No entiendo del todo que sucede, sólo sé que estoy en la sala de oración del Palacio del Milenio de Plata, veo mis manos y notó que son casi traslúcidas a lo que pienso que estoy viendo algún tipo de suceso del pasado.Puedo ver que cerca del cristal de la oración se encontraba un espejo con decorados de color dorado, podría decir que de oro exactamente.
Para mi sorpresa aparecen de pronto dos figuras frente a aquel espejo que tienen apariencia femenina, pude notar como estaba aquella que tenía al espejo a su espalda mientras la que estaba frente a ella le apuntaba amenazante con una espada.
Pronto aparecieron más figuras, una mujer de cuerpo esbelto a la entrada del salón siento retenida por dos jóvenes que identifique bien que tenían trajes de Sailor, otras dos Sailor más, una auxiliando a otra que se encontraba en el suelo aparentemente herida, lo más extraño es que por más que lo intento no puedo distinguir sus rostros ya que están distorsionados.
—Te advertí que no la lastimaras, Val —habló de pronto aquella que sostenía la espada casi en el cuello de la que llamó "Val", justo en ese momento sentí demasiado conocida su voz.
—Detengan esta pelea ambas, por favor —había suplicado la mujer que era retenida por dos Sailor, entonces note que sus cabellos eran plateados, un escalofrío me recorrió cuando sentí tan familiar esa voz.
—Eres sólo una cobarde asustadiza —había dicho "Val" con desdén ante la notoria duda que transmitía quién cargaba la espada, despues de todo la joven temblaba —tú no tendrías el valor de matarme —se burló.
—¡No vaya a hacer una locura, por favor! —Gritó de pronto la que estaba en el suelo herida que era ayudada por su compañera, sus voces son tan familiares que me alarma.
—Puede que no tenga el valor para matarte, pero eso no significa que no tenga el valor de hacer lo necesario —habló la chica de la espada con firmeza quién soltó rápidamente el objeto dejándolo caer al suelo, entonces elevó sus brazos en dirección a "Val" donde sus manos emanaron un brillo plateado al compás del brillo que emitió el espejo.
—¡No lo hagas, Serenity! —Gritó repentinamente la mujer que era sostenida por las guerreras donde pude visualizar su rostro, era la reina Selene, después las que vestían como Sailor pude igual ver sus rostros y por último vi el rostro de las dos chicas que estaban peleando... Quién había amenazado a "Val" era la princesa Serenity.
"Val" era de cabellos casi negros con unos enigmáticos ojos esmeraldas que me provocaban cierta incertidumbre que hizo mi pecho doler.
Entonces, la princesa Serenity empujo con sus propias manos mientras brillaban a "Val" la cuál al perder el equilibrio agarró con su mano derecha el collar que la princesa Serenity tenía en su cuello arrancándoselo, entonces"Val" entró en un instante al espejo desapareciendo, a lo que supongo, dentro de él.
Entonces la princesa Serenity quedó congelada unos instantes en su lugar, parada muy quieta como si procesará lo que acababa de hacer, sólo para después caer de rodillas y al final terminar inconsciente sobre el suelo mientas unas lágrimas habían escapado de sus ojos, en ese momento las Sailor a excepción de la herida Mars corrieron a la dirección de la princesa junto a la reina, después de eso comencé a ver todo borroso.
[...]
Serena abrió sus ojos y se sentó de golpe sobre el colchón de su cama, el sudor adornaba su frente mientras los latidos de su corazón eran acelerados, ella llevo su mano derecha hasta la altura de su corazón tratando de respirar hondo.
—Debes tranquilizarte, Serena —se dijo a la vez que su mirada se paseaba por su habitación —puedes provocar que tu taticardia te ponga mal —inhaló y exhaló en varias ocasiones —ese sueño... ¿Era un sueño o un recuerdo? —Se preguntó sintiendo de pronto sus ojos arder —¿Qué fue lo que hiciste, princesa Serenity? —Cuestionó bajando sus piernas del colchón para que sus pies tocaran el suelo —¿Quién era aquella a la que encerraste en ese espejo? —Siguió cuestionando como si fuera a obtener respuestas de algún lugar —vamos, necesito calmar está notoria ansiedad —ella abrió el cajón superior del buró de donde saco una cajetilla con pastillas de donde tomó una, después se sirvió un poco de agua de la jarra que estaba sobre el objeto y pasó el medicamento por su garganta —genial, son las cinco de la mañana, hora en que nadie está despierto —chistó irritada después de ver la hora en su alarma —podría dar una leve caminata ahora que he despertado demasiado temprano —pensó dirigiéndose a su armario de donde sacó una muda de ropa para después ir en dirección al baño —necesito un respiro después de tener ese extraño y ajeno sueño —ella dirigió su mirada hacia el espejo observándose unos segundos mientras el agua a su lado corría llenando la tina —no tienes todos tus recuerdos, Serena —musitó la protegida de la luna mirándose a si misma con neutralidad —y por alguna razón sientes que estás bien de esa manera —se reprochó desviando la mirada del espejo para desvestirse y meterse a la tina sintiendo la tibia agua relajar sus músculos.
