El parque estaba completamente solitario, el silencio reinaba en el lugar y sólo contaba con la presencia de las dos partes que se enfrentarían, por un lado las Sailor Scout junto a Tuxedo Mask y por el otro a Yuri con Nebula y Valentina detrás de ella.

—Veo que la princesa no está ¿acaso la han escondido? —Les preguntó Nebula con burla.

—Seremos sólo nosotros, ella no estará involucrada —aclaró con seriedad Sailor Pluto.

—Mi único y gran objetivo es la princesa y les puedo asegurar que la tendré —dijo Yuri con una sonrisa —Nebula, Valentina, encargense de esa basura —les ordenó desapareciendo rápidamente, entonces Nebula con un movimiento de sus manos hizo aparecer bastantes sombras desde el suelo.

—Maldita sea —musitó Venus por lo bajo —esa maldita arpía va directo a Serena —la guerrera del planeta del amor activo su intercomunicador mientras Sailor Mars y Sailor Mercury la cubrían de unas sombras —¡Saturn, Júpiter! ¡Yuri se dirige a ustedes, tienen que interceptarla! —la guardiana corto de inmediato la comunicación y miró a las chicas —¡Todas en guardia, no pierdan de vista a las sombras y a esas dos!

—¡Recuerden que debemos acabar esto aquí y ahora! ¡No tenemos permitido morir aquí! —Gritó Sailor Uranus quién junto a Sailor Neptune atacaron a Nebula.

—¡No tenemos permitido perder! —Exclamó Sailor Earth apareciendo un arco el cual disparo una horda de flechas que se dirigieron a Valentina.

Sailor Pluto, Mars, Venus y Mercury dirigieron sus ataques a las sombras para cubrir a sus compañeras que se enfrentaban a las dos principales.

Artemis y Luna se encontraban junto a Serena en uno de los sillones mientras la peliblanca miraba a Saturn y Júpiter que se mostraban inquietas.

—Por quinta vez ¿qué sucedió? —Les preguntó Serena con el ceño fruncido y los brazos cruzados.

—Al parecer no salio como se esperaba —susurró Sailor Saturn nerviosa.

—¿Que quieres decir? —Le preguntó la peliblanca levantándose del sillón donde estaba sentada.

—Yuri viene a buscarte —le respondió Sailor Júpiter cuando de pronto se escucho un fuerte ruido fuera de la casa, Luna y Artemis se dirigieron a una de las ventanas observando hacia el exterior.

—Yuri se encuentra a fuera —articuló Luna bajándose de la ventana caminando hasta Serena, acción que Artemis imitó.

—Ella no ha perdido el tiempo y ya está aquí —susurró el consejero preocupado.

—No salga, princesa —le ordenó Sailor Saturn con seriedad y antes de que Serena pudiese replicar las dos guardianas salieron de la casa para encarar a Yuri.

—Yo no quiero lidiar con ustedes, solo con ella —dijo de modo arrogante Yuri señalando la casa pero las guerreras se colocaron en posición de ataque —bien, si así lo quieren, las matare —dicho esto empezó a luchar con ambas guerreras, mientras con Serena esta se encontraba acariciando las orejas de Artemis y Luna.

—No estarás segura aquí —le dijo Luna algo temerosa.

—Pero no tenemos a donde llevarte- —dijo Artemis con frustración.

—Deben mantenerse tranquilos, voy a estar bien, independientemente de lo que suceda —le comentó con una leve sonrisa que fue borrada justo al escuchar un gritó de afuera, entonces Serena corrió hasta la ventana observando el exterior mirando horrorizada como Júpiter se encontraba en el piso con una profunda herida en su pierna y Saturn se encontraba frente a Yuri que solo la miraba divertida.

—Acabaré con ustedes par de estorbos —alardeó Yuri preparándose para atacarlas de nuevo, Serena salió de inmediato saliendo de la residencia y se colocó frente Saturn.

—No te atrevas, Yuri —musitó Serena entre dientes retándola con la mirada pero la mujer simplemente sonrió.

—Ellas morirán al igual que los demás, es su destino —refutó Yuri sin una pizca de interés.

—No, no es su destino y tu no lo decidirás solo porque se te de la gana, Yuri —dijo con frialdad mientras el símbolo de la luna brillaba en su frente el cuál cambió para volverse una estrella de varios picos y su cabello blanco brillo como la nieve misma —tú no le darás tus valores a las personas como si te pertenecieran ¡No lo harás! —Un brillo cegador rodeo a la joven haciendo que Yuri apartara la vista y transformando a Serena en una nueva Sailor, la guerrera Cosmos.

Las guerreras se encontraban agotadas de tanto pelear con aquellas sombras mientras Tuxedo Mask peleaba con Nebula y Valentina de espadas con espadas. Saturn y Júpiter se les unieron al final diciéndoles que habían perdido pista de Serena pero aunque quisieron ir a buscarla aquellas sombras no les daban paso libre.

