Cada vez que sonaba el timbre en las últimas semanas Kara temblaba de pavor, Cat Grant se había aparecido cada día sin falta con detalles nuevos de la "boda real" como ella llamaba al evento, que sin duda sería lo más trascendente de Ciudad Nacional en mucho tiempo. Esa mañana tras entrar al pen house como si fuese su nueva dueña, y dejar café para un regimiento sobre la encimera de la cocina, le comento a la joven reportera su nueva y maravillosa idea. Quería que Supergirl oficiara de ministro en la boda, según su punto de vista, nada sería más emblemático que ver a una Luthor ser casada por una kriptoniana, harían desaparecer hasta el último rasgo de duda sobre Lena, reafirmaría la amistad de la heroína con la pareja, y convertiría a Kara en el nuevo rostro visible de Catco. "La ganadora de un Pulitzer casándose con la magnate de las tecnologías bajo la palabra de la heroína de la ciudad, se venderá por millones", habían sido sus precisas palabras mientras hacía anotaciones en su agenda. Si algún día se aburría de ser la reina de los medios, sin duda Cat Grant podía llegar a ser la mejor planeadora de bodas del mundo. Tenía a toda la ciudad movilizada con esa noticia, y ahora que el evento estaba a la vuelta de la esquina, parecía que cada aspecto social pasaba de lleno por sus manos. Se había encargado en persona de cada detalle, de las flores, los vestidos, el lugar, la música, todo un circo orquestado como si de verdad se tratara de una boda real.

Lena había estado tan enfrascada en su trabajo, y haciendo mejoras en su traje que apenas si había prestado atención a los detalles que Kara le comentaba en los escasos momentos que tenían a solas. Sin embargo, se había tomado el tiempo de poner inhibidores de poder en todo el departamento. Su objetivo no solo era que su adolescente y entrometida hija estuviese al margen de las actividades de alcoba de sus futuras madres, sino que tras haber roto dos mesas, tres puertas e incontables tasas, había decidido que no gastaría toda su fortuna en mobiliario durante la estadía de Tess. "Es que acaso no has aprendido a controlar tu fuerza", le había dicho una tarde al regresar del trabajo encontrándose con la joven recogiendo los pedazos de su jarrón favorito. "Lo siento" respondió en ese momento, "creo que los materiales en el futuro son más duros, o tal vez tenga algo que ver con el brazalete que mi madre me obliga a usar y que perdí entrenando con Alex", sonrió con diversión, haciendo que Lena comenzara a preguntarse cómo diablos había hecho para educar a una niña con súper poderes que era una mezcla de la fuerza y dulzura de Kara, el carácter intrépido de su tía y la inteligencia de un Luthor. Sin duda sería una tarea titánica que le demandaría un reto diario, no tendría tiempo de aburrirse, eso lo tenía bien en claro.

Todo el mundo estaba maravillado y ansioso por la boda, todos menos Kara, que día con día iba entrando mas y mas en un estado de pánico. Si quería casarse con aquella maravillosa mujer, pero no estaba segura de poder soportar todo el circo que se había formado a su alrededor. Ya suficiente tenía con ser el centro de atención cuando llevaba su capa, pero ahora tenía que soportar que las personas le pidieran fotos en la calle siendo solo Kara Danvers. Se le hacía imposible realizar investigaciones en secreto porque a donde fuera todos la conocían, realizar su trabajo se estaba convirtiendo en toda una odisea, a tal punto, que tuvo que recurrir más de una vez a utilizar inhibidores de imagen para poder colarse entre la multitud y obtener una nota medio decente.

Pero además de ese detalle en donde su vida privada había dejado de serlo, se sentía molesta por otro motivo. Ella no quería que su casamiento fuera un evento comercial, quería hacer algo especial y sencillo con la mujer que amaba, pero gracias a su pequeño descuido, y a la aparición del huracán Grant, esa idea se había convertido en solo una utopía. "Tendrás que encontrar la forma de disfrutarlo" le había dicho su hermana la última vez que se encontró con ella tras un frustrado intento de capturar a un meta humano con la habilidad de predecir el futuro inmediato, lo cual hacía muy difícil tomarlo por sorpresa. Pero no podía, no encontraba la forma de disfrutar de todo eso, y comenzaba a notarlo la única persona que no debía hacerlo, su futura esposa.

