Craig le lanzó algunas miradas al rubio durante la clase, Tweek parecía ansioso, nada fuera de lo normal excepto el ceño fruncido, Craig sonrió con ternura se le hacía aquella pequeña arruga en la nariz que siempre tenía cuando estaba concentrado o sonriendo de oreja a oreja... no es que Craig notara esos detalles tan mínimos, no, era sólo "lindo"

Pero, estaba preocupado, se supone que después de su cita con el dentista se reuniría en casa de Token junto con todos sus amigos para festejar sus catorce años, no obstante, el repentino cambio de humor de Tweek lo hizo dudar ¿Estaría en condiciones de ir con ellos? ¿O querría quedarse a solas?

—Hey Tweek— llamó Craig al terminar la clase, realmente no quería que esa clase de inseguridades le rondaran la mente todo lo que restaba del instituto ese día, Tweek por su parte volteó a verlo con recelo.

—Si haces otra broma acerca de mi comportamiento de anoche, te juro que no te hablaré el resto del día.

—No, no lo haré, simplemente me preguntaba ¿A qué se debe el cambio?

—Yo...— Tweek comenzó a tener sus acostumbrados espasmos en el ojo mientras trataba de encontrar la manera de verbalizar lo que sentía, frustrado por no poder hacerlo emitió un pequeño chillido— Es estúpido Craig simplemente no quiero hablar de eso por ahora.

—Esta bien— Craig sabía que presionar a Tweek no traía nada bueno— ¿Te veré en casa de Token esta tarde?

—¡Por supuesto hombre! Es tu cumpleaños ¿Qué clase de novio sería si me pierdo tu cumpleaños?

Craig agradeció a su sombrero por ocultar la única parte que demostraba cuán avergonzado estaba, no había escuchado nunca a Tweek llamarlo "Su novio" al menos no cuando ya realmente lo eran, la connotación ahora era totalmente real, con cada una de sus letras y eso hacía en el corazón del moreno estragos, sonriendo besó la mejilla del rubio.

—Entonces te veo en la tarde cariño.

—S-sí adiós.

Craig tenía la boca adolorida al salir, precisamente en su cumpleaños a su estúpido dentista se le había ocurrido cambiarle las ligas, salió murmurando una sarta de obscenidades hasta que llegó a donde su madre y su hermana le esperaban.

—¿Cómo te fue? —preguntó casualmente su madre.

—Es una mierda, me duele la boca.

—Uy el idiota no comerá pastel en su cumpleaños ¡Más para mí!

Craig simplemente le mostró el dedo medio a su hermanita demasiado adolorido como para replicar con palabras.

Cuando llegó a casa de Token ya todos se hallaban ahí... menos Tweek, eso no le extrañó, el rubio siempre llegaría un poco tarde a causa de sus padres, Clyde, Jimmy y Token ya se hallaban ahí al parecer teniendo una partida de Halo.

—¡Eh cumpleañero! —saludó felizmente Jimmy.

—Yo— anunció sentándose en el piso y tomando un puñado de snacks que ya estaban en un tazón, lo que podría considerarse normal a excepción del hecho de las miradas de sus tres amigos— ¿Qué?

—Nada— respondió Token.

—Así que... ¿Tweek y tú ya se besan?

—¡Mierda Clyde! —exclamó Craig avergonzado, para luego recomponerse, pocas veces lo agarraban con la guardia baja, curiosamente siempre estaba a la defensiva cuando se trataba de cierto rubio pecoso—Eso es algo privado.

—Lo que Clyde quiere decir— trató de componer Token— es que algo ha cambiado entre ustedes, no es que nos queramos meter, pero queremos asegurarnos de que todo esté bien... con Tweek.

Ah, bueno Token era una de las pocas personas que conocían en su totalidad la situación de Tweek así que podía llegar a comprender su preocupación, sin embargo, no se sentía cómodo hablando sobre lo que tenían... porque sí, algo nuevo se estaba desarrollando entre ellos, pero para Craig era tan de ellos que simplemente decirlo no parecía correcto.

Y no es que le avergonzara decir lo mucho que quería a Tweek en este punto, porque al parecer todos se dieron cuenta antes que él lo mucho que le amaba, lo mucho que se preocupaba por él, incluso cuando él mismo se había encerrado en su autoconcepto con miedo, porque sí, lo que más temía Craig era involucrarse tanto emocionalmente con Tweek que en el proceso pudiera terminar herido.

Tweek hiriendo a Craig.

