Ni los personajes ni Once Upon a Time me pertenecen. La historia es mía.

A/N: Bien mis queridos lectores, aquí tienen el capítulo n°11. Creo que es mi favorito hasta ahora. Y el más largo de todos los que he escrito.

Espero que lo disfruten y no olviden dejarme sus comentarios. Saben que los aprecio mucho!

B.H.


Capítulo 11

Durante los siguientes días Emma había faltado a clase. Regina no se sorprendió por ello. Sabía que la rubia seguía sintiéndose muy mal por lo que había sucedido el lunes y todavía no se atrevía a ir a la escuela.

También como era de esperarse la noticia de su ruptura con Robin había volado por la escuela como si alguien hubiese arrojado un saco de plumas al viento. Había escuchado algunos rumores que decían cosas sobre infidelidad y separación por la inminente partida a diferentes universidades. Pero nada de eso era cierto y por un lado se alegraba que nadie sospechara la verdadera razón de la separación.

Los profesores habían intentado encontrar a los culpables de la "broma" de los carteles, pero sin suerte. Regina, Ruby y Kathryn no tenían ninguna duda que los culpables habían sido Robin, Killian y un grupo más de sus amigos idiotas, pero no tenían pruebas contra ellos, y eso las hacía enfadar mucho. Querían que pagaran por lo que habían hecho pero no sabían cómo.

Ninguna había tenido noticias de Emma en todos esos días. Ella y Ruby había intentado hablar con la rubia pero sus mensajes nunca obtenían respuesta. Sabían que Emma solo hablaba con Neal y ninguna quería acercarse a él para saber cómo se encontraba su amiga. De todas formas dudaban que él dijera algo, si se había tomado el trabajo de llenarle la cabeza a Emma en contra de ellas era obvio que no iba a querer dar nada de información. Y lo peor de todo era que el muy idiota se veía muy satisfecho con sí mismo. Ni siquiera se lo veía preocupado porque la rubia no estuviera en la escuela.

El viernes por la tarde luego de la práctica de animadoras Regina había visto a Neal hablando con un amigo. No pensaba prestarle atención hasta que lo escuchó decir que "estaba progresando con la rubia" y eso le llamó la atención. Se acercó a ellos disimuladamente para que no la vieran y se paró cerca para escuchar lo que decían.

-No ha querido venir a la escuela porque siente vergüenza.- Decía Neal con una sonrisa asquerosa en su rostro. Regina quería partirle todos los dientes con los puños.

-¿Y tú la has visto?- Preguntó el otro chico.

-No, me ha dicho que no quiere ver a nadie, pero estoy pensando llevarla a Rabbit Hole este sábado.-

-¿Y crees que quiera ir? No creo que quiera salir sabiendo que allí estará casi toda la escuela.-

-Ya se lo he preguntado y casi logro que acepte.- El muy idiota se veía muy convencido. –Le he dicho que las brujas no irán, y eso hizo que se tranquilice un poco.-

-¿Las brujas?-

-Sí, tú sabes. Regina Mills y Ruby Lucas. Emma era amiga de ellas pero logré que no lo sea más. Fue bastante sencillo. Solo tuve que inventar algunas historias de ellas dos y fue suficiente.- Regina sentía muchas ganas de acercarse a él y azotar su cabeza contra los casilleros. –Emma es tan ingenua que creyó cualquier cosa.-

-No creo que haya sido buena idea. Si Regina se entra de lo que has hecho te matará.-

-Me importa poco. Ya casi logro que Emma confíe por completo en mi, y estoy seguro que este sábado lograré que se acueste conmigo, luego de eso no me importa nada.-

Regina no podía creer lo que escuchaba. Sabía que Neal era un idiota pero todo esto de hacerse amigo de Emma y separarla de ella había sido solo para poder acostarse con ella. No lo podía creer. Su sangre estaba hirviendo.

-¡Oh vaya! ¿Crees que será tan sencillo? Sé que Emma se ve muy ingenua pero no creo que tanto como para eso.-

-Oh vamos… ella está demasiado sola, no rechazaría la oportunidad de tener a alguien a su lado. No tiene que saber que yo solo lo hago por un buen polvo. Debes admitir que está muy buena.-

-No lo voy a negar. Es todo un bomboncito.-

-Ya lo creo, y verás que no podrá decirme que no.-

Los dos chicos comenzaron a alejarse y Regina se quedó allí apretando los puños con tanta fuerza que sentía que sus uñas se clavaban en su piel.

"¿Cómo se atreve? ¡Emma es mía! Pedazo de mierda, usar a mi Emma así… me las pagará".

Regina tomó su celular y le envió un mensaje a Graham.

-"Este sábado iremos a Rabbit Hole – Gina"

No pensaba dejar que Neal se saliera con las suyas. Sabía que el muy idiota saldría corriendo como un cobarde al ver a Graham, y eso le daría la oportunidad de poder hablar con Emma.

Su celular vibró en su mano y lo miro para ver que tenía un mensaje de Graham.

-"Pensé que no te gustaba ese lugar – Graham"

-"Tengo que ir, es importante – Gina"

Lo pensó un poco y en seguida envió otro mensaje, sabiendo que Graham no diría que no al leerlo.

-"Neal irá – Gina"

-"A qué hora quieres que te busque? – Graham"

Regina sonrió triunfante y supo que su plan saldría a la perfección. Decidió avisarle a Kathryn y a Ruby, al menos de esa forma se podría divertir un poco más en aquel antro.


Ya era sábado y Regina estaba en su casa arreglándose. Quería verse lo mejor posible. Estaba la posibilidad de que el idiota de Neal no hubiera logrado convencer a Emma de salir, pero de todas formas quería verse perfecta por si llegaba a encontrarse con su rubia.