L- Se que no querías despedida de soltera, pero Alex y Sam se han esforzado mucho en organizar todo esto, así que trata de sonreír cariño- dijo Lena acercándose a la rubia con dos copas en sus manos en aquel antro que lucía como una disco de los ochenta. Las luces de colores lo inundaban todo al tiempo que la música tenía a todas bailando descontroladamente en el centro de la pista al tiempo que un grupo de bailarines y bailarinas con muy poca ropa, encendía un poco la temperatura de aquella noche fresca de verano.

K- Tengo que admitir que ver a Cat de esa forma si tiene algo de gracia- soltó viendo como aquella mujer se meneaba de un lado a otro sobre los musculosos brazos de un bailarin, tomo la copa que su prometida le extendía para brindar con ella y acto seguido sujeto su mano arrastrándola al centro para pegarse a su cuerpo mientras se mecía al ritmo de una pegajosa melodía.

Y finalmente llego el día esperado por toda ciudad nacional, la tan ansiada boda se llevaría a cabo esa misma noche en la mansión Luthor, que luego del deceso de Lex, había dejado de ser la guarida del villano, para convertirse en una pieza de arte arquitectónico con acceso a cualquier persona que quisiera apreciarla. Lena se rehusaba a vivir en ella, pero no pudo negar que el lugar era perfecto para semejante evento. Tenía la belleza necesaria para una boda elegante, y el tamaño adecuado para albergar a la cantidad de invitados que creció desproporcionalmente conforme fueron avanzando los días.

Faltando dos horas para la ceremonia, comenzaron a llegar los lujosos autos portando a toda la elite de Ciudad Nacional, una larga alfombra blanca recorría el corazón de la mansión desde la entrada hasta el patio trasero, atravesando el interior de la edificación como si de una flecha se tratara. A ambos lados había columnas de madera tallada adornadas con flores a tono con la alfombra. Los candiles caían lujosos desde lo alto del techo iluminando los salones con una luz cálida casi de cuento de hadas. La alfombra se perdía tras unas puertas francesas que cruzaban el césped hasta llegar a una pérgola en el centro de un sin número de sillas, colocadas en forma de circulo todo a su alrededor para darle buena vista a todos los invitados. La pandilla de amigos se encontraba sentada en los primeros lugares luciendo elegantes trajes negros y vestidos deslumbrantes. Alex se paseaba por el pasillo fuera de la habitación donde Kara se cambiaba como si se tratara de su propia boda. Cat Grant gritaba en la puerta de la cocina porque al parecer el pastel de bodas que había ordenado era dos tonos de blanco más oscuro que el que ella había pedido.

Pese a sus nervios y el pánico que le generaba toda la multitud, Kara ya se encontraba vestida y peinada y se había atornillado frente al ventilador tratando de no sucumbir frente a toda esa situación.

A- ¿Si sabes que aún faltan como dos horas verdad?- le dijo Alex entrando al fin a la habitación sin ya poder contenerse por ver a su hermana en su vestido de boda.

K- Necesitaba hacer algo, sí que me quedo quieta acabare por volverme loca.- Sonrió de manera forzada tratando de disimular un poco el pavor que sentía. Allá afuera estaban todas las cámaras que pudiese imaginar, había fotógrafos en cada esquina, estaba repleto de personas importantes cuyos nombres no conocía, y ella solo quería salir volando por la ventana y desaparecer de la faz de la tierra.

A- Se que todo esto te está presionando mucho, pero en la habitación de al lado, se encuentra la mujer que amas, y por la que has luchado incansablemente desde que entro a tu vida. Quizás no sea como lo soñaste, pero es real. Alégrate por ello, y disfrútalo Kara.

La rubia asintió con la cabeza dándole la razón a su hermana mayor, y respiro hondo tratando de no pensar. Mientras tanto, una mujer estirada y con aspecto serio había arribado a la mansión sin ser invitada. Tess, que para ese entonces trataba de convencer a Winn de que le convidara un trago, se percato de su presencia ni bien escucho su voz al otro lado del salón.

T- Señora Luthor- sonrió la adolescente al reconocer a su abuela parada bajo el umbral de la puerta principal.

LL- ¿Te conozco niña?- pregunto con una expresión curiosa al notar el enorme parecido que la joven tenía con su hija.

