Algo olía muy mal, como a caucho o plástico quemado. Se le partía la cabeza en dos, algo le escurría por la frente, tibio y pegajoso. A lo lejos una sinfónica de sirenas se escuchaba avanzar con prisa hasta donde ella estaba. Una luz se deslizaba entre sus ojos haciendo solo que su confusión aumentara cada vez más. Alguien la llamaba a lo lejos, decía su nombre sin parar una y otra vez, como un grito apagado en la inmensa noche. Abrió los ojos como pudo, con la poca energía que tenía de vida en su cuerpo, varias manos la sujetaban cuando intento incorporarse pidiéndole que no lo hiciera. Se había dado un gran golpe. No, no había sido un golpe. Un misil la intercepto cuando volaba. ¿Pero? No estaba volando, caminaba, sí, eso era, caminaba detrás de alguien. Había algo muy suave bajo su cuerpo, no era una cama, se sentía peludo, como un animal. Una alfombra, si era una alfombra blanca que ahora estaba manchada con su sangre.
K- ¡Lena!- grito incorporándose de golpe aferrándose al torso de su hermana que la sujetaba para impedir que saliera disparada de donde estaba.
A- Tranquila, está bien, ambas están bien- susurro mientras le acariciaba el cabello buscando sus ojos para calmarla.
K- ¿Dónde está Lena?- pregunto notablemente preocupada mientras recordaba que la morena se encontraba a su lado cuando el misil la tomó por sorpresa.
A- Ella está bien, la cubriste con tu cuerpo y gracias a la capa no tiene más que algunas magulladuras.
K- ¿Qué paso Alex?
A- Fue Lex, llegaste justo a tiempo para salvarla, si hubieras demorado otro par de segundos ella no estaría con nosotras.- Respondió la agente ya sin poder evitar que su hermana se pusiera de pie- está en shock Kara, deberías dejar que asimile que su hermano trato de matarla.
K- No está así por eso.- Finalizo preocupada abandonando los brazos de Alex para ir en busca de la morena.- Ahí estas- sonrió con sigilo tras encontrarla sentada en su cama con la vista perdida en el piso- ¿Estas bien?- pregunto la joven heroína sabiendo ya la respuesta y sin animarse a hablar demasiado.
L- Físicamente intacta- respondió Lena con una frialdad que jamás había sido dirigida a su persona, se sentía como mil puñaladas de kriptonita en su pecho.
K- Lena déjame explicarte- susurro Kara con los ojos ya ligeramente empañados notando como los latidos de la morena aumentaban coléricos.
L- ¿Qué vas a explicarme?- exclamo en un grito contenido mientras se ponía de pie para enfrentarla con más ira de la que había sentido en su vida.- Me has mentido a la cara por años Kara, fingiendo ser mi amiga, fingiendo que me querías y todo este tiempo eras Supergirl, te reías de mí, de mi confianza.- Los ojos de Lena se llenaron de lágrimas de dolor y rabia al tiempo que apretaba sus manos en puño conteniendo todas las emociones que se agolpaban en su esbelto cuerpo.
K- No fue así, yo jamás quise mentirte- trato de acercarse a ella pero la morena retrocedió los mismos pasos que Kara había avanzado. – Quise decírtelo tantas veces, pero el miedo a perderte me detuvo, nunca quise faltar a tu confianza, ni lastimarte, eres muy importante para mi Lena.- La rubia lloraba visiblemente compungida al tiempo que se abrazaba a sí misma en un gesto ya conocido para la morena.
L- ¿A si?, ¿Cuándo ibas a decírmelo?, ¿Antes o después de decirme que mi hermano está vivo?- grito nuevamente golpeando el pecho de la kriptoniana con fuerza.
K- Venía a decirte ambas cosas, tienes que creerme Lena, no quería que sufrieras más de lo que ya has sufrido, por eso te lo oculte tantos años.- La voz de Kara se quebraba lentamente mientras trataba de contener entre sus brazos a la morena que no dejaba de llorar y golpearle el pecho con rabia.
