Ni los personajes ni Once Upon a Time me pertenecen. La historia es mía.

A/N: Bien, sé que esta vez los he hecho esperar más de la cuenta. Espero que me puedan disculpar, pero he estado demasiado ocupada. Mi jefe cree que no tengo una vida aparte del trabajo y me ha dado un millón de cosas para hacer, y la universidad tampoco ha sido muy considerada con el tiempo. Mi jefe y mis profesores conspiran contra mi! Pero sepan que no he abandonado esta historia. Tengo toda la intención de terminarla. Y es probable que hoy más tarde publique el capítulo siguiente. Voy a aprovechar que es fin de semana, que no tengo mucha tarea, que mi jefe me ha dado un respiro y que mi novio está de viaje.

Muchas gracias a todos los que se tomaron el trabajo de dejarme un mensaje por el capítulo anterior. Y a todos aquellos que han dado follow y favorite también! SON LOS MEJORES!

Espero que disfruten mucho este capítulo. Mucho drama! Y si ven cualquier error es culpa mía, todavía tengo el cerebro atrofiado de estrés.

B.H.


Capítulo 10

Los días de aquella semana continuaron y Emma seguía ignorando a Regina siempre que podía. Incluso cuando el Sr. Clark les había designado un trabajo para realizar fuera de clase Emma había rechazado la invitación de Regina para hacerlo en su casa. Le dijo que sería mejor hacerlo en la biblioteca de la escuela así no se distraían. Regina se había sentido muy decepcionada y dolida. No entendía qué sucedía con Emma. Los primeros días de clase la rubia había sido muy tímida pero sin embargo se mostraba atenta y dispuesta a estar con ella, pero luego de la pelea con Robin, Emma se había distanciado demasiado. En clase ni le dirigía la palabra a menos que fuese para algo relacionado a la asignatura. En los pasillos siempre pasaba de ella como si no estuviera allí. En el almuerzo no se habían vuelto a sentar juntas.

Parecía que el lugar que ella había ocupado los primeros días de clase ahora le pertenecía a Neal Cassidy y eso la ponía demasiado celosa. No soportaba ver a su rubia tan cerca de ese imbécil. Incluso se daba cuenta que a Ruby tampoco le agradaba que Neal estuviese constantemente con ella. Más de una vez la morena alta se había acercado a ella y a Kathryn durante el almuerzo y les había preguntado si podía sentarse con ellas y cuando le preguntaban por qué no estaba con Emma la chica simplemente respondía "Neal" y revoleaba sus ojos. No era necesario que dijera más. Parecía que la única que no se daba cuenta de la imbecilidad de Neal era la rubia, que estaba constantemente riendo por todo lo que él decía.

Eso era lo peor de toda esa semana, y el lado positivo era que Robin al fin le había dado un respiro. Ya no estaba con ella todo el día y no la acosaba desde todos los rincones. Sin embargo Regina sospechaba que algo estaba tramando. Lo había visto muchas veces hablando con Killian Jones, un chico con quien jamás había sido amigo, pero repentinamente parecían ser inseparables. Y eso la asustaba un poco. Sabía que Killian era un bully y la morena temía que Robin y él estuviesen planeando algo contra Emma. Pero esperaba que solo fuesen paranoias suyas.


El fin de semana llegó y se fue en un abrir y cerrar de ojos. Regina se había dedicado a hacer tareas y pasar un poco de tiempo con su madre y con Kathryn. Afortunadamente Robin no la había molestado más que con un par de llamadas y mensajes.

Al llegar el lunes Regina llegó a la escuela, aparcó su coche y al salir de él supo que sus sospechas habían sido ciertas. Con una sola mirada al edificio le bastó para ver los cientos de carteles pegados por todas las paredes. Desde la distancia no llegaba a leer lo que decían, pero la foto que estaba en medio era lo suficientemente grande para que la morena distinguiera de quien se trataba. Emma.

Caminó deprisa hacia el edificio y se acercó a los carteles a ver qué decían. Se horrorizó al leer "¡CUIDADO! HÚERFANA SUELTA" en algunos y "LA BASURA CAMINA POR LOS PASILLOS DE NUESTRA ESCUELA" en otros. No podía creer la crueldad de esos carteles. Sentía ganas de llorar. ¿Por qué harían algo así contra Emma? La rubia era muy buena persona, incluso si en esas últimas dos semanas la había ignorado, Regina no negaría nunca el buen corazón que tenía la otra chica.

