Capítulo V: Pequeños detalles
Rachel y Quinn estaban sentadas una frente a otra en sofás similares en la oficina de Quinn un sábado a las 5pm…
- ¿Qué obsesión tienes con el color blanco? – preguntó para aligerar el ambiente Rachel, también porque tenía mucha curiosidad.
La pregunta hizo reír a Quinn muchísimo, tanto que se cogió con una mano el abdomen. Rachel observaba todo deleitándose por la visión que tenía en un inicio y luego confundiéndose mucho por sentir aquello.
- Es por la limpieza – contestó Quinn con una sonrisa – al ser todo blanco, es imposible pasar las fallas y las manchas, ocultarlas, así todo es más limpio.
- Le complicas todo a la limpieza – soltó ella
- Sí – lo reconoció Quinn – pero también les pago más, así que compensa – respondió aún con una gran sonrisa.
- ¿Por qué la sonrisa tuya o la de todos en esta empresa?, es permanente y constante, es algo raro – señaló y preguntó ella.
Quinn levantó ambos hombros – es mejor así, la gente es más amable – es lo único que dijo referente a eso. Rachel pensó que talvez sea política de la empresa, o que realmente era feliz al tenerlo todo.
Distintas teorías merodeaban su cabecita.
- Me parece fantástico e increíble el contrato – dijo ella
- Supongo que sí, pero ¿Por qué? – preguntó levantando su infame ceja
- ¿Por qué dices, en serio Quinn?, ¿lo has leído acaso? – preguntó Rachel
- Sí – asintiendo – me parece que es un gran trato para ti – soltó y Rachel volteó sus ojitos
- Me han agarrado con el contrato al no saber que se trataba de ti – dijo mirándola
- Me has sorprendido por aceptar sin ver a la otra persona del otro lado, caray Rachel, pudo ser un desquiciado, un desgraciado de mediana edad con gustos cuestionables – acotó con sorpresa en su voz – tienes que tener cuidado, hay muchos locos sueltos por ahí – dijo cómo si Rachel no pensara que ella era una de ellos.
- Bueno no te has equivocado del todo, al decir que tiene gustos cuestionables – repitiendo esa frase haciendo referencia a ella, con lo que Quinn sonrió y volteó sus ojitos – acepté porque me convencí que era un gran trato, creyéndole a Samanta que decía que su jefa era una mujer bellísima con gran corazón, no me imaginaba que se tratara de ti
- Ouch – fue lo único que le contestó, aun sonriendo - ¿Es un problema que se trate de mí? – preguntó Quinn con mucha calma
- Sí lo es – dijo muy segura Rachel – rayos Quinn, ni siquiera éramos amigas en el cole, ¿por qué creías que iba a funcionar este trato que haces conmigo?
- No funciono porque nos distanciamos – respondió Quinn omitiendo la otra pregunta
- Nos distanciamos porque querías interrumpir mi boda y porque luego desapareciste
- Rachel – le aclaró rápidamente – tu boda no tenía sentido, tenías 16 años, ibas a arruinar tu futuro
- Ya, y quién eres tú para decidir por mí, ¿por qué crees que tienes derecho a hacerlo? – preguntó enojada
- Fue la decisión correcta ¿no?, Finn tiene un gran futuro y tú también, ¿acaso me equivoco al decirlo?
- Amo a Finn ¡– medio gritó
- Lo sé – dijo con cara de poquer Quinn, escondiendo muy bien sus propios sentimientos, imposibles de leer para Rachel, por lo mismo del distanciamiento entre ambas.
- Esto le hará daño – Rachel haciendo ademanes con las manos, refiriéndose a ambas
- Lo sé – volvió a repetir
- ¿Lo has hecho con ese fin? – le preguntó ella un pelín enojada y muy intrigada
- No, aunque lo creas fantástico, mi vida no gira entorno a ustedes – media mentira ya que sí giraba en torno a Rachel, aunque ella no lo supiera.
- ¿Y cómo se lo digo, sin hacerle daño? – refiriéndose a Finn
- Rachel fuiste tú quién firmó el contrato, tú elegiste esto – acompañó Quin con ademanes señalándose a ambas – si quieres se lo digo yo, pero no creo que quieras eso.
