Oyó un fuerte ruido en la habitación de al lado que lo despertó. Miró su celular: 20:30hs? Había estado entrenando desde temprano todo el día y cuando llegó a su habitación se quedó dormido inmediatamente después de recostarse en la cama para descansar. Oyó un ruido nuevamente. Solo pudo atinar a ir rápido hacia la puerta, con la intención de asomarse al pasillo para ver que pasaba.

¿Bakugo, a esa hora? Era imposible. - Bakugo duerme temprano... - pensó.

Al momento de tomar la perilla de la puerta, llegó a oír voces.

- Shhh, ¡¿por qué tienes que ser tan ruidoso, maldito Deku?! -

- Kacchan... le prometí a Todoroki que estudiaríamos hasta tarde hoy y yo - fue interrumpido con un beso. Luego de un momento la cara de Deku se puse toda roja. Se separaron violentamente para respirar. - ¡Kacchan! - dijo tras un gran suspiro.

- Estamos haciendo ruido, nos descubrirán. - dijo seriamente el explosivo - Entremos a mi habitación. - Tras decir esto giró la perilla de la puerta aun abrazando a Deku, quien estaba de espaldas a la misma.

Kirishima ahora escuchaba a Deku cayendo al suelo. ¿Qué demonios estaba pasando? Nunca había prestado demasiada atención, pero ese día, en ESE momento se escuchaba de manera muy inusual TODO lo que sucedía en el habitación de Bakugo.

- Repítelo, maldito... - dijo sonriendo de costado mientras se acostaba lentamente sobre Deku. - Repite lo que dijiste hace un rato.

- M-m-m-me... Kacchan, yo...

- ¡Solo dilo, maldita sea! - dijo gritando bajito, impacientemente.

- Me gustas... siempre me gustast... - fue nuevamente interrumpido con otro beso. Esta vez, aun mas intenso, aún mas húmedo. Su cabeza estaba por terminar de caer completamente al suelo por la intensidad con la cual Bakugo lo besaba, así que lo tomó por el cuello en un simple reflejo.

Bakugo se encendió aun mas al sentir a Deku aferrarse a su cuerpo e inmediatamente se levantó con su pequeño amante en brazos.

- Vamos. - solo dijo y lanzó al pequeño bruscamente a la cama.

El rostro de Deku estaba que ardía y era 100% consciente de ello, por lo que atinó a taparse con los brazos pero Bakugo enseguida se le vino encima, lo tomó por las muñecas y al hacerlas a cada una a los lados introdujo la lengua en su boca.

Al principio se sintió asustado, pero al sentir el calor del cuerpo que estaba sobre él, sintió cómo se aflojaba la fuerza que hacía con las manos. Ambos comenzaron a relajarse en ese beso apasionado y su manos comenzaron a ir a otras partes.

Bakugo sintió como Deku deslizó las manos en su espalda, por debajo de la ropa. Eso lo hizo perder la cabeza, pero no quería asustar al maldito llorón y que saliera corriendo de la habitación. Separó su boca y la llevó al cuello de Deku. Comenzó dando profundos besos, que luego se transformaron en mordidas. El de abajo lanzó un pequeño gemido al sentir fuertes dientes en su piel, pero aun así, no le pidió a su compañero que parase.

Al otro lado de la pared, un pelirrojo escuchaba casi todo de manera atónita. No podía creerlo. No... no estaba seguro si era cierto lo que oía. No, no, no... ¿cómo podía ser verdad? ¿En serio estaba oyendo al joven que tanto admiraba... que tanto anhelaba... con alguien mas? Hasta el momento no había confesado sus sentimientos porque era consciente de que había cultivado con el explosivo una increíble amistad, llena de compañerismo y lealtad. No quería arruinarlo, así que decidió callar lo que su corazón quería gritar desde que lo conoció.

Deku lanzó otro gemido, esta vez aún mas fuerte, cuando su amante le quitó toda la ropa desde la cintura para abajo. Se puso las manos entre las piernas queriendo tapar su evidente excitación, pero se encontró pegado a su rostro a un levemente sonrojado Bakugo, que respiraba de manera pesada y sensual. Esto solo hizo que su cuerpo terminara de aflojarse por completo y se entregó totalmente
a lo que las manos de su amante decidieran hacerle.

Había colocado las manos en la parte de los hombros de la playera de Bakugo y en el calor del momento pegó un tirón que hizo que el torso del rubio quedara al desnudo.

- Estamos a mano ahora, maldito. - rió Bakugo ante el repentino tirón de su ropa.

- Ka... kacchan... - Deku tocó el cabello de Bakugo. -¿N-no... no estamos... yendo muy rápido?

- No voy a hacerte nada que no quieras - dijo malhumorado - pero si no me pides que pare no pienso parar. - Al decir esto ultimo bajó las manos a la entre pierna del pequeño. Deku lanzó un gemido extremadamente fuerte cuando esto sucedió.

