Serena se encontraba rodeada por el silencio en la cocina mientras preparaba unos empaderados los cuales colocaba en un plato, de pronto Luna entró colocándose al lado de la rubia quién le sonrió.

—Hola, Luna —le saludó mientras ponía mantequilla a uno de los emparedados —¿Qué sucede? —Le preguntó con curiosidad.

—Tengo la duda si le dirás a Darien sobre lo que pasa con ese tal Mark —comentó la felina.

—Seguramente él ya lo sabe, mis queridas guardianas exteriores de seguro les explicaron a todos lo relacionado con ese idiota y es probable que venga a esta casa para sacarme información de dónde pudiera estar para darle una paliza, Darien no se quedará tranquilo —dijo soltando una leve risa que cambió por una triste sonrisa —bueno, tampoco es como si ese idiota no mereciera una paliza.

—¿Tan bien sabes lo que va a pasar? —Le preguntó Luna con cierta ironía.

—Claro que sí, ellos son mi gente después de todo —respondió Serena para después reir.

—Te doy la razón en eso —murmuró la felina sonriendole a su protegida.

—Voy a darles esto de merienda a las chicas ¿Quieres un tazón de leche? —Le preguntó guardando los productos que habían sobrado de la preparación de los emparedados.

—Me gustaría —le respondió Luna a lo que Serena se dirigió a la nevera.

—Puedes esperarme en el comedor, también le daré un tazón a Diana para después poner estos emparedados en la mesa para que el resto coma —le dijo Serena tomando los dos tazones.

Luna asintió en silencio saliendo primero de la cocina hacia el comedor, Serena sirvió la leche en los dos tazones para después llevarlos al comedor donde los puso al lado de la mesa, luego volvió a la cocina donde tomó el plato con los emparedados y lo colocó en medio de la mesa.

—Vaya, merienda —habló Rini a sus espaldas a lo que la rubia le miró por el rabillo del ojo notando como bajaba de la segunda planta con Hotaru detrás de ella que iba tomada de la mano de Lili quién bostezaba.

—Tal parece que la pequeña aún no termina de despertar —susurró Serena acercándose a la menor quién alzó sus brazos en señal de que la cargará a lo que la rubia rió por lo bajo para después tomarla en sus brazos levantándola del suelo.

—Ella aun no puede despertarse del todo —comentó Diana apareciendo en el comedor para colocarse al lado de Luna.

—No la despertaron ¿Verdad? —Cuestionó Serena a Hotaru y Rini con la ceja enarcada.

—No hicimos eso, Serena —respondió rápidamente Rini para después darle una mordida al emparedado a la par con Hotaru provocando que la rubia riera internamente.

—¿Quieres un emparedado, Lili? —Le preguntó Serena a la pequeña la cual negó para después pasar sus brazos por el cuello de la rubia y esconder su rostro en su cuello.

Justo cuando la protegida de la luna planeaba convencerla llamaron a la puerta a lo que soltando un suspiro se dirigió a abrir encontrándose con sus guardianas y Darien.

—¡Hola! —Les saludó animosamente colocando su mano en la cabeza de Lili —adelante, son bienvenidos —dijo con cortesía dándoles pase a que entrarán, justo mientras eso sucedía no percató que una mujer le miró desde detrás de un poste de luz frente a su casa.

—Perdona la intromisión —dijo Setsuna llegando al comedor donde encontraron a Hotaru y Rini almorzando.

—¡Mamá Setsuna! —Exclamó Hotaru levantandose de su lugar y correr hasta ella para abrazarla.

—Así que nuestra pequeña señorita ha estado extrañandonos —murmuró Haruka acercándose a ellas junto a Michiru, la pareja abrazo respectivamente a la pelimorada.

—Podría jurar que estás por asesinar a alguien, Darien —le susurró Serena a modo de broma.

—Ese estupido lo tendría bien merecido —musitó el pelinegro por lo bajo haciendo que la rubia rodará los ojos.

—Así que les contaron todo, ya me lo esperaba —dijo Serena a modo de burla mientras se mecía de un lado al otro para arrullar a Lili —Darien, quedaté tranquilo, es solo un escándalo, será olvidado como muchos otros, sólo tengo que desmentir a Mark frente la prensa y es todo —animó con una leve sonrisa mirándole a lo que el relajo su cuerpo y le sonrió de vuelta.