Sintió que sus ganas de llorar se transformaban en rabia al ver que varios alumnos veían los carteles y se reían. "¡IDIOTAS! ¿¡QUÉ ENCUENTRAN DE GRACIOSO EN ESTO!?". Entró en la escuela y no para su sorpresa todas las puertas de los casilleros y las paredes estaban empapeladas con los mismos carteles. Había visto a un par de chicos quitándolos y echándolos en la basura. "Al menos hay gente inteligente en esta escuela".

Sentía que podía estallar de la rabia. Sabía perfectamente quien estaba detrás de todo esto y les cortaría los testículos en el momento en que los encontrara. Pero antes necesitaba buscar a Emma. No soportaba pensar en cómo se estaría sintiendo la rubia en esos momentos. Esperaba que ese día se hubiera enfermado y ahora estuviera en casa en su cama, pero algo le decía que esa no era la situación.

Corrió al salón de literatura y se acercó a la puerta a ver si Emma estaba allí, pero su asiento estaba vacío. Se dio vuelta y estaba dispuesta a ir hacia el baño pero chocó de frente con alguien y al levantar la vista vio que era Ruby.

-Regina… ¿puedes creer esto?- La chica parecía horrorizada por lo que veía. Tenía los ojos vidriosos como si también deseara llorar. Regina la entendía a la perfección. Cualquiera pensaría lo mismo al ver que un amigo había sido víctima de tal crueldad.

-Esto es de bárbaros.- Regina respondió con la cara roja de odio. -¿Has visto a Emma?-

-No, la estaba buscando en este momento.- Ruby se veía tan preocupada en ese momento que ya no parecía la chica alegre de gran sonrisa de todos los días. -¡Oh Dios! Pobre Emma…- Se la veía realmente muy angustiada.

-Vamos a buscarla.- Dijo Regina tomando a Ruby del brazo y caminando deprisa por los pasillos, casi corriendo.

Buscaron en el baño, en el jardín, en el comedor, en todos lados pero no podían encontrarla. Ruby sabía que estaba en la escuela. Esa mañana se había ofrecido a ir por ella a su casa, pero la rubia le había respondido que ya estaba en camino, Mary Margaret se había ofrecido a llevarla.

Ambas chicas estaban muy preocupadas. No podían encontrar a Emma por ningún lugar. Habían quitado tantos carteles como habían podido mientras buscaban desesperadamente a la rubia por todos los pasillos.

La campana estaba por tocar y decidieron acercarse a la oficina administrativa y hablar con Archie para pedirle permiso de seguir buscando a la rubia durante la hora de literatura, porque ambas sabían que Emma no se presentaría a clase. El secretario las recibió por primera vez con el semblante muy serio. Se notaba muy molesto por la sorpresa que se había encontrado al llegar a la escuela. Les dio permiso a ambas chicas y les pidió que cuando encontraran a Emma le dijeran a la rubia que por favor se dirigiera a su oficina, quería tener unas palabras con ella. Las chicas asintieron y siguieron buscando a Emma.

Antes de que tocara la campana se encontraron con Neal en uno de los pasillos mirando los carteles. Al verlas se les acercó y les preguntó si habían visto a Emma.

-No, no la hemos visto.- Respondió Ruby fríamente. No necesitaban lidiar con este él ahora. Querían encontrar a Emma.

-¿Si la ven pueden decirle que me busque?- Preguntó el idiota, sin siquiera mostrarse afectado por todo esto y sin ninguna intención de ayudar.

-No estorbes, Cassidy.- Gruñó Regina y siguió por el pasillo junto a Ruby.

En el camino encontraron a Kathryn quien se veía muy preocupada por todo. Estaba muy escandalizada y no podía creer que haya gente capaz de hacer algo así.

Regina no quería decir que ya sospechaba quienes estaban detrás de esto. Quería ser ella quien enfrentara a Robin, pero eso sería luego. Ahora necesitaba encontrar a Emma.

La campana tocó y los pasillos se vaciaron rápidamente. Las chicas no sabían a donde más ir. Pensaban que tal vez Emma se había ido a su casa, pero entonces Ruby recibió un mensaje de texto.

