Capítulo XVI: El inicio de nuestra historia juntas
Advertencia: Capítulo final
"Quinn estaba perdida en sus memorias, en sus recuerdos, ella había encontrado el amor en su corta vida y estaba agradecida por ello.
Recuerdos de pasar el día con su bebé, corriendo por el parque, comiendo, pintando, jugando, cantando, leyendo, todo lo que se le ocurría a su bebé lo hacía Quinn, ella era su peque y su gran amor después de todo, agotada o no, exhausta o no, su peque sólo venía a verla los sábados, por tanto lo que quería Beth, Beth lo tenía, Quinn sacaba fuerzas no sabía de dónde, ella haría todo por su peque y así se juró que sería por siempre, por siempre que ella pueda, hasta el último día de su vida.
Recuerdos y conclusiones asertivas de la intervención de Samanta en su vida, cómo la conoció, cómo se acercaron, cómo la cuidó, cómo se hicieron mejores amigas, convertidas en hermanas, y cómo ella encontró a su par, a su amor, Alexia, una mujer que Quinn había visto mucho, una mujer que valía su peso en oro y mucho más, ella era una gran profesional y mejor que todo, una gran persona.
Samanta y Alexia estaban juntas y se tenían una a la otra. Santana era una perra cómo siempre, pero una con la que había acordado recuperar su amistad."
…
En la sala de espera pasadas ya 5 horas de la operación, Finn seguía insistiendo que era inocente tratando de inculpar a Santana, a Quinn, a Ollie, al conserje, a todos menos a él.
- Me crees ¿verdad? – le había preguntado a Rachel – esa perra está jodiendo a Santana
Y uyyyyyy mala jugada teniendo a la indicada cerquita, quién ante un gesto de Rachel se detuvo de acercarse – Santana me contó todo y luego Quinn a su tiempo, ellas no estaban jodiendo, ellas son mejores amigas – le contestó.
- ¿Y tú le crees? Después de todo esto – preguntó él haciendo ademanes – no te dijo nada de su estado
- Ella no me mintió
- Ella sí
- Ella no Finn y suficiente ¡
- Eres mi novia, mi prometida vámonos de aquí – intentó cogerla de la mano más no pudo.
- Finn, dejamos de ser algo cuándo te follaste a mis damas de honor, exceptuando Santana y Brittany, por más de cinco meses seguidos – dijo sin emoción, en un momento sí le había ardido y mucho, pero estando inmersa en tanta atención de Quinn, ella se dio cuenta que lo de sus damas de honor no le importaba, dándose cuenta así, que "ya no le importaba" – ya no somos nada, ni me importa eso.
- Entonces me perdonas, genial, vámonos.
- Acaso no te escuchas – saltó Santana – le fuiste infiel con no una, sino tres chicas por cinco meses y por lo único que estás aquí y entero es porque Rachel me prohibió ponerte una mano encima – soltó con enojo.
- Ella me cambió por Quinn…
- Finn basta- pidió Rachel – me fuiste infiel y no me importa ¿qué te dice eso acerca de nuestra boda?
Finn pensó que todo había acabado entonces, incluso él lo sentía, ellos ya no eran los de antes, todo había cambiado, y sin decir palabra alguna Finn volteó y corrió a la puerta. Ambas chicas se dieron cuenta de que era porque apareció el abuelo de Quinn rodeado de policías.
El ataque de Finn hacia Quinn en sus oficinas, había sido sólo por amedrentarla, no robó nada, y no quería matarla, quería asustarla. Él sentía que perdía el control, pensó entonces que Quinn también debía perder algo. No era excusa. Y la validez de sus actos se decidiría sólo por la ley.
Ya pasadas las cinco horas, Samanta, Alexia, Rachel, Santana y el abuelo de Quinn se sentaron todos en un cuarto privado dónde todo se destapó, aquello que Rachel sospechaba debía haber detrás del "famoso contrato", todo fue revelado.
Quinn no quería ni bonos, ni ascensos, ni promociones, nada de eso, Quinn quería mejorar la vida de Rachel con el poder y dinero que poseía, pero no manipulándola sino dándole apertura hacia grandes posibilidades, dónde su avance y éxito sólo dependía de ella, de su actuar, de su tenacidad, de su profesionalismo.
El gran éxito que tenía Rachel y que era dueña ya por estos tiempos se debía a ella y al gran empuje que le dio Quinn.
Todo se expuso, ante la petición del abuelo de Quinn, Samanta contó todos los detalles.
- ¿Y su corazón? – había preguntado él.