—Eso no quita el hecho de que crea que ha sido una persona completamente infantil —masculló Darien cruzado de brazos —es una infamia que sólo hace por el hecho de que le ignoraste.

—Es alguien demasiado infantil a mi parecer —musitó Rei con fastidio acercándose a Serena para acariciar los cabellos de Lili.

—Lo único que busca es que tengas problemas con Brittany, vaya tipo resultó ser —dijo Lita irritada.

—Es una pena que la joven Brittany no se de cuenta de la clase de tipo que es enunció Setsuna con pena.

—¿No le has contado que él no es quién cree? —Le preguntó Darien observando de reojo como Rini tomaba otro emparedado sutilmente.

—No me siento con la autorización de contárselo, creo que ella es quien debería quitarse la venda de los ojos —respondió Serena con calma.

—Ella será muy lastimada, ademas de que estará muy decepcionada por enterarse de la clase de persona que es él —murmuró Amy con una mueca en sus labios.

—Pobre de ella, no quisiera estar en sus zapatos —dijo Mina —¿Ella siempre escoge hombres malos, Serena?

—¡Mina! —Exclamaron las chicas al unísono, Luna rodó los ojos ante la pregunta de la guerrera de Venus.

—Sólo preguntaba —se defendió la de moño rojo haciendo un puchero haciendo que Rini y Hotaru voltearan el rostro intentando no reírse.

—¡Shh! —Siseo Serena mirándoles con desaprobación —Lili está quedándose dormida —les reprendió la protegida de la luna.

—¿Acaso llegamos a su hora de siesta? —Preguntó Darien por lo bajo a la vez que Rei seguía acariciando la cabeza de la pequeña.

—Ella estaba dormida, quizás la desperté con el ruido que estaba haciendo en la cocina al hacer los emparedados —comentó Serena para después ver a las dos jóvenes —a no ser que Rini y Hotaru la hayan despertado —musitó con una sonrisa ladina y su ceja enarcada provocando que ambas desviaran la mirada sonriendo con nerviosismo a lo que Luna y Diana se rieron por lo bajo.

—Nosotras no hicimos nada —aseguraron ambas a la par haciendo que los demás rieran por lo bajo, el ambiente fue interrumpido por el sonido del timbre.

—Yo voy a atender —dijo Hotaru rápidamente dirigiéndose a la entrada.

—¡No me abandones, traidora! —Musitó Rini por lo bajo obteniendo por respuesta que la pelimorada le sacara la lengua para correr después a la puerta.

De pronto se escucharon unos pasos llegar a la sala con otros pasos más apresurados, la atención se dirigió a una mujer de mayor edad entró a la sala, una corriente eléctrica recorrió el cuerpo de Serena quien miró a la fémina de manera amenazante haciendo que los demás notarán aquello, Lili abrió sus ojos y trató de mirar hacia la mujer pero la rubia colocó su mano en su cabeza con delicadeza.

—Lo lamento, ella entró sin darme tiempo de nada —trató de justificar Hotaru de manera nerviosa al notar la mirada tan severa en Serena.

—Señorita Serena Tsukino —la nombró la mujer.

—Me resulta interesante que tenga la osadía de venir a mi casa y lo peor entrar sin invitación —le dijo la rubia con frialdad haciendo que a los presentes se les erizara la piel —¿Y cómo se atreve a llamarme por mi nombre? Nadie de su familia debería saberlo.

—Necesito hablar con usted, así que por ello he venido sin invitación, porque sé que usted no me concedería verla —le respondió la mujer con firmeza, Serena simplemente se giró hacia Michiru

—¿Podrías llevarla a su habitación, por favor? —Le pidió a la protegida de Neptuno.

—Si, yo me encargo —le respondió por lo bajo tomando a Lili en sus brazos quién observaba a la mujer con cierto temor.

—No es necesario que se la lleve —habló la mujer ganándose sus miradas —después de todo ella es el tema en cuestión.

—Con una mayor razón prefiero que ella vaya a su habitación y que no escuché cualquier tontería que salga de sus labios —musitó con desdén devolviendo su mirada a Michiru quién asintió para después rápidamente dirigirse a las escaleras subiendo a la segunda planta.