-"Ruby, no quería decir nada antes porque había mucha gente en los pasillos pero tu amiga Emma está aquí conmigo en la biblioteca. Pregunta si puedes salir de clase y ven por favor. – Belle"

-Emma está en la biblioteca… Belle acaba de escribirme.- Dijo Ruby ya caminando hacia la biblioteca. Regina la siguió sintiendo un poco de alivio de saber en dónde estaba escondida la rubia.

Durante su búsqueda habían evitado la biblioteca porque sabían que durante la mañana está cerrada y Bella la abre luego del primer receso. Así que se sorprendieron un poco al saber que Emma estaba allí. Seguramente la rubia no sabía que la biblioteca estaba cerrada y había ido allí a refugiarse y Belle no había tenido el corazón de echarla.

Al llegar entraron y cerraron la puerta tras ellas. Rápidamente encontraron a Belle tras su escritorio quien les sonrió cuando ambas chicas se acercaron y con un gesto de su mano les indicó en dónde se encontraba la rubia. Estaba sentada en una mesa en un rincón alejado, con una taza de té en sus manos. Sin duda cortesía de Belle.

Se acercaron lentamente hacía ella y Regina sintió que su corazón se rompía al notar sus ojos rojos y las marcas de lágrimas en sus ojos. No tenía duda de que mataría a Robin y a Killian por esto, y seguramente Ruby ayudaría. La chica alta al ver a su amiga así corrió hacia ella y la abrazó.

-¡Oh Emma… lo siento mucho! Realmente lo siento.- Decía Ruby mientras abrazaba a Emma quien seguía llorando en silencio y mirando fijamente a un punto en la mesa.

-Emma, di algo por favor.-Suplicó Ruby tomando asiento junto a ella y tomando una de sus manos entre las suyas.

-Por favor no me toques.- Respondió la rubia con la voz ronca y casi inaudible.

-Emma….-Ruby estaba confundida.

-No me toques, Ruby.-

-Está bien. – La morena no sabía que decir. Solo quería consolar a su amiga pero pensó que tal vez Emma no deseaba ser abrazada en ese momento.

-Encontraremos a los culpables y pagarán por lo que hicieron.- Intervino Regina. Estaba furiosa otra vez. No soportaba ver a Emma de esa forma y solo podía imaginar diferentes formas de asesinar a Robin y Killian.

Emma levantó la cabeza y su mirada se endureció al encontrarse con los ojos oscuros de Regina.

-No pienses que no sé que tú tienes algo que ver con esto, Regina.- Emma habló con voz muy baja pero amenazante.

-¿Qué?- Regina se desconcertó al escuchar las palabras de la rubia, no esperaba que dijera eso.

-Ya me oíste.- Se puso de pié sin apartar la mirada de Regina. –Quiero que te largues. No quiero estar cerca de ti. ¡No quiero volver a verte!- Había comenzado a llorar nuevamente y Ruby intentó calmarla.

-Pero… Emma, yo no… yo no he hecho nada.- Regina había perdido todo su enfado y solo sentía dolor ante las palabras de la rubia. No podía creer que Emma pensara que ella tenía algo que ver con esto.

-¡NO MIENTAS!- Emma estaba fuera de sí. Ruby la sostenía por la cintura y la rubia peleaba por soltarse e ir hacia Regina.

Belle había escuchado los gritos de Emma y se acercó a ver qué sucedía. Al ver que Ruby sostenía a la rubia se acercó a ellas e intentó calmar a Emma.

-Emma, por favor cálmate.- Le dijo con voz amable, pero la rubia estaba furiosa.

-¡¿Crees que no sé que tú y tu novio se burlan de mi a mis espaldas?! Y pensar que yo creí que podíamos ser amigas.- Emma rió amargamente y finalmente dejó de pelear con el agarre de Ruby.

-Pero no, claro que no podíamos ser amigas. Tú eres la reina de la escuela, ¿por qué querrías ser amiga de una huérfana?- Ruby la soltó y Emma aprovechó para dar un pequeño paso hacia Regina, quien estaba paralizada sin poder creer lo que sucedía. La rubia volvió a reír y se acercó más. –No, tú no serías amiga de una basura como yo.-

-Emma… yo…- Regina estaba sin palabras y pudo sentir como un par de lágrimas se deslizaban por sus mejillas. Le dolían mucho las palabras de Emma. ¡Le dolían demasiado!

