Domingo por la mañana, al fin. La noche anterior no solo había sido un completo fracaso, sino que también había puesto en peligro la relación pseudo pasiva que Bakugo tenía con todos.

Es decir, siempre se enfadaba pero en realidad nunca pasaba de violencia verbal y vagas explosiones que en realidad era más ruido que otra cosa. Sin embargo, aquella noche en la cual Todoroki besó al novio ajeno, los ojos de Bakugo parecían los de un genuino hombre violento.

Al squad ya le había resultado raro no ver por ningún lado al bicolor y a Midoriya, y al salir a buscarlos se toparon con la escena en la que el cenizo prácticamente amenazaba de muerte a Todoroki.

De todas maneras, lo hecho, hecho está. Por lo menos habían conseguido hacerle saber al chico de ojos verdes los sentimientos del doble quirk.

Sin mas reparos, regresaron a los dormitorios a la espera de lo que sucedería al día siguiente.


Midoriya no había podido dormir en toda la noche. Ya que todos los amigos de su novio sabían que estaban juntos, pensaron que ya no había nada que ocultar y aprovecharon para dormir juntos en la habitación de Bakugo.

Ya era de mañana y en verdad no había podido pegar un ojo. Se acurrucó entre las sábanas, pues a esas horas hacía más frío en la habitación y pronto notó como unos fuertes y varoniles brazos lo envolvían.

- Kacchan... - dijo envolviendo sus manos en las que ahora lo abrazaban por detrás - Estabas despierto.

- No sé qué es lo que sucede, pero ahora mismo voy a hablar con el maldito de Kirishima. Quiero respuestas. - finalizó respirando muy cerca de la nuca de su novio.

- Creo entender un poco qué pasa, pero... - titubeó Midoriya.

- Explícate porque me enfado fácilmente y más con este tema. - su novio lo dijo con un tono calmo pero eso era aún más aterrador que oírlo a los gritos, pues esto significaba que iba muy en serio.

- Pues... creo que me percaté hace poco de los sentimientos de Todoroki, pero decidí ignorarlos porque recién comenzaba a salir contigo, Kacchan... Y creo que Sero, Ashido, Kaminari y Kirishima estaban de alguna forma ayudándolo conmigo. Lo que no estoy entendiendo es el motivo... - a Midoriya se le hacía un lío en la cabeza mientras explicaba esto a su novio - La verdad es que no entiendo por qué TUS amigos querrían ayudar a Todoroki, pero... pienso que sabían de lo nuestro y tal vez yo no les gusto... - sollozó.

- Deku...

- No, de verdad. Kacchan, eres genial, fuerte, confiado. Yo no soy nada de esas cosas aún, tengo mucho camino por recorrer. Tal vez tus amigos no me ven como una pareja adecuada para tí.

- ME IMPORTA UNA MIERDA. - cuando Bakugo pronunció bien claras estas palabras Midoriya se encogió de hombros, ya que aún lo tenía en la nuca respirando. - YO voy a decidir con quién estar, no un grupo de imbéciles que claramente no conocen lo que siento.

- Te conocen a ti. - sentenció Midoriya.

Era cierto... era todo muy extraño, pero cierto. Sus amigos lo conocían, pero ¿por qué intentarían separarlo? ¿En verdad estaban haciendo ESO? Tal vez era todo una confusión.

Bakugo tenía esto en mente, pero enseguida recordó cómo lo amenazó de quitarle lo suyo ese maldito bastardo mitad y mitad y esto le hizo hervir la sangre. Se levantó bruscamente de al lado de su novio.

- K-kacchan, ¿a dónde vas?

- Voy a ver a Kirishima.

Las paredes no cambiaron de un día para otro. El pelirrojo estaba despierto y ya había oído todo. Simplemente estaba sentado en la cama esperando a que su vecino entrara abruptamente a pedir explicaciones. Explicaciones que le iba a dar, definitivamente, porque ya no había vuelta atrás.

- Voy a entrar, cabeza de pinches - dijo abriendo la puerta de la habitación contigua - necesito que me expliques varias cosas.

En el momento en que Bakugo dijo esta última frase, ya había cerrado la puerta. Esto le hizo a Midoriya percatarse de lo que había pasado. Podía oírlo claramente, como si estuviera en la misma habitación que él. ¡TODO, PODÍA OIRSE TODO!

- Así es como se enteraron... - balbuceó en voz muy baja, tapándose la boca con gran sorpresa - Todo este tiempo, a Kacchan y a mi... estuvieron escuchándonos. Era cierto. Nos oían. Kirishima todo este tiempo... la noche que Kacchan y yo casi... ¡ah! - al atar los cabos sueltos se dio cuenta de la parte que le faltaba para que todo tuviera sentido.

Fue en ese mismo momento también que oyó la conversación de al lado. Si Kirishima sabía que todo se oía, sabía que él estaba allí y también sabía que iba a escucharlo hablar con Bakugo. Acaso... ¿era a propósito? ¿Quería el pelirrojo que él oyera esa conversación? ¿Por qué?