—¡Cada vez son demasiados! —Exclamó Pluto mostrando signos de cansancio mientras con su cetro granate bloqueaba un ataque a su costado.

—Nos deshacemos de unos y aparecen otros —murmuró Mercury esquivando a uno de aquellos seres.

—¡No podemos rendirnos aún! —Les grito Mars mientras Venus y ella se colocaban espalda con espalda mientras eran rodeadas.

—¡Menos quejas y mas atención! —Les gritó Neptune juntando su espalda a la de Saturn y lanzando un ataque.

—¡Mercury! —la castaña cubrió la espalda de su amiga —¡Pon mas atención amiga! —Le pidió Júpiter a su compañera.

—¡Venus! ¡Uranus! ¡A su izquierda! —Les advirtió Earth, ambas dieron un ágil salto pero Uranus en un descuido fue herida en el vientre —¡Uranus! —Exclamó la guerrera de la tierra preocupada.

—¡Uranus! —Sailor Neptune alejó a las sombras de su compañera y se arodillo para poner su cabeza en su regazo —Uranus... —La de cabellos aguamarina miraba como la sangre empezaba a salir, entonces la protegida de los mares arrancó un pedazo de su falda e hizo presión en la herida- ¡Saturn, cubrenos! —Le gritó Neptune a la joven que había quedado en shock por unos minutos la cuál después corrió a hacer un campo de fuerza alrededor de las tres.

—¡Maldicion! ¡Uranus fue herida de gravedad! —Exclamó Sailor Mars alarmada pero no se fijo cuando una sombra se posicionó detrás de ella.

—¡Mars, cuidado! —Le gritó desesperada Venus, de golpe la pelinegra fue empujada por Earth la cual recibió aquel ataque.

—¡Earth! —La llamó alarmada Mars quién deshizo la sombra con su ataque y se arrodillo junto a Earth que empezaba a toser sangre —¡Oh no! ¡Earth aguanta! —Venus y Mercury rodearon a Mars y las cubrieron de los ataques de las sombras.

—Si que eres una estúpida —dijo Yuri con desdén mientras saltaban por los tejados atacándose entre ellas —jamás podrás cambiar las cosas.

—Te puedo apostar a que lo lograré —refutó Sailor Cosmos con seguridad cubriéndose con su escudo de uno de los ataques.

—No estoy segura de ello, querida —opinó Yuri sonriendo con burla —tu destino ya está sellado.

—El destino no existe... Es mi vida y la viviré ami modo —dijo Cosmos con firmeza —y ahora lo único que haré será acabar contigo, Yuri —la guerrera logró derribar a la mujer de cabello platinado haciéndola estrellar en las calles solitarias, se lanzó hasta el suelo levitando con delicadeza y elegancia hasta él, cuando Yuri trato de levantar su mano para lanzar un ataque fue detenida, ya que el cetro de la peliblanca fue golpeado por ella contra el suelo provocando una onda de energía que debilitó a Yuri.

—Tienes la ventaja —articuló Yuri con ironía —¿Ahora me matarás? —Cuestionó comenzando a reír, Cosmos le observó con frialdad mientras su cetro emitía un brillo cegador.

—Te atreviste a lastimar a las personas que amo, me atacaste a mi e involucraste a gente inocente —dijo mientras el brillo en su cetro se intensificaba —por ello simplemente desaparecerás, serás sólo un recuerdo para después caer en el olvido —el poder del cetro fue dirigido a Yuri haciendo que se fueran desintegrando en él.

—Me has derrotado... —Musitó Yuri elevando su mirada hacia Cosmos —pero te advertí que podías perder más gente y se cumplirá aún cuando desaparezca —afirmó con orgullo desapareciendo totalmente, Cosmos dirigió su mirada hacia el parque sintiendo los latidos de su corazón acelerados.

Necesito llegar rápido —pensó sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas, entonces un par de alas que parecían las de un ángel aparecieron en su espalda haciéndola mirarlas por sobre su hombro con asombro, para de nuevo enfocar su mirada al frente y emprendió el vuelo a toda velocidad llegando al parque sin demora alguna, sus ojos vieron como Valentina y Nebula desaparecían haciéndose cenizas mientras sus amigas observaban aquello en shock, a excepción de Neptune y Mars que estaban concentradas en las dos que estaban heridas.

Valentina elevó su mirada al cielo directamente hacia Cosmos y sonrió haciendo estremecer a la protegida del universo, las chicas dirigieron su mirada a la figura que descendió hasta el suelo a unos metros de Valentina.

