Serena se colocó en el centro de la pasarela sonriendo con gracia ante los tres distintos camarógrafos mientras lucía un precioso conjunto haciendo alusión a la pronta estación del otoño que estaba por llegar.

—¿Está preparado el siguiente conjunto, Elena? —Le preguntó a la chica una vez volvió tras vestidores.

—Si, las tomas salieron muy bien así que hemos terminado, señorita Sere —aseguró la joven ayudando a la de cabellos blancos a retirarse la ropa con sumo cuidado.

—Me alegra escucharlo —dijo Serena acomodándose su vestido mientras Elena deshacía el peinado de su cabello y lo dejaba suelto —gracias, esos peinados son muy bonitos pero no se tener el cabello tan amontonado —bromeó —bien, me iré a mo casa si ya no hay más por hacer, avisa a Araceli que siga informándome de lo que salga.

—Claro, señorita Sere —respondió Elena con una sonrisa —que tenga buen día —le deseó.

—Igualmente —dijo Serena saliendo del vestidor para dirigirse a la salida trasera del edificio para subir a su coche y marcharse a casa.

Después de aparcar Serena notó los vehículos familiares que estaban estacionados a lo que rápidamente se dirigió al interior de su casa encontrándose con sus amigas y Darien en la sala de estar.

—Hola, Sere —le saludó Hotaru con una sonrisa a lo que la mencionada colocó su mano en la cabeza de la joven y revolvió sus cabellos.

—Es bueno verlos, ¿qué hacen por aquí? —Les preguntó Serena dejando su bolso por un lado y sentándose al lado de Rini.

—Queríamos venir a verte, sabemos que es demasiado temprano, espero no te moleste —habló Amy con tranquilidad.

—Para nada, es bueno tener tanta compañía estos días —le tranquilizó Serena.

—Oye, Serena —la mencionada dirigió su atención a Rini —¿Puedo preguntar algo sobre tu vida pasada? —Preguntó la joven un tanto dudosa, pero Serena asintió con tranquilidad —es que me quede un poco con la duda ¿cómo era tu padre, el rey del Sol?

—Era alguien reacio y estricto —respondió Serena cerrando sus ojos unos instantes —te contaré algo para que lo entiendas un poco mejor —agregó devolviendo su mirada a la pelirrosa.

La princesa Serenity se encontraba caminando entre los pasillos del gran Palacio del Sol, su porte era serio y tenía una dirección concreta a la cual llegar.La princesa pronto llegó hasta una gran puerta delante de la cual tomó una gran bocanada de aire antes de abrirla e ingresar al gran salón en donde visualizo la figura de espaldas de su padre, un hombre de cabellos rubios y tez tan blanca como la nieve.—¿Ha llamado por mi, padre? —Preguntó la joven princesa de pie detrás de él, aquel rey simplemente se giró en silencio hasta ella dejando ver su robusta complexión.—Voy a hacerte una pregunta, Elaine —dijo el hombre con seriedad —y espero que me respondas con la verdad ¿has entendido? —cuestionó él.—Si, lo he hecho —respondió ella mordiendo inconsciente su labio inferior.—¿Es a caso verdad que has tenido ciertas relaciones con la gente de la tierra, Elaine? —Preguntó sorprendiendo a la peliblanca por unos segundos quién después volvió a su postura seria.—Es verdad, yo he estado en contacto con la gente de la tierra —afirmó ella, de pronto el rey golpeó con su mano la mesa frente a si que lo separaba de su hija provocando un gran estruendo.—¡¿Qué es lo que te he dicho?! —Le cuestionó él con irritación —¡No debes tratar con esa gente que es inferior a nosotros!—¡¿Disculpa?! —Exclamó la princesa molesta —¡No son gente inferior! ¡Es la gente de mi guardiana Sailor Earth! ¡No te permito que los insultes! ¡Les debes respeto, por ello es que Earth es mi guardiana! ¡Para justo evitar estos conflictos!—¡Yo no le debo nada a esa gente! —Refutó el rey —¡Y no me vuelvas a levantar la voz, Serenity Elaine!—Te recuerdo que Sailor Earth es la princesa de ese planeta y ella fue asignada por mi madre para ser parte de mis guardianas, asi que no te dirijas a ellos con tal desprecio —le dijo la joven con seriedad crispando los puños, después se giró molesta dirigiéndose hacia la salida.—¿Y me podrías decir que clase de relación tienes con el principe de la tierra? —Lanzó el rey otra pregunta provocando que la peliblanca se detuviera en seco pero aún así no volteó a verle.—Una relación que solo a mi me concierne y en la cual no deberías interferir —respondió ella con frialdad, entonces la peliblanca siguió su andar —ahora te pido que dejes de mandar gente a que espíe lo que hago —con eso terminó por salir del salón dejando a su padre totalmente molesto.

