Ni los personajes ni Once Upon a Time me pertenecen. La historia es mía.
A/N: Estoy gratamente sorprendida por la respuesta que han tenido todos por el primer capítulo.
No me alcanzan las palabras para agradecer las lindas palabras que me han dedicado. Y ni hablar también de quienes le han dado follow y favorite. GRACIAS!
Ahora, quiero decir algo puntual. Alguien escribió diciendo que ya había un fic similar a este. Solo quiero aclarar que esta historia es 100% mía. La temática puede ser similar con ese fic que dijo esta persona, y con muchos más, ya que hay cientos de fics en los que Regina y Emma son adolescentes, pero no por eso son iguales. Solo les pido que le den una oportunidad a mi historia y no juzguen mal solo por el primer capítulo. Les prometo que será interesante. Al menos para mí lo es jeje.
Y ya saben, si tienen alguna sugerencia o quieren ver algo en particular en la historia por favor no duden en decírmelo.
Aquí les dejo el segundo capítulo. Espero que lo disfruten.
Y gracias nuevamente a todos los lectores que escribieron, dieron follow y favorite!
B.H.
Capítulo 2
¿Qué le estaba pasando? Ella nunca había reaccionado así ante nadie. Sí, había visto chicas muy lindas a lo largo de su vida pero esto era diferente. Sentía como si su corazón quisiera saltar de su pecho y caer a los pies de su nueva compañera.
Emma Swan, hasta su nombre era lindo. Y no podía dejar de mirarla. Intentaba desviar la vista y prestar atención a lo que decía su profesora, pero sus ojos tenían voluntad propia y siempre se giraban hacia su derecha, a la otra punta del salón.
Afortunadamente Regina no estaba sentada en los primeros asientos, sino tendría que girar el cuello para ver a Emma y eso haría todo mucho más evidente. En cambio desde su ubicación actual solo tenía que torcer un poco la cabeza y listo, podía verla muy bien.
"¡Basta, Regina! Contrólate un poco. Pareces una jodida acosadora". Pero por más veces que se repitiera eso seguía mirándola. No podía evitarlo.
Entonces de repente los ojos de Emma se levantaron de su cuaderno y la miraron. Fue una fracción de segundo, pero Regina sintió como el aire abandonaba sus pulmones. "Esto no puede ser. ¡Es ridículo!…" Comenzó a morderse el labio inferior mientras intentaba con todas sus fuerzas no volver a mirarla. "Basta, Regina. Solo no puedes dejar de mirarla porque es alguien nuevo en el salón, nada más". Y con eso en mente comenzó a anotar en su cuaderno todo lo que la profesora decía, por más que fueran cosas sin importancia, necesitaba algo con qué distraerse.
Por el rabillo del ojo vio un pequeño movimiento a su derecha y no pudo aguantar la curiosidad y giró la cabeza disimuladamente para ver qué estaba haciendo Emma. Y entonces vio que Ruby se había inclinado un poco hacia ella y le hablaba en susurro. Entonces Emma sonrió un poco y una ola de celos invadió a Regina "Esa zorra Lucas se cree que puede quitarme a mi chica… esperen ¡¿QUÉ?!".
-Señorita Lucas, por favor preste atención a la clase.- Dijo la profesora y Ruby volvió a sentarse derecha en su asiento. "¡Ja! Ahí tienes, zorra" Pensó Regina con una pequeña sonrisa de victoria en sus labios.
Decidió que cuando tocara la campana se acercaría a Emma y se presentaría como es debido.
Bien, ya llevaba 20 minutos en esta clase y lo estaba soportando bastante bien. Mientras la profesora hablara ella no tendría que preocuparse por nada más. Temía el momento de salir al receso. Seguro sus compañeros aprovecharían a acercarse a ella en esa oportunidad. Solo deseaba que no la atacaran con preguntas sobre su vida. Ella era muy reservada y no le contaba su historia a cualquiera. Debía tener un alto grado de confianza para hacerlo. A Mary Margaret solo le había contado sobre su pasado luego de haber estado 2 meses viviendo con ella, así que no esperaba que un montón de adolescentes curiosos se abalanzaran sobre ella exigiendo respuestas.
