Capítulo II: Lena y Lex

Advertencia: violencia física, la canción mencionada aquí es del gran Bob Dylan – "It's All Over Now, Baby Blue" y sólo de él.

Kara fue a entrevistar a su vecina, muy sonrojada y feliz por poder hacerlo, Lena Kieran Luthor.

Ella vio desde afuera el imponente edificio LCorp – vaya, qué es impresionante – susurró ella ingresando y viendo que el lujo que presenció afuera, sólo se magnificaba dentro.

- Vaya que es hermoso – dijo viendo todo y guardando en su memoria cada detalle.

Ella se fue hacia el área que decía informes, dónde había una secretaria, misma que le informó lo que ella necesitaba saber y validó su pase para que fuera hacia los pisos superiores, específicamente hacia el último piso dónde se encontraba la gran oficina del CEO, en este caso de la belleza Lena Kieran Luthor y su adjunta, su hermana, Samanta Luthor.

Ella se presentó con Eve, quién la guió a la oficina, habiendo sólo dos en ese piso, la de Lena y la de su hermana.

Eve abrió la gran puerta de la oficina dejándola pasar y Kara muy agradecida se lo hizo saber.

Peor cuando Eve se fue, y ella por breves segundos pudo presenciar en silencio a Lena, y vaya que lo agradeció demasiado en su mente. Lena era impresionante, una mujer muy bella por dónde la mire.

Ella se encontraba mirando a su computadora tipeando furiosamente, Kara pensó que debía estar ocupada, por lo mismo tardó en hacer notar su presencia, eso y que ella estaba distraída con la belleza de Lena.

- Hola, soy Kara Danvers – se presentó yendo hacia ella dándole la mano para saludarle

- Hola – le saludó ella con una gran sonrisa, haciéndole sonreír a Kara de sobre manera, pensando que – sí, en definitiva, Lena era una mujer impresionante.

- Hola – repitió Lena – soy Lena Kieran Luthor – se presentó otra vez ella.

- Sí, lo recuerdo, de ayer – respondió Kara

- Sí, de ayer – volvió a decir Lena muy sonrojada y sonriente

- Y a propósito de eso, ¿Qué fue? – le preguntó Kara sentándose frene a ella a petición de Lena quién negó con su cabecita sonriendo en un gesto tan adorable que hizo sonreír mucho a Kara, adorando la visión de la misma.

- Oh bueno – replicó Kara, ambas se miraron y después de unos segundos ambas empezaron a reír en abundancia, encantada la una con la otra.

Ambas mirándose, ambas sonrientes y felices de simplemente permitirse apreciar a la otra.

- Soy Kara Danvers – repitió y Lena asintió – y tengo el gran gusto de hacerte una entrevista – añadió.

- Oh, el gusto y honor es mío – le contestó con un guiño coqueto.

- Sí, bueno – respondió Kara encantada y sonrojada al igual que Lena - ¿estás ocupada? – le preguntó en referencia que le había visto tipear en la computadora.

- No, no realmente, estoy jugando con mi hermana una partida en línea – le mostró girando la computadora y enseñándosela añadiendo una gran risotada adorable y melodiosa – ya sabes, hago muchos contratos, proyectos, reuniones, y a veces es muy difícil concentrarme, por lo que estoy ocupada mucho tiempo, así que cuando puedo, me relajo – acotó mostrándole la pantalla de la computadora acompañando sus palabras con ademanes.

- Eso es muy sabio – añadió Kara y Lena asintió encantada.

- ¿Tienes mucho tiempo hoy Kara? – le preguntó Lena levantando una ceja interrogante.

- Mierda, qué sexy - pensó Kara al verla

- Bueno, tengo todo el día para entrevistarte a ti, a Sam, hacer un gran programa de LCorp y todo lo relacionado – le dijo y Lena asintió muy entretenida.

- Eso es genial Kara Danvers, hoy te daré la mejor entrevista que puedas recordar – le contestó encantada de todo.

Primera parte: la visión de un Luthor – dijo Lena – venga Kara – y con eso le pidió que se levante y vaya con ella al balcón de su oficina.