—Estaba tan molesta con mi padre que la verdad no me importo comportarme arrogantemente con él a pesar de ser solo una preadolescente, en esa época recuerdo que por cada cosa que hacia el me reprendía, me sentía como un ave al que le arrancaban las alas —agregó Serena mirando hacia el piso con seriedad.

—Él era muy duro contigo —murmuró Rini con tristeza.

—A Pesar de que solo ibas por corto tiempo al castillo del sol el te reprendía, eso es horrible —dijo Hotaru haciendo una mueca para después recargar su cabeza en el hombro de Haruka y sonreír —que bueno que papá Haruka no es asi conmigo.

—Y no lo sería, mi preciosa —le dijo con dulzura Haruka acariciando sus cabellos.

—Después de lo que le dije el se volvió aún más severo —continuó Serena —cuando volví a la Luna paso un poco de tiempo para que él hiciera una mala jugada, en ese momento me cuestione quien de los dos era el adulto...

Serenity dejo sus libros encima del escritorio mientras balbuceaba molesta varias cosas inaudibles cuando escuchó unos pasos en los pasillos que se oían resonar con fuerza, de pronto las puertas se abrieron dejando ver a Sailor Earth con lágrimas en los ojos a lo que la rubia le vio preocupada, rápidamente la de cabellos chocolate hizo todo por limpiar aquellas lágrimas.—Perdone, princesa —se disculpó la guerrera de la tierra —creí que estaba en su recámara,e retiraré enseguida —mencionó intentando darse la vuelta pero la princesa fue más rápida y la tomó de la mano.—¿Qué te ocurre, Earth? —Le preguntó la rubia con preocupación intentando que su guardiana la mirara a los ojos.—No es nada, princesa —respondió Earth enseguida —será mejor que me retire.—Sailor Earth —le llamó con seriedad haciendo que instintivamente Earth dirigiera su mirada a ella —di que es lo que ocurre, ahora —hablo con autoridad la rubia a lo que la de cabellos chocolate se mordió el labio.—A mi planeta le han declarado la guerra y yo no puedo intervenir —soltó rápidamente de golpe la información.—¿Quién quiere iniciar con tal guerra? —Le preguntó Serenity alarmada.—El... el rey del Sol —musitó Sailor Earth nerviosa, entonces Serenity soltó con sutileza las manos de su guardiana para después perder su vista por el ventanal.—Avisa a mi madre de que saldré al reino del Sol —le dijo la princesa a la guerrera con seriedad, antes de que la de cabellos chocolate dijera algo la rubia desapareció frente a ella para reaparecer en el reino del Sol, por donde camino con molestia a dirigirse a donde se entrenaban a las tropas del reino.Al llegar vio como su padre hablaba o mas bien discutía con Valentina la cual trataba de hacerlo recapacitar ante su arrebato.—Te lo he dicho, Valentina —dijo el rey con seriedad —no cambiare de parecer, no detendré las tropas.—Si usted no detiene esas tropas seré yo quien lo haga —interrumpió la peliblanca con severidad captando la atención de su padre y hermana e incluso de los soldados presentes..—Yo soy quien tiene autoridad en este lugar, Elaine —le enfrentó el rey con seriedad.—Tienes razón, así que lo vamos a poner fácil —dijo con determinación —te puedo jurar entonces que si esas tropas no se detienen y atacan a la tierra yo provocare que las tropas de la luna intervengan a favor de ese planeta que tu llamas inferior —retó — mi madre dudo mucho que consienta lo que esta haciendo usted, por lo que no se opondrá a mi decisión.