- Su corazón está bien señor – respondía ella – pero las pastillas que tomaba para minimizar el tamaño de su tumor cerebral hacían daño en su corazón. Créame probamos toda clase de cosas, hablamos con mucha gente en el exterior y ninguno nos daba una solución, hasta que encontramos a esta neuróloga con este tratamiento experimental. El estrés y todo lo ocurrido produjo el porque estamos aquí señor – le dijo mirándole y él reconociendo que Samanta sólo había velado por la salud de su nieta asintió sin enojo, cómo antes.
- ¿Por qué no me dijeron nada? – preguntó él ya intuyendo la respuesta
- Porque no iba a permitir que ella hiciera todo esto, la hubiera inmovilizado y hospitalizado hasta que todo acabara y ambos sabemos señor, que Quinn odia los hospitales – él asintió.
Ya ni le peguntó acerca de Rachel, ya que mirando su reacción y todo el tiempo e interés que le había dedicado su nieta, se dio cuenta que ambas chicas se pertenecían, así no se hayan dado cuenta antes.
"Quinn y Rachel yacían desnudas en la cama de Quinn – estoy enamorada de ti – le dijo Quinn a horcadas de Rachel con ambas manos en sus senos.
- Dices eso porque acabamos de hacer el amor Quinn – respondió dulcemente ella
- Bebé lo digo porque lo siento – masajeando sus senos y sus pezones
- ¿Quinn? – preguntó Rachel con una ceja levantada señalando la obvia acción de Quinn
- Estás muy tensa, estoy dándote un masaje Rach – dijo divertidamente causando carcajadas en Rachel que añadió riendo – y ¿sólo mis tetas están tensas? – preguntó
- Shhh Shhh Rach no le digas así, se van a ofender – dijo con un puchero adorable bajando a nivel de los senos de Rachel les susurró – no le hagan caso, yo las amo - para después besar cada una, lamerla, morderla, amarlas.
- Quinn – decía su nombre entre suspiros acariciando la cabeza de Quinn, su pelito de león
Quinn volvió a sentarse a horcadas de Rachel masajeando sus senos otra vez - ¿serías mi novia Rach? – le pidió
- Quinn por favor – le dijo - estoy comprometida con Finn
- Al que no amas, yo te amo – le respondió mirándole con mucho amor
- Quinn por favor – volvió a pedir suplicante – estoy confundida – soltó y ante la ceja levantada de Quinn, que era muy pero muy sexy, Rachel continuó – Quinn eres muy sexy – Quinn asintió – y me encantas – Quinn asintió – pero estoy confundida – finalizó con un puchero totalmente desarmador, Rachel sabía cómo Quinn reaccionaría a él, por eso lo hizo.
- ¿Pero Rach? – le dijo con mucha adoración derritiendo a Rachel - ¿Osea me haces el amor y muchas pero muchas veces sexo totalmente alucinante y después ya no me amas? – preguntó dramáticamente para después ambas mirarse y disolverse en risas cómplices.
- Awww Quinn – se derritió ella por los ruiditos que hacía Quinn
- Bueno Rach yo te amo – le soltó y Rachel abrió y cerró su boquita cómo un pez, así de adorable, y es más Quinn se lo dijo – tienes suerte que te ame y que seas adorable y no, no, no, - cuando Rachel iba a hablar – haré algo que te ayudará a decidir Rachel Barbara Berry – anunció muy desnuda a horcadas de una Rachel muy desnuda también y ella perdida por tanta hermosura de Quinn preguntó - ¿Qué? – incapaz de formular más.
- Voy a montarte – le dijo muy, pero muy sexymente haciendo que Rachel se ponga rojita cómo tomate y muy excitada también.
Ellas ese día hicieron el amor muchas veces, todas intensamente, apasionadamente, Quinn le dijo todas las veces que la amaba, Rachel no respondió por más que ella ya sabía que SÍ LA AMABA también"
- Debí decirle que la amaba – dijo con pesar sentada en la sala de espera, esperando a que termine la operación que ya llevaba diez horas.
- Ella ya lo sabe – contestó Samanta de un lado con Alexia y asintió Santana que estaba tomándole la mano del otro lado añadiendo – eso es cierto Rach.
- ¿Y cómo lo sabe? – preguntó al aire y Samanta le contó…
"- Estoy muy enamorada Sam – decía una Quinn muy feliz que iba dando saltitos en su depa y ella me ama también – eso sorprendió mucho a ella.
- ¿Te lo ha dicho? – le preguntó
- No es necesario – soltó alegremente moviendo sus hombros hacia arriba y hacia abajo.
