Capítulo 9: Llegas cuando no creía en nada, como luz de madrugada es cuando llegas y me refugio en ti… llegas a curarme del pasado, se me olvida que he llorado porque llenas el vacío en mí.

Dos pares de ala batían velozmente recorriendo una amplia zona, combinando terreno plano, montañas y un enorme lago.

-¡Ahora, amigo!- ordenó el chico montado en el escarabajo gigante.

La montura gruñó antes de arrojarse al camino lleno de gigantes montículos de tierra y filosas montañas.

G'dar reaccionaba a cada tirón que Aikka le daba para cambiar de dirección.

-Muy bien, ahora arriba- Aikka tiró de G'dar a tiempo para que este subiera, casi rozando con sus patas el montículo de vidriosas piedras.

Desde tierra, Luka, armado con un arco, y Canaan, observaban las piruetas de Aikka, como parte de su último entrenamiento antes de partir al planeta Madre Oban.

Detrás de ambos, un grupo de veinte nourasianos pertenecientes al ejército de Nourasia, esperaba instrucciones de su dirigente, el príncipe Luka. Uno de ellos sostenía las riendas de I'kar, la montura de Luka.

-Maestro Canaan…

-Ahora Luka- indicó el maestro.

-Arqueros, apunten- ordenó Luka. Todos los arqueros tensaron las flechas en sus arcos y apuntaron a la posición de G'dar- ¡Disparen!

Una a una, las flechas salieron veloces de los arcos. En el aire, Aikka reaccionó a la primera flecha girando a la derecha, la otra la esquivó volviendo atrás y para otra tuvo que pasar casi al ras del suelo. Pero no por nada, él y G'dar eran los mejores corredores de Nourasia. Esquivaron todas y cada una de las flechas.

-Lo ha hecho bien. Es tu turno, Luka- indicó Canaan sin perder de vista a G´dar.

-Sí, maestro- Luka le indicó a uno de sus soldados que acercara a I'kar.

I'kar había sido compañero de Luka desde que él tenía memoria. Era un animal de la mitad de altura de G'dar, pero el doble de ágil. Tenía la piel aterciopelada de color azul lavanda. Para algún habitante de la Coalición Tierra, I'kar podría asemejarse bastante a un caballo, solo que más alto, delgado y con una larga crin negra que le llegaba aún más debajo de su largo cuello.

Luka subió a su lomo y jaló las bridas. Al instante, I´kar salió trotando, intentando alcanzar a G'dar en el vuelo.

Luka soltó las bridas de I'kar, sabiendo que este seguiría el paso sin desviarse ni bajar la velocidad. Sacó una flecha del carcaj que llevaba en la espalda, la acomodó en el arco y apuntó a su hermano.

-Um Sekai Nuram a durar.

La flecha revestida de azul, por uno de los hechizos exclusivos de la familia real, cortó el aire en dirección a Aikka.

El chico, hábilmente, también preparó una flecha.

-Um Sekai Nuram a tera.

La flecha zumbó al saltar de la cuerda del arco. Y fue tan exacta la precisión del disparo de Aikka, que ambas flechas chocaron en el aire, con un ruido ensordecedor y generando una explosión azul.

Aun sin disiparse los destellos azules, tres nuevas flechas surcaron el aire.

-Um Sekai G'dar waka- pronunció Aikka con la mano sobre el lomo del escarabajo, el cual, al instante, aumentó su velocidad, justo a tiempo para que las flechas de Luka pasaran de largo.

-Muy bien G'dar. Volvamos- le indicó Aikka a su montura.

G'dar viró a la derecha, sin perder el efecto del hechizo y voló hacia la posición del maestro Canaan.

-Permítame felicitarlo, príncipe, por la demostración de destreza- felicitó Canaan a Aikka cuando este bajaba de G'dar, cosa que dejó sorprendidos a ambos príncipes, pues no era costumbre de su maestro mostrar alabanzas a las destrezas de los chicos.

-Gracias maestro. ¿Cree que ya estoy listo?- preguntó Aikka.

-Lo estás, príncipe. Solo no olvides todo lo que has aprendido. Ahora volvamos a palacio. Tenemos que preparar todo para la salida de esta noche.