Una vez se duchó, Serena se dispuso a a dar una vuelta por el parque mientras escuchaba música, al caminar la rubia sintió un poco de la paz que necesitaba sentir después de aquel sueño y ayudaba el hecho que fuera de madrugada ya que el lugar se encontraba vacío a lo que le era más cómodo.
[...]
Después de una media hora la rubia regreso a casa donde al entrar se encontró con Brittany.
—Despertaste demasiado temprano ¿Dónde estabas? —Le cuestionó Brittany llevando unos desayunos en sus manos en dirección al comedor siguiéndola Serena por detrás.
—Sólo salí a caminar por un rato —le respondió observándola servir el desayuno a las chicas, Brittany no pareció muy convencida con la respuesta debido a la pequeña mueca que hizo, pero no dijo más.
—Buenos días, hermana Serena —le saludó la pequeña Lili a lo que la rubia se acercó a donde estaba sentada y besó su frente para después dejarla desayunar.
—Buen día, Rini y Hotaru —les saludó la protegida de la luna tomando una manzana del frutero.
—Deberías comer un pan tostado al menos —le dijo Brittany con seriedad sirviéndoles un poco de jugo.
—Ya comí uno más temprano, iré a mi habitación —le avisó dirigiéndose a la cocina donde dejo la manzana a medio comer en el basurero, luego tomó un vaso de agua el cual subió junto consigo a su habitación.
Al llegar a su habitación la rubia saco algunos frascos con pastillas de las cuales tomó algunas para consumirlas con el agua, después de eso guardo las pastillas de nuevo al cajón hacia el fondo de éste para luego bajar a la sala donde encontró a las dos jóvenes junto a Lili frente al televisor.
—Serena ¿Hoy tienes turno en el estudio? —Le preguntó Brittany entrando a la sala.
—Yes, sister —respondió Serena con una sonrisa acomodando su bolso en el hombro izquierdo.
—Hermana Serena ¿Llegaras temprano? —Preguntó Lili levantandose del suelo para acercarse a Serena, la rubia la alzó en sus brazos para darle un beso en la mejilla.
—Estaré devuelta a las tres —le informó la protegida de la luna quién la bajo después.
—Quisiera acompañarte, tengo curiosidad por saber tu área de trabajo —dijo Hotaru —¿Si puedo acompañarte?
—Por supuesto, Hotaru —respondió la reencarnada princesa dirigiendo su mirada a Rini —¿No quieres acompañarnos también?
—Quizás en otra ocasión, ahora quisiera quedarme con Luna, Diana y Lili —contestó la pelirrosa con una sonrisa.
—Puedes irte tranquila, yo me mantendré con ellas —le dijo Brittany a la rubia quién asintió con una sonrisa.
—Entonces será mejor que Hotaru y yo nos vayamos a cambiar de vestuario para poder irnos —comentó Serena mirando a la mencionada quién asintió para después ambas dirigirse a la segunda planta.
Las dos fueron a cambiarse de vestuario, Hotaru llevaba un vestido color morado hasta las rodillas mientras que Serena llevaba un vestido corto color negro con su cabello recogido en una coleta, después de haber terminado Serena y Hotaru se despidieron de las demás y subieron al auto de la protegida de la luna poniéndose en marcha.
[...]
Serena llegó junto a Hotaru al lugar, al entrar una joven de cabellos castaños, ojos cafés y tez morena les recibió con una dulce sonrisa.
—Buen día, Araceli —le saludó con cortesía Serena
—Muy bien día, señorita Sere —contestó agachando su cabeza.
—Ella es mi amiga, Hotaru Tomoe —le presentó a la joven sonriendo —estara con nosotros hoy, Cheli —le informó con tranquilidad.
—Mucho gusto en conocerle —murmuró Hotaru asintiendo.
—El gusto es mio, mi nombre es Araceli y soy asistente de la señorita Sere —la joven de tez morena le miro con amabilidad.
—Ella es muy bonita ¿En serio es tu asistente? —Preguntó Hotaru a Serena quién asintió.
—Es muy bonita lastima que ella no quiera desempeñarse como modelo —comentó Serena con cierto tono de pena.
—¿Por qué no? —Cuestionó Hotaru mirando a la joven asistente.
—El modelaje no es lo mio, prefiero organizar las actividades de la señorita Sere —le respondió Araceli a Hotaru.
—Eres muy terca pero al final es tu decisión —refutó Serena con notoria resignación. —Por cierto, Cheli ¿Que hay para hoy?
—Una sesión de fotos para la revista "el brillo de la moda" tienes que modelar al menos tres de tus diseños los cuales Perla ya tiene listos —comunicó Araceli revisando una libreta que sacó de su bolso.
—¿Quién es Perla? —Preguntó Hotaru con curiosidad.
—Perla es la muchacha encargada del vestuario de Brii y mío, esta con nosotras desde que empezamos nuestra carrera al igual que Cheli, ella es muy amable —explicó Serena con una sonrisa.
