Y como siempre, tengo que aclarar que nada de esto me pertenece. Los personajes son de la increíble Stephanie Meyer y la historia de la autora BixieRosen. Yo solo traduzco.
Y no puedo pasar por alto agradecer a mi leal compañera de varios años, mi querida amiga y Beta, Erica Castelo. Gracias por seguir ayudándome a mejorar mis traducciones.
6
Seis semanas después de su boda, la rutina se rompe.
Bella despierta sintiéndose extrañamente sudorosa, con su estómago revuelto. Nunca se siente bien cuando despierta de sus sueños, pero esto es diferente. No pasan ni dos minutos antes de salir disparada al baño, vomitando el escaso contenido de su estómago.
Una idea perturbadora en su subconsciente le dice que ella sabe qué es eso, pero no está preparada para admitirlo. Solo un virus estomacal, se dijo. La carne que consumió ayer se veía un poco extraña, a pesar de las afirmaciones de Emmett que estaba bien. Con las piernas temblorosas, parecida a un cervatillo recién nacido, Bella se arrastra hacia la ducha, con su cabeza aún dando vueltas. Termina de cuclillas en el piso de la ducha con su cabeza en su regazo, a sabiendas que no hay nada en su estómago para arrojar.
Por pura voluntad, Bella sale arrastrándose de la ducha, sin siquiera molestarse en secarse el cabello antes de recogerlo en un moño bajo en su cuello. De vuelta en su recámara, la idea de ponerse ropa formal es tan absurda que casi se ríe. Está enferma, eso es todo. Emmett la ha visto muchas veces en peor estado, y a Rosalie no le importará. La ropa formal puede esperar hasta que tenga que dejar el apartamento. Bella decide ponerse ropa interior y luego agarra la primera cosa que la cubrirá.
Espera hasta que puede levantarse antes de salir de su recámara, moviéndose despacio como si no quisiera contrariar su estómago, imaginándolo como un animal salvaje durmiendo. Evidentemente, se está volviendo loca.
Tan pronto como entra a su estudio, el olor de la comida la hace correr de vuelta a su baño, dando arcadas en el inodoro. Desdichada no es suficiente para describir cómo se siente, la fría porcelana contra su mejilla como un ancla. Este lugar es seguro.
Un virus estomacal, se repite.
Cuando finalmente deja de nuevo su recámara, encuentra a Emmett de pie en el pasillo, con sus gigantescos brazos cruzados sobre su pecho y su rostro fijo en un inusual ceño fruncido.
"¿Qué pasa?" Desaparece toda pretensión por jerarquía, Bella está demasiado mareada para bromear con él por no llamarla 'alteza'.
"Solo un virus estomacal, eso es todo."
Emmett le levanta una ceja, su expresión asegurando su incredulidad. Su oscuro cabello rizado le recuerda a ella mucho a su padre, que la hace sentir incómoda por razones muy diferentes.
"Bells—"
"Estoy bien, Emmett. Gracias." Con una determinación que no cree que posee, se escabulle pasando junto a él y entra al estudio, conteniendo la respiración hasta que puede llegar al sillón para sentarse bajo una ventana, que abre de inmediato. Por la hora, Rosalie ya está dentro, sentada en su asiento acostumbrado, el holoblock en sus manos suspendido como si hubiese estado en proceso de ajustar la pantalla. Sin embargo, a diferencia del habitual ceño fruncido que recibe a Bella, Rosalie la observa con lo que solo puede describirse como una expresión afligida; las cejas fruncidas, los ojos más amplios de lo normal, sus labios normalmente llenos están tensos. Rosalie casi se ve tan demacrada como Bella y el verla le da a Bella un poco de tranquilidad.
Sentándose se siente mejor al instante con la brisa fría que proviene de la ventana y roza su rostro. Sabe que debería comer, un recuerdo distante diciéndole que sentirá menos náuseas si tiene algo en el estómago, pero poder mantener algo cuando la simple idea de comida la hace vomitar, hace poco para alentarla a esa actividad.
Emmett, que la siguió adentro, se acerca a Bella después de servirle un vaso de agua, que ella toma de buena gana. El líquido frío calma su garganta aunque siente que cae en su estómago como una plomada.
Cuando Emmett se sienta otra vez, su desayuno atípicamente olvidado, Bella trata de ignorar los dos pares de ojos que se posan en su persona.
"¿Se siente usted indispuesta, alteza?" Hay una incertidumbre en la voz de Rosalie que Bella nunca ha escuchado. No le agrada.
"Es solo un virus estomacal. Estoy segura que estaré bien con un poco de descanso."
"Permítame ir por el médico."
"Eso no será necesario—"
"No fue una sugerencia." Rosalie está de pie y saliendo de la habitación antes que Bella pueda expresar más protestas, y detenerla no es realmente posible en su actual estado. No quiere al médico. Es solo un virus estomacal, se irá por sí solo, Bella está segura de ello.
