Y como siempre, tengo que aclarar que nada de esto me pertenece. Los personajes son de la increíble Stephanie Meyer y la historia de la autora BixieRosen. Yo solo traduzco.

Y no puedo pasar por alto agradecer a mi leal compañera de varios años, mi querida amiga y Beta, Erica Castelo. Gracias por seguir ayudándome a mejorar mis traducciones.


13

La predicción de Rose, de hecho, se vuelve realidad. En los siguientes días, los susurros parecen aumentar y miembros de la corte realmente valientes incluso se atreven a acercarse a Bella en los pocos segundos en los que Edward no está a su lado. Simular ignorancia parece demasiado peligroso, de modo que Bella simplemente admite la información al decir que la reina está contenta de tener de nuevo a todo su personal. Esto parece funcionar por un tiempo, pero cuando contactos en Mongrovia le envían de pronto clips de noticias de periodistas diciendo que el acuerdo de paz está a días de derrumbarse porque Edward está dejando a Bella por Tanya Denali, oficialmente las cosas han llegado demasiado lejos. Bella tiene que sobrevivir a una mortificante conversación con su propio padre donde él trata de acusar a Bella, aunque no lo hace tan abiertamente, de un descabellado triángulo amoroso que pone en peligro todo por lo que han trabajado.

Para cuando se confirma que Tanya Denali está de vuelta en la ciudad, Bella está tan asqueada del nombre que apenas puede evitar fruncir el ceño en su rostro. El mal humor de Bella impide que realmente determine los pensamientos de Edward en el asunto, y es incapaz de saber si no dice nada por la conducta de Bella o por algo más. Poco importa para el resultado final, los medios toman partido de la situación, lord Aro aprovecha la oportunidad de pintar a Bella y a Edward como unos jóvenes tontos e inmaduros, y los rebeldes en Mongrovia inician una campaña donde de algún modo Bella está siendo maltratada y retenida contra su voluntad; su querida princesa ofendida y ultrajada.

De alguna forma, Bella sabe que tienen que hacer una declaración. Una declaración en conjunto, Edward y ella, para refrenar los rumores y reiterar que el acuerdo de paz aún se mantiene firme y que a pesar de lo que puedan escuchar, no hay secuestro, maltrato, afrenta—y ningún amorío. Lamentablemente, esto implicaría lidiar con el problema y realmente discutirlo con Edward, a lo que Bella obstinadamente se rehúsa. Toda la situación la hace sentir nuevamente como una niña, petulante y enojada por un problema en potencia que no es suyo—un escándalo con el que no tiene nada que ver—está afectando muy seriamente su reputación y el acuerdo de paz.

Intenta, con todas sus fuerzas, no emitir juicios sobre Tanya Denali. Nunca la ha conocido. No sabe nada de ella que no haya escuchado de modo indirecto, y en serio, ¿se debería culpar a una persona por haber estado comprometida en algún momento con el príncipe? Lamentablemente, la lógica le falla. No quiere ser la madura. No quiere ser la que tiene que lidiar con esto. Es su problema. Él puede lidiar con ello.

Con el drama, Bella está más que feliz de regresar al departamento a ocultarse después del almuerzo mientras Edward se dirige al parlamento. Bella ya se acerca a su tercer trimestre y empieza a afectar su cuerpo. Se siente más incómoda, menos equilibrada, y el cansancio físico es diferente del de sus anteriores náuseas. Por lo tanto, el sillón en su estudio se ha convertido en un excelente lugar para ocultarse y con solo Emmett y Rose en el habitación, y Kebi posicionada afuera en el pasillo, Bella se siente casi sola. Incluso Emmett entiende la indirecta y deja a Bella trabajar en silencio.

Su tranquilidad es interrumpida por la computadora.

"Habla la princesa Bella." Bella apenas aparta los ojos del documento que está leyendo. Son los últimos hallazgos de los científicos con relación a la atmósfera de Mongrovia y la jerga científica es desconcertante.

"Un visitante está en la puerta principal sin la establecida autorización de seguridad previa. Se confirma la presencia de Tanya Denali, sin acompañantes, aquí para ver al honorable príncipe Edward."

Le toma unos segundos registrar las palabras, pero cuando lo hace Bella levanta la vista físicamente como si la lady en cuestión se materializara en el aire.

¿Tanya Denali? ¿Aquí?

"El visitante asegura que es urgente."