Lena soltó un grito agudo que retumbo en toda la habitación haciendo que el alma de la rubia se le estrujara con temor, cayó al suelo sobre sus rodillas buscando aire luego de su arrebato violento. Kara se arrodillo junto a ella intentando abrazarla pero la morena la aparto con rapidez mientras apretaba la alfombra de su habitación entre sus manos, como queriendo arrancar hasta el último hilo que este tenía.
L- Vete- susurro notando que la reportera la buscaba con las manos otra vez para acercarse a ella- ¡Largate!- grito nuevamente con el corazón hecho añicos y sin dejar de llorar.
Alex apareció tras la puerta al escuchar el escándalo y levanto a la rubia del suelo llevándosela hacia la sala del departamento.
A- Ve a casa, debes darle espacio para que se calme.- Dijo Alex tratando de consolar a su hermana que parecía haber abierto la caja de Pandora y estaba aterrada por lo que había visto dentro.
K- No puedo dejarla sola con Lex suelto- exclamo con los ojos empañados.
A- Dejare un equipo aquí con ella, no estará sola, lo prometo. Ve a casa Kara.
La kriptoniana se elevó en el aire quitándose los pocos pedazos de su ropa quemada que quedaban aún adheridos al traje de Supergirl, y salió volando por la ventana rota rumbo a su casa sin detenerse ni un segundo a pensar en lo que había sucedido, porque si lo hacía, debía de buscar al sujeto que había ocasionado todo eso y acabar con el de una vez por todas.
Los días siguientes fueron un calvario, no importaba cuanto insistió la reportera, Lena no quería verla ni oírla. Lex había cumplido su cometido, y ese no era matar a su hermana, era robarle lo único que la había hecho feliz en su vida. Lilian Luthor resulto tener razón, la morena tarde o temprano iba a descubrir quién era, y la odiaría por eso. Ahora no solo debía preocuparse por encontrar a Lex y detenerlo antes de que hiciera un nuevo movimiento, sino que además debía encontrar la forma de conseguir el perdón de Lena, pero eso se veía incluso más difícil que sacar al villano de su escondite.
A- ¿Hablaste con ella?- pregunto Alex sentándose en el sofá de Kara mientras sacaba varios paquetes de dentro de unas bolsas.
K- Claro que no, se niega a verme y no atiende mis llamadas, ni contesta mis mensajes. La he perdido Alex- sollozo tumbándose entre los brazos de su hermana para que esta la contuviera aunque fuera en vano.
A- Debes ser paciente, conozco a Lena y aunque ahora este dolida, siempre ha sido inteligente y justa, verá tus motivos tarde o temprano y volverá contigo. – La castaña tenia siempre las palabras justas para hacerla sentir mejor, pero esta vez, por mucho que quisiera tener esperanza, algo que siempre la había caracterizado, no podía tenerla. Quizás estaba destinada a estar sola, el amor seguía negándosele una y otra vez y no había indicios de que las cosas cambiaran algún día.
El tiempo siguió pasando sin clemencia alguna, pronto los días se volvieron semanas, y las semanas, meses. Había hecho todo lo humanamente posible para recuperar la confianza de Lena, pero esta jamás volvió a mirarla como antes. Se debía conformar ahora con verla a lo lejos en sus vuelos nocturnos, en alguna conferencia de prensa, o cruzar algunas frías palabras cuando Lena colaboraba con la DEO en algún caso. Le había enviado mil mensajes, llamado a su puerta cientos de veces, hasta le había escrito decenas de cartas, pero nada daba resultado. La morena la odiaba con todo su ser, y eso parecía no tener vuelta atrás. Se enfocó en sus trabajos lo más que pudo, fue la mejor reportera que jamás hubiese imaginado, y relleno cada espacio vacío siendo Supergirl. Ya no solo se enfocaba en detener criminales y rescatar alguna mascota pérdida, sino que además, ahora hacia servicio comunitario limpiando las plazas, pintando escuelas, ayudando a ancianos a cruzar la calle. Todo lo que le apartara aunque sea un instante los ojos verdes de la morena de sus pensamientos.
