Habían pasado un par de días desde aquella revelación que las hormonas de Craig querían hacerle, Craig aun no entendía muy bien qué era lo que pasaba, al principio lo más lógico para él era ignorarlo y fingir que no pasaba nada, quizá, como su sentido común le decía, mientras más lo dejara ir su mente iría olvidado aquellos pensamientos que definitivamente no quería tener con su mejor amigo.
¿Los sueños pararon?
Oh, ojalá lo hubieran hecho, la respuesta en realidad era mucho menos satisfactoria.
Incrementaron. Aquellos sueños llenaban su cabeza, cada vez más lascivos, cada vez más atrevidos "¿Soy caliente Craig?" su mente repetía en su cabeza, y lo era, la mirada lujuriosa de aquellos ojos verdes, su cabello alborotado... como un demonio que le tentaba a pecar.
Pero aquello no era real, esos sueños no eran reales, primeramente, porque Tweek ni siquiera pensaba en esas cosas, supuso Craig, y es que era obvio ¡Estaban en una relación falsa por el amor de dios! Su relación de verdad es de mejores amigos, esa clase de mejores amigos que en situaciones normales no harías, pero por alguna cosa alocada terminan haciendo click.
Eso fue justamente lo que pasó, eso era justamente lo que eran. Mejores amigos.
¿Por qué aquella palabra comenzaba a irritar al moreno? Mejor amigo, de repente la palabra sonaba amarga en sus labios, no le gustaba, la odiaba; si pudiera le haría la seña a esa palabra para luego darse cuenta de que estaba siendo totalmente irracional de molestarse con una palabra, él debía dejar de hacerse tonto él mismo. Porque, sí, Craig no era tan estúpido como para odiar una palabra a muerte, ese tipo de comportamiento se lo dejaría a los amigos de Stan o al propio Stan. No, él sabía bien porque, no era la palabra era lo que etiquetaba, ¿Por qué de pronto esa palabra que solía usar para describir su verdadera relación con Tweek se quedaba corta?
El rubio no había hecho nada, él era el del problema, si la etiqueta de mejor amigo ya no le era suficiente ¿Qué era lo que buscaba Craig de Tweek?
Esas preguntas rondaban su cabeza esos días, días en los que no pudo evitar estar más distante ¡No podía evitarlo! Si Tweek se le acercaba de aquella manera que ni siquiera él sabía porque ahora era diferente, los sueños aparecían en su cabeza y eso era... incómodo. Y eso no pasó desapercibido por sus amigos que en varias ocasiones le preguntaban qué demonios le ocurría ¿Su respuesta? El infalible dedo medio, sólo hubo una persona con quien no funcionó... Tweek. El chico nervioso ya lo conocía bastante bien como para saber qué algo (y al parecer serio por los días que lo había tenido totalmente abstraído del mundo real) pero extrañamente no le cuestionó nada, aunque era evidente la preocupación en su mirada, le dio espacio, se puso distante.
No le gustó.
A Craig no le gustaban las reservas y distancias que había puesto su novio, en cualquier otra situación él le habría brindado apoyo, pero ahora sólo le brindaba distancia, al propio Craig le sorprendía lo mucho que eso le estaba perjudicando, había pasado de ser una obligación a realmente anhelar el contacto físico con su novio...
Novio.
—Hey Clyde, ¿Qué tienes ahí? —la conversación alejó a Craig de sus propios pensamientos para traerlo de vuelta al mundo real, donde Clyde sostenía un libro y Token, Jimmy y Tweek observaban con curiosidad, el título parecía corresponder a un título genérico de novela adolescente para chicas.
—Me lo dio Bebe quiere que lo lea "Y aprenda acerca de un verdadero caballero".
—Pues morirá esperando porque no hay m-m-manera de que t-t-tú leas- se burló Jimmy quien como respuesta recibió el llanto de Clyde, pronto toda la mesa se llenó de quejas y lloriqueos seguido por burlas, Craig desvió su mirada a Tweek quien había tomado el libro durante la discusión y ahora lo estaba ojeando con el ceño fruncido ¿Acaso era tan malo? Después pasó a soltar unas risas, pero no precisamente por diversión.
—Si fuera tú seguiría el consejo de Jimmy— habló llamando la atención de todos seguido por sus ya acostumbrados espasmos.
—¿Eh? ¿Por qué? —preguntó Clyde con una mezcla de confusión y de herido orgullo, Tweek puso los ojos en blanco como si fuera obvio.
—¿Siquiera has leído la sinopsis? Ngh, lejos de ser genérica es una trama tan común o sea la chica le gusta un chico y al chico la chica, pero luego llega otro chico, o sea ¿Por qué un maldito triángulo amoroso? ¡No hombre! ¡Eso es demasiada presión! Y todo termina siendo tan forzado— comenzó a vociferar a una gran velocidad, para luego fijar su mirada en Craig, sus ojos estaban llenos de seriedad y determinación, como si lo que fuese a decir lo dijera realmente en serio, esa determinación en Tweek era atractiva para Craig... bastante atractiva— Escúchame bien idiota, me sales con alguna tontería como la trama de esta historia con cualquier otra persona y te rompo las bolas, si vas a terminar conmigo ¡Se original Jesús!
Prácticamente salió corriendo después de aquello, la mesa se quedó en silencio mientras todos se alternaban entre observar el libro y la cara de Craig.