Kara la acompañó encantada…

Y fue junto a Lena a mirar la ciudad, a maravillarse con la vista de ella viendo la ciudad entera, su rostro, su pasividad, la belleza en cada detalle, y mierda que el misticismo está en los detalles al igual que el Diablo está en los detalles, después recordó Kara.

Ellas tomaron una copa y vieron el pasar del día, así.

Después Lena la invitó a pasar una revista a todos los programas que actualmente estaba ejecutando, los proyectos que estaba financiando, el hospital Luthor entre ellos.

El programa de los niños, la colaboración que estaba haciendo para el hospital infantil y el hospital Luthor.

Toda una belleza.

Kara pasó todo el día con ella y parte de unas horas con Sam, ella encontró a Lena una persona fascinante.

Lena Kieran Luthor, 29 años, al igual que ella, PHD, científica, seis grados distintos, seis idiomas distintos, una persona muy inteligente, tan inteligente cómo filántropa, con el alma más bonita que pudo hallar, una de las más bonitas, determinó Kara.

Ella era una hermosa mujer, y su hermosura sólo traspasaba su interior, definitivamente Lena tenía una de las almas más bonitas y bondadosas en el mundo.

Lo bonito y bondadoso de ella se extendía a su hermana, muy similar a ella, ambas cómplices, y lo que era bonito en ella, acababa en Sam y ella, ya que su madre era todo un lío, menudo lío, déspota, desquiciada, desgraciada, que disfrutaba de hacer infelices a los demás. Muy poderosa al igual que ella, pero en el otro espectro de la palabra.

Ella ese día, pasó todo el día con Lena y parte del día con Sam.

Un día perfecto.

Ambas congeniaron y muy rápido, muy bonito.

- Me ha encantado pasar el día contigo – le dijo Lena al final del mismo dándole su mano, misma que Kara estrechó en la suya.

- A mí también – le contestó ella sonriente.

Y así ambas intercambiaron contacto para poder estar presente en la vida de la otra cuando no se vean.

Decir que Kara estaba encantada era sobrevalorado, decir que Lena estaba ya muy enamorada, sería decir lo cierto, y eso después de sólo haberla visto e interactuado con ella por dos días seguidos.

Hasta que llegó Lex, y ahí todo fue cómo un viaje intenso en la montaña rusa.

Ocurrió a los dos días de la entrevista.

Lena había invitado a Kara a cenar en un restaurante muy bonito en la noche, cerca al centro.

- Ven por favor – le dijo Lena cogiéndola de la mano y ayudándole a entrar en el modesto lugar de pizza dónde se encontraban

Un lugar al fondo de una calle, algo escondido, un horno de pizza empotrado en la pared, un par de mesas, cuatro o cinco nada más, un lugar modesto y pequeño, pero de calidad insuperable.

- Woahhh estoy en shock – había dicho Kara – billonaria y no sabía que tenías estos lujos – le dijo sonriente y con sonrisa cómplice a la de ella.

- Yeahhh – asintió Lena con una pequeña sonrisa – la descubrí en la universidad, hacen las mejores pizzas del mundo, te va a encantar – le dijo ella con gran sonrisa.

Y tal cómo lo prometió, la pizza estaba buenísima, muy rica, tanto que le hizo gemir del sabor y a Lena ponerse muy roja y divertida, asintiendo ante la hermosura de Kara.

Ellas comieron en silencio cómplice, disfrutando de su cita.

¿Por qué era una cita, cierto?

- ¿Es una cita? – le preguntó la adorable Lena ante una Kara que se atragantó con su pizza.

- Sí, si lo es, sólo si tú quieres – le dijo y ella estuvo muy de acuerdo, asintió frenéticamente causando gran adoración en Kara, tanto así, para arrullarla – awww.

Después de eso, ambas mujeres se miraron y rieron en completa adoración de la otra.

Eso hasta que llegó Lex.

Ellas comieron, rieron, disfrutaron y pasaron su tiempo en completa compañía y complicidad.

Ellas se divirtieron juntas…

Eso hasta que llegó Lex…

Ellas terminada la cita y la cena, Lena se dispuso a acompañar a Kara a su departamento…

- No es nada Woahhh Kara – había dicho Lena - vivo tres pisos arriba tuyo, no pasa nada. – le dijo con una sonrisa leve.