Lena por su parte volvió a ser la mujer triste y fría que había abandonado al conocer a Kara, ya no tenía esa sonrisa coqueta y contagiosa que iluminaba su cara, ya ni siquiera lloraba por el dolor que le causaba haber sido traicionada una vez más. Todos sus sentidos habían sido enterrados en cajas pequeñas muy en el fondo de su mente y jamás los dejaría salir de nuevo. L-Corp creció desproporcionalmente a cualquier otra compañía en la ciudad, y eso se debía a su trabajo constante, casi como una autómata. En los tres meses que habían pasado apenas si había salido de su laboratorio, comía allí, dormía allí, evitaba cualquier contacto humano que la distrajera de su única meta en la vida. "Tú eras la Luthor destinada a cambiar el mudo" le había dicho su madre, y eso haría, no había espacio para más, o eso pensó esa mañana primaveral de fines de marzo mientras firmaba unos papeles para que Sam cerrara otra adquisición.
A- Sé que no quieres hablar conmigo, pero necesito que vengas a la DEO de inmediato- exclamo Alex con evidente preocupación en su voz.
L- Estoy muy ocupada agente Danvers, no tengo tiempo para sus problemas gubernamentales. – Respondió de manera cortante del otro lado de su teléfono móvil.
A- Lena, es tu hermano, ha hecho algo con lo que no podemos lidiar, necesitamos tu ayuda, es urgente.- Lena apenas si susurro un escueto "está bien" antes de colgar la llamada y salir preocupada por la puerta de su oficina colocándose la americana azul sobre los hombros. Cruzo la ciudad en su auto lo más rápido que pudo, y no consiguió evitar la mezcla de sensaciones encontradas que le atravesaron el cuerpo en cuanto se topó con los ojos azules de la kriptoniana. Trato de ignorarla fingiendo que aquella mujer era solo una agente más sin importancia mientras que Alex la ponía al tanto sobre el dispositivo que Lex había construido. – Esta cosa es radioactiva Lena, y no tenemos idea de cómo apagarla, la única que puede acercarse a eso sin que la mate es Kara pero de nada servirá si no sabemos cómo detenerla. No nos queda tiempo.
Alex estaba desorientada como pocas veces en su vida, por primera vez tenía que manejar algo que excedía a sus límites. La ciudad podía convertirse en el siguiente Chernóbil si no encontraban la manera de apagar el dispositivo que se encontraba bajo tierra justo debajo de Catco. Lena puso de inmediato manos a la obra, y paso las siguientes cinco horas analizando cada registro disponible junto con Brainy quien parecía más asustado de lo que jamás lo había visto. "Cajas pequeñas" repetía cada algunos cuantos minutos y volvía a su computadora para revisar otra vez alguna cifra que lo ayudara a resolver aquel dilema.
La noche comenzó a caer cuando la tierra tembló y un enorme aparato en forma de domo se levantó en la esquina del edificio de Catco. Kara sabía que aquello era algo que no podía resolver sola, por lo que Superman había acudido de inmediato en cuanto su prima lo llamo esa mañana. Ambos kriptonianos lucharon con los escombros que caían de los edificios que se agrietaban por el temblor, apartando a las personas de las calles, socorriendo a los heridos y tratando que hubiese la mayor distancia posible entre los humanos y aquella nueva obra del conocido villano. De pronto una luz verde ilumino el domo bajo el par de botas de los últimos hijos de Kripton, la luz parpadeaba constantemente e iba aumentando su intensidad con lentitud. No les quedaba tiempo, necesitaban apagar esa cosa de inmediato.
K- ¿Díganme por favor que tiene algo?- suplico Kara aterrizando en la DEO seguida por Clarck.
Alex negó con la cabeza sin dejar de pasearse de un lado al otro junto al laboratorio y lanzar mirada tras mirada a la pareja que trabajaba dentro.
L- ¡Lo tengo!- exclamo Lena saliendo del interior de la sala con prisa llevando un pequeño aparato en sus manos- Hay que acceder al panel central y conectar esto a la matriz, desactivara el plutonio neutralizándolo para evitar la contaminación radioactiva en caso de una explosión espontánea y me permitirá acceder al sistema para apagar el dispositivo.- Explico la joven Luthor al tiempo que el muchacho asentía con la cabeza a su lado.
