Y como siempre, tengo que aclarar que nada de esto me pertenece. Los personajes son de la increíble Stephanie Meyer y la historia de la autora BixieRosen. Yo solo traduzco.
Y no puedo pasar por alto agradecer a mi leal compañera de varios años, mi querida amiga y Beta, Erica Castelo. Gracias por seguir ayudándome a mejorar mis traducciones.
8
El día en que Bella finalmente llega a su segundo trimestre, ella despierta yaciendo de costado mientras espera el predecible episodio de náuseas. Por lo general, si se queda muy quieta consigue quedarse unos minutos acostada en la cama. Muy lentamente, alcanza el inyector tópico que está a un lado de su cama, colocándolo en la piel suave justo bajo su oreja e ignorando la presión punzante cuando el inyector da su dosis. El doctor Cullen tuvo que ser ingenioso, tratando de encontrar una forma de darle a Bella suplementos y nutrición que no rechazaría al instante.
Cuando el mundo continúa estable, Bella aprieta sus dientes y desconecta la solución intravenosa de su brazo. Dormir con ella es la única manera de que su cuerpo retenga suficientes líquidos. Tan pronto se levanta le llegan las náuseas, pero al utilizar los patrones de respiración predecibles que ha perfeccionado durante las últimas semanas logra controlarlas. Sabe que llegar al segundo trimestre no le dice mágicamente a su cuerpo que las náuseas matutinas deben detenerse, pero la esperanza es la madre de los tontos.
Con una ducha más tarde Bella se viste. Hoy necesita prestar más atención de la acostumbrada porque se dará el anuncio. El doctor Cullen quiere esperar más, pero se quedan sin tiempo. Una facción de aristocracia xepheryana en aumento está a días de presentar un voto de censura para el rey, y los que solían ser dos grupos diferentes de rebeldes en Mongrovia se acaban de fusionar en uno, anunciando su unión con un ataque terrorista que dejó cientos de heridos y docenas de muertos en el distrito minero del sur. Políticamente, tienen que hacer algo. Lo que sea. Si tienen que recurrir a tácticas de distracción, que así sea.
Bella termina usando algo muy similar a lo que vistió en la firma del tratado de paz. Todavía no se le nota, pero puede que eso sea lo mejor. Tiene que llevar un vestido con mangas largas para cubrir lo delgada que se ha puesto, pero servirá. Se abstiene de ponerse joyería por ahora y finalmente se dirige a su estudio, ignorando a Kebi de pie en el pasillo.
El desayuno ya no se sirve en el estudio para impedir que Bella se sienta enferma, y por eso solo es recibida por Amun, oculto en la esquina, y Emmett sentado encorvado en uno de los asientos.
Callada, Bella se sienta frente a su escritorio, echándole un vistazo a las notificaciones en su comunicador. Su intención es permanecer tan ocupada como sea posible hasta el almuerzo, para no tener que pensar en todas las implicaciones de anunciar públicamente el embarazo.
Media hora más tarde, Rosalie llega, trayendo con ella un licuado frío que Bella ha llegado a reconocer.
"Alteza."
"Gracias, Rosalie."
Definitivamente, se ha enternecido el semblante de Rosalie desde que Bella se embarazó. Todavía no hablan, pero ya no mira a Bella con el ceño fruncido. Hay comprensión en su mirada, sin ser condescendiente, y Bella se encuentra inmensamente agradecida por las extrañas gestiones de Xepherya que le dieron a Rosalie.
Una hora antes de que normalmente se vayan a almorzar, la computadora anuncia que el príncipe está frente a la puerta del estudio. Confundida pero no alarmada por el cambio repentino, Bella le dice que entre. Él lo hace, afortunadamente, sin su guardaespaldas. Últimamente, James solo lo ha acompañado cuando dejan el departamento. Bella no sabe por qué y no se molesta en preguntar.
"Esposa, ¿cómo te sientes esta mañana?" El príncipe entra tranquilamente a la habitación, la puerta deslizándose para cerrarse detrás de él. Tiene una caja en sus manos, una gran caja metálica, y termina de pie a un lado del escritorio de Bella, su rostro cuidadosamente sereno. Ignora a todos los demás en la habitación y Bella asiente en saludo.
"Estoy bien, esposo." Bella ve a Rosalie observar al príncipe con la normal mirada entrecerrada, y esta vez Bella tiene que concordar con la apreciación de Rosalie. Algo está cambiando. "¿Se adelantó el almuerzo?"
"No, todavía es a la hora habitual." El príncipe hace una pausa, su manzana de Adán subiendo y bajando casi con nerviosismo al mismo tiempo que pasa su peso de un pie al otro.
Cuando no continúa, Bella siente la ansiedad subir poco a poco por su espalda, al darse cuenta que todos en la habitación están esperando que algo pase. Sin nada qué hacer, ya que de algún modo hablar parece fuera de lugar, Bella usa el tiempo para observar al príncipe, ya que pocas veces se permite hacerlo últimamente. Trae puesta ropa elegante, eligiendo también hoy con más cuidado. Botas y pantalones militares, con una chaqueta con faldones, la banda de la orden real atravesando su pecho.
¿Sus hombros no solían ser anchos? Bella trata de comparar la imagen frente a ella con las vagas imágenes de su pecho desnudo, pero desecha de prisa ese hilo de pensamiento. Su cabello está peinado hacia atrás, contenido, lo cual parece extraño, pero los círculos oscuros bajo sus ojos definitivamente son nuevos.
