Serena llegó a casa junto a Hotaru después de haberse librado del trabajo que tuvieron, cuando bajaron del auto justo notaron que el auto de Haruka se estacionó frente a su casa a lo que la pelimorada corrió hacías sus tutoras abrazándolas.

—¡Hola! —Les saludó Serena una vez se acercó a ellas.

—Perdona por venir sin avisar, pero queríamos ver a Hotaru —comentó Michiru abrazando a su hija adoptiva.

—Saben bien que son bienvenidas —aseguró Serena dirigiéndose a la entrada siendo seguida por ellas —pueden visitar la casa siempre y cuando haya alguien para abrirles —bromeó abriendo la puerta permitiéndoles pasar.

—Gracias por ello, princesa —le dijo Setsuna con una sonrisa, entonces las cinco se dirigieron a la sala donde notaron a Rini junto a Lili en sus brazos mientas Luna y Diana estaban recostadas sobre un cojín en el suelo.

—¡Hermana Serena! —Exclamó la pequeña con felicidad, la rubia rió un poco para después acercarse a Rini para tomar a la niña en brazos —¡Me alegra verte!

—Sólo no nos vimos por unas horas, Lili —murmuró Serena dándole un beso en la frente.

—Bienvenida, Sere —le saludó Brittany saliendo entrando a la sala para después mirar a las Outhers —bienvenidas igualmente.

—Gracias, Brittany —le agradeció Michiru con una sonrisa mientras tomaba asiento junto a las demás.

—Haré algunos aperitivos, vuelvo en un segundo —les informó la de cabellos chocolate entrando de nuevo a la cocina.

—¿Fue divertido ir con Serena, Hotaru? —Le preguntó Rini a su amiga una vez tomó asiento a su lado.

—¿Fuiste con la princesa a su trabajo? —Preguntó ahora Setsuna sorprendida.

—Si, le hice compañía hoy —respondió con cierto orgullo, Haruka revolvió los cabellos de la jovencita —¡Papá Haruka! —Exclamó entre risas.

—Dejen que les diga que no sólo me acompañó, ella me ayudó modelando unos diseños que justo eran de su talla —comunicó Serena con orgullo.

—¿Modelaste? —Le preguntó Rini con emoción a lo que Hotaru asintió sonrojada —debí de haber ido —musitó haciendo un puchero que hizo reír a las demás, Lili quién de encontraba en las piernas de Serena miró confundida a las mayores para después bajarse de la rubia y dirigirse al televisor el cual encendió cambiando los canales.

—¿Y cómo lo hizo? —Preguntó Setsuna a Serena con una sonrisa.

—Debo decir que lo hizo muy bien —contestó Serena —ella es muy inteligente, sólo tuve que explicarle la manera dos veces cuando una novata necesita de al menos cinco a seis veces la misma indicación —alardeó.

—Seguro yo también lo habría logrado —dijo Rini con orgullo haciendo que las demás rieran.

—Te aseguro que cuando haya otra oportunidad dejaré que modeles —le afirmó la protegida de la luna convencida.

"Estamos aquí con el joven Mark, un famoso de Estados Unidos que ha pisado nuestra querida Japón" —habló una reportera, rápidamente Serena dirigió su mirada al televisor, Lili había dejado el canal de las noticias y ahí estaba siendo entrevistado aquel individuo que sonreía a la cámara con arrogancia.

"Es para mi un privilegio pisar su tierra, siempre quise visitar este lugar" —le había comentado a la joven reportera, Serena frunció levemente su ceño lo que captó la atención de las demás quienes prestaron atención a la entrevista.

"¿Cuál es la razón para que por fin diera una visita a nuestro país?" —el individuo sonrió ante la pregunta de la reportera provocando que Serena sintiera ciertas nauseas, Brittany había salido de la cocina y se quedó de pie detrás de donde estaban las demás sentadas mirando con seriedad el televisor.

"He venido aquí para ver a mi querida novia" —respondió él con cierta ironía que Serena notó enseguida.

