Capítulo 10: No hay desafío en el mundo que nos pare y el momento ha llegado ya.
Multitud de alienígenas de todos los tamaños, formas y colores se conglomeraban frente al templo del Avatar.
Aikka, Eva y Jason caminaban juntos, procurando quedar lo más adelante posible. Se abrieron paso entre empujones y apretujones, incluso pisotones.
-¿Recuerdas este lugar, Eva?- preguntó Aikka señalando un árbol junto a un camino de piedras.
-Claro que sí- contestó Eva con una sonrisa nostálgica- Ahí me perdonaste por lo de Alwas. Y en ese camino te grité porque tu actitud me había hartado.
-Sí. Fuiste bastante dura esa vez- recordó Aikka.
-Sí, lo sé. Perdóname por eso- pidió Eva.
-No, Eva. Perdóname tú a mí. Y gracias- recalcó Aikka.
-Y yo estoy aquí, fingiendo no oír nada- dijo Jason, recargado del árbol.
Eva se rio y tomó a Jason del brazo, para que siguieran avanzando lo más que pudieran.
-¡Mira a ese, Eva!- señaló Jason a un sujeto azul que flotaba.
-¿Sul?- se preguntó la chica.
-Debe ser del planeta de Sul. No puede ser él, pues Canaletto lo desapareció- explicó Aikka, pero al instante se arrepintió al ver que la mirada de Eva se oscurecía cuando mencionó al ex Avatar- Eva, lo siento, no debí…
-No importa. Ya todo está bien, ¿no?- preguntó Eva
-Sí, lo está- contestó Aikka dándole un apretón en la mano y dirigiéndole una tierna mirada azul.
-¿Saben algo? La próxima vez traeré a alguien para que no se olvide de que estoy aquí- comentó Jason fingiendo abandono.
-Basta de quejarte Jason. Ya vámonos- dijo Eva arrastrándolo del brazo.
Caminaron un arto más, esperando la aparición del Avatar. Mientras avanzaban se encontraron con Flint, que saludó enérgicamente a Eva, recordándole que en caso de que volviera a perder frente a la terrestre, ella estaba obligada a ganar para recuperar el amor de sus fans.
También encontraron a otro pirata regordete. A lo lejos, Eva distinguió la esbelta y polimórfica figura de Espíritu.
Incluso vieron al gigante Rush, pero por la lejanía, no pudieron saludarlo.
Repentinamente, el cielo de Oban se cubrió de nubes, que se arremolinaban como si se fuera a generar un tornado, con centro en la parte superior del templo.
Un rayo que cayó sobre el templo silenció a todos y, poco a poco, la omnipotente figura del Avatar tomó forma frente a todos los competidores.
Eva quedó impresionada por la magnificente figura de Avatar que había adquirido su compañero y antiguo artillero.
Lucía bastante parecido al pasado Avatar, Satis. Pero Jordan sólo tenía un par de delgados ojos amarillos y todo el resto de su rostro estaba cubierto por un turbante morado. Su túnica, a gusto de Eva, era mejor que la de Satis, pues era de color violeta totalmente liso, con algunos bonitos adornos en hilos dorados conformando el símbolo del Avatar. En pocas palabras, Jordan se veía realmente magnífico.
-¡Orgullosos corredores!- habló el Avatar con voz grave, pero con un ligero matiz de la voz original de Jordan- Bienvenidos a Oban. El aniversario del nacimiento de nuestra galaxia nos ha reunido a esta nueva carrera.
Gritos de júbilo resonaron en todo el templo. El Avatar los silenció con un movimiento de su mano y siguió hablando
-Antes de explicar la temática de la carrera, quiero enviar un especial saludo a la actual ganadora de la carrera de Oban, Eva, de la Coalición Tierra.
Aunque Eva pudo escuchar algunos murmullos, no fueron nada comparado con la horda de aplausos y gritos que sonaron en su honor. A su lado, Jason le palmeó la espalda y Aikka aplaudió suavemente.
