Y como siempre, tengo que aclarar que nada de esto me pertenece. Los personajes son de la increíble Stephanie Meyer y la historia de la autora BixieRosen. Yo solo traduzco.

Y no puedo pasar por alto agradecer a mi leal compañera de varios años, mi querida amiga y Beta, Erica Castelo. Gracias por seguir ayudándome a mejorar mis traducciones.


16

Cálidos brazos a su alrededor, fuertes, la sostienen firmemente, ese olor a rayos de sol y agua de mar—Jake. La está abrazando. Ella está completamente perdida en su abrazo. Olvidó lo alto que es. ¿Está soñando? Debe estarlo. Pero ningún sueño es así de vívido. En ningún sueño había sido abrazada con tanta fuerza que casi dolía. En sus sueños su vientre de embarazada no está entre ellos.

¿Se ha vuelto loca entonces? ¿La discusión con Edward fue la gota que derramó el vaso, por así decirlo? Finalmente perdió el juicio. Perdió el contacto con la realidad. Tal vez esta es la forma en que su mente se protege, nublada en una manta cálida, volviendo a la última vez que Bella se sintió verdaderamente a salvo.

"Ah, Bells. Maldición, eres un deleite para los ojos." Y luego sus manos están tomando su rostro, cariñosamente, con ternura y cuando la besa, ella está perdida. No le importa. Si esto es perder contacto con la realidad, felizmente lo haría.

La nostalgia la invade. En un momento, es una adolescente de nuevo, huyendo de su padre y besándose en los pasillos, saliendo a hurtadillas y ausentándose toda la noche solo para volver a entrar a hurtadillas por la mañana, fingiendo que no pasa nada cuando la despiertan. En cualquier momento ahora, Emmett entrará, hará un sonido de disgusto y le dirá a Jake que le quite las patas de encima a su hermana y Bella le dirá que es lo bastante grande para saber lo que está haciendo—bastante grande…

Espera.

No. Esto no está bien. Bella no está de vuelta en Mongrovia. Está en Xepherya. Y ya no es una adolescente—es una adulta. Está casada.

Edward.

"¡Espera!"

Ella empuja su pecho, mirando un rostro que alguna vez fue muy familiar para ella.

Se ve mayor, más aturdido de lo que alguna vez lo ha visto. Sus ojos oscuros la observan casi desesperadamente, sujetando su rostro como si fuera a desaparecer en una nube de humo.

"¿Qué estás haciendo aquí?"

"Estoy aquí por ti, tontita." Sonríe, y aunque es su sonrisa especial, ya no ilumina la habitación. Ya no la hace sentir como si todo estará bien. En vez de eso, la llena de inquietud. "Esto…wow."

Sus manos dejan su rostro, bajando para tocar vacilantes su estómago redondo, donde está embarazada de ocho meses con el hijo de otro hombre.

"Todo un viaje, ¿no? No pensé que se sentiría…" Pasando saliva, mira a Bella a los ojos otra vez, agarrando la parte de atrás de su cabeza con una mano. "Sabes qué, no me importa. Tú eres todo lo que me importa. Y tenemos que sacarte, así que esa cosa tendrá que venir con nosotros. Después de que hayas dado a luz podemos lidiar con eso. No deberías tener que criar a su engendro, no cuando nunca quisiste esto. Joder, Bells, lamento mucho que no haya podido evitarte esto. Que no haya podido… mierda, solo pensar en sus manos sobre ti… me he estado volviendo loco. Todo lo que impidió que te sacara antes de contrabando a casa fue el saber que en tu corazón todavía me amabas, pero eso significó que eso cabrón tuvo que… tuvo que… mierda debería matarlo por tocarte."

El cerebro de Bella parecía tener problemas para comprender. Todo lo que podía entender en realidad era que algo estaba realmente mal.

"¿De qué estás hablando? No fue así, él nunca, Edward nunca— ¿y a qué te refieres con lidiar con eso?"

