Serena se encontraba ese día en la cocina, preparaba unos empaderados teniendo una pequeña cesta de lado donde los estaba colocando.
—Iré con Lili al estudio, necesito recoger un contrato que olvidé —avisó Brittany quién traía un sombrero y unos lentes puestos entrando a la cocina dónde tomó un emparedado que Serena había hecho y lo llevó a la boca.
—¡Te había preguntado si quería y me dijiste que no! —Le reprochó Serena referente a los emparedados.
—Sólo he tomado uno, no llores —recriminó Brittany con burla.
—Me ha llevado tiempo pero estoy por acabarlos —susurró la rubia con un puchero —me tomaron desprevenida ayer que termine de trabajar —le comentó Serena mirándola por el rabillo del ojo.
—Pues me parece bien que despues de casi dos semanas de que llegáramos puedas tener un tiempo con ellos —dijo Brittany con una sonrisa.
—Sabes que puedes acompañarnos ¿Verdad? —Le dijo Serena a la castaña quién palmeó el hombro de la rubia.
—Necesitas un tiempo con ellos, como los viejos tiempos —respondió para después darle un beso en la mejilla.
—Tengan cuidado, nos vemos más tarde —se despidió Serena de ella quien salió de la cocina.
—¡Hasta luego, hermana Serena! —Exclamó la pequeña entrando corriendo a la cocina, Serena la tomó en sus brazos y le dio un beso en la frente.
—Sé una buena niña, nos veremos más tarde —Liliana asintió para bajar de los brazos de Serena y correr con Brittany con quien después salió de casa, pasaron unos minutos cuando Hotaru y Rini entraron a la cocina.
—¿Ya casi terminas, Serena? —Le preguntó Hotaru mientras traía en sus brazos a Luna.
—¡Hay que irnos ya! —Exclamó Rini entusiasmada —ya quiero ir al parque para ver a Darien, con las clases, las tareas y todo eso no lo he visto mucho.
—Está bien, justo estoy por terminar —les aseguró guardando los últimos emparedados —sólo esperen un poco.
—¿Cuántos emparedados faltan? —Preguntó Luna con curiosidad observando la pequeña cesta.
—Técnicamente son los últimos, Luna. —Le respondió Serena con una sonrisa.
—Serena ¿Puedo hacerte un pregunta? —Serena asintió a Rini ante sus palabras mientras les daba la espalda aún —¿Por qué no has tenido citas o encuentros con Darien como antes? —aquella pregunta hizo a Serena congelarse unos segundos para después volver a guardar los emparedados en la cesta.
—Bueno, no sólo con él —murmuró Hotaru mientras Luna bajaba de sus brazos —mas bien con la mayoría.
—Quizás porque estoy de alguna manera evitando dar respuestas completas —pensó la rubia con seriedad.
—¿Por qué callas, Serena? —Le cuestionó Rini quién acariciaba el lomo de Diana.
—Simplemente porque he estado ocupada con mi trabajo, justo ahora he firmado con algunas revistas, algunas pasarelas, además de que tengo la presentación del próximo mes de mi nueva línea —se justificó la rubia. —Fabulosa excusa que das, Serena Tsukino —se reprendió mentalmente.
—Pero se supone que tienes tus tiempos libres, esos descansos que te otorgan a ciertas horas —argumentó Luna mirándola con el entrecejo fruncido.
—Ya detengan este interrogatorio —pensó para después dar la vuelta hacia ellas y sonreír. —Tienes razón, quizá en mis tiempos libres salga con las chicas y con Darien, pero ahora vamos que necesito subir la canasta al auto así que las espero afuera —les dijo tomando la canasta y pasándolas de largo en dirección hacia fuera —creo que lo segundo que más odio es mentir, pero de verdad necesito un respiro, ni siquiera he procesado aún de que volví a la casa de mi infancia —pensó Serena con tristeza colocando la canasta en el asiento del copiloto.
Hotaru fue la primera en salir de la casa junto a Luna, después de ellas fueron Rini y Diana.
—De alguna manera siento que ha estado evitando algo —murmuró Rini una vez subió al asiento de atrás con Hotaru y la felinas mientras Serena cerraba la puerta de la casa.
—Siento que hay algo que no nos está diciendo o no quiere comentar —musitó Luna mirando a la rubia.
—Creo que tiene sus motivos, después de todo es la princesa y ella sabe del porque de sus acciones —les dijo Hotaru.
—Tienes razón, además, su alteza seguro nos lo contará todo a su debido tiempo —apoyó Diana las palabras de Hotaru.
—La verdad es que ha cambiado mucho —murmuró Luna. —Cuando habla con nosotras lo hace de manera madura, como si se hubiera cerrado completamente a nosotros.
—Con el tiempo sabremos todo —consoló Diana a su futura madre, entonces Serena subió al auto.
—Bien, ya nos vamos —les dijo Serena con una sonrisa para arrancar el auto y comenzar a conducir en dirección al parque #10.
[…]
Nebula miraba con atención el espejo de la lúgubre habitación, a través de él observaba a Serena quién se encontraba aparcando en el parque.
—Así que va al parque y la chica que logra transformarse en Sailor no la acompaña —sonrió con malicia. —Eso suena a una oportunidad para confundir a la pequeña princesa.
Comenzó a reír con fuerza al tener un plan en mente que seguro... No llevaría a nada bueno.