- ¿Qué no es necesario? – preguntó queriendo saber más a lo que su respuesta no demoró.
- Ella me mira a mí, cómo antes tú lo hacías… – soltó y ambas se quedaron mirando intensamente antes de descorcharse de risa, ambas ya habían superado ese tema y ambas ya tenían a su dama especial"
Rachel la miraba con cara de pocos amigos a Samanta cómo si hubiera dicho que Bob Esponja no es real, mientras Alexia y Santana se reían a carcajadas – Rach la historia sigue – le dijo para calmarla…
"… yo sé que me ama – dijo Quinn con mirada ensoñadora – me mira cómo yo la miro, cómo si en el salón sólo estuviera ella, de esa manera especial que hace saltar mi corazón, la amo Sam y ella me ama a mí, aunque no lo haya dicho"
- Ves la historia mejoró – le dijo Samanta a Rachel que se paró a seguir caminando cómo león, mirando su reloj, ya había pasado 14 horas y seguía contando.
Rachel se fue al pasadizo a caminar por ahí encontrándose en su camino al abuelo de Quinn.
- Hola pequeña – le dijo él sentado haciéndole señas para que ella se siente también y Rachel que le había tenido miedo antes, ahora ya no le tenía, ya sea por la historia de Samanta o porque lo veía tan apabullado al señor, tan asustado cómo el día que ella a los cinco años se quebró el brazo jugando, era el mismo miedo que tenía su padre en ese entonces en su mirar.
- Lamento que nos conociéramos así señor, pero no lamento estar cerca a su nieta todo este tiempo – le dijo mirándole y él asintió añadiendo – no esperaba otra cosa pequeña – en un tono paternal.
- Está asustado señor, pero no tenga miedo, ella es muy fuerte
- Gracias mi niña – le agradeció él
- ¿Por qué señor?
- Llámame Jack, y el porque está de sobra, has hecho muy feliz a mi nieta y eso te lo voy a agradecer para siempre, no había visto tal brillo en su mirar hacia nadie que no sea Beth.
- Jack – dijo y él asintió – siento la mentira
- No es mentira Rachel, ella odia la mentira – acotó y ante Rachel que no entendía siguió – es omisión, un tecnicismo si quieres verlo así. Estaba tan enojado hace horas que no lo pude ver – mirando a Rachel – este es el único modo que encontró mi nieta de hacer funcionar todo, contigo, con su enfermedad, conmigo, por fin lo he entendido, ya no estoy enojado.
- Eso es genial señor – contestó agradeciéndole de haberle levantado un gran peso de su espalda.
- Y deberías decírselo – le dijo
- ¿Decirle qué? Jack – peguntó
- Qué la amas – sorprendiéndola – hasta el más despistado ya se ha dado cuenta hasta ahora – musitó sonriente y Rachel también sonrió.
Pasaron desde que inició la operación 18 horas, y todo el grupo seguía ahí cuando el doctor salió diciendo que la operación había sido un éxito y que esperaban que Quinn se despierte en las próximas horas y cómo ya era de medio día, el doctor esperaba que se despierte ya terminada la tarde e iniciada la noche.
Todos fueron a cambiarse y asearse, Jack lo dejó muy claro – mi nieta espera lo mejor, y ya que ninguno durmió, báñense, cámbiense e intenten comer algo, nos veremos todos aquí por la tarde – y lo dijo tan firmemente que todos siendo adultos le hicieron caso, mientras Jack sonreía divertido y Rachel también sonreía ante el guiño de Jack, notando la travesura en sus ojos, misma que había notado en Quinn muchas veces.
"- Quinn ¿estás comiendo tus verduras?
- Sí – había contestado ella en un tono dudoso por lo que Rachel que estaba en el otro cuarto cambiándose fue a verla encontrándola deslizando trozos de su col rizada a su gato que claramente lo odiaba – y él me está ayudando – había respondido al ser atrapada con una gran sonrisa cogiendo al gato que obviamente decía "sálvame" pero en idioma "meow"
Otro día, ocurrió lo mismo.
- Desayuno de campeones – decía Quinn – hacer el amor contigo y bacon, ¿qué más se puede pedir? – mientras Rachel la miraba divertida muy desnuda en su cama y queriendo provocar a Quinn, se paró así, muy desnuda y se fue a la ducha sólo para escuchar un minuto después a Quinn desvistiéndose a prisa y al gato comer el tocino"
Awww
Llegada la noche Quinn despertó quejándose por la luz con lo que Santana sacó el foco y lo reventó en el piso.
