cuarta Guerra.

En lo que respecta a Tsukiyama, es un OC que utilice para que Madara pudiera aprender ciertas técnicas, después de todo su Sharingan es una herramienta que le permite aprender técnicas con solo verlas.

Tsukiyama tendrá mas apariciones, pero no tendrá un rol vital en la historia, ah, no me moleste en describir su apariencia ya que no era relevante para la trama, pero si quieren tener una imagen mental entonces imagínense a Sasagawa Ryohei de Katekyo Hitman Reborn.

¿Prefieren que utilice 'Shunpo' o 'Paso Flash'? ¿Prefieren que use 'Hueco' o 'Hollow'?

Cualquiera de las dos me parece bien a mí, pero como ustedes prefieran.

No tengo mucho más que decir, espero les guste.