- Fuiste tú quién me coaccionó a hacerlo, había muchas chicas fuera de la sala vestida cómo yo y Ohhh – Rachel se llevó las manos a la cabeza dándose cuenta que Quinn había cogido sus inseguridades al no poseer la típica belleza de las chicas promedios para hacerla vulnerable y que ella aceptara tal cual niño recibiendo regalos en navidad – fuiste tú ¡ - le gritó muy fuerte, al darse cuenta que ella había manipulado sus inseguridades a favor suyo, parándose y caminando de lado a lado para calmarse.
- Sí – respondió Quinn levantando las manos tratando de parecer inocente, haciendo cuentas mentales sobre que Rachel ya se habría dado cuenta de su ardid.
Después de un rato caminando le dijo mirándola – te odio – viendo parpadear a Quinn, quién escondió un rápido gesto de dolor. Rachel se dio cuenta, aun así, sintiendo un tirón en el pecho sin saber por qué.
- No lo haces, no puedes hacerlo, eso es lo fantástico de ti – indicó Quinn con una mirada de lo más tierna.
Y era verdad Rachel no podía odiar a nadie, más estaba muy cerca con Quinn en ese punto y ambas lo sabían.
Caminando un poco más, y observando hacia la calle Rachel se sentó nuevamente frente a Quinn, quién había probado otro sorbo de su agua.
- ¿Por qué yo? – se preguntó Rachel, a ella y a Quinn
- Porque confío en ti y en tu talento de interpretación – respondió muy calmada, Rachel aceptó que no estaba mintiendo – Rachel eres mi mejor y única opción – soltó ella.
- ¿Por qué de esta manera?
- Porque debo parecer más familiar, más alcanzable… - y Rachel la interrumpió
- Y no una puta dama de hielo – completó Rachel
- Exacto – acotó Quinn – será el mayor ascenso de mi vida – y lo sería si ella lo quisiera, pero no lo quería, esa sólo era una gran escusa – no tengo tiempo para salir y sentir algo por cualquiera. Ahí entras tú… - Rachel otra vez la interrumpió
- ¿Cómo tu barba? – preguntó
- Sí – asintió Quinn – es una puesta en escena, el típico enamoramiento, de pequeño a más, hasta el final del año, es una puesta en escena Rachel
- No creo que pueda aguantarte o a esta situación hasta el final del año.
- Y no tendrás que hacerlo Rachel – ella hizo un gesto de no comprender por lo que Quinn le explicó – son contadas veces las que interactuarás conmigo, sólo lo necesario, no habrá besos ni nadas sexual de por medio, sólo la idea del romance, tal cual las pelis de los años 50 – le explicó, Rachel aún dudaba un poco – dame una oportunidad, si llegado al medio año decides que esto no va, lo corto y listo.
- ¿Por qué 1 millón de compensación? – preguntó Rachel habiendo conversado lo mismo con Samanta muy temprano.
- Porque es un monto que estimo no puedes pagar para salir del contrato, sin vender propiedades y encontrarte en demasiados líos. Rachel te explico – añadió – no me importa el millón, no me importa la plata, me importa que hagas tu trabajo tal cual.
- ¿Y porque involucrar a Santana y a Kurt?
- Los involucraste tú, al ser ella tu asistente legal y Kurt tu asistente de moda, saldrán beneficiados al final, ganaran algo de plata que les servirá para lo que quieran. Todos ganan
- ¿Tú que ganas?
- Un ascenso, pasar el tiempo contigo – soltó ella
- Es demasiado increíble Quinn – Rachel reconoció – hay algo más que no me quieres decir – señaló en un muy buen camino hacia la verdad. Quinn sólo asintió y sonrió, Rachel no obtuvo otra respuesta de ella.
- Rachel aunque no lo creas, te he extrañado y mucho – esa declaración le hizo dar un vuelco el corazón de Rachel -mañana, Alexia iniciará tu rutina.
- ¿Mi rutina? - Le preguntó curiosa ladeando su cabeza.
