Serena pronto llegó a la sala con las demás detrás de ella y rápidamente los demás se acercaron reflejando en sus rostros la preocupación que tenían por la más joven.
—¿Hotaru se encuentra mejor? —Preguntó Darien
—¿Pudieron hacer algo? ¿La ayudaron? —Preguntó en seguida de Darien.
—Ella está bien, lo malo ya fue dejado atrás —les informó Setsuna con tranquilidad.
—Y todo fue gracias a que cabeza de bombón la ayudó —comentó Haruka mirando a la susodicha quién sólo sonrió.
—¿A caso tu la curaste, Serena? —Le preguntó Molly sorprendida a lo que Serena alzó sus hombros.
—Siendo sincera me sorprende —dijo Rei captando la atención de Serena quien le miró con diversión —pero eso significa que fue increíble —le elogió.
—Si tan sólo hubieran podido verla —les dijo Michiru con una sonrisa orgullosa.
—Eso no fue nada, Michiru —le dijo Serena un poco apenada ante la insistencia de su hazaña.
—De verdad que debes de contarnos muchas cosas, señorita Sere —le dijo Mina con una media sonrisa para después sentarse en uno de los sillones.
—¿Cómo es que lograste extraer la oscuridad de ella? —Le preguntó Luna con curiosidad subiendo al regazo de Mina.
—Es un método parecido a la curación lunar que llegue a usar, la reina Selene fue quien me lo enseñó en el pasado —respondió Serena.
—Eso es fantástico —susurró Artemis subiendo a los brazos de Amy.
—¿Tienes ese recuerdo del pasado? —Preguntó Lita asombrada.
—Hay muchas cosas que tengo en mis memorias que pertenecen al antiguo Milenio de Plata —dijo Serena con calma —tengo casi todos mis recuerdos gracias a Brittany.
—Entonces tu amiga es una de esas personas que tienen varios secretos guardados —dijo Unazaki con seriedad.
—La verdad, son demasiados secretos que están guardados y deberían permanecer como tal, Unazaki —le contestó Serena con seriedad para después caminar a la pequeña mesa de centro en la sala donde notó unos folders abiertos a lo que los cerró.
—Es increíble ver todo lo que has cambiado, la verdad nos sorprendiste mucho cuando te vimos —habló Amy con su característica calma.
—Sino fuera porque la pequeña niña nos dijo tu nombre de seguro ni te reconocemos —enunció Haruka provocando que Serena sonriera nerviosa.
La atención de todos se desvío a la puerta de la cocina que fue abierta abruptamente dejando ver a Lili.
—¡Hermana Serena! —La pequeña corrió hasta los brazos de Serena quien la alzó en sus brazos para después darle un beso en la mejilla.
—Cariño ¿Annie te estaba cuidando? —La pequeña asintió —¿Cómo estas? ¿Te portaste bien?
—Yo estoy bien, hermana —respondió Lili con una sonrisa para después dirigir su mirada a los invitados. —Vaya, todos están aquí.
—Sucedió un pequeño problema, Hotaru se sintió mal así que la hemos traído a casa ¿Esta bien? —Le preguntó con una dulce sonrisa.
—¿La han traído para ayudarla? —Preguntó a lo que Serena asintió —entonces está bien —respondió con firmeza.
—Gracias por ser tan comprensiva, señorita Liliana —le dijo Serena besando su mejilla.
—¿Y mi hermana Brittany? —Preguntó la pequeña por la castaña mirando entre los presentes si se encontraba ahí.
—Justo ahora se está encargando de unos asuntos con una persona molesta, pero de seguro no tarda en llegar —le respondió Serena a lo que Lili hizo una pequeña mueca.
—Esta bien... —Musitó la pequeña —¿Puedo ver a Hotaru, hermana Serena?
—Por supuesto, ella está en mi habitación —le informó con una sonrisa para después bajarla al suelo a lo que la pequeña se marchó a la planta alta.
—Esa pequeña es todo un dulce —comentó Molly con una sonrisa mientras la pequeña desaparecía de su campo de visión.
—Ahora que hablamos de tu amiga, creo que ella ya se ha tardado demasiado —dijo Mina con el ceño fruncido.