Disimuladamente estaba examinando a sus compañeros. Todos estaban mirando a su profesora así que nadie se dio cuenta de que ella los estaba observando. Se notaba que no era una escuela de ciudad. La vestimenta de todos era muy normal. Nada extravagante como en otras escuelas a las que había asistido.
Recordaba que cuando tenía 15 años en su salón había un grupo de 3 compañeros que no vestían nada más que prendas negras. Y siempre tenían peinados extraños y mucho maquillaje, y a los profesores no les molestaba. Pero dudaba que ese fuera el caso en el Instituto Storybrook. Aquí parecía haber un código de vestimenta que no permitía ese tipo de "look gótico".
Luego de examinar a sus compañeros comenzó a tomar algunas notas en su cuaderno. Pero entonces sintió la necesidad de levantar la vista. Es como un sexto sentido que todos tenemos de mirar en la dirección correcta en el momento exacto para encontrar a alguien mirándonos, y así fue. Al levantar la vista se encontró con los ojos de una chica de cabello oscuro que la estaba observando. Solo mantuvo el contacto visual por un segundo y luego volvió a mirar su cuaderno, pero había algo en los ojos de esa chica que le había dado una chispa de curiosidad. De todas formas no le dio mayor importancia. Seguro sentiría curiosidad por muchos de sus compañeros. Se encontraba en un mundo nuevo después de todo.
-Ptsss… ptsss…- Emma miró a su izquierda y vio a la chica morena con mechones rojos haciéndole señas para que se acercara un poco a ella, entonces eso hizo.
-Hola, Emma. Soy Ruby.- Le dedicó una sonrisa que mostraba todos sus dientes. Emma le devolvió el gesto con una sonrisa un poco más tímida.
-¿Quieres que te de un tour por la escuela durante el receso?- Preguntó Ruby con simpatía.
Emma no lo pensó mucho. Iba a necesitar un amigo en la escuela y veía que Ruby podría llegar a ser una buena candidata para ese puesto.
-De acuerdo, gracias.-
-¡Excelente! No hay mucho para ver pero…-
- Señorita Lucas, por favor preste atención a la clase.- La profesora la interrumpió en media frase. Ruby le sonrió un poco a Emma y se acomodó en su sitio nuevamente.
El resto de la clase transcurrió sin nada nuevo. Un par de veces había vuelto a mirar a la morena con quien había cursado su mirada, pero la chica se veía muy atenta a todo lo que decía la profesora, por lo tanto sus ojos no volvieron a encontrarse.
Sonó la campana del receso y la profesora se despidió de todos. Ruby se puso de pié a su lado y le sonrió nuevamente. – ¿Lista para ir a recorrer nuestra gran escuela?-
-Sí, pero primero debo ir a la oficina administrativa.-
-Bien, voy contigo.-
Juntas comenzaron a caminar hacia la salida cuando la chica morena se puso frente a ellas.
-Hola, Emma. Soy Regina Mills, gusto en conocerte.- Le extendió la mano como saludo formal.
Emma iba distraída mientras salía del salón y cuando Regina apareció frente a ella presentándose no reaccionó automáticamente. Tardó unos segundos en responder pero al fin tomó la mano que le ofrecía la otra chica y le dio un pequeño apretón. Sintió un cosquilleo ante el contacto pero no quiso pensar mucho en eso. –Ehmm… Hola, gusto en conocerte Regina.- Se sentía tímida, había algo en la otra chica que resultaba un poco intimidante.
Regina le sonrió y sostuvo su mano un par de segundos más de los necesarios. Pero eventualmente la liberó y le dijo – ¿Quieres que te acompañe y te muestre las instalaciones?-
-Oh… no, no te preocupes, Ruby estaba por darme un tour.- Le sonrió un poco con amabilidad –Te lo agradezco de todas formas.-
-¿Segura? Yo tengo acceso a muchos lugares.- le guiño el ojo y le sonrió de costado.
"¿Está coqueteando conmigo?". –No, de verdad, te lo agradezco.- Se volteó a mirar a Ruby suplicando ayuda con la mirada. Regina la ponía muy nerviosa y no quería que la dejaran sola con ella.