- Sí, compras, y la puesta en escena, Rachel debes dar la idea de una estrella en ascenso, eso es exactamente lo que Alexia hará por ti
- ¿Por qué? – volvió a preguntar ella
- Porque no puedo enamorarme de alguien que no esté dispuesto a crecer en su carrera y ambiciones profesionales – le señaló en media verdad, haciéndole creer a Rachel que ella estaba buscando algo similar a una "Novia premio" en ella. Qué todo era por Quinn y su ego y no por ella, total mentira, Rachel iba a iniciar su camino a la gloria y Quinn la iba a ayudar en cada paso sin que ella lo supiera - Sí tienes más dudas, hazlo saber a Alexia y ella me lo comunicará – añadió haciendo ademanes que esa conversación había terminado, Rachel asintió y se fue sin despedirse, aún enojada por estar involucrada en este juego del gato y ratón con ella.
Quinn suspiró y soltó una gran exhalación cuándo se dio cuenta de que Rachel se había ido.
El sólo proceso de repetir todo, era agotador, y más un sábado, día sagrado para Quinn, por todas las actividades que hacía ese día.
Decir que Quinn estaba agotada, era subestimar el término. Sus sábados siempre eran así, muy agotadores, más la gracia, la felicidad que le traía, era innegable. Mas feliz ella imposible. Y así con sus recuerdos en mente, ella se fue a descansar y a esperar el inicio del día siguiente, el día 3 de 366 días esperaba ella con los dedos cruzados.
…
Rachel volvió con todas sus respuestas y más dudas si fiera posible, a su departamento, mismo compartido con Finn y sus amigos. Y hablando de Finn, él estaba sentado en el sofá riendo por la comedia que estaba viendo.
- Hola amor - dijo Rachel para después sentarse en su regazo y darle un gran beso apasionado para saludarlo.
- Hola bebé - contestó él entre besos
- Mi amor, tenemos que hablar - pidió ella. Finn bajo de su regazo a su novia sentándola junto a él
- ¿Hay algún problema mi amor? - preguntó él con temor en su voz, haciendo cuentas en su cabeza por si se había equivocado en algo o había olvidado alguna fecha importante para ambos.
- No, no te has olvidado o roto nada - le dijo tranquilizándolo, con una mano acariciando su carita y con la otra dándole un apretón en la mano.
- ¿Entonces? - preguntó él
- Amor quiero contarte algo, que creo que será bueno para todos, pero por favor déjame terminar por favor - le rogó con su puchero marca registrada. El asintió besándola. Y después Rachel empezó a contarle todo lo que había pasado con el contrato y con Quinn, al menos la parte que podía hablar lo que era básicamente que "ella iba a interpretar ser la novia de Quinn a fin de conseguir mucho dinero y oportunidades para su carrera", omitiendo deliberadamente por qué Quinn planteó el contrato o qué ganaba ella.
…
Finn se desencajó y mucho, sólo cuando su novia había acabado con la historia, él se fue al cuarto que compartían juntos, cerró la puerta azotándola y se puso a gritar a todo pulmón a la par que rompía cosas. De todos los gritos ni uno sólo se refería a Rachel, todos fueron hacia Quinn, maldiciéndola muchas veces. Y así continuó por una hora entera, saliendo después de ella…
- Amor … - estaba diciendo Rachel, pero Finn la interrumpió
- No Rachel, estás castigada, te has portado mal - le dijo señalándola
- ¿Qué? - se descolocó mucho ella - no tengo cinco años - aclaró ella con un gran puchero
- Rachel te amo, pero ahora no puedo estar contigo - le aclaró - voy a dormir con Jim, te veo mañana - añadió cogiendo un cambio de ropa y saliendo hacia la casa de su amigo, imponente de no poder descargarse con nadie por el CDC que había firmado Rachel.
- Mierda - se quejó Rachel - muchas gracias Quinn - soltó al aire con mucha ironía en su voz.
Y así enojada con ella, se puso a ver una peli, chateando con ambos de sus amigos que se encontraban en el trabajo, aunque fueran a volver por la noche a su departamento.
…
Inicio del día 3, qué caía un domingo 19 de enero, Rachel se despertó por los repetitivos golpes a la puerta de la entrada a las 6am.
- Hola, buenos días - le dijo Alexia muy sonriente
- Hola - le contestó Rachel media dormida, haciéndose a un lado para que ella pase. Solo para sorprenderse después al ver que no entraba sola, ella entraba con cinco chicos detrás de ella trayendo cada uno una parte de un jugoso y muy completo desayuno y uno de ellos una ruma que tenía muchas cajas como torre.
- ¿Pero qué? - no alcanzó a preguntar antes que Alexia se explique.