Casi pasa un minuto completo, y sin embargo, no hay progreso. Bella ve que Emmett se pone cada vez más incómodo por el rabillo de su ojo, los inicios de una conclusión de amenaza claros en sus ojos. Amun se ha alejado un paso de la pared y Bella se pregunta a quién protegería de tener que elegir entre ella y el príncipe.
Justo cuando Bella está segura que Emmett está por tomar acción, el príncipe sonríe, con una renuente pero peculiar expresión infantil en su rostro.
"Ordené estás no mucho después de casarnos, pero con… la situación política, se llevó algo de tiempo finalizar todo." El suave clic de la tapa abriéndose es fuerte en la habitación por lo demás tensa, pero cuando Bella ve lo que yace una a lado de la otra casi se siente abrumada.
En hermoso contraste con el terciopelo rojo están dos coronas. Similares, pero distintivas. Hechas al estilo xepheryano, donde las coronas quedan como una banda sobre la frente, ambas están hechas del resplandeciente extraño metal xepheryano que Bella está acostumbrada a ver en el palacio. Sin embargo, ahí es donde termina abruptamente lo que Bella esperaba. Incrustadas en intrincados patrones, en diferentes tamaños, están las dos preciosas gemas que se encuentran en Mongrovia. Asimismo, en el interior de las dos coronas, justo sobre la frente, está el emblema real, uno que Bella no ha visto fuera de los libros de historia; el emblema de los pueblos unificados de Olympia.
Está tan absorta en las coronas que Bella no nota que el príncipe se ha puesto de cuclillas frente a ella, mirándola con una expresión indescifrable.
"Significaría mucho si podemos usar estas al dar el anuncio." Levantando su mano, el príncipe limpia una solitaria lágrima de la mejilla de Bella con la yema de su pulgar. Ni siquiera se ha dado cuenta que está llorando. "Para mí, significaría mucho."
Ese es, sin duda, el momento más íntimo que Bella ha compartido con el príncipe. Más importante aún, es íntimo de una forma que deja a Bella sintiéndose… calmada. Por primera vez Bella ve en el príncipe a alguien que ve la paz de la misma forma que ella. Alguien que está dispuesto a arriesgarlo todo, renunciar a todo, porque la paz es la solución definitiva, la máxima recompensa. Es como si de un parpadeo al siguiente, el príncipe se transformara de un enemigo a un compañero.
¿Cómo nunca lo ha visto antes?
Tal vez por primera vez desde que lo conoce, lo ve por la persona que es, y no por la posición que tiene en la vida. Ha estado tan absorta en sí misma que nunca siguió sus propias enseñanzas; permitiendo que su miedo nublara su juicio. Nunca le ha dado una razón para desconfiar de él. El príncipe como un ente separado de su familia o su gente—él personalmente. En ese momento recuerda que el príncipe es la única persona que sabe cómo es casarse con alguien de una raza que es tu enemigo jurado.
Puede que Bella todavía se resista a atribuirle cualquier sentimiento romántico al príncipe, su esposo, pero el romance significa muy poco para ella hoy en día. Es el reciente respeto que siente hacia el hombre que se convertirá en el padre de su hijo lo que le permite devolverle la sonrisa, disipando parcialmente la bruma de soledad bajo la que ha estado viviendo.
Pareciera que Bella estuviera escuchando sus sugerencias jejejeje. Justo algunas de ustedes mencionaban lo importante de que Bella se permitiera conocer a Edward para salir de esa depresión, tal vez todavía no ha salido de ella, pero este es un buen comienzo. Y es importante notar que quien dio el primer paso para ello fue Edward *guiño* Algunas entendieron perfectamente por lo que está pasando Bella, durante el embarazo ocurren muchos cambios en la mujer y bajo las circunstancias en que se encuentra Bella, no extraña que haya caído en depresión, pero esperemos que este nuevo panorama, viendo a Edward con nuevos ojos, le pueda ayudar a no sentirse tan sola. Espero que hayan disfrutado del capítulo, es muy gratificante ver que se toman tiempo para agradecer con un review, y como verán, con ellos están consiguiendo una publicación más rápida ;) Así que estaré esperando leer sus reviews de este capi para leer pronto el siguiente.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Melany, Jesiiccaa, PALACIOS, Gabriela Cullen, JessMel, Angeles MC, paupau1, Aislinn Massi, Jessi, freedom2604, piligm, Brenda Cullenn, Lidia withlock, Aidee Blackburn, Say's, Lizdayanna, alimago, Shikara65, Tecupi, Ali-Lu Kuran Hale, TheYos16, AriGoonz, bbluelilas, lagie, aliceforever85, myaenriquez02, Alexandra Nash, EriCastelo, Lectora de Fics, Pam Malfoy Black, Liz Vidal, patymdn, PRISOL, Bong Bong, Mss1-cullen-swan, saraipineda44, tulgarita, NarMaVeg, Tata XOXO, CeCiegarcia, Mafer, gabomm, Lady Grigori, Valevalverde57, Nanny Swan, torrespera172, Manligrez, Fallen Dark Angel 07, Kriss21, chely stweart, carolaap, Johanna22, Ma Laura Merlo, Tereyasha Mooz, rjnavajas, angryc, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? Depende de USTEDES.