-Bien, si estás segura…-
-Lo está, yo soy capaz de enseñarle bien la escuela, Regina.- Dijo Ruby dando un paso adelante. –Ahora, si nos disculpas, no queremos perder todo el tiempo del receso aquí.- Tomo a Emma del brazo y la llevo hacia la salida.
-¡Esa engreída! Se cree que no puedo dar un simple tour por la escuela como si ella…- Ruby decía en voz baja. Parecía que su relación con Regina no era la mejor.
-¿Debo suponer que no te llevas muy bien con Regina?- preguntó Emma mientras caminaban por el pasillo en dirección a la oficina administrativa.
- No es que no me lleve bien, intento no meterme en su camino. Pero ella siempre se mete en el camino de todos.- le explicó Ruby –Veras, ella es la "reina de la escuela".- Hizo el gesto de comillas con los dedos –Así que se cree con derecho a todo. Espero que no caigas en su lista de la muerte, podría hacer tu vida un infierno.-
Emma trago un poco de saliva, no le gustaba cómo sonaba eso. -¿Debería haber aceptado su invitación? Es que por lo que me dices no quiero tenerla de malas conmigo.-
Ruby rió un poco –No te preocupes, Em. Ella no te hará nada… de momento.-
-Oh gracias, eso me tranquiliza mucho.- Dijo la rubia con sarcasmo.
-No, lo digo en serio, ella no te hará nada. Creo que tiene una especie de interés en ti, pero no sé porqué.- Se quedó en silencio unos segundos, pensativa –Es la primera vez que hay alguien nuevo en nuestro salón en mucho tiempo. Debes darle curiosidad a todo el mundo.- Llegaron a la oficina y Ruby se volteó a mirar a Emma de frente –No te preocupes por Regina. No te hará nada.-
"Esa maldita Lucas ¿Quién se cree que es? Robando mi oportunidad de pasar tiempo con Emma". Regina estaba que echaba humo. Se había enojado más de la cuenta por algo que no debería importarle. Por alguien que no debería importarle. Se suponía que debía mantener su secreto enterrado en lo más profundo de su ser y aquí estaba ella, enojándose por no poder pasar tiempo con la chica nueva. ¿Y qué había sido eso cuando hablaban? ¿Realmente le había guiñado el ojo? ¡¿En qué demonios estaba pensando?!
-¡Hola, nena! Estás hermosa hoy.- Justo en ese momento apareció Robin en la puerta del salón, en donde ella se había quedado parada mirando hacia donde se había ido Emma.
-Oh… hola, Robin.- Dijo Regina sin mucho interés. Realmente no tenía ganas de ver a su novio. Ahora más que nunca deseaba no ser su novia. Deseaba no estar tan encerrada en el armario. Deseaba a Emma… oh aquí vamos otra vez.
-Oh no te emociones tanto por verme.- Robin intentó darle un beso en los labios pero ella desvió la cara y su beso terminó en su mejilla. -¿Te pasa algo?- Preguntó el chico un tanto confundido. Regina nunca había sido la novia más cariñosa del mundo, pero al menos no le negaba un beso.
-No, no me pasa nada.-
-Okaaaaay?... ¿qué clase tienes en el próximo período? Tal vez estemos juntos.- Le sonrió de costado. Se creía que esa sonrisa derretía a todo el mundo, pero solo lo hacía ver como un idiota.
Regina hizo una pequeña mueca de desagrado, pero la disimuló mirando su celular.
-Tengo historia en el siguiente período.- Respondió la morena haciéndose la desinteresada. Lo cierto era que ella había planeado su horario de tal forma que sus clases nunca coincidieran con las de Robin. En cuanto más pudiera evitarlo, mejor.
-¡Oh qué pena! Yo tengo biología.- Sacó su horario de su mochila y se lo enseñó a su novia. –Veamos en cual asignatura estamos juntos.- dijo él esperanzado.
Regina suspiró un poco y sacó su horario sabiendo que no coincidirían en ninguna asignatura.
Estuvieron comparando sus horarios por un minutos hasta que Robin dijo – ¡Oh no puede ser! ¿Porqué nunca estamos en ninguna clase juntos?- dijo con tono de decepción. –Hasta los profesores nos amarían si nos vieran juntos en sus clases.- Una sonrisa pícara se dibujó en los labios del chico. –Haríamos una linda pareja en química y tendríamos que pasar muuuucho tiempo juntos.- Su tono sugerente no le movió ni un pelo a Regina. Todo lo contrario, le daba un poco de asco.