-Emma, Regina no ha tenido nada que ver con esto.- Ruby volvió a acercarse a la rubia.

-¿Y tú cómo puedes estar tan segura?- Emma se volteó a mirar a Ruby y nuevamente se la veía muy enfadada. –Oh si, cierto que ahora ustedes han vuelto a ser muy amigas. ¿Tú también te divertiste con esta broma, Ruby?- El dolor de Emma hablaba por ella. Había sufrido abusos toda su vida, y cuando al fin encontró un lugar en donde pensó que podría ser feliz y estar tranquila se encuentra con algo muy cruel. Estaba tan dolida que no podía pensar racionalmente, solo veía todo rojo. No podía hacer otra cosa más que pensar que todos estaban en su contra. En el fondo sabía que estaba equivocada, pero su dolor y enfado eran tan grandes que la cegaban.

-¿Pero qué dices? Yo no he hecho esto.- Dijo Ruby alejándose un poco y mirando a Emma con confusión.

-No, por supuesto que no. Por eso ya casi no pasas tiempo conmigo y estás siempre buscando a Regina.- Emma sacudió su cabeza. –Neal tenía razón sobre ustedes.-

-¡¿Qué?!- Dijeron Ruby y Regina al mismo tiempo. No podían creer sus oídos. ¿Emma había reaccionado así porque el idiota le había llenado la cabeza?

-Al parecer él es el único en quien puedo confiar.- Emma suspiró y limpió las lágrimas que habían escapado mientras le gritaba a Regina.

-¿Nos estás acusando de haber hecho esto porque Neal te lo dijo?- Preguntó Ruby comenzando a enfadarse.

-Él no tuvo que decírmelo, pude deducirlo sola. Siempre es lo mismo, los populares disfrutan "jugando" con los perdedores como yo.-

-Emma, no tienes idea de lo que estás diciendo.- Dijo Regina quien ahora estaba dolida y muy enfadada. Ese día era montaña rusa de sentimientos.

-No puedo creerlo.- Ruby se alejó de Emma y se acercó a Regina. –Vámonos, Regina. No sé por qué nos hemos molestado en intentar ayudarla.- Estaba muy molesta. No podía creer que Emma se hubiera dejado engañar tan fácilmente por Neal.

Belle se acercó a Ruby e intentó razonar con ella. –Ruby, Emma está muy molesta. Tienes que comprenderla y no enfadarte con ella.- Le dijo en voz baja para que la rubia no pudiera oírla.

Mientras tanto Regina seguía allí mirando fijamente a Emma. Estaba estupefacta. La rubia se había dejado engañar por el idiota de Neal. Vaya uno a saber las cosas que ese imbécil había inventado sobre ella y sobre Ruby para poder tener a Emma solo para él. "Parece que habrán 3 cadáveres el día de hoy".

-Deberías aprender a no confiar en la gente equivocada, Emma.- Regina intentó controlar su voz para que no temblara mucho al hablar. –Te advertí sobre Neal antes.-

-Tú no eres nadie para decir eso. Neal me ha contado la verdad sobre ti.- Emma estaba a la defensiva.

-No sé qué te habrá dicho sobre mí ni me interesa. Pero no debes creer todo lo que ese idiota dice. No lo conoces como yo. No sabes de lo que es capaz.- La morena hacía lo imposible por controlarse y no perder los estribos allí mismo.

-Me ha dicho que eres una mentirosa, Regina. Así que no creo ni una palabra de lo que me dices.-

-Ya veo…- No queriendo llorar y dejar que Emma viera el efecto que estaba teniendo en ella, Regina dio media vuelta y salió por la puerta.

Ruby al verla alejarse se volteó a ver a Emma y le dijo. –Debes ir a la oficina administrativa. Archie quiere hablar contigo.- Se notaba que estaba enfadad e intentaba controlarse. Y sin decir otra palabra salió de la biblioteca y siguió a Regina.