"¿Y podemos saber quién es?" —siguió cuestionando la joven.

"Pues es nada más y nada menos que la hermosa modelo Sere" —ante aquella segura respuesta todas dirigieron su mirada a Serena en total shock, pero la susodicha mostraba cierto descontento con aquello que dijo.

—¿Habla en serio? —Preguntó Brittany provocando que Serena se levantará rápido y voltease a verla —¡¿Habla en serio?! —Repitió alzando un poco más la voz.

—Es obvio que no —respondió Serena tensando su mandíbula para caminar a ella parándose frente a frente.

—¡¿Entonces por que lo ha dicho con tanta seguridad?! —Le reprochó Brittany con enojo mientras sus ojos retenían las lágrimas.

—¡Sabes que yo jamás tendría un interés en él! —Le gritó Serena de vuelta.

—Qui me dit que vous ne sortez pas avec lui à cause d'un accord dans l'entreprise ou parce que vous n'êtes pas content d'approcher Darien?! —Le cuestionó Brittany en francés crispando sus puños, las presentes que miraban la escena incómodas se sorprendieron ante el cambio de idioma que usó la cabellos chocolate.

—¡¿Vas enserio con eso?! —Gritó Serena totalmente molesta llegando a golpear con su puño el respaldo del sillón —¡Yo no soy de esa clase y lo sabes mucho mejor que nadie!

—¡¿Entonces porque él lo esta diciendo?! —Le interrogó Brittany con su voz quebrándose.

—¡No tengo la maldita respuesta, Brittany así que deja de gritar! —Lili tapó sus oídos con sus manos mientras sus ojos estaban llorosos.

—¡¿Y por que diablos mentiría?!

—¡Sucede que a ese idiota le tienes una fe ciega y no te das cuenta de la basura que en realidad es! —Exclamó Serena con reproche sintiendo una punzada en el pecho.

—¡No hables así de él, Serena Tsukino! —Masculló entre dientes.

—¡¿Cuándo vas a abrir los ojos?! —Le preguntó Serena sonriendo con ironía.

—¡Él no es malo! —Afirmó Brittany con desesperación.

—¡Ya quisieras tú que el fuera una blanca paloma! ¿¡Pero que crees!? ¡Qué en realidad es un desgraciado!

—¡Basta! —Gritó de pronto Lili frenando a ambas que voltearon a verla —¡Ya basta! —Repitió soltando en llanto, Serena suspiró con agobio para después acercarse a la pequeña y cargarla en sus brazos.

—Lo siento, cariño —se disculpó la rubia, justo en ese momento Brittany sin decir más salió de la casa cerrando la puerta de un portazo —no era nuestra intención comenzar a pelear frente a ti, frente a nadie —corrigió mirando a las demás para después sentarse en el sillón colocando a la pequeña en sus piernas.

—Odio que se peleen, me dan miedo —musitó la pequeña hipando por el llanto.

—Enserio lo siento, hoy no es un buen día ni para Brii ni para mí, pero te aseguro que esto se podrá arreglar pronto —le aseguró con dulzura dándole un beso en la frente —tú hora de la siesta de la tarde ya llegó así te debería ir a dormir, te despertare en una hora y media —la pequeña sólo asintió para después bajar de sus piernas y dirigirse a su habitación —maldito seas, Mark... —le maldijo en sus adentros chasqueando su lengua para después cubrir su rostro con ambas manos. —Lamento que hayan tenido que ver esa escena.

—No te preocupes por ello —le tranquilizó Setsuna.

—Aunque desearíamos saber que fue todo eso —dijo Haruka con seriedad cruzada de brazos.

—¿Quién es ese idiota? —Preguntó Rini con desdén.

—¿Por qué dice que son novios? —Cuestionó enseguida Hotaru colocando su mano en el hombro de la pelirrosa.

—¿Por que a la señorita Brittany le afectó demasiado? —Siguió Diana haciendo a la joven modelo suspirar.

La rubia dirigió su mirada unos segundos hacia la nada pensando un poco como responder.