SSSSSSSSSSSS

-Madre, por favor- suplicaba Laila en la cena, tirando del brazo de la reyna Nuri.

-Pero, hija mía, tus hermanos ya estarán bastante preocupados por la carrera como para tener que cuidarte- replicó la reyna.

Enfrente de la niña, Aikka y Luka se esforzaban por no reír ante el creciente puchero de Laila y la amenaza de lágrimas.

-Aikka, Luka, por favor. ¡Quiero ir!- al no ver apoyo en su madre, la princesa cambió de estrategia y comenzó a suplicar a sus consentidores hermanos.

-Hijos…-dijo la reyna Nuri, alzando una ceja.

-Madre- empezó a decir Luka cautelosamente- Tal vez Aikka, Canaan y yo estaremos ocupados, pero Amina estará ahí. Ella podría cuidar de Laila.

-No, no lo hará- aseguró el rey Lao, que llevaba una actitud seria desde dos días atrás- Amina estará en el equipo de la Coalición Tierra, no tendrá tiempo de cuidar a Laila.

-Rey Lao- sonó la voz de Cairen, a un lado de Luka- No quiero verme entrometida, y sé que los asuntos de su familia no son los míos, pero si así lo aprueba, yo podría encargarme de la seguridad de la princesa Laila.

Todos, incluso Sikar, se quedaron sorprendidos ante la propuesta de Cairen.

-Me parece una propuesta prudente y muy amable- opinó Luka con una enorme sonrisa- ¿Eso está bien para usted, padre?

-Es bastante razonable. Te lo agradezco Cairen. Entonces, Laila, que te ayuden a preparar tu equipaje- aseguró el rey Lao y la reyna Nuri asintió, satisfecha.

-¡Muy bien!- gritó Laila emocionada, salió de la mesa y se llevó jalando del brazo a una de sus damas de compañía.

-También deberías ir a preparar tu equipaje, Cairen querida- propuso la reyna Nuri.

-Lo haré, gracias majestades. Me retiro- dijo Cairen abandonando la mesa y saliendo del gran comedor.

-Tu hija es un tesoro, Sikar- reconoció el rey Lao.

-Le gusta servir a los demás. Espero que sea de ayuda para ustedes, príncipes.

-Lo será. Gracias, Sikar- contestó Luka.

Debajo de la mesa sintió una patada, y por la actitud de Aikka, pensó que estaba siendo un poco obvio.

-Príncipes, hijos míos- habló el rey Lao, el pueblo está listo para despedir a Aikka. Es momento de marcharnos.

SSSSSSSSSSSSS

El lago reflejaba a Sekai y Nuram atravesando la bóveda celeste. Un conjunto de nourasianos se acercaba al lago silenciosamente.

A la cabeza de la comitiva, el príncipe Aikka avanzaba en medio del rey Lao y la reyna Nuri. Detrás de él, Luka llevaba de la mano a Laila, que, milagrosamente, estaba muy callada.

Al llegar al borde del lago, toda la comitiva lo rodeó por la orilla, dejando un espacio para Aikka.

Cuando Sekai y Nuram comenzaron a cruzarse, Aikka entró al agua y comenzó a caminar hacia el centro del lago. Alrededor de Aikka, los nourasianos entonaban cantos ceremoniales.

Cuando el príncipe llegó al centro del lago, Nuram quedó exactamente frente a Sekai y un rayo de luz iluminó el rostro del príncipe.

-Um Sekai Nuram a tera- el hechizo, salido de la boca de todos los presentes, resonó en toda la zona del lago, y las flechas cubiertas de azul volaron como si quisieran alcanzar las lunas.

Todas las flechas chocaron en el centro, produciendo una gigantesca nube azul, que la combinarse con la luz de las lunas, hacían que pareciera como si una cascada de agua mágica de color azul intenso se derramara sobre el príncipe Aikka.

Cuando la bendición del príncipe terminó, y Sekai y Nuram comenzaron a separarse, el pueblo nourasiano volvió a reunirse en torno a la familia real.

Con Aikka fuera del lago y a la cabeza de la comitiva, todos volvieron al palacio, dejando atrás el lago donde, desde tiempos ancestrales, los príncipes y reyes acudían par que Sekai, Nuram y su pueblo los llenara de magia y fortaleza cuando se presentaba algún gran reto.