La voz computarizada es alta en el silencio resultante. Ella no debe saber que Edward no está aquí, esa es la única explicación.

Entonces qué, ¿Bella le pide a la computadora que le diga que vuelva más tarde? Pero ella no quiere que vuelva más tarde. No quiere lidiar con ella en lo absoluto.

"Tienes que dejarla entrar, ver lo que quiere." Rose está de pie, frente a Bella.

"¿Qué? ¿Por qué? El príncipe no está aquí."

"¿Y dejarla afuera? A ella no se le conoce por tomar un no por respuesta." Rose está frente a Bella, tomando su mano y tratando de ponerla de pie. "¿Y si alguien la ve afuera? ¿Te imaginas lo que pueden inventar con eso? El príncipe no regresará en horas."

Para aumentar la creciente inquietud de Bella, Kebi ha metido la cabeza, mirando a Bella inquisitivamente.

"¿Su alteza? ¿Le gustaría que despida a la lady?"

Como último recurso, Bella mira a Emmett que al instante arroja sus manos al aire y sacude su cabeza.

"No me mires a mí."

En ese momento, Bella tiene que admitir que sin importar lo ridículo que es, está aterrada de encontrarse cara a cara con Tanya Denali.

"Lady Tanya sigue solicitando una audiencia. Por favor, notifique curso de acción."

Maldiciendo en su interior en cada idioma que conoce, Bella finalmente asiente.

"Kebi, si pudieras por favor llevar a lady Tanya al salón. Saldré en un momento. Computadora, concede acceso de seguridad con un pase de una sola vez a la puerta principal para lady Tanya Denali, para usarse con la activación inmediata de Kebi."

Cuando Kebi se va a la puerta principal Bella cierra los ojos, tomando respiraciones profundas en un intento por calmarse. Es absurda, está reacción, pero después de haber evitado con éxito toda imagen de Tanya Denali, se siente extremadamente desprevenida. No quiere tener que estar en la misma habitación que ella y verse forzada a hacer esa comparación mental. No quiere ver con quién se habría casado Edward si hubiese tenido la opción.

"¿Qué está haciendo ella aquí?" Las palabras son un siseo, aparentemente la ira es la única emoción que puede elegir. "¿No se da cuenta de cómo se ve esto? ¿Como si estuvieran teniendo un amorío en nuestro hogar? ¿Después de todo ella no puede mostrar algo de discreción?"

Cuando abre sus ojos otra vez, Rose se ha colocado detrás de ella, arreglando mechones de cabello alrededor de su corona. Su voz es tan tranquilizadora como si estuviera hablando con un animal rabioso.

"Recíbela, ofrécele algo de beber, averigua qué quiere, y luego despídela. Y tan pronto como sea posible envía un comunicado al príncipe para notificarle que lady Denali estuvo aquí. Está aquí."

"No me dejes sola con ella." Fue una petición estúpida, pero las palabras salen antes de que Bella pueda detenerlas. Por supuesto que no la dejarán sola, tiene un equipo de seguridad dedicado que siguen cada uno de sus movimientos.

"Por supuesto que no lo haremos. Ella podría ser una asesina enviada aquí a matarte." Emmett se ve demasiado complacido consigo mismo, pero mirar a Emmett con el ceño fruncido le da a Bella la trivialidad que necesita para encontrar serenidad. Después de unos segundos se da cuenta que solo está demorando lo inevitable y hace un gesto para que ellos tres dejen la habitación.

Con Emmett caminando al frente y Rose por detrás, la caminata por el pasillo es demasiado corta en opinión de Bella. Antes de acercarse siquiera a estar lista Emmett le está dando a Bella su mano para ayudarla a sentarse y Rose se ha sentado en la esquina. A pesar de la figura corpulenta de Emmett a un lado de Bella, no hay nada que impida que ella vea a la mujer que ha estado en primer plano en su mente por las últimas semanas. Lady Tanya Denali.

Tanya Denali no está lejos de la puerta, con Kebi junto a su codo, impecablemente vestida con un vestido largo y liviano, abrazando sus curvas. La tela es de un verde intenso, que cubre y sin embargo es algo provocativa. Trae puesto un chal de un oscuro color plata resplandeciente que cubre sus hombros, su figura alta haciendo que Bella se sienta cohibida al instante por su redondeado cuerpo.

