Llego a la cocina dejando la bandeja de galletas en la mesilla de madera. No soy perfecto en el arte de la cocina, sin embargo no quemaba las cosas como mi "madre". Como todas las tardes, lo primero que noté fueron peluches tirados en el suelo. No me molesté en levantarlos pues con las hijas tan traviesas que tengo, los juguetes estarían en el piso de nuevo en breve.

Me senté en el sillón de tela recargando la cabeza en lo mullido. Hice mis cabellos hacia atrás hundiendo las manos en ellos, hace poco los había cortado, por lo que era imposible hacer una coleta, lo máximo que podía hacer era usar diadema.

La verdad es que no sabía cómo estaba ahora aquí, con Otabek y dos hermosas niñas que amo con todo mi ser... Bueno, en verdad si lo sé. Pero aún a pesar del tiempo, no logro creer que sea posible.

Ellos no estaban en casa, por lo que era extraño escuchar el agudo tono del timbre repetidas veces. Suspiré con hastío por no poder estar ni cinco segundos en mi preciado sillón, abriendo la puerta para notar a un chico que desde hacia tiempo no me permitía estar en paz.

—Vine a hablar contigo, y es urgente.

¿Cómo carajo me había metido en esto? Ah, esperen... ya me acordé...

ミ彡ミ彡ミ彡

Bienvenid@s sean a esta historia tan especial para mi.

Es la primera que subo a la plataforma, espero sea del agrado de quienes la vayan a leer.

Estaré subiendo dentro de poco el primer capítulo.

Aclaraciones: la pareja principal de esta historia es Otanami (Otabek x Minami)

Está basada en un rol que tuve hace un tiempo.

Es una colaboración.

Sin más, nos leemos dentro de poco