Pasa un minuto en absoluto silencio, los sonidos de la ciudad filtrándose por la ventana. Bella se niega a mirar a Emmett.
"Solo dilo, hermanita." La voz de Emmett es baja y Bella al fin tiene que mirarlo, su rostro asustado pero determinado. "Con una palabra y encontraré la manera. Nos sacaré de aquí. Podemos huir. Todavía hay tiempo. Estaremos bien, los tres."
Las manos de Bella empiezan a temblar con tanta fuerza que ella tiene que sujetarlas en su regazo, tratando y fallando en detener los temblores.
"¿De qué estás hablando—?"
"Oh, déjate de tonterías, Bells." Emmett está más nervioso de lo que Bella lo ha visto en años, siseando bajo las palabras para impedir que eleve su voz. Está de pie y moviéndose con los brazos cruzados sobre su pecho. "Sabes también como yo que una vez que el doctor entre aquí el juego se terminó. Todavía tenemos tiempo, que se joda el resto—"
Bella no puede contener su ira.
"¡La paz!" Casi grita, el persistente mareo evita que se ponga de pie como quiere hacerlo. Necesita pasearse, necesita moverse. ¿Cómo es que está teniendo de nuevo esta conversación? ¿Cómo se atreve la única persona en esta luna en la que puede confiar, a arrojarle esto a la cara?
"La paz significa todo." Ha conseguido controlar su volumen, cerrando sus ojos con fuerza como si al susurrar las palabras airadamente en la oscuridad las hace menos reales. "No seré la responsable de que dos lunas vuelvan a la guerra total. No seré responsable por las muertes de aquí en adelante." Abriendo sus ojos alcanza a ver la vergüenza en el rostro de Emmett, haciendo que se vea varios años más joven. Algunas veces olvida que a pesar de su tamaño, ella es cinco años mayor. "Mi vida es irrelevante. No renuncié a todo, no llegué hasta aquí para arrojarlo todo a la basura por miedo."
"Tu vida no es irrelevante." Las palabras penden en el aire como burbujas de jabón, frágiles y misteriosas, pero Bella se salva de responder por la llegada de pasos apresurándose por el pasillo.
La primera persona en entrar no es la persona que Bella espera. El príncipe se ve casi enloquecido, con su cabello alborotado como si hubiera sido atacado, sus ojos amplios como si buscara algo. Cuando su mirada se posa en Bella, se acerca a ella a zancadas, su mano dirigiéndose a la frente de Bella antes de deslizarse de forma íntima en la parte de atrás de su cuello. Se pone de cuclillas frente a ella, su rostro a menos de medio metro del de ella, y de pronto su corazón casi se sale de su pecho por una razón completamente diferente. Considerando que Bella apenas si ha besado a su esposo, esta repentina demostración no es bienvenida.
Algo en su expresión debe habérselo afirmado al príncipe que parpadea, se aclara la garganta y se tambalea hacia atrás, poniéndose de pie al mismo tiempo que pasa sus manos por su cabello repetidamente.
"El… médico debe llegar en un minuto." La voz de Rosalie atraviesa el silencio incómodo que prosigue. Debe haber seguido al príncipe a la habitación. "Como debe haber intuido, su alteza real el príncipe insistió en verificar su salud… personalmente."
Los cuatro esperan en un silencio incómodo. Bella trata de tomar respiraciones profundas por la boca para detener las náuseas. El príncipe no está lejos de su lado, de algún modo termina migrando en dirección a Bella, como si no pudiera estar muy lejos de ella. Rosalie vuelve a tomar su asiento en la esquina, viendo al príncipe con desconfianza en su mirada mientras Emmett permanece de pie en medio de la habitación, con sus ojos fijos en el suelo.
No muy pronto, la computadora anuncia la llegada del doctor Cullen a la puerta principal. El príncipe da su acceso verbal y en seguida los saluda un hombre delgado pero alto, con un maletín de doctor en su mano y una sonrisa amable en su rostro. Bella nunca ha visto a este hombre, no lo reconoce. Casi es el arquetípico xepheryano; rubio, pálido, de ojos azules con rasgos acentuados, y Bella fuerza una sonrisa en su rostro al mismo tiempo que intenta levantarse.
"Por favor, alteza, no tiene que levantarse por mí." Sintiéndose acorralada, Bella no tiene opción más que hacer lo que le dicen y se reclina en su silla. El doctor coloca su maletín en el suelo no lejos de ella, intentando, Bella está segura, de tranquilizarla, pero la calma no la encuentra por ningún lado.
"Mi nombre es doctor Carlisle Cullen, pero me gustaría que me llamara Carlisle. He sido el médico real por casi una década y espero que en algún momento se sienta tan cómoda conmigo como con los otros miembros de la familia. Me enteré que esta mañana no se siente bien, ¿me da su permiso para examinarla?"
Bella casi dice que no.