Bella sabe que Tanya Denali es conocida por ser hermosa, pero la mujer de pie frente a ella es nada menos que espectacular. Con claros ojos esmeralda y cabello rubio rojizo peinado a la perfección, sus labios se unen en un redondo capullo, sus mejillas sonrosadas en contraste con su piel resplandeciente.

Es lo opuesto de Bella en casi todos los sentidos.

Y sin embargo, hay algo extraño sobre esta mujer. Esta es la mujer que ha llegado sin invitación, casi insistiendo en entrar. Por lo que Bella asumiría que su semblante sería agresivo, orgulloso, obstinado tal vez. La mujer de pie en su salón no es nada de eso. Sus hombros caídos, sus brazos envolviendo su cintura en una postura defensiva, y los ojos de Tanya Denali están fijos en el estómago de Bella. En el estómago de embarazada de Bella.

El deseo de pelea deja a Bella casi al instante. Rose dijo que Tanya Denali tenía la enfermedad. No puede tener hijos.

"Su alteza, permítame presentarle a lady Tanya Denali." Kebi es la única que parece recordar el protocolo, y lady Denali hace una reverencia con la apariencia de haberlo hecho meramente por reflejo.

"Su alteza." La voz de lady Denali es alta e insegura, con un estremecimiento recorriendo su cuerpo al mismo tiempo que obliga a sus brazos a bajar hacia sus costados. En ese momento, Bella no siente nada más que compasión.

"Por favor, tome asiento. ¿Puedo ofrecerle algo de beber?" Las palabras suenan robóticas en los oídos de Bella, pero al menos dice algo.

"Ambrís. Por favor, su alteza." Lady Denali se tambalea hacia el sofá del lado opuesto, el asiento de Edward, y Rose se levanta y le sirve a Tanya el mismo líquido que Edward tomó en su noche de bodas.

Unos segundos después que la copa toca la mano de lady Denali la coloca en sus labios y la vacía por completo, haciendo una mueca al tragar. Sus manos tiemblan en torno al cristal vacío.

Bella intercambia una mirada con Rose que regresa lentamente a su asiento, su rostro impasible pero absorto en lady Denali.

"¿A qué debo el gusto, lady Denali? Si busca al príncipe, en este momento no está."

"Sí, yo—yo me doy cuenta de eso. Disculpe mi intromisión. Y la visita—inesperada," lady Denali tartamudea, con una sonrisa forzada en su rostro pero incapaz de mirar a Bella al rostro por mucho tiempo antes que una vez más sus ojos se posen en el estómago de Bella. "El embarazo—se ve bien en usted. Le sienta bien."

El aire es denso con todo lo no expresado, y con la creciente sospecha que lady Denali no está precisamente sobria Bella sabe que si no agiliza las cosas, no llegarán a ningún lado.

Sin embargo, ¿cómo responde uno a eso? ¿Qué dice ella? ¿Sabiendo todo lo que sabe?

"Gracias." Bella hace una pausa, moviéndose en su asiento. "Si es al príncipe al que busca, como dije, él no está… aquí. Puede dejar un mensaje o acordar una hora diferente para reunirse con él."

"Quiero esperarlo." Las palabras son apresuradas, los ojos de lady Denali muy abiertos mirando a Bella. "Por favor. Insisto. No causaré ningún problema, o molestaré a nadie. Si me permite—esperarlo. Aquí."

Bella encuentra difícil sentir enojo hacia a la desesperada mujer frente a ella. Lamentablemente, se encuentra sintiendo lástima de ella. No es un sentimiento amable, pero es uno que no puede evitar.

Sin mirar a Rose, quien Bella sabe tiene una opinión muy evidente de la situación actual grabada en todo su rostro, Bella alcanza su holopad junto al sofá, enviando un mensaje rápido a Edward.

Urgente pero no relacionado con la seguridad, lo etiqueta. Con tan pocas palabras como es posible, Bella escribe que lady Denali está en ese momento en el salón, esperándolo. Le daría detalles, pero sinceramente, no tiene idea qué decir.

"El parlamento está en sesión, pero no debería tardar mucho." Bella dijo sin recibir en realidad ninguna tranquilidad de ello, pero ruega que tenga razón. Se siente algo así como una secretaria. Esa es una sensación extraña.

"Gracias. Su alteza."

El silencio se posa en la habitación, Kebi se relaja y va a pararse junto a la puerta principal. Emmett se queda junto a Bella, y aunque nadie en su juicio creería que lady Denali está aquí para lastimar a Bella, no se puede negar que la lady en cuestión no parece completamente estable.