-¡Voy a matar a Neal!- gruñó Ruby mientras caminaba por el pasillo junto a Regina. –No puedo creer esto.-

-Tranquila, Ruby. Emma estaba muy molesta y seguramente no cree que nosotras tuvimos algo que ver con esto.- Regina intentaba calmar a Ruby e intentaba convencerse a sí misma de que esto solo se debía al momento que había pasado Emma y que ella realmente no pensaba que sus dos amigas habían sido capaces de semejante crueldad.

-¿De verdad crees eso, Gina? Tú sabes que Neal es el culpable de que Emma dijera esas cosas.- Ruby estaba roja por el enfado. Regina debía admitir que era un poco aterrador verla así. –El muy idiota debe haberle llenado la cabeza en contra nuestra para tener a Emma solo para él.-

-Ya, de eso no tengo dudas. Pero Emma es inteligente y seguramente no se deja engañar tan fácilmente.- Regina no quería pensar que había perdido a Emma para siempre por culpa de Neal. –Ahora está muy conmocionada por lo sucedido y por eso ha reaccionado así.- Se detuvo en el pasillo y puso su mano sobre el brazo de Ruby. –Debemos dejar que se calme y luego volveremos a hablar con ella. No dejaremos que las cosas terminen así.-

-Tienes razón. Esperemos a ver qué sucede.-

Ambas chicas siguieron caminando y entraron en el salón de literatura para al menos estar presentes algunos minutos de la clase.


Más tarde aquel día Regina supo que Mary Margaret había ido a buscar a Emma a la escuela y no se sorprendió por ellos. Era obvio que la rubia no iba a querer estar allí ese día.

Había estado ignorando a Robin durante todo el día. Sus mensajes, y llamadas durante los recesos. No quería verlo todavía, porque sabía que en el primer instante en que lo viera querría arrancarle la piel con las uñas y no quería que eso sucediera en medio de la jornada escolar. Estaba esperando la hora de la salida para hacerlo.

Durante el almuerzo decidió evitar tanto el comedor como el jardín para que Robin no la encontrara. Así que decidió ir a la biblioteca junto a Kathryn y Ruby. Les había dicho a las chicas que necesitaba hablar con ellas en privado y ambas accedieron a ir con ella durante el almuerzo. Ruby estaba bastante complacida por eso ya que podría ver a Belle.

Al llegar a la biblioteca hablaron con Belle para saber si no le molestaba que almorzaran allí y la chica les dijo que no había problema siempre y cuando no ensuciaran nada.

Y ahora allí estaban las tres. Sentadas juntas en una mesa cerca de la ventana comiendo en silencio hasta que la curiosidad pudo más que todo y Kathryn habló.

-Bueno, Gina ¿qué tenías que decirnos?-

Regina dejó su sándwich sobre la mesa y se limpió la boca delicadamente con una servilleta antes de hablar. –Creo que sé quiénes son los que hicieron los carteles sobre Emma.-

Esto llamó la atención de ambas chicas, quienes miraron muy atentas a Regina.

-Sospecho que Robin y Killian están detrás de esto.-

-¿Qué? ¿Estás segura?- Preguntó Kat quien estaba preocupada pero mucho más calmada que Ruby, quien se había puesto rígida en su silla y tenía una mirada asesina en el rostro.

-No, no estoy segura, pero lo sospecho.-

Regina les contó a sus amigas que había días que Killian y Robin habían estado reunidos y que Robin había estado haciendo lo imposible para que ella y Emma no pudieran hablar. Dijo que al atar cabos tenía sentido que ellos fuesen los culpables. Sus amigas estaban de acuerdo con ello.

-¿Qué piensas hacer al respecto?- Le preguntó Kat a Regina.

-Hablaré con Robin al finalizar el día. No quiero pelear con él en medio de la escuela.- Se froto la frente con la mano. Pensar en hablar con él la estresaba. –Voy a terminar con él.- Dijo luego de un momento de silencio.

-¡Vaya! Sé que no debería alegrarme por esta noticia dadas las circunstancias pero no puedo evitarlo.- Dijo Kat mientras intentaba que su sonrisa no fuese demasiado grande. -¡Al fin!-

-Me parece una buena decisión, Gina. Incluso si él no tiene nada que ver con todo esto, es evidente que esa relación no te llevará a ningún lado y déjame decirte que te mereces algo mejor.- Dijo Ruby quien también se notaba aliviada al saber que su amiga iba a dejar al idiota de su novio de una vez por todas.

