¡Hola mis queridos lectores!

Es tan cómodo escribir tranquilamente sin presión, juro que no me pasaba desde hace cinco años.

[Gintama no es mío si no de Hideaki Sorachi. En cambio la historia que vas a leer es mía, que la disfruten.]

-RaccoonTail-


[Okita Sougo POV]

—Vienen mis padres.

Ignoré lo que me dijo porque eso sí que no.

—Van a quedarse conmigo y Gin-chan.

¿Por qué sigue hablando?

—Me voy a ir y no voy a pagar mi parte.

—Ya, te escuché. No quiero que tu Padre me mate, ni tu Madre. Solo soporto al jefe.

—No me siento intimidada de conocer a Mitsuba.

—Mitsuba está bajada por los mismos ángeles, tu padre caza delincuentes y tu madre igual, si quisieran me podrían desaparecer del mapa.

La China se río, la hija de puta empezó a reírse.

—Pensé que no le tenías miedo a nada pero parece que no puedes conocer a tus propios suegros.

Terminamos de comer y la China hablaba de lo emocionada que estaba de poder salir de compras con su "Mami" y poder estar un tiempo con su "Papi" ya que trabajan mucho y casi no puede verlos, también hablaba de que si venía su Madre era porque estaba mejor de su enfermedad. Llegaban mañana e iban a irse directo a la casa del Jefe, supongo que el Jefe se irá donde su no-novia para que puedan estar juntos pero mierda que molestia tener que hablar con ellos, la única vez que los vi fue cuando estaba en la etapa cuando me robaba a la china de clases, alto pedófilo salí.

Llegamos a su casa y estaba muy limpia, el Megane le ayudó a limpiar y el Jefe le dejó su habitación para que sus padres duerman tranquilos.

—Bien, supongo que Soichiro va a quedarse contigo me voy con Tsukuyo.

—No voy a quedarme hoy, Jefe.

—Vaya que raro que no te quedes prácticamente vives aquí, paga la renta ladrón de impuestos. Kagura se va a tener que quedar sola. No, Shinpachi quédate con ella, últimamente la vieja espera a que esté la casa sola para quitarme dinero.

—Lo pensé mejor y me voy a quedar.

—Maldito perro celoso— dijo la China aparte no soy celoso pero el Megane es raro y no creo que pueda cuidarla… ella puede cuidarse sola también.

—Si te pasa algo mañana apareceré colgado del puente desollado.

—Exagerado.

El jefe se fue con el Megane y me quedé con la China, ya era tarde así que pedí un ramen a domicilio y comimos viendo la televisión, hablamos un rato y luego armé mi futón en la sala, odio dormir en la sala, estoy acostumbrado a dormir con ella cuando estamos solos pero no quiero despertar muerto si sus padres llegan y me ven durmiendo con ella, aparte últimamente nos ponemos fogosos en la mañana, varias veces el Megane ha entrado cuando estoy a punto con la China.

—Mis padres se van a quedar solo el fin de semana, Mami no se siente bien últimamente pero quiere verme antes de entrar a mi último año tan solo compórtate.

Cerró la puerta y se fue a dormir, que estrés, me puse mi antifaz y me puse a dormir.

Las voces subiendo por la escalera solo significaban una cosa "Peligro" me desperté y la puerta de la China estaba cerrada —China, tus padres ya llegaron— sorpresa, la China seguía durmiendo. Ordené lo que más pude, sonó la puerta, tragué saliva y me encaminé a abrir la puerta.

—Oh, el muchacho por el que Kagura faltaba a clases— mierda, si se acuerdan de eso —¿Dónde está mi hija… Sou… Souchiro?— mi suegra me miraba con cara de nada y mi suegro no se veía nada feliz de verme en pijama abriendo la puerta de la casa de su hija.

—¿Sádico quién es?— se puso detrás de mí y cuando enfocó me corrió de golpe para saltar a los brazos de su madre exclamando un "Mami" —Pasen eres una mierda atendiendo a mis padres, bastardo—

Sentó a sus padres en la mesa y les sirvió el té, tomé mi ropa y me vestí. Tenía que ir a trabajar y no tenía ánimos de estar con sus padres, quiero escapar antes de que ella se dé cuenta.