"¿Espero que su viaje desde el sur fuera satisfactorio?" Bella está buscando algo que decir, cualquier cosa para pasar esta horrible incomodidad.

"Sí, gracias. Estuvo bien. Nada como algo de aire fresco, ¿sabe?" Lady Denali intenta reír, pero no es gracioso.

Y con eso, ambas mujeres se quedan en silencio otra vez.

Los minutos se hacen más largos, y a pesar que Bella trata de pensar en algo, cualquier cosa que decir, no parece haber un tema seguro. Incluso mencionar la fundación sería algo incómodo. Por otro lado, lady Denali de nuevo mira fijamente su copa vacía y sus dedos siguen temblando mientras se sienta encorvada. Bella duda que siquiera escuchara lo que sea de lo que ella decidiera hablar.

Es con gran alivio que Bella finalmente escucha la puerta principal abriéndose, veinte agonizantes minutos después.

Edward entra, con Amun pisándole los talones, viéndose agitado. Su cabello es la personificación de un pajar y su rostro normalmente pálido está sonrojado por la inquietud. Se detiene entre los dos sofás, su mirada moviéndose rápidamente entre Bella y lady Denali.

Si es posible, lady Denali parece encogerse aún más que antes, con lágrimas apareciendo en la esquina de sus ojos almendrados al mirar a su exprometido.

"Esposa," Edward saluda a Bella, aún sin quitarle los ojos de encima a lady Denali.

"Esposo. Gracias por venir en tan poco tiempo."

"Disculpa el retraso, mi padre necesitaba mi atención inmediata."

"Por supuesto."

En su interior, Bella se pregunta por quién respetan la etiqueta de la corte. Sin duda, Tanya Denali no lo requiere, y todos los demás en la habitación se conocen muy bien. Sin importar los sentimientos confundidos de Bella sobre los detalles de la relación entre Tanya Denali y Edward, no se puede negar que necesitan hablar. Y Bella está más que feliz de no estar aquí para esa conversación en particular.

"Si no necesitan nada más, me retiraré a mi estudio, los dejo tener su audiencia." Bella intenta levantarse, pero la mano de Edward en su hombro la detiene.

"No seas absurda, no es necesario que te muevas por nosotros." Su voz es más gentil, la voz que Bella ha llegado a reconocer como la que utiliza con ella. Es la voz del hombre cuyo hijo ella lleva en su interior.

Del otro lado, a cualquiera que se molestara en ver, el corazón de Tanya Denali se está rompiendo justo ahí en el sofá. Tal vez supone que hay algo más entre Edward y Bella de lo que es.

Haciendo un lado esos pensamientos, Bella asiente.

"Lady Denali, por favor, ¿podría seguirme a mi estudio?" Sin esperar por una respuesta Edward se gira sobre sus talones y camina por el pasillo, desapareciendo de la vista.

Con los ojos fijos en el piso, lady Denali se pone de pie y lo sigue despacio, sus zapatos de tacón cliqueando en los pisos de piedra. Tan pronto como Bella escucha una puerta cerrándose, exhala, encorvándose en el sofá.

"Vaya, eso fue muy doloroso."

Por primera vez, Bella tiene que concordar con la evaluación de Emmett. De hecho, está bastante determinada a pasar las siguientes cuatro horas hasta que tuvieran que irse a la cena en su recámara, sin hablar con nadie, pero como de costumbre, Rose no está de acuerdo.

"¿Bien?"

"¿Bien, qué?" Después de la media hora que tuvo, Bella está un poco más que renuente a lo que quiere decir Rose. Sobre todo cuando la está mirando con esa expresión férrea.

"Bien, ¿vas a ir tú o voy yo?"

"¿Ir a dónde?"

"¡A escuchar! ¡No me digas que vas a permitir que tu esposo tenga una conversación con esa zorra a solas cuando ella está ebria!"

"Por supuesto que sí, no me concierne— ¡Rose, espera!" Rosalie ya ha recorrido la mitad del pasillo del príncipe y Bella tiene que levantarse del sofá, rechazando la ayuda de Emmett. "¡Rosalie!"

Se detiene, volviéndose para mirar a Bella con los brazos cruzados sobre su pecho.

