¡Hola mis queridos lectores!

Ni idea qué comentar aquí.

No los aburro con mis declaraciones y a leer.

[Gintama no es mío si no de Hideaki Sorachi. En cambio la historia que vas a leer es mía, que la disfruten.]

-RaccoonTail-


Empecé mi último año de escuela, el Sádico entonces ya solo podrá quedarse conmigo los fines de semana y salir conmigo los fines de semana. Aburrido.

Llegué y me senté a un lado de Soyo, Shinpachi estaba al frente era todo lo que necesitaba. Primera clase fue historia, dormí toda la hora, igual a la siguiente y a la que sigue con tal que todo se resumió en un "Dormiré todo el día" almuerzo y luego tuvieron una orientación sobre el futuro.

¿Cómo te ves en un futuro?

Soyo respondió que quería ser presidente como su hermano, Shinpachi quería trabajar en el dojo de su padre en el cual trabaja su hermana, Tama dijo que quería trabajar en el bar donde estaba y yo no respondí nada porque aún no me proyecto en algo pero eso no fue todo si no que recibí el ataque directo de una de mis compañeras de Urara mejor dicho el cual fue "Kagura no se proyecta porque sabe que no va casarse con Okita-kun" y luego mi profesor de asignatura Hasegawa dijo "No creo que se proyecte, él es mayor que ella" así que mi inseguridad del día es "La edad" Ni siquiera presté atención a la clase por estar pensando en eso, no es como si me viera casada con el Sádico pero sí veo que él estaría en un futuro conmigo.

—No tomes en cuenta a Urara-chan, sabes que sigue celosa porque Okita-kun no se fijó en ella.

—No es eso.

—¿Fue lo de la edad?— me quedé en silencio mientras Soyo ordenaba sus cosas —Okita-kun debe proyectarse contigo en un futuro es obvio ninguno de los dos podría estar con alguien que no fuera el otro— sonrío para hacerme sentir mejor pero no funcionó.

Salimos de clases y caminamos hasta la estación de trenes, me despedí de Soyo y lejos fue el peor viaje de mi vida, aparte de irme muy apretada iba pensando en lo triste que podía ser Madao para haber dicho eso ¿Su esposa lo dejó por la diferencia de edad? Llegué a casa y estaba Gin-chan rascándose las bolas tomando leche de fresa.

—¿Cuál es tu diferencia de edad con Tsukky?

—Ni siquiera un "Gin-chan llegué"— dijo con una voz aguda digna de sus noches de travestismo —Mmm… Tsukuyo tiene veintitrés y yo recién veintiséis ¿Por qué?— tiene la misma diferencia que el Sádico y yo pero porqué ellos se ven más estables —El pedófilo fue tu novio que tenía diecisiete y tu quince.

—Tengo hambre ¿Pidamos pizza?

—Just do it, el número está en el refrigerador.

Llamé pedí dos pizzas pero había solo retiro en domicilio así que estaba obligada a ir por ellas ya que Gin-chan dijo que era mi idea que yo me las arreglara el mejor padre del mundo. Miré el teléfono y me propuse usar a mi novio para algo bueno que vaya por las pizzas.

[Kagura] (09/03/2020 21:40 p.m)

Pedí pizza ve por ella


[Okita;Sougo] (09/03/2020 21:45 p.m)

Ni siquiera un hola mi amor

Voy por ella


[Kagura] (09/03/2020 21:46 p.m)

Sádico

Te molesta la edad?


[Okita;Sougo] (09/03/2020 21:46 p.m)

El que fue suspendido por tendencias pedófilas fui yo

No, no me importa ni me molesta

Te siento rara, voy por las pizzas y me quedó un rato contigo


[Kagura] (09/03/2020 21:47 p.m)

Ok

No entré, me quedé en la escalera sentada esperando que llegara y llegó a pie con las pizzas en la mano, subió y se sentó a mi lado.

—Ya di qué ocurre.

—No me ocurre nada a lo mejor solo te extrañaba.

—Buen intento pero no funciona con alguien que te conoce lo suficiente.

Bastardo, no voy a hablar lo de la edad puedo arreglármelas sola.

—¿No me vas a decir? ¿Y qué fue esa mierda de "Te molesta la edad"

—Gin-chan estaba teniendo problemas porque sentía que era muy mayor para Tsukky.

—Claaaaaro. Finjamos que te creo.

Subimos con las pizzas y lo único que obtuve al entrar fue un "Pizza y novio, la vida te sonríe a veces" Comimos viendo un programa en silencio de vez en cuando el Sádico hablaba para decir que este programa es una mierda o alguno de sus comentarios desagradables, Gin-chan empezó a hablar de lo buena que estaba la chica del clima y que ojalá Tsukuyo se viera así, hijo de puta malagradecido y con cabello rizado agradece que alguien te quiere porque de verdad nadie lo haría.

—Bien a dormir, tú tienes clases y tú… ni idea que haces.

—Me voy.

El sádico se fue como siempre, sin despedirse y me quedé sentada en la sala pensando en lo que había pasado durante la tarde.

—Ya, dime qué pasó— Gin-chan se sentó a mi lado. Le comenté todo lo que había pasado en la tarde —Entiendo así que te preocupas por el futuro, no pensé que te importaban esas mierdas, siempre pensé que tu única preocupación era comer —No sé, supongo que lo mejor es que le digas pero en tu lugar entraría en pánico y fingiría demencia.

—Ya hice eso.