-También quisiera enviar un especial reconocimiento a los nueve finalistas de la Gran Carrera de Oban, y a los que están en representación de ellos- más aplausos- Ahora, presten atención a la temática de la carrera- ordenó el Avatar y el silencio reinó en todo el lugar- La competencia tendrá dos fases. La primera fase consistirá en 18 carreras. Para estas serán asignados en grupos de 16 concursantes. Las 18 carreras estarán divididas en seis días. Hoy mismo se disputarán cuatro carreras. Los ganadores de cada una de estas cuatro tendrán una ventaja de tiempo a partir de la quinta carrera. A partir del día dos se jugarán tres carreras por día, siendo eliminado el corredor que llegue en último lugar. El día seis se correrán dos carreras más para decidir a los dos competidores que avanzarán a la segunda fase de las carreras de Oban. Ahora mencionaré los grupos de carreras. Cuando escuchen su nombre, acérquense a mí. En cuanto su grupo haya sido conformado, regresen a sus módulos, y serán transportados al planeta en el que empezará su competencia. Recuerden que en cuanto acaben su carrera, deberán abordar inmediatamente su módulo. En cuanto el módulo llegue al siguiente planeta, su recorrido empieza, hasta que completen los cuatro, tres y dos planetas por día. No olviden que el circuito estará marcado por aros o portales por lo que deberán cruzar. Mantengan las reglas. Si les toca competir en su planeta de origen, no podrán hacer contacto con los habitantes del planeta. Y lo más importante, no pueden atentar contra la vida de cualquier competidor. La violación de estas reglas causará la expulsión definitiva de la carrera.
-¿Y cuál será el premio?- la voz que realizó la pregunta heló la sangre de Eva y Aikka.
Era una voz grave, ronca, dura, que con unas solas palabras podía reflejar la maldad que la criatura guardaba.
-Eso, general Kronos, solo lo descubrirán quienes lleguen a la segunda fase- contestó el Avatar secamente- Ahora empecemos a conformar los grupos.
Algo parecido a un pergamino apareció en el aire frente al Avatar. Con su símbolo en la parte de atrás.
Un rayo de luz nació del centro del cuerpo del Avatar, se extendió por todo él y brilló tanto que encegueció a todos. Cuando el ambiente estuvo visible de nuevo, en el lugar del Avatar se encontraba Jordan en su antiguo aspecto humano, vestido con una larga túnica y sosteniendo en alto el pergamino.
Eva se enterneció al verlo. Realmente no había cambiado mucho. Se seguía viendo como un muchacho. Lo único que Eva pudo ver de diferente en él fueron sus ojos. Ahora estaban encendidos de un brillante color dorado. Eva sintió que su rostro se incendiaba cuando recordó que en su último encuentro en Oban, los ojos de él estuvieron exageradamente cerca de los suyos.
-Grupo uno- dijo Jordan con su voz normal- Flint, de Alwas…
Mientras el grupo uno crecía conforme se acercaban sus integrantes, Eva comenzó a preguntarse como Jordan había conformado los grupos. Y entonces temió que, sabiendo lo que Jordan sentía por ella, la hubiera puesto en un grupo diferente al de Aikka.
Pensó que, pasara lo que pasara, tenía que hablar con Jordan y dejarle muy en claro lo que realmente había pasado cuando se despidieron.
-Grupo dos, Rush de Byrus…
Aikka se mantuvo tenso hasta que Jordan terminó de nombrar a grupo dos. Supuso que Rush estaría en el mismo grupo que Eva. Ahora que ya la había visto, y contra todo lo que había pensado, ya no quería alejarse de ella. Mientras Eva veía como se marchaba el grupo dos y Jordan nombraba al grupo tres, Aikka tuvo el muy culpable gusto de observarla.
Lo cierto es que Eva estaba preciosa. Traía ropa muy distinta a la que había usado cuando se conocieron. Usaba en sus piernas una prenda ajustada de color azul intenso y en la parte de arriba traía una blusa de color rojo con mangas largas, totalmente pegada a su cuerpo. Aikka pudo notar que la anatomía de la chica había cambiado notoriamente. Pero, siendo sincero, eso le agradaba. Sus caderas se habían ensanchado levemente, lo que contrastaba con su minúscula cintura y su perfecto vientre plano. En conjunto, los dos años en los que no se habían visto dotaron a Eva de una atractiva y delicada figura femenina.