- Quiero que me expliques si esto es verdad y más te vale responder: están todos ustedes... ¿ayudando a ese bastardo a separarnos a mí y a Deku?

Midoriya permaneció mudo en la otra habitación... ya estaba pasando, lo iba a escuchar. Bakugo probablemente no se imaginaba lo que estaba por suceder.

- Sí. - al responder esto, instantáneamente fue tomado por el cuello de la ropa por las fuertes manos explosivas.

- Tienes tres segundos para darme una buena razón o voy a -

- Te amo. - al oír estas palabras de la boca de Kirishima Eijiro, el chico de cabellos verdes sintió mareo y tremendas ganas de vomitar.

- P... pero... ¿pero qué dices, idiota? - Bakugo sintió en su pecho un fuego que no había sentido con la confesión de su novio.

- Siempre te he amado. - dijo mientras tomaba las manos que estaban en su cuello y sentía como las mismas se aflojaban ante sus palabras - No tuve el coraje de decírtelo antes, porque pensé que debíamos preservar nuestra amistad. Quiero decirte que nunca me sentí cómodo con todo este "plan". Me hubiese gustado tener las agallas de Midoriya para decirte lo que sentía, lo que siento... realmente lo respeto a él por eso. Pero sé que lo escogiste a él porque no sabías que alguien más te amaba, alguien igual de cercano. No, alguien MAS cercano. Y te diré que... quiero que me escojas a mí. - Esta última frase se sintió como una apuñalada en el corazón del de al lado.

- Espera... qué... ¿que está pasando? - balbuceaba el pelo verde totalmente inmóvil aún en la cama de la habitación de Bakugo.

- Escógeme a mi, Bakugo Katsuki - dijo el pelirrojo sonrojado y acercándose peligrosamente a los labios de su objetivo.

- Kirishima... yo... - el cenizo recibió el beso sin resistirse, tal como la noche anterior su novio decidió no resistirse al beso del bicolor que tanto detestaba. Solo que ésta vez... nadie vino a interrumpir.

Midoriya sintió las piernas totalmente paralizadas de la confusión y la angustia. Podía oír a su novio derretirse en los brazos del pelirrojo y esto le daba el pánico suficiente como para echarse a correr, pero su cuerpo no respondía.

- Bakugo... - dijo Kirishima interrumpiendo su besar - No puedo seguir si no tengo una respuesta.

El cenizo estaba completamente sonrojado, pero no se sentía confundido ni mareado. Se sentó junto a la cama, pensativo.

- Quiero que me cuentes TODO, desde el comienzo, Kirishima. - dijo en tono muy duro y claro - Quiero toda la verdad y sólo así podré, en principio, volver a confiar en ti.

Las palabras de Bakugo pusieron un yunque en el corazón del pelirrojo. Midoriya escuchaba atentamente esas palabras. Fue en ese momento que comenzó a vestirse, cautelosamente, para que Bakugo aún no se percatara de que él podía oír todo.

- De acuerdo... - dijo Kirishima sentándose de rodillas frente a su amor. - Te lo contaré todo.

En verdad no le tomó más que veinte minutos explicarle todo lo que había pasado. Midoriya y Bakugo estaban más que avergonzados, los habían oído tocarse, conversando, siendo íntimos. Y eso no era todo: Kirishima y Todoroki, quienes estaban enamorados de ellos... habían tenido asientos en primera fila.

- Yo... lo siento. - y así finalizó su historia - En verdad lo siento mucho. No se suponía que todo llegaría tan lejos, las cosas debían estar bajo nuestro control, pero... no contábamos con que irías tras Midoriya. - dijo apretando los puños - En verdad es importante él para ti.

- Lo es. Lo es, pero tu también y esos idiotas que los ayudaron... también lo son. - dijo cerrando los ojos y respirando profundo el cenizo - De todas formas voy a derretir sus cabezas.

- Supongo que... tu respuesta es no.

- Yo no respondí nada aun, maldito. - al decir esto hizo que Kirishima lo mirara con ojos llenos de esperanza - La verdad es que no puedo ignorar lo que pasó ayer. Deku es tímido y tal vez sólo se dejó llevar por el calor del momento con ese bastardo, pero si no es así...

- ¿Tu te dejaste llevar conmigo hace un momento, o... ?

- ¡OYE! - gritó sonrojado - ¡No te pases de listo! Primero voy a escuchar lo que Deku tenga para decirme. Luego hablaré contigo.

- Wow...

- ¿QUÉ?

- Eres muy maduro, Bakugo - lo miró con sonrojo y admiración - Te tomaste todo de manera muy correcta, eres muy varonil.

- ¿De qué hablas, cretino? - dijo con media sonrisa el cenizo. Podrían pasar cosas extrañas entre ellos, incluso peleas como esta, pero jamás dejarían de sentirse libres de ser sí mismos el uno con el otro.

