Después de quitarme esta máscara tonta
Pero yo sé
Que nunca podría hacer eso
Debo esconderme
Porque soy espantoso
Estoy asustado
Estoy deteriorado
Estoy muy asustado
De que me dejes otra vez al final
Uso esta máscara otra vez y voy a verte
¿Qué puedo hacer?
En este mundo
Sabes que eres mi respirar
Pero aún te quiero.
-The truth untold
Las cosas no habían salido como él las planeó, por supuesto, nada salía como Tweek planeaba, nada era como Tweek quería, simplemente para él el destino ya lo había establecido de aquella manera, pero aún así... aún así, tenía un pequeño rayo de esperanza.
Que fue destruido otra vez por sus propios demonios.
No pudo darle ese regalo perfecto a Craig.
No pudo decirle lo que en realidad sentía.
Lo mucho que lo quería y que precisamente por ello no encontraba felicidad en atarlo a una basura como lo era él, simplemente era una muñeca rota, inútil, innecesario, pero aun así no puede evitar recordar la mirada de Craig ¡Dios! ¡Lo miraba como si fuese el puto mundo! ¡Un premio de lotería! Y no por lo que era, un costal que había fingido mucho tiempo, Tweek no era fuerte, Tweek no era valiente, Tweek no era capaz de hacer más de lo que pensaba, todo eso lo había fingido enfrente de Craig ¿No es así?
Podía sentirlo en su pecho después de que noto como la figura del moreno se alejó dispuesto a ir a su casa, con ceño preocupado, pero bastante feliz por la sorpresa del rubio, podía sentir la ansiedad embotellada saliendo a borbotones, la presión familiar en su pecho que casi pudo haberle hecho sentir alivio sino fuese porque estaba solo.
Porque debía estar solo.
Simplemente hizo lo que sus instintos primitivos de alerta le ordenaron, salir corriendo despavorido como lo que era: un cobarde. Salir corriendo a quién sabe dónde, sin razón aparente, sólo para sentir el aire entrando y saliendo erráticamente de su pecho y su corazón bombeando velozmente, sentir como sus piernas pedían piedad en cada zancada, "Corre, corre, está detrás de ti, te va alcanzar" pensaba viendo como su propia sombra se acercaba peligrosamente a él.
Era algo que Tweek sabía, desde hace años se dio cuenta quién era realmente su enemigo, no era Corea del Norte, no era el presidente... carajo, no eran los gnomos, era su reflejo en el espejo, era él mismo ¿Cuántas veces no se había visto cara a cara con su reflejo y se había dicho "Ya no quiero ser tú más" llorando en desesperación? ¿Cuántas veces estas semanas había visto sus píldoras pensando que quizá tomándose todas encontrara la calma? ¿Cuántas...?
—¿Tweek? —una voz que se escuchaba lejana lo interrumpió de su cadena de autodesprecio, sus ojos buscaron enfocarse en una cara, pero todo estaba borroso ¿Era su ansiedad o eran sus lágrimas? — ¡Hey amigo tranquilo!
Aquella persona le colocó las manos en sus hombros en un intento de tranquilizarlo, cuando estuvo más en calma noto quién era... Stan, a Craig no le agradaba mucho, pero a Tweek realmente no era como si le desagradara, simplemente prefería estar lejos de toda la presión que sus disparatadas ideas solían tener.
—¿Stan? —habló Tweek con voz rota.
—Sí amigo soy yo, vas a estar bien, vamos.
—¿A dónde vamos?
—Eh... no lo sé realmente, lo sabré pronto no te preocupes por eso.
Ja... decirle que no se preocupara ¿Tweek Tweak? Ciertamente eso lo hizo reír un poco, Stan sonrió aliviado al ver que el rubio parecía estar mejor comparado con el estado deplorable de unos minutos atrás.
Al final simplemente se sentaron en la acera a unas cuadras de la casa de Stan, pero de cierta manera fue tranquilizante, aunque Stan no le hizo preguntas en ese momento, ni le salió con discursos prometedores Tweek encontraba alivio en no encontrarse totalmente solo.
—El mundo es una mierda— murmuró el rubio abstraído en sus pensamientos hasta que escuchó una risa a lado de él, Stan se estaba riendo, pero no parecía burlarse precisamente de lo que había dicho.
—No podría estar más de acuerdo.
Entonces Tweek lo recordó, Stan no era alguien normal, él estaba roto, él era más parecido a Tweek de lo que él pensaba.
—Oye... es cierto ¿no? Que tienes este síndrome del espectro autista... ano algo ¿Cierto? —al notar la cara un poco sorpresiva de aquel chico de pelo negro Tweek se echó para atrás— ¡No tienes que contestar! ¡Es mucha presión!