[…]
Cuando Serena aparcó en el lugar, ella y las demás bajaron del auto para después caminar en dirección al lugar de encuentro donde todos se encontraban, incluso Serena notó el detalle que Nicolás estaba al lado de Rei curiosamente al acaramelados lo que hizo reír a la rubia internamente.
—Hola a todos —saludó Serena colocando la cesta de emparedados en el centro.
—Hasta que llegan —les dijo Rei con tono burlón.
—Por fin —musitó Mina. —Me estoy muriendo de hambre —reprochó Mina a lo que Serena rodó los ojos sonriendo.
—No eres la única, Mina —le recalcó Unazaki.
—¿Por qué llegaron tan tarde? —Les pregunto Amy.
—¿Serena tuvo algo que ver? —Preguntó a modo de juego Lita.
—Creeme, ellas se tardaron en alistarse, Lita —comentó Serena riéndose.
—Y tú en preparar los emparedados —le refutó Rini.
—Aunque tuvimos algo de culpa ya que la interrumpimos —argumentó Hotaru por lo bajo.
—¿Ves? —Le dijo Serena a modo de triunfo a Rini.
¿De que lado estás, Hotaru? —Le reclamó la pelirrosa a su amiga a lo que todos se echaron a reír.
—Te descubrieron Rini —le dijo Darien sonriéndole.
Rini fue a sentarse al lado de Darien mientras Serena se limitó a sentarse al lado de Hotaru junto a las Outhers, a los demás se les hizo extraño eso, para ellos era raro que ella no quisiera estar con Darien y más si estuvieron tanto tiempo separados, incluso Darien lo notó, pero decidieron no decir nada.
—¿Qué les parece si comemos? —Preguntó Michiru rompiendo el ligero silencio que apareció. —Hoy no me desayune y tengo hambre.
—Sólo recuerda no mal pasarte, sirena —le dijo Haruka a la peliverde quien frunció el ceño.
—Hemos traído diferentes comidas, Serena —le informó Molly a su amiga —¿Estas en una dieta específica o algo así? —Le preguntó Molly a la rubia quien alzó sus hombros.
—Claro, soy modelo así que la necesito —respondió Serena —Pero puedo comer con moderación, además suelo tener una rutina de ejercicios así que no tengo problemas con comer —dijo con una sonrisa.
—Pues deberías seguirla, porque tú no conoces la palabra moderación —le dijo con burla Sammy.
—¿Y tú que sabes enano? —Le refutó con una sonrisa ladina y desafiándolo con la mirada —yo puedo comer como quiera, así que deberíamos comer ¿No? —Les dijo con una sonrisa orgullosa y los demás asintieron.
Pronto comenzaron a hablar de cosas triviales y una que otra tontería, Serena en veces se reía o hacia un gesto de aprobación, tambien hablaron sobre modelaje y de que tenía Serena pensado en hacer para su próxima línea lo que ella explicaba sus ideas entusiasmada y en veces Mina, Molly y Michiru les daban consejos e ideas, estuvieron así hasta que de repente el cielo empezó a ponerse gris lo cual era raro y lo que generó que Serena tuviera un mal presentimiento.
De pronto, frente a ellos apareció Nebula.
Todos se pararon de donde estaban, las chicas dieron un paso al frente junto a Darien dejando a Serena, Molly, Kelvin, Unazaki, Andrew, Sammy y Nicolás atrás.
—¿Un picnic y no me invitaron? —Preguntó Nebula con sorna. —Que descortés es eso —dijo Nebula en un notorio fingido tono ofendido, Serena repentinamente comenzó a sentirse nerviosa debido a su presencia, hacia mucho que ella no hacía aparición y ahora, sentia que tenía de alguna manera algo entre manos, en esos momentos pensó en que Sailor Earth no estaba ahí y que en un recurso desesperado debería de intervenir.
—Ahora si no les molesta, háganse a un lado que vengo por la princesa —les dijo Nebula con seriedad caminando hacia ellos.
—¡Ni pienses que te le acercaras, Nebula! —Exclamó Rei.
—No dejaremos que le pongas un dedo encima —habló Haruka con firmeza.
—Así que ni lo intentes —le dijo Darien.
—¿Y cómo me detendrán? —Les preguntó con burla. —No tienen sus poderes.
—No importa —le respondió Lita crispando sus puños.
—Tendrás que quitarnos del camino primero —dijo Amy con seriedad.
—No te facilitaremos las cosas. —Le secundó Setsuna.
—¿Seguros de lo que dicen? —Cuestionó Nebula con su ceja alzada. —Entonces será bueno mandarles mis sombras para que no me estorben, así como se las mandé a Saturn —un escalofrío recorrió el cuerpo de Hotaru. —No era muy lindo ese lugar ¿Verdad niña?
—Ese lugar era horrible... —Susurró la chica abrazándose a si misma y empezando a temblar ante la sensación de aquella vez.
—Pero si eso es lo que quieren... —Musitó Nebula mirando sus dedos y después volver a verlos —¡Control de sombras! —Invocó su ataque a lo que varias sombras se dirigían a ellos provocando que Serena se tensara, sin pensarlo dos veces corrió hasta estar al frente de todos, alzó sus manos y sus manos emitieron un brillo plateado.
—¡Escudo de luna! —Exclamó a lo que alrededor de todos se formó un escudo de color plateado en el que las sombras chocaban, los chicos la miraban sorprendidos y ella solo podía resistir lo más que pudiera aquellos golpes.
[…]