"Vamos, no hay tiempo, te prometo que te explicaré todo una vez que salgamos de aquí." Bella no tiene tiempo de objetar al ser arrastrada por su mano por la puerta, caminando por el pasillo y hacia el salón. La vista que la recibe es prueba de que debería haber entrado en pánico hace cinco minutos.

Kebi yace boca abajo en el suelo, con sangre acumulándose alrededor de su rostro, y no lejos de ella yace Rose, inmóvil e inconsciente. Un arma láser apuntando a su figura desplomada, un hombre que Bella nunca ha visto—pero sin duda mongroviano—sujeta el gatillo mientras la mira tranquilamente, y sujeto por los brazos por otros dos hombres mongrovianos de rodillas en el suelo. El rostro de Emmett es un desastre, con sangre escurriendo de su nariz y un ojo ya empezando a hincharse.

"¡Emmett!" Bella zafa su mano de la de Jake, corriendo hacia su hermano y tomando su rostro sangrante entre sus manos.

"Ah, Bells, lo siento, lo siento mucho, están amenazando a Rosie—"

No sabe qué hacer. Viendo que su hermano está con vida, se acerca a Rose, con Emmett gimiendo cuando Bella empuja al hombre con el arma para llegar a la mujer inconsciente en el suelo. El alivio la invade cuando se da cuenta que Rose está respirando.

"¡Qué por Mongrovia!" Bella está casi frenética por la conmoción, sus ojos moviéndose rápidamente entre los tres hombres que mantienen rehenes a las personas que ama y Jake, que tiene el descaro de quedarse ahí con una expresión que dice "¡Ups!" Era la misma expresión que solía darle cuando rompía accidentalmente algunas de sus ropas más finas haciéndola subir árboles cuando eran niños. Solo consigue enfurecer más a Bella. "¡Jacob Black, qué has hecho! ¡Y aleja esa arma de mí!"

El hombre ve a Jake inseguro, que después de un momento asiente, afortunadamente, haciendo que el hombre baje su rifle.

Dudando en dejar la figura de Rose, Bella mira a Kebi, esperando ver su pecho moverse, esperando ver algo que le diga que está con vida.

"Te lo dije, te sacaremos de aquí. El plan original era también sacar a Emmett, pero…"

"Vete a la mierda, Jacob." Emmett escupe las palabras, forcejeando contra los dos hombres, pero incluso el tamaño impresionante de Emmett no puede hacer nada cuando Jacob levanta su propia arma y apunta Rose.

"Podrías haberte ido con nosotros. Pero tenías que venir y encariñarte con una puta xepheryana. Te han lavado el cerebro, ¿no puedes verlo? Bells, sé que esto se ve mal pero tenemos que irnos. Solo tenemos una pequeña oportunidad antes que la alarma vuelva estar en línea."

En alguna parte distante de la mente de Bella, se da cuenta que quizás debería reaccionar con miedo. Miedo por sí misma—miedo por su hijo no nacido. Pero la situación es tan absurda. Aquí está el hombre, el hombre que juró amarla hasta el final de sus días, sosteniendo un arma, dispuesto a matar para secuestrarla—la ira es lo único que puede sentir. La consume, pulsando con cada latido de su corazón, haciendo temblar sus manos por el esfuerzo que requiere no estrangular a alguien. Quiere lastimar físicamente a todos ellos.

"Tienes treinta segundos." No reconoce su propia voz. Su tono estremecedor obliga a toda la habitación a quedarse en silencio, incluso Emmett parece encogerse. "Treinta segundos, Jacob Black, para explicarte. ¿A menos que también estés dispuesto a apuntarme con esa arma?"

Jake frunce el ceño inseguro, la primera emoción real que Bella ha visto en su rostro que le recuerda que este es el hombre que supuestamente ama.

