Serena observó cuidadosamente la habitación que sólo tenía paredes blancas, ella giró su cuerpo varias veces como si buscara algo, aunque no sabía exactamente que, rendida simplemente se detuvo y miró hacia el frente, pero un escalofrío le recorrió la espalda que la hizo abrir sus ojos con sorpresa para después girarse lentamente encontrándose con la figura de su madre.
—¿Ma...má? —musitó la chica quién en esos momentos tenía su cabello de color rubio.
[Reproducir "Diamond Crevasse -Cover Salomé Anjarí]
—Hola, mi pequeña niña —le saludó Ikuko con dulzura, entonces Serena dejo escapar varias lágrimas y corrió hasta ella abrazándola con fuerza.
—¡Mamá! ¡Mamá! —La llamó con desesperación mientras hundía su rostro en el pecho de su madre.
—Mi hermosa hija creció demasiado, se volvió una gran persona, logró cosas maravillosas —habló Ikuko con suma calma mientras su mano acariciaba la cabeza de la rubia —mi hija creció, siempre lo hizo de manera tan rápida que a veces me sorprendió... Pero mi vida —con cuidado colocó su mano en el mentón de su hija y elevó su rostro para mirarla a los ojos —aún no es tiempo de que te rindas —le dijo con dulzura, confundida, Serena se enderezó y pronto escuchó voces a su espalda y volteó notando una escena que sucedía en ese mismo instante.
—¡Carguen a 200! —Exclamó el doctor con paletas en mano mientras el cuerpo de Serena yacía en la cama de hospital rodeada de dos residentes y una enfermera más.—¡Hay fibrilación! —Informó una de los residentes quién vigilaba el monitor de signos vitales.—Vamos, aún es muy joven, no puede dejarse morir por un infarto, luche —musitó la enfermera observando con tristeza a la joven.
—Sufrí un infarto y me intentan resucitar —susurró Serena elevando la mirada hacia su madre —pero yo...
—Mi amor, estarás bien —le dijo su madre colocando su mano en la mejilla pálida de su hija —eres excepcional, eres especial y no estás sola... Nunca estas sola —detrás de Ikuko de pronto aparecieron cuatro siluetas más a lo que Serena comenzó a llorar de nuevo.
—¡Ánimo, hermana! —Exclamó la pequeña Lili quién estaba en brazos de su madre —¡Tienes que volver con ellos!
—Ellos aún te necesitan —agregó Carmen recargando su mejilla en la de su hija mientras sonreia.
—Lili, Carmen... —Serena sonrió con tristeza.
—Mi hermosa princesita, necesitamos que le digas a tu hermano que lo amamos demasiado, que nunca lo hemos dejado solo y que nos perdone por habernos ido tan rápido —habló Kenji con una sonrisa mientras había abrazado a Ikuko por la espalda.
—Papá... —musitó Serena viendo a sus padres frente a ella.
—Eres muy fuerte, eres lista y eres especial, eres una gran persona y te aseguro que en el futuro serás una excepcional gobernante —dijo Brittany con una sonrisa apareciendo al lado de los padres de la rubia quién se abalanzó a los brazos de su amiga —mi querida princesa Serenity Elaine, larga vida y prosperidad para usted, cuide mucho de nuestros amados amigos y sigue amando y cuidando a mi hermano —susurró a su oído, entonces Serena se separó de ella y se dirigió a Carmen y Lili a las cuales abrazo.
—Muchas gracias por haber cuidado y defendido a Lili con todo lo que tenías mi niña —murmuró Carmen separándose de ella.
—¡Te amo, hermana! —Gritó Lili poniendo sus dos manos en el rostro de la rubia para después besar su frente, Serena les sonrió para después volver con sus padres.
—Eres luz, eres esperanza, eres bondad y amabilidad —dijo Ikuko.
—Eres nuestra preciosa hija —continuó Kenji —dile a tu hermano que queremos que sea feliz, que sus días estén llenos de alegría y que deseamos que pronto encuentre el amor con alguien especial.
—Ustedes dos siempre serán nuestros pequeños niños, nuestros amados hijos —musitó Ikuko mientras lágrimas caían por sus mejillas, Serena se separó de ambos y dio varios pasos hacia atrás observando a las cinco figuras.
—Siempre estaremos ahí —dijo Brittany con suavidad —sera alguno de nosotros cuando sientas el aire rozar tu rostro.
—Cuando sientas la arena entre tus pies —enunció Carmen.
—Cuando el agua este entre tus pies al entrar al mar —dijo Kenji.
—¡En la risa de los niños al jugar! —Exclamó Lili.
—En los copos de nieve que caen y te cubren, o en las hojas de los árboles que caen en el cambio de estación —finalizó Ikuko —estaremos en todo lo que para ti sea bello, sea perfecto o hermoso, siempre estaremos ahí...
—Te amamos —dijeron al compás los cinco mientras comenzaban a desvanecerse al igual que la habitación, Serena llevo ambas manos a su pecho mientras sonreia llorando.
—Ustedes serán parte de aquella calidez que en mi corazón está, mi amor eterno —susurró cerrando sus ojos mientras pétalos de rosas se arremolinaban a su alrededor.
[...]
Serena abrió sus ojos abruptamente mientras las lágrimas descendían por sus mejillas, ella bajo la mirada hacia la parte inferior de la cama mirando así a sus amigas y a Darien, la peliblanca intentó sentarse pero rápidamente Darien se acercó a ella ayudándola.
—¿Está todo en orden? —Preguntó Darien deslizando su dedos por la mejilla de Serena retirando aquellas lágrimas.
