Serena suspiró pesadamente cerrando sus ojos para después mirar a Rini de nuevo.
—Te contaré acerca de mi enfermedad, pero por favor, no comentes esto con nadie —le dijo Serena con seriedad a lo que Rini asintió en silencio.
—¿Acaso estas enferma? —Preguntó Hotaru en shock entrando a la habitación sorprendiendo a las otras dos.
—Si, estoy enferma —le respondió Serena una vez salió de la impresión —ven aquí —le dijo a la pelimorada invitándola a sentarse a su lado, la joven mordió levemente su labio y cerró la puerta detrás de si con seguro. Una vez tomo asiento Serena quedó entre las dos chicas.
—Deben de saber que esto fue a raíz de lo que sucedió con mis padres, la consecuencia de su "accidente" —relató Serena crispando sus puños —desarrolle un tipo de estrés que me generó ansiedad, depresión y con ello varios padecimientos.
—¿Cómo es eso? —Le preguntó Hotaru con sus labios temblando.
—El día del accidente lo primero que recibí fue una llamada, una llamada que ha generado que tenga cierta ansiedad al responder cuando llaman a mi teléfono —dijo Serena sonriendo con ironía —ante esa llamada no supe cómo reaccionar, ni siquiera sabía dónde estaba parada, lo único que puedo recordar es estar en los pasillos de aquel hospital donde pregunté por mis padres —su mirada se perdió en un punto muerto mientras una punzada se instaló en su pecho —para mi es tan difícil pisar un hospital por el simple hecho de haberse vuelto el lugar de mi dolor y mi pérdida —suspiro. —La primera noticia que me dieron fue que mi padre había muerto, juró que en ese momento sentí mi corazón doler demasiado y ni siquiera podía respirar —contó mientras una lágrima resbalaba por su mejilla derecha que no se molestó en limpiar. —Yo había perdido, perdí a una persona que amaba con cada fibra de mi ser por un maldito accidente que no tenía ningún sentido —dijo con rabia. —Después tuve que saber de mí madre... Por el cielo que estaba maldiciendo el lugar, el día y el momento, sentia que esas malditas paredes me quitaban el aire —confesó llevando su mano derecha a su cuello como si se sintiera axfisiada —me dijeron que mi madre estaba muy grave, ella había sido sometida a una cirugía pero con eso solo le dieron suficiente tiempo para que yo la viera —soltó un sollozo —habia tenido severas contusiones y la pérdida de sangre era tanta que no había caso hacer transfusión —agachó su mirada a sus manos las cuales estaban enlazadas entre sí. —Por ello pedí verla, pero creo que eso solo me hizo más daño porque verla ahí, en esa cama llena de cables, conectada a tantos aparatos me estaba desgarrando por dentro, pero cuando ella me vio... Me sonrío a pesar de todo el dolor que probablemente estaba sintiendo —su voz se quebró mientras las lágrimas escapaban de sus orbes azules. —Y hablamos, pudimos intercambiar algunas palabras... Y Dios, ella murió después de una hora —las más jóvenes sintieron sus ojos arder sintiendo una profunda tristeza —no pude con tanto, por ello pase por un ataque de ansiedad ante lo ocurrido, justo en ese momento Brittany había llegado para ver si necesitaba algo, pero al momento de que "exploté" ella pidió ayuda enseguida ya que comence a respirar con irregularidad, mi corazón comenzó a latir demasiado rápido y comenzaba a desvanecer, ella tuvo temor de que pudiera sufrir un infarto, ya que eso estaba muy cerca de poder serlo —tomó una bocanada de aire —después de eso todo fue en picada, debido a que Brittany estaba preocupada porque estuviera sola después de que ellos murieran me llevó a su departamento junto a su madre donde me quedé un largo tiempo, ellas fueron las que se encargaron de todo, mientras yo... Comencé a tener pesadillas sobre aquel día, a lo que inició una etapa de insomnio, después cuando hacia cosas cotidianas como tratar de ayudar en el departamento con la limpieza y de más tenía recuerdos de aquellos sucesos que provocaban que dejara de hacer lo que sea que estuviera haciendo —mordió su labio mirando de reojo a Rini quién tenía la mirada en el suelo mientras las lágrimas caían por sus mejillas —Brittany y su madre me sugirieron que podíamos ir a un médico para que me recetara algo para el insomnio y la notable ansiedad que comenzaba a afectarme, pero reaccioné casi exageradamente ante la idea de ver a un médico o a alguien con una bata blanca, me produjo un miedo horrendo —miró a Hotaru de reojo quién temblaba levemente por los espasmos de su llanto silencioso, a Serena le dolía contarles todo eso a ellas, pero por única vez, necesitaba contarlo —traté a ellas dos con hostilidad, comencé a volverme irritable, no soportaba que ellas intentarán hablarme, me agitaba demasiado y simplemente ya no quería salir de mi habitación, me aisle socialmente —afirmó mirando la puerta de su habitación con una mirada vacía —comencé a generar escenas retrospectivas sobre lo que había pasado, la culpa de no haber estado con ellos o de haber seguido ese presentimiento de no dejarlos irse me comía viva, quería estar sola e incluso quería castigarme por lo que había sucedido —Rini y Hotaru dirigieron su mirada a ella con preocupación, miradas que Serena sintió a lo que sonrió con amargura —Brittany no pudo más, ella me obligó prácticamente a ir a un médico con ayuda de su madre y debo confesar que mi reacción fue aterradora, el caso es, que necesitaron darme un calmante. Ellos después les dieron a Brittany y a su mamá el diagnóstico, desarrollé estrés postraumático.