Bella conoce esa expresión. No desea discutirlo. Y si Rose va, le contará a Bella lo que escuchó ya sea que Bella quiera o no escucharlo. A fin de limitar el número de personas que estén al tanto de esa conversación tan privada, Bella racionaliza que no tiene otra opción más que ir ella misma. Ignora firmemente los pensamientos que le dicen que siente mucha curiosidad por todas las razones equivocadas, y finalmente camina por el pasillo, ignorando las miradas su equipo de seguridad de tres personas.

Esto está mal, piensa. No tiene derecho a espiar, es un asunto muy personal. ¿Qué tal si ella tuviera la oportunidad de hablar con Jake? No querría que Edward escuchara a escondidas como un niño. Incluso sabiendo que está mal, todavía se encuentra en la puerta del estudio del príncipe, una habitación en la que Bella nunca ha entrado. La puerta es lisa y fría, con la misma forma de la mayoría de las puertas en el departamento, sin embargo, Bella está convencida que esta es de algún modo diferente.

Odiándose al hacerlo, Bella se inclina hacia la puerta, con su oreja sobre la superficie pulida.

Sus voces suenan claras como campanas, tan fácil de escuchar que es casi risible.

"¿Qué esperas que haga? No respondes ninguno de mis comunicados, te niegas a tomar mis llamadas, incluso Alice trataba de impedir que te viera." Hay más fuerza en la voz de lady Denali, pero la desolación permanece.

"Espero que esperes." Bella nunca ha escuchado esa ira en el tono de Edward. Apenas se escucha como él mismo. Bella no está segura que le agrade. "¿Sabes con lo que tuvimos que lidiar? Todo se está derrumbando, todo para lo que hemos trabajado. ¿Puedes ver ahora que llevar un perfil bajo habría sido la mejor opción por ahora? No te estaba ignorando por maldad."

Pasan unos segundos de silencio, y cuando lady Denali habla su voz es más suave.

"La princesa Isabella es hermosa."

"Tanya…"

"Es verdad. No lo niegues. Es más hermosa en persona. Casi parece xepheryana, pero con cabello oscuro. Tendrás un bello hijo. Hermosos hijos."

La culpa apuñala el corazón de Bella y aunque una voz dentro de su cabeza está gritándole que se aleje, no puede. Prácticamente está pegada a la puerta.

"El niño será de ambas lunas." La voz de Edward se ha suavizado, la mayor parte de su ira se ha ido. "Estamos trabajando para cumplir con el tratado de paz."

"Pero se ha cumplido, ¿no?" Tanya está suplicando, su tono insistente. "Te casaste con ella. Está embarazada. Tenemos paz. Eso es todo, tú lo dijiste cuando todo esto comenzó. Terminaste, eres libre de ser quien quieras ser otra vez, libre de estar con quién tú quieras estar otra vez."

"Todavía hay mucha incertidumbre, Tan." Edward se escucha cansado, exasperado. "Mi padre y yo luchamos todos los días para evitar un levantamiento y la gente de Bella aún está insegura de nuestro compromiso—"

"¿Bella? ¿Ahora es Bella?"

"La princesa. Mi esposa. ¿Qué importa cómo la llame?"

"¡Lo que importa es que va a darte un heredero! ¡Creí que habías dicho que eso sería todo! ¡Qué podría volver y podríamos volver a estar juntos!"

"¡Mantén tu voz baja!" Se quedan en silencio, todo el mundo se detiene. "Sé lo que dije, Tan, pero ha habido complicaciones. Las cosas no han… no son como esperaba que fueran. Me he comprometido, he hecho promesas que intento cumplir."

"¿Y qué hay de lo que me prometiste?"

El silencio se prolonga. Incluso Bella sabe que Edward se queda callado por demasiado tiempo.

"Ella es mi esposa. Puede que eso no signifique mucho para muchas personas, pero significa algo para mí." Bella tiene que esforzarse para escuchar las palabras, pero cuando lo hace casi suelta la puerta. Él casi está insinuando… no. No puede ser.

"Yo iba a ser tu esposa. ¿Recuerdas? Me lo pediste. Me lo propusiste." Está llorando. Bella puede escucharlo en su voz. Nunca debió haber empezado a espiar, pero ahora es demasiado tarde.

"Tan, sabes que sí."

"Entonces, ¿eso es todo? ¿Después de que me pidieras que te esperara, solo vas a arrojarlo todo por la borda porque ella puede darte un hijo y yo no?"