SSSSSSSSSSSSSS

-Aikka, ¿puedo pasar?-preguntó Luka fuera de la habitación de su hermano.

-Sí, adelante.

Aikka estaba revisando el contenido de una bolsa café. Cuando Luka se acercó. Pudo distinguir el carcaj de Aikka con un incontable número de flechas y dos puñales.

-Y esto es ir armado- comentó Luka, divertido.

-No quisiera encontrarme volando sin armas. La carrera siempre es impredecible.

-Hablando de impredecible… ¿qué opinas de nuestra nueva acompañante?

-Que no sé cómo lo haces- dijo Aikka, irónico- Luka, ¿es ella?

-Lo es, Aikka. Estoy seguro.

-¿Y qué es lo que sigue? ¿No crees que aún no la conoces lo suficiente?- cuestionó Aikka.

-Entonces es una fortuna que vaya con nosotros a la competencia. Se buen hermano y gana para conseguir tiempo- pidió Luka.

-¡Ah, claro! Lo que el príncipe pida- contestó Aikka, riendo.

-Lo harás. Pero cambiando de tema, podrías decirme que se siente saber que verás a tu amor en unas horas- propuso Luka.

-Luka…

-¡Oh, por Sekai! Sabes que lo es. No puedes sentir absolutamente nada- replicó Luka con los brazos cruzados.

-Después de lo que ha pasado, no sé si quiera ilusionarme o ilusionarla a ella- explicó Aikka cerrando su bolsa.

-¡Por amor de…!- gritó Luka casi exasperado- Aikka, no todo está perdido. Aún tenemos tiempo. Si llegas a ganar la carrera las celebraciones se extenderían y el Consejo no podría hacer ningún decreto. Para cuando terminen, el tiempo de nuestro padre habrá terminado, y siendo tu rey, podrás anular el dichoso decreto.

-Suena sencillo, pero tengo miedo de que no resulte- confesó Aikka.

-Si resultará. Ya lo verás- Luka tomo por los hombros a Aikka mientras lo intentaba convencer.

Aikka iba a replicar cuando una poderosa luz y un poderoso estruendo hicieron temblar la habitación.

Segundos después, un grupo de la Guardia Real irrumpía en la habitación de Aikka.

-Su majestad- dijo uno de ellos- el módulo del Avatar ha llegado.

Inmediatamente, Luka corrió a su habitación seguido de varios guardias para recoger su equipaje, mientras que los que se quedaron con Aikka lo escoltaron al gran patio del palacio.

-¿Ya han avisado a mi hermana y a la señorita Cairen?- preguntó Aikka.

-Sí majestad. Ya van en camino, al igual que su maestro y los reyes.

-¿Y G'dar?- preguntó Luka cuando se incorporó a la escolta.

-Ya debe encontrarse cerca del módulo, majestad- indicó otro guardia.

Al llegar a la zona donde flotaba el módulo. Aikka observó que G'dar ya estaba listo, debajo del módulo, junto con un gran montón de cosas, que era el equipaje de todos.

Laila, de la mano de la reyna Nuri, lucía bastante impresionada al ver la gigantesca nave en la que iba a viajar.

Cairen platicaba con su padre, seguramente recomendaciones para el viaje, pensó Luka.

-Hermano, ya deberíamos despedirnos- sugirió Aikka.

Los príncipes se reunieron con sus padres. La reyna Nuri lucía completamente angustiada.

-¡Oh, mis príncipes! ¡Mis hijos!- dijo ella apretando a ambos en un fuerte abrazo- Dejan a su madre totalmente sola, pero rezaré a Sekai y Nuram para que los traiga con bien- acarició la mejilla de Aikka- Aikka, se fuerte y prudente. Cuídate siempre recuerda que ante todo está tu seguridad.

-Lo sé madre. Gracias- contestó Aikka besándole la mano.

Mientras la reyna se despedía de Luka y Laila, Aikka fue a despedirse de su padre.

El rey puso las manos en los hombros de su hijo y la miró a los ojos.

