-¿Estas diciendo que en la cámara habían cuadros?-. Shion alzó una ceja en señal de intriga.

-Sí muchos cuadros. Cuadros que calculo valen millones-. Se dejó caer en la silla, tras el escritorio, y echo un vistazo a la lista de bienes que había estado revisando. Inmuebles, tecnología, finanzas, política. Empresas Antares metía la mano sucia en todos los pasteles. Kardia volvió a preguntarse como se tomaban las riendas de una empresa más temida que respetada y se la transformaba en algo honesto, en algo bueno.

No se podía. Ni quería hacerlo.

-¿Kardia?- interrumpió Shion sus pensamientos

-Ponte en contacto con un tasador y organiza que vuele aquí. Con discreción.

-Sin problema ¿Qué vas hacer con los cuadros cuando los tasen-.

-Librarme de ellos- Kardia sonrió con amargura. No quería absolutamente nada de su padre, y menos aún valiosas obras de arte que de seguro eran robadas-. Informar a las autoridades cuando sepamos que tenemos en mano. Antes de que husmee la interpol por todos lados.

- Un lio endiablado ¿no? - Shion soltó un silbido

-Eso- le dijo Kardia a su ayudante y mejor amigo-. Es el eufemismo del año

- Voy a ocuparme del tasador.

- Bien. Cuanto antes mejor esa cámara abierta supone demasiado riesgo.

- ¿Crees que alguien pueda intentar robar algo? Shion alzó la ceja-. ¿a donde irían?

- La gente puede honesta pero también muy falsa- Kardia encogió los hombros-. Y no confío en nadie.

- Este lugar te hizo mucho daño, ¿Verdad?- apunta Shion

-Era mi hogar- Kardia se encogió los hombros otra vez y volvió al trabajo. Segundos después, oyó el ruido de la puerta cerrarse.

Francia

-Un proyecto especial para la Gioconda.

- Muy gracioso- Degel Le Blanc giro en la silla para mirar a El Cid, su colega en aseguradores de Arte Goldberg y uno de los mayores expertos del mundo en falsificaciones de Picasso-. ¿De que trata?-. Sonrió con calma cuando el agitó un papel ante sus ojos, sin intentar agarrarlo.

-Ah, la sonrisa-. Dijo el cid sonriendo también. Cuando Degel empezó a trabajar en Goldberg le apodaron la Gioconda, Por su sonrisa fría, tranquila y su perspicacia en el arte Renacentista-. Ha llegado una petición urgente para evaluar una colección privada. Quieren a alguien experto en el arte contemporáneo y renacentista.

-¿En serio?- procuro ocultar su curiosidad

-En serio- Dijo El Cid, acercando el papel más.¿ No sientes ni un poco de curiosidad, Degel?

-No- Degel giro la silla hacia la computadora y miró su tasación de una copia de un Caravaggio, del siglo XVII. Era buena pero no alcanzaría el precio que había esperado.

-¿Ni siquiera si te sigo que el tasador volará a una isla privada en el mediterráneo, con todos los gastos pagos?- El Cid soltó una risa.

-Es normal- Las colecciones privadas no eran fáciles de trasladar-. ¿Conoces algún coleccionista?

Solo un puñado de personas en el mundo tenían cuadros renacentista de auténtico valor, y la mayoría no quería tasadores y aseguradoras supieran que clase de arte colgaban en sus paredes.

-Demasiado top secret para mí- El Cid movió la cabeza y sonrió-. El jefe quiere verte ya.

-¿Por qué no me lo habías dicho antes?- Degel apretó los labios y puso rumbo al despacho de Harukei, Director de aseguradores Artes Goldberg, viejo amigo de su padre y uno de los hombres más poderosos en el mundo del arte.

-¿Querías verme?-.

Harukei, que estaba mirando por la ventana que daba a la Rue St Honoré, en París, se dio la vuelta.

-Cierra la puerta. ¿Recibiste mi mensaje?

-Evaluar una colección privada con obras significativas del periodo Renacentista - movió la cabeza- No se me ocurre ni media docena de coleccionistas que encaje en esa descripción- Dijo Degel con seriedad.

-Esto es algo distinto- Harukei esbozo una sonrisa tensa-. Es Antares.

-¿Antares?-. Lo miró sin habla. -¿Zaphiri Antares?-. Degel sabia que era un hombre de negocios inmoral y, supuestamente, coleccionista obsesivo. Nadie sabía que contenía su colección de arte. Sin embargo, siempre se susurraba el nombre de Antares cuando robaban una pieza de un museo; un Klimt de una galería de boston, un Monet del Louvre-. ESPERA¿No está muerto?

-Murió hace una semana en un accidente de helicóptero -Confirmó Harukei-. Sospechoso, por lo visto.

Es su hijo quien pide la tasación.

Y aquí empieza la fiesta :v

Dayana