Serena se encontraba con el escudo en alto, trataba lo más que podía de que sus fuerzas no cedieran pero el cansancio comenzó a abrumarla, sintió como los latidos de su corazón se comenzaron a acelerar ante aquella preocupación de lo que pasaría si bajaba el escudo.
—¿Qué hago? ¿Qué hago? —Se cuestionó preocupada sintiendo una ligera punzada en su pecho —Por favor, necesito que esas cosas no se les acerquen —sintió sus brazos pesados pero intento seguir.
—No entiendo porque resistes tanto, la verdad no le veo caso, tarde o temprano mis sombras los atacarán —dijo Nebula con seriedad.
—¡Aguantaré todo el tiempo que sea necesario! —Le gritó Serena molesta mientras sentía sus dedos entumir y un ligero mareo. —Tengo que resistir, debo lograrlo porque no quiero que les pase lo que a Hotaru. —La rubia tomó una bocanada de aire.
—¡Baja el escudo, Serena! —Exclamó Luna de manera preocupada al notar cierta irregularidad en la respiración de la rubia —¡Estaremos bien!
—¡No lo haré! —Respondió Serena con cierta exasperación en su tono.
—¡Te estas esforzando demasiado! —Le gritó Darien preocupado ante la palidez que comenzaba a presentar ella en su rostro —¡Deja de ser terca, no queremos que salgas lastimada!
—¡Yo igual no quiero que salgan lastimados! —Contestó con una alteración notoria —Necesito calmarme, si me altero ellos lo notaran y sabrán que algo va mal —pensó ante la idea de que ellos se dieron cuenta del tono de voz que había usado.
Justo en ese momento Nebula rió a carcajadas provocando que todos mandaran su atención hacia ella, algunos la miraban con enojo, otros con frustración.
—¿Así que es por aquello? —Le preguntó Nebula con cierta ironía a la rubia.
—¿De qué estás hablando? —Cuestionó Michiru confundida.
—¿A que te refieres? —Preguntó Lita casi al mismo tiempo que la peliverde
preguntó ahora Lita.
—¡No te atrevas, Nebula! —Le advirtió Serena con enojo sintiendo su sangre arder al igual que su garganta.
—¡¿Atreverse a qué?! —Cuestionó Rei exasperada ante aquel extraño intercambio de palabras.
Las miradas estaban sobre Nebula al igual que Serena, pero ambas se observaban la una a la otra a los ojos, una transmitía su burla ante la situación mientras la otra reflejaba el enojo y la desesperación de lo que sucedía.
Una maliciosa sonrisa se dibujó en los labios de Nebula que provocaron un escalofrío en Serena quien luchaba por mantener en pie el escudo.
—Tú, joven princesa —Nebula la señaló con su dedo índice. —No quieres que ellos terminen en aquel lugar de sombras ya que sabes por experiencia que ese lugar es horrible ¿No es así, princesa de la Luna? —Serena sintió un frío recorrerla al igual que sus brazos se sintieron más pesados.
—Maldita seas, deja de abrir la estúpida boca. —Pensó Serena con rabia.
—¿Tú estuviste en ese horrible lugar? —Le preguntó Hotaru a su espalda en notable estado de shock.
Ante aquella pregunta la rubia se quedó muda, no pudo responder al verlos por el rabillo del ojo y notar que le miraban preocupados, ella sólo terminó apartando su mirada hacia Nebula.
—¿Por qué nunca nos hablaste de ello? —Preguntó Michiru nerviosa.
—¿Por eso sabías que hacer cuando le sucedió a Hotaru? —Cuestionó Haruka.
—No creí que fuera necesario contarles algo que pasó hace un tiempo.
—¿Por qué...? —Susurró Rini notablemente contrariada.
—Debías habérnoslo dicho —dijo Artemis con seriedad.
—Y ni tienen idea de que otra cosa les esconde —habló Nebula con burla.
—¿Ahora de que hablas? —Le cuestionó Molly a Nebula desafiante a lo que Kelvin la sostuvo de los brazos evitando que diera un paso al frente —¿Acaso hay algo más?
—El joven Sammy y la joven Rini. —Mencionó Nebula a ambos mirándolos —¿Acaso ustedes saben lo que les paso a los señores Tsukino? —Les preguntó con cierta malicia.
—¿Le sucedió algo a mis padres? ¿Qué les sucedió? —Cuestionó Sammy preocupado ante la mención de ellos —Serena no ha hablado de ellos... Tengo un mal presentimiento.
—¡Ya basta, Nebula! —Le gritó Serena a todo pulmón temblando.
—¿Acaso no les has informado de lo que le paso a tus padres, princesa de la Luna? —Preguntó Nebula con sorna.
—¿Qué fue lo que les paso? —Preguntó Rini con exigencia sintiendo una ligera opresión en el pecho.
—Deberías contestar tú esas preguntas o lo haré yo, princesa de la Luna —dijo Nebula con seriedad.
—Ya detente, Nebula —musitó Serena entre dientes —mis fuerzas están cediendo, maldición, ella lo ha planeado... Ella sabia que este tema es lo más delicado para mi —pensó mirando a Nebula firmemente.
—¿No contestará? —Nebula miro después a Sammy y Rini para sonreír con burla —¡Ellos están muertos! —Gritó con notoria felicidad, como si festejará un gran logro.