-Príncipe Aikka, honorable caballero nourasiano, ve a representar a tu pueblo con orgullo y valor, que ellos esperarán tu triunfante vuelta- dijo solemnemente el rey y Aikka se reverenció.

El patio se vio espléndidamente bien iluminado por los tres rayos de luz dorada que salieron del módulo.

-Aikka, ya es hora- apresuró Luka.

-Luka, eres mi hijo mayor- dijo el rey a Luka y este abrió mucho los ojos- Depositó en ti la responsabilidad de velar por la seguridad de tus hermanos.

-Lo haré…- dudó un poco-… padre.

Inmediatamente, los príncipes corrieron para quedar abajo del módulo, donde ya los esperaban Laila de la mano de Cairen. En cuanto llegaron a su lado, una cascada de luz dorada cayó sobre ellos, elevando su equipaje, al fiel G'dar, a Cairen, al protector maestro Canaan y a los tres príncipes.

Antes de entrar completamente en el módulo, vieron como las coronas de los reyes se color azul pálido, como si la luz reflejara la tristeza de saberse solos, con todos sus hijo exponiéndose a un potencial peligro.

SSSSSSSSSSSSSSSS

El fresco viento de Oban fue como una llave que abrió su cofre de recuerdos.

El módulo llegó a un lugar que Aikka podía haber reconocido incluso en otra galaxia. Era el bosque donde él, Molly y Jordan habían hecho una excursión para seguir a aquellos extraños seres grises, que son su canto levantaban imponentes templos.

Aunque, a la luz del día, el bosque no se veía tan misterioso, sino más bien luminoso. Notó que a cada lado del templo había amplias extensiones de terreno que servían como puerto de llegada para los módulos.

Sonrió al pensar que Jordan había escogido precisamente esa zona para el encuentro, por los recuerdos que contenía.

-Parece que somos de los primeros en llegar- comentó Luka al salir al exterior- Bonito lugar ¿eh?

-Es hermoso- dijo Cairen llevando de la mano a Laila, que le pedía que fueran a explorar.

-¡Mira, Aikka! ¡Casa!- gritó Laila señalando la parte superior del módulo.

Los chicos voltearon y descubrieron el símbolo de Nourasia finamente tallado en la piedra.

Fuertes estruendos se dejaron oír. Por todas partes, más módulos se acercaban al templo.

Casi automáticamente, Aikka comenzó a buscar en la parte superior de los módulos que llegaban y de los que ya habían aterrizado.

-Muy impresionante el tallado, ¿verdad?- dijo Luka en tono burlón- Vamos, Aikka. Canaan se quedará en el módulo y Cairen Laila van a pasear. Tú y yo podríamos ir a… mmm… hacer un reconocimiento de los demás concursantes.

Aikka iba a replicar, pero el estruendo terriblemente fuerte de otros dos módulos llegando lo silenció.

-Por favor, hermano- pidió Luka.

-Está bien, está bien- dijo Aikka, rendido- pero tendré que avisar a Canaan.

-De acuerdo. Yo estaré aquí, admirando el… el templo- respondió Luka.

Aikka se alejó hacia el interior del módulo y Luka se quedó cerca del templo, sonriendo con la situación de su hermano.

Intentó mentalizarse la clase de chica que sería la mujer que traía de un hilo a Aikka. Tal vez sería una chica bastante tranquila y recatada, de aquellas que en cada momento guardan los modales.

-Pues bastante su estilo- se dijo a sí mismo Luka, negando con la cabeza, y sin darse cuenta, comenzó a caminar alrededor del templo, que era bastante amplio, y se alejó un poco de su módulo.

-Talvez un poco aburrida- volvió a decirse Luka sin llegar a completar la imagen de la chica- o talvez sea todo lo contra…-no puedo acabar la frase.

Un fuerte movimiento por la espalda le había sacado el aire y dos delgados brazos lo apretujaban.

-¡Oh, Aikka! ¡Eres tú! ¡Te extrañé mucho! ¿Cómo pudiste no contactarme? ¿Y tú promesa, caballero? ¿Qué te crees?- oyó decir a una voz claramente femenina.

¿Estaba hablando de Aikka? Sus labios dibujaron la sonrisa más divertida y burlona. Eso tenía que ser lo mejor que pudo haber pasado.