Seguía observándola cuando la chica se giró hacia él. No hubiera querido, y realmente sintió que perdió todo el honor que tenía cuando sus ojos, en lugar de viajar a la mirada de ella, se estacionaron en una estructura más abajo de su rostro. Sin lugar a dudas, eso también había cambiado, y para bien. "Basta, Aikka. Eso no es de caballeros honorables. Les estás faltando al respeto. Pervertido" se recriminó el príncipe en su mente.
-Esto va a tardar un rato-comentó Jason cuando vio a Eva acercarse.
-Acaba de terminar el grupo diez- indicó Eva.
-¿Alguien a quien conozcamos?- preguntó Aikka.
-No lo sé. Me distraje. Estoy pensando en otras cosas- respondió Eva.
"Cosas que no tienes que pensar. ¡Dios, Eva! Está casado". Pero aun así, no podía evitar que sus ojos lo examinaran a cada oportunidad que tenía.
Aikka definitivamente ya no era un adolescente. Su cuerpo, todo, había cambiado drásticamente. Si bien, cuando lo conoció tenía, en cierto modo, un poco de músculo desarrollado, todo lo que le había faltado lo desarrolló en escasos dos años. Sus brazos y lo poco que se veía de su torso, ahora tenían marcas, resultados de lo que se podía notar era un arduo entrenamiento. Todo estaba perfectamente tonificado. Estuvo pensando tanto en su bien trabajado cuerpo, que por poco pasa por alto su rostro. Antes que todo, su cabello. Se había cambiado las acostumbradas tres coletas por una sola, y aunque estaba atado, su cabello estaba considerablemente más largo, pues ya rozaba su cuello. Algunos delgados mechones se escapaban de su coleta y colgaban junto a sus orejas, dándole un aspecto rebelde. Su ropa era otro aspecto que había cambiado. Sus pies seguían vendados, pero sus pantalones, ahora estaban casi totalmente ajustados, sin dejar mucho espacio a la imaginación. Un cinturón café con bastantes símbolos recorría su cintura. La parte superior de su vestuario era idéntico a la que le había visto dos años atrás, incluyendo la mitad de las mangas en cada brazo.
-Grupo trece- siguió hablando Jordan- Metis, de Adaloo…
-Me estoy impacientando- dijo Jason mientras asignaban a Paraíso al grupo trece.
-Vamos, Jason. Puedes disfrutar del paisaje- contestó Eva sentándose al lado del artillero- O podrías hablar de algo.
-No tengo de que hablar- replicó el chico.
-¿Cómo entraste al equipo Tierra?- preguntó Aikka, recargado de un árbol.
-Wei Racing, la empresa del papá de Eva, tenía una competencia muy importante, pero su piloto estrella, o sea Eva, no contaba con un artillero que pudiera manejar bien la torrera de la Arrow IV. Entonces se lanzó una convocatoria a militares para que hicieran una prueba. Mi papá me animó a participar. Me escogieron. Ganamos la competencia, me quedé en el equipo y heme aquí- contó Jason.
-¿Y eres como Jordan?- quiso saber Aikka.
-No sé cómo lo hacía él. Por lo que cuentan, era bastante bueno. Yo sólo sé que haré mi mejor esfuerzo.
-Grupo dieciséis…
-Creo que deberíamos acercarnos. Ya quedan pocos concursantes.
El grupo se acercó a donde todos los demás estaban reunidos. Ahora, era perfectamente posible ver a Ning y Skun, al enanito que se parecía a Lord Furter, a Espíritu y a un krog.
-¿Quién es?- preguntó Eva a Aikka.
-El general Kronos, sucesor de Kross- respondió Aikka sigilosamente.
-No se ve tan aterrador como Toros o Kross- comentó Eva.
-Algunos dicen que aunque no parezca tan fuerte, es muy inteligente y un gran estratega- explicó Aikka.
-Y es mejor no meternos con ellos- terminó Jason.