No dejaría por nada en el mundo que Neal se fuese con Emma. Si era necesario le partiría la entrepierna a patadas con tal de que ese idiota no pudiera llevar a cabo su plan de acostarse con SU rubia.

Su celular comenzó a sonar y vio que Ruby la estaba llamando.

-¿Hola?-

-Hola, Gina… escucha, ¿puedo llevar a mi primo August esta noche? Ha venido de visita y no quiero dejarlo solo.- Dijo Ruby al otro lado de la línea.

-Claro, que venga, no hay problema.- Mejor, otro hombre más por si era necesario golpear a Neal.

-¡Perfecto! En 15 minutos saldremos. ¿Quieres que pase por ti?-

-No te preocupes, Graham vendrá por mí.-

-Okay, no vemos allí en poco tiempo.-

-¡Excelente! Te veo luego, Ruby.- Y con eso cortó la llamada.

Terminó de prepararse y cuando estaba saliendo de su habitación escuchó que llamaban al timbre. Se apresuró a bajar las escaleras pero su madre le ganó y abrió antes que ella.

-Hola, Graham. Te ves muy guapo.- Regina escuchó a su madre decirle al recién llegado.

-Muchas gracias, tía.- Era cierto, Graham estaba muy guapo. Había peinado su normalmente alborotado cabello y se había puesto una camisa negra que marcaba mucho sus músculos.

-¡Hola, grandulón! Te ves muy bien.- Dijo Regina cuando llegó a la entrada.

-Vaya, tú te ves increíble, Gina.- Comentó el chico al ver el vestido negro ajustado que llevaba su amiga.

-Estás muy hermosa, querida. Trata de no causar muchos infartos esta noche.- Dijo Cora divertida al ver a su hija tan arreglada.

Regina se sonrojó un poco y agradeció los cumplidos. Luego tomó su cartera, le dio un beso en la mejilla a su madre y salió con Graham.

-¡Volveré más tarde, mamá! No te quedes hasta muy tarde trabajando.-

-¡Hasta luego, tía!-

-Diviértanse, pequeños. Y no hagan locuras.-

-No prometemos nada.- Dijo el chico cerrando la puerta.

Ambos se subieron al coche de Graham y se encaminaron hacia el club. Regina estaba muy ansiosa. Esperaba que Emma estuviera allí. Tenía muchas ganas de verla.


Al llegar se encontraron a Ruby allí esperándolos. Junto a ella había un chico alto que seguramente era August. Se acercaron a ellos y Ruby sonrió al verlos.

-¡Hola, chicos!-

-Hola, Ruby. ¿Hace mucho que llegaron?- Preguntó Regina al acercarse al dúo.

-No, recién llegamos. Les presento a mi primo August.- Ruby se dirigió al chico y le dijo. –August, ella es Regina y él es su mejor amigo Graham.-

-Hola, es un gusto conocerlos.- Dijo Augusto. Le dio un beso en la mejilla a Regina y un apretón de mano a Graham.

Regina no pudo evitar notar que Graham se había puesto un poco rojo y sonrió al verlo así. En seguida se dio cuenta que a su amigo le había gustado el primo de Ruby. Era increíble que un chico tan guapo como Graham que podía tener a cualquier chica que él quisiera fuese gay.

Recordaba el día que Graham se lo había confesado hacía ya un par de años. Ella había sido la primera en saberlo, y se había sorprendido al escuchar la confesión, pero lo aceptó sin ningún problema. Se sentía un poco mal al saber que Graham había confiado en ella para salir del closet, pero ella no había tenido el valor para hacerlo también. No estaba lista, pero sabía que cuando llegara el momento el primero en saberlo sería Graham.

Ruby la sacó de sus pensamientos. -¿Kathryn viene?-

-Sí, ya debe de estar por llegar. Me escribió hace un rato diciendo que ya estaba en camino.-

Y como si la hubieran invocado justo en ese momento apareció la rubia. –¡Hola, chicos! Disculpen el retraso.-

-No te preocupes, Kat, nosotros recién llegamos- Respondió Regina sonriéndole a su amiga.

-Bueno, ¿qué les parece si entramos?- Dijo Graham y todos asintieron, siguiendo al moreno dentro del club.

Todavía no había mucha gente así que no tuvieron problema en encontrar una mesa para todos. A Regina no le gustaba ese lugar. Siempre se llenaba con todos sus compañeros de clase y todos estaban pendientes de lo que hacían los demás, así el lunes tenían chismes para contar en la escuela y eso le molestaba un poco. Pero por esa noche decidió ignorarlos y solo centrarse en buscar a Emma.

La buscó con la mirada pero no la veía por ningún lado. Pensó que todavía era temprano y era probable que todavía no estuviese allí.

Graham y August se habían dirigido al bar a comprar unos tragos y dejaron a las tres amigas solas por un rato.

-Te ves muy bien hoy, Gina.- Comentó Kat, alzando la voz para que la escucharan sobre la música.

-Muchas gracias, Kat. Tú también te vez muy bien.- Miró a Ruby y le sonrió. –Tú también, Ruby.-

-Muchas gracias.- Dijeron ambas chicas al mismo tiempo y se rieron. Las tres habían formado una linda amistad. Todas extrañaban a Emma, pero el hecho que la rubia las hubiera abandonado no había hecho que se separaran. Pero tenían esperanzas de que volviera a ellas.

-Me sorprendió que quisieras venir aquí, Gina. Sé que normalmente evitas este lugar.- Dijo Kat mirando distraídamente a su alrededor.

-Sí, bueno. Tenías ganas de darle una oportunidad, tal vez ya no es tan desastroso como antes.- Kat la miró con curiosidad. Sin duda se había dado cuenta que Regina estaba ocultando algo, pero no lo comentó.