Como pudo, se zafó del agarre de la chica y se giró para tenerla de frente. Sin embargo, su expresión cambió a confundida al encontrarse con una chica del tipo que jamás se imaginó que a Aikka le pudiese gustar. Incluso la chica parecía bastante contrariada, hasta asustada, pues su rostro empezó a palidecer.

-Disculpe señorita, usted…- intentó decirle Luka, pero ella comenzó a alejarse- No, por favor, no se vaya… ¡Señorita, cuidado!- gritó Luka para advertirle, pero no puedo hacer otra cosa más que carcajearse ante la cómica escena que se estaba desarrollando.

SSSSSSSSSSSSSSSS

No le gustaba aparentar frente a Luka, pero a veces podía ser bastante fastidioso cuando se le metía una idea a la cabeza.

Mira que ir a buscar a Molly, sabiendo lo complicada que era su situación, parecía una verdadera locura.

Y, sin embargo, en su interior sabía que los estaba deseando. Tal vez él y Molly estaba respirando el mismo aire, a unos pocos pasos. Después de dos años…

-Maestra Canaan- dijo Aikka en cuanto lo vio- Luka insiste en que debemos hacer un rápido reconocimiento de los competidores que han llegado.

-Me parece una buena idea. Pero sean precavidos. Recuerda que también habrá un representante de los krogs.

-Sí, maestro.

-Príncipe Aikka- dijo Canaan antes de que Aikka se fuera- Sabes que no apoyo la decisión del Consejo acerca de tu matrimonio- Aikka volvió la mirada, incómodo- He juzgado mal a tus amistades en el pasado. Pero aun así, ten cuidado con las relaciones que sostengas con el equipo Tierra, por lo menos por ahora.

-Entiendo maestro. Lo tendré en consideración- contestó Aikka saliendo del módulo.

Una vez afuera, buscó a Luka donde lo había dejado. Pero ya no estaba. En su lugar Cairen y Laila admiraban el templo.

-¡Aikka!- una voz resonó en los oídos del príncipe. Era dulce y la había escuchado un sinfín de veces regañándolo.

-¿Amina?- preguntó el chico viendo a su hermana gemela correr haca él- ¡Amina! Ya has llegado…

-Sí, sí, ya llegué. Ven conmigo- respondió Amina jalándolo del brazo y haciéndolo correr.

-¿Pero qué…? ¿A dónde vamos?- cuestionó Aikka tratando de seguir el paso de la chica.

-Justo ahí… ¿pero qué está pasando?- preguntó Amina mientras señalaba hacia una zona del templo.

Aikka quedó totalmente… confundido. ¿Por qué Molly estaba forcejeando con Luka?

De pronto, Luka se soltó de los brazos de Molly y ella retrocedió varios pasos. Aikka decidió acercarse para saber que pasaba.

Pero nunca se percató de que Molly había echado a correr y ahora ambos estaban en la misma dirección.

Sólo se escuchó el grito de Luka que advertía a Molly de que se detuviera. Milisegundos después, Aikka caía de espaldas al piso, con la cabeza de Molly golpeando sobre su pecho y sujetando a la choca por la cintura.

SSSSSSSSSSSSSSS

En ningún sentido ese nourasiano era Aikka.

Su ánimo cayó a los suelos y decidió alejarse poco a poco. Si ese nourasiano no era Aikka, ¿entonces donde estaba él?

Ahora el nourasiano actuaba raro. Él si parecía reconocerla. Eva se asustó y optó por hacer lo único que se le ocurrió. Salir corriendo sin importar donde fuera.

Pero, como de lanada, chocó con alguien. Ese alguien lo único que pudo hacer fue sujetarse de la cintura de Eva, lo que ocasionó que Eva perdiera el equilibrio y ambos cayeran al suelo.

Segundos después varias carcajadas sonaron a su alrededor.

-Cielos, Molly. ¿Sigues siendo demasiado joven para andar por ahí sin tus padres?- dijo quien sea que estuviera debajo de ella.

En otro momento, hubiera contestado la ironía de la pregunta con algo aún más irónico.