-Grupo diecisiete, Espíritu, embajador de los Filis- Espíritu caminó hacia el frente, con su habitual paso lento- Celt, de Irlak- un alien con forma de algo parecido a un enorme calamar se formó junto a Espíritu. Jordan siguió nombrando a otros diez concursantes, y antes de decir el trece, hizo una pausa imperceptible para todos, excepto para el nourasiano- Eva, de la Coalición Tierra.
Eva se sobresaltó al oír su nombre, y se giró para ver a Aikka, que asintió con la cabeza para que avanzara.
La chica tomó a Jason de la mano para que se reunieran con su grupo. Algunos del grupo la miraban de reojo, como su fuera un bicho raro. "Deberían verse en un espejo" pensó Eva.
Pero todos sus pensamientos se concentraron en otra cosa. Jordan ya había mencionado catorce concursantes. Interiormente estaba rogando a todos los dioses que había aprendido en la escuela que mencionara a Aikka ya. No quería que celos o antiguas peleas influyeran para que el príncipe quedara en otro grupo. Y peor aún si quedaba en el mismo grupo que Kronos. Nunca se sabía que podían hacer esos brutales seres con quien se atravesara en su camino.
-Y…- Jordan hizo una breve pausa- príncipe Aikka de Nourasia- Ambos establecieron un fuerte y fulminador contacto visual, como si con la mirada pudieran entender que Jordan solo ponía a Aikka en ese grupo para que cuidara de Eva.
Aikka entendió y asintió a Jordan.
Cuando se incorporó al grupo, Jason le palmeó la espalda alegremente, gesto que Aikka se esforzó por pensar que no era una agresión, sino una forma de recibimiento entre los terrestres.
-Vayan a sus módulos. La carrera empieza para ustedes, ¡ahora!- indicó Jordan.
Los concursantes echaron a correr a sus módulos. Por una vez, Eva agradeció las miles de vueltas alrededor del lago de Alwas que Rick le hizo correr. Aikka emparejó la posición con el equipo Tierra.
-Te deseo lo mejor, Eva- dijo Aikka.
-Y yo a ti, Aikka. Pero, aun así, te veo en la meta- contestó Eva, retándolo.
-Y no tendrás que preocuparte de mis cañones si yo no veo tus flechas rondando la Arrow- advirtió Jason.
-Ya pasamos por eso, ¿cierto, Eva?- explicó Aikka.
-Cierto. Y el acuerdo de reanuda- terminó Eva.
Aikka alzó un puño. Eva sonrió y chocó su puño con el de Aikka.
A lo lejos, vieron que sus compañeros seguían platicando. Alexa le enseñaba a Luka y a Laila un celular, mientras Amina reía al ver la expresión de confusión de sus hermanos, y Cairen manteniéndose al margen.
-¡Alexa! ¡Amina!- gritó Eva sin parar de correr. Ambas voltearon a verla, sorprendidas- ¡Aborden el módulo! ¡Rápido!
Como si les hubiese hablado a todos, el grupo de acompañantes entró a sus respectivos módulos rápidamente.
Antes de que Eva y Aikka entraran a sus módulos, Eva tomó a Aikka del brazo y le dio un rápido abrazo.
-Si es un placer volver a verte. Pero prepárate para perder ante una mejorada Eva- le dijo ella.
-Yo siempre estoy preparado para perder. Yo sólo espero que la campeona pueda aceptar la derrota- retó Aikka.
Ambos se separaron y sonrieron. Luego entraron a sus módulos.
Los módulos del equipo diecisiete comenzaron a envolverse de un radiante resplandor dorado, y momentos después, todos salieron disparados al mismo tiempo, hacia su primer reto.
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Los pasajeros del módulo terrestre se habían vuelto una incansable máquina de trabajo para tener lista la Arrow antes de que llegaran al primer planeta. Incluso la princesa Amina estaba ayudando a quitar la cubierta de la nave.
-Necesito un litro de líquido para motor.
-Los reactores están en orden. Propulsores listos.
-La Arrow está lista señor- Stan y Kouji parecían incansables, asegurándose que la nave no tuviera alguna imperfección.
