Las cosas no estaban marchando bien para Craig ¿Cómo podrían? Se sentía molesto, triste, frustrado, impotente... destrozado. Y no, no sólo era el hecho de que Tweek rompiera con él, eso por supuesto dolía como el infierno, sí, porque Craig le había mostrado una faceta de él que estuvo oculta precisamente para evitar ser lastimado, pero confió en el rubio, confió en Tweek más que nadie, y se había quedado totalmente devastado.

Pero como había dicho hace un momento, no era sólo eso, quizá si Tweek estuviera ahí en la escuela Craig suspiraría frustrado, sin embargo, podría sobreponerse, pero Tweek no estaba allí... Tweek no estaba en ningún lado, había escapado sin decir ni una palabra de su destino, y eso era lo que mortificaba enormemente al moreno. Tweek no estaba en sus cinco sentidos, la estaba pasando muy mal con su enfermedad y ahora estaba quien sabe donde solo... solo, nadie merecía eso.

Clyde, Token y Jimmy por su parte no podían evitar afligirse por ver al moreno en tal situación, no importa cuánto tratara de aligerar el ambiente Jimmy, lo cierto es que su mesa se sentía vacía sin los constantes gritillos del rubio y sin las miradas de complicidad de los tortolitos a los que ya estaban tan acostumbrados. Pero más que nada, estaban preocupados por Craig, se veía... muy mal, como si apenas hubiese podido dormir, sin apetito sólo moviendo su comida de un lado a otro en la mesa de cafetería, incluso parecía un mudo, encerrado en sus propios pensamientos.

—Craig— dijo con tranquilidad Token.

—¿hmn? Perdón no estaba escuchando.

—Lo sabemos, estábamos diciendo que íbamos a pasar la tarde en casa de Clyde, no alegraría mucho si pudieses venir.

—Lo siento chicos, no tengo ánimo— se negó rápidamente, mirando confundido cuando vio al castaño ponerse a llorar, Token por supuesto fue la voz de la razón.

—Sabemos que estas pasando por un momento muy complicado Craig, precisamente por eso deberías venir, ya sabes a Tweek no le gustaría verte así, además serías la primera persona que Tweek contactaría cuando esté listo para hablar.

—¡Eso no lo sabes Token! ¡Está solo! ¡Probablemente asustado y yo no fui suficiente! ¡No pude darle lo que necesitaba! —exclamó exteriorizando por fin sus emociones, cuando se dio cuenta de que alzó la voz rápidamente se sintió mal, para sólo terminar agregando en un susurro apenas audible— quizá por eso terminó conmigo antes de irse.

Los tres chicos se quedaron en silencio, lo cierto es que no había nada que decir para hacer sentir mejor a Craig y ellos mismos también estaban preocupados por el rubio, al menos por fin había admitido como se sentía, eso fue suficiente para los amigos.

—¡Oh Craig se convirtió en un emotivo! —escucharon gritar a nadie más que Eric Cartman, sus amigos pusieron los ojos en blanco.

—¿Es enserio Cartman? —refunfuñó Stan con desagrado.

—¡Cállate maldito culo gordo ni siquiera sabes por lo que debe estar pasando!

Kenny simplemente guardó silencio.

—¡Oh, pero es que mírenlo! ¡Está llorando porque su noviecito ya no va a mamársela!

Eso fue suficiente para Craig Tucker quien había tenido una semana infernal, lo menos que quería e iba hacer era aguantar a imbéciles como Eric Cartman, no dudó ni un segundo cuando corrió hacia él y se abalanzó para pegarle una y otra vez sin importarle cuanta sangre ya hubiese salido del gordo.

La cafetería pronto se llenó de espectadores que observaban el altercado y vitoreaban (en su mayoría a Craig) incentivándoles a seguir repartiendo y recibiendo golpes, hasta que el director fue a intervenir, como siempre Craig tendría que ir a la consejería para recibir su consejo, a pesar de tener bastante tiempo (ninguna al ingreso de la secundaria) no le era un escenario extraño.