- Geee San podías bajar a tenue – le dijo Samanta ya que Rachel estaba muy ocupada besando a su Quinn – ups creo que ya volvemos – soltó y se fueron a esperar afuera con Jack quién preguntó - ¿está despierta mi amor?
- Sí – contestó Santana – pero una chiquititud está comiéndole la boca – haciendo reír a Jack profusamente y avivando – esa es mi nieta.
Adentro del cuarto Rachel daba pequeños besitos en la boca a Quinn
- Mierda bebé, eres una imbécil – le decía con mucho cariño por ocultarle su enfermedad, Quinn asintió.
- Y te amo – Quinn volvió a asentir entre beso y beso
- Y estamos reduciendo el bacon – y con eso Quinn puso una cara de tragedia única que derritió de amor a Rachel a la par que quería reírse, se decidió por la primera opción – sólo poquito amor, poquito – le dijo convenciéndola con más besitos cortos
- Pero al gato ya no puedes darle más col rizada, pobre gato, tendrás que comerla tú – Quinn asintió a regañadientes preguntando - ¿y si tenemos un perrito?
- Al perrito tampoco – causando que Quinn ponga un puchero muy adorable – y sí, adoptaremos un perrito – con lo que Quinn se alegró mucho
- Yeahhh yo mando – soltó tan infantilmente, tan adorable
- Awww mi amor – se derritió Rachel añadiendo – creí que querías levantar tu manito en ganancia, ¿quieres hacerlo? – le preguntó y Quinn asintió, así que Rachel levantó su puñito de Quinn en señal de victoria.
- Yeahhh yo mando – volvió a decir y Rachel esta vez si rió mucho y con ella riendo, Quinn también rió mucho.
- ¿Mi novia? – le preguntó suavecito ella y Rachel sabiendo que el doctor le había dicho que tomaría un par de meses para que se recupere totalmente, habiendo sacado ellos un tumor tamaño de una naranja.
- Sí, tu novia, bebé, te amo – le dijo Rachel contándole que ella ya se había decidido por ella y que incluso lo sabía desde antes, pero no se había dado cuenta.
- Lo sé – dijo toda canchera y con un gesto tan, pero tan rico, derritiendo mucho más de amor a Rachel que siguió besándola un pelín más.
Después entró su abuelo diciéndole que la amaba y que seguía muy despedida por seis meses, mismos seis meses que ella usaría para su recuperación, pero que después podía volver si ella lo quería.
- Pero no más omisiones a la verdad - había pedido cómo única petición
- No más omisiones a la verdad – decía ella mientras todos volteaban los ojitos dramáticamente excepto Samanta que ya conocía a los "Cornell" de mucho tiempo.
Quinn pasó mucho tiempo en el hospital, esta vez, ella no lo detestó, no estaba sola, tenía siempre una persona junto a ella atravez de toda la recuperación, nunca estaba sola, después averiguó que Rachel estaba detrás de ello lo que le hizo amarla más si eso era posible.
Rachel venía cuando podía, pero al dirigir su primera obra estaba muy ataviada, sin embargo, siempre hacía tiempo para su Quinn apoyándose en Samanta y Alexia que resultó tener gran talento y ojo para las obras musicales y cada noche Rachel dormía con Quinn, en una camilla pegada a la de ella, aunque ambas amanecían en una sola, ya sea la de Quinn o la de Rachel, siendo esto posible ya que Jack había hecho una muy pero muy donación significativa al mismo.
- Bebé ¿hacemos el amor? – había preguntado Quinn una noche cuando ambas yacían acurrucadas en la camilla de Quinn.
- Estamos en el hospital Quinn – había susurrado Rachel
- Por eso mismo, si algo malo pasa, estamos en el hospital – le había sonreído muy coqueta ella.
- ¿Acaso estás tan caliente mi amor? – preguntó Rachel con travesura
- Sabes que siempre estoy caliente por ti, esa pregunta fue con trampa, pero no caí – decía orgullosa y Rachel reía incapaz de negarle nada esa noche, le hizo el amor, igual que la anterior noche y la anterior a esa, y la anterior a esa.
- Estamos recuperando el tiempo Rach, tiene que haber muuuuuuuuuuuuuchas veces – dijo adorablemente - antes de ponernos al día.
Y Rachel encantada de su razonamiento accedió a todo lo que le pidió Quinn, ella amaba a Quinn y ella a Rachel.
El futuro se veía precioso.
…
El final
…
Nota:
- Dime ¿te ha gustado el fic?
- Muchas, pero muchas gracias por acompañarme en esta aventura, nos leemos en la siguiente... #Always Faberry