"Bells, no es lo que parece. Estamos con la resistencia, estamos dispuestos a hacer lo que tu padre es demasiado cobarde para hacer. ¡Vamos a sacarte de aquí! Te estamos rescatando. No puedo imaginar—" Intenta dar un paso en dirección a ella pero la expresión en su rostro debe detenerlo, así que traga visiblemente y continua, "no puedo imaginar lo que has pasado, y entiendo que después de estar cautiva por tanto tiempo hayas desarrollado algo de… apego a ellos, ¡pero estas sanguijuelas no merecen tu compasión! Te han lavado el cerebro, Bells, y ese engendro tuyo, tan pronto como te llevemos a un lugar seguro podemos arreglarlo, tenemos doctores que pueden hacer como si nunca hubiera pasado. ¡Hay otro equipo que se dirige hacia el príncipe impostor mientras hablamos, te liberarás de él! ¡Libre de esta paz fingida!"

La ira escapó de Bella como el aire de un globo reventado. Está allí un momento, desaparece al siguiente. No es a Bella a la que le lavaron el cerebro, sino a Jake.

Bella coloca una mano en su estómago, tratando de mantener la calma.

Jake pretende llevársela de Xepherya.

Pretende matar a Edward.

Pretende matar a su hijo.

Y no tiene ninguna consideración por quién se interpone en su camino.

No puede sentir el pánico subiendo poco a poco por su garganta, interrumpiendo su respiración, pero siente el inquieto movimiento de su hijo y se obliga a detenerse. Se obliga a cerrar sus ojos con fuerza y concentrarse.

Ella es una princesa. Una princesa de dos lunas. Y es madre.

"La gente en esta habitación es inocente. Solo están siguiendo órdenes. Cuando nos vayamos, no serán lastimados."

"¡Bells, no! ¡Bells!"

Bella ignora los gritos de Emmett y se endereza, buscando en lo más profundo de su alma para sobreponerse a cualquier respuesta natural y le sonríe a Jake. Se acerca a él, colocando una mano sobre su puño sujetando el rifle y delicadamente lo obliga a bajarlo al suelo.

"Por favor, Jake, por mí. Ya sabes, yo y mi blando corazón."

Por un momento, Bella cree que la descubrirá. Pero entonces él sonríe, esa sonrisa boba y despreocupada que Bella solía pensar que era más brillante que el sol, y asiente.

¿Siempre fue capaz de esto? Se pregunta. ¿Siempre fue inestable y propenso al perjuicio y al miedo?

¿Era así cuando lo amaba?

Porque en ese momento, se da cuenta que nunca volverá a amar a Jake. Amenazar a su bebé, amenazar a su familia, su amor por él le parece juvenil, adolescente. Cubierto por la inocencia de la infancia que fue destruida tan pronto se excedió. Ve a Jake y ve a un niño.

Es casi tan inquietante como la situación en la que se encuentra.

"Noquéalo, ten cuidado de no matarlo, y llévalo con nosotros. Podríamos utilizarlo para información."

"¿Qué hay de las mujeres?"

"Déjalas. Esa está prácticamente muerta, de todos modos."

El dolor apuñala el corazón de Bella al escuchar las crueles palabras de Jake. ¿Qué le pasó al muchacho que conocía? ¿Cómo se habían desviado tanto sus caminos?

"Permíteme llamar al médico, por favor."

"Jefe, ya estamos retrasados." Bella realmente empieza a odiar a los hombres con Jacob.

"No hay tiempo. Ven, vámonos."

Bella cierra sus ojos al escuchar el escalofriante ruido sordo de Emmett cuando lo dejan inconsciente y le envía una silenciosa disculpa a Kebi. Si no está ya muerta, sin duda, Bella firmó su sentencia de muerte al no luchar por un médico. Pero si se trata de la vida de Kebi o la de su hijo… Después, decide. Puede sentirse culpable después.

Son una vista macabra, uno de los guardias de Jacob al frente, Bella y Jacob en medio y atrás dos hombres cargando a Emmett mientras caminan por los pasillos tan rápidamente como pueden. Bella trata de no vomitar al tener que sostener la mano de Jacob pero tiene que pretender. Es la única forma de salvarlos. En cada vuelta, el camino está desierto y Bella se pregunta cuántos murieron en el desquiciado intento de Jake por llegar a Bella. Los hombres parecen saber exactamente a dónde van, lejos de los pasillos principales, en pasillos de servidumbre que Bella nunca ha pisado, y buscando una forma de reducir su creciente pánico, sabe que tiene que mantenerse ocupada.

