El asunto es "corazón". Esto se relaciona con un fic en que emparejo a Heinkel y Seras. Se ubica al final del último OVA.
Canción de cuna
Dormir en un ataúd ya no le molestaba, no después de tanto tiempo de hacerlo… pero debía admitir que, a veces, dejaba la tapa abajo, para evitar alguno de esos ataques esporádicos de claustrofobia. Dormir por el día era algo a lo que también se había acostumbrado. Y las pesadillas, esas que fueron tan comunes en los primeros días de su nueva "vida", se habían esfumado muchísimos años atrás. Sin embargo, ahora se encontraba ahí, sin poder conciliar el sueño. Antes le pasaba, cuando todavía era un ser humano y la adrenalina de un día ajetreado inundaba su sistema, pero ese era un pasado lejano y ella ya no era un persona impresionable y ansiosa, aunque Bernadotte afirmara lo contrario.
Se removió en el espacio reducido y suspiró. Contar borreguitos nunca le había funcionado, tampoco un vaso de leche caliente o, en su caso, sangre fresca. No quería meterse en ese terreno, aun cuando ya no fuera tan doloroso, pero, más joven, lo único que la había ayudado a dormir era el arrullo de la suave voz de su madre, o el recuerdo de ésta… Negó con la cabeza y volvió a su desesperación insomne.
-¿Qué buscas? – Heinkel le había preguntado una vez, cuando ambas yacían en los brazos de la otra, una de esas tantas noches en que se amaban.
-Tu corazón – ella le había respondido mientras afinaba el oído para captar el latido constante en el pecho de la Iscariote.
Seras se concentró en eso, en ese sutil sonido, señal de vida en el cuerpo de su amante, que guardaba en su memoria cada vez que se separaban. Cerró los ojos y sintió que algo en su pecho también empezaba a sonar, en tanto el sueño llegaba lentamente.