—¿Qué... Sucedió después? —Le preguntó Hotaru.
—Me dieron algunos medicamentos, con eso se pudo mejorar un poco mi situación, pero... —La rubia mordió su labio —escuchen, lo próximo que les diré las preocupara demasiado, pero deben estar tranquilas —ambas chicas asintieron —Brittany fue un apoyo crucial en esa etapa, ella me incluyo en muchas actividades para dejar atrás el tema de la depresión, el estrés y la ansiedad, por ello es que ahora soy modelo, a ella le llegó la propuesta y me involucró a mi, eso me mantuvo con la mente ocupada —su cuerpo se tensó por lo siguiente que diría. —Pero debido al estrés que no traté bien, ya que no seguí algunas indicaciones desarrollé un problema —musitó. —Tengo una arritmia cardíaca la cuál trato con algunos medicamentos.
—¿Estas enferma... Del corazón? —Preguntó Hotaru con cierto miedo reflejado en sus ojos mientras sus lágrimas caían por sus mejillas, Rini mordió su labio sin querer decir algo.
—La arritmia cardíaca ocurre cuando los impulsos eléctricos del corazón no funcionan correctamente —comenzó a explicar Serena. —En mi caso los latidos de mi corazón se aceleran demasiado lo que puede provocar que tenga síntomas como aturdimiento ligero, mareos, quizás náuseas, dolor en el pecho e incluso puedo tener desmayos y dificultad para respirar —les informó. —Estoy en una medicación y no he tenido momentos graves con ello, me he cuidado y puedo asegurar que puedo lidiar con ese problema —les dijo con dulzura. —Pero ahora no puedo pasar por emociones o cosas muy fuertes porque eso conlleva a que pueda llegar a tener una consecuencia mas grave que sólo la arritmia.
—¿Puedes tener una vida con esa arritmia? —Le preguntó Hotaru temblorosa a lo que Serena colocó su mano en la cabeza de la pelimorada.
—Puedo lidiar con ello —le respondió pero miro con seriedad hacia la puerta, cuando notó como ambas chicas comenzaron a sollozar a lo que las abrazó con fuerza —voy a comentarles algo más, yo pasé por muchas cosas a lo largo de mi vida, situaciones que me han formado y hecho lo que soy —suspiró. —Sé que esto me ha hecho cambiar en algunos aspectos porque puedo ver las cosas diferentes a como antes lo hacía, pero sigo en pie, trato de seguir luchando y mantener mi alegría latente, mi sonrisa, aquella chispa que muchos dicen aman de mí —dijo con una sonrisa al notar como ambas chicas dejaron de sollozar a cambio de sonreír levemente. —Tranquilas, ya verán que todo estará bien incluso les diré que el cristal de plata también me ayuda un poco a que no me afecte tanto lo que estoy padeciendo, así que no se preocupen que yo estaré aquí por un largo rato —les dijo animosamente a lo que las dos muchachas asistieron y abrazaron más a Serena. —Solo quiero pedirles que lo que les dije no se lo digan a nadie más, por favor, esto quedará entre nosotras.
—¿Por qué no quieres que los demás sepan? —Le cuestionó Hotaru preocupada.
—Ambas saben de sobra que si les decimos querrán tomar medidas, entrometerse, tratar de hacer algo incluso si no está en sus manos y yo no quiero eso, sería agotador —murmuró Serena con cierto pesar —¿Me prometen que no se lo dirán a nadie?
—Prometido. —Dijeron ambas chicas al unísono.