—¿Decirle?

—No fingir demencia y entrar en pánico.

—Dile o habla con alguien que no entre en pánico.

Así que al día siguiente y estar en clases retomamos el tema de ayer y volví a ser atacada por Urara, quién ahora me dijo que lo mejor que podía hacer era quedarme como vaga al igual que Gin-chan. Gin-chan era mi maestro de historia pero renunció porque no quería levantarse temprano. A la salida decidí desviarme e ir a hablar con la persona más confiable que tengo. Toqué el timbre.

—¿Está la Jefa?— Kyubei fue la que abrió la puerta.

—¿Por jefa te refieres a Otae?— Asentí —Oh, sí, pasa. Otae está en la sala sé está arreglando para ir a trabajar.

Me guío a la sala donde la Jefa se estaba arreglando, debería pedirme que me enseñe a maquillar.

—¡Kagura-chan! Que alegría tenerte ¿Pasó algo?— Me senté a su lado antes de comenzar a hablar, ella seguía maquillando su rostro.

—¿Afecta la diferencia de edad?

—Kyu-chan— Kyubei entró inmediatamente, la Jefa le pidió que le trajera el té y ella asintió para luego salir de la habitación —¿En qué sentido?

—Bueno… ¡Es que en clases hablaron del futuro y la perra de Urara dijo, dijo que yo no tengo futuro porque no tengo futuro con el Sádico y no sé por qué no dejo de pensar en esa estupidez! ¡¿Acaso soy muy tonta?! ¡Luego, el hijo de puta de Madao empezó a decir que era imposible un futuro junto a él porque él era mayor que yo! ¡Ni siquiera quiero casarme o algo! Solo, solo quiero saber si no me va a dejar por ser menor.

—Ay querida, vaya vómito verbal. Yo te digo que le digas, no puedes estar con esa incertidumbre a la larga te va a hacer daño. Gracias, Kyu-chan.

—Otae tiene razón, solo se honesta con él y si no quieren lo mismo entonces esto no va ningún lado.

—¡Kyu-chan! ¡Que ruda eres! Pero sí, si no quieren lo mismo van a tener que terminar.

Tomamos té y me fui cuando la Jefa se fue a trabajar y Kyubei se fue a su departamento, así que empecé a caminar a casa, la vieja ya tenía abierto el bar así que entré.

—Págame la renta— Tama me sirvió un poco de arroz y siguió limpiando —Puedo sentir la decadencia cuando la siento y tú estás apestando el lugar, suéltalo ¿Qué pasa?

—Creo que soy muy menor para mi novio pero no quiero decirle.

—Claro, la edad realmente no importa, sino que lo importante es si están en la misma sintonía, no sirve de nada tener la misma edad cuando él quiere trabajar y tú seguir estudiando, el formar una familia y tú vivir el momento— decía mientras limpiaba un vaso para servirme un poco de sake mientras comía arroz —Los veo en la misma sintonía pero para estar segura solo dile, si sigues siendo orgullosa no va a pasar nada y solo vas a quedar triste.

La vieja zorra de la casera me dio un consejo y lo único que hice fue beber hasta que Gin-chan me fue a buscar y recién es madrugada de miércoles pero lo peor fue la resaca de la mañana, me vestí y luego vomité de resaca. Salí luego de que Gin-chan me diera una isotónica y dinero para otra. Bajé la escalera casi arrastrándome y ni siquiera alcancé a llegar a la estación porque una mano me tomó fuertemente, me arrastró al callejón y me acorraló contra la pared.

—Quiero saber que mierda fue la llamada de anoche.

Ah, era el sádico… espera dijo llamada ¡¿Llamé al Sádico anoche?! Finge demencia, Kagura.

—No te he llamado.

—Anoche llamaste ebria diciendo que estabas segura que iba a terminar contigo porque algo te dijo Ururu.

—Urara, Ururu es la mocosa de Bleach.

—Urara de que no teníamos futuro y tú eres tan terca que no fuiste capaz de decirme por eso andabas tan rara.

—No es tan así.

—Claro ¿Sabes qué?— soltó mi mano y se alejó —Pero para que dejes de estar rara, sí, sí me proyecto contigo, realmente dudo que me interese otra chica y tener que pasar por la situación de querer presentarte a Mitsuba o conocer suegros que déjame decirte fue aterrador.

—Ya entendí.

—Bien, ahora vamos vine en patrulla y te voy a dejar a clases.

Me fui en la patrulla y las ganas de vomitar que tenía ya solo eran de resaca y no de nervios. El Sádico me dejó en la entrada donde la mayoría se percató que estaba y quedaron impresionados porque seguía con el Sádico, sí así es.

Las clases empezaron, tranquilas y sin ánimos, salí un par de veces a vomitar, al almuerzo Soyo me compró una isotónica y nuevamente la clase de orientación.

—Bien Kagura-chan ¿Qué es lo que vez para tu futuro?

—Supongo que adoptar un gato— dijo Urara riendo.

—Quiero trabajar y tener un buen futuro con mi novio.

—Vaya, asume que tendrán futuro juntos.

—Si no lo tenemos eso no te afecta vieja zorra.

Llamaron a Gin-chan por excederme con Urara y volví a casa, le dije a Gin-chan la situación y lo único que me dijo es que ahora podía calmar mi resaca y dejar de preocuparme por estupideces como la edad.


¡Gracias por leer!

Agradecería que comentaran que momentos cotidianos les gustaría leer.