Kirishima, al otro lado, abrió los ojos como platos: iba a pasar. Realmente estaba por escucharlos como tenían sexo por primera vez. No, no, no, no podía permitirlo, ¿qué pasaría si Bakugo y Midoriya cruzaban esa línea? ¿Qué haría con esos sentimientos? Abrió sin reparo la puerta de su habitación para dirigirse a la continua. No sabía qué haría al abrir, pero definitivamente tenía que hacer algo.

El ruido alertó a los amantes y enseguida pararon. Una vez que puso un pie en el pasillo, Kirishima se topó con unos ojos llenos de shock y dolor.

Todoroki estaba parado en la puerta, mudo, atonito. Kirishima no precisaba ninguna explicacion, resultaba obvio que esa persona estaba pasando por su mismo dolor. En ese momento se oyen ruidos dentro de la habitacion a la cual pretendia entrar.

- Ka... kacchan, escuché algo afuera.

Bakugo chistó enfadado poniéndose su ropa nuevamente. Iba a matar a quien fuera que los habia interrumpido.

Kirishima previó esto último y tomó de la mano a Todoroki, estirándolo a su habitación para que no los descubrieran.

- EEEH!? - Bakugo no vio absolutamente nada en el pasillo. - Tsk, qué demonios fue todo eso? - finalizó cerrando la puerta.

Todoroki estaba realmente sorprendido. Esbosó a decir algo, pero el pelirojo le hizo el gesto con el dedo para que guardara silencio. En ese momento se percató de que escuchaba casi todo lo que en la habitación de junto decian los amantes. "¿Kirishima estuvo oyendo todo este tiempo?" se planteó.

- Qué fue todo eso? - preguntó Deku.

- No lo sé, pero seré mas cuidadoso. Me dijiste que le prometiste a ese bastardo mitad y mitad que iban a estudiar juntos. Ve.

- ... yo...

- Tsk. Solo ve - Bakugo se acercó y lo beso en la frente - No te preocupes que esto no se va a quedar asi. Además, quiero ser cauteloso. Solo ve antes de que me arrepienta.

Se escuchó claramente cómo Deku salía con prisa. Bakugo se acostó a dormir y no tomó mucho tiempo en oírse sus ronquidos.

- Todoroki, ¿estás bien?

- No.

- Mañana te busco y hablaremos de esto. - dijo preocupadamente Kirishima al mismo tiempo que apoyaba de manera delicada su mano en uno de los hombros de Todoroki - ahora solo concéntrate en los estudios. Ve porque Midoriya no va a encontrarte en tu habitación y puede parecerle raro, siempre eres muy puntual.

El joven mitad y mitad estaba totalmente perdido en sus pensamientos, tanto que casi no oye lo que Kirishima le dijo. Solo logró asentir y partió camino a estudiar.

Una vez seguro que Deku y Todoroki ya no estaban, el pelirojo se sentó a pensar y tomó su telefono celular. Mando un mensaje y en unos segundos le respondieron.

Tras tomar un abultado abrigo, salió.


Una chica muy guapa de piel rosa se encontraba bebiendo unas malteadas en una confitería muy chic con otros dos muchachos.

Los tres se reían sonoramente y de vez en cuando se volteaban, como si esperaran a alguien.

Un chico rubio fue el ultimo en voltearse a ver. - ¡Hasta que te apareciste, Kirishima! - exclamó al ver a su amigo finalmente arribar.

- Lo siento, lo siento - dijo Kirishima con media sonrisa y sentándose. - Perdón si los hice esperar mucho... quería hablar de algo importante con ustedes tres, pero fuera de los dormitorios, para no levantar rumores innecesarios...

Sero y Mina se miraron extrañados, Kaminari no dejó de mirar a su amigo por lo extraña que le parecía su seria expresión.

- Parece algo serio - dijo Sero acercando su silla a la mesita - Cuéntanos.

A Kirishima le tomó mas tiempo del que pensaba pronunciar las palabras que tenía en mente para contarles lo sucedido a sus amigos. La verdad es que no les había expresado sus sentimientos por Bakugo a ninguno, pero sabía que todos ellos estaban al tanto. Eran excelentes compañeros y se entendían sin necesidad de decir explícitamente las cosas.

Al finalizar, Kirishima levantó la mirada hacia sus amigos. Había estado mirando la malteada que había ordenado todo el tiempo de su relato. Ni siquiera la había tocado, solo miró cómo se derretía poco a poco, tal como lo hacía su corazón al decir todo lo que tenía para decir.

En el momento de finalizar, se hizo un momento de silencio terriblemente incómodo.

- Chicos... digan algo, por favor.

- Es que... - Sero intentó decir algo pero fue interrumpido inmediatamente por Mina, casi a los gritos.

- Kirishima, ¡¿por qué diablos te quedaste escuchando?! - le gritó la chica rosa.