—Eh, puedo preguntar ¿Qué le hiciste? -comenzó con cuidado Token.
—Ni puta idea.
Genial, sólo a Craig Tucker se le ocurría quedarse hasta tarde en la escuela sin tener detención ¿Razón? Los jueves Tweek se quedaba a ensayar piano, él era realmente un buen artista, sino era el piano los jueves era escultura, pintura y modelado los martes, él era realmente un chico talentoso. Y un chico terriblemente pasional, y si Craig era sincero estaba asustado de lo que fuese que había hecho que su novio se molestara con él... mierda, otra vez había usado esa palabra en su cabeza, quizá debía regresar a casa y mandarle un texto, no creía que verlo con todas las inseguridades que su cabeza estaba provocando fuesen óptimas para hablar con él sin riesgo a enloquecer...
—¿Craig? —bueno, mierda, se había escapado su oportunidad, Tweek lo estaba mirando genuinamente sorprendido por hallarlo allí. Craig no dijo nada, sólo extendió sus brazos dejando bien en claro lo que quería, si lo hacía tomando por sorpresa a Tweek este probablemente lo golpease. —imbécil— masculló antes de envolver sus brazos en la cintura del chico más alto.
—¡Cuánto amor! —bromeó Craig, Tweek se separó sonriendo.
—Ja, bien señor amoroso ¿Qué demonios fue esto?
—Eso te pregunto yo a ti.
—Craig, tengo piano hoy— respondió como si fuese obvio, el moreno negó, evidentemente no se refería a eso.
—No seas hijo de puta Tweek sabes lo que digo, hace un rato en la cafetería, prácticamente me gritaste por algo que no he hecho y luego saliste corriendo.
El temblor del rubio se hizo más intensos al igual que sus espasmos, Craig se preocupó ¿Qué había hecho? No importaba, ahora sólo debía tranquilizar a Tweek.
—Cari...
—Necesitamos hablar Craig, vayamos a otro lugar. —la manera en que lo dijo helo la sangre del moreno, a pesar de que era el rubio quien se veía mucho más nervioso.
Juntos se dirigieron al parque en el que suelen pasar las tardes, el nudo en el estómago de Craig seguía ahí latente y parecía tener vida propia.
—¿Puedo preguntar acerca de qué debemos hablar?
—Nosotros.
De acuerdo, ahora definitivamente quería vomitar, después de sentarse en el lugar de siempre, se quedaron callados, Craig sabía que debía ser Tweek quien comenzará primero, sin embargo, esperar a que pusiera en orden sus ideas a veces era muy frustrante, sobre todo ahora.
—Has actuado extraño y no me digas que no es así porque lo sé, has estado... abstraído.
—He estado pensando.
—Sí Craig, sé que pensabas— masculló molesto el chico de ojos verdes poniendo los ojos en blanco por tan estúpida interrupción— lo que me ha mantenido pensando a mí también ¿sobre qué pensabas? ¿estabas bien? ¿te pasaba algo? Luego note como comenzaste a evitarme de alguna manera como te tensabas cuando me acercaba y me dije "dios qué estúpido soy" es obvio que lo que sea que pensabas me involucraba y luego yo...
—Tweek— trató de calmar Craig al notar como el rubio se alteraba más con cada frase.
—Lo siento, lo siento... lo que quería decir es ¿cómo te sientes acerca de lo nuestro?
Lo nuestro. Esa palabra hizo eco en la cabeza de Craig.
—¿Lo nuestro? —preguntó sin entender lo que quería decir el chico que lo miraba con angustia reflejada en toda su expresión facial... no quería verlo así.
—¡Si hombre! ¿Te sientes a gusto fingiendo todavía? ¿Quieres que dejemos de hacerlo?
—¡No! —respondió de inmediato, más como un reflejo, de sólo pensarlo sintió miedo, como si no fuese correcto— ejem, lo que quiero decir es que yo no veo el inconveniente, nos dan dinero y alejamos a gente con dobles intenciones, pero si tú quieres yo...
—¡De ninguna manera hombre! Quiero decir yo tampoco tengo problema... Lo decía por tí.
—¿Por mí?— Craig estaba confundido ¿Qué clase de conclusiones locas había hecho la cabeza de Tweek?
—¡No me culpes! Pensabas mucho y yo estaba involucrado lo sé ¡Esta vez no no era pura paranoia! Y sí realmente tú querías conocer a nuevas personas... Y sí tú estabas harto de mí... Y sí...
—¿Tweek cómo podría hartarme de ti?
La mirada incrédula de Tweek era todo un poema un «¿Serio hombre?» estaba en toda su cara.
—Por favor Craig no soy idiota, soy raro, paranoico, un spaz adicto a la metanfetamina ¿Cómo es siquiera que soportas estar tanto tiempo conmigo? Ni yo me soporto.
No, Craig no quería escuchar como se menospreciaba así mismo en ese ataque de seguridad, Craig no quería terminar lo que sea que tenían Craig quería, él quería...
Sin pensarlo hizo lo que sus instintos le pidieron para calmar a Tweek.
Mala idea.
La peor.
Él simplemente... Había besado a Tweek, sus labios eran suaves pensó, al ver el rostro del chico confuso y rojo volvió a la realidad.
—Oh mierda...
Lo había jodido en grande.