K- De acuerdo, hazme un plano- dijo Kara de inmediato arrebatándole el aparato de las manos.
L- Mi hermano hizo esto, yo debo ser quien lo pare.- Contesto la morena con seriedad y determinación en sus ojos mientras volvía a quitarle el dispositivo a la reportera.
K- Claro que no, morirás si te metes dentro de esa cosa, y no te dejare.- Exclamo la kriptoniana levantando un poco la voz pero sintiendo un enorme dolor por tener que gritarle a Lena.
L- No estoy pidiendo tu permiso- la frialdad en su voz era algo que Kara no podía soportar, habría preferido morir en aquella explosión que sentir la distancia que existía entre ella y la mujer que amaba.
A- Suficiente- intervino Alex tomando control de la situación al tiempo que le sacaba la pequeña caja a la joven empresaria y se la extendía a su hermana- tú no eres un agente Lena, no puedo dejarte ir allá, además no nos sirves de nada si te mueres. Eres más útil aquí.
K- Perfecto, iré por Kal-El, háganme un plano- dijo volteándose y caminando escaleras abajo en busca de su primo.
Lena regreso dentro del laboratorio y comenzó a dibujar en su Tablet el plano que Kara le había pedido para poder apagar la bomba de su hermano. Estaba tan concentrada en su labor que no noto que Alex la había seguido dentro de la sala y la observaba con detenimiento.
A- Debes de dejar de ser injusta con ella Lena- hablo luego de unos minutos sentándose a su lado en una banqueta- te necesita y te echa de menos.
L- Debió pensarlo antes de mentirme durante tantos años- exclamo con frialdad sin apartar la mirada del dispositivo en sus manos.
A- Lo hizo, durante mucho tiempo, y lo único que buscaba era protegerte. Jamás la vi tan preocupada por alguien como lo está a diario por ti desde que te conoció. – Suspiro reclinándose sobre la mesa y mirando de soslayo a la morena que a esa altura tenía el ceño fruncido y le temblaba el mentón. – Nadie confiaba en ti, ¿Lo sabes?, tuvo que convencernos a todos de que eras buena persona y que merecías ser juzgada por tus acciones y no estar en vilo de la sospecha por ser una Luthor. Kara te defendió desde el primer instante, aún sin conocerte lo suficiente, ella siempre estaba de tu lado, aun cuando todos trabamos de hacerla ver que las pruebas decían lo contrario. Pero no flaqueo ni una sola vez, se mantuvo firme hasta que comprobaba que tenía razón y volvía orgullosa a decirnos "te lo dije".
L- ¿Y qué pretendes que haga Alex?- dijo finalmente levantando la mirada de lo que estaba haciendo- me mintió durante años aun sabiendo el dolor que la traición me causaría, jamás podre perdonar eso.
A- Tú también le mentiste muchas veces, le ocultaste lo de Sam, guardaste un trozo de Harun-El aun cuando ella te dijo lo peligroso que era. Fabricaste kriptonita sabiendo que se lo tomaría personal, que eso le causaría miedo y dolor, y aún así lo hiciste. Pero ella siempre volvió a ti, y siguió confiándote su vida.- Alex se puso de pie tomando la Tablet con el plano que la morena ya había terminado de hacer y camino hacia la puerta lanzándole una última mirada antes de salir- piensa en eso, antes que sea tarde.
La agente se perdió tras el cristal dejando a Lena con una lágrima que le quemaba la mejilla mientras se escapaba de sus ojos. Tenía el cuerpo estático clavado a su silla al tiempo que luchaba con sus sentimientos. Quería bajo toda circunstancia mantener su postura, seguir ajena a todo lo que alguna vez había amado, pero las palabras de Alex le golpeaban el pecho desde adentro consiguiendo que lentamente bajara sus defensas. Para cuando reacciono, Kara ya se encontraba dentro del Domo son Superman, conectando el último cable bajo un enorme tablero de metal que había abierto minutos antes. Presiono el botón que Lena le había indicado siguiendo al pie de la letra las instrucciones que tenía en sus manos. En cuanto lo hizo, una imagen holográfica apareció frente a ellos, al mismo tiempo, en las oficinas de la DEO, los monitores dejaron de mostrar sus cámaras para reflejar la imagen de Lex Luthor que comenzó a hablar con una sonrisa perversa en su rostro.