"¿Cómo? ¿Cómo, por todos, los cielos lo hiciste? Nunca antes hemos conseguido entrar a la ciudad." Bella cuenta con el infantil orgullo de Jacob, esperando que quiera explicar, y por primera vez no queda decepcionada.

"Muchos están infelices, Bells. Científicos e ingenieros desertaron de la causa tan rápidamente que tu padre no pudo contarlos a todos. Cuando llegamos a la base, fue fácil. Unas cuantas modificaciones, incluso mi propio padre estaría orgulloso." Se detiene para reírse, un sonido extraño y amargo, y Bella quiere llorar por toda la gente en su hogar. ¿Sabe Billy en qué se ha convertido su hijo? "Estábamos esperando información interna. Necesitábamos información antes de hacer nuestro movimiento, y se nos sirvió en bandeja de plata. ¡Fue algo jodidamente hermoso, un antiguo guardaespaldas que—escucha esto—sentía algo por ti y pensó que merecías algo mejor! Eres una mujer hermosa, Bells, que incluso convenciste a los malditas sanguijuelas xepheryanas de que te amaran."

James.

Oh no.

Bella quiere gritar en frustración. ¿Por qué todo está contra ellos? ¿Por qué no había dicho algo antes sobre su inquietud por James?

Varias vueltas después y llegan a una pequeña entrada, una escotilla de mantenimiento de algún tipo. El primer hombre baja, y los tres maniobran con el gran cuerpo de Emmett bajándolo por unas escaleras, dejando a Bella y a Jake en la cima. Con cada rebote de la cabeza de Emmett contra una superficie Bella hace una mueca.

¿Corre ahora? ¿La lastimará Jake si intenta algo? ¿Y qué hay de Emmett? No puede dejar a su hermano—

"Quédate dónde estás y puede que salgas de esto con vida."

La voz de Edward es como un bálsamo para su acelerado corazón, hasta que se da cuenta de cómo se ve esto. ¡Y después de la discusión que acaban de tener, no, debe pensar que Bella está huyendo!

Cuando se da la vuelta para mirar, Edward está al otro extremo del pasillo, demasiado lejos para correr hacia él, con un contingente de guardias a su espalda. Se ve mortífero, su rostro contraído en una máscara de furia lo que provoca que Bella retroceda. Y sin embargo, este es Edward, un hombre que sabe nunca la lastimaría, incluso si lo hubiera traicionado.

"Aléjate de la princesa."

Justo cuando Bella abre la boca para decir que Emmett está inconsciente y ella está siendo secuestrada, Jacob se mueve detrás de ella, rodeando sus hombros con un brazo y con el otro sosteniendo un arma que apunta a su estómago. Bella lloriquea, al saber que ningún truco mental la calmará ahora.

Su bebé.

No su bebé.

"Lo siento, Bells, necesitas confiar en mí," Jacob le susurra al oído, antes que continúe con voz más fuerte. "Voy a llevar a la princesa de vuelta a su hogar. Dispara y arriesgarás la vida de tu prole maligna."

Algo más que furia destella en la expresión de Edward, pero está muy lejos para que Bella lo vea. ¿Cómo terminó aquí? ¿Entre los dos hombres que ha amado en su vida?

Bella siente más que ver los labios de Jacob cuando besa su sien, y esta vez Edward no puede evitar dar un paso al frente.

"Iba a pedirle que se casara conmigo." Jacob le está hablando a Edward ahora, al parecer olvidando que Bella está ahí. "Ella me ama a mí. No a ti, sanguijuela. Vamos a deshacernos de esa cosa creciendo dentro de ella como un cáncer y continuaremos como estábamos destinados a hacerlo."

Los ojos de Edward se mueven rápidamente entre Bella y Jacob, levanta su mano para impedir que sus guardias ataquen. Bella se apresura, intentando pensar en algo que pueda decir que le informe a Edward que ella no desea nada de esto, que todo lo que quiere es correr a sus brazos, pero el pánico impide que su cerebro funcione apropiadamente.