T- Yo a usted si- volvió a sonreír con ternura- ¿Busca a Lena verdad?, venga la llevare con ella. Tess camino escaleras arriba seguida de cerca por la mayor de las Luthor. Al llegar frente a la puerta se quedo estancada esperando que la niña se fuera, pero no lo hizo, sino que toco sobre la madera reluciente anunciándose y se metió a la habitación sin esperar la autorización de la mujer que luchaba con un ramillete de jazmines que adornaban su peinado y que a su juicio no había quedado bien colocado.

L- Tess, cuando aprenderás a tocar- la regaño mirando a la adolescente a través del espejo.

T- He tocado- respondió de inmediato con su típica expresión de picardía.

L- Pero no has esperado a que te autorizara a entrar.

T- Relájate Lena, no estamos en el ejercito- la empresaria revoleo los ojos derrotada ante la intromisión de la joven y suspiro regresando a lo que hacía- yo que tú dejaría de luchar con eso por un momento, alguien te busca- soltó regalándole una sonrisa tierna y saliendo por donde había llegado sin perder oportunidad de decirle un "se gentil" antes de perderse tras la puerta. Lena se puso de pie caminando hacia donde había estado la adolescente y para cuando llego allí, Lilian Luthor ya avanzaba con paso cauteloso hacia donde ella se encontraba.

L- ¿Madre? – Exclamo incrédula - ¿Qué haces aquí?

LL- Siempre tan feliz de verme- dijo intentando una sonrisa extraña- hay algo que tengo que decirte antes que te cases con esa mujer.- Lena sonrió de manera despectiva y dio la espalda a su madre para volver frente al espejo.

L- Si vienes a decirme que mi futura esposa es Supergirl, ahórratelo, porque hace tiempo que lo se- exclamo lanzándole una mirada fría- así que puedes regresar por dónde has llegado, porque no me importa lo que digas, voy a casarme con ella y tendrás que soportarlo.

LL- Siempre piensas lo peor de mi- su mirada era engreída aunque en el fondo de sus ojos algo no era igual a la infame Lilian que conocía- no he venido a eso Lena.

L- Es a lo que me tienes acostumbrada, pero si no es eso dime a que debo tu repentina visita, ¿Qué es tan importante que no pueda esperar unos días?

LL- No quería perderme la boda de mi hija- exclamo con seriedad sin apartar la mirada de la mujer que ahora temblaba con la flor de jazmín en sus manos- se que no he sido la mejor de las madres, pero tú siempre serás mi hija, y a pesar de todo te quiero, eres lo único que me queda Lena, y no me perdonaría el perderme el día más importante de tu vida.- Tragó saliva con pesar sintiendo que desnudaba todo lo que era en realidad.

L- ¿Cómo pretendes que te crea?- dijo regresando su mirada para conectarla con la de su madre.

LL- Se que te será muy difícil, pero quiero ser parte de tu vida, solo déjame demostrártelo- volvió a hablar sin abandonar su seriedad y caminando hasta donde estaba su hija para tomar de entre sus manos la flor que sostenía y voltear a Lena para que quedara frente al espejo nuevamente, acomodo el ramillete en su cabello a medio recoger para que quedara a la perfección y le regalo una sonrisa a la morena mientras posaba sus manos en los hombros en un gesto maternal que jamás había tenido. La puerta se abrió una vez mas y Tess regreso dando grandes zancadas una vez más sin pedir permiso interrumpiendo el momento entre madre e hija.

T- ¡Oh! Eso sí que es tierno- sonrió con un brillito en los ojos mientras acomodaba el moño de su vestido- la tía Cat dice que el fotógrafo subirá en cinco minutos y que más te vale estar lista. Chop chop- aplaudió con sus manos y volvió a salir.

LL- ¿Ha dicho la Tía Cat?- cuestiono Lilian tomando su bolso para dejar a Lena que terminara de arreglarse.

L- Si madre, es una larga historia, pero solo para resumir, vas a ser abuela y acabas de conocer a tu nieta- exclamo haciendo una mueca con su boca- ahora si me disculpas debo acabar de vestirme. - Lilian Luthor asintió sin abandonar su expresión de asombro y regreso al salón con el resto de los invitados mientras las novias eran fotografiadas por separado en la terraza de la mansión.