Pero el comentario, y aún más la voz, despertaron en ella el bien guardado recuerdo de la primera vez que lo oyó: ¿Te encuentras bien? ¿No eres un poco joven para andar por ahí sin tus padres?

Eva levantó la cabeza y se encontró con un par de bellos ojos azules que la miraban, llenos de entera felicidad y un poco de diversión.

-Aikka…- dijo Eva con un hilo de voz.

-Ahora es cuando me dices, en pocas palabras, que puedes cuidare tú sola y… ¿Molly? ¿Estás bien?- Aikka había empezado a hablar divertido, pero se preocupó cuando notó que Molly no reía, solo lo miraba a los ojos, mientras su mirada se tornaba vidriosa.

-¡Aikka!- el nourasiano no entendió al instante lo que pasaba, pero lo cierto fue que ver que Molly se abalanzaba sobre él y le daba un enorme abrazo, fue la experiencia más cálida y maravillosa que había sentido.

Todos los problemas, el matrimonio, la obligaciones, todo el mundo, desapareció, cuando por fin pudo abrazar a esa chica, esa extraordinaria chica, que de un momento a otro, lo era todo para él.

Eva, por su parte, no sabía que la había empujado a abrazar a Aikka, pero el brazo era necesario. Sentir que él estaba ahí, frente a ella, después de lo mucho que lo extrañó y lo mucho que anheló volver a tenerlo, todo, la hizo sentirse extasiada, irradiando alivio y felicidad.

-Bueno, interesante manera para que dos amigos se reencuentren- la voz de Alexa y algunos sonoros intentos por hacer callar las risas de los presentes los regresaron a la realidad… y a la incómoda situación en la que se encontraban.

Eva estaba sentada a horcajadas sobre Aikka, y él la tenía sujeta por la cintura.

Sin esperar una reacción de Aikka, Eva se puso de pie rápidamente, sintiendo que el rostro le ardía y con las mejillas totalmente rojas. Aikka también se levantó e intentó esquivar las miradas de todos.

-A todo esto, Molly, es un placer volver a verte- comentó Aikka para camuflajear la situación.

-Un placer…- repitió Eva, luego el Apocalipsis se desató- ¡¿Un placer?! ¿Qué demonios te sucede, principito? ¡Dos años! ¡Dos años sin saber nada de ti! ¡Pensé que te habías olvidado de mí! ¿Sabes cuánto me dolió? ¿Tal vez un pequeño mensaje hubiera sido suficiente? No lo sé. Lo que sí sé es que se supone que un caballero nourasiano cumple sus promesas. ¡Y no lo has hecho! Me olvidaste, ¿verdad?

-¿Qué? ¡No! ¡Claro que no! Molly, jamás podría olvidarte- contestó Aikka, exaltado por lo último que dijo la chica y arrinconado en una de las paredes del templo- Molly, estuve contigo hasta el liberaste de la opresión. Yo arriesgué mi vida por ti. ¿Crees que eso podría olvidarlo?- terminó en un tono casi ofendido.

Eva resopló, y nuevamente le dio un abrazo, esta vez más cariñoso y relajado que el primero.

-Aikka- dijo la chica sin soltar el abrazo.

-Dime.

-Soy Eva.

Ambos chicos se soltaron y rieron, como habiendo superado el impacto emocional que les causaron los primeros momentos del reencuentro.

Por fin, prestaron atención a su entorno y a todos los chicos que los observaban entre sorprendidos y divertidos.

-¡Vaya! Han notado que seguimos aquí- dijo Alexa, provocando una risa entre todos los presentes.

-Ven, te voy a presentar- dijo Eva entusiasmada y arrastrando a Aikka hacia el grupo- Ella es Alexa- señaló a la chica que lucía una amplia sonrisa- es mi mejor amiga.

-Hola, príncipe. Eva me ha hablado mucho de ti.

-¿Ah, sí?- preguntó Aikka, estrechando la mano que Alexa le tendía.

-Sí, un poco- interrumpió Eva antes de que Alexa dijera una barbarie- Y él es Jason- señaló al chico a su lado- es mi nuevo artillero.

El mencionado lo saludó estrechándole la mano enérgicamente.

