Me etiquetaron para este reto y pues, aquí ando (?
Este fic es para el Desafío de Ireza, Gohan y Videl de la página de Facebook: Fanfics de Gohan y Videl en español.
Lo que ella sabe no lo cambie nadie.
El amor no siempre tiene que ser correspondido ni obligado.
Erasa no era tonta lejos a lo que creían los típicos dichos en cuanto a las rubias. Sin embargo, a veces debía de enfocarse en evitar que su corazón se rompiera. Los desamores que había estado viviendo siempre debido a la facilidad de engañarla no podía contarlos con los dedos de la mano.
Gohan era distinto. Era el tipo de hombre perfecto que parecía haber llegado del cielo. Hasta podría preguntarse si realmente sus padres eran humanos, porque esa perfección y carácter era difícil de encontrar.
Pero ahí entraba el problema: Gohan no era suyo y nunca lo sería.
Por más que le doliera sabía hacia quién se dirigían esos ojos negros cada dos por tres. Por quién se abrían sus labios. Quién era la mujer que le hacía cambiar el tono de voz a unos muy diversos.
Y ella no podía odiarla, por supuesto. Era su mejor amiga y la salvadora de la ciudad, principalmente valoraba más la primera parte que la segunda.
Videl nunca había mostrado interés en un hombre, quizás porque vivía bajo la sombra de su padre y no podía amar a alguien que fuera menos que Satán, cosa muy difícil, claro. Aunque eso cambió desde que Gohan llegase a la universidad y sus momentos juntos aumentaron. Así como sus secretos.
Darse cuenta que había química entre ellos no fue difícil a menos que fueras ciego o, en su caso, prefirieras resguardarte del daño. Levemente se iría apagando, esperaba, porque no podía estar toda su vida enamorada del mismo hombre que no la correspondería jamás.
Y aunque aquello había ido poco a poco, el camino para darse cuenta de que eso no pasaría fue lento. Hasta que los vio.
Casi sonreía melancólica cada vez que lo recordaba. Se alegraba de que Gohan y Videl no fueran dos témpanos de hielos que se resguardaban de sus sentimientos. Podía apostar que era justamente lo contrario, porque el beso que había presenciado debería hasta de estar prohibido. Sí, no había podido evitar pensar en su momento cosas tan ridículas como: ¡Qué hombre! ¡Qué abrazo! ¡Y qué pasión!
Tuvo que hacer su mejor esfuerzo para calmarse, para no entrar y demandar participar también en ello. O asustarlos, porque sabía lo tímidos que eran ambos, no estarían ocultándose de no ser así. Aún así, se descubrió a sí misma siguiéndoles alguna que otra vez para comprobar si aquello no había sido cosa del momento e iba en serio.
Y sí, lo era. Muy serio.
Porque tiempo después, tras aquellas situaciones en las que levantó las manos hacia arriba como los demás, descubrió que ellos habían afianzado su relación, que no se escondían.
Y sin remedio pensó que eso estaba bien. Porque los amaba a los dos.
Videl era su mejor amiga y Gohan, quizás, el hombre al que más amaría hasta que encontrara al hombre perfecto capaz de superarle. Mientras, dejaría que su amiga fuera la que sonriera, la que disfrutara y ella se encargaría de sacar esos sonrojos tan hermosos.
Fin
04 de marzo del 2020
¡Gracias por leer!