Ellas se encontraban a la salida de la pizzería cuando se fue la luz en toda la ciudad.

- Oh mierda – soltó Lena entre susurros preocupantes, Kara se dio cuenta de aquello

- Eh no pasa nada, supongo que es muy común en la ciudad – dijo Kara ante las fuertes respiraciones de Lena, pensado que ella odiaba la oscuridad.

Ellas siguieron caminando lentamente, ambas juntas y en silencio, Kara se dio cuenta de que algo estaba pasando, Lena rogaba que no se diera cuenta.

Ellas caminaron una cuadra sin problemas hasta que se aparecieron dos tipos a robarles.

- Alto ahí – dijo uno de ellos – dame tu dinero y el celular – pedía incesantemente a gritos.

El otro hacía lo mismo con Lena, pero este miraba a ambas de manera lasciva y eso desquició a Lena, ella no iba a permitir que le pase nada a Kara y así sin aviso se lanzo sobre este tipo que era físicamente más grande que ella, pero ella no se amilanó para nada, a pegarle, a enfrentarle.

Ella lo golpeó con una gran derecha, haciéndolo trastabillar, el otro tipo dejó a Kara para enfocarse en Lena.

- Y carajo, ella sabía pelear – se dio cuenta Kara para su gran horror.

- Hey Lena para, para ¡ ayuda ¡ - gritaba Kara, pero nadie se paraba a ayudarla y nada hacía parar a Lena, todo muy oscuro por el apagón masivo.

Ella a golpe limpio empezó a pelear con estos dos sujetos y sorprendentemente Kara juzgó no le iba mal, Lena parecía tener mayor fuerza de la que tenía antes y mucha ira y enojo también.

- Lena, para, para ¡ - gritaba Kara tratando de sujetarla para que se detenga, pero Lena estaba en una misión y ella no se detenía, talvez por lo mismo que no se llamaba Lena, ya que era Lex en toda su gloria.

Lex y su ánimo de ver el mundo arder, violento, impulsivo, con todas las ganas.

Lex cogió a un tipo del cuello, mientras le daba una patada en el pecho al otro, repetidas patadas, ganchos, cabezazos, mordidas…

- Ahhhhhhhh perra loca ¡ - gritaba uno de ellos metido en una llave que le hacía Lena a su brazo, o Lex a su brazo.

- Tom, Tom, vámonos de aquí ¡– gritaba el otro desde el suelo.

Lena no decía nada, ella seguía pegándole una y otra vez muy duro y muy fuerte a ambos.

- Lena por favor, detente, detente ¡ - le pedía Kara, pero ella no paraba.

Ella seguía golpeándolos sin parar, sin importar que su mano estuviera muy magullada ya para esa hora y que el día de mañana se vaya a inflamar mucho más.

- Mierda – soltó Kara tratando de pensar qué hacer, ya que no había fuerza humana para detenerla en ese momento.

- Ahhhhh perra loca, detente – pedía el otro ahora viendo cómo Tom yacía desmayado en el piso – policía, policía ¡ - empezó a gritar el tipo, a llamarlo para que detuviera a Lena.

Insólito, inaudito.

Y si Kara no hubiera estado tan asustada cómo estaba en ese momento, talvez hasta se hubiera reído.

Unos segundos después, todo paró, Lena se detuvo, pero sólo para quitarse su abrigo y seguir, distracción que usó Kara para halar a Lena en lo que en el fondo se escuchaba la sirena de la policía, distracción que usó ese tipo para coger a Tom y echarse a correr juntos, bueno él y a su amigo a arrastrarlo.

Kara cogió a Lena y la arrastró hacia su edificio que estaba tan sólo a cuatro cuadras de su posición.

Ellas corrieron por dos cuadras sumamente largas antes de cansarse, al menos Kara, Lena saltaba y saltaba cómo si nada pasara con mucha energía en ella.

- ¿Qué te pasa primor, estás cansada? – le preguntó de forma muy extraña y hasta un poco borde.

Kara levantó la mirada incrédula por la actitud de Lena – ¿en serio?, ¿en serio, me estás preguntando eso? – le preguntó

- Gee, ¿por qué actúas así? – le preguntó con ambas manos levantadas.

- Joder, pero qué coño – le dijo.

