¡Hola mis queridos lectores!

Estoy mamadísima y quise subir otro capítulo porque quiero y puedo. También por AU normal me refiero a que Kagura no es amanto es una humana normal, es siglo XXI.

No los aburro con mis declaraciones y a leer.

[Gintama no es mío si no de Hideaki Sorachi. En cambio la historia que vas a leer es mía, que la disfruten.]

-RaccoonTail-


—¿Y para qué es esto?

—Es un teléfono. Sirve para llamar y mensajear, cavernícola.

Le tiré el teléfono en la cara, no necesitaba uno. Me miró con su cara de póker.

—Lo necesitas porque vas en último año y Soyo no va a hablarte por señales de humo.

—Es trabajo de Gin-chan darme mi teléfono.

—Sí pero te dará uno cualquiera y no me salió la caro la verdad, tómalo como un regalo cualquiera. Tiene internet portátil y para que llames a todas horas.

—¡¿Vas a pagar eso igual?!

—No, eso es gratis.

—Ah, ok, gracias Sádico.

—Tiene mi número anotado por si me extrañas y quieres que te venga a ver.

—No, gracias.

—Como quieras, me voy a trabajar.

Se fue sin despedirse como costumbre y revisé los contactos solo había uno y decía [Okita;Sougo] no era el más romántico del mundo, mejor así, no quería ser de esas chicas que le ponen apodos melosos a sus novios. Ni siquiera podía decirle Sádico porque mis amigas se escandalizaban, maldita película de las 50 sombras de Grey, ni siquiera me gusta.

Salí de casa a ver a Soyo que vive en la parte más linda de la ciudad, mientras iba en el metro pensaba en lo moderno que era este aparato y que probablemente no sea barato, igual gana mucho como roba impuestos ¿No? ¡¿No?! Llegué a ver a Soyo y me hizo pasar su sirviente, su hermano mayor era agradable pero torpe, también me gustaba venir porque podía ver a Nobume-chan que trabaja aquí.

—¡Kagura-chan! — corrió y me abrazó, la amo.

Subimos las escaleras hasta su habitación pero antes saludé a Nobume-chan que estaba ahí haciendo su turno de guardia. Me dejó abrazarla para luego entrar a la habitación de Soyo.

—¡Soyo-chan! ¡Mira lo que tengo!

—Wow… no sabía que Gintoki-san te pagaba tanto.

—Me lo dio el Sá… Sougo.

—¿Okita-kun puede pagar eso? Debe quererte mucho, ni siquiera a él lo he visto con uno de esa gama.

—¿Cómo?

—Verás a veces él tiene que trabajar con Nobume-chan y las veces que lo he visto usa un teléfono normal, yo tengo uno así pero el tuyo tiene muchas comodidades, espero tener un novio que me pueda dar esas comodidades algún día.

Luego tomamos el té y cuando era la hora de partir Nobume me escoltó a la salida.

—¿Te acompaño a casa?

—¿Por qué? No es necesario, Nobu-chan.

—Está de noche y es peligroso.

—No te preocupes.

—Anota mi número por cualquier cosa.

Nobume anotó su número ya que no entendía el cómo y me enseñó a llamar, luego de eso me fui tranquila en el metro a casa. Vibro mi teléfono y vi que era un mensaje del Sádico


[Okita;Sougo] (03/03/2020 21:30 p.m)

Imai Nobume me habló para decirme que vienes de casa de Soyo

Voy por ti a la estación?


[Kagura] (03/03/2020 21:30 p.m)

No


[Okita;Sougo] (03/03/2020 21:31 p.m)

Voy.


[Kagura] (03/03/2020 21:31 p.m)

No sabes cuanto falta


No sabía utilizar el teléfono pero tenía claro cuando me ignoraban, y claramente este imbécil estaba enojado. Me mantiene y ahora se enoja, miré por la ventana tranquilamente y llegué a mi estación de mi estación son solo quince minutos a pie así que no había problemas, ella era más fuerte que cualquiera en el barrio, también solo habían prostitutas y travestis fuera de eso ¿Quién le haría daño? Salí de la estación y ahí estaba en uniforme esperándome, lo ignoré, no es mi problema que se haya enojado ¿Qué se cree? Aparte le dije que no.

—Vamos, vine en patrulla.

—Qué vergüenza irme en patrulla, puedo ir a pie.

—Como quieras pero te seguiré en patrulla.

Y así lo hizo el mal nacido me siguió en la patrulla y ni siquiera me hablaba, entendía que estuviera enojado pero no sabía porqué, si tanto le dolía gastar dinero por un teléfono que ni pedí entonces para qué lloraba tanto. Llegué a casa y subí la escalera sin mirarlo. El hijo de puta llamó por teléfono.

—¿Qué quieres? ¿Vienes a reclamar por gastar tanto dinero en un aparato que ni pedí?

—Ah, te enteraste pero no estoy molesto por eso.

—ah sí ¿Y por qué?

—Porque le pediste ayuda a Imai Nobume y no a mí.

Salí y estaba sentado en la escalera, bajé para hablar, me molesta cuando no peleamos por cosas tontas.

—¿Estás molesto porque no pudiste ser el héroe?— me puse a reír, perdón pero él se río de mi llanto en la incertidumbre (aclaro que al final me llegó mi periodo al día siguiente, sabía que no era tan débil).

—Hija de puta.

—Ya, lo siento. No sé pedir ayuda, ni siquiera le pedí a Nobume-chan, ella solo dijo si me acompañaba.

—¿Khé? Ella me dijo que le pediste que te acompañara pero no podía dejar el puesto. Hija de puta todo este llanto por nara.

—Deja de escucha "Tusa" por el amor de dios. Si me pasara algo le pediría ayuda a Gin-chan o a ti.

El Sádico me besó, nos besamos un rato y me preguntó si podía quedarse a dormir aquí, siempre se queda en casa, rara vez no duerme aquí, Gin-chan dice que ya debe pagar el alquiler como todos los que viven en la casa, bastardo infeliz ni siquiera me paga como quiere que pague el alquiler.

—¿Duermes conmigo o en la sala?

—Contigo, hace frío hoy.

Le tiré su pijama y me dispuse para acostarme. El Sádico ya estaba en su rincón dispuesto a dormir. Apagué la luz y me fui a mi lugar.

—¿Sádico?

—¿Qué?— dijo sin voltear a verme.

—¿Porqué me das tantas comodidades? Que yo sepa no te doy ninguna.

—Puedo dormir cómodamente y despertar cómodamente con eso basta. Mitsuba vive en las afueras ¿Lo sabes?— asentí —Bien con ella me sentía a gusto pero desde que se fue a las afueras vivo en el cuartel y no es cómodo, no puedo dormir bien y la presencia de Hijikata-bastardo me enferma pero me empezaste a aceptar en tu casa y todo es mejor, duermo bien y despierto a gusto.

—¿Estás ebrio?

—Uno no puede ser lindo contigo ¿Verdad? Quiero dormir.

Me giré para dormir y en algún momento de la noche terminamos abrazados, durmiendo plácidamente de las pequeñas comodidades que nos damos el uno al otro.

—¡Kagura-chaaaan!— La voz de Shinpachi azotó la puerta —¡¿Porqué mierda duermen juntos?!

—¡CÁLLATE MALDITO VIRGEN QUIERO LEER!

Gritó Gin-chan desde la sala, las pequeñas comodidades que disfruta el Sádico no son las mías.


¡Gracias por leer!