-Sí, pero es una pena porque no estamos juntos en ninguna clase, mucho menos en la de quim…- Se interrumpió en mitad de la palabra. Acababa de tener una idea brillante. –Lo siento, Robin. Tengo que hacer algo.- Y con eso salió casi corriendo por el pasillo, dejando a su novio con cara de confundido.
Regina llegó al laboratorio de química en donde su profesor, el Señor Clark, estaba sentado en su escritorio acomodando unos papeles. Golpeó en la puerta y entró al salón cuando el profesor levantó la mirada.
- ¡Ah Srta. Mills! Que gusto verte ¿Cómo te encuentras?-
- Muy bien, Sr. Clark ¿Qué tal fueron sus vacaciones?- Preguntó la chica. Ella siempre sacaba todo su encanto ante los profesores, por eso la adoraban y hacían casi todo lo que ella les pidiera.
- Oh, ya sabes. Estuve sufriendo de una grave alergia como siempre, así que pasé la mayor parte del verano estornudando.- Si, todos lo sabían. El Sr. Clark era alérgico a todo, y se pasaba todo el tiempo estornudando. Algunos alumnos lo llamaban "Sneeze" en secreto.
- Lamento mucho escuchar eso, Sr. Clark.-
- No te preocupes… ahora dime, ¿qué puedo hacer por ti?-
- Bien, estaba preguntándome en qué clase está inscripta la alumna nueva, Emma Swan ¿Está en la misma que yo?- Su tono de chica inocente era tan bueno que el profesor le sonrió con ternura.
- Déjame ver. Tengo los nuevos horarios por aquí.- Rebuscó entre algunos papeles en su escritorio hasta que encontró el que estaba buscando -¡Aquí están! Déjame ver… Swan… Swan… aquí está. Emma Swan. Está en la clase que se dicta durante el tercer período.-
"¡Excelente!" Gritó Regina en su cabeza. – ¡Oh genial! Es el mismo período en el que estoy.- Se aclaró un poco la garganta –Sr. Clark, me estaba preguntando ¿Es posible que este año usted elija las parejas de laboratorio?-
- Oh… bueno, la verdad es que no había pensado hacerlo.- El profesor parecía un poco confundido.
- Sería bueno si lo hiciera. Armar parejas que sepa que podrían funcionar bien. Y ya que Emma Swan es nueva yo me ofrezco voluntaria para ser su compañera.- Sonrió ampliamente, se sentía muy segura de que el profesor haría lo que ella le pidiera.-
- La verdad es que no sería mala idea, Regina.- Dijo el hombre mientras se rascaba la barbilla pensativamente. –Es una buena sugerencia. Es seguro que lo haga.-
- ¡Estupendo! Verá que la clase tiene mejores resultados de esa forma.- No podía dejar de sonreír. Si su plan funcionaba entonces podría pasar mucho tiempo con Emma, ya que las horas de laboratorio eran largas, y debían hacer muchos trabajos fuera del horario escolar.
- Eso espero, ya he visto a varias parejas que solo se dedican a jugar en clase.-
- Si, lo sé. Es el problema cuando se hacen parejas con amigos.-
- ¡Exacto! Pero tienes razón, haré lo que me has sugerido.-
- ¡Muy bien, profesor!- le dedicó una sonrisa triunfal –Ah pero por favor, no diga nada que yo he sugerido esto.-
- Oh no no, no te preocupes. Si alguien pregunta ha sido idea mía.-
Regina se rió un poco. Más allá de que el hombre fuera fácil de manipular, era bueno y a ella le caía bien. -¡Genial! Y no se olvide de ponerme en pareja con Emma Swan.-
- No lo haré. Armaré las parejas ahora mismo así ya están listas para cuando inicien las clases.-
Justo en ese momento sonó la campana de fin de receso, así que Regina se dirigió hacia la puerta.
-¡Gracias por todo, Sr. Clark! Nos vemos en el siguiente período.- De despidió la chica, saliendo del salón con una gran sonrisa en los labios. "Ahora serás mía, Swan".