En ese momento reaparecieron los chicos con dos jarras de cerveza y unos cuantos vasos. Tomaron asiento y todos comenzaron a beber y hablar mientras el lugar seguía llenándose.

Regina seguía mirando hacia la entrada esperando ver a Emma, pero la rubia todavía no aparecía. Estaba bastante nerviosa y seguía tomando para intentar calmarse.

-¿Sabían que esta noche hay karaoke?- Preguntó Ruby de repente.

-¿En serio?- Dijo Kat dirigiendo su mirada hacia el escenario al fondo del club.

-Sí, sabía que cada tanto hacían noche de karaoke aquí y parece que tuvimos la suerte de llegar en una de esas noches.- Comentó Ruby quien parecía emocionada por esto. Tenía ganas de ver un buen show y reírse mucho.

-¡Oh, genial! ¿Tal vez podríamos hacer un dúo?- Le preguntó Graham a August. Era evidente que el alcohol ya estaba haciendo su magia y el chico estaba perdiendo un poco la timidez.

-¡Claro que sí! Será divertido.- Dijo August con una gran sonrisa.

-Oh Dios, eso voy a tener que grabarlo- Dijo Ruby al ver a los dos chicos emocionados por subirse al escenario a cantar.

Regina se reía al verlos planear diferentes canciones y pequeñas coreografías. Ya se sentía un poco mareada por el alcohol pero eso no la detenía, seguía bebiendo.

Luego de que los chicos fueran a buscar un par de jarras nuevas, ya estaban todos en ese estado de embriaguez en que todo les parece gracioso y son todos felices.

Regina se estaba riendo por la historia que estaba contando August sobre una pequeña Ruby corriendo desnuda por la calle para evitar que su abuela la obligara a ir a la escuela cuando de repente levantó la mirada y vio a Emma entrando al club junto con Neal.

Su risa murió en ese instante y se puso muy seria al ver a Emma tomada de la mano de aquel idiota. Sus celos comenzaron a surgir y estaba haciendo un gran esfuerzo por no levantarse de su silla y abalanzarse sobre ellos y separar a su rubia de Neal.

Kathryn notó que Regina estaba mirando fijamente algo cerca de la entrada y se volteó a mirar. Entonces vio a Emma y dio un pequeño respingo. Los demás la vieron y se voltearon a ver qué estaba mirando. Graham automáticamente se tensó al ver a Neal, y Ruby dijo "Oh Dios" al ver a Emma.

August no entendía nada. Miraba en la dirección que los demás estaban mirando y luego volteaba a ver a su grupo, y así repetidamente intentando entender qué sucedía, pero el alcohol en su cuerpo no lo dejaba pensar con claridad.

-¿Qué sucede?- Preguntó entonces, sacando a todos de su estado de shock.

Los demás desviaron la vista al mismo tiempo y miraron a August.

-No sucede nada.- Dijo Graham pero su rostro ya no mostraba la sonrisa feliz de hacía unos momentos.

-Ha venido una chica que solía ser nuestra amiga.- Dijo Kathryn, que parecía ser la más sobria de todos.

-¿Emma?- Preguntó August. Ruby le había contado sobre la rubia y supuso que se trataba de ella.

-Sí, es Emma.- Dijo Regina volviendo a mirarla.

Emma no se había percatado del grupo. Ahora estaba en la barra comprando un trago con Neal. Se notaba que la rubia estaba tratando de ignorar a todos a su alrededor. Para su fortuna todos ya estaban bastante ebrios y no le prestaban atención. Luego tomaron asiento en una pequeña mesa que se encontraba cerca del escenario. Desde esa ubicación Emma le estaba dando la espalda al grupo, pero Regina podía verla y sentía como sus celos la estaban comiendo por dentro al notar que Neal se sentaba muy cerca de ella y le hablaba al oído.

Para evitar la amargura de ver a su chica con un idiota, Regina siguió tomando más y más. Cada vez estaba más ebria y no le importaba.

Pasaron unos minutos y entonces las luces del lugar disminuyeron y las del escenario se encendieron. Un hombre vestido con traje de gala se paró frente a un micrófono y anunció que la noche de karaoke estaba por comenzar. Le dijo a los que estaban interesados en participar que se acercaran a la barra para anotarse en una lista y seleccionar la canción que querían cantar.

Graham y August intercambiaron una sonrisa y se dirigieron rápidamente a la barra. Ruby comenzó a reírse al verlos tambaleándose un poco al caminar.

Regina los vio alejarse y luego volvió a mirar a Emma. Estaba pensando hacer algo que sabía que sobria nunca haría. El alcohol le había dado más coraje, así que se puso de pié.

-Gina, ¿A dónde vas?- Preguntó Kat al verla caminar hacia la barra.

-Voy a cantar.- Dijo simplemente y se acercó al montón de gente que se estaba anotando para cantar. Se sorprendió al ver que todavía podía caminar en línea recta con sus zapatos con tacón de 15cm. Tan solo se tambaleaba un poco.

Graham la vio cuando estuvo al lado de ellos. -¿Vas a cantar, Gina?- Preguntó riendo como tonto. Era evidente que estaba muy ebrio, pero dudaba que fuese solo por el alcohol. Algo le decía a Regina que su actitud tan divertida se debía en gran parte a August. Luego lo interrogaría por eso.

-Sí, no creas que vas a tener todo el estrellato esta noche.- Le respondió ella con una pequeña sonrisa de costado.

No le importaba cantar frente a todos. Le daba un poco de vergüenza y sabía que en otras circunstancias no lo haría, pero igualmente sabía que tenía una gran voz, y lo único que le importaba era que Emma la escuchara, y tenía la canción perfecta para ella.