—No te preocupes, Mina —le trató de tranquilizar Serena.
La puerta de la entrada se abrió repentinamente dejando ver la figura de Brittany quién se recargó en la puerta con cansancio una vez la cerró, Serena se dirigió enseguida a su lado.
—¿Estas bien, Brii? —Le preguntó mientras enlazaba su brazo al de Brittany y caminaban juntas a la sala donde dejo que la castaña tomará asiento.
—Claro que estoy bien —contestó Brittany con una media sonrisa —esa maldita bruja más vieja que yo no podría hacerme un rasguño.
—Por supuesto, olvide que hablamos de ti, chica inmortal —murmuró Serena intentando no reir.
—¿Ella está bien? —Preguntó Brittany con seriedad —¿Tomoe está bien?
—Si, ella logró ayudarla —respondió Michiru con una sonrisa.
—Entonces bien hecho, Sere —felicitó Brittany a la rubia. —Ahora si no les molesta, deseo ir a mi casa a dormir que siento que el cuerpo me está matando.
—¿A tú casa? —Cuestionó Lita confundida.
—Si, yo vivo al lado —respondió Brittany con naturalidad
—Vive en la casa de al lado, hay una nueva puerta en la cocina que coincide con el pasillo de la casa de al lado a lo que están conectadas, podemos ir de ahí a acá —explicó Serena. —Por ese motivo es que Lili salió de la cocina, ella estaba siendo cuidada en la otra casa.
—Sigan hablando tanto como quieran, como dije estoy muerta así que con permiso —les dijo Brittany levantandose del sillón para dirigirse a la cocina.
—Creo que también sería hora de que nos marchemos —sugirió Sammy con seriedad.
—Pero ¿Qué sucede con Hotaru? —Preguntó Amy por la joven.
—No necesitan preocuparse. —Les dijo Serena con tranquilidad —hoy puede quedarse aquí, también son bienvenidas Diana y Rini —se dirigió a la pequeña gata quién sonrió.
—Igual me quedaré, si no te molesta —le dijo Luna a Serena quien asintió con una sonrisa.
—Hotaru debe ir a la escuela mañana —le dijo Micjiru un poco preocupada.
—No te preocupes, personalmente puedo llevarla —le respondió Serena —de todas formas debo arreglar unos papeles de Lili para inscribirla igual al preescolar —dirigió su mirada a Haruka —¿Podrías dar doble vuelta? —le preguntó —quisiera que le puedas traer ropa y alguna cosas para Hotaru, ya que mañana va a la escuela.
—¿Segura que estás bien con eso? —Preguntó Setsuna insistente —¿Acaso no trabajarás?
—Tengo trabajo, pero es algo ligero como organizar unos vestuarios, mejorar otros y hacer algunos perdidos —respondió —pero eso es algo que puedo hacer desde aquí, el trabajo pesado aún no iniciara así que esta bien.
—Bien, dejaré en el departamento a Michiru y Setsuna, traeré algunas cosas para mañana para que Hotaru use y volveré —dijo Haruka tomando las llaves del auto en sus manos.
—Debemos ponernos en marcha, en todo caso antes de que se haga más tarde —comentó Michiru tomando la mano de Haruka.
—Los demás también nos pasaremos a retirar —informó Darien.
—Son muchas cosas las que han sucedido hoy así que admito que me alegra que el día ya haya terminado —enunció Molly con una sonrisa nerviosa para después acercarse a Serena y abrazarla —me alegra haberte visto de nuevo, nos veremos después —le dio un beso en la mejilla para después tomar de la mano a Kelvin.
—Creo que lo bueno de todo esto es que vimos tu cara, rubia tonta —dijo Rei a modo de broma a lo que Serena se rió rodando los ojos.
—Sammy, tu también te vas ¿Verdad? —Se dirigió a su hermano al notarlo un poco callado desde que llegaron a la casa.
—Si... Claro —respondió un tanto pensativo —estoy agotado por este día —confesó el chico.
—¿Quieres que te lleve a los dormitorios? —Le preguntó Darien tomando las llaves de su auto de su bolsillo de pantalón.
