La pequeña Serenity se encontraba con su hermana mayor corriendo por los jardines del reino del Sol hasta que llegaron a un invernadero donde se encontraron con una hermosa mujer de tez blanca y cabello negro de ojos verdes que les miro con amabilidad.—Elaine, ella es mi madre, Christa —le presentó Valentina, entonces la mujer se coloco a la altura de la peliblanca y le sonrió con dulzura.—Es un gusto conocerla, pequeña princesa —la peliblanca se inclino levemente.—El gusto es mio, señora Christa —respondió con cortesía la pequeña princesa.—Querida, solo Christa, que el "señora" me hace sentir vieja —Valentina y Serenity rieron por lo bajo —Valentina, cariño ¿podrías traerme aquellas plantas de allá? —la mencionada asintió dirigiéndose al lugar —Elaine, preciosa ¿quieres ayudarnos aqui?—¡¿Puedo?! —Preguntó con emoción la pequeña a lo que la mujer asintió con una sonrisa.

—Christa en ese tiempo fue mi segunda madre cada que iba al reino del Sol —agregó Serena.

—¿Ella vivía en el castillo? —Preguntó con curiosidad Setsuna mientras sus dedos golpeaban levemente sus brazos al tenerlos cruzados.

—No en el castillo en si, más bien en los alrededores, ya que ella era la madre de la Princesa Valentina por lo tanto mi padre no podia dejarla desamparada —respondió Serena.

—¿En qué momento la conociste? —Preguntó Amy a lo que la mirada de Serena se dirigió a sus manos.

—Conocí a Christa estando pequeña, más o menos en la época en la que mis padres se estaban separando —musitó con la mirada fija en el suelo.

—¿Por qué se separaron? —Cuestionó Rini con cierta tristeza.

—Ambos tenían diferentes ideales, Rini —respondió con simpleza Serena haciendo una leve mueca —quizás ellos se amaban, pero... —la peliblanca miró hacia su taza viendo su reflejo con tristeza —al ser reyes de sus propios reinos tenían diferentes formas de ver la política al igual tenían diferente forma en criarme.

El rey Apolo y la reina Selene se encontraban en la habitación de la reina, ambos se encontraban discutiendo sin darse cuenta de que la pequeña Serenity se encontraba detrás de aquellas puertas.—Selene, ya te lo he dicho —habló Apolo con cierta frustración —¡Estoy haciendo esto para defender al reino!—¡¿Y convocar una guerra contra ese planeta crees que es lo correcto?! —Le cuestionó Selene.—¡Eso les hará tener respeto tanto por el reino del Sol como el de la Luna! —Argumentó el rey del Sol.—¡Le estas declarando la guerra a un planeta que apenas podría defenderse! —Exclamó Selene exasperada.—¡Es problema de ellos no mío! ¡ellos no debieron tomar a la ligera nuestros reinos! —Refutó.—¡Apolo! ¡Ya es suficiente! ¡Estas actuando como un tirano! ¡¿Acaso quieres ganar respeto a base de miedo?!—¡Pues con tu aprobación o no yo seguiré con esto! —El rey le dió la espalda a Selene la cuál de sus mejillas empezaron a caer lágrimas.—¿Esa es tu última palabra? Porque si es asi me veré en la necesidad de contraatacar —dijo ella con seriedad.—¿Qué quieres decir? —Le preguntó él sin dejar de darle la espalda, él sabia que ella estaba llorando y no quería verla ya que se sentiría mas mal de lo que ya estaba pero no podia evitar sentirse asi.—Que si llega a ser necesario uniré mis fuerzas a las de ese planeta porque no dejaré que inocentes salgan heridos por culpa de un ser egoísta —el rey se acercó a la puerta y giró la manija —otra cosa más... Pienso que lo mejor será separarnos, creí que podría ayudarte, te amo pero no seguiré aguantando esto, Apolo, ya no —Apolo solo asintió mientras apretaba con fuerza la manija de la puerta para abrirla y encontrarse con la pequeña rubia que tenía sus ojos hinchados de lágrimas —Serenity... —la pequeña corrió a su habitación, Apolo y Selene se vieron por última vez y la reina corrió tras su hija.