-Excelente trabajo, muchachos. Eva, Jason, tiempo de abordar la nave- indicó Don.
-Sí, señor- dijeron ambos al unísono.
-Eva, espera- pidió Don. Cuando la chica se puso frente a él, Don la estrechó en un fuerte abrazo- Prométeme que te cuidaras. No hagas nada imprudente.
-Papá, mientras podamos volar, existe una oportunidad- le dijo Eva dándole un beso en la mejilla y corriendo hacia la Arrow. Don sonrió satisfecho.
Una vez que Eva y Jason estuvieron en el módulo, todos los demás se concentraron en la sala de control.
-Muy bien, Eva. Recuerda que es caída libre- dijo Stan.
-Por cierto, la carrera está siendo transmitida en la Tierra a petición del presidente Raymond. Pero que eso no los distraiga- comentó Don.
-Entendido, señor- respondieron Eva y Jason.
Sorpresivamente, el suelo debajo de la Arrow se iluminó. Eva se aferró a su manubrio, con la emoción y adrenalina invadiendo cada poro de su piel.
-Allá vamos.
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-Me sorprendiste, Aikka- comentó Luka mientras ayudaba a su hermano a preparar a G'dar.
-¿Por qué?- preguntó Aikka, guardando sus flechas.
-No era lo que yo pensaba. Eva es… bueno… ni siquiera sé cómo explicarlo- comentó Luka.
-Bastante intrépida, valiente y un poco testaruda. Es diferente a todas. Solo es ella misma. Creo que fue eso lo que me fascinó de Eva- explicó Aikka.
-Lo que sea. Creo que has elegido bien. Claro que vale la pena luchar por ella-
-Lo sé. Y ten plena seguridad de que lo haré- aseguró Aikka.
-¡Aikka!- la dulce y pequeña voz de Laila distrajo a sus hermanos. Aikka se acercó a la niña y la cargó- Vas a ganar, ¿verdad?
-Lo intentaré, Laila.
-Muy bien. Aquí te esperaré. Cuando Eva me enseñé a conducir su nave, haremos una carrera y yo te ganaré.
-Claro que sí- le contestó Aikka, divertido- Ahora ve con Cairen.
-Usted puede hacerlo, majestad- dijo Cairen tomando de la mano a Laila-
-Gracias, Cairen.
-Seguiremos de cerca tus movimientos, príncipe Aikka- aseguró Canaan- el Avatar ha instalado algo en el módulo, en donde podremos ver tu carrera. Corre como tú sabes hacerlo, príncipe.
-Lo haré maestro. Confíe en mí.
Todos de alejaron de G'dar, dejando a Luka y Aikka solos.
-¿Nervioso?- quiso saber Luka.
-Ansioso- respondió Aikka.
-No cometas imprudencias, Aikka. Solo has lo que sabes hacer y todo estará bien.
La corona de Luka se iluminó y un aro de luz azul salió de ella. Flotó entre ambos príncipes y se contrajo para entrar en la corona de Aikka.
-Gracias por eso- dijo Aikka.
-Un poco de magia extra no está mal- contestó Luka.
El suelo debajo de G'dar se iluminó y Aikka le indicó con la mano a Luka que se alejara.
-Regresa, hermano- pidió Luka. Aikka asintió.
-Allá vamos- se dijo Aikka a sí mismo y a G'dar. Que gruñó cuando el suelo del módulo se abrió.
Los dieciséis módulos se abrieron. Al mismo tiempo, dieciséis corredores iniciaban una caída libre, enfilándose el primer circuito de la Gran Carrera.
Dentro de la Arrow, Eva calculaba el momento justo para encender los reactores a todo lo que daban. En la torreta, Jason gritaba como loco, presa de la adrenalina que la caída le provocaba.
-Ahora, Eva. Reactores al máximo- indicó Kouji.
-De acuerdo- Eva presionó un pedal a la izquierda de su asiento.
Los reactores se encendieron con su peculiar y estridente sonido. La Arrow comenzó a estabilizarse.
Casi al llegar al piso, la nave se elevó un poco e inició su trayecto horizontal.
