Capítulo 6. Contradicción.
-Será sencillo para la fiscalía usar cualquiera de estos elementos en su contra porque van a justificarlos como producto de su relación con Marquina.
-¿Entonces estoy perdida?
-No Raquel, todavía tiene la opción de aceptar el trato que le ofreció el Comisario General.
-Llevo tiempo evaluando todas mis posibilidades y créame, son pocas y cada una es peor que la otra.
-Desde la primera vez que vine y le dije que iba a ser imputada vi como asumió esto. Es usted fuerte y valiente. Piense en lo que resultaría más conveniente –me dijo Miguel Ancira, el abogado que Ángel había conseguido para ayudarme a salir de este hoyo que cada vez se hacía más y más profundo.
-Tal vez sea momento de escuchar al Comisario General.
-Haré un par de llamadas. –dijo Miguel y me sonrió. No sabía realmente si podía confiar en él; pero ciertamente era la única persona que en este momento parecía estar luchando de mi lado.
Tal vez es el momento de replantear mi camino y comenzar a utilizar a mi favor aquello que en principio estuvo en mi contra. Si con traición voy a recuperar mi vida entonces así será.
-Raquel Murillo, qué gusto saludarla de nuevo –dijo con efusividad Alfonso Macedo, el Comisario General. No pude evitar mirarlo con desdén. -¿Aceptaste venir al bando ganador? –preguntó él con anticipada actitud victoriosa.
-Hasta donde sé, quienes se llevaron los millones de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre fueron ellos –comenté.
-No creo que hayas venido con la intención de colmar mi paciencia porque estás a una llamada de estar en la peor celda de la peor cárcel de España –afirmó el Comisario con hostilidad.
-Vamos al grano entonces y no finjamos una simpatía que no existe. Haré lo que quieren que haga pero quiero por escrito que me van a dejar fuera de todo esto cuando acabe. Quiero inmunidad absoluta.
-Todo lo que pidas te será concedido Raquel; pero comprenderás que no basta tu buena voluntad –dijo él mientras se me acercaba- necesitamos que Sergio Marquina pise suelo español y tú debes garantizarnos la posibilidad de atraparlo.
-Haré lo posible por conseguirlo –afirmé mientras me alejaba del comisario.
-No querida, harás hasta lo imposible porque de ello depende que te mantengas libre, con una reputación todavía un poco respetable y una hija a la cual cuidar. –lo sentí como una amenaza.
-Bien. ¿Por dónde empiezo? –no hay vuelta atrás.
-Por el momento siga como está, manténgase atenta hasta que la señorita Oliveira la vuelva a contactar.
Bienvenido amor a mi contradicción.
Nota: Quiero agradecer a quienes leen y a quienes dejan sus reviews. Es motivador para mí cuando dejan sus mensajes sobre qué tal les parece la historia.
Espero que no sea muy complejo para ustedes entender como llevo el hilo de la historia. Si tienen dudas, comentarios, quejas, sugerencias estaré encantada en leerlos y responderlos.