-Sí, lo he pensado bastante y ya no puedo seguir así. No soy feliz y no soporto estar cerca de él. Ni sé porqué estuve tanto tiempo con él. –Si lo sabía, era para que Robin fuese su pantalla, pero ya estaba cansada de eso. No le importaba si a partir de ahora había rumores sobre ella o lo que fuese. No iba a seguir en una relación con semejante idiota. ¡Al diablo con todo!

-Me parece una buena decisión, Gina.- Kat tomó la mano de su amiga y le dio un pequeño apretón.

-Gracias, Kat.- Le sonrió un poco. Se sentía un poco nerviosa al pensar en la discusión que tendría con Robin. Al chico no le iba a gustar nada que lo dejara, pero tendría que soportarlo.

-¿Y le preguntarás sobre los carteles?- Ruby no quería dejar pasar ese detalle. Si ellos eran los culpables de esto los haría pagar por lo que le hicieron a Emma. Incluso si la rubia pensaba que ella tenía algo que ver, Ruby todavía sentía que era su amiga y la quería, y haría lo que fuera por defenderla.

-Sí, se lo diré, pero conociéndolo seguramente niegue todo. Tal vez con el tiempo podamos descubrir la verdad, y haremos que paguen.- Regina realmente dudaba que Robin confesara algo sobre los carteles. El muy cobarde no admitiría nada nunca.

Terminaron su almuerzo y continuaron con sus respectivas clases.


Al tocar la campana de fin de clase Regina se dirigió a la salida y esperó a Robin junto a su coche. El chico no tardó mucho en aparecer.

-¡Nena, aquí estas! Te he buscado durante todo el día.- Se acercó a ella intentando besarla pero ella lo separó poniendo su mano sobre su pecho y empujándolo hacia atrás lentamente.

-Robin, tenemos que hablar.-

El chico se puso serio en seguida. Sabía lo que esas palabras significaban.

-¿Qué sucede?- Su mirada se había ensombrecido.

-¿Tuviste algo que ver con los carteles sobre Emma?- Regina fue directo al grano. No quería andar con rodeos sobre esto.

-¿Qué? ¿Por qué piensas eso?-

-Porque te conozco, Robin. Y sé que no soportas a Emma, vaya uno a saber porqué.- Regina se cruzó de brazos y miró fijamente al chico, sin perder ninguna de sus expresiones faciales.

-Que no soporte a esa huérfana no quiere decir que yo haya hecho esto.- Se lo notaba bastante enojado ahora.

-Ah, allí está. Le has llamado huérfana. Eres el único que la llama así y es lo que decían los carteles… sé que has sido tú, Robin. Y no dudo que Killian haya tenido algo que ver también.-

-Tú no sabes nada.-

-Bien, supuse que no admitirías nada. Eres un cobarde.-

-¿Cómo me has llamado?- Dio un paso hacia delante intentando parecer muy amenazante.

-Te he llamado cobarde, es lo que eres. Nunca admites tus errores y mucho menos ahora que has hecho algo de lo más cruel contra una buena persona.-

-¡Ja! ¿Buena persona dices? ¿Qué sabes tú de esa basura? Solo es una huérfana insignificante. Ni sus padres la quisieron. ¿Por qué gastaría yo mi preciado tiempo en alguien como ella?-

-Porque eres un idiota, por eso.-

Robin se enfadó mucho por eso y tomó bruscamente a Regina del brazo. –No permitiré que me sigas llamando así.-

-¡Robin, suéltame! ¡Me lastimas!-

-Discúlpate por lo que has dicho.-

-No voy a disculparme por decir la verdad.

-¡Te dije que te disculpes!- Robin la sacudió un poco y Regina soltó un pequeño quejido de dolor.

-¡Suéltame, bruto!- Regina le dio una patada en la rodilla y se alejó de él. –Hasta aquí hemos llegado, Robin. Lo nuestro se terminó.- Dijo dando un paso hacia atrás y alejándose del chico quien se tomaba la rodilla con las manos.

Al oír las palabras de Regina el moreno volvió a acercarse a ella. –Esto se termina cuando YO lo diga.- Volvió a tomarla del brazo e intentó hacer que ella entrase en su coche.

