PERFECTA PARA MI

Por: Tatita Andrew

Capitulo #10

La señorita Pony ordena a su hijo.

-Tom anda a cuidar a los caballos del Sr. Andrew Candy esta muy triste por su partida y la he invitado a comer.

El muchacho iba furioso aunque adoraba a Candy y haría todo x ella aquella noche había quedado con Eliza de encontrarse nuevamente cerca del río.

Ahora tenia que ir a buscar a su hermano y hacer un trato para poder escaparse.

Lo que Tom ni nadie del pueblo sospechaba que aquella noche su vida cambiaría para siempre. Porque un hombre muy peligroso y vengativo había dado con su presa y solo era cuestión de tiempo en que la fuera a buscar.

-Jimmy te tengo un trato.

-Eso te costara.

-Lo se, contigo nada es gratis. Debo alimentar y guardar los caballos del Sr . Andrew pero no puedo esta noche.

-Ah sinvergüenza te vas a comer a Eliza la calenturienta. Como esa noche que los vi

-No te importa. Jimmy quieres el trato o no.

-Ah no eso te costara algo mas la silla de montar que mi papa te regalo.

-Pero es mía.

-Bueno iré a casa.

-Esta bien eres un estafador. Pero recuerda no le digas a mama donde estoy.

-Pero a cambio quiero detalles de lo que le haces a la Puta de Eliza.

-Te lo contare todo.

Eliza Leagan estaba furiosa ella tenia el plan de llegar tarde para que Tom tuviera que buscarla pero allí estaba y el maldito muchacho no llegaba. Además de que la noche anterior había ido a buscar a Anthony para acostarse con el, pero la había dejado para irse de caza. Al parecer le estaba sacando el cuerpo cada vez que intentaba estar con el.

-Al fin Tom pensé que no ibas a llegar.

-Tuve que deshacerme de mi hermano pero te prometo que no molestara mas.

El ya sabia que Eliza no era cosa buena, no es que estuviera enamorado de ella solo quería disfrutar lo que otros hacían sin el menor esfuerzo, después de todo seria su primera vez, y si era alguien como ella pues perfecto.

Sin darle tiempo a nada la acostó en la hierba y empezó a tocarle los pechos. Y a besarla.

-Oh Tom sigue así, que rico.

Y luego levanto su falda y le bajo la ropa interior.

El desabrocho su bragueta y sin perder el tiempo porque ambos tenían que irse rápido se introdujo dentro de ella.

El no le veía el misterio estaba disfrutando pero no veía que fuera cosa del otro mundo. Ella gemía.

-Mas duro Tom así…

El era un hombre y ni siquiera le importó la necesidad de ella solo en su placer y siguió embistiendo con mas fuerza hasta que de derramo dentro de ella.

Ella lo empujo con todas sus fuerzas eres un idiota Tom.

Pero a el no le importaba nada en aquel momento había conseguido lo que buscaba y se daba por bien servido.

En las afueras de la ciudad Alberth estaba sentado en compañía de Anthony mirando el fuego el rubio le hablaba pero el tenia sus propias peleas internas en su cabeza.

Nunca había violado a una mujer. Pero los celos lo volvieron loco cuando la vio con Terry perdió la razón imaginándose lo que estarían haciendo. Pero lo conocía muy bien sabia que su código de hombre no le permitiría acostarse con la mujer de otro. Antes de partir había ido a disculparse con el , pero podía ver en sus ojos que la amaba. Y eso no le gustaba.

Pero no podía hacer lo mismo con Candy se sentía tan avergonzado por haberla forzado. ¿Cómo podría hacerlo?

Ni siquiera se había parado a pensar en que podía hacerle daño. Ella había estado tan apretada que todavía lo estremecía la sensación, pero tenia que haberle hecho daño. ¿Qué otra razón explicaría la sangre.

-¿No comes nada?

-No, por ahora no tengo hambre.