—Te repito que no era necesario que fuera llevada a su cuarto —comentó la mujer a lo que Serena le miro con el ceño fruncido y acercarse más a ella.

Michiru entró a la habitación de Lili donde la sentó en el medio de la cama, la pequeña miró preocupada a la peliverde.

—Tranquila, seguro tu hermana arregla lo que sea que pase —le susurró animosamente para después darle un beso en la coronilla de su cabeza —estaré con Serena, espera aquí —Lili asintió en silencio siendo dejada sola en la habitación enseguida.

Michiru bajo las escaleras notando que la mujer y Serena se encontraban frente a frente.

—Prefiero que ella este alejada de lo que sea que usted va a decir, señora Rebeca —dijo Serena con frialdad cruzada de brazos —cuente que es lo que hace aquí, porque no me explico la razón de buscarme.

—Lo siento por la interrupción —habló Haruka interfiriendo —¿Quién es esta señora, cabeza de bombón? —Una sonrisa llena de ironía se formó en los labios de la rubia.

—Esta señora que ustedes ven aquí no es nada más ni nada menos que la aparente abuela paterna de mi pequeña Lili —respondió con sarcasmo —pero siendo honesta no tiene ningún derecho de llamarle así.

—Sé que no me he mostrado como la mejor abuela del mundo, señorita —Serena soltó una risa burlona mientras rodaba los ojos —pero quiero cambiar eso, quiero tener la custodia de la niña —un silencio rodeo la sala, las miradas se centraron en Serena ante aquel comunicado, la rubia frunció el ceño acompañándole con una sonrisa burlona.

—¿Me dice acaso que ahora su sentido de abuela o lo que sea que se llame le está diciendo que debería tener a la niña consigo? —Le cuestionó para después borrar su sonrisa burlona por una fría mirada —¡No me venga a joder con eso! —Exclamó.

Lili dio un leve salto en el colchón al escuchar el grito de Serena a lo que un poco dudosa bajo de la cama para dirigirse a la puerta la cual abrió con lentitud y caminar muy despacio hacia las escaleras.

—Quiero que la niña esté conmigo, deseo que esté en mi vida —respondió Rebeca con tranquilidad.

—Lamento decirle que va a perder el tiempo, no pienso ceder la custodia de Lili a usted, una mujer que no lo merece —musitó Serena con superioridad —la señora Carmen fue muy clara, la única que tendría la custodia de Liliana sería yo y en caso de que a mi me pasase algo sería Brittany su tutora y nadie de su familia tendría la posibilidad de acercarse a la niña ¿Por qué cree que no se les informó más que por una carta donde "Sere" y "Brii" se encargarían de la pequeña?

—Yo quiero que la niña esté conmigo así que haré lo que sea para obtenerla, incluso pasar por sobre usted, joven promesa del diseño y el modelaje —los presentes fruncieron el ceño ante el tono despectivo de aquella mujer quien miró desafiante a la joven modelo.

—Usted está muy equivocada —murmuró Serena —¡Jamás dejaría a Liliana con alguien como usted! —Exclamó furiosa —Carmen me lo contó, se que por el lado de la familia del padre de Lili nadie las quería a ninguna de las dos ¡Usted incluso levantó su mano contra la niña! —La rubia crispó sus puños —¡¿Cómo podría yo dejar a esa niña con usted que no supo criar a su propio hijo que era un maldito machista!

—¡Yo tengo todo el derecho debido a nuestros lazos de sangre! —Espetó Rebeca furiosa —¡Yo puedo ganarle a usted y su estatus ni nada me impedirá luchar por ella!

—¡Soy su tutora legal debido a la ultima voluntad firmada y escrita por la misma Carmen! —Refutó Serena sintiendo una ligera molestia en el pecho —¡Soy su hermana política y tenga por seguro que la voy a defender como sea!

—Le puedo asegurar que yo seré la vencedora por mis lazos de sangre que comparto con esa niña —le desafío Rebeca, Lili quién se encontraba al inicio de las escaleras sintió miedo ante aquello.

—¡No! —Gritó la pequeña ganándose la mirada de todos, su figura temblaba debido a los espasmos del llanto que estaba luchando por retener —¡Yo no quiero estar con ella! —Volvió a gritar la pequeña con más desespero alarmando a los presentes.