"Por supuesto, doctor."
"Carlisle, por favor, su alteza." Su sonrisa es gentil, pero no espera una respuesta. "¿Tal vez pueda pedirle a algunas de las personas en la habitación que salgan por un momento?"
"Me quedo." Dice el príncipe casi al mismo tiempo que Bella, casi frenética por un pánico repentino consigue decir:
"Emmett se queda."
Una pequeña arruga aparece en la frente del doctor, casi como si apenas ahora se diera cuenta de lo tenso de la relación entre los cuatro en la habitación.
"Por supuesto, alteza. Señorita Hale, ¿si nos disculpa?"
Rosalie, volviendo a su normal ceño fruncido, no hace nada más que mirar a Bella brevemente a los ojos antes de hacer una reverencia y salir al pasillo, cerrando la puerta detrás de ella.
"Muy bien." La sonrisa en el rostro del doctor adopta un aire forzado y con pasos calculados se acerca a Bella, inclinándose un poco para sentir sus amígdalas.
"¿Algo de dolor?"
"No."
Continúa revisando el interior de sus oídos, le toma la temperatura y el pulso, y con algunas maniobras escucha sus pulmones. Es solo en este momento que Bella se da cuenta de lo que lleva puesto; la bata que por lo general utiliza para visitar al príncipe por las noches. Su mortificación es efímera porque el doctor saca un pequeño dispositivo de su maletín que parece demasiado clínico para el gusto de Bella.
"Si me permite, alteza, este es un pequeño dispositivo que va en la yema de su dedo. Toma una pequeña gota de sangre y la analiza en busca de cualquier inconsistencia. Solo debería sentirse como un pinchazo."
Hay un silencio desconcertante en la habitación mientras esperan a que Bella asienta de acuerdo. Ella mira a Emmett, sus palabras de antes haciendo eco en sus oídos.
Tal vez toda esta emoción es por nada. Quizás solo tenga náuseas por algo que comió. Después de todo, hoy es el primer día que despierta sintiéndose así. Llegar a conclusiones apresuradas es tonto. Cuando asiente de acuerdo, casi se convence que todo es una enorme reacción exagerada.
Bella apenas siente el dolor por el pinchazo por lo perdida que está en sus pensamientos. Pasan segundos antes que la máquina finalmente pite, el doctor traga grueso antes de mirar a Bella con la misma sonrisa forzada.
"Bueno, alteza, me complace confirmar que, según mi evaluación, usted está perfectamente sana. Considerando que la náusea es de esperarse y debería desaparecer con el tiempo, aunque me encantaría prescribirle algo si persiste."
"De esperarse, considerando… ¿qué?" La voz del príncipe es fría, haciendo la pregunta que la garganta de Bella está demasiado cerrada para expresar.
El doctor mira a Bella nuevamente a los ojos, su sonrisa extrañamente comprensiva.
"Felicitaciones, alteza. Princesa, está usted embarazada."
Esta vez, Bella no tiene tanta suerte. Solo tiene tiempo de doblarse hacia un lado antes de vomitar violentamente.
Pues sí, parece que esas visitas a la medianoche han rendido sus frutos. Un heredero al trono de ambas lunas viene en camino. Se ve que a la pobre de Bella no le cayó muy bien la noticia, como Emmett dijo, todo acabó, el compromiso ya es completo. No que no lo fuera antes, pero ahora es más, ¿real? Y qué les puedo decir de Edward, supongo que incluso sin un capi con su punto de vista ya pueden ven a dónde se dirige esto, ¿no es así? Esa entrada para ver a Bella, es obvio, ¿no? O ustedes qué creen. Díganmelo, estaré esperando sus reviews para saber su opinión, recuerden que con ellos también son USTEDES las que marcan el ritmo de actualización. No les cuesta nada escribir unas cuantas palabras y enviar, sean agradecidos. Es lindo saber que nuestro trabajo se aprecia, no nos priven de eso, por favor. A las lectoras fantasmas, salgan a la luz chicas, dense a conocer.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Car Cullen Stewart Pattinson, freedom2604, Tereyasha Mooz, Karlita Carrillo, alimago, Aidee Bells, Fallen Dark Angel 07, Angeles MC, saraipineda44, Selene arenas, patymdn, carolaap, Vrigny, Bong Bong, piligm, miop, NarMaVeg, tulgarita, Lizdayanna, AriGooz, Manligrez, paupau1, Shikara65, JessMel, Tata XOXO, angryc, Valevalverde57, , Iza, Say's, Lady Grigori, Ali-Lu Kuran Hale, lagie, Chapys, Patty, CeCiegarcia, Ma. Laura Merlo, Pam Malfoy Black, myaenriquez02, Mafer, EriCastelo, Liz Vidal, Nanny Swan, bbluelilas, aliceforever85, Gabriela Cullen, Lectora de Fics, rjnavajas, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? Depende de USTEDES.