—Lo tengo— confirmó cortando los desvaríos del otro.
—Oh— Tweek realmente quería saberlo, quizá, sólo quizá el entendiera su miedo— ¿Cómo lo soportas? Todo eso ¿No te da miedo? ¿Cómo puedes actuar como todos lo hacen?
—Yo... no lo veo así, todo es una mierda Tweek, sin embargo, hay algo que puede aligerarlo todo, tus preocupaciones, todo en general.
—¿Qué es? —preguntó Tweek con curiosidad, Stan dudó unos segundos, hasta que por fin asintió.
—Traeré un poco de mi casa, aguarda aquí.
Como Stan le dijo, Tweek aguardo unos segundos mientras miraba sus dedos retorciéndose entre los botones de su camisa ¿Y si no volvía? ¿Y si sólo se burlaba de él? ¿Y sí...?
—Aquí está, perdón por la tardanza, Shelly estaba jodiéndome de nuevo.
El rubio iba a murmura un "No te preocupes" hasta que vio lo que Marsh tenía en las manos, una botella de vino.
—¿Alcohol?
—No me mires así, tú eres un adicto a la cafeína y nadie te dice nada.
—Sí pero, la cafeína no está prohibida para menores de edad ¡Podríamos meternos en problemas!
—¡Si quieres no lo hagas, maldición!
—Yo...— realmente dudó— ¿En serio eso puede hacerme sentir mejor?
—¿Sinceramente? No sé cómo vayas a reaccionar tú, por lo general esto hace mi vida... soportable, vale la pena intentar Tweek.
Tweek se mordió el labio, si Craig se enteraba que Tweek estaba bebiendo no estaría muy contento y si Craig se enteraba que Tweek estuvo bebiendo con Stan Marsh alias su némesis de toda la vida estaría muy molesto, pero, las promesas que Marsh le hacía sonaban bastante bien... valía le pena intentarlo ¿no?
Con lentitud tomó la botella y dio un sorbo para después toser.
—¡Joder! ¡Sabe horrible!
—Te acostumbras después— explicó Stan riéndose mientras tomaba la botella para darle un sorbo, Tweek observó cómo tragaba lentamente y le tendía la botella, mordiéndose el labio volvió a poner sus labios en la boquilla copiando la manera en la que Stan lo había hecho, aún quemaba, pero era mucho más soportable.
Tweek no recuerda bien en qué momento apareció Kenny, no obstante, se sentía mucho más achispado de lo que se había sentido en mucho tiempo, Kenny frunció el ceño y le dijo algo en privado a Stan que Tweek no alcanzó a oír.
—¡Oye! ¡Si lo hubieras visto antes! ¡Está mucho más tranquilo ahora!
—Si Craig se entera que emborrachaste a su novio te pateara el culo— se burló Kenny mientras tomaba la botella y tomaba también, lo que significaba una tregua
—¡No le tengo miedo al imbécil de Tucker! ¿Cómo puede dejar solo a su novio así?
—¡No le digan a Craig! ¡Se eno... eno... eno...!
—¿Enojará? —completó Kenny
—¡Si eso! ¡No quiero que se eno... eno eso conmigo! ¡Es mucha presión!
—Tranquilo Twinky, no le diremos nada al amargado de tu novio— cedió por fin Kenny.
Después de eso lo tres siguieron vaciando la botella hasta que esta quedó vacía, lo que significaba que en efecto los tres adolescentes estaban ebrios, aunque el más consciente de ellos era Kenny ya que tenía una resistencia bastante envidiable al alcohol y había llegado a la "fiesta" mucho después. Y por supuesto como es de esperarse con el ambiente achispado a Stan se le ocurrieron miles de travesuras.
—¡Hay que aventar huevos en la casa de Wendy! —sugirió de repente ocasionando las carcajadas de los demás.
—¿Qué Wendy no es tu novia? —preguntó Tweek arrastrando las palabras.
—Sí la amo mucho.
—¿Entonces...?
—¡Ah Twinky! Realmente no entiendes cómo funcionan las relaciones heterosexuales— tarareó Kenny, ocasionando las risas nuevamente y un "Que mierda, vamos a aventar huevos" del otro rubio.
Stan sonrió, recuerda perfectamente porqué él había votado por Tweek cuando buscaban el reemplazo de Kenny, recuerda ver que dentro de toda esa corteza de ansiedad y paranoia Tweek y él eran bastante parecidos.
Stan siempre creyó que Tweek era un poco hijo de puta, en el buen sentido. Así que cuando este aceptó se pusieron en marcha, Tweek nunca hubiera aceptado de haber estado sobrio.
Nunca habría visto que Craig lo llamaba y habría colgado.
Pero Tweek no estaba sobrio.