-Excelente aterrizaje, Eva- felicitó Stan.
-¿Ves alguno de los portales?- preguntó Eva.
-No, necesito la información primero. Por ahora mantente cerca de los demás competidores-.
-Estoy viviendo un déja vu- dijo Eva, divertida.
-Concéntrate, Eva- ordenó Don.
Eva hizo un mohín a la pantalla que causó risa en todos los que estaban en la sal de control.
En la carrera, Eva esquivó a sus dos primeros contrincantes. A su lado, Eva se sorprendió al ver a G'dar.
-Inténtalo cuanto quieras, Aikka. No me vas a alcanzar.
Eva aceleró la Arrow y comenzó a alejarse de Aikka. Segundos después, atravesó el primer portal.
-Muy bien, Eva. Ya tengo la información. Son sólo tres portales y están en línea recta.
-Muy bien- contestó Eva.
-Eva, creo que deberías saber que estamos en el planeta de los Filis- comentó Stan.
La chica no supo que decir. Lo cierto era que, aunque supiera que Espíritu no era él culpable de la tragedia que se llevó a su madre, aún no sabía cómo se sentía cuando lo veía. Por un momento se fijó en el ambiente del planeta. Era bastante oscuro. En el horizonte se notaba como altas montañas negras se elevaban por sobre todo el paisaje. El paisaje en sí mismo estaba pintado de lúgubres tono grises. Incluso el cielo se veía totalmente ausente de color.
Espíritu pasó al lado de Eva, pero ella se interpuso en su camino, dándose el lujo de pasar antes que él por el segundo portal.
Más atrás, Aikka se batía a duelo con una enorme máquina de hierro, que no parecía dispuesto a dejarlo pasar.
El príncipe puso la mano sobre el lomo de G'dar y pronunció el hechizo que le pareció más conveniente.
-Um Sekai G´dar shalanar.
El escudo de energía dorado repelió a dos naves cercanas a G'dar, y esto le permitió a Aikka acercarse a la posición de Eva.
-Ah no, príncipe. Esta carrera es mía- dijo Jason apuntando a un blanco.
-Jason, ni se te ocurra dispararle a Aikka- advirtió Eva a través de su pantalla.
-No le dispararé a él- aseguró Jason.
Al instante, Jason disparó sus cañones láser contra una nave que se acercaba a Aikka. Al caer esta, G'dar gruñó y se desestabilizó, lo que provocó que perdiera dos posiciones.
-Lo ves, Eva. Nos protejo- dijo Jason mientras disparaba a una nave detrás de ellos.
Eva solo negó con la cabeza. Seguía sin poder quitarse a Espíritu de su lado. Él debía conocer bastante viene esa zona.
-Eva, el portal está enfrente- le advirtió Kouji.
-Jason, aleja a Espíritu- ordenó Eva.
Al instante, la torreta del lado derecho disparó contra el ser negro, que esquivaba todos los disparos.
-Eva, es demasiado rápido- dijo Jason sin dejar de disparar- Ya lo perdí.
Eva comenzó a buscar a Espíritu, aunque no hizo falta esforzarse demasiado. Una enorme sombra negra flotaba sobre la Arrow, y Eva se dio cuenta de que planeaba envolverlos.
A la chica se le ocurrió algo. Esperó a que Espíritu se abalanzara sobre la nave, y antes de que la tocara, Eva frenó y la Arrow saltó hacia atrás, haciendo que Espíritu cayera al piso y comenzara a rebotar, entorpeciendo el vuelo de los otros contrincantes.
Poco después, la Arrow atravesaba el tercer portal, cerrando su primera carrera con una contundente victoria.
Justo cuando atravesaba el portal, el módulo terrestre se posicionó sobre la nave, absorbiéndola rápidamente.
Cuando Aikka cerró su primera carrera y su módulo lo empezaba a levantar, observó como el módulo de Eva se perdía a la vista, envuelto en un resplandor dorado, directo a su segunda carrera.
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Una horda de aplausos para Eva sonaron en todo el módulo cuando la Arrow se encontró dentro de él.