—Recuerdo que ese dia me encerré en mi habitación y no salí hasta el dia siguiente, mi mamá terminó por explicarme que a veces las personas a pesar de amarse pueden tener muchas diferencias como le pasaba a ella y a mi padre y me dijo que lo mejor era que ellos se separaran, pero eso no significaría que dejaría de ver a ninguno de los dos, después de unos días fui al reino del Sol y fue cuándo conocí a Christa, la verdad fue un gran apoyo para mi en esa época —comentó Serena casi en un susurro.

-La señora Christa era un ángel de persona por lo que dices —dijo Michiru con una sonrisa a lo que Serena asintió en silencio sonriendo con cierta tristeza.

—¿Pasó algo con la señora Christa después? —Le pregunto Mina algo preocupada por la sonrisa que la rubia había mostrado.

—Cuando entre a la adolescencia Christa enfermo, nadie sabia que clase de enfermedad tenía ella, por lo que no pudo ser tratada con poderes curativos o los remedios que podríamos en aquella época y en esos días decidí quedarme en el reino del Sol con ella...

Serenity se encontraba sentada en la orilla de la cama en la que Christa se encontraba acostada, el rostro de la mujer se encontraba pálido y sin ese brillo que la caracterizaba, respiraba muy lento, mientras los doctores se encontraban fuera de la habitación junto a Valentina y su padre.—Elaine —la peliblanca se acerco a Christa y tomo su mano —cariño... ya no tengo fuerzas para seguir... debo de despedirme —una lágrima recorrió el rostro de la peliblanca para después volverse un llanto silencioso.—No puedes rendirte , Christa —musitó la joven entre lágrimas —no ahora —la mujer con debilidad coloco su mano y seco una de las lágrimas de la peliblanca —no quiero que te vayas, Valentina te necesita, yo te necesito.—Cariño, yo siempre estaré con ustedes, quizás no físicamente, pero seguiré con ustedes, siempre que no me olviden estaré con ustedes y siempre, siempre las cuidare.—Nunca, nunca te olvidaré —susurró la princesa.—Serenity, prometeme algo cariño —la peliblanca asintió —siempre proteganse Valentina y tu entre ustedes, cuidense y amense ya que ustedes son dos hermanas y siempre sera asi.—Te lo juro, siempre, siempre cuidaré de Valentina —Valentina junto al rey entraron a la habitación.—Hija, dejanos a solas por favor —la peliblanca asintió, con delicadeza se acercó a Christa y besó su frente.—Gracias por todo, mamá Christa —susurró la chica dejando caer unas últimas lágrimas, Christa le sonrió con lágrimas en los ojos.—Por nada mi, pequeña niña —la peliblanca salió de aquella habitación dejando a su hermana y padre a solas con Christa.

—Murió sólo algunas horas después de eso —la peliblanca pasó el dorso de su mano por su mejilla limpiando la lágrima que habia escapado de sus ojos azules —recuerdo que Valentina duro bastante tiempo encerrada, al final la orille a salir de la habitación con una travesura que le hice —Serena sonrió con tristeza —pero en fin, al final todo resultó de esa forma.

—Pues por lo menos la última vez que la viste te mostró su mejor sonrisa —le dijo Lita mirándole con dulzura.

—Lo sé —susurró Serena mirando al techo.

—Serena... —Le llamó Darien a lo que la mencionada dirigió su mirada enseguida a él. —En estos momentos tu hermana Valentina ¿de qué lado estuvo todo el tiempo?

—¿Su lado? —Serena lo medito un momento —ella tenia su lado propio.

—¿A qué te refieres con eso, cabeza de bombón? —Preguntó Haruka confundida.

—Ella siempre tuvo el sentido de protegerme comentó Serena quién dejo la taza de té a un lado y suspiró —aunque su actuar fuese incorrecto, aunque estuviera mal lo que hacia, siempre lo hizo con el afán de protegerme, pero...

—¿Pero...? —musitó Setsuna mirando a la peliblanca fijamente quien mordió levemente su labio.

—Fue víctima de una trampa de Yuri por medio de un trato —agregó Serena.

—¿Qué clase de trampa fue esa? —Preguntó Amy con preocupación.

—Un hechizo de control mental, Amy —respondió Serena —Yuri logró controlar la mente de mi hermana y por ende se volvió una enemiga.

—El contrato de Yuri y Valentina ¿como ocurrió? —Cuestionó Darien.

—Sinceramente no sé como fue, pero lo que si sé es que fue llevado a cabo después de que el reino del Sol cayera a manos de Yuri.

—¿Yuri ataco al reino del Sol? Es decir, que no pudieron con ella —concluyó Mina con seriedad a lo que Serena asintió.