- Señorita Rachel, le he traído el desayuno y después de él ocurrirá la mudanza, ese es el porqué de los muchachos con uniforme y las muchas cajas - y antes de que Rachel proteste Alexia añadió - usted tiene un departamento y auto a su disposición las 24 horas del día. Ollie está esperando en él. El contrato exige usted viva en su nuevo departamento, he venido especialmente para ayudarla a lograrlo.
Rachel tomó unos minutos para asimilar todo - claro, el contrato - anunció antes de levantar a sus amigos y comer en familia. - Alexia quédate, come con nosotros - le pidió y ella asintiendo y sonriendo lo hizo.
Santana se levantó a regañadientes y muy malhumorada por la hora tan temprana, pero al ver el exquisito desayuno, se le pasó todo.
Un desayuno muy completo con partes vegetarianas para Rachel, jugo recién exprimido, tostadas, etc. Todo muy rico. Sus amigos la ayudaron a empacar luego de comer, sólo lo necesario, Rachel no planeaba separarse del todo del departamento que compartía con amigos y su novio.
Alexia la llevó a un departamento muy bonito con vista hacia el Central Park, muy amplio, todos los electrodomésticos nuevos.
- Woahhh - se sorprendieron sus amigos y Rachel al notar lo grande y hermoso del lugar. Ellos la ayudaron a desempacar y a instalarse.
Una hora después Alexia insistió en ir de compras ya que su armario se encontraba vacío.
Rachel y amigos fueron con Alexia y Ollie a centros especializados en aquello, todos de renombre y alta marca, tales como Gucci, Prada, Maraton, etc. - Alexia ¿será que puedo comprar todas estas cosas? - le preguntó incrédula - Todas y más, sólo cárguelo a la tarjeta, nuestra firma y la Señorita Cornell desean sólo lo mejor para usted - respondió con una sonrisa.
- Vale muy bien - replicó Santana - entonces Quinn definitivamente la va a pagar - añadió con una sonrisa malévola.
Queda decir que Santana fue quien compró más incluso para su novia, Rachel sólo se reía de sus payasadas, mientras Kurt estaba más allá de alucinado por todo lo que estaba comprando para todas, incluido él. Todo de grandes marcas. Ellos compraron de todo un poco, vestidos para la noche, de gala, bikini, calzados, ropa informal, etc…
Alexia después de las compras y de mandar todo con Ollie y otro servicio de taxi a las direcciones indicadas, de Rachel y sus amigos, fueron a comer a un gran centro comercial, de ahí a su departamento.
…
Pasadas las 3pm vinieron estilistas profesionales a arreglarla - ¿Cómo? - preguntó Rachel
- Señorita Rachel - anunció Alexia - he conseguido que cante en un restaurante muy elegante y mono para la hora de la cena, mismo dónde cenará nuestra CEO pudiendo hacer su primera presentación ante ella, iniciando su historia de amor - culminando con su ya gran sonrisa.
- Todo está ya planeado ¿verdad? - preguntó Rachel muy curiosa
- Sí - asintió Alexia - por otro lado, tiene usted una audición para su primera obra, déjeme decirle que al restaurante dónde vamos, llegan muchos productores. Lo que pase a partir de aquello, ya depende de usted y su talento - dijo antes de contestar una llamada e irse hacia otra área.
Rachel se quedó emocionada por lo que significaba cantar en ese lugar para tanta gente importante, ya que era prácticamente imposible conseguir cantar ahí si no conoces a la gente adecuada, definitivamente ahora sólo dependía de su talento - A por todo - se dijo.
…
Ya era pasada las 7pm cuando Quinn llegó al restaurante para poder cenar, en compañía de algunos inversores para proyectos futuros. Ella estaba sentada cómodamente en su sitio, comiendo algo rico, cuándo el sonido de un acorde y de una voz hermosa la despabilaron por completo. Ella dejó todo lo que estaba haciendo, sólo para ver a Rachel en un vestido blanco de noche, cantando en todo su esplendor. Un sonido tan delicioso que hizo suspirar a Quinn de puro deleite. Ella no la había oído en años, sí había seguido la carrera de Rachel, pero sucede que en las dos obras a la que fue con Ollie de chofer, Rachel no cantó. Razón de más por la que extrañaba su canto. Ella le prestó atención en todo momento, incluso dejando de lado a los inversores que estaban con ella.