Luego de anotar sus nombres en la lista, los tres volvieron a su mesa y al poco tiempo el presentador volvió al escenario y comenzó a llamar a quienes iban a cantar.

Varias personas pasaron por el escenario. Algunos en grupos, otros solos. Algunos cantaban bien, otros desastrosamente. Se notaba que la mayoría estaban bajo los efectos del alcohol y seguramente al día siguiente se avergonzarían al saber que habían cantado en el escenario.

El presentador anunció a Graham y a August y ambos muchachos se acercaron al escenario riendo como idiotas. Regina, Ruby y Kathryn no podían parar de reírse al verlos.

Kat tomó su celular y comenzó a grabarlos. La música empezó a sonar y los chicos comenzaron a bailar ridículamente ante el ritmo de "As long as you love me" de los Backstreet Boys. Regina tenía lágrimas en sus ojos por reírse tanto. Era demasiado gracioso ver a su mejor amigo haciendo el ridículo de tal forma. Un montón de chicas comenzaron a gritar cuando Graham y August comenzaron a desabotonar sus camisas y mostraban sus abdominales al público. Ruby por poco se cae de su silla al reír tanto. Kat intentaba mantener firme su celular para grabar pero le costaba mucho porque la risa la había convulsionar. A Regina le dolía la panza por reír tanto.

La canción llegó a su fin y los chicos hicieron una reverencia para el público y la gente los vitoreó mucho, por más que la canción hubiera sido un desastre.

Regina secó sus lágrimas y mientras los chicos se despedían de "su gran público" y entonces volteó a mirar hacia le mesa de Emma, y la vio sola. Neal no estaba con ella y eso le llamó la atención.

No se sorprendería si el muy cobarde hubiera salido a esconderse al ver a Graham sobre el escenario.

Antes de poder seguir pensando en eso el presentador volvió al escenario y anunció al siguiente cantante.

-Por favor demos un fuerte aplauso a nuestra siguiente cantante ¡REGINA!-

Escuchar eso la devolvió a la realidad y una pequeña ola de nervios la invadió. Tomó su vaso, acabó su contenido de un solo trago y se puso de pié. Contó hasta tres y su valor volvió a ella. Se encamino decididamente hacia el escenario, tambaleándose casi imperceptiblemente gracias al alcohol.

Una vez allí se sintió un poco cegada por las luces. Tomó el micrófono y una vez que su vista se acostumbró a la repentina luminosidad miró hacia el público y pudo ver a Emma mirándola fijamente. Era la primera vez que se miraban a los ojos desde hacía ya varios días y eso hizo que volviera a sentirse sobria nuevamente y más decidida que nunca a hacer una gran presentación. Quería dejar a Emma con la boca abierta con su canción.

La melodía empezó a sonar y Regina comenzó a mover sus caderas lentamente siguiendo el ritmo de la música. La gente comenzó a gritar al ver los sexys movimientos de la morena. Pudo escuchar a Graham gritando "¡Así se hace, muñeca!". Sonrió seductoramente y comenzó a cantar, mirando fijamente a Emma.

You say you love me

One minute

Then you're walking away

You wanna hold my hand baby, but you too scared to say

That you need me, need me

You don't show it, I'll know it

Sus movimientos eran sexys al bailar sobre el escenario, y no dejaba de mirar a Emma en ningún momento. Quería que la rubia supiera que la canción era para ella. Afortunadamente al cantar no se notaba que estaba muy ebria. Sería una vergüenza que las palabras salieran como balbuceos gracias a todo lo que había bebido.

If falling is so easy then why am I crying

It's not supposed to be like this

I wanna know my place

C'mon, invade my space

Wanna feel like am needed

I'm needed by you

Podía escuchar a unos cuantos hombres vitoreando por ella. No tenía dudas de que se veía muy sexy bailando y cantando. Pero todo era para su rubia y para nadie más.

Al llegar el estribillo quitó el micrófono de su soporte y se paró en el escenario justo frente a Emma.

I wanna know what it feels like to be haunted by you, Oh!

I wanna know what it feels like to be wanted by you, Oh!

En ese momento no le importaba nada. No le importaba si los demás la veían cantándole a Emma. De todas formas todos estaban muy ebrios como para notarlo. Pero no podía evitarlo, se sentía hechizada por el momento. La canción, la sensualidad, la presencia de Emma, todo la hacía sentirse como si allí no hubiese nadie más que ellas dos. Deseaba a Emma como nunca antes.

You kiss me honey like you want me to stay

Love is so hard to get but so quick to throw away

You say you want me, want me

That you crave me, crave me

Then show it

I'll know it

Durante todo el tiempo pudo notar que Emma no había apartado la mirada de ella ni por un segundo. Parecía que la rubia se sentía tan hechizada como ella.

Regina siguió cantando y bailando para Emma durante toda la canción. Sabía que estaba teniendo el efecto deseado. Se moría de ganas de terminar la canción, saltar del escenario y lanzarse a los brazos de su rubia. Pero no podría hacer eso. Una cosa era cantar y que la gente pudiera sospechar que le estaba cantando a ella, pero otra sería dar un show no apto para menores de edad frente a todo el club. Por más ebrios que todos estuvieran en ese momento sabía que eso sería algo que no podrían olvidar.

Llegaron las últimas estrofas de la canción y Regina miró intensamente a Emma, señalándola disimuladamente. Sabía que la rubia entendía la letra a la perfección, y quería dejarle bien en claro cuál era el mensaje.

I wanna know what it feels like to be haunted by you, Oh!

I wanna know what it feels like to be wanted by you, Oh!

I wanna know what it feels like to be haunted by you, Ohhh!

