Este fic es parte del "Hellsing Fictober [casi]" del foro La Mansión Hellsing. Se organizó un poco tarde, por eso se supone que deben ser drabbles, pero... Nunca me salen las cosas como deben ser, así que aquí está esto. Se ubica en la línea temporal del final de los OVAs. El prompt es "liderazgo". Por cierto, el título es por una canción de Duke Ellington, que escuchaba cuando se me ocurrió escribir esto.
Prelude to a kiss
Integra suspiró nuevamente en… ¿cuánto tiempo? – Una vez más.
- ¿Y si nunca lo logro? – la draculina dijo derrotada.
- Lo harás – Integra hizo lo posible por sonar comprensiva. – Sólo trata de relajarte y seguirme. Lo harás.
Bien, eso no era del todo cierto, porque, a pesar de su capacidad de lucha, así como del casi perfecto control de varios tipos de armas de fuego, Seras Victoria tenía dos pies izquierdos… Desde hacía horas estaban ahí, intentando que la vampiresa aprendiera a bailar, y no se trataba de ritmos complicados, sino simplemente baile lento. ¿Por qué? Porque la misma Seras había insistido, por razones que no quería explicar y que le provocaban un curioso sonrojo - ¿los vampiros podían ruborizarse? -
- De todos modos, ¿por qué esta música? Es muy antigua.
- Aprendí con esta música – Integra respondió al tiempo que se movía para hacer un giro suave, junto con la expolicía, que tropezó con sus propios pies y casi cayó, otra vez. - Creo que necesitamos un descanso – la Hellsing volvió a suspirar.
- Mignonette, no es tan difícil – la sombra de Bernadotte apareció a un costado de la draculina, cuando ésta caminó hasta la pared más cercana.
Seras lloriqueó desesperada y deseó poder golpearse la cabeza tan fuerte contra la pared, para así olvidar esta mala idea del baile, pero una presencia llamó su atención y vio a su maestro.
-¿Jazz? Tal vez sería mejor algún vals – Alucard murmuró mientras apoyaba una mano en la cintura de Integra y la otra tomaba su mano derecha. Los acordes apacibles continuaron resonando cuando el vampiro condujo a Integra, quien sonrió cómplice, hasta el centro de la habitación.
- ¿No se supone que el hombre es quien dirige? – Seras preguntó y volteó a donde se hallaba Pip. El mercenario se encogió de hombros y regresó la mirada hacia el frente, para observar el tranquilo y sincronizado movimiento de la pareja, guiado por la líder Hellsing.