Y antes que Kara siguiera y siguiera, Lena subió a Kara a su espalda tipo caballito y así se propuso llevarla a su casa.

- Mierda, Lena, baja – pedía Kara avergonzada y tratando de zafarse, pero Lena negaba con su cabecita encantada por tener a Kara encima de ella, y a cada persona que pasaba y las veía, Lena le sacaba la lengua divertida y Kara giraba su cabeza cómo pidiendo perdón.

- Mierda Lena – susurró.

Y así, ambas llegaron a la entrada del edificio.

- Hola Paul – saludó Lena al portero y él riendo saludó a ambas

- Joder Lena – se quejaba Kara - qué oso (qué vergüenza) – decía y Lena reía.

Y ambas reconociendo que no había luz por el apagón, Lena acomodó a Kara mejor a sus espaldas y así cómo caballito o capachún cómo se dice en mi país, se dispuso a cargarla por los siete pisos hasta su departamento.

- Lena te va a doler todo mañana – le dijo en el oído – detente para que pueda caminar – añadió.

- Lena, vamos paraaaaaaa – añadió a los minutos de pedirle lo anterior.

- No soy Lena – contestó Lena

- Si no eres Lena, ¿quién eres? – le preguntó ella incrédula por toda la situación.

- Lex – le respondió muy tranquila ella subiendo por las escaleras hacia el segundo piso.

Eso asustó a Kara, Lena se estaba comportando de forma errática, primero violentamente y después diciendo que era otra persona, ya en ese punto, Kara estaba más asustada.

Entonces pensó en cómo entender esta locura.

- Samanta – susurró y así ella desde la espalda de Lena la llamó – mierda Lena, para – pidió otra vez mientras seguían subiendo las escaleras y el celular de Samanta sonaba.

Lena no respondió.

- Lex para – ordenó Kara

- No – dijo Lex divertido y siguió subiendo las escaleras.

- Sam, hola – le saludó Kara por el celu – sé que hay un apagón, sí, ella está segura – respondía por Lena – Sam, te llamo para decirte que tu hermana me está llevando a caballito por las escaleras hasta mi depa, sí vamos ya en el piso tres, y mañana le dolerá todo, no quiere parar y está actuando raro – le dijo en afán de pedirle ayuda.

- Pásamela – pidió Sam y Kara le puso el celu en la oreja a Lena.

- Lex para ahora ¡ - le ordenó a su hermana

- Nooooo, no puedo, ella está en peligro, debo dejarla en su depa – contestó Lena

- Lex ahora ¡ - ordenaba Sam

- No – negaba Lena o Lex ya en ese punto aprovechando que su hermana estaba lejos de ella.

- ¿Sam qué coño está pasando? – preguntó Kara que no entendía nada de nada

- Te lo explicaré en veinte, estoy yendo a tu departamento – le dijo y después cortó el teléfono.

Kara incapaz de detener a Lena se dejó estar y ser llevada por Lena hacia su departamento.

Lena en esos siete pisos a cuestas no se desánimo ni aminoró la marcha, un objetivo en su mente, tener a raya a Lex y dejar en su departamento muy segura a Kara.

Y así se puso a cantar una canción a medida que subía cada piso hasta su objetivo

… All your seasick sailors, they are rowing home (Todos tús marineros mareados, estan Remando A Casa)
All your reindeer armies, are all going home (Tú ejército de manos vacias, se marchan todos a casa)
The lover who just walked out your door (El amante que solía de salir por tú puerta)
Has taken all his blankets from the floor (Ha recogido sus mantas del suelo,)
The carpet, too, is moving under you (Hasta la alfombra tambien se mueve de tús pies)
And it's all over now, Baby Blue (Y ya todo se acabó, chica deprimida.)…

Una canción que Kara reconoció cómo: Bob Dylan – "It's All Over Now, Baby Blue"

- Lena bájame – pedía Kara cerca al sexto piso

Lena no contestaba.

- Lex bájame – pidió

- No – le contestó Lex

- Mierda - añadió Kara sin saber qué coño estaba pasado pero muy segura que sea lo que sea si tenía que ver con esta hermosa criatura, Kara iba a seguir a bordo de lo que sea, ella no se estaba separando de Lena, pase lo que pase.

Samanta en camino.