Una hora después, los invitados ya se encontraban en sus asientos, el atardecer veraniego comenzó a dar lugar con sus últimos destellos naranjas a un cielo nocturno colmado de estrellas. La banda sonaba majestuosa, el aroma a jazmines lo inundaba todo, J'onn ya ocupada su lugar en el centro de la pérgola luciendo como Supergirl. Usualmente le sería muy difícil llevar a cabo toda esa puesta en escena, pero en cuanto se percato que tenía la oportunidad de casar a la que consideraba como una de sus hijas, simplemente acepto y se dejo llevar sin darle demasiada importancia a su imagen corporal. Abandonando los convencionalismos, Kara y Lena entraron por separado desde ambos extremos de la mansión al son de una melodía lenta de opera clásica. El vestido de la morena ondeaba con la suave brisa veraniega con su larga cola avanzando lento tras sus pasos. El corset se apretaba perfectamente a las curvas de su torso dejando ver sus delicados hombros desnudos relucir por el brillo de la luna. Su cabello negro caía sobre su espalda en una media cola adornada por un moño cubierto de jazmines. Al otro lado de la pérgola, Kara avanzaba temerosa hacia ella con el estómago contraído por los nervios. Llevaba el cabello recogido en un rodete también adornado por las mismas flores que la morena. El vestido blanco de una sola pieza tenía el cuello en v dejando al descubierto la parte alta de su pecho, unas delicadas mangas de encaje dibujaban sus brazos hasta perderse en sus manos. Su rostro enmarcado por sus gafas negras parecía más pálido que de costumbre, Kara sentía la mirada de todos los presentes puestas en ella, y los pasos se le hacían cada vez más dificultosos. Suspiro profundo tratando de llegar a la pérgola sin desmayarse, pero en cuanto levanto la mirada, sus ojos azules se encontraron a los lejos con los verdes imponentes de Lena Luthor, quien le sonrió enamorada y susurro un "solo mírame y todo estará bien" que consiguió que la rubia se olvidara de todo lo demás.

J- En Kripton las bodas son algo diferentes- exclamo J'onn frente al micrófono cuando al fin Lena y Kara estuvieron paradas bajo la pérgola- pero el amor es el mismo en todas partes, y hoy estamos todos aquí para celebrar el amor, amor que sienten esta dos personas que han decidido unir sus vidas frente a los ojos de sus familiares y amigos. Para mí es un honor que dos persona a las que aprecio y admiro me hayan pedido que sea quien celebre esta unión, ser la primer testigo para apreciar como luce el verdadero amor.- J'onn alterno su mirada entre Kara y Lena dándoles una sonrisa orgullosa mientras seguía dando su discurso. La kriptoniana sin embargo ya no escuchaba absolutamente nada, se había sumergido en la mirada de Lena lo suficiente como para ignorar el resto del mundo tratando por todos los medios de disfrutar ese momento. Sus manos estaban entrelazadas y la morena podía sentir como el sudor frio se apoderaba de las palmas de la mujer frente a ella. Le regalo un ligero apretón para sacarla de su ensoñación y conseguir que prestara atención y se relajara un poco aunque bien sabía lo difícil que eso le resultaría.- Lena Luthor, ¿aceptas como esposa a Kara Danvers?- pudo oír la rubia a lo lejos como si fuera un llamado de atención.

L- Acepto- sonrió la morena abriendo los ojos como si pudiera decirle con la mirada algo más a su prometida.

J- Y tú Kara, ¿aceptas como esposa a Lena Luthor?.

K- Si acepto- exclamo con dificultad sintiendo como la lengua se le hacia un nudo.

J- Ahora las declaro unidas en matrimonio. Las novias pueden besarse- sonrió el marciano entrelazando sus manos sobre su pecho mientras observaba como Lena le robaba un beso tierno a una Kara que apenas podía moverse. Finalmente la tomo de la mano y la arrastro lentamente por la alfombra principal hasta llegar al centro del salón. La orquesta comenzó a tocar una vez mas y la morena se las ingenio para guiar en un vals a su ahora esposa que parecía haber perdido por completo el uso de todos sus sentidos.

Bailaron un par de piezas con sus amigos y familiares para luego disfrutar del buffet al aire libre. Posaron para los reporteros siendo acribilladas por los flashes de las cámaras para luego saludar a los invitados y retirarse hacia un lugar alejado de la mansión en donde un helicóptero las aguardaba para trasladarlas de regreso al pen house en el que vivían. Ni bien el enorme vehículo despego, Kara sintió que el alma le regresaba al cuerpo, y se sintió contrariada y algo molesta, porque la que debía ser la mejor noche de su vida, se la había pasado siendo arrastrada de un lugar a otro como si se tratara de una mula de carga. Estaba tan enfrascada en sus pensamientos, que no noto que el helicóptero tomaba un rumbo que no era el que ella sabía que debía transitar. La rubia solo se limito a apretar los ojos y tratar de relajarse, la noche tormentosa había llegado a su fin y ella apenas si lo había disfrutado, y se sentía culpable por ello. Para cuando salió de su ensimismamiento, el vehículo tocaba tierra, o mejor dicho, tocaba hielo bajo sus patas de metal.