Por supuesto que recibió un castigo, aunque en realidad no fue la gran cosa gracias a que la consejera estaba "Al tanto del problema emocional que estaba pasando" sin embargo, debido a las múltiples heridas que le había hecho al gordo tenía al menos que tener una semana de detención, suspiró mientras se dirigía a su casillero, le habían dado permiso de irse a su casa temprano.

En su casillero encontró por supuesto a un amigo de aquel imbécil toca pelotas.

—Quítate de aquí McCormick.

—Siento lo que sucedió, pero yo no tuve nada que ver así que no me hables así, sólo quiero ayudar— explicó el chico mientras alzaba sus manos a modo de rendición.

—¿Cómo jodidos piensas que puedes ayudarme?

—También era amigo de Tweek ¿sabes? Y sé que no la estaba pasando para nada bien y quizá un par de cosas más que podrían ayudarnos.

—¿Ayudarnos?

—A buscarlo, claro— respondió Kenny como si fuese obvio.

—¿Buscarlo? ¿Y dónde podría estar?

—Tú eres su novio Tucker, deberías saber dónde huiría tu rol de canela.

—Sí claro— farfulló el moreno evitando decirle que no era un "es" sino un "era" —pues no, no lo sé, nadie sabe.

—Si no quieres esta bien, pero yo lo voy a buscar, probablemente necesite un hombro para llorar y si tú no lo vas a hacer yo lo haré.

Sus palabras le molestaron, le dieron celos, ¿Cómo no? Realmente sabía poco de su amistad por Tweek y si era realmente tan cercana como le daba la impresión o si simplemente Kenny era un buen sujeto que quería buscar a su amigo.

—¡Oh bien! No sé como estás tan seguro de encontrarlo ¿Tienes alguna idea de a dónde fue?

—Realmente no— admitió el rubio— pero sé algo, fui con sus padres y notaron que les faltaba mucho dinero de la caja registradora, así que supongo que Tweek lo tomó, a donde sea que se disponía a ir necesitaba... bastante efectivo y si necesitaba efectivo tiene que estar fuera de South Park.

—¡Denver! —exclamó Craig de repente, si sus suposiciones eran correctas y si había logrado entender entre líneas lo que Tweek le dijo ya podría saber dónde estaba.

—¿Denver? ¿Por qué Denver?

—No puedo decirte ahora, te lo diré de camino.

—Espera un momento él "No me meto en aventuras y problemas Craig Tucker" planea que vayamos solos a Denver sin decirle a nadie.

—Lo haces siempre ¿no? Meterte en problemas ya debe ser algo normal para ti.

—Bueno sí, pero no le esperaba de ti... realmente debes querer a Tweek, me alegro él se merece una persona que le quiera.

Fue así como Craig Tucker fue con Kenny McCormick a Denver, no era realmente la compañía que más le gustaría tener para realizar ese viaje, pero en vista de que realmente parecía querer a Tweek no resultaba tan molesto.

—¿Es un hospital psiquiátrico? —preguntó Kenny incrédulo— ¿Cómo sabes que puede estar aquí?

—Yo solía llevarlo con mi mamá en secreto a consultas, puede que al sentirse desesperado fuera con alguien en quien confiaba, por lo que yo sé se llevaba bien con su doctor... así que, quizá pudieron haberlo visto en algún punto.

Craig sintió el ambiente familiar y un poco cálido del hospital al que había acompañado tanto al que fue su novio, realmente esperaba que el dinero que gastó en el autobús no haya sido en vano, Kenny lo siguió sin saber muy bien a dónde se dirigía el moreno.

—¡¿Ese no es él?! —exclamó incrédulo McCormick señalando por la ventana, Craig volteó a ver con desesperación... el jardín que le había gustado la primera vez que habían venido y sí... Tweek estaba allí con una bata de hospital mientras charlaba con una de las enfermeras. De pronto sintió una mano en su hombro.

—¿De casualidad tú eres Craig Tucker? —preguntó el hombre que a leguas se notaba que era un doctor, inspiraba confianza, el moreno asintió— he escuchado mucho sobre ti, soy el Doctor Watson, antes de cualquier cosa creo que deberíamos hablar un poco acerca de... la situación de Tweek.

—Claro.