Tan pronto yo te vi
No pude descubrir
El amor a primera vista no funciona en mí
Después de amarte comprendí
Que no estaría tan mal
Robar tu otra mitad
No me importó si arruinaríamos nuestra amistad
No me importó, ya que más da

PERFECTA PARA MÍ

CAPITULO # 2

Por. Tatita Andrew.

En Escocia al morir la sirvienta que llevaba años en la familia, llamo a Annie a su lecho de muerte, y le confeso lo que había hecho antes, que había entregado años atrás a su hermana unos meses mayor a un grupo que viajaban a América.

La muchacha no sabía si creer o no en las palabras de la sirvienta, por eso no le dijo nada a su padre, como heredera de la fortuna tomaba siempre dinero sin tener que dar explicaciones y contrato a un detective privado para que encontrará a su hermana, deseaba conocerla, y solo tenía como único punto de partida América y la medalla que la sirvienta había puesto en su cobija pues ella llevaba una igual. Tendría que esperar mucho tiempo hasta que al fin obtendría noticias pero lo que más tenía era eso, en aquel aburrido lugar.

Albert se había convertido en un hombre, atrás habían quedado los años de rebeldía y delitos.

Gracias a la ayuda de un viejo hacendado que lo había ayudado después de que Albert le había robado, pensó que se iba a morir preso, al contrario el hombre retiro los cargos, y lo había hecho un hombre de bien, aunque no sabía leer, lo disimulaba muy bien, había sido como un hijo para el Sr. Sócrates y él lo había querido, fue la primera persona que le mostro compasión y se preocupó por él, incluso más que sus verdaderos padres, no sabía que hubiera sido de él, si hubiera seguido en la vida de delitos, quizás estuviera muerto, o preso.

Al morir lo dejo en posesión de todos sus bienes, y si nadie lo hubiera visto antes robando, pensaría que siempre había sido un hombre culto y de buena familia, bueno quizás lo fue en un tiempo si las cosas no se hubieran dado como sucedieron.

Al volver la ciudad donde había nacido supo que el viejo Robert White también había regresado años antes, y que su hermosa hija ya era toda una mujer se presentó para el puesto de Administrador el cual estaba vacante, y aunque lo obtuvo desde la primera vez que miro al viejo White supo que no era de su agrado, pues no le importaba tampoco él podía disimular el terrible odio que sentía por el hombre culpable de haber destruido a su familia.

Puso su plan en marcha, en conquistar a la muchacha, era bonita, pero no era la clase de chica que le gustaban, demasiado tímida a veces, tenía que sacarle conversación con cucharas.

Pero pasados los meses, se hicieron amigos, incluso Albert le había confesado que no sabía leer, y en secreto y con mucha paciencia cada noche, le enseñaba.

Claro que el viejo White no estaba para nada contento con la amistad de aquellos dos.

No sabía porque, pero ese muchacho no le gustaba nada, él podía oler a metros a los mentirosos, y a pesar de que todo el mundo pensará que era alguien de familia importante, había algo en él que no le cuadraba.

Esa noche cenando los tres en su propiedad White hizo referencia a algo que había escuchado en la ciudad.

-¿Saben que andan buscando al hijo de Andrew?

Albert se puso rígido tratando de disimular al estar escuchando aquello sobre él.

-¿Por qué padre? Pregunto Annie.

-Dicen que mato a un funcionario cuando solo era un muchacho, y que ahora su familia pide venganza y lo quieren preso.

-¿Pero después de tanto tiempo padre?

-Claro hija al ser un hombre tan importante, quieren que aquel delincuente no quede impune por su crimen.

Supo en ese momento que tenía que huir cuando todos sabían que era un Andrew lo conocían como Williams pero ahora se hacía llamar Albert, cuando el viejo Robert se había retirado le dijo a Annie para encontrarse en el establo mucho más tarde tenía que hablar con ella urgentemente.

La muchacha se había enamorado por completo de Albert, y haría lo que fuera por él, solo deseaba ser un poco menos tímida para poder darle una señal de que le pidiera matrimonio. No entendía porque su padre no lo quería cuando le confeso que no sabía leer. Se imaginó que sus padres se habían olvidado por completo de ponerle una institutriz para enseñarles las clases.

Sin que su padre se diera cuenta llego y lo vio allí esperándola.

-¿Qué sucede Albert? Te preocupa algo.

-Debo partir mañana mismo.

-¿Y eso?

-No puedo decirte nada, además sospechaba Albert que siendo una niña rica, jamás podría contarle ella sobre todo lo que había pasado para llegar hasta donde lo había hecho, de seguro se arrepentía de haber sido su amiga.

Eso es lo que sentía por ella una verdadera amistad.

Por eso le sorprendió cuando la muchacha le suplico llorando que la llevará con él.

Eso sería añadirse un problema extra no quería tener al viejo White como enemigo, al conocer más a Annie había desistido su idea de venganza, de todos modos sabía trabajar y podría salir adelante como lo había hecho hasta ahora, aún si tuviera que empezar desde cero, y lo haría al otro lado del continente en América.

-No puedo llevarte conmigo tu padre me mataría.

-Yo le dejaré una nota por favor, Albert me he enamorado de ti. Te amo profundamente

Hasta ese entonces jamás había imaginado casarse con Annie, pero supo que llegaba cierta edad en la vida de un hombre que debía dar ese paso.

-¿No puedo? Yo voy a empezar desde cero y tú estas acostumbrada a vivir como una reina.

-Me acostumbraré lo prometo.

-Está bien partirás conmigo trae una maleta pequeña con poca ropa lo necesariamente estricto entiendes.

Aprovechando que a la mañana siguiente su padre había salido a un asunto de negocios y tardaría días en regresar, ella abrió la caja fuerte en donde guardaba dineros y joyas y se las llevó a escondidas de Albert, pensó que podrías serles útil en alguna ocasión.

El destino estaba de su lado pensó la muchacha pues justo antes de partir, recibió noticias al fin del paradero de su hermana le escribiría cuándo llegará a América su nuevo hogar, sabía que ella estaba viviendo allá, después le contaría a Albert la historia sobre ella una vez que estuvieran casados.

Y así partieron hacía una nueva vida a un continente desconocido, sin saber lo que el destino les depararía.

CONTINUARÁ….

Segundo capítulo de esta nueva historia la cual es de mi autoría que dará un giro de 360 grados en el próximo capítulo. Saludos