Al final, no hay nada. Sus manos terminan bajando hacia su estómago, como si sus palmas pudieran salvar a su hijo de un arma.

"Ordena a tus guardias que se retiren," ordena Jacob. "En este instante, ordénales que se retiren y nos den el pase libre, y puede que consideremos darte al híbrido en vez de matarlo."

Los ojos de Edward son más verdes de lo que Bella los ha visto cuando la miran. En ese momento, el resto del mundo desaparece y Bella siente que todo estará bien. Su calma durante la tormenta.

"Creo que te darás cuenta que en este planeta, yo doy las órdenes." Edward arranca sus ojos de Bella y mira detrás de ella, a lo que tiene que ser el rostro de Jacob. "Tus cómplices han sido aprendidos. Tu ruta de escape está comprometida. Estás atrapado. Libera a la princesa, mi esposa, y te entregaré a las autoridades para ser juzgado en vez de matarte al instante por traición."

El brazo de Jacob aprieta incómodamente los hombros de Bella y siente la punta del arma enterrándose en su estómago. Las lágrimas caen por su rostro, un ciclo interminable de plegarias por la vida de su hijo nadando en su cabeza.

Los siguientes segundos pasan tan rápido que Bella tiene problemas para asimilarlo.

El grupo de Edward se mueve. Se disparan láseres desde todos los ángulos. Bella es derribada, Jacob se desploma—y luego el dolor. Un dolor intenso y debilitante en su estómago.

Lo último que recuerda es bajar la mirada y ver una gran mancha roja que brota justo en la parte superior de su estómago, y alguien gritando su nombre, antes que todo se ponga negro.


*Se lanza de nuevo detrás del sofá* *Ahora ondea dos banderas blancas* Sí, ya sé, ya sé, ¡¿cómo puedo dejarle ahí?! Recuerden, no fui yo, fue la autora. Al menos ya sabemos cómo fue que Jacob llegó hasta la recámara de la princesa. James. Muchas de ustedes se dieron cuenta que algo pasaba con James, y sí, pero no era que quisiera secuestrar a Bella o matarla o al bebé, al contrario, sentía algo por ella y pensaba que se merecía algo mejor, tal vez al verla tan deprimida lo hizo actuar así. En fin, por su culpa y debido a que Bella no expresó sus sospechas respecto a James, de nuevo la falta de comunicación, ahora se encuentran en esta situación. Edward llegó a tiempo, antes de que se la llevaran, ¿pero ese disparo la habrá lastimado o al bebé? ¿Y qué pensará Edward de la presencia de Jake, pensará que Bella lo sabía, que era algo planeado por los dos? Al menos con las acciones de Jacob, ahora Bella tiene claro que su amor por Jake era un amor infantil, y que ahora ama a su esposo. ¿Pero podrá decírselo en persona? Veremos qué pasa en el siguiente capítulo. Disfrútenlo porque nos acercamos al final de esta historia. Como siempre, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y así poder leer pronto el siguiente. Recuerden que sus reviews son muy importantes para nosotros, nos alientan a seguir y por supuesto, mantienen con vida el fandom, no lo olviden.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: liduvina, TheYos16, Angie, Ximena, miop, Vrigny, Adriu, Lady Grigori, Karlita Carrillo, Selene arenas, freedom2604, carolaap, torrespera172, claribelcabrera585, Karlagarcia04, Mss. Brightside, PRISOL, Gene, NarMaVeg, Ma Laura Merlo, Melany, saraipineda44, Tecupi, AriGoonz, patymdn, Nanny Swan, indii93, Lectora de Fics, JessMel, Maribel 1925, paupau1, bbluelilas, myaenriquez02, Ali-Lu Kuran Hale, CeCiegarcia, Techu, Say's, tulgarita, lagie, Bong Bong, aliceforever85, Lizdayanna, Andy55TwilightOverTheMoon, rjnavajas, angryc, Liz Vidal, Nayely, EriCastelo, DaiiRiddle, Valevalverde57, Gabriela Cullen, Tata XOXO, Mafer, Pameva, Pam Malfoy Black, Kriss21, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? Depende de USTEDES.