-Excelente manera para comenzar una competencia- dijo Alexa a Eva cuando se abrió la cabina del conductor.
-¿Alguien sabe en qué lugar quedó Aikka?- preguntó Eva.
-Sexto lugar- contestó Amina.
-Lo ves, Eva. No le pasó nada- dijo Jason con una gran sonrisa mientras salía de la torreta, pero inmediatamente se puso serio cuando vio la mirada asesina que le dirigió Amina- Oh, vamos, Amina. No le disparé a él. Además es una competencia.
La chica no le respondió y volvió la mirada a otro lado.
-Regresen a la nave, chicos. Estamos llegando al segundo planeta- indicó Kouji a través de la pantalla de la Arrow.
-¿Combustible?- preguntó Eva mientras se acomodaba en su asiento rocket.
-Suficiente para otra carrera. Casco al 90%. Reactores al 100%- enumeró Stan- Todo en orden, solo cuida el reactor nuevo.
-Jason, debes mantener a los contrincantes aún más alejados- recomendó Don.
-Entendido, señor- aseguró Jason.
-Contamos con una ventaja de treinta segundos sobre el segundo lugar, así que considérenlo- sugirió Kouji.
-Estamos listos.
El módulo se detuvo y el piso volvió a abrirse, y la Arrow empezó su caída.
En la sala de control y en la cabina del piloto las alertas de Emergencia saltaron.
-¡Eva, enciende los reactores ya! ¡Hay un océano debajo de ti!- gritó Rick por su auricular.
Eva no tardó prácticamente nada en encenderlos, pero lo hizo muy tarde. La Arrow chocó contra la superficie oceánica de ese planeta. Una gran ola se levantó y se extendió a los lados.
-¡Kouji! No puedo salir- gritó Eva, encendiendo reactores y propulsores.
-¿Qué pasa? ¿Esto no es normal?- dijo Don, exasperado.
-Es el agua, señor. Los análisis indican que es mucho más densa que el agua de la Tierra, es viscosa.
Mientras Eva intentaba salir del mar, dos módulos llegaron y las naves cayeron. Ambos lograron elevarse antes de tocar el mar y poco a poco se alejaron de la posición de Eva.
Segundos después, más módulos arribaron y los contrincantes descendieron. De uno de ellos, G'dar salió batiendo sus alas velozmente.
Aikka sonrió cuando vio que la nave de su amiga se esforzaba por salir del agua.
-Tenemos que ayudarla, G'dar- le dijo el príncipe a su montura, que gruñó antes de detenerse. El chico sacó una de sus flechas y apuntó al agua junto a la nave- Te devuelvo el favor, Jason. Um Sekai Nuram a tera ubara.
El ya conocido aro de luz rodeó la flecha, provocando que los vientos se agitaran.
Aikka soltó la flecha y esta cayó en el mar. Momentos después, una ola comenzó a formarse desde la profundidad del océano. La gran marea llegó hasta la Arrow y comenzó a arrastrarla.
-Activa los propulsores ahora- ordenó Don desde el módulo terrestre.
Eva activó los propulsores al mismo tiempo que la ola la seguía arrastrando, y, sumado a la fuerza de ésta, la Arrow IV salió disparada hacia el aire.
Una vez libre del agua, Eva abrió su cabina para agradecer a Aikka, pero solo sintió el rastro de aire de las alas de G'dar.
-Estás en último lugar, Eva. Será mejor que te apresures. Tres portales- señaló Stan.
-¿La hipertracción está lista?- preguntó Eva.
-Lo está. Solo cuida el combustible. Gastaste mucho intentando salir del agua- advirtió Kouji.
Eva preparó los controles y activó la hipertracción, mejorado en comparación con la Arrow III.
La nave recorrió el tramo que llevaba hasta el primer portal de una manera asombrosa, encontrándose en el camino con una nave que también se había atorado en el agua. Mientras seguía avanzando rápidamente, un módulo pasó a gran velocidad, por lo que supuso que ya había un ganador para esa carrera.
Cruzó el segundo aro, y más módulos pasaron para recoger a sus habitantes.