El club entero estalló en aplausos y gritos. Regina pudo escuchar a sus amigos desde la distancia gritando cosas poco inocentes y se rió un poco. Hizo una pequeña reverencia y lanzó un beso al aire, casualmente en dirección a cierta rubia quien tenía la boca abierta y los ojos como platos.

Al bajar del escenario le dedicó una última mirada a Emma y le guiñó el ojo, luego se encaminó a su mesa, recibiendo cumplidos de varios hombres cuando pasaba junto a ellos.

-¡Por Dios, Gina! ¡Has estado tremenda!- Dijo Ruby en cuanto Regina estuvo cerca. –Si mi corazón no tuviera dueña ya, creo que te lo estaría sirviendo en una bandeja de plata luego de ese acto.-

Regina soltó una gran carcajada por eso. Seguramente si Ruby estuviera sobria no habría dicho eso.

-En serio, Gina, creo que has dejado al club entero con la boca abierta.- Dijo Kat guardando su celular. Era evidente que también había filmado su show.

-Creo que tendré que entrar en mi papel de hermano mayor protector y guardaespaldas luego de eso. Estoy seguro que unos cuantos idiotas querrán acercarse a ti.- Decía Graham mientras arremangaba su camisa y mostraba sus grandes brazos.

-Has estado muy bien, pero nuestro show ha sido superior.- Comentó August mirando sus uñas con gesto desinteresado, haciendo reír a todos en la mesa.

-Toma, debes tener sed luego de eso.- Kat le acercó un vaso con cerveza recién servida.

-Muchas gracias.- Regina le dio un gran sorbo mientras tomaba asiento. Volteó a mirar disimuladamente a Emma y vio que la rubia la estaba mirando, pero al encontrarse con su mirada desvió la vista rápidamente. La morena sonrió para sí misma. Había logrado llamar la atención de su rubia. Pero entonces vio volver a Neal. Toda su emoción del momento se desvaneció en ese instante y fue remplazada por los celos nuevamente. Apretó con fuerza su vaso y miró en otra dirección. No necesitaba ver como ese idiota intentaba conquistar a Emma. Pero recordó lo que había oído en la escuela, que Neal planeaba llevarse a Emma y acostarse con ella. No podía permitir que eso sucediera.

Comenzó a idear rápidamente un plan para poder deshacerse de Neal. Volvió a mirarlos y notó que el chico parecía nervioso y miraba disimuladamente a Graham. Parecía que Neal estaba intentando convencer a Emma para marcharse pero la rubia se estaba negando. Regina se preguntó si Emma estaba deseando quedarse porque ella estaba allí.

La morena miró a Graham y notó que el chico también estaba mirando a Neal. Su expresión era tan seria que no parecía el mismo chico que hacía algunos minutos había estado sobre el escenario, cantando, bailando y riendo.

Se escuchó como algo de vidrio se rompía y Regina se volteó a mirar qué era y vio que un vaso había caído de la mesa de Emma y la rubia ahora estaba mojada y Neal se estaba disculpando con ella. Emma se puso de pié y se encaminó al baño. Regina no lo pensó dos veces y la siguió, ignorando las preguntas de Kat y Ruby que querían saber a dónde iba.

Al llegar al baño Regina notó que la única que se encontraba allí era Emma, intentando limpiar su camisa pero con poca suerte. No había toallas de papel como de costumbre así que la rubia hacía lo que podía con un poco de agua.

Emma estaba tan concentrada en lo que estaba haciendo que no se percató de que Regina estaba allí. La morena aprovechó eso y cerró la puerta con traba. Quería hablar con Emma sin que nadie las interrumpiera.

Buscó en su cartera un paquete de pañuelos de papel y se acercó a Emma.

-Toma.- Le dijo entregándole un par de pañuelos.

Emma dio un pequeño respingo al escucharla. Se quedó allí parada inmóvil unos segundos mirando fijamente a Regina. Luego miró los pañuelos y los tomó.

-Gracias.- Dijo mientras comenzaba a limpiarse mejor gracias a la ayuda de los pañuelos.

-Emma, tenemos que hablar.-

-Mira, Regina. No quiero hablar ahora.-

-¿Y cuando entonces? No haces más que ignorarme.- Al escucharse hablar notaba que las palabras le salían un poco deformes. "Debo estar más ebria de lo que pensé".

-Regina, por favor.- Emma parecía muy pequeña en ese momento. Se la veía cansada y débil.

-No, Emma, quiero que me escuches.-

-Regina, estás ebria, puedo notarlo. No creo que sea el mejor momento para esto.-

-¿Te ha gustado mi canción?- Preguntó de repente la morena. El alcohol no la estaba ayudando a concentrarse en lo que realmente quería hablar con la rubia. Tenerla tan cerca y sentir su perfume la estaban intoxicando más que toda la cerveza que había bebido y eso la había hecho cambiar el rumbo de su conversación.

-¿Qué?- La pregunta había desconcertado un poco a Emma.

-¿Te gustó mi canción? La canté para ti.-

Emma había dejado de limpiar su camisa y se había quedado petrificada mirando a Regina sin poder creer lo que había dicho.

-¿Tú… esa canción… la… era para mí?- La rubia tartamudeo un poco. Había notado que Regina la miraba fijamente mientras cantaba, pero por su propia naturaleza de pensar que nada bueno le podía suceder y su baja autoestima le habían hecho creer que tal vez eran imaginaciones suyas. Tal vez Regina solo la miraba porque era la que estaba más cerca del escenario y solo centraba su atención en ella para evitar un ataque de pánico escénico. Se le ocurrían muchas cosas, pero en ningún momento pensó que Regina realmente le había estado cantando a ella.

-¿No te habías dado cuenta?- Regina se había acercado un poco a Emma, quien dio un pequeño paso hacia atrás al ver a la otra chica acercándose.