¿Por qué diablos le preocupaba si lo perdonaba? Capaz había estado con otros hombres peores que el. Pero sabia que la había lastimado lo vio en sus ojos. Estaría feliz de divorciarse de el en ese momento ni siquiera le importó cuando el lo sugirió. Y luego pensó en Annie su esposa muerta. ¿Alguna vez pensó en ella de aquella forma? De desearla con toda su alma hasta el punto de sentir morir sino la tenia. La respuesta salto enseguida no. Por ella había tenido respeto, amistad, pero nunca ocupo todos sus pensamientos. Había tenido muchas mujeres en su vida. Pero en ese momento solo el recuerdo de Candy ocupaba su cabeza había sido el mejor sexo de su vida. Solo de pensarlo deseaba hacerlo nuevamente. Pero si ponía todo su empeño la olvidaría se decía así mismo, y al mismo tiempo sabia que no era así, que no habría mujer que podría reemplazarla. ¿Qué voy a hacer maldita sea?

-Es bueno alejarse unos días del pueblo.

-Si, fue su única respuesta.

-Eliza Leagan me esta volviendo loco, es una calentorra. ¿Sabes lo que me hizo?

-No.

-Me la he tirado varias veces. Y ahora le ha dado por hablar de bodas, de hijos de casa. Si es una zorra. ¿Alguna vez te has acostado con ella? Ah que estúpido que soy sobre todo con la hermosura de mujer que tienes en tu casa. Porque si te soy sincero que suerte tienes de haberte casado con ella y que te espere en la casa todas las noches.

Alberth se movió como un rayo y la furia lo dominaba al siguiente segundo ya tenia a Anthony acostado en suelo y el a punto de estrellarle su puño en la cara.

-¿Tienes algo mas, que decir de mi mujer?

-No, no juro por Dios que no, Cálmate no intentaba faltarle al respeto.

-Te creo, que ahora si tengo hambre se levantó y dejo a un sorprendido Anthony tirado en el suelo.

Tom sabia que se avecinaban problemas mientras se acercaba hacia su madre. Su expresión se lo decía todo.

-¿Dónde de han metido muchachos del demonio?

-¿Qué?

-Voy a golpearlos a los dos sino me lo dices en este momento. ¿Y donde esta tu hermano?

-¿Qué Jimmy no ha vuelto?

-Claro que no ha vuelto si los dos han desaparecido todo el día. ¿Qué estaba haciendo?

-EH nosotros fuimos por allí el dijo que iba a buscar leña.

-Pero no lo ha hecho al final ha tenido que ir el pobre de tu padre que a pesar de estar cansado no le quedo de otra.

-Debe andar por allí dijo que iba al establo del Sr. Andrew seguro esta allá.

-Pues no esta. Son unos desconsiderados la pobre de Candy tuvo que hacerse cargo de los caballos. Así que me vas diciendo en este momento en donde esta y no quiero que le tapes las travesuras a tu hermano.

-No mama te juro que no….

Ninguno de los dos dijo nada mas, por el camino venia Scott un trabajador de Terry con el cuerpo de su hermano bañado en sangre.

Su madre se desmayo y el solo pudo vomitar de la impresión.

Candy no podía creer que estuvieran enterrando al pequeño Jimmy su mama estaba tranquila y serena, el mas desbastado de todos era Tom, estaba pálido y sin lágrimas de tanto llorar.

-Pobre muchacho eran muy unidos.

Ella tenia que consolar y ayudar a la señorita Pony era su única amiga y la mujer que la ayudó cuando nadie en el pueblo lo había hecho ellos eran como su familia. Tenia que ser fuerte estaba consternada por la muerte de un chico tan joven y lleno de vida. Pero debía ser el bastón donde se sujetaran para sacar fuerzas. Al regresar al pueblo había una gran alboroto entre los hombres.

-Nunca ha pasado esto en el pueblo.

-¿Pero quien pudo haberlo hecho? Decía otro

La señora Leagan toda arrogante hablo.

-Yo siempre veo a alguien merodeando por este pueblo pero no quise decir nada, y ahora ha muerto un muchacho.

-Shars no….

-Calle se Sr. Lesgan.