Serena sintió sus piernas flaquear y sus ojos arder, su corazón se había acelerado aún más sintiendo náuseas que la tenían ya mareada.
Rini fue tomada rápidamente por Darien cuando la muchacha perdió el equilibrio y la abrazo con fuerza dejando que comenzará a llorar.
Sammy empalideció notablemente y dirigió su mirada a su hermana sintiendo un indescifrable dolor.
—Por favor, dime que es mentira... —Musitó Sammy con la voz entrecortada provocando que su hermana mordiera sus labios mientras le miraba por el rabillo del ojo —¡Contesta para decirme que no es verdad! —Le gritó exasperado ante el silencio de ella.
Una lágrima resbaló por la mejilla de Serena quien desvío su mirada al frente y con lentitud asintió provocando que su hermano comenzará a derramar lágrimas.
—Dos semanas después de llegar a Estados Unidos, salieron en coche a un lugar, yo no fui con ellos ya que había quedado de verme con Brii, pero tres horas después de habernos despedido me informaron que ellos habían tenido un accidente, cuando llegué me informaron que papá ya había fallecido y mamá, estaba grave por lo que a la hora falleció —relató Serena sintiendo cierto desespero ante las imágenes que volvían a su mente.
Un silencio sepulcral reino entre ellos ante aquello que fue roto por Nebula quién volvía a reír.
—Ahora quisiera decirle algo que no sabe, princesa de la Luna —dijo Nebula con seriedad.
—¿Qué es lo que no sé? —Le cuestionó Serena con dureza.
—Tus padres no murieron en un simple accidente —comunicó Nebula haciendo que Serena reflejará cierta incertidumbre en su mirada.
—¡¿Ha que se refiere?! —Le gritó Rini siendo sujetada por Darien de los brazos al notar como la pelirrosa quería precipitarse.
—Alguna aveces debes hacer lo que sea necesario para hacer que las cosas funcionen —dijo Nebula comenzando a sonreír, los demás le miraron con cierta confusión, pero la mirada de Serena sobre ella era de terror, un terror puro para después transformarse en desesperación.
—Tú... Los mataste —musitó Serena en shock a lo que la mujer ensanchó su sonrisa aún más.
—¡Estas en lo cierto! —Exclamó Nebula con la alegría de un niño.
Una mirada llena de horror se reflejo en los ojos de todos los demás que no lograban procesar aquel dato tan abrupto y grotesco.
—No puede ser... —Murmuró Serena mientras las lágrimas comenzaban a caer por sus mejillas —¡¿Por que diablos lo hiciste?! —Le cuestionó con un tono de desesperación —¡Ellos no tenían nada que ver! —Le gritó haciendo que su garganta le doliera —¡Ellos no tenían la culpa de nada! —El escudo comenzó a agrietarse, la respiración de Serena comenzaba a ser más irregular, las náuseas y mareos aumentaron al punto de ser insoportables.
—Pero en sí, tu eras el objetivo y ayudaba mucho que te vieras vulnerable por lo que les pasó —le respondió Nebula a todas sus interrogantes.
Las fuerzas de Serena cedieron haciéndola perder el equilibrio y por ello Haruka la sostuvo rápidamente por la cadera.
—¡Cabeza de bombón! —Le llamó alarmada mientras Darien se acercaba a ella checando su pulso.
—Su corazón late muy rápido... —Musitó Darien preocupado mirando a Amy quién mordió su labio.
Serena se desconectó unos instantes, sentia como el aire comenzaba a hacerle falta con desesperación mientras las palabras de Nebula se repetían una y otra vez en su cabeza, como si hicieran eco en su interior.
Pronto recobró el sentido, abruptamente se separó de Haruka y alejó su mano de Darien para dar unos pasos lejos de ellos y mirar a Nebula.
—Te juró que jamás te perdonaré lo que has hecho —masculló la rubia entre dientes —¡Tú has ganado más que mi odio y desprecio! ¡Tú maldita arpía, te juro que pagarás muy caro lo que hiciste! —Le gritó con odio en su tono de voz haciendo preocupar por unos momentos a los demás, la joven elevó su mirada al cielo y tomó una bocanada de aire —¡Sailor Earth, tu princesa te exige que hagas presencia! —Exclamó a los cielos a la vez que un aura plateada la envolvía y el símbolo de la Luna aparecía en su frente que después desapareció haciéndola perder las fuerzas por completo, entonces Haruka se movió rápidamente deteniendo su caída al suelo.
Entonces el escudo que Serena había creado desapareció por completo haciendo a Nebula sonreír ante la notoria oportunidad de atacar, ella mando sus sombras hacia ellos pero de pronto fueron interceptadas por Sailor Earth.
—¡Enredaderas terrestres! —Exclamó la guerrera de la tierra provocando que una enramada de rosas bloquearán a las sombras.
—¡¿Como es que puedes estar aquí?!—Exclamó furiosa Nebula.
—Siempre que la princesa me necesite yo estaré ahí, y no dejare que basuras como tu se les acerquen —murmuró Earth con desdén, Nebula colocó una cara de desagrado para después desaparecer, entonces Earth fue hacia los demás acercándose a Serena Serena específicamente a la cual aparto de Haruka y la abrazo con fuerza.
—Perdón por mi fallo, debí estar aquí —le susurró Earth acariciando su cabello —hay que irnos de aquí —con eso un brillo café los rodeó a todos y los hizo desaparecer del lugar.
[…]