—Yuri ataco de improviso junto a sus sombras para capturar a la princesa Elaine, la princesa menor del Sol y usar su energía para encontrar a la soberana cósmica del Sol y la Luna —el rostro de la peliblanca se torno serio —aunque irónicamente no supo que esa era la misma princesa que buscaba.

Valentina se encontraba en la sala del trono junto a Serenity la cual se encontraba tomando clases de baile pisando en el proceso a su instructor a lo que Valentina no podia evitar reir por lo bajo.—¡Deja de reir, hermana Valentina! —la peliblanca hizo un puchero.—¡Ya estas grandecita para hacer pucheros, hermanita mía! —se burló Valentina.—¡Hmp! Yo haré todo los pucheros que quiera —masculló la joven rodando los ojos.—Anda sigue practicando el baile del pisotón —Valentina terminó por reírse ante esas palabras a lo que Serenity se le unió y el instructor quedó con cara de horror, pero aquella escena se vio interrumpida por el rey Apolo que abrió las puertas con fuerza llamando la atención de los presentes.—Padre ¿sucede algo? —Preguntó la princesa al ver el rostro de su padre con una ligera preocupación, rápidamente se acercó a sus hijas.-Una hechicera con gran poder esta atacando el reino, deben salir de aqui —dijo el hombre con rapidez m—Pe... Pero ¿quien es esa mujer, padre? —Le preguntó nerviosa y confundida Valentina mientras tomaba la mano de su hermana.—Se dice llamar Yuri —Serenity quedo pensativa ante aquel nombre —esta en busca de Serenity.—¿De mi? ¿Por qué me busca a mi?—No me digas que es... —Apolo solo negó sabiendo lo que pensaba Valentina, Serenity no comprendía lo que pasaba.—La buscan porque piensan que ella sabe del paradero de la heredera cósmica —un estruendo se escucho en el lugar —las tropas están en movimiento pero no se cuanto aguanten, ustedes deben salir de aqui —de golpe las puertas se abrieron dejando ver a una chica de la edad de Valentina de cabellos plateados con energía sombría, Serenity empalideció al ver a la chica.—No puede ser... —Susurró pero su hermana alcanzo a escucharla.—Un gusto conocerla, princesa Elaine, mi nombre es Yuri y vengo a llevarla conmigo.—¿Y crees que te llevaras a mi hermanita? —la chica se posicionó frente a su hermana- que equivocada estas —la voz de Valentina era desafiante.—¿Acaso piensas enfrentarme? —Apolo se colocó frente a sus hijas y saco su espada apuntándole.—Yo me encargaré de ti, no te dejare llevarte a Elaine —dijo con seriedad Apolo.Valentina apretó su mano con la de Serenity, en ese momento Yuri lanzó un hechizo fuerte que el rey con trabajo repelió con su espada, con su magia, Yuri apareció una espada igual y empezó a combatir al rey, Valentina jalo a su hermana para correr hacia la salida pero la peliplateada al darse cuenta de eso con su magia les bloqueo el paso.—Maldición —susurró Valentina entre dientes mientras fijaba su vista en la pelea, Serenity se encontraba pérdida viendo la pelea, específicamente viéndola a ella, a la chica que consideró una amiga en su infancia, en ese momento sabía que Yuri no la habia reconocido, pero ella la recordaba muy bien.De un momento a otro Yuri le tumbó la espada a Apolo y sonrió de lado.—Sólo estorbas y los estorbos se eliminan —y sin dudarlo con su espada atravesó el abdomen del hombre, ambas hermanas quedaron perplejas ante la escena ante sus ojos, el cuerpo del hombre cayo.—¡Papá! —El grito desgarrador de Valentina retumbó en las paredes haciendo que Serenity saliera del shock en el que habia entrado y pronto sus ojos se inundaron en lagrimas.—Padre... —Susurró temblorosa la princesa menor quien miraba el cuerpo de su padre.—Y bien ¿acaso sigue usted, princesa Valentina? —Valentina tomó la espada del suelo y la alzó mientras la miraba inundada en lagrimas y llena de rabia.—Pagarás por tu osadía ¡Fulgor del Sol! —Valentina ágilmente con su mano libre lanzo un ataque haciendo que Yuri se distrajera logrando que la salida quedara libre, tomo con fuerza la mano de Serenity y la jalo corriendo a la salida sacándola de ahí.En un punto ambas se detuvieron, Valentina paso sus manos por su cuello para quitarse aquel collar que traía consigo poniéndoselo a su hermana.