Y va uno más. El prompt es "armas". Imaginemos que Heinkel fue una Iscariote desde muy joven.


Mandamientos

- No matarás - Heinkel susurró en la soledad de su habitación, mientras se agachaba junto a su cama y jalaba una pesada caja de debajo de la litera. Sí, ese era el quinto mandamiento, pero ¿cómo se suponía que cumpliría su deber sin matar? ¡Por Dios! Peleaban contra esos monstruos… - No tomarás el nombre de Dios en vano – se reprendió calladamente y abrió la caja. Alargó la mano y tomó con mucho cuidado el objeto, lo movió para poder verlo desde distintos ángulos y, después, volvió a depositarlo en su lugar. Además, tenía la edad suficiente para usarlas… - Las armas no son para niños – repitió las palabras de ese maldito pagano a quien habían salvado del ataque de uno de esos estúpidos ghouls; tal vez debería haber dejado que ese monstruo lo destrozara. – Ya no soy un niño, tengo 14 – Heinkel se dijo y pensó en todo lo que había visto desde que se uniera a la Sección XIII… Sí, las armas eran necesarias y la muerte, mucho más.