—No, salimos hace casi un año.

Red flag.

—Se quedó a dormir esta noche, bueno y siempre.

. Otra red flag

—Va a comer con nosotros en la noche.

E

Salí a la sala, me despedí de sus padres y le pedí que me acompañara afuera.

—No voy a comer con ustedes en la noche.

—Nadie te preguntó si querías, vas a ir quieras o no.

—No quiero, no iré, tengo trabajo. Adiós China.

Me fui rápidamente de ahí porque no quiero que me maten, no me interesa si ella se enoja conmigo pero me niego a tener que conocer a sus padres. Llegué al cuartel, no había nada que hacer así que lo mejor que pude hacer era sentarme a dormir, hace meses que no dormía en el cuartel, de hecho la habitación se me hace muy ruidosa como para poder dormir la siesta, se me hacía muy grande y no estaba la China con frío para poder entrar completamente en el sueño.

—Sougo, una señora guapa te busca, no entiendo pero se parece a Kagura-chan de la Yorozuya— Era la voz de Kondo-san abriendo la puerta pero lo importante era: Mierda, mi suegra.

—Es mi suegra, qué quiere.

—Te está buscando ¿Le hiciste algo a tu novia?

—No quiero conocer a sus padres, no soy tan bueno para ella.

—Mira si no fueras bueno para ella no estarías con ella, Gintoki hubiera evitado eso desde que te la robabas de las clases.

—¿Todos recuerdan eso?

—Yo al menos sí— dijo mi suegra delante de mí. Mierda.

—Los dejaré solos— Kondo-san salió de la habitación para dejarme con ella.

—¿Puedo sentarme?— hice un gesto con la mirada para que ella se sentara —Estoy enferma y no me interesa mucho si te agrado o si me agradas pero Kagura te quiere y te pido que nos llevemos bien.

—No es eso, no soy un buen muchacho para su hija y no quería conocerlos— porque ya me intimidan lo suficiente para no querer estar con ustedes.

—Si no fueras un buen muchacho Gintoki te habría hecho desaparecer del mapa hace tiempo o Umibozou, incluso yo me hubiera deshecho de ti pero haz sido buena compañía, Gintoki no puede girar en torno a ella, el muchacho de lentes tampoco y para qué hablar de Kamui, él ni siquiera tiene intenciones de volver del agujero en el que cayó. Solo quiero su felicidad así que llevémonos bien ¿Sí?— el aire maternal envolvió la habitación —Kagura a veces hablaba de ti cuando te la robabas de clases o cuando empezaste a quedarte en su casa, me emocionaba que ella tuviera alguien con quien poder compartir y que estuviera en un ambiente seguro— se levantó y antes de salir dijo "Si no quieres venir a cenar no es necesario que vengas pero al menos lo intentaste" y salió de la habitación.

¿Qué mierda fue ese aire tan cálido? Era como cuando Mitsuba me habla o da consejos, no sé si ir, no voy a ir. Mierda… ya es de noche y ya voy caminando hacía la casa de la China, soy sin uniforme y con ropa normal. Bien, ni muy formal, ni muy informa. Mierda en qué momento ya llegué, incluso paré a comprar helado y también compré esa mierda en vinagre que se come la China. Subí las escaleras y toqué antes de entrar. Abrió su padre. M-I-E-R-D-A.

—Ah, Okita-kun, pasa— su madre puede ser que me caiga mejor que su padre.

—Se me hizo tarde por pasar a comprar helado.

—Llegaste a la hora de siempre— La China tenía el cabello recogido en una cola de caballo alta y un vestido rojo, ni para nuestras citas se arreglaba tanto. No se veía molesta. Entré y ella intentaba sacar los platos de arriba cosa que le ayudé porque soy mucho más alto que ella.

—¿Estás molesta?

—Te dije que ibas a venir quieras o no.

La maldita hija de puta sabía en todo momento que iba venir, tengo la leve sospecha que ella mandó a su madre y todo esto es un vil espectáculo. Bastarda. Cenamos bastante bien, todo estaba muy cómodo. Nada a como pensé que iba a estar, la cena estaba deliciosa, cocinó la Mamá de la China. Luego de que se fueron a dormir la China me preguntó si me iba a quedar a dormir o simplemente a conversar y nos sentamos en la escalera.