-Yo… no lo sé.- Emma no sabía que pensar. Se estaba sorprendiendo por la actitud de Regina.

-Estás muy guapa esta noche.- La morena seguía acercándose lentamente a la otra chica.

-Regina, basta. Estás ebria.- Dijo Emma dando otro paso hacia atrás pero se encontró con la pared del baño. Ahora estaba atrapada entre Regina y la pared.

La morena dio otro paso adelante, invadiendo el espacio personal de la rubia.

-Emma… eres tan hermosa.- Unas alarmas de alerta comenzaron a sonar en la cabeza de Regina. Se estaba pasando. Estaba haciendo algo que no debía. Pero no podía controlarse. Miró a Emma a los ojos y luego su mirada se posó en sus labios.

Emma notó la dirección que tomó la miraba Regina y sintió que comenzaba a ruborizarse. La morena estaba muy ebria y evidentemente no tenía mucho control de sí misma, pero igualmente la rubia no pudo evitar sentir renacer ese deseo por la morena al tenerla tan cerca.

Regina comenzó a cerrar la pequeña distancia que las separaba. Ya no estaba pensando, solo deseaba a Emma y era lo único que le importaba en ese momento.

Emma la vio acercarse. Sabía exactamente lo qué estaba por suceder y también sabía que no podía dejar que pasara. Regina estaba ebria y seguramente no sabía lo que hacía.

La morena tan solo estaba a unos escasos centímetros de Emma. La rubia podía sentir su respiración en los labios y un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Quería detenerla, pero no encontraba el valor para hacerlo. Más allá de todo lo que había sucedido entre las dos Emma todavía deseaba a Regina. Por más que se había dicho miles de veces que no debía enamorarse de ella lo que sentía por la morena era algo inevitable y más poderoso que ella.

Regina avanzó los últimos cm que las separaban y cuando sus labios estaban por rozarse con los de Emma alguien llamó a la puerta.

-¿Regina? ¿Estás allí? ¡Tenemos un problema!- La voz de Kathryn se escuchó del otro lado de la puerta, rompiendo por completo el hechizo en que habían caído las chicas.

Emma aprovechó la distracción para moverse hacia un costado y alejarse un poco de la morena, quien se había quedado petrificada en el lugar.

-¡Regina! ¡Te necesitamos!- Esta vez fue la voz de Ruby la que se escuchó y se la notaba un poco desesperada.

Saliendo de su ensimismamiento Regina sacudió un poco la cabeza y miró a Emma a los ojos.

Se sentía una tonta, no podía creer que se había dejado llevar de tal forma. Casi besaba a Emma. Era algo que deseaba desde hacía ya mucho tiempo, pero no quería que sucediera así. La rubia estaba enfadada con ella y seguramente luego de esto ya no volvería a dirigirle la palabra nunca jamás.

De repente sintió unas enormes ganas de llorar y pudo sentir como sus ojos se llenaban de lágrimas. No quería derrumbarse frente a su rubia. Ya se había avergonzado a si misma demasiado por una noche.

-Lo siento mucho.- Dijo con una voz tan débil que Emma casi no pudo oírla.

La rubia quiso decir algo, pero Regina no le dio tiempo. Dio media vuelta y salió del baño a toda prisa.

Tan pronto como cruzo la puerta, Kathryn la tomó del brazo y comenzó a arrastrarla hacia la salida del club. Ruby iba delante abriendo el paso.

Regina no entendía que sucedía hasta que al salir escuchó toda la conmoción y pudo ver a dos chicos peleando. Y al mirar detenidamente se dio cuenta que eran Graham y Neal.

-¡Oh Dios!- Dijo la morena al ver a su mejor amigo darle un puñetazo a Neal en la nariz.

August estaba intentando separar a Graham pero no estaba teniendo nada de suerte. Neal se abalanzó sobre él y lo tiró al suelo, le dio una patada en las costillas y Graham gruño de dolor.

Aparecieron tres guardias de seguridad del club y los separaron antes de que pudieran hacerse más daño. Entre los tres y August sujetaban a los dos chicos quienes intentaban liberarse y volver a atacar.

-¡Graham, por favor basta!- Dijo Regina acercándose a su amigo, intentando calmarlo.

-¡SUÉLTENME! ¡DEJEN QUE LO MATE!- Graham estaba fuera de sí. Regina entendía de dónde venía todo esta furia, lo sabía perfectamente.

-¡TÚ NO PUEDES MATAR NI A UNA MOSCA, MARICA!- Neal escupió la última palabra con tal desagrado que Graham convulsionó por la ira y casi logra liberarse del agarre del hombre de seguridad y August.

-¡MIRA QUIEN HABLA DE MARICA!- Graham seguía forcejeando mientras gritaba. -¡AL MENOS YO TUVE LAS AGALLAS DE ACEPTAR LO QUE SOY, TÚ ERES UN MALDITO COBARDE REPRIMIDO!-

-¡ME LAS PAGARÁS!- Neal intentó abalanzarse sobre Graham otra vez, pero uno de los hombres de seguridad hizo un movimiento con sus brazos y tumbó a Neal en el suelo, boca abajo y con sus manos sobre su espalda.

-¡Graham, basta!- Volvió a decir Regina pero con más firmeza en su voz. No necesitaba que esto siguiera. Seguramente alguien ya había llamado a la policía y no quería que se llevaran a su amigo.

Graham se relajó un poco. Dejó de forcejear y se quedó parado muy rígido y mirando con odio a Neal, quien seguía tendido en el suelo con un hombre de seguridad sosteniéndolo.

-¡Eres un maldito cobarde, Neal!- el chico gruñó. August y el guardia aflojaron su agarre y Graham se liberó, dando media vuelta y caminando hacia su coche.