Eso sería algo imposible porque Tweek estaba trabajando duro y Craig lo sabía, tenía mucha mierda encima y eso sólo hacía que Craig lo admirase más por su perseverancia con la vida, a pesar de que muchos pensaban en Tweek como alguien frágil y cobarde Craig sabía que no era así, Tweek era una de las personas más valientes que jamás había conocido.

Y Craig estaba muy enamorado de él.

Una media hora más tarde después de que la mayoría de los amigos estuviera en casa de Token, una mata de pelo rubio toco la puerta, los padres de Token lo recibieron amablemente como siempre, con una sonrisa tímida Tweek pasó dentro dirigiéndose a la habitación del afroamericano, casi llegando pudo escuchar gritos y risas— Están jugando Halo— casi pudo asegurar el rubio.

Efectivamente al entrar a la habitación se encontró con los chicos riéndose porque acababan de matar a Clyde por quién sabe cuanta vez, con una sonrisa en su rostro y una pequeña bolsa de regalo en sus manos se quedó observando la escena, una sensación cálida llenó su pecho al ver la mirada de arrogancia del moreno, Craig realmente lucía genial a sus ojos, y todos sus amigos se estaban divirtiendo tanto. Esa sensación cálida que inundaba su pecho se convirtió en un abrir y cerrar de ojos en una presión que no lo dejaba respirar, y esas malditas voces en su cabeza comenzar a echarle mierda.

Mira se están divirtiendo sin ti.

No te necesitan ¿Quién te necesitaría? Eres tan patético

Él está contigo por lastima.

Lo terminaras lastimando.

¿Por qué simplemente no te mueres?

Un pequeño grito escapó de sus labios alertando a todos de su presencia, él pobre sólo quería esconderse debajo de la cama en esos momentos, sin embargo, la sonrisa que le dedicó Craig hizo que las voces por fin se callaran, sin escuchar realmente lo que decían los demás se dispuso a sentarse a lado del moreno.

—Hey cariño ¿Qué te entretuvo tanto tiempo?

—Piano, estaba practicando algo— respondió con un ligero temblor, Jimmy sonrió al igual que todos sus amigos.

—¿Alguna r-razón en esp-pecial?

—No— mintió Tweek.

Lamentablemente Craig se quejó del dolor en su boca, Tweek podía notarlo, pero, otras veces había pasado eso y no parecía prestarle atención, así que supuso que era un pretexto para salir de la casa de Token, por supuesto Craig pidió al rubio que lo acompañara, y por supuesto que este se puso muy nervioso al respecto.

Los primeros diez minutos pasaron en silencio, un silencio que en situaciones normales no molestaría ni agitaría a Tweek porque era el silencio de Craig, uno que usualmente era calmado y relajante, pero esta vez no, puede que fuera por todo lo que Tweek había tenido planeado o simplemente porque parecía que el moreno estaba incómodo.

—Oye...—habló Craig de repente devolviéndole a la tierra.

—¡nhg! ¿Cómo están tus dientes?

—No tan mal. —admitió el moreno, Tweek miró con incredulidad.

—Pero tú dijiste...

—Mentí.

—¿Por qué? —preguntó el rubio con un murmuro, Craig tomó su mano y apretó tratando de relajarlo.

—Porque quería hablar contigo a solas, hoy estas raro, si te pasa algo puedes decirme.

—No puedo.

—¿Por qué? Antes me contabas todo Tweek ¿Tiene que ver con las consultas?

—No, sólo no quiero que te preocupes más de lo que debes.

No quiero romperte el corazón.

—Sólo... dime cuando estés listo ¿vale?

—Sí Craig.

Caminaron en silencio un poco más hasta que Tweek de repente recordó su plan y lo que tenía en sus manos.

—¡Jesús! Lo olvide, toma— exclamó dándole a Craig la bolsa para regalo, el moreno rió.

—Sí, me preguntaba cuando ibas a dármela.

—Cállate y ábrelo— Craig sonrió e hizo caso a las órdenes de su novio, se encontró con un chullo de cohetes y planetas, estaba... conmovido y bastante seguro de que su rostro sería un poema.

—Tweek...

—Yo lo hice.

—Lo supuse, en serio gracias yo— tomo un respiro profundo mientras se decía así mismo que tuviera las bolas— Te amo.

El rubio parpadeó sorprendido para luego darle la sonrisa más espléndida que Craig alguna vez tuvo el placer de ver.

—Hay algo más, pero no aquí.

—¿Cómo?

—Acompáñame a la escuela.

—¿No se supone que está cerrada a esta hora?

—Exactamente, nos colaremos.

—¿Tweek? ¿Haciendo algo temerario? ¿Qué estás planeado demonio?

—oh ya lo veras.

Craig sintió los nervios escalar por todo su cuerpo.