"No es por eso, sabes que no lo es. Nunca ha sido por eso—"

"¡Lo fue para tu padre! ¡Incluso para tu madre! Estoy dañada. No estoy completa. Veo la forma en que la tocas. He visto los videos, sosteniendo su mano, ayudándola. La forma en que la ves. Tu esposa y la madre de tu hijo… la misma persona. Es todo lo que siempre has querido."

"Nunca fue así y lo sabes." Edward vuelve a estar furioso, ya no se contiene de ninguna forma. "¿Cuándo te he dado la impresión de que me importas menos solo porque no puedes tener hijos? ¡Estaba dispuesto a renunciar a todo por ti! A la aprobación de mi familia, a un verdadero heredero real al trono, te amaba, maldita sea. ¿Cómo puedes reprocharme eso? ¿Después de todo?"

Los segundos pasan. Bella prácticamente puede escuchar a Emmett en el salón por lo mucho que se esfuerza para escuchar.

"Estás enamorado de ella. ¿Verdad?" La voz de lady Denali es tan baja que Bella apenas la puede escuchar por sobre el fuerte latido de su propio corazón.

Edward no responde.

"Me lo prometiste." La oreja de Bella está totalmente pegada a la puerta, todo sentido de propiedad olvidado. Tanya Denali escupe las palabras, la ira en cada sílaba. "Me prometiste que no cambiaría nada. Me dijiste que incluso si no pudiera ser tu esposa, aún era en serio todo lo que me dijiste cuando me lo propusiste. Me prometiste que siempre me amarías. Me prometiste que encontraríamos la forma de estar juntos. Y como la idiota que soy te creí, confié en ti. Confié en que a pesar de rebajarme a la vida de una amante por el resto de mis días, valdría la pena porque te tendría a ti. Tal vez no en público, pero sabría a quién pertenece realmente tu corazón." Hace una pausa, y se abre paso un sollozo que desgarra a Bella por dentro. "Cómo te atreves. No eres nada más que una serpiente mentirosa, ¿lo sabías? No me mereces. No mereces a la princesa, y sin duda no mereces ese hijo que ella te dará, como la buena mujerzuela que es."

El repentino cliqueo de zapatos avanzando apresurados hacia la puerta hace que Bella se tambalee hacia atrás, pegándose a la pared de enfrente.

No hay forma de ocultarse. Tanya Denali saldrá de esa habitación y sabrá que Bella ha escuchado cada palabra.

Cerrando sus ojos con fuerza como si se protegiera de un golpe físico, Bella espera, pero no se escucha nada más.

Cuando se atreve a abrir los ojos, se da cuenta que la puerta no está completamente abierta, solo entre abierta. Bella puede ver la mano de Tanya Denali apretando la manija, pero todavía está oculta.

Bella debe haberse perdido una pequeña parte de la conversación, porque cuando la voz de Tanya cruza el pasillo es un sonido casi derrotado.

"Nunca pude haber competido, ¿cierto? ¿Quién soy yo comparada a la humanitaria—la querida princesa que renunció a todo por su gente?"

"No es una competencia, Tan." Edward se escucha tan miserable que es casi doloroso de escuchar.

"Porque nunca hubo nada qué disputar. ¿Verdad?"

Una vez más, Edward se queda en silencio.

"Solo dime una cosa." Lady Denali suelta una carcajada ahogada, sorbiéndose la nariz al respirar. "¿Ella te ama a ti? ¿Has conseguido llegar al corazón de la princesa de hielo?"

Es demasiado. Demasiado para soportar.

Tan silenciosamente como puede Bella, se asegura de caminar sobre la alfombra con sus zapatos de piso al tambalearse de vuelta al salón. Cuatro pares de ojos están sobre ella pero Bella sacude su cabeza, incapaz de hablar.

Estás enamorado de ella, ¿verdad?

¿Ella te ama a ti?

Me lo prometiste.

como la buena mujerzuela que es.

Tu esposa y la madre de tu hijo… la misma persona.

Ella es mi esposa.

Bella se siente mareada. Tiene que sentarse. De inmediato.

Aturdida, vuelve a tomar su asiento vacío, agarrando una holopad solo para tener algo que hacer con sus manos. No ve a Rosalie hasta que está sentada junto a ella, con una mano apretando su antebrazo.

"Lo mataré, Bells." Emmett se pone de cuclillas frente a ella, tomando las manos de Bella en las suyas enormes. "¿Como la vez que golpeé a Jacob en el rostro porque te hizo llorar? Príncipe o no, le romperé la nariz."