Regina fue tras él, y al llegar a su lado notó que su amigo estaba llorando. "¡Maldito Cassidy! No hace más que daño".

-Graham…- Comenzó a decir ella, pero el chico la detuvo antes de poder decir nada más.

-Ahora no, Gina… Por favor.- Se lo escuchaba tan abatido. Regina odiaba ver a su mejor amigo así. Le dolía en el corazón. Pero entendía que Graham necesitaba un momento a solas. Así que simplemente asintió, puso su mano sobre su hombro y le dio un pequeño apretón antes de volver con los demás.

Pudo escuchar el coche de Graham arrancar y alejarse por la calle. Mañana hablaría con él, cuando estuviese más calmado.

-¿Qué ha sido todo eso?- Preguntó Ruby cuando Regina estuvo lo suficientemente cerca.

La morena miró hacia el lugar en donde los guardias sostenían a Neal, quien seguía maldiciendo e intentaba liberarse.

-Es una larga historia.-

-Gina, todo esto… fue por… ¿algo sucedió entre Graham y Neal?- Esta vez fue Kathryn quien habló. Ella sabía que Graham era gay y luego de haber presenciado la pelea comenzó a atar cabos.

-No creo que sea el lugar indicado para hablar de esto, pero sí, hace un tiempo hubo algo entre ellos dos. Y Neal es un cobarde quien tiene miedo de admitirlo.-

-¡Oh vaya! Eso sí que no me lo esperaba.- Dijo Ruby, quien se veía muy sorprendida por la noticia. Iba a decir algo más pero la puerta del club se abrió y Emma salió, buscando con la mirada a Neal.

Cuando lo vio tendido en el suelo, gritando y pataleando quiso acercarse a él, pero Ruby se adelantó y la tomó del brazo antes de que pudiera acercarse mucho.

-Emma, no creo que sea buena idea que estés cerca de él en este momento.- Dijo Ruby en cuanto la rubia se volteó a mirar quien la sostenía del brazo. –Está muy molesto y tampoco creo que los gorilas te dejen acercarte a él.- Dijo señalando con la cabeza a los 3 guardias de seguridad.

-¿Qué sucedió?- Preguntó la rubia mirando desconcertada a Neal.

-Neal insultó a Graham. Lo llamó "maldito homosexual" y comenzaron a pelearse.- Dijo August mirando con desprecio a Neal.

-Pero… ¿qué?... no comprendo… ¿Quién es Graham?-

-Mi mejor amigo.- Respondió Regina, cruzándose de brazos. Toda la conmoción de la pelea y lo sucedido en el baño le habían vuelto a poner sobria. –Ya se fue, estaba bastante molesto por todo este incidente.-

Emma la miró fijamente un instante, recordando lo que había sucedido en el baño unos minutos atrás.

La rubia desvió la mirada y volvió a mirar a Neal, quien no había notado que ella estaba allí.

-Ya veo.- Volvió a mirar a Regina. –Lo lamento por tu amigo.-

-No te preocupes. Ya hablaré con él cuando esté más calmado.- Regina dudo un poco antes de decir lo siguiente. –Te dije que Neal no era buena compañía.-

Emma frunció un poco el ceño. No entendía qué tenía que ver eso con la pelea entre Neal y Graham.

-¿Qué tiene que ver eso?- Preguntó con un poco de reproche en su voz.

La morena sabía que no debía hablar de esto, y mucho menos allí, pero quería que Emma supiera la verdad sobre Neal.

-Hace dos años, cuando Graham todavía vivía en Storybrook, tuvo un amorío secreto con Neal.- Todos los que estaban allí presentes escuchaban atentamente. –Graham se había enamorado de él. Ya había salido del closet y había asumido quien era sin problema. Pero Neal no. Nunca se atrevió a salir del closet y se alejó de Graham.- Regina desvió la mirada hacia Neal, quien al fin se había calmado un poco. –Neal comenzó a salir con muchas chicas para que nadie sospechara de él. Se hizo un mujeriego y se paseaba con sus novias delante de Graham solo para lastimarlo… Graham estaba muy dolido pero no hizo nada contra Neal. Sabía que se iría a la universidad pronto y no quería problemas… no quería sufrir más.- La morena se detuvo y tomó aire. Comenzaba a enfadarse. –Pero entonces unos días antes que Graham se mudara a Boston, Neal y sus amigos lo siguieron una noche a la salida de un bar. Lo metieron a la fuerza en un coche y lo llevaron hasta el bosque… lo golpearon mucho y luego lo ataron desnudo a un árbol y lo dejaron allí.- Sentía que sus ojos se llenaban de lágrimas al recordar lo que había sufrido su mejor amigo. –Neal lo hizo porque quería parecer muy hombre, quería que sus amigos vieran que era homofóbico y que no toleraba a un gay. Lo hizo para "defender su hombría" y para que nadie sospechara.-

-Ptss… vaya "hombre" resultó ser.- Comentó Augusto con desagrado.

-Yo era la única que sabía lo que había sucedido entre ellos dos, y quería hablar, quería decirle a todos lo que Neal había hecho, pero Graham no me lo permitió. Dijo que no debía preocuparme por eso.- Regina continuó con su relato, sintiendo mucha bronca. –Es por eso que te advertí sobre Neal. Es por eso que él no me agrada. Es por eso que él siempre huye cuando yo estoy cerca, porque teme que diga su gran secreto.- La morena tomó aire y miró fijo a Emma. –Y no tengo dudas de que él te ha llenado la cabeza en contra nuestra por ese mismo motivo.-

Emma estaba como en estado de shock. No podía creer que Neal hubiese sido capaz de algo así. Se suponía que eran amigos, pero luego de aprender esto sobre él ya no quería serlo. Neal había sido muy cruel con alguien que lo quería, y todo por defenderse de los prejuicios de la sociedad.