—¿Qu... Qué haces? —Preguntó aún consternada la peliblanca, Valentina sólo la miraba con tristeza, se acerco a una de las típicas armaduras que adornaban el pasillo y le quito aquella espada dándosela a su hermana menor.—Debes seguir andando, yo la distraeré- Serenity empezó a negar con su cabeza, sabia la idea que estaba cruzando por la mente de su hermana —debes escapar hasta un punto en el que puedas teletransportarte, en la luna estarás mas segura, ahi tus guardianas te protegerán.—No puedo dejarte... No... ¡No! ¡No quiero!—¡Serenity es necesario! ¡Necesito mantenerte a salvo! —Exclamó abrazándola con fuerza —te quiero demasiado —aquellas palabras sonaron para Serenity como las últimas a lo que la peliblanca soltó más lágrimas.—Yo también te quiero —con eso Valentina le dio un leve empujón a su hermana haciendo que esta emprendiera su marcha dejándola atrás para que enfrentara a Yuri.La princesa corría por el castillo el cual se derrumbaba poco a poco y mas por los estragos que sucedían, corría con dificultad ya que su vestido se enredaba en los escombros por lo que lo rasgo de la parte de abajo y se quito aquellas zapatillas para correr con mas fuerzas, de pronto volteo hacia atrás encontrándose con Yuri.—¿Hasta donde piensa llegar, princesa? —Le preguntó con cierta sorna. —Ya no hay nadie quien la defienda.—Jamás dejaré que me atrapes —musitó Serena entre lágrimas para volver a correr.La princesa Serenity corría por los pasillos de un castillo destruido, con lagrimas en sus ojos, el cabello suelto, revuelto y su vestido todo rasgado de la parte de abajo, en su mano llevaba una espada. Ella siguió corriendo hasta que se topo con una pared, estaba acorralada, cuando volteo hacia atrás vio a la mujer de cabello plateado con una espada en mano y un traje de guerrera.—Anda Elaine, acabaremos con esto —Yuri sonrió maliciosamente —ya acabe con tu padre y tu hermana.—Ni loca te dejaré ganar —le dijo alzando su espada apuntándole a ella —no me dejaré vencer Yuri —le dijo con rabia en su voz.—¿Crees poder hacerme frente? —la mujer empezó a caminar mas hacia la peliblanca la cual no dejaba su posición —he matado a todos, solo quedas tu ¿por qué lo haces tan complicado? Yo solo quiero que con tu poder me ayudes a encontrar a la heredera cósmica.—Un poder que no tendrás, primero muerta que ayudarte —la voz de la princesa era firme a lo que la peliplateada se molesto.—¡Ya te lo dije, no tienes escapatoria! ¡Deja de resistirte! —Serenity vio de reojo la puerta detrás de sí, era el salón de fiestas, una idea surco por su mente.—Ya te lo dije, primero muerta a que entregarme ¡escencia de luz! —aquel ataque fue directo al techo haciendo que este se partiera y empezase a desmoronarse provocando que Yuri diera un paso atrás y se cubriera con un campo de fuerza, esa fue la oportunidad para Serenity la cual abrió las puertas del salón de fiestas para encerrarse después, concentrando toda su energía se teletransporto a la Luna.

—Después de que me teletransporté aparecí en mí habitación en donde estaba mi madre con un rostro preocupado, aunque eso es lo último que vi ya que cai inconsciente, desperté tres días después y fue cuando me enteré que el reino del Sol había caído, y dijeron que la familia real habia muerto —finalizó el relato con tristeza.

—Es... algo triste —murmuró Rini agachando la mirada y apretando el borde de su falda.

—Lo es, pero lo que paso no se puede cambiar —Serena desvió su mirada a la ventana notando que la oscuridad de la noche se hacia presente —¡Bien! —Exclamó levantandose de su lugar y dando un aplauso. —Es hora de irnos.

—Fue demasiado rápido el paso del tiempo —susurró Rei mirándola hacia la ventana.

—Pues entre tanta historia no me di cuenta del tiempo —comentó Serena riendo nerviosamente.

—Será mejor irnos a descansar —sugirió Amy levantándose de su lugar.

Todos se dirigieron a sus respectivos hogares para descansar después de un largo dia.

[...]