Lex- Ay hermanita, sigues estando siempre un paso detrás de mí, deberías saber a estas alturas que no es tan fácil matarme- dijo el sujeto sin abandonar su postura de superioridad al tiempo que la luz se reflejaba en su pálida y calva cabeza.- Haz hecho justo lo que necesitaba, metiste a mis dos kriptonianos favoritos justo en donde necesitaba que estuvieran. Verán, destruir la ciudad era solo el medio para un fin, el botón de apagado de mi obra maestra está dentro de la capsula que se abrirá delante de ustedes, y gracias a mi querida hermana, he conseguido al fin sintetizar la kriptonita a un nivel que los aniquilara. – Se puso de pie abandonando su sillón y camino directo hacia la cámara que transmitía el mensaje- mi trabajo con la super tonta ya está hecho, supongo que no dejaras morir a tu prima Superman. Enfrenta tu destino.- El villano sonrió una vez más y la transmisión se cortó. Alex palideció de inmediato abriendo sus ojos más de lo humanamente posible y comenzó a llamar a su hermana sin cesar, pero Kara no la escuchaba, su dispositivo había sido apagado así como el de su primo, ahora estaban solos.
S- Cuida a Loise y a mi hijo Kara, él tiene razón, yo debo hacer esto, no te dejaré morir. – Clark se acercó a la rubia y la estrecho entre sus brazos dispuesto a entrar a la cápsula que había emergido en donde había estado la imagen de Lex Luthor un minuto antes. Las luces parpadeaban cada vez más y una cuenta regresiva comenzó a sonar en todo el lugar.
K- Espera Kal-El, tu y yo crecimos sin nuestros verdaderos padres, y no dejaré a mi sobrino sin el suyo.- Kara suspiro con lágrimas que comenzaron a inundar sus ojos cada vez más azules por el reflejo de las luces, hizo una pausa y se quitó un collar que llevaba cargando durante los últimos meses.- Dile a Alex que quiero que sea muy feliz, que ya no deje pasar el tiempo, y que será la mejor madre del mundo. Y dale esto a Lena- le extendió el colgante que tenía en su mano izquierda, Superman lo tomo dubitativo si dejar de mirarla ni saber cómo reaccionar- dile que lo siento.
Kal-El tomo el brazo de su prima intentando evitar que esta entrara a la cápsula, pero la rubia lo golpeo con fuerza en la cara haciéndolo retroceder el tiempo suficiente para perderse tras una luz verde dentro de la capsula que impedía ver el interior de la misma. Un destello se escapó del domo y el sonido de una máquina desactivándose lo inundo todo. Superman no supo en que momento los agentes de la DEO entraban por la puerta tras él, permanecía con los ojos clavados en un punto apenas distante, con el colgante de su prima entre sus manos.
Una mujer grito mientras pasaba como el viento a su lado y caía de rodillas junto al cuerpo sin vida de la joven kriptoniana. Alex caminaba lentamente, como siendo atraída por un ente hacia la imagen desgarradora de su hermana yaciendo en el piso, al tiempo que Lena golpeaba su pecho tratando de reanimarla. La conmoción no la dejaba ni siquiera llorar, su cuerpo estaba apagado y sin pulso. Hizo todo lo que pudo, todo lo que sabía, trabajo con otro grupo de agentes sobre Kara de manera incansable, pero nada funciono. "Lo siento directora Danvers", exclamo un muchacho a su lado, el grito ahogado de Lena le retumbo en los oídos. Se puso de pie sin saber cómo, el cuerpo le temblaba por completo y solo atino a abrazar a la mujer que lloraba de manera desconsolada frente a ella, buscando un refugio que jamás encontraría.
A- Se ha ido- exclamo en el oído de Lena sintiendo que le arrancaban el corazón del pecho- se ha ido.