Todo esto le recordó mucho a lo que ella había vivido con Lily. Era casi lo mismo. Ella era Graham y Lily era Neal.

La rubia se había quedado sin palabras. No sabía que decir luego de la historia de Regina. Se sentía una idiota por haberse dejado engañar por Neal y haberse alejado de sus amigas.

-Yo… lamento mucho todo.- Fue lo único que pudo decir.

-No te preocupes.- Dijo Regina, pensando que Emma se estaba disculpando por lo que Neal le había hecho a Graham, por más que ella no tuviese nada que ver.

-Debo irme.- Dijo entonces Emma, dándose media vuelta.

-¿Tienes quien te lleve?- Preguntó Ruby antes de que la rubia pudiese alejarse mucho.

-Tomaré un taxi.- Respondió mientras seguía caminando.

-Yo puedo llevarte.- Dijo Kathryn alzando la voz para que Emma la oyera ahora que estaba un poco más lejos.

-No te preocupes.- La rubia se dio vuelta y le dedicó una pequeña sonrisa.

Al llegar hasta la calle le hizo señas a uno de los taxis que estaba allí estacionado esperando a que saliera la gente del club.

Emma se subió al coche y miró por la ventana al grupo que seguía allí parado. Les dedicó un pequeño saludo con la mano mientras el taxi comenzó a alejarse por la calle.

-Bueno, ha sido una noche interesante.- Comentó August luego de un momento de silencio, sacando a las tres chicas de sus pensamientos.

-Sí, bastante.- Dijo Regina mirando hacia el lugar por donde se había alejado el coche con Emma.

-Gina, te llevo a tu casa.- Kathryn le dijo a Regina.

-¿Qué?- La morena todavía seguía un poco perdida en sus pensamientos.

-Que te llevo a tu casa. Graham se ha ido y no tienes quien te lleve.-

-Ah, sí… tienes razón. Gracias.- Regina le sonrió a su amiga.

-Bien, nosotros también nos vamos.- Dijo Ruby, entrelazando su brazo con el de su primo.

-Ha sido un gusto conocerlas, chicas.- August les sonrió a las dos. –Ojalá la noche hubiera terminado mejor.-

-La próxima será mejor.- Kathryn siempre era la más optimista de todos.

-Eso espero.- August y Ruby comenzaron a caminar hacia el coche de la chica. –¡Hasta luego!-

-¡Nos vemos el lunes, chicas!- Dijo Ruby saludándolas con la mano.

Regina y Kathryn se subieron al coche y Kat tomó la ruta habitual para llevar a la morena a su casa.

-Vaya noche.- Dijo Kat para romper el silencio.

-Y que lo digas.- Regina se sentía muy cansada, pero sabía que esa noche no podría pegar un ojo luego de todo lo sucedido. Su mente no la dejaría descansar.

Continuaron el resto del camino en silencio y cuando Kat aparcó frente a la casa de su amiga se volteó a verla y le preguntó. -¿Crees que Emma vuelva con nosotras?-

Regina lo pensó un poco. Ahora la rubia sabía la verdad sobre Neal y seguramente ya no creyera en todas las mentiras que él le había dicho. Pero estaba lo del incidente del baño. La morena temía que luego de haber perdido el control y casi haber besado a Emma, la rubia ya no quisiera volver a hablarle nunca más. "Oh Dios… ¿qué he hecho?".

-No lo sé, Kat… ojalá lo haga.- La morena tomó sus cosas y salió del coche, despidiéndose de su amiga. Le esperaba una larga noche.

Kat se alejó manejando un poco despacio. Había tomado poco alcohol esa noche, pero igualmente no quería correr riesgos.

Mientras volvía a su casa no pudo evitar repasar los sucesos de la noche.

Al haber estado prácticamente sobria pudo notar que cuando Regina estaba cantando sobre el escenario miraba a una persona en particular.

En un principio le había costado un poco ver de quien se trataba porque todo estaba muy oscuro, pero luego de un rato se dio cuenta que Regina le cantaba a Emma.

La canción era sobre amor y deseo, y su mejor amiga se la había cantado a otra chica. No había que ser muy genio para saber de qué se trataba todo esto.

Kat ya lo venía sospechando hacía tiempo, pero esta noche confirmó sus dudas. A Regina le gustaba Emma. Y Kat solo podía imaginar lo que seguramente había sucedido en el baño. O lo que podría haber sucedido.

Sabía que tendría que hablar con su amiga sobre esto. Pero si Regina no había dicho nada todavía es que seguramente aún no estuviera lista para hacerlo. Kat le daría su tiempo, pero estaría atenta a que las cosas no se le fueran de las manos. Las mejores amigas deben estar siempre presentes para protegerse.


A/N.2: Y bien? Qué les ha parecido? Un poco de acción! :D

Para que lo sepan, la canción que cantó Regina es Walking Away de ChianoSky. Pueden buscarla en YouTube y hacerse una idea de cómo se escuchaba Regina al cantarla. Pero les recomiendo algo, pueden escucharla y ver un video SwanQueen MUY sexy (no apto para menores de edad). No tiene sentido que les dé el link del video porque ya saben como es esta página, pero sí les dejo el título con el que lo pueden encontrar, es: SWAN QUEEN- "You kiss me Honey, like you want me to stay" de Pseudo Nymph. Así que véanlo por si no lo conocen. Es WAW!

No sé cuándo podré actualizar nuevamente. Pero intentaré que sea lo antes posible. Mientras tanto no olviden dejarme sus reviews! Amo leer sus opiniones y su odio hacia Robin, Neal y Killian!

Hasta pronto!

B.H.