Midoriya ya oía risas entre ellos y decidió que era momento de tomar sus cosas e irse. Sin hacer ni un solo sonido, salió.


La chica rosa estaba preparando un exquisito café para los invasores en su habitación. Se habían reunido porque ninguno había podido conciliar bien el sueño con lo que había ocurrido. Estaban a la espera de Kirishima para decidir cuál sería el siguiente paso a seguir.

- ¿Tienes azúcar? - preguntó Sero mientras recibía una taza de las manos de su amiga.

- Está junto a los libros - le respondió.

- ¿COMO PUEDEN ESTAR TAN CALMADOS? - histeriqueó el rubio - Entiendo esa actitud de parte del anormal de Todoroki, pero no de ustedes, ¡¿qué rayos les pasa?!

- Tenemos que esperar a Kirishima. - trató la chica rosa de calmarlo. - Estoy segura de que vamos a resolver todo.

- Me pasé. - reflexionó el bicolor mirando la taza sin tocarla - En verdad me pasé y eché todo a perder.

- En verdad te fuiste a la verga, bro ¡AUCH! - Kaminari sintió cómo Sero le golpeaba la cabeza ante el comentario insensible.

- Todoroki, la verdad es que fue un poco excesivo, pero... - dijo Ashido acercándole unos dulces - No debes preocuparte. Si Midoriya siente lo mismo que tú, va a estar todo bien.

- Y qué sucede si... ¿Bakugo no siente lo mismo por Kirishima? - el grupo lo miró atentamente ante este comentario - Habré lastimado a Bakugo con mi egoísmo, a Kirishima con falsas esperanzas...

- WOOO, VIEJO, ESPERA - dijo el rubio poniéndole una mano en la espalda - No hay necesidad de ser tan trágicos...

En cuanto quisieron consolar al bicolor, Kirishima entró a la habitación en silencio.

Lo miraron sin decir nada y se sentó con media sonrisa nostálgica a explicarles a sus amigos lo que había sucedido.

El squad y Todoroki no estaban mudos durante el relato. No podían creer en la madurez de Bakugo, se sentían de hecho avergonzados.

ー Deberíamos pedirles disculpas a esos dos... ー dijo Sero en referencia a Midoriya y si novio.

ー Ya está, amigos ー dijo el rubio ー vamos a parar con todo esto.

ー ¡Esperen! ー dijo pensativa la chica rosa ー Bakugo no rechazó a Kirishima y tampoco Midoriya a Todoroki... eso tiene que significar ALGO.

Kirishima y Todoroki se miraron esperanzados sin decir nada.

ー Yo digo... que terminemos con lo que comenzamos ー dijo el rubio animado ー sé que mi idea del manga shojo era buena. Sigamos a partir de allí. Inviten a salir a esos dos "en bandera de paz" y luego HAGAN QUE SE ENAMOREN de ustedes.

ー Viejo, eso es imposible ー pensó Kirishima ー No podemos hacer que se enamoren de nosotros en un solo día.

ー Lo haré ー interrumpió el bicolor ー definitivamente.

La convicción de Todoroki no sorprendía, definitivamente estaba enamorado de Midoriya.

ー DEBES intentarlo, viejo, vamos ー incentivó Kaminari convencido de que estaba en lo correcto.

ー Podría arruinar nuestra amistad ー reflexionó el pelirrojo.

ー O podrías tener lo que siempre quisiste ー le reprochó su amiga.

Cuando Kirishima estaba por responder, se oyó que tocaban la puerta y luego ésta se abría. Era Bakugo, quien apenas asomó la mitad del cuerpo como si no fuera a quedarse.

ー ¿Han visto a Deku? ー preguntó sin mirar hacia donde estaba sentado el bicolor o perdería el control ー estaba conmigo hasta hace un rato...

Todos sacudieron la cabeza y Bakugo simplemente cerró la puerta y se fue.

ー Seguramente Midoriya oyó toda la confesión de Kirishima y salió corriendo. ー señaló Kaminari ー Esta es nuestra chance. Todoroki, ve a buscarlo y ENCUÉNTRALO antes que Bakugo lo haga. Los demás esperaremos a que lo hagas y haremos que en ese momento Kirishima tenga a Bakugo ocupado.

Todoroki se levantó enseguida y antes de salir fue alentado por todos.

ー Gracias a todos ー dijo haciendo una reverencia al estilo japonés ー voy a dar vuelta esto.

ー Apresúrate, tienes que decirle lo que realmente sientes. ー sonrió Kirishima.

Todoroki salió corriendo sin rumbo. Comenzó a llamar a su enamorado por el móvil sin respuesta y ya se estaba desesperando. Buscó en cada lugar que se le ocurrió, sin éxito.

Buscó al menos dos horas.

En el momento en que sintió que perdía todas las esperanzas, se cruzó a quien menos esperaba sin saber que él era la solución a todo.