Sacudiendo su cabeza, Bella intenta desesperadamente recuperar su compostura. No entienden. Deben pensar—ellos deben pensar—

"No. No hagas nada. No digas nada. No hagas—nada."

Emmett no parece convencido, pero se pone de pie y toma su lugar detrás del asiento de Bella. Rose se queda con su mano en el antebrazo de Bella.

Partes de la conversación siguen dando vueltas en la cabeza de Bella. Instantáneas que es incapaz de detener. Eso no era parte del plan. Nada de esto era parte del plan.

Los pasos en el pasillo asustan a Bella hasta el punto de hacerla saltar, pero es demasiado cobarde para levantar la mirada.

"Lady Denali va a tomarse unos minutos para calmarse en mi estudio. Partirá en poco tiempo."

¿Es aquí donde Bella responde? No está segura.

"¿Bella?"

Al escuchar su nombre, la cabeza de Bella se levanta para mirar a Edward, con la ansiedad pintada en sus rasgos. Se ve mayor. Más agotado de lo que lo ha estado previamente.

"¡Por supuesto!" La voz de Bella es muy alta. Tiene que escapar. "De hecho, me marcho—voy a recostarme por un rato. Hasta la cena. Estoy bastante cansada." Con la ayuda de Rosalie, Bella se pone de pie. Y entonces, como si su boca tuviera vida propia, no puede parar de hablar. "¿Confío en que no hubo incidentes en la sesión del parlamento? ¿Discutieron el presupuesto como tenías previsto?"

La frente de Edward se arruga, su boca apretada en una mueca.

"Sí, se discutió el presupuesto. Ellos, bueno, parecía, antes de irme, que van a acceder a desviar los fondos militares a iniciativas de rehabilitación."

"Excelente. Bien. Grandes noticias." ¿Por qué sigue hablando? "En fin. Te veré, en… bueno." Terminando torpemente, Bella está segura que se ve como un ciervo atrapado por los faros de un coche cuando se da la vuelta sin responder y camina por su propio pasillo, prácticamente cayéndose al atravesar las puertas de su recámara. Tan pronto como se cierran detrás de ella, Bella se derrumba con la espalda pegada a la puerta, la vista de la pintura de su madre es suficiente para hacer que tenga una caída libre.


Bueno, ahora no pueden decir que se quedaron en ascuas. Obvio que si la autora lo hubiera dejado solo en la llegada de Tanya le habríamos dicho hasta la despedida jejejeje. Pero nos hizo el favor de aclarar todo en el capítulo. ¿Qué opinan ahora de Tanya? Por más que quiera odiarla, no se puede negar que Edward tuvo culpa al pedirle que lo esperara, aunque no podía ofrecerle nada más que ser una amante, y tonta ella por haber aceptado, pero él se lo pidió, y no cumplió con su promesa porque al parecer es cierto lo que han estado sospechando. Aunque Edward no contestó cuando Tanya se lo preguntó, qué dicen ustedes, ¿será que Edward ama a Bella? Y ahora que Bella lo sabe todo, ¿seguirá estando en negación? Sin duda será interesante averiguarlo… Espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, como siempre, estaré esperando ansiosa sus reviews para que me digan qué les pareció, qué fue lo que más les gustó y así leer pronto el siguiente. Recuerden que son USTEDES los que deciden cuándo se publicará el siguiente con sus reviews, sus muestras de agradecimiento a nuestro trabajo :)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Virgny, bbluelilas, Aidee Bells, rjnavajas, LicetSalvatore, gabomm, PRISOL, Car Cullen Stewart Pattinson, MFP, Bong Bong, freedom2604, Nanny Swan, JessMel, Aislinn Massi, DaiiRiddle, Gabriela Cullen, Johanna22, carolaap, saraipineda22, Ali-Lu Kuran Hale, piligm, AriGoonz, mony17, Lectora de Fics, paupau1, Lady Grigori, Liz Vidal, Manligrez, Melany, EriCastelo, NarMaVeg, CeCiegarcia, angryc, Valevalverde57, Tereyasha Mooz, Karlita Carrillo, lagie, Tata XOXO, myaenriquez02, Andy55TwilightOverTheMoon, torrespera172, Rosii, Ma Laura Merlo, Mafer, patymdn, Kalia Chaparro, Say's, Amy Lee Figueroa, Lizdayanna, tulgarita, Nayely, Pam Malfoy Black, Tecupi, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo capítulo, ¿cuándo? Depende de USTEDES.