—Tu Mamá es agradable.

—Cuando quiere, siempre es muy fría.

—¿Sabías que iba a venir?

—No…— me sorprendí —No pensé que ibas a venir pero lo hiciste y eso me dejó tranquila.

La besé un rato y luego me fui al cuartel, no veía a sus padres hace mucho tiempo creo que merece su privacidad aunque eso me cueste el sueño, espero no tener que trabajar mañana.

No fue así, trabajé todo el día y encima la China me enviaba fotos de los lugares donde iba con sus padres, desgraciada, quiero dormir. Luego de estar haciendo cosas de roba impuestos me dispuse a dormir en el cuartel.

—Sougo, un señor nada guapo y calvo te busca, no entiendo pero supongo que es el padre de Kagura-chan pero no se parece en nada a ella, que bueno que salió a su madre— Era la voz de Kondo-san abriendo la puerta pero lo importante era: Mierda, mi suegro.

Me senté rápidamente y lo invité a sentarse. Kondo-san nos dejó solos.

—¿Es tu jefe?

—Jefe y tutor legal— ni idea como voy a fingir estar sereno, la Madre de la China me dejó nervioso pero él está a muy otro nivel.

—¿Tus padres?

—Murieron cuando era niño, mi hermana mayor se hizo cargo de mí.

—Entiendo. Seré sincero Sougo, no me agradas— Mierda —De hecho prefiero que Kagura se haya metido con Gintoki-san que contigo— ni siquiera tengo honorífico y el jefe es Gintoki-san —Pero haces feliz a mi hija y eso lo agradezco. Kouka dijo que vino a hablar contigo y que eras un hombre del que podía dejar en confianza a mi hija así que es suficiente para mí, tienes mi consentimiento.

Woah, lo logré, ni puta idea pero lo logré. Tengo sueño la puta madre.

—¿Eso significa que puedo ir hoy a dormir con su hija?— Se rió.

—Gintoki-san puede dejar que te acuestes con mi hija ¡Pero yo no! Te mataré si lo haces. Adiós Sougo.

—Oye, viejo.

—¿Qué?

—La China va a quedar así de calva porque si es así me voy a deshacer de ella.

—Hijo de puta.

Y cerró la puerta. Bien hablar con tu suegro no fue la gran cosa.

Con tal de que por fin terminó el fin de semana, estuve infiltrado todo el día domingo que era el día que los padres de la China se iban y no pude despedirme de ellos. Lo que pasó fue que unos mocosos robaron una farmacia y los imbéciles eran terroristas de esos guiados por el incompetente de Katsura Kotarou, le grité un par de veces que su madre estaría decepcionada de ellos y los bastardos simplemente hicieron explotar la farmacia, adiós farmacia que la fuerza te acompañe. Llegamos al cuartel, hicimos papeleo y nuevamente me fui a mi habitación a dormir.

—Sougo, una chica inmigrante te busca, no entiendo pero se parece en nada a Kagura-chan— Era la voz de Kondo-san abriendo la puerta pero lo importante era: Mierda, mi China.

—Tengo sueño Kondo-san, dile que si no deja de molestar la voy a deportar.

—Deja el drama y vamos a casa.

Moví mi antifaz para verla estaba de pie con unas pequeñas lágrimas en los ojos, claramente se puso triste porque sus padres se fueron. No me interesa.

—¿Qué obtengo por ello? Estuve tirado toda la semana, me sorprende no haber conseguido una nueva novia.

—Claro, nadie más te soporta. Imbécil. No podrías conseguir una nueva novia aunque quisieras.

—Bastarda.

Me levanté y comencé a caminar detrás de ella, mi ropa ni siquiera estaba aquí si no que toda en su casa así que por fin volví a la comodidad. Llegué a su casa, tomé un baño y sin entender el porqué caí dormido a penas sentir el olor de la China en la cama. Ojalá no vuelvan mis suegros porque no estoy dispuesto a tolerar unos días más durmiendo mal.


¡Gracias por leer!

Dios, este capítulo se hizo tan largo pero es que sentí que no podía ser corto así que mejor largo que incompleto. También amé escribir del punto de vista de Sougo ha sido algo nuevo para mí.