-¡Robin, déjame!- Regina sintió miedo. Robin estaba fuera de sí y ella miraba en todas direcciones intentando ver a alguien para pedir ayuda, pero el aparcamiento estaba casi vacío y no había nadie cerca.

-¡Harás lo que yo te digo!-

-¡Suéltala!- Una voz masculina sonó cerca de ellos y Regina al voltear soltó un suspiro de alivio al ver quién era.-

-¡Graham!- Aprovechó la distracción de Robin para alejarse de él y acercarse al recién llegado.

-Tú no te metas, esto no es asunto tuyo… Regina, ven aquí, no hemos terminado.-

-Ella no irá a ningún lado contigo.- Graham se puso delante de Regina para protegerla y no dejar que Robin se acerca a ella.

-¿Y tú vas a impedirlo?- Dijo Robin intentando sonar amenazante, pero Regina pudo notar un pequeño brillo de miedo en sus ojos. Graham era más alto y musculoso que él, no tendría problema en aplastarlo si lo deseaba.

-Sí, yo voy a impedirlo. Así que aléjate de ella.-

Robin los miró a los dos por un momento. –Como sea, ella no vale la pena.- Y dicho eso se metió en su coche, arrancó y se fue acelerando.

Graham se volteó a mirar a Regina y le preguntó -¿Estás bien, Gina?-

La morena se abalanzó sobre él y lo abrazó fuertemente. –¡No sabes cuánto me alegro de verte, Graham!-

-Yo también me alegro mucho, pequeña. Y me alegro de haber llegado justo a tiempo y evitar que ese idiota te tocara.-

Regina y Graham eran mejores amigos desde que eran bebés. Sus padres habían ido juntos a la universidad y desde que ellos habían nacido habían estado juntos. Aunque Graham era dos años mayor que ella y actualmente estaba estudiando en la Universidad en Boston.

-Muchas gracias por sacármelo de encima… ¿pero qué haces aquí?-

-He venido a visitarte, ¿qué parece?- Le pasó un brazo por los hombros y la atrajo hacia él. Regina se sentía muy segura en sus brazos. Graham era como su hermano mayor, siempre la cuidaba.

-Ya, ¿has venido desde Boston solo a verme a mí?- Ella lo miró y levantó una ceja, divertida.

-Bueno, y puede que haya venido a ver a mis padres para que me den un poco de dinero.-

-¡Ah! Lo sospechaba.- Ambos se rieron y se acercaron al coche de Regina. -¿No has venido en coche, no?-

-No, he tomado el tren y un taxi a casa. Y he venido caminando hasta aquí. Sabía que estarías saliendo de clase a esta hora.-

-Oh bien… ¿quieres ir a casa un rato? Seguro mamá se alegrará de verte.-

-¡Sí, seguro! Extraño a mi tía Cora.- Regina sonrió ante el nombre con el que su amigo se dirigía a su madre. Ella veía a los padres de Graham como tíos también, incluso si no tenían lazos de sangre.

-¡De acuerdo! Súbete, grandulón.-

Regina se sentía muy feliz de estar con su mejor amigo otra vez. Y sentía que se había sacado un gran peso de encima al terminar con Robin. Incluso si las cosas no habían terminado bien, al menos ya no estaba atada a esa relación.

Sabía que Robin se la pondría difícil, pero de momento no quería pensar en eso. Tampoco quería pensar en Emma y en lo mucho que le había dolido lo que le había dicho. Luego tendría tiempo para eso. Incluso pensaba hablar con Graham sobre aquel asunto. Él era quien mejor la conocía escucharía todo lo que tuviera para decir.


A/N.2: Bueno, al fin Regina abandonó a Robin! Seguro que están todos contentos por esto, no? Pero no será lo último que veamos de Robin. El gran idiota hará su aparición en el futuro y lo vamos a seguir odiando.

Y ya tenemos un nuevo personaje, Graham, el mejor amigo de Regina.

Seguramente en el próximo capítulo descubran qué es lo que Regina sabe sobre Neal. Y algo interesante, Regina borracha! Eso va a ser divertido de escribir!

No prometo publicar esta noche pero quién sabe? Tal vez mañana, tal vez pasado mañana! Pero lo seguro es que el siguiente capítulo vendrá pronto! No los haré esperar tanto como hice con este! Así que espero muchos reviews! :D

B.H.