El pobre hombre no hablo mas Candy supuso que le tenia mas miedo a su mujer que a cualquier cosa en el mundo.

-¿Quién encontró el cuerpo? No les parece mucha coincidencia.

Candy salto como una leona conocía muy bien a Scott era la mano derecha de Terry y siempre tenia detalles con ella.

-Señora no insinuara que? Scott matara a Jimmy eso es una locura.

-Es un forastero no sabemos su procedencia. Todos se giraron a mirarlo. La maldad brillaba en sus ojos. El era el único que andaba por el bosque estoy segura que el es el asesino.

-¿Pero que razones tendría?

-Ha sido esclavo siempre nos ha mirado de una forma a mi inocente hija Elizs y a mi cuando pasamos a su lado solo recordarlo me provoca escalofríos tiene una mirada asesina.

-Eso es ridículo todos lo conocemos.

Grito furiosa Candy.

-Yo digo que lo juzguemos nosotros mismos. ¿Vamos a permitir que un asesino este cerca de nuestros hijos?

-Ya basta grito un hombre que todos respetaban. ¿Estuviste ayer en él bosque Scott.

-Si andaba recogiendo unas hierbas.

-¿Viste a Jimmy?

-No solo cuando lo encontré muerto.

-¿Y van a creerle? Yo digo que es culpable siempre anda merodeando por todos lados. Traigan una cuerda para atarlo.

En aquel momento algunos hicieron por atraparlo pero Scott empezó a correr.

-Se escapa deténganlo.

-No por favor no le hagan daño Scott regresa.

-Detenlo Sr. Leagan traiga su revolver.

En ese momento llego Alberth quien se coloco delante de su mujer y de Scott y con un revólver apuntaba a el Sr. Leagan quien iba a sacar su revolver por orden de su mujer.

Nadie decía una palabra por ma sorpresa y el miedo. Alberth se notaba sereno y tranquilo pero los demás tenían miedo.

-Yo que usted bajaba esa arma Sr. Leagan antes de que alguien vaya a ser lastimado.

El bajo el arma algunos intentaron moverse pero volvieron a sus sitios.

-Que nadie se mueve hasta que averigüe que diablos esta pasando? Grito el rubio.

-Lo mismo preguntó yo dijo la Señorita Pony, no había conocido esa faceta del Sr. Andrew siempre era tranquilo y el mas guapo de todo el pueblo pero ahora se daba cuenta que era valiente

-¡Candy! ¡ven aquí!

Ella se sintió tan feliz y aliviada de ver a su esposo. Tranquilizo a Scott antes de ir a su lado.

-¿Qué esta pasando aquí?

Ella le contó todo sobre la muerte del pequeño Jimmy y de que acusaba. A Scott si tan sólo estuviera Terry allí pensó. Ya que había viajado a la ciudad.

-¿Ud cree que Scott sea capaz de matar a alguien? Le pregunto el rubio a el Sr. Leagan sin dejar de apuntarlo.

-No, yo no, pero no sabia como manejar esto.

Todos se quedaron asombrados cuando la señorita Pony avanzó entre la multitud y abofeteo a Shara Legan con todas sus fuerzas.

-He enterrado tres hijos, y tal vez me toque enterrar mas mientras llega mi hora. Solo le pido a Dios que cuando eso día llegue ud este bien lejos de mi familia para no aumentar su dolor. Además de ser una bruja vieja y amargada, es una idiota. ¿Si Scott fuera el asesino de mi hijo porque me habría traído su cuerpo? Es usted cruel y nunca ha conocido la felicidad me da lastima. Se dio la vuelta y la dejo allí todos la miraban con desprecio levanto sus faldas de dio ka vuelta y avanzo hasta su casa pero ni Neal ni Eliza la seguían se detuvo a llamarlos. ¿Y bien? ¿No piensan seguirme? Los dos muchachos avergonzados lo hicieron.

La señorita Pony se dio la vuelta hacia las personas del pueblo y les dijo molesta.

-No me sorprende su comportamiento pero deberían pedirle disculpas a Scott.