Te ves hermosa, igual como un ángel... Como el ángel bendecido por el universo —escuchó Cosmos aquellas palabras de Valentina en su cabeza provocando sorpresa en la peliblanca —deseo que encuentres la felicidad, que siempre estés rodeada de amor y que ya no tengas que perder nada más —lágrimas rodaron por las mejillas de Cosmos mientras Valentina le miraba con ternura —perdón por todo esto, por haberte abandonado, por haber permitido que me controlará, por haberte orillado a encerrarme en ese espejo, por no estar contigo más —su cuerpo desapareció por completo —ten una larga y bendecida vida, mi linda hermanita —una suave brisa golpeó el rostro de Cosmos quién cerró sus ojos durante unos segundos.

—Descansa por fin en paz, mi querida hermana —susurró la peliblanca para después abrir sus ojos abruptamente y dirigir su atención a sus amigas para correr hasta ellas —¿Cuál es la situación? —Les preguntó la guerrera observando el cuerpo de ambas.

—Earth fue atacada directamente al cubrirme —explicó Sailor Mars con lágrimas en los ojos mientras mantenía en su regazo a la de cabellos chocolate —intenté detener el sangrado, perdió la consciencia y no responde.

—Uranus fue herida en el costado, está perdiendo sangre pero he podido controlar la hemorragia, aún así acaba de perder la consciencia —comentó Neptune.

—Será mejor llevarlas de emergencia al hospital, necesitamos atender sus heridas —dijo Tuxedo Mask volviendo a su forma civil a lo que las Sailor se destranformaron igual a excepción de Cosmos quién miraba con seriedad a ambas amigas.

—¿Princesa? —La llamó Setsuna con preocupación, la de cabellos blancos deshizo su transformación.

—Debemos apresurarnos —comentó Serena —no puedo ayudarlas yo pero quizás sea una solución viable llevarlas al hospital —agregó mirando al resto quienes asintieron.

Serena se encontraba de pie recargada contra la pared al lado de sus amigas quienes estaban en las sillas de la sala de espera totalmente nerviosas.

—Ya casi son tres horas —musitó Mina mirando de reojo a Michiru quién tenía abrazada a Hotaru.

—Darien aún no ha aparecido para darnos noticias ¿qué tanto sucederá? —Cuestionó Rei con la voz temblorosa a lo que Amy colocó sus manos sobre las de la pelinegra.

—Todo estará bien —dijo Setsuna con tranquilidad, pero Lita bajo su mirada a las manos de la peliverde notando que temblaba levemente —tiene que salir todo bien —susurró lo último a lo que Lita puso su mano sobre el hombro de Setsuna.

—Todas debemos guardar la calma —les dijo Lita desviando su mirada hacia Serena quién mantenía la mirada en el suelo, entonces, en el lugar aparecieron Darien junto a un colega a lo que ellas se levantaron rápidamente, pero la de cabellos blancos se mantuvo en su posición.

—¿Qué ha sucedido? ¿Están bien? —Preguntó Michiru casi con desesperación provocando que Darien mordiera su labio y crispara los puños.

—La paciente Tenoh Haruka se encuentra fuera de peligro —informó el doctor al lado de Darien —la herida no afectó ningún órgano vital y aunque la pérdida de sangre fue bastante puedo decir que se recuperará después de un largo reposo —el hombre miró de reojo a Darien y después dirigió su mirada de nuevo a ellas —en cambio no tengo noticias muy favorables de la señorita Haruno Brittany.

—¿Qué le ha sucedido? —Preguntó Rei con nerviosismo, el corazón de Serena comenzó a acelerarse a lo que cerró sus ojos sintiendo como las lágrimas se acumulaban en ellos.

—La herida provocó un gran daño en algunos órganos, además la pérdida de sangre no ayudó y... Lo lamento mucho, pero ella no pudo resistir más y falleció —terminó por informar el doctor, un silencio rodeó a todos, el hombre hizo una reverencia para después retirarse dejándolos solos.

—No puede ser... —Susurró Rei mientras las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas, entonces la pelinegra abrió sus ojos con sorpresa como si se diera cuenta de algo y volteó su rostro hacia Serena siendo imitada por el resto.

—Serena... —La llamó Amy con la voz entrecortada, el pecho de Serena comenzó a subir y bajar notoriamente aún con sus ojos cerrados.

—Serena —le llamó ahora Darien caminando hacia ella, pero la peliblanca abrió sus ojos y abrió la palma de su mano hacia el pelinegro indicándole que no diera un paso más, entonces ella simplemente se dio la vuelta y casi corrió lejos de ellos metiéndose a un ascensor.

Serena logró salir rápidamente del edificio el cual miró mientras intentaba regular su respiración.

—Los hospitales son tumbas —murmuró la peliblanca con cierta rabia para después volver a correr hacia la avenida con su mano en el pecho.

Pronto la protegida del universo logró llegar hasta el parque donde se dirigió a uno de los árboles de cerezo y se recargó en su tronco resbalando hasta quedar sentada en el césped, totalmente en blanco, ella observó el paisaje frente a ella mientras sólo escuchaba el aullido del viento.

[...]