K- ¿Qué hacemos aquí?- cuestiono la reportera al notar la fortaleza de la soledad frente a sus narices.

L- Sabía que no sería real, si no lo hacíamos real nosotras.- Sonrió la morena mientras lanzaba esas palabras incongruentes para Kara- ven conmigo.- Lena la tomo de la mano y la llevo dentro del lugar que se encontraba abierto para sorpresa de la kriptoniana.

En cuanto estuvieron dentro, todo comenzó a tener sentido, sus amigos, los de de verdad, y sus familiares se encontraban allí, todos a ambos lados de una larga alfombra roja que culminaba en un pequeño altar de hielo. Detrás de una tarima, estaba parado Kal-El vestido con elegancia sonriéndole orgulloso. J'onn ya era J'onn y se acerco a ella tendiéndole el brazo para que la rubia lo tomara.

J- Eres como una hija Kara, y sería un honor llevarte al altar- la rubia sonrió con una lágrima en su rostro que se abría paso emocionada por su mejilla. Lena suspiro mientras la veía avanzar feliz por entre la multitud, pudo ver como Cat Grant le sonreía desde un costado al tiempo que asentía con la cabeza. Había seguido al pie de la letra las indicaciones de la morena, y ahora sí podrían celebrar la verdadera boda. Barry lloraba como un niño emocionado, tanto o más que en su propia boda, Sara Lance sonreía aferrada a la cintura de Ava al tiempo que se lanzaban miradas divertidas con Alex quien no soltaba la mano de Kelly ni por un segundo. "¿Puedo entregarte?" pregunto una voz femenina tras Lena quien sintió que el corazón se le estrujaba. Volteo para ver a su madre sonreírle con sentimiento y asintió tomando su brazo para caminar tras Kara hasta llegar al altar.

En cuanto se encontraron nuevamente, pudieron sentir que ahora si todo era como debía ser, la sonrisa emocionada de la reportera quien se había quitado las gafas no cabía en su rostro. Los ojos de la morena brillaban como nunca antes y por primera vez en su vida sintió que todo estaba en su lugar, quizás ahora si disfrutaría de una familia de verdad.

KE- Ahora si estamos todos- dijo divertido Kal-El al tiempo que acomodaba su corbata para luego poner sus manos sobre un viejo libro- si alguien en el universo me hubiera dicho que un hijo de la casa de El se casaría con un Luthor jamás le habría creído- comenzó diciendo- pero las verdaderas historias de amor son aquellas que trascienden sobre toda lógica. Y aquí estamos, y para suerte del universo, Kara no es solo una hija de la casa de Él, es la heroína más grande que yo haya conocido, me enseñaste mas de nuestro legado de lo que yo jamás pude entender por mucho que leí sobre ello. Me diste valor cuando no lo tenía, y me hiciste ver que confiar en los demás no es signo de debilidad, sino muy por el contrario, te hace aún más valiente. Porque hay que tener un corazón tan grande como el tuyo para darle a una persona todas las armas para destruirte, y confiar que no lo hará. Y eso hiciste, le diste todas las armas a una mujer cuyas barreras siempre me hicieron temer, porque su apellido venia siempre por delante de ella. Hasta que te conocí realmente Lena- la morena sonrió con los ojos empañados- jamás imagine que bajo esa mirada fría y calculadora se encontraba un alma tan pura, has arriesgado tu vida para proteger a alguien de mi familia, y eso de dónde venimos, no tiene precio. Los Luthor tienen suerte de tenerte, y ahora la casa de El se enorgullecerá de que formes parte también de nosotros. – Kara sonrió emocionada mordiendo sus labios al tiempo que apretaba la mano de la morena que temblaba bajo sus dedos- el lema de nuestra casa es "más fuertes juntos" y serían solo palabras si no fuera por ustedes. Porque me enseñaron que el amor no es solo acompañarse y desearse el bien, sino que amar es luchar codo a codo en las adversidades, y ustedes se aman, y no es a pesar de sus diferencias, se aman gracias a sus diferencias, y eso las hace ser tan fuertes juntas.