-Ahora te presentaré a mis acompañantes, Mo… Eva- corrigió Aikka- Este es Luka, mi hermano mayor. Luka, ella es Eva, antes conocida como Molly.

Luka sonrió y tomó la mano de Eva, donde depositó un ligero beso.

-Estarás de acuerdo en que es mejor conocernos sin forcejear- comentó Luka, haciendo que Eva enrojeciera de vergüenza- No, no te apenes. Lo cierto es que el pequeño y yo nos parecemos un poco. Que fuerza tienes en esos brazos.

-¿Se parecen un poco?- ironizó Eva- ¡Son idénticos! Podrían pasar por gemelos.

-Hablando de gemelos- interrumpió Aikka- supongo que ya conoces a Amina, mi…

-¡Mi adoración!- interrumpió Amina sorpresivamente, colgándose del cuello de Aikka- Él siempre dice que soy su adoración.

Aikka miró a Amina, extrañado por su repentina reacción, y no pudo ver la mirada incómoda que Eva le dirigió.

-Entonces, ¿qué dicen si todos vamos a dar una vuelta, a ver que encontramos?- incitó Jason.

-¡Sí! Vamos, Eva- animó Alexa.

Por media hora más, los chicos estuvieron paseando por la parte más cercana a sus módulos.

No pudieron reconocer a muchos corredores de la anterior carrera, salvo porque vieron a Ceres descendiendo de una nave, y también a la traviesa Paraíso.

-Aún no he visto a nuestros antiguos rivales- comentó Aikka.

-Yo solo a dos, pero de quien más me interesa saber, no sé nada. Y no sé si eso es bueno o malo- le contestó Eva.

-Si están hablando de los krogs, lo mejor es dejarlo por la paz y no cruzarnos con ellos si no es estrictamente necesario- opinó Luka, de nuevo taciturno cuando se refería a ese tema.

-Aunque no sé qué tan tranquilos podemos estar de no saber nada de ellos- le respondió Eva.

-¡Aikka!- un grito desesperado atrajo la atención de todos, a tiempo para ver como una pequeña nourasiana corría hacia ellos.

-¿Laila?- Luka se alarmó al ver la rapidez de la niña- ¡Laila! ¿Estás bien?- preguntó cuando llegó a su lado, y comenzó a revisarla.

-Yo… yo…- iba a decir algo, pero Laila se detuvo y dibujó una gran sonrisa en su pequeño rostro- ¡Amina! ¡Amina!

Laila corrió a los brazos de Amina, quien la recibió con un fuerte abrazo y le dio una vuelta por los aires.

Eva se giró para ver a Aikka y levantó una ceja. Aikka rio.

-Laila, ven aquí. Quiero presentarte a alguien- pidió Aikka.

Laila dejó de jugar con Amina y tomó la mano de Aikka.

-Laila, ella es Eva. Mi mejor amiga y la mejor competidora de carreras en toda la galaxia- presentó Aikka, luego se dirigió a Eva- Eva, ella es Laila, mi hermana menor y la nourasiana más traviesa de todo el Universo.

-¡Wow!- se sorprendió Laila- Tú ganaste la carrera. ¿Me enseñarás a correr como tú? ¡Por favor!- pidió la niña.

-Yo… sí, claro, Laila- respondió Eva, sin saber cómo reaccionar.

-¡Muy bien!- gritó Laila, emocionada.

-A todo esto, ¿por qué corrías?- preguntó Luka, aun sin entender.

-Pues estaba jugando con Cairen, y ella me perseguía.

-En efecto, la perseguía, pero vaya que es escurridiza la princesa.

No pudo explicar por qué, pero Eva sintió que escalofríos le recorrían la espalda y sintió ganas de arremeter con la dueña de la voz.

-¡Cierto! Eva, Amina- dijo Aikka- ella es Cairen, una prima lejana que estaba de visita en el palacio, y que se ofreció a venir para cuidar de Laila.

-Cairen…- decía Amina para sí y acercándose a la recién presentada- ¿Te conozco de algún lado?

-Yo… entiendo que su majestad no me recuerde. Fue hace muchos años. Fuimos juntas a la escuela para damas.