—Y algo más —agregó Araceli. —Necesitarás una joven para modelar debido al otro juego de diseños que creo, sólo que aún no lo conseguimos —informó un poco preocupada.
—No te preocupes, ya tengo una —le dijo la protegida de la luna con tranquilidad.
—¿Enserio? —Preguntó Araceli con una leve sonrisa.
—Si, Hotaru será mi acompañante —respondió mirando por el rabillo del ojo a la mencionada quién volteo a verla asombrada.
—¡¿Enserio?! ¡Es fantástico! —Celebró emocionada la pelimorada dando leves saltos en su lugar.
—Entonces esta arreglado —dijo Araceli con alivio. —Por favor pasen con Perla a cambiarse que aquí ya estará todo preparado.
Ambas se dirigieron a una habitación donde una joven de cabellos negros, ojos café claro y tez clara se encontraba frente a una pila de ropa y prendas acomodándolas.
—Buen día, Perla —le saludó Serena haciendo que la joven se girará hacia ella.
—Buen día, señorita Sere —devolvió el saludó animosamente.
—Mira, ella es Hotaru mi amiga y estará conmigo modelando —le comunicó colocando su mano en el hombro de la pelimorada —¿Crees que las medidas de los diseños sean acordes a ella?
—Claro que si —le respondió tomando los tres conjuntos —por cierto, eres muy bonita, Hotaru —elogió a la jovencita provocando que se sonrojara.
—Gracias por el cumplido, señorita Perla —musitó Hotaru avergonzada.
—Te dije que te caería muy bien —le susurró la rubia a Hotaru.
—Aquí están los tres vestuarios de ambas ¿Pueden escoger el orden en que los usarán? Necesito organizarlos para poder adjuntar los con sus respectivos calzados y accesorios.
Serena fue quien tomó la iniciativa acomodando los tres vestidos rápidamente, con eso Hotaru se animó y acomodó los vestidos en un orden para después ambas dejar que Perla los tomara.
—Ahora que tengo esto, dentro de poco les traeré el calzado y accesorios que van con ellos —les dijo Perla con una sonrisa —Eliana se encargará de su cabello y quizás quieran aplicarse maquillaje, no sé, eso ya se lo dejo a ella —Serena rió levemente —bueno, les deseo suerte y encontrarán lo que deben vestir en el vestidor.
—Gracias, señorita Perla —la mencionada sólo asintió al agradecimiento de la pelimorada para después salir del lugar.
[...]
Serena se encontraba en el vestidor junto a Hotaru, la rubia se había colocado el primer vestido y justo en ese momento se colocaba la gargantilla, ella miro por el rabillo del ojo a Hotaru notando ciertos movimientos torpes en la muchacha cuando se estaba colocando el calzado a lo que rió internamente.
—Lo harás bien, no te preocupes —le alentó la protegida de la luna llegando hasta ella para ayudar a cerrar bien su vestido —actúa al natural y verás que estará perfecto —colocó sus dos manos en los hombros de la jovencita quién sonrió —sólo espero que tus tutores no me maten por dejarte modelar ropa un poco corta —bromeó provocando que Hotaru riera.
La princesa Serenity caminaba por un bosque notando en sus movimientos que buscaba a alguien, la joven miraba hacia los lados con paciencia hasta que miro en un punto exacto unos arbustos moverse de los cuales salió Sailor Saturn—¡Princesa! —Exclamó la joven guerrera con alegría acercándose.—¡Hola, Saturn! —Le saludó animosamente para después abrazarla, una vez se separaron la princesa tomó la mano derecha de la más joven de las Sailor.—Estoy un poco preocupada —confesó la de cabellos cortos con una sonrisa nerviosa —¿Esta segura que saldrá bien? —Le preguntó.—Estoy completamente segura, mi querida Saturn —respondió la princesa con seguridad.—¿Y si no sale bien? —Volvió a cuestionar la protegida de Saturno pero la princesa colocó sus dos manos sobre los hombros de ella.—Actúa al natural y verás que estará perfecto —le aseguró la princesa Serenity con una sonrisa.
—¿Serena? —La mencionada abrió y cerró sus ojos varias veces para después mirar fijamente a Hotaru quien le veía con cierta confusión.
—¿Tú también viste eso? —Le preguntó la protegida de la luna ante la sospecha que no era la única que vio aquello.
—Si, al parecer si nos llegamos a conocer en el Milenio de Plata —respondió la protegida de Saturno con cierta melancolía que provocó que Serena le sonriera con dulzura.
—Es momento de salir, la sesión está por empezar —le dijo Serena acomodando un mechón de su cabello que se había salido de su peinado —¿Lista?—Le preguntó mirándola de reojo estando las dos frente a la puerta.
—Lista —afirmó la jovencita y con eso Serena abrió la puerta para ambas dirigirse a la sección del lugar que usarían para la sesión donde Hotaru siguió consejos e indicaciones de Serena y el personal para poder posar para las fotografías tanto como Serena se encargaba de lo suyo como detalles menores.
[...]