Rachel cantó hermoso y al terminar las tres canciones, recibió un gran aplauso por la excelencia de su técnica. Ella hizo una reverencia y dio agradecimientos por las felicitaciones y el vitoreo de alegría para su desempeño.
Rachel se encontraba muy emocionada y feliz. Quinn al verla también se puso muy feliz por observar sus primeros pasos de un gran y próspero camino a la excelencia. Tanto fue su orgullo, su felicidad, que se paró de su mesa a buscarla y hablarle, a decirle lo maravillosa que había sido, buscándola llegó al camerino de Rachel, sólo para ver cómo Finn la cargaba y la hacía girar en el aire llenando el ambiente de su risa y carcajadas. Finn la vio a lo lejos y observándola de reojo le plantó un gran beso a Rachel haciéndola gemir de la intensidad. Finn no le quitó la vista de encima a Quinn y así teniendo a su amor en un gran beso, la cargo y la llevó al camerino cerrando la puerta detrás de él. Quinn se quedó un momento más, parada observando la puerta cerrada con cara de póquer.
Samanta y Alice que venían detrás de ella se dieron cuenta de todo y sin saber que decir se quedaron sin expresar una palabra observando el pesar de su jefa. Quinn sabiendo que ambas estaban detrás de ella ordenó - Encárgate de sus ofertas en plan agente, ¿entendido? - ordenó ella muy seria, críptica y antes de escuchar la confirmación de Alexia volvió a su mesa a seguir su cena con los inversores extranjeros.
Alexia asintió una vez que su jefa se había ido Y teniendo un ambiente casi fúnebre, Samanta a su costado puso su mano sobre el hombro de ella diciendo - la interpretación salió espectacular, sin importar lo que sucedió al final - obviamente por lo de Finn - has hecho un trabajo excelente.
- Muchas gracias - agradeció Alexia esta vez sin sonrisas compartidas entre ambas. Samanta le dio una palmada en la espalda y siguió hacia adelante, a fungir como traductora para los inversores extranjeros, al menos de su parte ya que Quinn hablaba seis idiomas de manera muy fluida.
Alexia se quedó parada ahí pensando en lo que ya se oía a susurros entre varios de la empresa, si su jefa se comunicara más y expresara sus sentimientos mejor, ella no seguiría soltera y sería muy feliz. Dándole un poco de tiempo a Rachel, pero no el suficiente para que ocurra algo más entre ella y Finn, tocó la puerta insistentemente bloqueándolos obviamente por la expresión de ambos y con una gran sonrisa propia del momento, ella invitó a una fiesta importante con muchos nexos.
- Vamos amor - pidió Rachel a Finn al ver la batalla de miradas de él hacía Alexia, quién sólo sonreía más cada vez.
- Ohhh no, no puede, usted es soltera después de todo - dijo provocándole más a Finn, quien iba a responderle si no hubiera sido interrumpida por Rachel que atenta a que su novio no se pusiera a hacer un berrinche intervino.
- Ok, ok ya salgo, voy a cambiarme.
- No - acotó Alexia - el tiempo apremia, vámonos - pidió ella por más que había tiempo de sobra, sólo para provocar más a Finn.
Y no entiendan mal, ella no tenía nada contra él, más el hecho de que sus acciones ponían triste a su jefa, por eso lo de su reacción, ella era muy leal a Quinn.
Ella se llevó a Rachel presurosa, ambas hacia la fiesta en cuestión, le avisó que salían a Samanta y ella a Quinn, quien tuvo algo de paz al ver a Finn salir muy malhumorado y sólo.
- Al menos no soy la única que se siente cómo una mierda - se dijo internamente. Haciendo catarsis de que ninguno de los dos había ganado esa noche, sólo Rachel y eso era lo más importante.
…
Rachel estuvo en esa fiesta hasta la 1am saludando y conociendo a gente que sólo en sueños podía llegar a conocer. En ese momento pensó - tal vez no es del todo descabellado lo del contrato.
Alexia y Ollie la llevaron a su nuevo departamento y estando ella segura, sólo en ese momento ambos se retiraron a sus casas. Eduardo resguardándola y cuidando a todos desde las sombras y en especial a Rachel.