-Detén la hipertracción ahora. Combustible bajo- dijo Stan.
Eva detuvo la hipertracción justo cuando el resto de competidores estaba a la vista. Vio como G´dar estaba siendo elevado a su módulo.
Cruzó el tercer portal antes de que el último lugar la alcanzara.
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En el módulo nourasiano, Aikka se apuraba a llenar su carcaj de flechas.
-No puedes evitarlo, ¿verdad?- preguntó Luka mientras revisaba que G´dar no hubiese sufrido ningún daño.
-¿Evitar qué?- dudó Aikka.
-Ayudarla. Pudiste haber recuperado más posiciones. O incluso haber ganado. Pero no. Te detuviste a ayudarla.
-Creo que los humanos le dicen "devolver el favor"- explicó Aikka.
-Y yo creo que es más que eso- aseguró Luka. Aikka se encogió de hombros- Lo que sea, ten cuidado en la siguiente carrera. Esta es más peligrosa.
-¿Por qué?- quiso saber Aikka.
-Es el Imperio Krog- dijo Luka con la mirada sombría.
Aikka sintió que su cuerpo se tensaba.
Esto iba a ser interesante. Iba a competir en el planeta de sus antiguos aliados y ahora enemigos. Luego pensó en Eva. Si había alguien a quien los krogs odiaran, esa era Eva. Ella les había arrebatado la posibilidad de control sobre toda la galaxia, y había acabados con sus más importantes generales.
-No solo por ella, Aikka. Tú también eres su blanco. Sé cuidadoso- dijo Luka, como adivinando sus pensamientos.
-Lo seré. Retírate- ordenó Aikka a Luka cuando el piso del módulo se iluminó y comenzó a abrirse-Tenemos que abrirle camino, G'dar- dijo a su montura- hay que darse prisa.
Que alegría saludarlos después de taaaaaanto tiempo sin que me lean (nótese el sarcasmo). Bueno, pues les dije que ya iniciábamos la competencia, wiiiiii! Y ya decía yo que tres capítulos en un mes me iban a costar algo. No es que las vaya a abandonar dos meses, pero tal vez me costará un poco más de tiempo de lo normal subir el Capítulo 11, por cuestiones de exámenes de la prepa y la universidad. Pero tranquilos, que solo será como una o dos semanas de retraso. Pero, se los juro, esto no se acaba hasta que se acaba, y terminaré este fic, así me llevé hasta la siguiente Carrera de Oban, jajaja. Bueno, no tanto, pero lo cierto es que ya tengo el primer capítulo de la secuela, pero primero tengo que acabar este.
Bueno, mis bellos y fieles lectores. Los amo, espero hayan disfrutado este capítulo. No olviden dejarme sus saludos. ¡Nos leemos pronto! ¡Los amo!
Utatane Armstrong: Espero haberte sacado una sonrisa con este capítulo. Y te aseguro que seguirás odiando a la señorita, porque va para largo sus maléficos planes, jeje. Y pues ya sabes, aquí te espero con paciencia, pero, en serio, muero por saber qué pasa. ¡Échale ganas! ¡Saludos!
Meggi Usui: ¡Oh por Dios! ¡Argentina! ¡Qué padre, me encanta tu país! Me alegra mucho que te haya gustado el reencuentro, no pensé tener tanta ocurrencia, pero gracias, jaja. Y te aseguro que en el tema de Luka y Cairen, te vas a sorprender. Y ya casi se revela el ingenioso engaño, solo tenme paciencia. ¡Saludos hasta el sur!
Kmarchan: Sí, creo que no le agradas a mi computadora, pero sabes que siempre que no aparezca tu nombre, ¡es para ti! Jaja. Qué bueno que te gustó el reencuentro. Sí, eso de que quedara sentada sobre Aikka fue lo que más me gustó y divirtió. Pero ve tranquila, primero metamos la alegría y rabieta en un envase, y ya después el dolor, mucho dolor. 100% prometido que no me rendiré y te entregaré un gran final.
P.D.: El título de este capítulo es de la canción "Buscarás" de Martí para la serie Iron Kid.