—Mark es un estúpido modelo que se cree la gran cosa, es una persona desagradable, se debió de haber inventado esa tontería para que tuviera problemas con Brii ya que el sabe que ella le gusta él desde hace un año —explicó la protegida de la luna.

—Pero ¿Qué problema tuviste con él para que quiera hacerte esto? —Cuestionó Haruka con la ceja alzada.

—Porque fueron varias las veces que lo rechacé, Haruka —respondió agachando la mirada unos cuantos segundos para elevarla hacia ellas nuevamente.

—¿No hay otro motivo? —Preguntó Michiru al notar aquel gesto por parte de la guardiana de la luna.

—Para nada —respondió rápidamente Serena —sólo es eso... —Musitó un poco pensativa, Michiru intentó volver a preguntar pero el celular de la rubia comenzó a sonar por lo que se levantó de su asiento para apartarse un poco de ellas y contestar.

—¿Quién habla? —Preguntó al no reconocer el número que le marcó.

Es bueno escuchar tu voz, querida —dijeron desde el otro lado de la línea con burla provocando que la respiración de la joven modelo se acelerará.

—¿Puedo saber el maldito motivo por el que me llamas? —Cuestionó entre dientes captando la atención de las demás quienes miraron a la rubia crispar su mano libre con fuerza.

Sólo tenía interés en saber cómo estaba todo con Brittany —le respondió de forma burlona, unas incontrolables náuseas se instalaron en Serena quién había intentado mantener la calma.

—Ya deberías de saber y más por la estupidez que acabas de hacer —contestó.

No debería hablar así, querida —le aconsejó con tono meloso que hizo sentir a la rubia más asco —las damas como tú no necesitan hablar así.

—¡Qué te importe un carajo como me expresó o como te hablo! —Alzó su voz irritada —¡Tú tienes la estúpida culpa por decir una masa de mentiras frente a los medios!

Te recomiendo que no te alteres, querida —Serena rechinó sus dientes —deberías guardar energías que este es sólo el comienzo.

—¡Vete mucho al infierno! —Gritó encolerizada colgando la llamada de inmediato, su pecho comenzó a subir y bajar con rapidez a lo que recargó su mano en la pared sintiendo el peso de su cuerpo.

—¿Estas bien? —Le preguntó Setsuna preocupada levantandose del sillón para ir hacia ella, pero la joven modelo se reincorporó para mirar a las demás.

—Sólo necesito estar en mi cuarto un rato, perdón pero agradecería si se retiran —les dijo con la voz entrecortada, las adultas asintieron en silencio para después retirarse.

Una vez quedaron solas, Serena miró al resto.

—Diana, Luna y Hotaru ¿Podrían por favor ver como está Lili? —Les preguntó a lo que las tres mencionadas asintieron. —Y Rini ¿Podrías llevarme un vaso de agua a mi cuarto? —Le pidió a lo que la pelirrosa se dirigió rápidamente a la cocina, las demás se fueron con Lili.

Serena se quedó algunos minutos sola en la sala haciendo un ejercicio de respiración para calmar su agitación hasta que pronto subió hacia su recámara donde encontró a la pelirrosa con unos papeles en mano y el cajón del buró abierto.

—Jamás deberías tomar cosas que no son de tu incumbencia —dijo Serena con severidad quitándole de las manos los papeles —sabes bien que es de mala educación husmear en las cosas de los demás.

—¿Entonces si estas enferma? —Le cuestionó Rini mirándola a los ojos, la protegida de la luna suspiro para después sentarse a la orilla de la cama con los papeles en las manos.

—Si lo estoy —le respondió con firmeza para después invitarla con la mirada a que se sentara a su lado lo cual la pelirrosa hizo —¿No vas a reprocharme por eso?

—No tengo porque, ya que mi mamá siempre sabe porque hace las cosas, aunque si estaría bien que me contarás sobre eso —le respondió loas calmada posible.

—Te contaré... —Le aseguró la rubia con seriedad.

[...]