Todos bajaron la cabeza avergonzados y otros se iban a disculpar.

-¿Estas bien Scott?

-Gracias señora Candy ud es un ángel. Tenia tanto miedo.

-No te preocupes hoy regresa Terry les prepare su platill favorito a los dos, y se sentirán mejor.

Sabia que estaba atrás suyo sin necesidad de voltear cuando lo hizo Alberth la miraba entre curioso y asombrado. Sin decir nada

-¿Deseas comer?

-No primero iré a desear el pésame.

Ella estaba feliz de verlo deseaba estar con el, pero el rubio la miraba de una forma que la hacia sentir incómoda, pensó que si se quedaba mas tiempo mirándolo podría leer en sus ojos todo lo que la hacia sentir.

No dijo nada solo se fue a toda prisa a su casa.

Cuando llego Alberth estaba cansado y ella le dio una taza con café.

-Que caos que me he encontrado al volver.

Y la primera pregunta lo sorprendió.

-Pensé que te ibas por varios días.

-Ehh, si… pero… al final. Decidí regresar apenas amaneció.

¿Por qué no se lo decía de una vez? Que le era imposible mantenerse alejado de ella por mas tiempo, que no había dormido nada, dio vueltas y vueltas sin conciliar el sueño hasta que se levanto y partió.

-Me alegro de que hayas regresado a tiempo. A el le gusto mucho escuchar esa frase , era señal de que lo había extrañado.

-¿Quién habrá podido hacerle esto a un muchacho?

-No se, pero lo encontraremos.

-¿Por qué hablas en plural?

-Me ofrecí de voluntario para encontrar al asesino.

-¿Y porque tienes que hacerlo?

-¿Por la misma razón que tu defendiste a Scott sin pensar que podían darte un tiro.

-Ve entonces… quiso gritarle que se cuidara pero solo termino. Se te ve cansado.

-Lo estoy pero es mi deber.

Había cabalgado antes del amanecer solo para verla, para tener cerca su olor aun en aquellos momentos de angustia y dolor estaba feliz de verla.

Ella lo acompañó hasta afuera donde estaban los demás hombres montados en sus caballos.

-No me esperes hasta después del atardecer. Dijo mientras se prestaba a subir a su caballo.

Ella se olvido de sus ganas de no demostrarle sus sentimientos y corrió hacia el.

-Alberth por favor cuídate. Prométeme que lo harás suplico.

Pensó en la noche que había pensado en volver a verla, que había cabalgado sin descanso para volver a su lado. Pensó en el ansia que sentía por estrechar su cuerpo con el de Candy, y lo mal que la había pasado sin ella cerca.

Ella lo contemplaba con esos ojos verdes que lo hechizaban su boca estaba húmeda invitadora como si deseara ser besada.

Dios mío pensó que solo era un hombre y por Dios que iba a besarla.

Delante de todos los hombres, de las mujeres y en especial de Shara Leagan la atrajo hacia el y metió su mano en sus cabellos. Busco su boca con ternura la degusto y saboreó mientras introducía su lengua mucho mas profundo.

Ella se aferro mas a el producto del mareo y de las piernas que no la sostenían.

La lengua de el se sumergió dentro de su boca en repetidas ocasiones escucho su propio murmullo de deseo y necesidad. Se pego mas a el tan juntos que ni un soplo de aire pasaría entre los dos.

Alberth en aquel momento solo deseaba desnudarla y llevarla a su casa para enterrarse en ella profundamente. Poco a poco se fue separando pero sin soltarse del todo. Saco su lengua pero la siguió besando luego solo pequeños besos en los labios. Cuando la soltó al fin pudo ver su mirada confusa igual a la suya.

-Iré con cuidado. Le prometió con voz ronca. Saco su mano de entre sus cabellos y se marcho montando en su caballo.

CONTINUARA.

HOLA A TODAS SE QUE LA MAYORIA ANDA POR LA GUERRA FLROIDA PERO AQUÍ LES DEJO ESTA ACTUALIZACION PEQUEÑA PERO EMOCIONANTE …