—Gracias por ello, chicas —les agradeció para después levantarse de la cama y abrir el cajón del buró donde tomó las pastillas las cuales tomó de un solo golpe para después tomar la hoja que Rini había tomado y colocarla en el folder, al final cerró el cajón sólo para sentarse de nuevo con las más jóvenes.
—¿Puedo preguntar algo, Serena? —Le preguntó Rini un poco nerviosa.
—Por supuesto que puedes, Rini —le respondió con una sonrisa ladina —ustedes pueden preguntar lo que necesiten y si está en mi les daré las respuestas.
—¿Por qué has mantenido una actitud tan cortante y alejada de Darien? —Serena se sorprendió ante la directa pregunta de su futura hija.
—Pues... —Murmuró la rubia con cierta duda y temor reflejados en sus ojos.
—¿Tiene que ver con Mark?- le preguntó Hotaru preocupada por el extraño presentimiento que sentía.
—La verdad es que no tengo el valor suficiente para estar con Darien en estos momentos —confesó Serena.
—¿Por qué? —Cuestionó Rini notando como -Serena crispaba los puños al punto de encajar sus uñas en las palmas de sus manos mientras su rostro reflejaba emociones como la tristeza, la rabia y... ¿Vergüenza?
—La razón por la que odio a Mark no es sólo por ser un egocéntrico que siempre ha estado tras de mi desde que empecé la carrera de modelo —murmuró Serena sintiendo una ligera molestia en el pecho.
—¿Él te hizo algo? —Le preguntó Rini preocupada. —Porque mi madre siempre me ha dicho que odiar es un sentimiento grave.
—Prometanme que no le dirán a nadie, mucho menos a Darien y Haruka —Serena tomó la manos de ambas muchachas —prometanlo...
—Te lo prometemos con el corazón, Serena —dijeron ambas chicas al unísono a lo que Serena tomó una bocanada de aire ante el ardor que sintió en sus ojos.
—Hubo una ocasión en la que fui a su departamento —relató la rubia mientras intentaba que su voz de se quebrara. —Tenia que recoger unos papeles que él tenía, pero estúpidamente me distraje y me acorraló... Cuando menos lo pensé ya estaba encima mío —llevó sus manos a su rostro —ustedes son lo suficientemente grandes para entender lo próximo —ella sus manos de su rostro —puedo decir que lo odio por que cometió algo atroz, él abusó de mi —confesó sintiendo su garganta arder y unas incontrolables náuseas.
—¡¿Él hizo eso?! —Exclamó Hotaru horrorizada.
—¡Ese estúpido te lastimó! —Gritó Rini crispando sus puños temblorosos.
—A pesar de eso yo nunca le dije a Brittany, de alguna forma yo no quería lastimarla —les comentó mordiendo su labio. —Y aunque lo hubiera hecho no creo que me hubiera creído ya que en ese entonces cada que hablaba mal de él ella lo defendía.
—¡Yo puedo asegurar que ella te hubiera creído! —Exclamó Rini exasperada —¡Debiste decirle!
—No puedo creer que hayas pasado por todo eso ¡y nosotras solo estábamos aquí! —Expresó Hotaru con frustración mientras unas lágrimas caían por sus mejillas, Serena abrazo a ambas jóvenes.
—Nadie podía saber lo que pasaría, nadie podría saber lo que pasó y nadie podría entenderlo, así que esta bien —les dijo Serena con una leve sonrisa acariciando sus cabellos.
—Por eso te has mantenido así de fría y distante con Darien, temes a su reacción y te sientes culpable —afirmó Rini.
—Y tampoco se lo contaste a las demás, ya que quizás podrías convencerlas de no darle una paliza, pero a papá Haruka no podrías convencerle ¿Verdad? —Preguntó Hotaru entendiendo ese punto.
—Tengo miedo de lo que Haruka y Darien sean capaces de hacer —confesó Serena. —Pero en algún momento tendré que decírselos y tendría que empezar con Brittany.
—Si, ya que ella lo quiere —dijo Rini algo cabizbaja.
—No diremos nada, dejaremos que tú se los cuentes —dijo Rini con firmeza a lo que Serena abrazó a ambas chicas para después limpiar mejor sus mejillas un poco húmedas.
-Bien niñas, en un rato más Lili se levantará así que les haré una merienda —les dijo Serena con una sonrisa.
Las muchachas asistieron y las tres juntas salieron de la habitación, Rini y Hotaru entraron al cuarto donde se encontraba Lili junto a las dos gatas y Serena se dirigió a la cocina.
[…]