—¡Deja de pasar por sobre mis órdenes, Elaine! —Exclamó furioso.—¡Seguiré pasando sobre de ellas si continúas con esta tontería! ¡Tú eres el que quiere atacar el planeta y hogar de mi leal guardiana! ¡¿Como cree que voy a reaccionar?! ¡Quieres actuar como un tirano solo por impulso! —Gritó ella furiosa, de pronto el rey había acortado la distancia entre ellos y un fuerte golpe se escuchó, la mejilla derecha de la peliblanca ahora se había vuelto roja.—¡Padre! —Exclamó Valentina alarmada acercándose a su hermana con rapidez y tomándola por los hombros escondiendola en su pecho —¿Cómo te has atrevido? —Le cuestionó la hija mayor con decepción en su mirada, el rey pronto cayó en cuenta de su acción y crispó su mano.—Elaine, yo... —Susurró su padre intentando acercarse a ellas, pero la princesa se separó de su hermana y se alejo de él.—No te me acerques y ojalá retires las tropas porque enserio yo responderé por la tierra si piensas atacarles —musitó la peliblanca quién caminó entre los soldados siendo seguida por Valentina.—Alteza ¿proseguimos con su orden? —Le preguntó uno de los soldados incómodo por la situación.—Se suspende la orden, me ire a mi despacho y que nadie me moleste —respondió después de unos segundos, con eso el rey salió hacía su despacho.La princesa entró a su habitación para acercarse al espejo, en cuanto se vio noto lo roja que estaba su mejilla, aún le dolía, estaba molesta y sentía rabia, las lágrimas empezaron a salir y ante eso la peliblanca arrojó todo lo que se encontraba encima de su tocador, rompiendo frascos de perfumes y maquillaje, tomó las almohadas y las aventó al suelo mientras lloraba a todo pulmón, agarró los floreros y los estrelló contra el piso era tanta su rabia que necesitaba de sacarla de alguna u otra forma, Valentina entró rápidamente y la abrazó fuertemente de la espalda tratando de detenerla, la peliblanca forcejeó con ella para que la soltara pero al final ambas terminaron de rodillas.—¡Lo odio! ¡Sólo es un egoísta! —la peliblanca lloraba y gritaba con desesperación y Valentina no podia mas que abrazar a su hermana —¡A él no le interesa lastimar a inocentes! ¡No tiene corazón! ¡¿Que acaso no me dejara ser feliz?! —después de aquello ella lloró demasiado hasta quedar dormida en los brazos de Valentina la cual acariciaba con delicadeza su cabello.—Mi pequeña hermanita, me duele tanto que tengas que pagar asi los desplantes de nuestro padre, no tiene perdón por haberte levantado la mano —le susurró a la princesa para después acomodarla en su cama, salió de la habitación con cuidado para llamar a las sirvientas que recogieran aquellos vidrios rotos sin hacer el menor ruido.

—Recuerdo que después Valentina le informó a mi madre lo que había pasado —Serena observó con detenimiento la taza de té en sus manos —si que se puso furiosa en ese momento.

—Es triste que eso pasara y mas por mi culpa dijo apenada Brittany.

—Pues para empezar yo le había hecho desatinar asi que... —Musitó Serena encogiéndose de hombros —después de eso iba con menos frecuencia al reino del Sol.

—Serena, y ¿que paso con la madre de Valentina? Es decir ¿quien es esa mujer? —Preguntó Lita.

—Su nombre era Christa y era una mujer muy buena —respondió Serena con una sonrisa nostálgica...

[...]