—Nena, tranquila —le dijo Haruka con suavidad al notar el estado tan preocupante en la menor.

—Lili, mi cielo —le llamó Serena con nerviosismo —tranquila, ella no te llevará a ningún lado.

—Lili, yo deseo que estés conmigo —le dijo Rebeca a la menor.

—¡¿Podría callarse?! —Espetó Mina con molestia a la mujer.

—¡Yo no quiero estar con ella! —Exclamó intentando girarse en el escalón con el objetivo de ir a su habitación, pero su cálculo fue incorrecto y de improviso perdió el equilibrio yéndose de espaldas rodando por las escalera, en esos segundos sólo Hotaru soltó un gritó por el susto a la vez que Rini tapaba con sus manos su boca en shock.

—¡Liliana! —Gritó Serena a todo pulmón desesperada ante la escena que presenció, el cuerpo inmovilizado de la menor estaba al pie de las escaleras.

—¡No puede ser! —Exclamó ahogadamente Amy viendo como Serena se acercaba desesperada a la pequeña seguida de Darien para revisar antes de moverla.

—Parece ser que tiene una contusión en la cabeza, unos moretones en brazos y piernas —explicó Darien ante su revisión rápida en la menor, Amy se arrodilló a su lado enseguida y revisó la cabeza de Lili.

—Hay un leve sangrado, la herida no es tan extensa ni profunda, creo que podemos transportarla ya que su inconsciencia no podemos tomarla a la ligera —dijo Amy rápidamente dirigiendo su mirada a Serena.

Rini abrazo a Hotaru nerviosa ante el temblor de su amiga, aunque confesando, ella también estaba temblando.

Haruka se giró a Rebeca hecha una furia tomándola fuertemente por el brazo.

—¡¿Ya está satisfecha con lo que provocó?! —Le cuestiono la rubia ceniza quién fue obligada a soltar a la mujer por Michiru.

—Es una imprudente, a causado un incidente —le reprochó Michiru con desdén.

—Juro que esa no era mi intención —intentó defenderse la mujer provocando más enojo en los presentes pero Serena se alejó de Lili para plantarse frente a Rebeca.

—Voy a hacer todo lo posible por destruirla —murmuró la rubia con frialdad —no sólo usted caerá, todos los que la ayudaron a encontrarme, a todos los que le dieron mi dirección, mi nomvre y le dejaron revisar el dictamen de la custodia que dejó Carmen los haré pagar caro —la joven modelo crispó sus puños mientras los latidos de su corazón se aceleraban —y no tenga la menor duda de que Mark no lograra pagarle nada porque seguramente lo hundiré de la misma manera si resulta que Lili le ocurre algo grave —Rebeca le miró atónita al igual que los demás —¡No soy ninguna estúpida! ¡Usted no tiene los medios pero ese imbécil si, lo sé tan bien! —Exclamó furiosa sintiendo sus mejillas húmedas debido a las lágrimas que derramaba por la rabia —¡Fuera de esta casa y no vuelva a darme la cara al menos que quiera que acabe con usted! —Ante estas palabras Rebeca salió en silencio rápidamente de la casa, la rubia inhaló y exhaló unas cuantas veces intentando tranquilizarse para después girarse a Darien y Amy —Por favor, tomen la delantera y lleven a Lili al hospital, yo los alcanzaré por detrás, prefiero que ella vaya con ustedes —les dijo a lo que ambos asintieron, Darien cargó con cuidado a la menor mientras era ayudado por Amy quien se aseguraba de mantener segura la cabeza de Lili —Hotaru, Rini nos iremos en mi auto —les dijo mirando como Darien y Amy salían con Lili de la casa.

—Nosotras también vamos detrás —dijo Haruka sosteniendo sus llaves en las manos y salir apresurada de la casa con el resto, Serena rápidamente tomó su bolso del sofá, se adentró en la cocina donde abrió la repisa sacando algunos medicamentos e introduciéndolos a su bolso.

Serena salió de casa junto a Rini y Hotaru subiendo a su coche el cual encendió para seguir a los otros coches delante de ella en dirección al hospital mordiendo su labio.

[...]