- Si, hermano, ¿que pasa contigo? ¿Eres masoquista o qué? - dijo Kaminari con cara de preocupación.

- Chicos, están siendo demasiado duros con Kirishima...

- La verdad es que no pude moverme. En el momento es que comencé a escucharlos hablar pensé que era todo muy raro y simplemente me quedé tratando de descifrar la situación, pero de un instante al otro Midoriya comenzó a gemir de placer y yo no pude... - al decir esto, se tapó los oídos y apretó los ojos como si quisiera evitar llorar; sus amigos permanecían mudos ante su relato - ... les juro que intenté no oírlos, no quería, lo último que quería en la vida era oír a alguien mas en los brazos de Bakugo.

Sero acercó su silla a la de su amigo afligido y apoyó una mano en su espalda para reconfortarlo.

- Dijiste que al salir te encontraste a Todoroki y lo arrastraste a tu habitación así guardaba silencio... - a Sero realmente no se le ocurría que decir ante esta situación, así que intentó desviar un poco el tema - ¿no crees que tal vez deberías hablar con él?

- ¿De qué le serviría hablar con Todoroki? - protestó Kaminari - El tipo está super enamorado de Midoriya desde, no lo sé, SIEMPRE, y debe estar aún mas destrozado que Kirishima.

- Sigo sin entender cómo puede ser que los únicos que no se den cuenta de estas cosas siempre sean las personas involucradas, lol. - llegó a decir Mina en tono burlón antes que Sero la fulminara con su mirada.

- DE TODAS FORMAS - dijo Sero en voz alta para tapar las estupideces que decían los otros dos - deberíamos ver cómo está Todoroki. Sé que no tenemos tanta relación con él pero sigue siendo uno de nuestros compañeros.

- Mmm, bueno, de todas formas también está involucrado - pensó en voz alta el rubio - Espera, espera, espera... ¿cómo que deberíamos?

- ¿Pensabas dejar que Kirishima fuese solo? - una vez más fulminaba con su mirada.

- No, no, ya que.

- Chicos, no sé qué tan buena idea sea, Todoroki es un chico super reservado - Mina estaba preocupada por algo real - tal vez no quiera saber nada de hablar con nosotros.

- Va a hablar con nosotros, después de todo con quien más habla es con Midoriya y dudo mucho que se siente a comentarle que lo oyó... bueno, en la habitación de Bakugo. - trató de explicar Sero con el mayor de los tactos.

- Kirishima, ¿tu qué piensas? - el rubio lo miró esperando respuesta.

- ... Me gustaría por lo menos ver cómo está. Es cierto que de pronto no puede hablar de algo muy doloroso con nadie, así que no creo que se ofenda...

- Bien, ¡está decidido! - Mina se paró para tomar su abrigo pero fue interrumpida cuando Kaminari la tomó del brazo.

- Oye, ¿no viste la hora que es? Tenemos que regresar a los dormitorios o Aizawa sensei nos va a partir la madre. - explicó el rubio - Ademas, ¿no escuchaste lo que dijo Kiri? Todoroki estaba por estudiar hasta tarde con Midoriya.

- Oh, cierto... ¿qué hacemos entonces? Mañana tenemos clases. No vamos a poder hablar con él.

- Mañana es viernes - dijo Sero cruzando los brazos - así que tendremos más tiempo para hablar tranquilos por la noche. Luego de clases es muy arriesgado porque Midoriya siempre está cerca hablando de las cosas que aprendimos y blabla.

- Le dije a Todoroki que luego iba a buscarlo para hablar, así que él debe estar esperando ese momento, si es que me escuchó cuando se lo dije. - Kirishima recordó el triste rostro de Todoroki - Simplemente le mandaré un texto y le diré que nos encontremos en la puerta de entrada de los dormitorios por la noche.

- Suena bien, en ese horario Midoriya seguro terminó de revolotear a su lado. - dijo Kaminari. - Vámonos, ya es tarde.

La confitería no estaba lejos de su destino, convenientemente. Kaminari le ofreció a Kirishima cambiar de habitaciones al llegar, pero al encontrarse dormido Bakugo, no creyó tener problemas por el resto de la noche.

- Además, todos los días salgo al mismo tiempo que Bakugo y caminamos juntos a clases. Si no estoy le va a resultar extraño, aunque... - pausó un momento - Aunque no sé con qué cara podré mirarlo mañana.

- Cualquier cosa me envías un texto y voy corriendo a buscarte. - dijo el rubio con una sonrisa.

- Claro, para que Aizawa te parta la madre, ¿verdad? - le recordó Sero. - Mejor tratemos todo con normalidad hasta mañana por la noche, ¿ya?

Todos asintieron y se separaron al llegar a la puerta de entrada. Kirishima no tenía apetito para nada, así que solo se dió un baño y se acostó a dormir.

- Espero no oírlos en mis sueños... - sus ojos comenzaban a cerrarse del sueño y el estrés - No quiero oírlo.