-¡Claro!- dijo Amina chasqueando los dedos- Recuerdo perfectamente que yo no te agradaba porque era de la nobleza. Eras bastante reservada. Y como no te gustaba ese lugar, decidiste irte.

-Bueno… sí- reconoció Cairen, un poco apenada- Para cuando regresé, usted ya se había ido a palacio. Perdone si alguna vez fui grosera, pero lo prometo que no volverá a pasar.

-Confío en eso- contestó Amina, haciendo uso de sus mejores imitaciones de princesa consentida y altanera. Cairen solo asintió.

-Ella no me agrada en lo absoluto- susurró Amina al oído de Alexa.

Ella iba a contestar algo, cuando una poderosa voz se dejó oír en toda la zona de módulos.

-¡Orgullosos pilotos! Les doy la bienvenida al planeta Madre Oban. Ahora que todos los competidores han llegado, diríjanse al templo del Avatar, donde recibirán instrucciones acerca de las carreras.

Jason miró a Eva, y ésta a su vez miró a Aikka, mientras avanzaban al templo y se despedían de sus compañeros.

-Estaremos en el módulo. Yo le avisaré a tu papá- gritó Alexa a Eva, que le respondió con un pulgar arriba.

Los chicos caminaron en silencio junto con toda la comitiva de competidores hacia el templo del Avatar, pensado que, justo en ese momento, la aventura comenzaba, una vez más.

SSSSSSSSSSSSSS

Cuando todos estaban distraídos despidiendo a Aikka, el tipo ese y a la otra chica que tenía pinta de engreída, Cairen casi se lanza sobre Amina. No toleraba que le repitiera que, por ser princesa, estaba por arriba de ella, y que a su lado, Cairen no valía prácticamente nada.

Pero se prometió que, en cuanto fuera reyna de Nourasia, se encargaría de que el insulto de princesa que era Amina pagara por la humillación, junto con esa mocosa princesa Laila. Era tan insoportable y caprichosa. No podía soportarlo. Era increíble todo lo que tenía que tolerar para ganarse al príncipe Lu… no, al príncipe Aikka.

¡Hooooooooooooooola! ¿Sorprendidas? Sí, yo también me sorprendo a mí misma. Pero creo que todo sale bien y rápido cuando lo disfrutas. Y como mañana es Día del Niño (por lo menos aquí en México), decidí dejarles el regalo del encuentro de Aikka. No sé ustedes, pero a mí me gustó escribirlo y me encantó como quedó. Era justo lo que quería. Por cierto, después de analizarlos por mucho tiempo (dos segundos) decidí correr el riesgo y hacer una escena lemmon. Sería la primera vez que lo hago, y me emociona hacerlo. Ya les avisaré para cuando la hago (sí, pondré un aviso para aquellos que no les guste, pero sé de alguien que con mucho gusto va a leerlo, jajaja) Ah! Y sosténganse, porque en el siguiente capítulo comenzamos las carreras. Bueno, queridos lectores, es todo por el mes (¡3 CAPÍTULOS EN UN MES, AÚN NO LO CREO!) déjenme sus reviews para comentarme si les gustó el reencuentro y el capítulo en general. Nos leemos en mayo. ¡Los amo!

: Espero que no haya sido muy larga la espera, jaja. Y claro que era para ti el comentario. Mi computadora está un poco loca, jiji. Me alegra mucho saber que estás bien. Mira que vengo recargada y con actualizaciones pendientes. No olvides dejarme tu saludo y, porfi, dime si te gustó el reencuentro de esta hermosa pareja. ¡Saludos!

Utatane Armstrong: No soy mala con tus sentimientos. Me agrada tenerlos a la expectativa, muajaja. Y obvio que hay amor en el aire, si los príncipes son gemelos, los terrestres tienen que atraerles a ambos, ¿no? Bueno, pues espero seguir quedándote bien con la historia y seguir alimentado tu odio por "la señorita que te cayó mal a los 5 segundos" jaja. Cuéntame que te pareció el reencuentro. Y ya te alcancé al capítulo 9. ¿Dónde está tu capítulo diez? ¡Ah! Y gracias por la horda de aplausos, se agradece, se agradece. ¡Saludos!

P.D.: El título de este capítulo es de la canción "Amor sincero" de Alexander Acha.