—Me parece bien, Darien —le respondió el chico con una sonrisa para después caminar con él a la salida.
—Buenas noches a todos —dijeron Darien y Sammy al unísono.
—Nosotras también nos vamos, hasta pronto —le dijo Mina dirigiéndose a la salida con Lita, Amy y Rei.
—Espero descansen, hasta pronto —se despidió Unazaki junto a su hermano saliendo detrás de Molly y Kelvin.
—Buena noche, Serena —le dijo Michiru saliendo junto a Setsuna para ir al auto.
—Pronto volveré con lo que me pediste —le dijo Haruka a Serena quien asintió con una sonrisa.
—Cuidense, chicos —susurró Serena dirigiéndose a la puerta donde cerró la puerta correctamente —hay mucho silencio ahora —pensó dirigiendo su mirada a Diana y Luna quienes estaban en un sillón sentadas conversando a lo que sonrió —debería subir, no eh vuelto a escuchar a Lili —la rubia rápidamente subió a la planta alta abriendo con cuidado la puerta de su habitación logrando ver a las tres dormidas, Lili se encontraba en el medio de Hotaru y Rini que tenían sus brazos sobre ella abrazándola a lo que Serena sonrió —se ven demasiado dulces —llevó su mano al bolsillo de su vestido de donde saco su celular y tomó una foto —una foto no me viene mal —susurró con una sonrisa ladina para después salir con cuidado y cerrar la puerta, al llegar a la sala noto a Luna con Diana recargada en ella mientras cabeceaba debido al sueño —deberían subir a dormir, pueden entrar a mi habitación con las demás o pueden usar la habitación de mis padres, más cómodo —les recomendó.
—Esta bien, buenas noches —dijo Luna caminando junto a Diana a la habitación a descansar.
—Que descansen bien —respondió Serena. Estando sola, la rubia se sentó en el sofá donde dirigió de nuevo su mirada al folder en la mesa de centro a lo que lo tomó en sus manos —debería haber dejado en un lugar estos papeles —pensó con seriedad abriendo el folder con algunas recetas médicas —al menos no les prestaron atención debido a lo sucedido hoy, debo tener más cuidado —de nuevo cerró el folder.
Llamaron a la puerta treinta minutos después a lo que Serena se levantó del sofá y corrió a atender encontrándose con Haruka.
—Perdón por la tardanza, cabeza de bombón —le dijo Haruka una vez abrió la puerta.
—No pasa nada, Haruka —contestó con una sonrisa.
—La mochila morada es de Hotaru y la rosa de Rini, la dejo en el auto después de que llegó —le informó la rubia ceniza.
—Esta bien, Haruka, gracias.
—¿Vas a poder con tres, cabeza de bombón? —Le preguntó Haruka con una sonrisa ladina.
—Claro que si —le respondió con seguridad —ten una buena noche, Haruka.
—Buenas noches, cabeza de bombón y que descanses —con esto Haruka se dio la vuelta y se retiró a lo que Serena cerró la puerta con seguro para después ir a la sala donde tomó aquel folder, apago las luces para luego subir las escaleras donde dejo las mochilas dentro de su habitación donde estaban las tres menores durmiendo y después de dirigió a la habitación de sus padres donde antes de abrir la puerta se detuvo unos segundos
—Este lugar... ¿Cuantas veces entré a esta habitación de pequeña? —Pensó mientras cierta tristeza se reflejaba en sus ojos, ella abrió la puerta entrando notando a Luna y Diana dormidas en el cojín del lado izquierdo de la cama —adoraba el olor a menta de la habitación de papá y mamá, me gustaba mucho entrar, subir a su cama y saltar gritando que santa habia llegado o que debían levantarse porque era mi primer día de escuela —con lentitud se acercó a la cama donde se sentó a la orilla y abrió el cajón del buró donde guardó el folder —han pasado años de que está habitación fue habitada, pero... —ella se recostó en la cama hundiendo su rostro en las almohadas —aún tiene el aroma de mis padres —una lágrima resbaló por su mejilla y quedó dormida casi al instante.
[…]