—¿Sammy? —Preguntó ella por su hermano quien salió de detrás de sus amigas, él joven se acercó a su cama a lo que Darien se hizo a un lado, entonces la peliblanca estiró sus brazos hacia su hermano envolviéndolo en un abrazo.
—¿Serena? —Murmuró el joven.
—Mamá y papá querían que te dijera que siempre están contigo —dijo ella haciendo que su hermano se sobresaltara y que el resto le mirara con sorpresa —ellos quieren que sepas que te aman, que siempre te están cuidando, que velan por tu seguridad y desean que seas feliz, que pronto encuentres a alguien que ames y te amé —su voz se entrecortó al sentir las lágrimas de su hermano en su hombro —ellos rezan porque tu vida este llena de alegría y piden que los perdones, por que te dejaron demasiado pronto —finalizó ella sollozando.
—Serena... —dijo él ahogado en llanto mientras un silencio inundaba el lugar.
[...]
Serena selló una caja, ella estaba en el lugar que había vuelto su estudio de diseño que ahora había vuelto a ser el ático, ella se puso de pie en la entrada y observó el lugar lleno de cajas y sonrió levemente.
—Quizás en un futuro vuelva a tomar un cuaderno y diseñar —pensó mirando con nostalgia el lugar —pero ahora debo dejar esto, lo necesito para mi para enfocarme en otras cosas.
La peliblanca se dispuso a salir del lugar y bajo hasta la sala donde se encontró con Molly y Unazaki.
—¿Cuándo quieres que nos llevemos las cosas? —Le preguntó Molly con una sonrisa mientras acomodaba algunas cajas a la entrada de la puerta de la casa.
—Cuándo tengan tiempo, tampoco tengo prisa —le respondió Serena con una sonrisa —gracias por encargarse de ellas.
—Te aseguro que todo terminara en manos de personas que lo necesiten —le dijo Unazaki poniendo su mano en el hombro de Serena.
—Eso lo se, Unazaki —comentó Serena —es un poco difícil donar esas prendas, los objetos y... Vender la casa —dijo mirando cada rincón —pero es algo que tanto mi hermano como yo hemos decidido que debemos hacer, este lugar está plagado de hermosos recuerdos pero ahora tenemos un futuro por delante y se que otra familia van a hacer de igual recuerdos maravillosos.
—¿Ya mudaste todas tus cosas al departamento en el que vas a vivir con Darien? —Preguntó Molly.
—Si, ya está todo —confirmó tomando su bolso de uno de los sillones que estaban cubiertos por plástico —iré a reunirme con las chicas ¿quieren venir?
—Lo siento, yo paso —dijo Molly con una sonrisa —iré con Kelvin a comenzar los trámites para casarnos.
—Yo igual paso, iré con mi hermano a hacer algunos encargos para el establecimiento —secundó Unazaki —nos veremos después, Serena.
—Claro —confirmó Serena saliendo de la casa con ambas chicas.
Serena caminaba tranquila por las calles a unas cuadras de llegar al parque donde se reuniría con sus amigas, entonces se detuvo unos instantes frente a un gran cartel y sonrió con tristeza para después seguir su camino.
Aquel cartel había hecho sonreír con cierta tristeza a la joven de cabellos tan blancos como la nieve por un simple motivo, tenía la foto de dos jóvenes modelos, una de cabellos chocolate y otra de cabellos rubios, en la descripción, hablaba sobre un accidente que le había arrebatado la vida a la joven promesa de ojos esmeraldas y como su amiga del alma había decidido retirarse del medio social para tener paz después de ello, hablaban de la tristeza que provocaba aquello, pero mostraban respeto por la decisión de la joven de ojos color cielo, hablaba de lo talentosas, angelicales y amables que eran aquellas dos jóvenes modelos que lograron fama en el extranjero siendo de raíces japonesas y que en los corazones de sus seguidores, maestros, personal de apoyo y amigos, su talento, dedicación y majestuosidad siempre estarían.
Entonces Serena finalmente llegó con sus amigas quienes la saludaron animosamente, la peliblanca de pronto sintió un escalofrío cuando una suave brisa recorrió el parque que hizo danzar a las hojas... Entonces Serena sonrió con dulzura y comenzó a hablar con sus amigas sobre distintos temas.
—En el viento que roza tu rostro, en la arena o el mar entre tus pies, en la risa de los niños, en la nieve, en las hojas que caen... Estaremos siempre en todo lo que consideres bello, perfecto o hermoso... —Susurró una voz en el aire.
[...]
Como han visto, nuestra aventura llego a su fin, técnicamente hasta aqui llego esta historia, esta fue mi primera historia en wattpad, la historia que me hizo esforzarme, imaginar y sentir emociones como si las viviera en carne propia. Cada comentario, cada voto,cada leída para mi eran una motivación mas para seguir, cuando empece no creí llegar tan lejos, pero ahora que veo mi perfil me hace sentir orgullosa y nostálgica. Nostálgica por que le doy fin a esta historia que me hizo desvelarme por pensar en ideas, que me hizo estresarme por saber si era de su agrado, que me hizo llorar por sus comentarios de apoyo. No me queda mas que decirles a ustedes gracias, gracias por darle una oportunidad a esta historia, gracias por estar desde el comienzo hasta el final conmigo, gracias por la infinita paciencia que me dieron y no abandonarme.
Sin mas que decir abrazos psicológicos y nos leemos luego
Pd. Si dijera que no llore al terminar esto estaría mintiendo, los quiero mis avecillas oscuras.