Los rostros de los invitados brillaban bajo la luz radiante que se colaba entre las esculturas de hielo, Alura y Eliza lloraban con sus brazos entrelazados sin poder creerse que ese día tan magnífico había al fin llegado. Lilian Luthor por primera vez en su vida, esbozo una sonrisa sincera sin dejar de mirar a su hija. En otra época se habría colado entre la multitud para buscar la manera de destruir el lugar, pero esta nueva Lilian se conformaba con ver feliz a esa mujer, que aunque no fuera nacida de sus entrañas, era su hija.

KE- Tess, ¿tienes los anillos?- llamo Kal-El buscando el rostro de su sobrina entre la multitud. La adolescente se acerco con paso firme sin abandonar su mirada picara y abrió un pequeño cofre de cristal que contenía los anillos con las iniciale grabadas a fuego.

K- Desde la primera vez que te vi, supe que serias una persona muy importante en mi vida- exclamo Kara poniéndole el anillo en el dedo a la morena cuyos ojos brillaban cristalinos tras las lágrimas de felicidad- y aunque cometí errores en el camino, se que cada paso nos trajo a donde estamos ahora, y no cambiaria ni un solo momento de nuestro pasado, porque gracias a él, escribiremos juntas nuestro futuro. Te amo Lena- dijo la reportera sin abandonar su sonrisa dulce tan característica en ella.

L- Me mude a esta ciudad porque quería limpiar el nombre de mi familia, y creí que trabajando con Supergirl eso sería posible. – Suspiro la morena- pero jamás imagine que Kara Danvers acabaría salvándome de todas las formas en que una persona puede salvar a otra. Tiraste abajo cada una de mis barreras y me hiciste amarte con cada fibra de mi ser. Quizás Supergirl haya salvado mi vida- sonrió divertida por la dulce ironía que implicaba decir una vez más esa frase- pero tú Kara Danvers, eres mi heroína.- Lena tomo el otro anillo sin apartar los ojos de la rubia y se lo coloco con delicadeza acariciando la palma de su mano en el trayecto.

KE- Lena Luthor, ¿aceptas como esposa a Kara Zor-El Danver?

L- Claro que acepto.

KE- Y tú Kara Zor-El Danvers, ¿aceptas como esposa a Lena Luthor?

K- Si acepto.

KE- Entonces, en el nombre de Rao, las declaro unidas en matrimonio. Recuerden siempre ser más fuertes juntas. Las novias pueden besarse.

Kara apretó sus labios con sus dientes perlados atrayendo la cintura de la morena con una de sus manos hasta que su cuerpo se pego al de Lena encajando a la perfección en cada curva de su piel. Llevo su boca con sigilo hasta posarse sobre los labios de su esposa y se fundió en un beso cálido que logró que el corazón se le estrujara de dicha. Tomo a Lena entre sus brazo y la levanto en el aire por sobre la multitud para poder admirar la escena desde la privacidad de su abrazo.

L- Y bien, ¿imaginaste que te casarías así?- sonrió perdiéndose en sus ojos mas enamorada de lo que se había sentido jamás.

K- Ni por asomo- exclamo desviando la mirada desde la multitud para conectar con la de la morena- si aquella tarde en tu oficina me hubieran dicho que me casaría con la heredera de los Luthor, habría sujetado mis gafas con nervios, y lo habría negado con vehemencia. Pero para mi suerte, desde el primer momento en que sonreíste con mi nombre apretado en tus labios, te apoderaste de cada uno de mis sentidos Lena. Jamás volví a sentirme sola porque pensar en ti me reconfortaba el alma, y desde que te escuche susurrar que me querías en sueños aquella noche, no he dejado de comprobar día tras día que eres dueña absoluta de cada latido de mi corazón.

L- Eres una cursi, y te amo por eso.- Rió con sentimiento sobre sus labios y volvió a perderse en un beso profundo y sentido mientras el sonido de los aplausos de toda la gente bajo sus pies inundaban todos sus sentidos.

K- Yo también te amo Lena. – Susurro en su oído para luego unirse al resto de la multitud y celebrar esa unión maravillosa como debía ser desde un principio. Sin duda, ese si era el comienzo de un largo camino por andar, que las tendría enfrentando adversidades a diario, pero confiando en que siempre serían más fuertes juntas bajo ese amor profundo que las ataría ahora de por vida.